¡Poniendo la vida por los amigos!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen por ahí que no es lo mismo saber que se ama que sentirlo. Amar no es un sentimiento intangible, todo lo contrario, es un sentimiento lleno de detalles y muestras de cariño, afecto, lealtad, confianza, respeto, paciencia y un sinnúmero de demostraciones. Desde un saludo, una simple llamada, un abrazo, una carta, un dejar el orgullo y pedir perdón, un volver a empezar de cero por que la otra persona nos importa. Estar dispuesto a renunciar para servir a otro. ¿Te suena de algo?

Los seres humanos somos seres relacionales, nos gusta socializar y establecer vínculos. Unos más profundos que otros, pero creo que no existe nadie en el mundo que no tenga amigos o si fuese el caso serían muy pocos los hombres que no se relacionasen con absolutamente nadie. Así que si tenemos amigos, somos amigos, entonces tenemos familia, tenemos hermanos.

Aunque hoy y mañana son días enfocados comercialmente para celebrar el amor y la amistad, creo que no hay un día único para honrar estas relaciones, porque todos los días son ideales para hacerlo, es más debería ser un ejercicio diario, amar y perdonar a los demás. Dar lo mejor de nosotros mismos para el bienestar de otro, como lo hizo Jesús con nosotros. Dar su vida por amor para que tú y yo fuésemos salvos y considerados familia suya es el mejor regalo que Dios nos ha dado. Por su amor, somos amigos y hermanos de Jesucristo!

¿Tienes amigos? ¡Cuídalos!

¿Tienes amigos? ¡Valóralos!

¿Tienes amigos? ¡Respétalos!

¿Amas a alguien? ¡Recuérdaselo!

¿Amas a alguien? ¡Escúchalo!

¿Amas a alguien? ¡Perdona sus errores!

Es muy fácil amar a lo que nos aman. ¿Qué mérito tiene? dijo el Señor. Él nos pidió algo más grande y más fuerte. Amar a quien no lo merece, amar a nuestros enemigos, amar a quien no nos ama. Difícil ¿cierto? ¿Cómo podemos amar a nuestros enemigos? Imposible! Podemos pensar que Jesús pudo hacerlo porque era el Hijo de Dios y para él todo era posible. Amar a quién le entregó y traicionó a la vez que a sus verdugos ¡Pues no! Es una excusa inmadura. Él nos hizo especial hincapié en este mensaje porque amar a quien no lo merece es alcanzar la perfección del amor. Amar a quien no nos ama, amar a quien no lo merece, amar a quien se ha burlado y reído de nosotros es la demostración más grande de la nobleza de nuestro corazón y de la dependencia del Señor porque imitamos su carácter.

Tengo amigas desde la infancia. Crecimos juntas, nos hicimos mayores y estudiamos carreras diferentes. Hoy, somos muy distintas pero seguimos hablando y compartiendo. Hoy, a pesar de los años seguimos animándonos y compartiendo. Aunque vivimos lejos, hablamos con cierta frecuencia y nos vemos de vez en cuando. Pero amarlas a ellas es muy fácil a pesar de que a veces tengamos algunas diferencias, porque más que mis amigas son mis hermanas. Sé que puedo contar con ellas como ellas conmigo y siempre habrá en nuestro corazón amor, respeto, cariño, amistad y confianza. Pero… ¿y las otras relaciones que no son tan perfectas? ¿Las relaciones en las que hay dolor, silencio, distancia, malos recuerdos, resentimiento y tristeza? ¿Qué pasa con esas relaciones? Es allí donde deberíamos de enfocar nuestra mente y corazón, porque es precisamente de esas relaciones de las que el Señor nos pedirá cuenta un día y nos preguntará ¿por qué?

Aprendamos de su amor y eterna fidelidad. Aprendamos de su misericordia y paciencia. Aprendamos de su nobleza y misericordia para comportarnos con los demás como él ha sido y es con nosotros.

Hoy, en estas fechas de amor y amistad. Demos amor por doquier y reconciliémonos con quién daño nos ha hecho y sanemos nuestras relaciones personales, porque es la manera de obedecer y reflejar el amor de Cristo. El amor que nos amó sin merecerlo y dio su vida por pecadores e injustos, entre los que estábamos tú y yo.

Y en este tiempo de amor y amistad mis deseos para ti y los tuyos son:

Que el Señor te muestre su amor constante y su fidelidad.”

(2 Samuel 15:20)

¿A quién vas a amar hoy? ¿A quién vas a cuidar hoy? ¿Por quién darías tu vida?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¡Él amor de Dios nunca cambia!

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A pesar de nuestra rebeldía, ¡Dios nos ama! Digo a pesar porque aunque no parezca ni lo creamos, tú y yo somos en algunas ocasiones, rebeldes, necios y tercos. Aunque amamos a Dios, a veces, vamos por la vida conforme a nuestros deseos y necesidades y no conforme a los deseos ni voluntad de Dios. Eso es rebeldía.

¿Y qué hace un padre cuando su hijo es rebelde y hace lo que le apetece? ¡Lo sabemos bien! Las consecuencias de la desobediencia las conocemos por experiencia propia o porque es lo que hacemos o haremos con nuestros hijos. Lo primero es: el castigo, segundo: la reprensión y tercero: la lección. Pero el enfado y la decepción de un padre por la desobediencia de sus hijos suele permanecer por cierto tiempo; algunos lo recuerdan por largos años. Pero la noticia de hoy, es que a nuestro Padre Celestial y Dios eterno, el enfado y la ira le duran poco porque su misericordia es infinita y su amor inexplicable. A pesar de nuestra desobediencia y rebeldía, él nos ama y nos sana.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 145:8)

Esta sanidad hace referencia al perdón y a la restauración. Dios quiere nuestro bien y sabe que si fallamos, le necesitamos, entonces no se aparta, antes se conmueve y nos abraza. Él sólo espera que nos acerquemos y le contemos qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y sentir el arrepentimiento sincero de nuestro corazón, para lavarnos y sanar nuestro espíritu nuevamente. Y escribo nuevamente porque volverá a pasar y él nos volverá a sanar porque nos ama.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18)

Si embargo hay algo que no debemos olvidar, su perdón y misericordia no nos dan libertad para pecar. Entonces andemos en obediencia y sujeción en la vida, resistiendo la tentación y negándonos al pecado por amor a Cristo y a Dios Padre.

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

¿Has sido rebelde con Dios?

¿En qué desobedeciste?

No me lo digas, díselo a él,

que aún a pesar de tu error y pecado, te perdonará y seguirá amando.

A él que tendrá misericordia de ti y te mirará con amor y ternura. A él que será paciente y nunca

pagará conforme a la grandeza de nuestros errores. A él que con amor eterno te ha amado.

¡Bendito seas Señor, Dios justo y misericordioso!

¡Gracias por amarnos eternamente y no tener en cuenta nuestra transgresión!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si respetamos para que nos respeten? ¡Ellos lo ven y aprenden!

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Esta frase es ley de vida. Dónde empieza tu respeto empieza el mío. ¿Y si en vez de hacernos daño y maltratarnos física, verbal y psicológicamente nos hacemos el bien mutuamente conviviendo en respeto, armonía , amor y tolerancia?

Cada vez crecen las alarmas en colegios y comunidades por el alto indice de maltrato y acoso entre niños. Si ese es el panorama de nuestra sociedad actual a temprana edad, ¿qué nos espera en unos años?, ¿cómo serán los adultos de las próximas generaciones?

Está claro que un niño es el reflejo de lo que ve y aprende. Pero esto no es una regla de tres. Conozco niños criados en un ambiente cristiano que desobedecen a sus padres y agotan mental y físicamente a sus padres. Niños que a pesar de recibir valores y enseñanza cristiana, basada en el respeto, amor y misericordia, cuando no tienen un control permanente en casa ni una constancia en los caminos del Señor, pueden verse influenciados por sus amigos y/o compañeros de clase. Todos hemos sido niños y sabemos como influyen las malas compañías. ¿Sabe un niño distinguir las malas compañías? Quizás pueda hacerlo dependiendo de la edad y madurez, pero es responsabilidad de los padres velar por el desarrollo, crecimiento y comportamiento de los niños.

Aún no soy madre, ya lo he dicho en anteriores post, pero soy tía y tengo un hermoso sobrino de 5 años. Un niño precioso a quien es necesario corregir de vez en cuando, con cierta frecuencia porque aunque en casa vea y aprenda valores, en la escuela corre el riesgo diariamente de copiar y aprender el comportamiento de otros niños a los que su padres no trasmiten valores cristianos. Lo mismo ocurre con la televisión y su entorno.

El post y la postal de hoy están hechas con profunda tristeza como un llamado a decir ¡basta!

Basta al maltrato y al daño que se hacen unos a otros, con palabras y miradas.

Basta al señalamiento, juicio y rechazo por nuestro color de piel, tamaño, estatura, complexión física y forma de pensar.

Basta al desprecio y burla por ser diferentes.

Basta de ironías y criticas dañinas que excluyen y apartan.

Hoy, alrededor del mundo, muy cerca de ti y de mí, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el colegio de tus hijos, en la iglesia, hay personas sufriendo, niños maltratados y sometidos que lo están pasando mal, en silencio y no saben que hacer. Niños que no desarrollan sus capacidades y se cohiben permanentemente por temor a las burlas y rechazo de los demás. Otros que sufren ataques físicos, acorralamientos e insultos. ¿Somos conscientes de esto?

Hace dos días, leía una noticia que conmovió mi corazón, la comparto, porque ellos, los padres de este niño, están sufriendo y se sienten impotentes porque no pudieron hacer nada a tiempo para salvar y proteger a su hijo del maltrato que sufría al parecer en el colegio.

(En este enlace puedes leer la noticia)

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.html

¿Le preguntas a tus hijos cada día cómo se siente en el colegio? ¿Cuál es la relación con sus compañeros? ¿Conoces a los amigos de tus hijos? ¿Te involucras e incentivas la confianza en la relación con tus hijos?, ¿hasta qué punto? Estos padres parece que lo hacían pero no fue suficiente. Por eso es mejor aferrarnos a la bondad de nuestro Padre y poner en sus manos la vida de nuestros niños. Lo grave es que no sabemos si ellos pueden ser las víctimas o los verdugos. Sabemos como son en casa pero no fuera de ella, por eso es importante vigilar y estar atentos.

Oremos por ellos, por su desarrollo y crecimiento, por su protección, por su carácter, para que el Espíritu Santo de Dios les guíe y bendiga, para que vaya con ellos a todo lugar, para que los defienda y argumente en sus labios cada palabra en su contra. Para que los inunde de su amor, respeto y dulzura. Que no haya en sus corazones venganza y resentimiento. Que vivan una niñez sana y pura.

Que nuestros niños, lo de ahora y los que vendrán, tengan en nosotros, un ejemplo idóneo a imitar. Que podamos trasmitirles el carácter de Cristo y ellos puedan reflejarlo a los demás. Que Dios guarde sus ojos del mal y de la violencia. Que sus oídos no presten atención a las mentiras y ataques del enemigo que intenta minar sus mentes con engaños. Que nuestros niños sean guerreros espirituales y sepan defender con respeto su fe.

Que nuestros niños sean buenas influencias en la vida de los demás y reflejos de su familia. Que crezcan siendo valientes y firmes. Que obedezcan y sigan la verdad, porque serán grandes hombres y mujeres el día de mañana.

¡No dejemos de orar nunca por ellos!

Enseñémosle con nuestro ejemplo a respetar a los demás, a mirar con amor misericordia y paciencia al resto de los hombres.

Y para terminar, retomo un dicho que repite mucho por aquí (España):

“Cada uno trae lo mejor de su casa”

¡Que en nuestros niños se note que habita el amor de Cristo porque es lo que han aprendido de nosotros!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Escucha cuando Dios te habla

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Cuando éramos niños y nuestros padres hablaban ¿qué hacíamos? ¿Obedecíamos o ignorábamos su voz? No sé que clase de niño(a) fuiste, pero lo que sí está claro, es que nuestra decisión de escuchar y obedecer, o no prestar atención y hacer nuestra voluntad, tenía una consecuencia que descubríamos a continuación, al ver el rostro de nuestros padres. ¿ Qué recibiste, una palmada, un abrazo, un castigo o un beso?

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. (Deuteronomio 30:19)

En este verso, podemos ver que Dios nos da dos opciones y nos deja elegir. Como nuestros padres cuando hablaban, nos dejaban eligir obedecer o no, pero sabíamos que lo que eligiéramos sería para nuestro bien o nuestro mal y así mismo nos dice Dios pero nos aconseja la mejor elección para ser bendecidos. ¿Recuerdas a tus padres plantearte la misma opción? ¿Lo haces ahora con tus hijos? Seguramente lo harás, porque un padre que ama a sus hijos los instruye en todo tiempo.

Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. (Proverbios 3:12)

Tengo que reconocer que fui una niña dócil y obediente, aunque alguna vez mentí y fui traviesa, como la mayoría de niños, pero considero que fui una niña tranquila y obediente. Recuerdo a mi madre cuando me decía a los 7 años, (edad de la mentira) que siempre debía decir la verdad, aunque el mundo se me cayera encima y recuerdo que a mi mente venía un planeta redondo, grande y azul con mucha rapidez que me perseguía, pero yo corría y decía la verdad antes de que me aplastase. Esto, aunque parece tonto, permitió que tuviera muy clara la importancia de decir la verdad hasta hoy en día. No sé que técnica utilizaron tus padres para persuadirte e invitarte a obedecer pero a mi madre le funcionó la que aplicó con mi hermano y conmigo.

Dios, como un padre que ama a sus hijos, nos habla. Se dirige a nosotros con amor, paciencia, ternura y claridad. Su voz es suave, algunas veces estricta pero siempre justa y dulce. Dios nos reta a escucharle, a entender su amor y escudriñar su esencia. Y la forma que ha utilizado está al alcance de todos los hombres. Se trata de su palabra, la Biblia, esa es la voz de Dios. Inspirada por él mismo y escrita por hombres que eligió para cumplir el propósito divino de dejar a la humanidad el texto esencial de vida o manual de instrucciones para convivir y pulir nuestro corazón y carácter.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. (2 Timoteo 3:16)

Hoy, tenemos que valorar que podemos disponer de la voz de Dios, escucharla y estudiarla en cualquier momento. En nuestras casas, en nuestra iglesia, comunidad y en familia. Podemos leerla, escucharla en la televisión, la radio, internet, el teléfono. Hoy no hay excusas para no escuchar a Dios. Existen muchos canales y formas de atender su voz y llamado. Otra forma de leer el mensaje de Dios, es seguir espacios como éste, donde se comparte con frecuencia, casi a diario, la palabra del Señor. Es fácil leer la biblia y escuchar el mensaje pero otra cosa es escuchar a Dios, cuál es su propósito y qué lectura le damos al mensaje que él nos regala cuando nos habla. Leer es muy fácil, es didáctico y ayuda a tener activa la memoria, pero leer la voz de Dios y meditar en ella, es más que eso, es activar y enriquecer nuestro espiritu y corazón.

Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:13)

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. (Santiago 1:22)

Dios eligió, después de mi oración, antes de sentarme a diseñar, que esta sería la porción que tenía para nosotros hoy en Arte y Diseño para Cristo. ¡Así que no nos hagamos los sordos! Dios nos está hablando, me habla a mí y a ti y nos dice claramente, que tomemos la ley de su boca y la pongamos en nuestro corazón. Es decir ¡leamos, meditemos, creamos y apliquemos!

¿Aceptas el reto del Señor? Escucha cuando él habla, escuchémosle y tomemos ahora su ley, leámosla, meditemos y llevémosla a nuestro corazón!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Feliz día a todos los héroes!

Arte y Diseño para Cristo

Es verdad que todos los días son especiales para recordar a nuestros seres queridos que tan importantes son para nosotros y cuánto les queremos pero hoy debemos recordarlo porque gran parte de Latinoamérica celebra el día del padre.

Para ellos los mejores deseos y una oración al cielo de sabiduría y discernimiento.Una oración de protección y fortaleza espiritual, una clamor de valentía y buen ejemplo. Oramos por los hombres que tienen la tarea y responsabilidad de educar y enseñar a sus hijos, porque ellos son los héroes de la generación del mañana. Oramos para que sean un buen ejemplo a imitar por sus hijos y que su testimonio edifique e instruya a su descendencia.

Si eres padre recuerda estas palabra:

Papá, volaré tan alto como tú me enseñes,
Soñaré lo necesario para imitar y seguir tus pasos.

Enséñame con amor, paciencia y con ternura
eso me permitirá ser un adulto valiente y seguro.

No permitas que las circunstancias y la falta de tiempo, te impidan ser el héroe que admiro.

¡Feliz día de Padre!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Fuera de él nada deseo!

Estas palabras son una clara declaración de amor y dependencia de Dios. ¿Te han dicho alguna vez cuánto te quieren? Seguramente te han dicho o te dirán las palabras más bonitas que hayas escuchado jamás. Cuando leo las palabras del salmista en el salmo 73, alcanzo a sentir la gratitud y el amor que expresa su corazón al Señor. Él declara su gratitud y amor a Dios diciendo que solamente le tiene a él y nada más desea. En pocas palabras declara el gran aprecio y necesidad que tiene de Dios. No relata un discurso ni una larga intervención para declarar su amor a Jehová

Y tú, ¿a quién tienes? ¿Tienes alguien en la tierra que te parece suficiente o crees que tienes a alguien en los cielos a parte de Dios? En los cielos sólo habita él porque los que no están, duermen, hasta el día en que Dios les llame para juicio, pero la palabra de hoy no habla precisamente de esto. Lo menciono porque hay quienes creen que sus seres queridos fallecidos les protegen y ayudan desde el cielo. Tal verdad no es más que otra mentira del enemigo. Los muertos, están muertos y duermen.

He escuchado tantas cosas que defienden esta idea, inclusive decir que Dios no puede atender todas las peticiones del mundo y necesita ayudantes, justificando la intervención de los santos y los muertos como intercesores delante de Dios. ¿Cómo? Esto lo dicen personas creyentes pero confundidas. Dios es uno sólo y su hogar el cielo. Los que han muerto duermen y Santo no hay más que él y su hijo Jesucristo.

Veámoslo a la luz de su palabra.

MORADA CELESTIAL

*El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. (Salmos 2:4)

*Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. (Salmos 11:4)

*El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? (Hechos 7:49)

ESTADO DE LOS MUERTOS

*No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio. (Salmos 115:17)

*Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. (Eclesiastés 9:5)

*Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (1 Tesalonicenses 4:13)

SANTIDAD Y PODER DE DIOS

*Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY (Éxodo 3:14)

*Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. (Salmos 22:3)

*Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. (Salmos 99:3)

*Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. (Isaías 6:3)

Comentaba en las primeras líneas de este artículo que el salmo que comparto hoy describe la dependencia y amor a Dios y como reflexión preguntaba, si cómo el salmista, podemos declarar que sólo tenemos a Dios y nada más deseamos en la tierra. Leyendo su palabra podemos recordar que él es grande, poderoso, santo, amoroso, paciente, soberano, misericordioso y justo. Dios nos declara su amor todos lo días de nuestra vida, porque nos bendice, protege, perdona, sana, provee y renueva su misericordia cada mañana. Entonces la mejor forma de agradecerlo es declararle todo nuestro amor.

Él nos invita hoy a ¡creerlo, aceptarlo, recibirlo y compartirlo!

Disfruta del amor de Dios y exáltale, porque nadie te ha amado ni amará, con amor eterno como él.

Reflexiona y recuerda en qué circunstancias has visto y sentido el amor de Dios, esto te ayudará a alabarle y dar gracias por su incondicional amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Su ejemplo nos dio!

Es éste, antes de la cruz, uno de los actos de misericordia y humildad más grande del Señor Jesús por amor a los hombres. Él, siendo Rey, Dios y Señor no escatimó en inclinarse para lavar los pies de los hombres que le acompañaban, incluso los pies de quien le entregaría.

Jesús nos enseña una vez más el valor de la humildad. Lo fue hasta el fin de sus día y hoy recordamos que con amor y ternura, lavó los pies de esos hombres. Pies seguramente sucios de arena, cansados de andar, arrugados por culpa del calzado, pero él no reparó en tomar una toalla y lavar sus pies.

Recordemos el diálogo de Jesús y Pedro, quién se negó primeramente a que el Señor le lavase sus pies. Leamos Juan 13: 4-12

4. Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

5. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

6. Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

7. Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

8. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

9. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

10. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

11. Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.

Si hoy fueses tú quien ocupase el lugar de Pedro ¿Dejarías que Jesús lavase tus pies, o tendrías vergüenza como Pedro y te negarías?

Quizás estamos limpios pero nuestros pies necesitan ser lavados. Quizás creemos que estamos totalmente limpios y necesitamos ser lavados de la cabeza a los pies. Me emociona leer las palabras de Pedro cuando finalmente accede a que Jesús le lave sus pies y le dice: No sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Digamos nosotros lo mismo. ¡Lávame de los pies a la cabeza, Señor!

Hoy tenemos la oportunidad de seguir aprendiendo de la humildad de Jesucristo que nos invita a imitar su comportamiento. Hoy es el tiempo de recordar que no sólo nuestros pies deben ser lavados, sino seguramente todo nuestro cuerpo para poder tener parte con él. Hoy es el día de actuar como siervos a los que nos llamó el Señor para servir a los demás y hacer como ha hecho Jesús con nosotros.

Déjate lavar por el Rey. Déjate limpiar de los pies a la cabeza con amor y ternura y después como ha hecho el Señor contigo has tú con los demás. ¿A quién podrías lavar los pies el día de hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Diciendo: ¡No! a la negligencia

Josué habló con sinceridad y carácter al pueblo de Israel, reprendiéndolo y recordándole cuán bendecidos eran por Dios, pero ellos parecían haberlo olvidado. Habían tomado una actitud de descuido y falta de interés que les había llevado a actuar con negligencia y Josué fue el encargado de exhortar al pueblo para que agradeciera y disfrutara las bendiciones que Dios tenía preparadas para sus vidas.

¿Cuántas veces tú y yo nos comportamos cómo el pueblo de Israel y nos quejamos constantemente por la falta de algo, que está delante de nuestros ojos, pero que permanece invisible y no alcanzamos a ver por permanecer constantemente dispuestos a la queja y a la poca fe?

Dios nos invita el día de hoy a recibir y disfrutar las bendiciones que él nos ha dado y ha preparado con amor para cada uno de sus hijos. Él no quiere vernos caídos ni tristes. Dios no quiere vernos enfermos ni solos, no quiere vernos desesperados y confundidos. Él quiere ser nuestra ayuda en todo tiempo, en la alegría y la adversidad. No seamos negligentes y cómodos. No nos relajemos ante la situación que estamos viviendo. Confiemos en el poder de nuestro Dios y recibamos su bendición.

A veces, por la terquedad, necedad y capricho nos perdemos las inmensas bondades que Dios tiene preparadas para nosotros. Alejémonos de la intransigencia, rebeldía e ingratitud y volvamos nuestro corazón al Padre que nos recibirá con sus brazos abiertos y abrirá los cielos para derramar sus bendiciones sobre nuestras vidas.

No des tantas vueltas que te agoten y tardes 40 años cruzando el desierto, cuando el camino realmente tarda 11 días. No seas negligente y te niegues con tu actitud a recibir las promesas de Dios para tu vida.

Hoy es el día de decir No! a esta actitud. Es hora de decir No! a la pereza, al conformismo, a la tristeza y a la queja. Dí: No! y levántate. Di: Sí! a la esperanza, a la verdad, a Dios, a sus promesas y recibe; recibe lo que él ha preparado para ti y no te confundas esperando riquezas, coche, casa y beca. Él ha preparado cosas más grandes y maravillosas, que objetos materiales, para ti.

Dios ha preparado para todos los que le aman regalos maravillosos e incomparables que son impagables. Él nos ha dado SANIDAD, LIBERTAD, PERDÓN, SALVACIÓN, SEGURIDAD y AYUDA por la eternidad. ¿Qué más podemos pedir?

Da gracias al Señor en todo y por todo y no te olvides de las inmensas bondades que ha manifestado a tu vida y que hoy te permiten estar donde estás!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, nuestro refugio y protección

Terminó la semana y cada día vi la fidelidad de Dios porque me permitió sobrevivir a cada compromiso y presión académica, pero hoy, él obró de forma especial en mi vida para que yo, y los que no se lo esperaban, viéramos su gloria y poder en medio de la adversidad y tribulación. Hoy aprobé con creces la materia que mi profesora creía no sería capaz de superar y además con una nota inesperada.

Él me concedió el ser hallada en gracia delante de ella y que me hablara con delicadeza y respeto. Y entonces mi testimonio empezó a cobrar vida, presenté mi examen y de forma inigualable la profesora terminó corrigiéndolo conmigo y explicándome los errores que tuve, esta vez con paciencia y delicadeza. ¿Increíble, no? Tan amable fue que terminó comentándome que contraerá matrimonio en breve (Y oro por ella para que su unión sea bendecida por Dios). Nada de lo que ha ocurrido hoy pude imaginarlo antes, porque sin la intervención de Dios no habría sido posible. ¿Quién creería que la misma persona que días atrás me hablaba con frialdad e ironía hoy me sonreía y se acercaba a mí con paciencia y ternura? Sólo Dios puede cambiar el corazón de los hombres.

Así que mi responsabilidad es: compartir el poder de la oración y confesar con mi testimonio que Dios responde y se manifiesta con grandes milagros. También agradecer su justicia, amor y misericordia porque él oye nuestras súplicas y actúa en defensa nuestra.

Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Salmos 96:3

Como esta enorme montaña que se antepone a la luna, esta semana vinieron gigantes a mi vida para subestimar el poder del Señor y desafiar su grandeza. Gigantes que me intimidaron e hicieron que me pusiera nerviosa, pero el Señor como un escudo fuerte me rodeó y me cubrió con su gracia. Él me dio la fortaleza que necesitaba para vencer esta inmensa columna montañosa que me impedía ver el valle que había detrás de ellas. ¿Qué montaña se ha antepuesto delante de tu promesa? No olvides que detrás de ese gigante está la respuesta de Dios. Él no te dejará, ¡no temas!

Hoy, después de aprobar 6 asignaturas sin reprobados ni suspensos puedo decir otra vez y a viva voz que Dios es mi refugio, fortaleza y defensa. Él escuchó mi clamor, que cómo Elias hice a él días atrás para que hiciese posible que los demás viesen su majestad y poder y hoy su respuesta se manifestó con claridad. Así que puedo decir públicamente: “Quizás mi capacidad sea limitada o escasa pero su poder no conoce barreras y nada hay imposible para el Santo de Israel”.

¿Qué situación tienes que poner en manos de Dios?

¿Hay gigantes delante de tus sueños intimidando tu corazón?

Confía en el hacedor de milagros y recuerda que para él que no hay nada imposible.

Hazlo y confía, porque como la luna será firme siempre y como testigo fiel desde el cielo te cuidará y verlará por ti. Yo confié en él mi situación, lo hice y hoy me gozo porque él ¡me dio la victoria!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Creyendo en un Dios poderoso!

Esta semana está siendo difícil para mí porque tengo varios exámenes académicos. Estoy terminando un grado superior de Producción Audiovisual y en la fase final del semestre y a punto de graduarme las materias exigen mucho y el panorama se pone especialmente estresantes pero mi fuerza es Dios y es quien me anima a seguir y a no tirar la toalla.

Tengo asignaturas en las que tengo más habilidad que en otras y especialmente hay una en concreto que no la llevo muy bien y he suspendido la primer evaluación con un 4, con lo cual tendré que presentarme a la recuperación. Pero al entregarme el examen, mi profesora dijo que mi nivel es tan bajo que sólo podría ocurrir un milagro para que apruebe. Y añadió, muchos lo han intentado y no lo han conseguido, no creo que tu puedas hacerlo. ¿Cómo? Me pregunté en silencio. Sus palabras me hicieron sentir frágil e impotente, pero recordé que mi Dios es poderoso y es hacedor de milagros y de imposibles, con lo que respondí: No me subestimes ni te preocupes, tengo fe y creo en Dios! Ella sólo sonrío.

Esta situación me hizo recordar la plegaria de Elías pidiendo a Dios se manifestara al pueblo que adoraba a Baal (1 Reyes 18:20-40). Dios es uno sólo, poderoso y temible. Grande en majestad y soberano dios y sobre él ningún otro. En el capítulo que mencionaba antes en el verso 21 podemos leer: “ Si Jehová es Dios, seguidle” Y ante esta situación que enfrento, me revisto de valor y de la fuerza que sólo puede darme él para salir vencedora.

Sigo al Señor y sé que en mi debilidad veré su gloria y lo demás también. En oración declaro que podré enfrentar esta prueba académica y mi profesora se sorprenderá de mi logro porque Dios es mi soporte, fortaleza y si él está conmigo, ¿quién puede estar contra mí? Él me dará la sabiduría para hacerlo mejor que bien.

No sé si lo que enfrentas hoy se asemeja a la situación que describo o quizás se trate de una cuestión de salud, del área laboral o familiar. Sólo puedo decirte que si confías, él hará, él no te dejará y se manifestará a tu vida como lo hizo cuando Elías clamó y respondió su oración; entonces no sólo el profeta vio su gloria, sino todos los que allí estaban.

Sé que él me responderá y me dará la ¡victoria!

¿Qué tienes que declarar hoy? ¿Quién ha subestimado tu capacidad?

¿Quién ha creído que es imposible? Es posible porque no lo harás tú, lo hará Dios en ti.

Él te dará el poder para lograrlo. Él te capacitará para conseguir lo que te has propuesto o lo que te parece imposible de lograr, sólo confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y qué dice Dios sobre la sexualidad?

El estreno del año se esperó y promocionó por todos lados en casi todos los idiomas después del éxito en ventas de la trilogía escrita del libro “50 sombras de grey”. Es increíble ver cómo el enemigo nos sigue engañando, pidiéndonos llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo, incitándonos al pecado por querer desvirtuar el plan y propósito de Dios. Hablar de sexo no es pecado, la Biblia habla de sexualidad, lo malo es la perversión y la maldad detrás del tema.

Para los que sabéis de qué hablo y para los que no, un pequeño resumen en términos generales. Este libro que menciono hoy, para hacer un llamado urgente a nuestro sentir como hijos de Dios, y que acumula en la actualidad innumerables ventas y ediciones impresas, cuenta la historia de un hombre adinerado y con una personalidad un poco especial que disfruta haciendo daño en la intimidad a las mujeres con las que se relaciona practicando el sadomasoquismo, un acto aberrante, como algo normal y cotidiano, involucrando a una chica que acaba de conocer y que es la protagonista del libro y la que finalmente cede ante sus pasiones carnales y narra detalladamente las escenas que experimenta con el chico. Este breve resumen lo hago apoyada en la sinopsis de la película y los comentarios del libro que en ningún caso he leído y cuya película mucho menos he visto.

Actualmente, según algunas encuestas, las mujeres adultas, muchas casadas, y las jóvenes solteras, se sienten atraídas por este tipo de prácticas porque les parece que satisfacer los deseos de un hombre es el precio por ser correspondidas. Para mí, acceder a este tipo de prácticas es un sinónimo de falta de amor en la relación de pareja, de ausencia de Dios, de inmoralidad y poco respeto por nuestro cuerpo. No olvidemos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 de Corintios 6: 18,19)

Dios nos ha hecho hermosas, nos ha provisto de un espíritu y un alma, y valemos por lo que somos no por la apariencia de nuestro cuerpo o vestido. Valemos por nuestro interior, no por las prácticas a las que estemos dispuestas a someternos ni a gusto de un hombre ni a gusto de una mujer. Somos seres hechos a imagen y semejanza de Dios, que debemos amarnos con fidelidad, ternura, pasión, entrega y respeto. Por eso Dios preparó la sexualidad para el matrimonio. Si Dios no hubiese querido que sintiéramos placer nos habría hecho insensibles, sin emociones ni sensaciones, pero no es así. Él lo único que quiere es que vivamos la sexualidad conforme a su plan.

Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,

sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. (1 Pedro 3:3-4)

Está claro que estas prácticas, como el sadomasoquismo, no dejan de estar muy lejos de lo que se critica mucho, como el maltrato a las mujeres, no dejan de ser pornografía, vejación y violencia de género.

Es malévolo y diabólico sentir placer en el dolor. Esto no es parte del plan de Dios.

Él nos creó para complementarnos el uno con el otro y ser un solo cuerpo, ser uno solo, disfrutar en pareja con respeto y ternura. Nos hizo seres sensibles y nos dio un corazón para amar. Nos dijo que nos tratáramos con respeto y que la mujer fuese para el varón y él para ella. En este aspecto, Dios no pide a nadie que se someta a nadie, antes dice al hombre, “ama a tu mujer como a ti mismo y trátala como a vaso más frágil.” ¿Por qué entonces hoy bate el récord en taquilla una película que describe el maltrato sexual de una mujer por un hombre con pasiones aberrantes?

Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.

La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.

No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. (1 de Corintios 7:2-5)

Este mensaje es un llamado a varios aspectos, teniendo en cuenta que Dios es el creador de todo. Él creó nuestro cuerpo y la sexualidad, no es un pecado tener relaciones sexuales, el pecado es hacerlo sin un compromiso, fuera del matrimonio, y más aún practicando obscenidades aberrantes.

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)

Mujer: Tu valor es inmenso, para Dios eres bella y una de sus más hermosas obras. No pongas precio a tu cuerpo y a tu vida para complacer a un hombre. Valórate, eres una princesa de Dios y quien te quiera te querrá por lo que vales y lo que eres, no por lo que luces o haces con tu cuerpo. No olvides quién eres y dónde te pondrá Dios, no te adelantes a sus planes, todo llegará en su momento porque él es perfecto.

Hombre: Tu valor como hombre, varón de Dios, es inmenso igual que tu responsabilidad. No cedas ante la tentación y el engaño de Satanás que intenta distraer tu camino con prácticas aberrantes como la pornografía, prostitución y demás. Cuida de la mujer que Dios te dio, es una sola y él quiere que la trates con ternura, fidelidad y especial atención, como un vaso frágil.

¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. (1 Corintios 6:16)

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. (1 de Pedro 3:7)

Y para ambos, es importante que sepáis que si Dios es el motor de vuestra relación, no será necesaria ninguna iniciativa extraña para que la sexualidad fluya con pasión y con normalidad.

Digamos no a estas prácticas que esclavizan y ultrajan el cuerpo y el espíritu, y digamos SÍ a una sexualidad dentro del matrimonio pero sana, fiel, con amor y libertad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Vuélvete al Señor y confía en él!

Dirige tus ojos e inclina tu corazón a Dios cada día.

Confía y espera por siempre en el Señor, porque de ti ha tenido compasión.

Practica la misericordia, el buen juicio y sé reflejo de su amor.

No te apartes para ir y seguir multitudes confundidas e inmersas en vanidades.

No te desvíes del camino tras falsas y efímeras riquezas.

Con pie firme y corazón valiente declara que tú Dios es poderoso y justo, que él ha extendido su misericordia y te ha salvado.

Y recuerda que a su lado nada te faltará.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Da gracias por lo recibido y lo que recibirás

Día 365 del año 2014. Es tiempo de dar gracias a Dios por todo lo vivido este año, que siendo positivo o negativo, nos permitió crecer y ser mejores.

Es tiempo de encomendar a Dios los días que están por llegar y pedir su dirección en todo lo que hagamos. Hoy es un día especial para meditar en lo que el Señor ha hecho por nosotros, de dónde nos sacó y a dónde nos llevó.

Es la oportunidad perfecta de valorar la fidelidad de Dios y dar gracias por ello. Es la mejor fecha para hacer un balance de nuestra actitud personal y relación con el Señor, y así, hacer una propuesta de cambio que nos permita acercarnos más a él o permanecer tan cerca como estábamos.

Es el último día del año y estamos aquí por la gracia y misericordia de nuestro Padre Celestial. Hemos vivido y disfrutado 365 días por su bondad y paciencia. ¿No es digno de ser exaltado? Glorifícale y alábale porque cosas grandes ha hecho él por ti. ¡Alábale hoy y siempre!

¡Feliz Año Nuevo!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Es Navidad, decora tu vida con el Amor de Cristo

Para estas fechas, las luces, los colores y el esplendor de la Navidad inundan las calles. Las ciudades reciben premios por la decoración que lucen, y nosotros estamos inmersos en la festividad, radiantes y llenos de alegría, celebraciones, agasajos, reuniones, cenas, familia, amigos, compañeros de trabajo, regalos, detalles, llamadas, mensajes, tarjetas, abrazos, saludos pero… ¿y el verdadero significado?

Jesús es el verdadero motivo de celebración. ¿Pero dónde está? ¿Está adornando el pesebre o vive en tu corazón? Ahora cito la frase de una canción que tiene mucha razón: “Jesús es más que hincarse en el altar y hacer de esto alarde”, es más que decorar el árbol de Navidad y tener un detalle con el vecino. Jesús nació para cambiarnos, nació para darnos vida, vida eterna. Él quiere que los demás le vean a través de nuestra forma de ser todos los días de la vida, no sólo el último mes del año. Él quiere que tu rostro hable y declare quién vive en tu interior.

Siendo rey de reyes, nada más y nada menos que el Hijo de Dios, no nació en una clínica de lujo, no nació en un palacio, no tuvo asistente en el parto, no tuvo cuna ni abrigo. Jesús nació de la forma más humilde y precaria que nos podamos imaginar para que entendamos la humildad, sencillez y nobleza de nuestro Dios. Jesús no tuvo privilegios, nació en el exilio, porque sus padres huían y eran perseguidos. Nació en un sitio donde ni siquiera había espacio suficiente para el Rey del Universo. No había sitio para nuestro salvador. Cuando leo estas palabras en la Biblia, me pregunto: ¿Qué hubiese pasado si las personas de Belén hubiesen sabido que el que nacía era el Hijo de Dios? Quizás habría sobrado espacio para que María tuviese un parto relativamente cómodo. Pero la realidad no fue así, Dios quiso que naciese entre paja y heno porque su Hijo, al margen de las circunstancias, reinaría por siempre.

La Navidad es la fecha que marca nuestra historia y por eso lo celebramos. Fuimos un antes y un después, y nuestro punto de inflexión se llama Jesucristo. Él nos dio un pasado y un presente, él cambió nuestro futuro y nos aseguró una esperanza de Vida Eterna, y por eso para nosotros la Navidad es una fecha importante porque nació nuestro Salvador y Redentor. Nació quien nos daría la Victoria eterna. Nació nuestro abogado y defensor delante de Dios. ¿No es suficiente el motivo para celebrarlo y gozarnos?

Disfruta que nuestro Rey ha nacido y en esta Navidad decora tu vida con el amor de Cristo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Que tu boca edifique y no destruya!

Somos un cuerpo entero que se complementa de corazón, mente y espíritu pero hay ciertas partes, que aunque pequeñas y aparentemente insignificantes tienen un papel muy importante en nuestra vida y en las relaciones con los demás.

Con ella hablamos, gesticulamos y nos alimentamos. La boca, es un pequeño músculo que se abre para pronunciar palabras y se cierra para guardar silencio o descansar, pero en muchas ocasiones nuestra boca, antes de parecer una pequeña herramienta gestual y transmisora de mensajes, parece un huracán con vientos de hasta 240 km por hora. “Se dice mucho y se habla pronto” dicen por aquí y es verdad. No medimos las consecuencias de nuestras palabras y en segundos hemos destruido hermosas relaciones, hermosas amistades, hermandades, cariños, afectos. En instantes hemos engañado, manipulado, acusado, ofendido, herido, criticado, despreciado, señalado, insultado, rechazado y hecho daño, mucho daño.

Pero después, utilizamos la misma herramienta gestual para hablar con Dios, oramos, le decimos cuánto le amamos, cuanto le necesitamos, le pedimos perdón, le damos gracias, todo con la misma boca que describía dos renglones antes. ¿Es posible? Parece que hablase de dos bocas distintas, y no es así, es una sola boca, la tuya y la mía. Nuestra boca parece bonita si está cerrada pero cuidado al abrirla, porque en ocasiones sale fuego de ella y parecemos dragones. En ocasiones levanta vendavales y como dice la palabra de Dios no debe ser así.

Nuestra boca debe reflejar al que habita en nuestro corazón. Nuestra boca debe transmitir amor en cada palabra que pronuncia. Nuestra boca debe sonreír, besar, amar, emanar ternura, sinceridad, paz y calma. Nuestra boca debe ser una herramienta de edificación y sabiduría.

Así que por ahora, ¡basta de hablar! guarda silencio un momento y piensa en la última vez que tu boca se abrió para decir algo incorrecto, para criticar a otro, para burlarse de alguien, para insultar a los demás, o simplemente se frunció sin más, en un gesto, porque no se hacía lo que decías.

Con cada palabra que escribo pienso en mi boca y pido perdón a Dios porque en muchas ocasiones mi boca no ha reflejado su presencia, en mi vida. En algunos momentos en vez de guardar silencio mi boca se ha apresurado a hablar y qué tormenta, sin quererlo he hecho daño con mis palabras a las personas que más amo. Comparto esta verdad porque será la verdad de muchos, muchos imperfectos que buscamos parecernos cada día a Cristo y reconocemos nuestra incapacidad para ser correctamente perfectos. Sólo Cristo nos hace santos y perfectos, no nuestros actos.

Aunque yo desee que mi boca se abra únicamente para decir cosas buenas probablemente vuelva a ser un río revuelto, pero a Cristo vengo para pedir sabiduría, dirección, discreción, paciencia, cariño, templanza, bondad, amor y palabra adecuadas para los demás. ¿Te unes a mi oración?

¡Qué cada vez que abramos nuestra boca sea para bendecir, amar, edificar y reconstruir!

¡Qué nuestros besos y abrazos sean sinceros!

¡Qué nuestros labios se muevan para hacer bien y no para destruir!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Levántate y recobra el ánimo, no estás solo.

Esta imagen transmite lo que se ve: soledad, tristeza, vacío, preocupación y depresión. El hombre que camina de espaldas no se enfrenta al presente y además está cabizbajo y apesadumbrado; en esta postura y actitud pierde de vista el horizonte pero lo que hay frente a sus ojos es realmente hermoso y él no lo ve. Creo que la imagen es perfecta para describir lo que nos ocurre muchas veces cuando sentimos tocar fondo en circunstancias difíciles.

Cuando Dios habló a Josué y le dio la responsabilidad de llevar al pueblo de Israel camino a la tierra prometida, le animó y fortaleció, porque sabía que era necesario que Josué no tuviera temor. Dios le dijo que fuese valiente y se esforzara porque le había escogido para algo especial. Dios nos recuerda hoy que nada ni nadie puede destruir nuestra fortaleza sino que antes debemos esforzarnos y ser valientes, porque además, él estará con nosotros donde quiera que vayamos.

La Biblia no dice que Josué tuviese miedo o dudas, pero sí dice que Dios le instruyó para que no temiera ni se acobardara. Dios utilizó la palabra “solamente” y sabemos que ésta hace referencia a algo único, a una sola cosa. Es decir que Dios pedía a Josué solamente una cosa: esfuerzo y valentía. Lo mismo que nos pide hoy a ti y a mí. ¿Qué enfrentas?¿Por dónde debes pasar?¿Sientes que falta mucho para llegar a la tierra prometida? No temas y recuerda que contigo camina el Santo de Israel.

Levanta tu cabeza y no dejes pasar la oportunidad de ver el horizonte. Revístete de Cristo y recuerda que no estás sólo, que hasta el fin del mundo el Señor estará contigo. Es el tiempo de dar la cara a los problemas y enfrentarlos con coraje, valor y fortaleza. Es momento de creerle a Dios y actuar en consecuencia, conforme a la amistad, seguridad y amor que él nos ha brindado. Él no te dejará.

Y para hoy, te dice (Lee en voz alta y pon tu nombre en este espacio).

________:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo adonde quiera que vayas”. (Josué 1:9)

¿Cuántas veces has leído este versículo? Seguramente, muchas veces pero la diferencia es que hoy es para ti. No te des por vencido(a) ni tengas temor, porque él no te dejará ni te desamparará, y del lodo cenagoso te sacará. Como lo hizo una vez, lo volverá hacer. Eres parte de su propósito y no puedes darte por vencido(a), debes ser fuerte y permanecer. Aférrate a su verdad y no te apartes del camino, entonces todo te saldrá bien como Dios prometió a Josué.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Éste es el tiempo de buscar y hallar a Dios

Mientras escribo este post, en mi reloj son las 23:15; no sé qué hora es en el tuyo pero creo que nuestro tiempo es el mismo. Jueves, 11 de diciembre de 2014, es el mismo tiempo para ti y para mí donde quiera que estemos, y es el tiempo idóneo para buscar a Dios y acercarnos a él. Es tiempo de experimentar un acercamiento sincero y genuino al Señor. Ya no hay tiempo de excusas ni obstáculos. Es tiempo de venir a él y descubrir personalmente la magnitud de su amor y misericordia.

En el artículo que compartí ayer decía que hoy ya no somos lo que creímos durante años, hoy ya no somos lo que dicen o piensan los demás, hoy ya no somos lo que nos dijeron cuando apenas éramos unos niños; hoy estamos lejos de ser lo que nuestra mente cree y dice el enemigo de nuestra felicidad. Hoy es el tiempo de sentir a Dios tan cerca y tan real como está de nosotros. Es el momento de sentirle sin verle. Es el tiempo de experimentar la verdadera fe.

Así de cercano es Dios. Así de maravilloso, amoroso y especial. Dios no exige ningún requisito para atender, no requiere audiencia, no pide espera para escuchar. Dios no tiene un horario de atención al público, él siempre atiende, siempre está dispuesto, siempre escucha y siempre responde; aunque su respuesta parezca tardar porque no se cumple en nuestro tiempo, Dios siempre responde y además en el tiempo oportuno.

Dice su palabra que le busquemos y le llamemos porque entonces le hallaremos estando cerca de nosotros. Y también nos lo repite el Señor Jesús en los evangelios al hablar de la oración.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Mateo 7:7)

Éste y muchos más versos de la escritura nos recuerdan la misericordia y disposición para ayudarnos que tiene Dios. Y ahora mismo, viene a mi mente lo siguiente: me encanta hablar y ser escuchada pero también disfruto escuchar y atender a los demás, pero ¡ay del tiempo!, si no tengo suficiente tiempo viene la intranquilidad y entonces termino oyendo sin escuchar realmente. Y hoy pido perdón a Dios porque creo que aún me falta mucho por aprender de su carácter y paciencia. En cambio, Él nos atiende a todos con paciencia sin importar el tiempo, la hora, el día, el lugar, las circunstancias, y sin importar que todos lo hagamos a la misma vez.

¿Te suena? ¿Te identificas con lo que digo? Tenemos que reconocer que estamos limitados por el espacio y el tiempo, y no podemos hacer mil cosas a la vez aunque quisiéramos, como lo hace Dios; pero el poco tiempo que tenemos o la poca disponibilidad del día, sí que podemos invertirla de la mejor manera.

Escuchemos con atención al Señor, acerquémonos a él, busquémosle y le hallaremos.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Imagen

Y él dijo: Amarás!

Y él dijo: Amarás!

Que fácil es decirlo y leerlo, pero que difícil es aplicarlo y vivir en amor con los demás.
Si fuese fácil no sería un mandamiento. El verbo está en la forma del presente indicativo y denota una orden, ¡AMARÁS! Dios no nos pregunta si nos apetece o si nos gusta, Él nos ordena amar. Y no quisiera que con la palabra “ordena” pareciese que Dios es un dictador que nos obliga a hacer las cosas. Dios nos pide, sugiere, indica, orienta, guía y como un padre hace con sus hijos, nos exige lo que es para nuestro bien. Él quiere que sus hijos se amen y mutuamente busquen hacer el bien.

Para empezar recordemos que Él nos amó primero y nos sigue amando aun a pesar de nuestros errores y defectos. Dios quiere que así como él nos ha amado, nos amemos nosotros mismos y amemos a los demás. No con un amor vanaglorioso ni que se autoexalte, sino con un amor que no se exige ni se maltrata, un amor que se perdona y se consciente, un amor que se quiere y se valora. Entonces ámate, amémonos a nosotros mismos para en después amar a los demás.

Hoy en día existen muchas teorías e ideologías que proponen amarse a sí mismo y programarse de forma neurolingüistica para llegar a un nivel espiritual de seres de amor creados para amar, olvidando que esta verdad es el propósito para el que nos creó Dios desde el principio y que no hay nada nuevo ni ningún maestro espiritual o líder que lo haya descubierto. Estás bases filosóficas pretender programar la mente afirmando que somos dioses, creados a imagen y semejanza de Dios y que por esto no necesitamos de nadie para ser grandes seres de luz. Estas teorías, muchas veces de la nueva era y en auge actualmente, deben entenderse con cuidado porque algunas en el afán de aplicar técnicas espirituales confunden, apartan y alejan de Dios.

Claro que somos creados a su imagen y semejanza. Claro que somos seres de luz porque en su infinito amor y en la muerte de su hijo nos trasladó de tinieblas a luz pero no somos auto suficientes ni mucho menos dioses. Le necesitamos porque no somos perfectos, ni santos, nuestra consciencia y razón no son suficientemente amplias para alcanzar a entender las grandezas de la naturaleza y de su plan y obra. ¿Cómo podemos vivir apartados de Dios?

Él nos pidió amarle, amarnos y amar a otros. No amarnos y olvidarle. Dios quiere hacer un equipo con nosotros en el que el amor que él nos ha dado, nos sea suficiente para amarnos y compartirlo con los demás.

¿A quién debes empezar a amar con el amor de Cristo?
Quizá debas empezar por ti mismo, a perdonarte, quererte y aceptarte como eres.
Y luego empezar a dejar de ver en los demás sus defectos y errores y amarlos como él te ha amado.

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

¡Ven a los brazos de Papá!

¡Ven a los brazos de Papá!

Cuando te sientas abrumado, triste, desesperado, deprimido, cuando las cosas no parezcan tener solución corre a los brazos de papá! Cuando estés radiante, feliz y contento comparte tu dicha y corre a los brazos de papá!

Dios, como un padre nos ha abrazado desde la eternidad y lo hará por siempre. Demos gracias a nuestro Padre por su inmensa bondad y paciencia con que nos ha amado y soportado todos estos años, desde que vinimos a la vida. Él nos ha tomado en sus brazos, nos sigue sosteniendo y su salvación nos ha dado. ¿Dónde podremos estar mejor?

Hoy sólo puedo darle gracias a Dios por su infinita paciencia y misericordia, hazlo tú también.
Hoy sólo puedo pedirle que me abrace para no olvidar nunca cuánto me ama.
Hoy sólo puedo pedirle que me siga sosteniendo y llevando en brazos porque la vida sin él no es fácil.

Hoy le pido al Dios y Padre eterno que me siga guardando porque en sus brazos estaré segura y a salvo. Hazlo tú también. Él se alegra cuando corremos a sus brazos. Corramos juntos a los brazos de nuestro amado Padre y recordemos de vez en cuando que él nos ama con amor eterno y como nadie.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

El consuelo de una madre es el consuelo de Dios

POSTAL 694

En la perfección de su plan Dios preparó el corazón de las madres para amar sin medida y sin esperar nada a cambio. El amor de una madre es lo más parecido al amor de Dios.

A ellas concedió el privilegio de ser dadoras de vida y esperanza. Las revistió de fuerza y coraje para educar, trabajar, luchar y cuidar. Aunque cansadas, él las fortaleció para seguir y a través de ellas consolarnos y animarnos. En su palabra lo dice, como el consuelo de una madre, será mi consuelo. Una madre, nuestras madres, son reflejo de la ternura  y amor desmedido de Dios por sus hijos.

Todos los días son días para reconocer el esfuerzo, atención y amor de una madre. Siendo niños, adolescentes y aun adultos seguimos en sus mentes y sus oraciones, somos parte de sus preocupaciones, porque siempre desearan para nosotros lo mejor. Como hijos, no dejemos, nunca, de agradecerles lo que han hecho y siguen haciendo por nosotros, el plato calentito en la mesa, la ropa limpia y las noches en vela cuando hemos estado enfermos. Aunque ellas se hagan mayores y sus cabellos pinten canas, nunca dejaremos de ser sus pequeños y su amor siempre será el mismo, un amor fiel y permanente, un amor sin interés ni condiciones.

Da gracias a Dios por la mujer que te dio la vida, la mujer que dejó de vivir para educarte, la mujer que dedicó su juventud y fuerzas para verte crecer y hoy a pesar de los años, sigue pendiente de tus alegrías y tristezas, sigue pendiente de  tu bienestar, porque en su corazón el mayor de los deseos es verte siempre feliz y sonriente. No te olvides nunca de la mujer que te dio la vida y envejeció luchando para darte lo mejor. Si no vives con ella, llamala, si puedes visitarla, ve a verla, Si puedes ayudarla no postergues el tiempo para hacerlo. Dios se agrada del hijo que honra a sus padres y con gratitud vive hacia ellos.  Honremosles y serán largos nuestros días en la vida.

¡Feliz día de la madre en España y países vecinos!

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.