¡Él terminará lo que empezó!

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Dios dijo y se hizo. Leamos:

Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.

(Salmos 33:9)

Él creó y puso en orden su obra. Dios preparó todo y cada parte de su creación tiene un plan. Contigo y conmigo, hará Dios grandes cosas y lo que un día empezó en nosotros lo seguirá puliendo hasta que alcancemos la perfección, en el día del Señor. No una perfección humana como la que conocen nuestros ojos o imagina nuestra mente. Es una perfección espiritual que será posible por fe y sólo a través de nuestro salvador, Jesucristo nuestro Señor.

Es necesario ser conscientes de que esta hermosa promesa sólo es posible si nos sujetamos a la voluntad, favor y gracia de Dios. Él es bueno y respetuoso y trabaja con quienes le entregan su corazón. ¿Dónde está tu corazón hoy? ¿Lo has puesto en manos de Dios? Si te das cuenta que en tu corazón, hoy, no está Dios porque has puesto en su lugar otro dios, pídele perdón y reconoce delante suyo tu transgresión. Él no se enfadará, antes te mirará con misericordia y seguirá trabajando en ti. ¡Pero no te apartes! Deja que siga puliéndote, un día verás el resultado de su obra.

Pulir un diamante por ejemplo requiere de un gran trabajo y esfuerzo. Se talla y se va puliendo con delicadeza hasta obtener la pieza perfecta que tendrá valor por su brillo y transparencia. Los ángulos de un diamante deben estar pulidos a la perfección para obtener de la piedra su máximo brillo y esplendor. Un trabajo similar y delicado hace el Señor con cada uno de nosotros. A lo largo de nuestra vida, él nos pule y limpia. Nos perfecciona con cada vivencia y experiencia. Nos hace mejores con el propósito de llegar a la perfección para el gran día del Señor.

Nuestro padre quiere que brillemos y reflejemos el destello de su obra en nuestro corazón, pero recordemos que no somos brillantes por nuestro propio esfuerzo, somos brillantes por su gracia y amor, por su misericordia. Pero podemos elegir brillar o no, eso depende unicamente de nosotros. Está en cada uno de nosotros, en ti y en mí, someternos y sujetarnos a la obra de Dios en nuestra vidas o impedir que él siga trabajando y puliendo nuestro carácter y espíritu.

Por eso hoy, la invitación del Señor es a recordar que el trabajo que él empezó en nosotros es largo y aún no ha terminado. Nos pide prudencia y quietud para dejarle trabajar en la talla de nuestro espíritu y corazón. Su paciencia nos ha alcanzado y es maravilloso saber que Dios, trabaja en nosotros y lo seguirá haciendo hasta el día de la promesa; ese día todos brillaremos y reflejaremos el esplendor de su eterno amor.

Deja trabajar a Dios en tu interior y gózate por la obra que él sigue haciendo en ti.

Guarda silencio y espera en Dios, él está formando la mejor versión de ti.

Trabajando y sirviendo al mejor de lo jefes,

Laura Sánchez.

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Y tú ¿Cómo adoras a Dios?

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La adoración o alabanza es el reconocimiento público o secreto que hacemos a Dios por su bondad y misericordia para con nosotros. El post de hoy, lo empiezo con una pregunta. Y tú ¿cómo adoras a Dios? Es un planteamiento que nos permite reflexionar respecto a nuestra forma de honrar, alabar y adorar al Señor. ¿En qué momento alabas a Dios, diariamente o de domingo a domingo? ¿Qué te motiva a alabar al Señor? ¿Alabas a Dios por gratitud o por admiración? ¿Cuál fue el último tiempo de adoración que tuviste para Dios? ¿Esta mañana?, ayer, hace una semana?

Algunos creyentes tienen un concepto errado de alabanza considerando que alabanza es sólo el canto de adoración que se hace cada domingo en la iglesia durante el culto, pero realmente existen innumerables formas de alabar a Dios. Al Señor podemos darle gracias por su amor y eterna bondad cada día y podemos hacerlo a través de la oración. Con nuestro tiempo diario de intimidad con el Señor, al despertar, al medio día, en la noche, tenemos la oportunidad de alabarle y exaltar su nombre.

Podemos honrarle entonando un canto, escribiendo una mensaje, leyendo su palabra, escudriñando y profundizando en ella. Le adoramos cuando somos obedientes y consagrados. Cuando ayudamos a otros y compartimos el mensaje de salvación.

No te limites a cantar los domingos, ni a compartir mensajes bíblicos de vez en cuando. Alaba a Dios en tu relación con los demás, obedeciendo y poniendo en práctica su palabra. Amando a tus enemigos, perdonando a los que te han hecho daño, ayudando al débil, prestando al necesitado y socorriendo al marginado. ¿ De qué forma alabas a Dios? ¿De qué forma lo hiciste hoy y lo harás mañana?

Cada día es una oportunidad para agradecer, para invocar el nombre de Dios y con un corazón agradecido reconocer el amor y justicia que renueva sus misericordias cada mañana para con nosotros. Alabar a Dios es decir que por él somos lo que somos, que por su gracia somos salvos, que por su poder y santidad somos vencedores y victoriosos, que por su gracia somos salvos y considerados hijos sin mancha.

Hoy, ahora, es el momento para decir con todas las fuerzas de nuestro corazón: G R A C I A S!!

Es tiempo de darle a él todo el honor que merece y todo la alabanza por lo que ha hecho para, con y por nosotros.

Y como escribió Pablo en la primera carta a Timoteo:

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo:1:17)

Manifestemos el aprecio y admiración que tenemos a nuestro Dios. Pongamos por encima de todo las características de su amor inagotable y los méritos y bondades de su esencia divina.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si respetamos para que nos respeten? ¡Ellos lo ven y aprenden!

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Esta frase es ley de vida. Dónde empieza tu respeto empieza el mío. ¿Y si en vez de hacernos daño y maltratarnos física, verbal y psicológicamente nos hacemos el bien mutuamente conviviendo en respeto, armonía , amor y tolerancia?

Cada vez crecen las alarmas en colegios y comunidades por el alto indice de maltrato y acoso entre niños. Si ese es el panorama de nuestra sociedad actual a temprana edad, ¿qué nos espera en unos años?, ¿cómo serán los adultos de las próximas generaciones?

Está claro que un niño es el reflejo de lo que ve y aprende. Pero esto no es una regla de tres. Conozco niños criados en un ambiente cristiano que desobedecen a sus padres y agotan mental y físicamente a sus padres. Niños que a pesar de recibir valores y enseñanza cristiana, basada en el respeto, amor y misericordia, cuando no tienen un control permanente en casa ni una constancia en los caminos del Señor, pueden verse influenciados por sus amigos y/o compañeros de clase. Todos hemos sido niños y sabemos como influyen las malas compañías. ¿Sabe un niño distinguir las malas compañías? Quizás pueda hacerlo dependiendo de la edad y madurez, pero es responsabilidad de los padres velar por el desarrollo, crecimiento y comportamiento de los niños.

Aún no soy madre, ya lo he dicho en anteriores post, pero soy tía y tengo un hermoso sobrino de 5 años. Un niño precioso a quien es necesario corregir de vez en cuando, con cierta frecuencia porque aunque en casa vea y aprenda valores, en la escuela corre el riesgo diariamente de copiar y aprender el comportamiento de otros niños a los que su padres no trasmiten valores cristianos. Lo mismo ocurre con la televisión y su entorno.

El post y la postal de hoy están hechas con profunda tristeza como un llamado a decir ¡basta!

Basta al maltrato y al daño que se hacen unos a otros, con palabras y miradas.

Basta al señalamiento, juicio y rechazo por nuestro color de piel, tamaño, estatura, complexión física y forma de pensar.

Basta al desprecio y burla por ser diferentes.

Basta de ironías y criticas dañinas que excluyen y apartan.

Hoy, alrededor del mundo, muy cerca de ti y de mí, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el colegio de tus hijos, en la iglesia, hay personas sufriendo, niños maltratados y sometidos que lo están pasando mal, en silencio y no saben que hacer. Niños que no desarrollan sus capacidades y se cohiben permanentemente por temor a las burlas y rechazo de los demás. Otros que sufren ataques físicos, acorralamientos e insultos. ¿Somos conscientes de esto?

Hace dos días, leía una noticia que conmovió mi corazón, la comparto, porque ellos, los padres de este niño, están sufriendo y se sienten impotentes porque no pudieron hacer nada a tiempo para salvar y proteger a su hijo del maltrato que sufría al parecer en el colegio.

(En este enlace puedes leer la noticia)

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.html

¿Le preguntas a tus hijos cada día cómo se siente en el colegio? ¿Cuál es la relación con sus compañeros? ¿Conoces a los amigos de tus hijos? ¿Te involucras e incentivas la confianza en la relación con tus hijos?, ¿hasta qué punto? Estos padres parece que lo hacían pero no fue suficiente. Por eso es mejor aferrarnos a la bondad de nuestro Padre y poner en sus manos la vida de nuestros niños. Lo grave es que no sabemos si ellos pueden ser las víctimas o los verdugos. Sabemos como son en casa pero no fuera de ella, por eso es importante vigilar y estar atentos.

Oremos por ellos, por su desarrollo y crecimiento, por su protección, por su carácter, para que el Espíritu Santo de Dios les guíe y bendiga, para que vaya con ellos a todo lugar, para que los defienda y argumente en sus labios cada palabra en su contra. Para que los inunde de su amor, respeto y dulzura. Que no haya en sus corazones venganza y resentimiento. Que vivan una niñez sana y pura.

Que nuestros niños, lo de ahora y los que vendrán, tengan en nosotros, un ejemplo idóneo a imitar. Que podamos trasmitirles el carácter de Cristo y ellos puedan reflejarlo a los demás. Que Dios guarde sus ojos del mal y de la violencia. Que sus oídos no presten atención a las mentiras y ataques del enemigo que intenta minar sus mentes con engaños. Que nuestros niños sean guerreros espirituales y sepan defender con respeto su fe.

Que nuestros niños sean buenas influencias en la vida de los demás y reflejos de su familia. Que crezcan siendo valientes y firmes. Que obedezcan y sigan la verdad, porque serán grandes hombres y mujeres el día de mañana.

¡No dejemos de orar nunca por ellos!

Enseñémosle con nuestro ejemplo a respetar a los demás, a mirar con amor misericordia y paciencia al resto de los hombres.

Y para terminar, retomo un dicho que repite mucho por aquí (España):

“Cada uno trae lo mejor de su casa”

¡Que en nuestros niños se note que habita el amor de Cristo porque es lo que han aprendido de nosotros!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Locos pero salvos!

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Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. (1 de Corintios 1:18)

Ya lo decía Pablo en la carta a los corintios. Nos advertía de lo que ocurriría un día, cuando quisiésemos compartir con los demás el amor de Cristo y el mensaje de salvación. La razón y lógica del hombre no alcanza a comprender la magnitud del amor de Dios, la bondad y eterna misericordia que rescata a la humanidad y le vuelve a dar una oportunidad. Somos tan egoístas que además de creernos suficientes a nosotros mismos para vivir y sobrevivir, la fe y la historia de la Biblia nos parece una fábula. Y está vez me incluyo, porque antes de conocer a Dios y tener una relación personal con él yo pensaba así. Mi humanidad no alcanzaba a comprender como podía amarme eternamente alguien que yo no conocía y además dármelo todo sin que lo mereciera y sin pedirme nada a cambio. Mi humanidad no podía aceptar que alguien me perdonara y abrazara por que sí, por amor, por justicia y misericordia. Hoy lo comparto porque aún hay muchos allí fuera perdiéndose la oportunidad que da Dios a los hombres cuando se acercan a él y le buscan de verdad.

Cuando empecé a caminar en el Señor tuve que elegir, tuve que dar un paso determinante en mi vida y dije adiós a las que cosas que me hacían temporalmente feliz a cambio de una felicidad y plenitud permanente y eterna. Entonces fue el momento de decir adiós a las viejas prácticas y obras que para mi eran normales y entre aquellas decisiones terminar mi relación con quién era mi novio, porque para él era locura que yo creyese en Dios y estuviese dispuesta a renunciar a muchas cosas por obedecer al que de ahora en adelante sería mi Señor.

Dije adiós a las cosas que aunque para mí eran agradables y sanas, para Dios no lo eran. Mis amigas dejaron de hablarme, me señalaron y llegaron a decirme que me habían perdido por culpa de Dios. A continuación, lo siguiente fue mi familia. Dar el paso de reconocer a Jesucristo como mi Señor y salvador a través del bautismo también me acarreo inconvenientes en casa con los que no entendieron mi decisión y me repetían entre risas, que yo no podía bautizarme de nuevo porque ya estaba bautizada desde bebé…..y todo esto para entender que lo mismo que Pablo comenta, me pasó y seguramente a ti también y al que hoy empieza a acercarse a Dios, le pasará pero es un proceso y un paso que debemos enfrentar y recordar que aunque el mundo, incluyendo a nuestros seres más queridos, nos vean como locos por creer y confiar en Dios, es una locura hermosa, que ellos llaman así porque no entienden. Somos locos, pero felices, locos pero salvos, locos pero libres, locos pero sanos, locos pero hijos de Dios.

Aún hoy, 11 años después de conocer profundamente a Dios e intentar impactar en la vida de los demás testificando, orando, compartiendo su palabra, sigo encontrando resistencia a mi alrededor, oposición y rechazo. Pero aunque al principio la sensación sea de desanimo, recuerdo al Señor, que siendo hijo de Dios, Rey y Señor de Señores le ignoraron, le acusaron y clavaron en una cruz hasta morir ¿entonces qué no podrán decir de nosotros?.

Mi fortaleza es mi Señor y espero que para ti también lo sea. Recordemos que todos, tú y yo y nuestros hermanos alrededor del mundo también enfrentan diversas pruebas y ataques por creer en Dios. Ellos también son vistos como locos, pero somos un montón de locos: libres, victoriosos y revestidos del poder de Dios. ¿Lo crees, verdad? Te animo a que juntos sigamos firmes en la fe que nos ha dado vida y perdón. Te animo a seguir renunciado al pecado, al viejo hombre y a las malas compañías que te apartan de la voluntad de Dios. Di no a todo lo que te aleja y te roba el gozo del señor. ¡Seamos y vivamos como locos salvos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Escucha cuando Dios te habla

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Cuando éramos niños y nuestros padres hablaban ¿qué hacíamos? ¿Obedecíamos o ignorábamos su voz? No sé que clase de niño(a) fuiste, pero lo que sí está claro, es que nuestra decisión de escuchar y obedecer, o no prestar atención y hacer nuestra voluntad, tenía una consecuencia que descubríamos a continuación, al ver el rostro de nuestros padres. ¿ Qué recibiste, una palmada, un abrazo, un castigo o un beso?

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. (Deuteronomio 30:19)

En este verso, podemos ver que Dios nos da dos opciones y nos deja elegir. Como nuestros padres cuando hablaban, nos dejaban eligir obedecer o no, pero sabíamos que lo que eligiéramos sería para nuestro bien o nuestro mal y así mismo nos dice Dios pero nos aconseja la mejor elección para ser bendecidos. ¿Recuerdas a tus padres plantearte la misma opción? ¿Lo haces ahora con tus hijos? Seguramente lo harás, porque un padre que ama a sus hijos los instruye en todo tiempo.

Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. (Proverbios 3:12)

Tengo que reconocer que fui una niña dócil y obediente, aunque alguna vez mentí y fui traviesa, como la mayoría de niños, pero considero que fui una niña tranquila y obediente. Recuerdo a mi madre cuando me decía a los 7 años, (edad de la mentira) que siempre debía decir la verdad, aunque el mundo se me cayera encima y recuerdo que a mi mente venía un planeta redondo, grande y azul con mucha rapidez que me perseguía, pero yo corría y decía la verdad antes de que me aplastase. Esto, aunque parece tonto, permitió que tuviera muy clara la importancia de decir la verdad hasta hoy en día. No sé que técnica utilizaron tus padres para persuadirte e invitarte a obedecer pero a mi madre le funcionó la que aplicó con mi hermano y conmigo.

Dios, como un padre que ama a sus hijos, nos habla. Se dirige a nosotros con amor, paciencia, ternura y claridad. Su voz es suave, algunas veces estricta pero siempre justa y dulce. Dios nos reta a escucharle, a entender su amor y escudriñar su esencia. Y la forma que ha utilizado está al alcance de todos los hombres. Se trata de su palabra, la Biblia, esa es la voz de Dios. Inspirada por él mismo y escrita por hombres que eligió para cumplir el propósito divino de dejar a la humanidad el texto esencial de vida o manual de instrucciones para convivir y pulir nuestro corazón y carácter.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. (2 Timoteo 3:16)

Hoy, tenemos que valorar que podemos disponer de la voz de Dios, escucharla y estudiarla en cualquier momento. En nuestras casas, en nuestra iglesia, comunidad y en familia. Podemos leerla, escucharla en la televisión, la radio, internet, el teléfono. Hoy no hay excusas para no escuchar a Dios. Existen muchos canales y formas de atender su voz y llamado. Otra forma de leer el mensaje de Dios, es seguir espacios como éste, donde se comparte con frecuencia, casi a diario, la palabra del Señor. Es fácil leer la biblia y escuchar el mensaje pero otra cosa es escuchar a Dios, cuál es su propósito y qué lectura le damos al mensaje que él nos regala cuando nos habla. Leer es muy fácil, es didáctico y ayuda a tener activa la memoria, pero leer la voz de Dios y meditar en ella, es más que eso, es activar y enriquecer nuestro espiritu y corazón.

Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:13)

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. (Santiago 1:22)

Dios eligió, después de mi oración, antes de sentarme a diseñar, que esta sería la porción que tenía para nosotros hoy en Arte y Diseño para Cristo. ¡Así que no nos hagamos los sordos! Dios nos está hablando, me habla a mí y a ti y nos dice claramente, que tomemos la ley de su boca y la pongamos en nuestro corazón. Es decir ¡leamos, meditemos, creamos y apliquemos!

¿Aceptas el reto del Señor? Escucha cuando él habla, escuchémosle y tomemos ahora su ley, leámosla, meditemos y llevémosla a nuestro corazón!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Esforcemonos! Él vendrá ¡Él viene ya!

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Nuestro corazón se entristece y acongoja ante la realidad de nuestro mundo. Violencia, Maldad, Contaminación, Destrucción, Guerras, Hambre, Envidia, Celos, Ira, Venganza, Falta de Perdón, Odio, Maltrato, Amenazas, Soledad, División, Contiendas, Muerte, Dolor, Lágrimas y un largo etcétera y podría seguir, pero detengo mi ritmo porque no escribiré únicamente cosas lamentables y tristes, ya nos basta con ver las noticias o escuchar la radio.

No daré gusto al enemigo hablando de sus grandes obras en la humanidad. ¡¡¡No cederé ante su deseo de vernos tristes, compungidos y amedrantados!!!  Por eso hoy, después de varios días extrañando mi tiempo para servir al Señor y compartir su palabra en el blog, me animo a compartir el mensaje que pone Dios en mi corazón. A pesar de las tragedias de nuestra sociedad y los lamentos de nuestro mundo, tú y yo tenemos una esperanza eterna y  una promesa que nos conforta y anima. Una promesa que llegará y está cerca de cumplirse. Así que no nos lamentemos ni contristemos, porque él volverá. Él lo dijo y así será. Nuestro Dios regresará, no nos dejará. ¡Él peleará por nosotros y nos salvará!

Me encanta la firmeza de este versículo, la seguridad que trasmite en cada una de sus palabras. Dios nos invita a ser valientes a pesar del dolor, nos pide que seamos fuertes y que nos esforcemos, que no tengamos miedo, porque él nos rescatará. Entonces hoy, aunque la radio, la prensa y la televisión nos recuerden que nuestro mundo se consume y se ahoga en medio de tantas obras perversas del mismo hombre, levantémonos firmes en fe para declarar que no estamos solos; nos esforzaremos cueste lo que nos cueste pero no daremos oportunidad al temor de minar nuestra esperanza, porque sabemos en quién hemos creído y quién pelea por nosotros. Sabemos que él no nos desamparará y que su regreso está cerca.

¡Jesús volverá! La invitación de hoy es a no perder el tiempo en distracciones y vanas propuestas del mundo sino a permanecer firmes y fieles, porque él volverá con retribución y nuestra lágrimas enjugará y nuestro dolor sanará. Volvamos los ojos y el corazón al cielo. Aferremonos a su verdad y vivamos conforme a su voluntad. Seamos testimonios vivos de su amor y reflejemos al mundo su verdad con nuestra forma de ser y actuar. ¡Hagamos que el mundo, aún a pesar de sus tragedias, tenga esperanza y pueda ver a Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Ayer oramos y hoy también!

Arte y Diseño para CristoLa oración debe ser una actitud diaria de un cristiano y con mayor urgencia en los días que vivimos. Oramos por muchos motivos pero algunos necesitan un clamor unánime de los creyente. Un clamor al Dios del cielo para que perdone nuestros pecados y errores y nos de fortaleza para enfrentar estos tiempos. Sabemos que estás cosas tienen que ocurrir porque escrito está, que así será y nos será por señal de los últimos tiempos.

El fin de semana orábamos por México y hoy es el turno para Oriente Medio. Un terremoto de 7,5 grados a sacudido Pakistán y parte de Afganistán, llegándose a sentir inclusive en la India. Hay perdida humanas y materiales. Ellos, de los que poco conocen a Cristo, necesitan nuestra oración. Haz que hoy quepa en tu oración un clamor por este pueblo.

Oremos por cada familia que ha perdido a sus seres queridos y los que están heridos y desaparecidos. Oremos para que el movimiento de la tierra cese y no se agite con violencia. Dios tiene el control y poder sobre todas las cosas, no queda duda. Si oramos él nos escuchará, entonces hagámoslo. Oremos por estos países que además de escasez, pobreza, violencia y guerras deben enfrentar desastres naturales. Dios tenga misericordia de ellos y no permita que les olvidemos.

Muchos no conocen el amor de Dios, han crecido en una cultura religiosa cerrada y radical que los priva de la verdad. Oremos por los pocos cristianos que habitan este lugar de la tierra para que la mano de Jehová los proteja y defienda. Nuestros hermanos cristianos en oriente medio son perseguidos y torturados por su fe. Clamemos al cielo para que la mano del Señor los guarde.

No quiero juzgar su dogma, sólo pedir oración por ellos, porque hoy nos necesitan. Comparto esta bella imagen en la postal de hoy porque aunque no lo creamos, yo la primera, es un paisaje de Afganistán, del que sólo se nos enseñan tragedias y violencia. Oremos para un día haya paz en esta tierra y corazones rendidos al Dios de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Paciencia vs Intransigencia

Arte y dIseño para Cristo¿Estás luchando con una idea que interrumpe constantemente el propósito y plan de Dios en tu vida? ¿Eres consciente de que tus planes y proyectos a veces no son los planes del Señor? ¿Entiendes porque aquellas oraciones insistentes no tienen respuesta?

El Señor puso en mi corazón escribir este post porque él está trabajando conmigo en este aspecto. Últimamente estoy teniendo grandes batallas con la carne, una parte de mí que exige tener la razón con algo de intransigencia y necedad porque no tiene la más mínima intención de ceder un poco a la verdad que dio libertad y victoria a mi espíritu. Y entonces, yo, en medio de esta lucha de razón, lógica, obviedad, mundo, humanidad y ley divina, reflexiono y entiendo que mi arma es la sensatez y la dependencia del Señor, la confianza y fe en él.

Mi carne puede gritar a viva voz, que se rebelde, que reclame mis derechos, que luche por mis sueños, que no me sujete a mi marido, que no me someta en obediencia al evangelio de Cristo, que disfrute la vida y haga lo que me plazca. Mi carne puede seguir intentando comparar mi matrimonio con el de los demás, lo mismo que mis sueños, mi vida y cada uno de los proyectos sin cumplir. Puede seguir llamando mi atención con lujos y exquisiteces que no tengo, pero aunque se esfuerce en seducirme, yo seré paciente y esperaré en Dios, porque él ha prometido que con paciencia ganaré mi alma y yo lo creo. Además tengo fe, es decir tengo la certeza de que a su lado nada me faltará, porque a su lado lo tengo todo.

Hubo momentos en los que no fui paciente y caprichosamente insistí en lo mismo, y oré ¡claro que oré! pero él no respondió lo que yo quise. Su voluntad no era lo que yo soñaba, su voluntad era otra, era algo mejor y perfecto aunque yo no lo entendiera. Hoy miro atrás y doy gracias a Dios por su paciencia para conmigo, por su infinita misericordia y le pido que me de fuerzas para permanecer y no escuchar los reclamos del mundo y de la carne que de vez en cuando intenta enseñarme las maravillas que hay allí fuera para mí si me alejo de la verdad.

¿Con qué luchas? ¿Cuál es tu batalla? ¿No has logrado cumplir tus sueños como yo?¿A qué renunciaste para estar dónde estás hoy? No te lamentes ni flageles pensando que el tiempo pasó y es tarde. No pienses jamás que es imposible. Moisés dirigió al pueblo de Israel a la tierra prometida cuando tenía 80 años (Exodo 7:7). Mientras que Abraham y Sara fueron padres cuando él tenía 100 años y ella 90 (Génesis 17:17). Así que nunca será tarde si hace parte de su plan.

Él dijo, que nada hay imposible para él, así que si lo que anhelas y por lo que luchas es bueno para ti y hace parte de su plan, tarde o temprano, llegará. Dios se encargará de que así sea, pero si no lo es, no lo esperes ni desesperes porque no llegará.

Confía, pon todo en sus manos y espera. Él se encargará de ayudarte, te pondrá en el lugar y tiempo indicado para cumplir tus sueños si hacen parte del propósito que él tiene para tu vida. Persiste, él te sostendrá, pero no te alejes ni te apartes de su mano. Persiste cada día a pesar de los temporales pero no pierdas nunca de vista la meta. Sé paciente pero no intransigente. No luches por caprichos y banalidades porque será una lucha perdida sin el apoyo de Dios. No pelees tus batallas en solitario, lucha con su ayuda y refúgiate en su poder y majestad. Y mientras recibes respuesta, sirve, ayuda, crece, madura, ministra, evangeliza, ama, comparte, alaba, cree, ora, perdona……..

Digamos no a la terquedad, necedad e intransigencia y optemos por el camino de la paciencia, que aunque despacio tiene un buen final. ¿Lo crees? Él lo prometió.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él pastor apacentará con justicia su rebaño

Arte y Diseño para Cristo

Los pastores recorren junto a sus ovejas largas distancias hasta llevarlas a pastar y descansar pero siempre velando por su cuidado y guiando su camino. Este es el mejor ejemplo para entender nuestro paso por la vida guiados por nuestro pastor, el Señor.

En el rebaño hay ovejas que se apartan del redil y se pierden, hay otras que sólo comen y se abastecen de forma egoísta olvidándose de las demás, hay otras que resbalan y se lastiman pero Dios, como pastor y jefe del rebaño, conoce los riesgos a los que están expuestas sus ovejas, por eso él promete que las cuidará, apacentará y juzgará con justicia.

Leamos juntos, Ezequiel 34:15-16. En estos versos, los verbos a los que hace referencia la palabra de Señor están enfocados a su pueblo, al que llama rebaño y son verbos que reflejan el amor y misericordia de Dios.

Y vemos el verbo “BUSCAR” porque él buscará a la oveja perdida.

También encontramos el verbo “VOLVER” porque él hará VOLVER a la oveja descarriada.

Se menciona también el verbo “SANAR” porque él sanará a la oveja perniquebrada.

Otro verbo que podemos leer en esta porción es el verbo “FORTALECER” porque él fortalecerá a la oveja débil. Pero finalizando aparece un último verbo “DESTRUIR” porque en su justicia él destruirá a la oveja engordada y fuerte.

El capítulo 34 de Ezequiel habla de la profecía contra los pastores de Israel y es un llamado para los pastores y líderes de Iglesia. Es un llamado a pastorear para los demás, no para sí mismos. Dios dice que él mismo vendrá por las ovejas que no son pastoreadas y las reconocerá porque suyas son.

Así que hoy es el tiempo de orar por ellos, por los pastores y su exigente tarea delante de Dios. Ellos deben ser testimonio de renuncia, de esfuerzo y entrega, testimonio de amor y mansedumbre.

Dios demandará de ellos el destino y cuidado de su rebaño. ¿Dónde están mis ovejas? Preguntará!

Oremos por los pastores de nuestras iglesias y pongamos sus vidas y discernimiento en manos del Señor para que él los guíe y dirija cada día, para que haga de ellos, hombres de bien, varones de Dios que edifiquen sus ministerios y reflejen el amor del Señor a la Iglesia. Oremos para que tengna un espíritu noble y dispuesto al servicio. Que Dios les anime cada día a ser valientes y persistentes en los propósitos a los que los ha llamado.

Oremos por la fortaleza necesaria para vencer los constantes ataques del enemigo. Oremos por sus familias y por el establecimiento de la Iglesia como institución de adoración del cuerpo de Dios.

Y como planteamiento para el día de hoy, revisa: ¿qué oveja eres en el rebaño? ¿Sigues en el redil? ¿Tendrá que buscarte el Señor y hacerte volver? ¿O caíste? No olvides que él es pastor de pastores y señor de señores, él nos buscará si nos perdemos, él nos sanará si nos lastimamos, él nos fortalecerá si estamos débiles y él también dice que destruirá a la oveja fuerte y engordada que en egoísmo se abasteció a si misma y no ayudó a los demás.

Dios nos guarde del egoísmo a nosotros y los pastores. Dios nos ayudé a permanecer en amor y misericordia para compartir y ayudar a lo demás. Dios sea nuestro pastor y guía para reconocer nuestros errores y caminar correctamente junto al redil sin apartarnos del rebaño.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

El Señor reinará sobre toda la tierra

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¡El gran día llegará y él será el único Señor y su nombre será exaltado por los siglos de los siglos!

Aunque hoy enfrentemos diversas pruebas y el mundo se incline al pecado y a la oscuridad tenemos la esperanza de que él nos será por luz perpetua.

A pesar de las tribulaciones, afrentas, guerras, amenazas, maldad, violencia, persecución y vanidad; a pesar de que seamos vulnerados y atacados por creer en él, llegará el día de su gloria y exaltación como absoluto rey del universo.

Llegará el día en que ante nuestros ojos se desvelarán sus misterios y promesas. Llegará el día en que celebraremos su  majestad, poder y autoridad; pero mientras ese día llega, debemos ser conscientes que así como el ejército de los cielos trabaja para Dios y sus hijos, por otra parte el enemigo actúa indiscriminadamente contra el hombre intentando confundirlo y nublar sus ojos para hacerlo tropezar. Debemos velar, orar, clamar, interceder, protegernos espiritualmente, resistir, reprender, luchar, permanecer y afirmarnos en la verdad cada día.

Recordar los titulares del día de hoy sería contraproducente para la tranquilidad de nuestro corazón pero si lo hacemos, veremos que los tiempos nos hablan claramente del regreso de nuestro Señor. El tiempo ha llegado y está cerca la hora de su manifestación al mundo.

Está claro que en estos momentos, mientras tú y yo reconocemos que necesitamos la ayuda de Dios para vivir y nos esforzamos en ser mejores y cambiar nuestros errores, muchos se ríen, se burlan, celebran,  señalan, critican y celebran la maldad persiguiendo a quienes amamos la verdad, pero que esto no nos desanime, porque aunque parezcamos pocos, somos muchos perseverando. Recuerda que las mismas tribulaciones que tú enfrentas hoy, las viven otros hermanos en la fe.

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

(1 de Pedro 5:8-10)

Oremos por los que siendo nuestros hermanos son perseguidos, acusados, sometidos, maltratados, encarcelados y torturados por la fe.

Oremos por los que no estando en una cárcel son coartados de su libertad. Oremos para que seamos valientes y hablemos con denuedo de la obra de Cristo en nuestras vidas.

Oremos por firmeza, paciencia y fortaleza para que no nos desanimen los acontecimientos de nuestros tiempos.

Oremos con fe para que Dios nos prepare mental y espiritualmente para el gran día de su victoria y para que de momento seamos embajadores de su reino en la tierra

¡No dejemos de orar, ese día llegará y no habrá más tristeza ni lágrimas en nuestros ojos! ¡La luz y la paz serán perpetuas porque él reinará! Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿De qué tamaño es la ola que golpea tu barca?

Arte y Diseño para Cristo

Las olas azotan con fuerza y se levantan alcanzando grandes alturas. Hay olas tan altas que alcanzan los 30 metros. ¿Te alcanzas a imaginar 30 metros de agua sobre tu barca impactando con gran fuerza y violencia? Esta pregunta me da más temor que valentía. A veces, sin esperarlo, vienen a nuestra barca grandes olas que azotan con fuerza y nos trastornan, desviando nuestra ruta y desequilibrando nuestra posición.

Hay olas agresivas y enfurecidas por el viento, otras son más tranquilas y otras en cambio son removidas por el choque submarino de las placas tectónicas que causan mareas repentinas de elevada altura, que golpean con violencia causando destrucción. ¿Qué ola azota tu vida el día de hoy?¿Está alta o baja la marea?. Tras una ola, la arena modifica su humedad y diferentes seres de la naturaleza marina aparecen en la playa, arrastrados por la fuerza del agua. Ola tras ola e influenciado por el estado del tiempo y la hora del día, el mar aumenta o baja su marea dejando al descubierto o cubriendo totalmente su fauna y paisaje rocoso.

Esta breve descripción que todos conocemos, nos sirve para hacer un símil con las diferentes situaciones que enfrentamos en la vida. Cuando nacemos y empezamos a vivir, la marea está controlada y hay poco oleaje pero a medida que crecemos las olas empiezan a tener fuerza y atraen fuertes vientos. Más tarde, sin esperarlo, se presenta frente a nuestros ojos, una marea algunas veces incontrolada que golpea con violencia causando fuertes daños a nuestro alrededor. Llegan olas de gran altura que parecen inundar nuestra barca y ahogarnos. No quiero ser negativa, pero es cierto que a lo largo de nuestra vida veremos un espectáculo de olas de gran altura y fuerza acercarse a nosotros. ¿Pero y qué pasará? ¿Sucumbiremos ante el temor?¿Nos haremos vulnerables a la bravura del mar y del viento? No! Aunque azoten fuertes vientos y el oleaje parezca sin control, recuerda que él apaciguó y calmó el mar enfurecido. Él no temió y con su voz ordenó al mar que se callara y calmara.

Aunque enfrentes en tu vida vientos contrarios, aférrate a la verdad y al poder del nombre de Jesús para retomar la navegación y salir ileso de los ataques que con violencia golpean tu barca. No temas, no te des por vencido, no te desanimes, no cierres los ojos, no dudes, confía y sigue adelante. Confía y la marea bajará. Confía y él calmará la violencia del mar. Confía y espera, porque después de los fuertes vientos y las grandes mareas, todo vuelve a su sitio.

Cuando el viento azotaba con fuerza y los apóstoles tenían temor, esta fue la reacción de Jesús. Leamos Marcos 4:39-41

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

Hoy Jesús nos dice en voz alta: ¿Por qué estáis amedrantados?¿Cómo no tenéis fe?

Yo lo asumo como un llamado de atención. Por tu nombre antes de la frase y entenderás que la ola que azota tu vida hoy, perderá fuerza y amainará, porque él no te dejará. No pierdas la fe. Aférrate al que todo lo puede y no te desamparará. Yo lo he hecho y la marea que azota mi puerto hace unas semanas, ha perdido fuerza y empieza a descender. ¡La calma y el silencio llegarán!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Y Dios amó a los que aún siguen pecando

En nuestra razón no alcanzamos a entender como alguien puede amar a quien le rechaza y desprecia. Pero Dios no es humano y no razona como nosotros. Menos mal porque si fuese así seguiríamos apartados de él, pero gracias a la muerte de Jesús en la cruz esa distancia que nos separaba fue anulada y ahora estamos cerca del Padre por su misericordia. Porque él mismo se compadeció de nosotros y en su piedad planeó que su Hijo se hiciese hombre para que de él tuviéramos un testimonio vivo de su amor y nos rescatase para siempre.

Esta cruz llevó clavado el cuerpo de Jesús hasta su muerte pero hoy está vacía porque él venció a la muerte y se levantó de entre los muertos para sentarse a la diestra de Dios.

En la cruz tú y yo tenemos la victoria y libertad que nos fue dada al aceptar el sacrificio de Jesucristo por amor. Aceptar que él subió a la cruz a ocupar nuestro lugar nos hace valorar el significado de la vida y del amor. Nos hace ser más humildes y nos anima a renunciar a lo material y terrenal porque son cosas pasajeras. Aceptar esta verdad nos hace vivir fortalecidos y esperanzados en la promesa del Señor.

Dios no tenía más hijos, sólo a Cristo y lo entregó en propiciación por nuestros pecados y nos dio vida eterna en su muerte. Yo no soy madre aún pero me alcanzo a imaginar el dolor de entregar la vida de un único hijo por otros que ni siquiera le conocían y además le ignoraban y despreciaban. ¿Es justo? En nuestra razón no lo es, de ninguna manera.

Pero el amor de Dios supera nuestra capacidad intelectual y razón lógica. Dios es amor y todo lo dio para rescatarnos. Dios y Jesucristo eran el mismo, el hijo en el padre y el padre en el hijo, por eso él no se aferró a nada y se entregó para rescatarnos.

¡Somos pecadores salvados por amor y gracia! Alegrémonos y demos gracias por esta muestra de amor infinito que Dios manifestó a la humanidad sin merecerlo, porque a los que aún siguen pecado él sigue esperando para salvar y rescatar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él nació y vino para ser testimonio de la verdad!

…Y también para darnos vida por la eternidad. Él conocía el propósito de su existencia y no se aferró a nada terrenal para actuar con obediencia y someterse a Dios por amor a los hombres.

Es muy fuerte escribir esto. Escribir que hubo alguien que me amó sin conocerme y que dio su vida por mí sin pensarlo, que no dudó un instante y con su obediencia me enseñó que su misericordia no tiene comparación. Hoy mi corazón confiesa que cree en esta verdad y mi espíritu declara que escucho su voz  y quiero seguir sus pasos cada día de mi vida. ¿Y tú? ¿Te animas a compartir el motivo de tu fe y la paz que hay en tu corazón porque su sacrificio te dio una victoria inmerecida por la eternidad?

Gracias Jesús por negarte a ti mismo para que yo viviera.

Gracias Jesús por sufrir siendo inocente para que yo fuera libre.

Gracias Jesús por soportar el peso de mi culpa para darme salvación.

¡Te Amo Señor y hoy exalto tu nombre esperando tu reinado por la eternidad!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Cuantas más pruebas, más confianza en Dios

Las pruebas no tardan en llegar, vendrán sin avisar, más difíciles, largas, complejas o si hay suerte llegarán con retraso, pero seguro que llegarán. ¿Y si somos cristianos? Somos cristianos no inmunes, de los problemas y adversidades no estamos exentos, así que tarde o temprano, llegarán. Creo que aún somos más vulnerables a los ataques del enemigo que quienes no conocen a Cristo.

A las pruebas de ayer, hoy se suman nuevas situaciones que superan nuestro control y se salen de nuestras manos. No hay humanamente solución a enfermedades, la muerte de un ser querido, desastres, accidentes, malas noticias y podría seguir escribiendo cosas tristes, pero no lo haré, porque aún a pesar de vivir estas situaciones y tener que enfrentarlas, lo más grande es poder tener paz en medio del dolor y la tribulación. Esto es posible si confiamos en Dios, quien nos dará la victoria.

Llegó el día esperado y a las 12:30 me llamaban para pasar a la consulta del especialista que meses atrás me había citado. Ella preguntó y me entregó las pruebas que han venido realizándome, pero faltaba una y sobre la marcha la doctora se dispuso a realizarla para decirme finalmente, que nací con un ovario poliquístico y que es probablemente la causa de no poder quedarme embarazada. La mirada de mi esposo y la mía se encontraron frente a frente con una cara de sorpresa y algo de decepción. Ella nos confirmó que no es grave ni impide la maternidad, sugirió un pequeño tratamiento para que sea más fácil concebir. Y entonces empezaron los ataques. “Eres muy joven, algo más añadido a lo que ya tienes, ¿podrás ser madre? Estás completita Laura, todo lo tienes”.

Resistí esas mentiras y me fortalecí en el Señor y al salir de la consulta recordé que Sara siendo muy mayor y estéril dio a luz un niño porque para Dios no hay nada imposible. Entonces sonreí porque sé que él no me dejará, él me ha sostenido y veré su gloria en mi debilidad e incapacidad de hacer las cosas que se salen de mis manos.

¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.

Génesis 18:14

Hoy me gozo y alegro porque el Señor es mi fuerza. Cuando vienen las pruebas y se suman a los problemas existentes me doy cuenta que necesito la ayuda de Dios. Entonces doy un paso de fe y entrego todo en sus manos y confío en él aferrándome a sus promesas y verdad. Y concluyo: Cuantas más pruebas, más esperanza, cuantos más problemas aumenta la fe.

Oro para que en cada prueba que venga, tú y yo podamos aferrarnos a Dios y salir vencedores en su poder y gloria. Que nunca olvidemos que él nos es suficiente para vencer. Así que nada, por difícil o imposible que parezca nos detendrá, porque con nosotros está el Señor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Es tiempo de caminar erguidos

Ha llegado el momento de prestar atención y dejar de ver la Biblia y las profecías como un mito. No son una fábula ni una historia metafórica sin más. Dios quiere que entendamos y adoptemos con sabiduría la comprensión de su palabra. Es su voz hablándonos y desvelándonos secretos que otros no conocen porque no quieren acercarse a él, pero para ti y para mí, es de gran responsabilidad y un reto diario, aprender y reflexionar en la palabra del Señor.

Me preocupa ver como la humanidad se desorienta y desvela creyendo historias inventadas y fábulas que no enriquecen el espíritu sino que atemorizan el alma. Desde hace 15 años, en 2000, con el cambio del milenio y tanta recreación en relación a los tiempos finales hemos empezado a ser testigos, cada año, de películas taquilleras de Hollywood que nos describen como será el fin, pero las cosas siguen y no ha venido un tsunami gigante, ni fuego del cielo, tampoco una tormenta de hielo, ni mucho menos los extraterrestres.

Seguimos buscando respuestas a algo que ya se nos ha dicho pero que desconocemos porque no escuchamos ni queremos abrir nuestros ojos. Dios mismo nos dijo como sería, pero nos advirtió que el tiempo sólo lo sabía él. Ni siquiera Jesús supo indicar el tiempo a los apóstoles cuando le preguntaron en que momento volvería. Jesucristo dijo, de la hora y el tiempo, sólo sabe mi Padre.

Marcos 13:32

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.

Hay muchos encantadores, agoreros y supuestos profetas, que van desvelando profecías y algunas han tenido relevancia por su cumplimiento. Por ejemplo Nostradamus, un médico y astrólogo francés de descendencia judía, vaticinó innumerables profecías que con el tiempo se han cumplido y la gente por eso las cree. Pero ¿por qué creer a un astrólogo y no a Dios?

Jesucristo dijo que él no sabía el momento pero si nos dijo que cosas servirían de señal para entender los tiempos, y creo que no se necesita de mucho conocimiento, para ver que los tiempos que nos han tocado vivir, se asemejan en gran manera a los tiempos que describió el Señor antes de su muerte. Y entonces sólo basta encender la tele, la radio o leer la prensa, para confirmar que lo que vivimos es tan real como las palabras de Jesús.

Habrá pestilencia, hambre, rumores de guerras, grandes terremotos, guerras, terror, sedición, persecución y se levantará nación contra nación y reino contra reino. (Lucas 21:9-12)

Y entonces estos sucesos describen nuestros tiempos. Y no me animo a escribir esta reflexión el día de hoy para que tengamos miedo, sino para que estemos preparados porque parece que el tiempo está cerca, y él nos advirtió que estuviésemos atentos, vigilantes y listos, porque cuando la higuera florece, el verano está cerca.

Mateo 24:32

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Animemonos y estemos tranquilos, porque con nosotros está el Señor y no será removido un sólo cabello de nuestra cabeza (Lucas 21:18). Levantémonos y caminemos erguidos, confiados y seguros porque tendrá que ocurrir, lo que él dijo, antes de su regreso.

No habrá temor en nuestro corazón, porque sabemos en quien hemos confiado y nuestra esperanza está en él, y sabemos que la redención que nos ha prometido por la eternidad está cerca. Esperemos con alegría el tiempo alabar y dar gloria por la eternidad al Rey de Reyes. Mientras tanto, oremos sin cesar, velemos y obremos con justicia y misericordia para ser testimonio suyo cada día.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué pasará mañana?

Dicen que el día 14 de febrero se celebra el día del amor y la amistad y ¿por qué celebrar únicamente un día el amor cuando el amor se puede celebrar todos los días? Realmente son celebraciones con más interés comercial y económico que otra cosa, porque a parte del día 14 de febrero existen 320 días por llegar este año para celebrar el amor y compartir con los seres queridos y los amigos.

Cada día es perfecto para recordarle a quién amamos cuánto le amamos y quizá esta celebración sea la oportunidad para hacer algo diferente y amar a nuestros enemigos, a los que están lejos de nosotros y de los que apenas tenemos noticias porque nos separa un muro enorme de orgullo y rencor.

Si recordamos las palabras y el ejemplo de Jesús, vemos claramente que el Señor nos envío a amar a los demás todos los días de nuestra vida porque no tiene sentido demostrar el amor un sólo día y olvidarlo el resto del tiempo. Las cosas cambian cuando leemos que él nos invitó a amar precisamente a los que no nos aman, a los que no nos quieren, a los que no nos soportan, a los que daño nos hacen y nuestro mal desean ¿Tiene algún sentido amar a estas personas? Parece una actitud masoquista, pero no lo es, es una actitud de grandeza, humildad y obediencia.

El más grande ejemplo de este amor es el amor de Dios, que amó al mundo, cuando aún nadie en el mundo le amaba ni le conocía.

Todo lo entregó y lo dio por amor. A ti y a mí nos amó desde el principio y eternamente, aún a pesar de nuestros innumerables errores. A él no le importó nuestra falta, nuestro pecado, nuestra necedad y terquedad, antes tuvo misericordia y nos atrajo a él con ternura y mucha paciencia.

Siempre digo que si el amor de Dios dependiera de su paciencia ya se la habríamos agotado porque se requiere de muchísima paciencia para amar al hombre. Es por su gracia y amor que su misericordia se ha extendido y ha borrado nuestro pasado para recibirnos y aceptarnos.

Por eso hoy, un día antes de la celebración del día del amor y la amistad, te invito a vivir cada día valorando estos vínculos que Dios te ha concedido en la vida. Ora por tu pareja, familia y amigos y da gracias por ello. Díselo a cada uno personalmente y no esperes un año para recordarles cuanto les amas y ser especial con ellos.

Teniendo en cuenta que todos lo días son especiales para transmitir nuestro amor a los demás, te propongo un ejercicio que nos servirá para dos cosas, para amar y perdonar. Piensa en aquellos que necesitan tu amor y aceptación y primero recuerda lo que Jesucristo hizo por ti.

¡Perdona y olvida lo ocurrido! Suelta el pasado y ora por aquel o aquellos que permanecen al otro lado del muro y que Dios te pide que ames.

Porque él dijo que les amaramos y para que nos quede más claro, leamos Lucas 6:27-37 En estos versículos Jesús nos habla del amor a nuestros enemigos.

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Lucas 6:27-37

Vive cada día para amar porque así lo quiere Dios y amar a los demás te dará libertad y alegría.

¿De qué nos sirve amar a Dios y odiar a los demás?

¿De qué sirve creer que estamos en la luz y aborrecer a los demás?

El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.

1 de Juan 2:9

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

1 de Juan 4:20

Piensa en ese amigo al que dejaste de hablar, aquel a quien no volviste a saludar, aquel a quien no tienes paciencia y recuerda lo que Dios hizo por ti. ¡Es el momento de amar de verdad!

¡Feliz día del amor hoy, mañana y todos los días! Porque si sólo amas hoy, ¿qué pasará mañana y pasado mañana?

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Nadie nos arrebatará de su mano!

¡Él lo prometió y lo cumplirá! Nuestro Dios es justo y misericordioso.

El pastor cuida de sus ovejas y no deja que se pierdan, las proteje de todo lo malo constantemente y las trae por caminos donde pueden andar, así nos trata nuestro Padre Celestial, nos considera sus hijos y quiere protegernos y cuidarnos en todo momento. Por eso nos ha llamado y cuando hemos escuchado su llamado y hemos entendido su voz, nos ha concedido un gran regalo, nos ha dado Vida Eterna, es decir, Vida para siempre y lo mejor de todo, a su lado. Vida Eterna junto a él, sin perecer, sin morir, sin dolor. Será una Vida sin muerte ni miedo, porque nadie nos podrá arrebatar de su mano jamás!

¿No es esto lo más bello que has oído en tu vida? Para mí si. Dios no me soltará ni me dejará un instante, pero a ti tampoco porque en él has creído. Él será tu escudo en la batalla y tu refugio en la tormenta, él te librará del lazo del cazador y te guardará bajo sus alas. Irá delante de ti siempre y como torre fuerte te defenderá, será tu fortaleza en la tribulación y la alegría en la adversidad.

Aférrate a esta verdad y sigue confiando porque lo que él ha prometido lo hará y nadie podrá apartarte de su lado.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, el mejor consuelo de nuestro corazón

He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

 Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.

Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra.

Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

(Isaías 12:2-6)

Como un padre se compadece de sus hijos, se compadece Jehová de los que le temen (Salmos 103:13). Así como nuestros padres han perdonado una y otra vez las travesuras que hicimos de niños, así es Dios, él nos perdona y olvida nuestro error porque nos ama. Nos consuela en medio del dolor y aparta de nosotros su indignación y enojo, porque así como un padre se enfada con un hijo cuando éste le desobedece, así se enfada el Señor cuando nosotros, desobedecemos y no hacemos su voluntad. Dios no es un dios gruñón ni malhumorado. Él es un rey de oportunidades y misericordias. Un rey que extiende su bondad por amor y gracia.

Y un día, puede ser hoy, tú y yo diremos que maravillosas y grandes son sus obras. Diremos que su obra y plan de redención para los hombres son magníficos y superan nuestra razón. Que él es nuestra esperanza y por él nuestra alma canta y se alegra en sus promesas que son verdad y hechos.

Canta, alaba, clama, da gracias al Santo de Israel que se ha manifestado a tu vida de forma maravillosa.

Piensa un momento en qué momentos has visto la intervención del Señor en tu vida.

¿Te has sentido triste y desanimado?

¿Has perdido la esperanza?

¿No encuentras salida?

Cualquier cosa que tengas que enfrentar en estos momentos será ínfima si confías en el poder de Dios y pones en sus manos tu situación. Suelta lo que no puedes cambiar, deja que sea él quien te ayude y lo haga por ti, porque es él quien tiene el poder de hacer posible lo imposible. Deja que su consuelo calme tu corazón, pide al Señor que ponga nuevos y buenos pensamientos en tu mente y que toda tristeza sea pasado en tu vida porque en él está tu esperanza y confianza. Pero no lo leas simplemente, dilo!

 Di en voz alta que tu confianza es Dios y que su consuelo calmará la angustia de tu corazón y por fe será hecho. Recibe sanidad en tu alma en el ¡nombre de Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Lo que Dios te dice empezando el año!

Día dos del nuevo libro de oportunidades que Dios abre para nosotros. Ayer, el Señor puso en mi corazón esta palabra y me fortaleció con los primeros versos de Isaías 43. Y hoy lo comparto porque sé que no es sólo para mí sino la expresión de su amor para todos.

Leeremos juntos, pero al leerlo es necesario que apropies la palabra para ti y entonces deberás reemplazar el nombre de Jacob y de Israel por tu nombre y entenderás, cómo entendí yo, ayer, el gran amor de Dios para con nosotros y escucharás la voz del Señor hablándote directamente.

Y dice así la palabra del Señor en Isaías 43:1-5

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh ________ (Jacob), y Formador tuyo, oh_______(Israel): No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.

Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.

Dios nos habla hoy de la inmensidad de su amor y lo hace de forma directa recordándonos que suyos somos, le pertenecemos y nada, absolutamente nada, nos podrá separar y apartar de su lado. Él nos ha redimido, aceptado y adoptado. Él nos ha tenido infinita paciencia y del lodo nos ha sacado cientos de veces. Dios lo volverá hacer porque se complace en hacer justicia y bien a sus hijos. Debemos creer esta verdad para que vivamos un año maravilloso.

Recuerda cada día, que le perteneces a Dios, que nada de lo que ocurra a tu alrededor podrá apartarte de él, ni las circunstancias, ni los demás, ni la tristeza, ni la adversidad, recuerda que en todo y por todo, obtendrás la victoria porque lo que esté por llegar, siendo bueno o siendo menos bueno, te servirá para creer; porque a los que aman a Dios, todas las cosas, les ayudan a bien.

Así que desde los primeros días del año gocémonos en la herencia que nos ha tocado gracias a Jesucristo. Disfrutemos la comunión con nuestro Padre, la victoria eterna que nos ha regalado nuestro Dios y revistámonos de la verdad porque con ella seremos libres.

Este año pelearemos batallas y enfrentaremos diferentes pruebas pero de todas ellas saldremos vencedores, porque sabemos en quién hemos creído, a quién pertenecemos y quién nos defiende caminando delante nuestro.

¡Firmes desde el primer día del año porque él nos ha redimido y somos suyos! ¡Así que nada temeremos. ¡No retrocederemos ni daremos un paso atrás!

Sigue tu camino, avanza, no mires atrás y di adiós a la cobardía y al temor y vive un año seguro y cubierto del amor y gracia de Dios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Si el enemigo te ataca, ya sabes que hacer.

Y dijo Pablo a Timoteo: “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”. (1 Timoteo 6:12)

Hoy, ese Timoteo somos tú y yo y el mensaje esta claramente dirigido a nosotros. Como hijos del Señor rescatados y trasladados de tinieblas a luz, tenemos un enemigo que se empeña en apartarnos del camino, un enemigo que se esfuerza en confundirnos con su engaño y ataca nuestra mente y corazón constantemente.

Sabemos que se esfuerza y trabaja arduamente para tentarnos y luego acusarnos, pero con la misma insistencia debemos actuar. No permanezcamos inmóviles y en silencio recibiendo disparos a mansalva del enemigo. Tomemos nuestra armadura y esforcémonos en resistirle. Esto es una batalla, de la que ya tenemos la victoria, pero que se sigue librando día tras días hasta el día de salvación. Somos vencedores y tenemos una armadura que nos dejo el Señor, si no fuese así, Jesús no nos habría advertido que en el mundo habría aflicción, no nos habría dicho que tenemos una guerra declarada contra demonios y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

No abandonemos ni dejemos oxidar nuestro escudo y espada. No vayamos a la guerra desarmados. ¿Sabes lo que puede pasarle a un soldado que olvida sus armas y va a la guerra desprotegido? Así estamos tú y yo cuando el enemigo nos ataca y hemos dejado la armadura en casa. Si vivir cada día no supusiera un riesgo de ser atacado, Jesús no nos habría aconsejado ponernos la armadura. Nos habría dicho que no era necesario resistir y permanecer en oración y ayuno y tampoco nos habría dado poder.

Pero la realidad es otra. Tenemos una armadura, tenemos poder en la sangre de Jesús y autoridad en su nombre. Tenemos la victoria y el apoyo del general de generales porque él va con nosotros en todo momento y pelea por nosotros. Sin embargo no podemos andar sin la armadura.

No sé que piensas, no sé si crees que eres participe de una guerra, no sé si lo sabías o eres de los cristianos a los que no les gusta hablar de guerra espiritual. Realmente no lo sé, pero lo que si sé, es que esto es real, hay una guerra declarada en contra nuestro, el enemigo anda como León rugiente buscando a quien devorar y está empecinado en apartarnos de Dios. Pero si él se empeña en atacarnos, nosotros debemos empeñarnos en resistirle.

Ponte la armadura cada día. No salgas sin protección, desprotegidos somos vulnerables. Haz un inventario de tu armadura.

Se nos habla de la armadura de Dios en Efesios 6:10-18

La armadura de Dios

10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,

15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

 

¿Tienes toda la armadura? Revísalo y póntela, mañana es tarde. Revístete de Cristo cada día y ponte la armadura a donde vayas.

Recuerda:

Los lomos ceñidos con la verdad.

En nuestro pecho la coraza de justicia.

En nuestros pies, el calzado del evangelio de la paz.

En una mano el escudo de la fe.

En la cabeza el yelmo de la salvación.

Y en la otra mano la espada del espíritu.

No hay excusas, cuando se hace una advertencia, después no vale arrepentirse, llorar y lamentarse. Es mejor escuchar y seguir la instrucción y más si es dada por Dios. Él nos dijo lo que había y lo que debíamos hacer.

¿Lo estamos haciendo? Peleemos! Peleemos! No peleamos solos(a), él va delante nuestro.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.