¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Hasta cuando hará el hombre lo malo?

Arte y Diseño para Cristo

Hace solamente 4 meses lamentábamos a nivel mundial la barbarie de un atentado terrorista que se cobraba la vida de 130 personas en París y hoy, una vez más, frente a nosotros otro ataque sin precedentes en el corazón de Europa. Un grupo terrorista, amparado en un dogma trascendental, radical y violento vuelve a aniquilar la vida de inocentes, esta vez en Bruselas.

Y entonces ocurre lo de siempre, hay tristeza, temor, clamor y desespero. Unos culpan a las victimas y otros justifican los ataques porque es la consecuencia de una previa invasión cultural y económica. ¿Consecuencia de qué? Consecuencia de nada. La muerte de unos a otros no debería ser la respuesta. Esto se llama en cualquier lugar del mundo, violencia, venganza, perversión, transgresión, ofensa, pecado, maldad, barbaridad.

La tragedia de hoy en Bruselas la ven nuestros ojos en la televisión y la prensa pero hay muchas otras que no vemos pero allí están. Muchos mueren en silencio ante los medios de comunicación y entonces no nos enteramos, pasa desapercibido pero en otros lugares del mundo no mueren 130, sino más de 3000 personas en otras circunstancias; como los cientos de sirios que han muerto ahogados en el mar Egeo y mediterráneo intentando huir y salvar sus vidas de una guerra que ha desbastado su tierra y sus vidas. Muchos otros mueren de hambre en África y otros a manos de la violencia y criminalidad en América.

Hoy, la necesidad el mundo es simple. ¡Volver a Dios! Pero en el corazón de los hombres, sigue habiendo soberbia, necedad y orgullo. Sigue habiendo antipatía hacia Dios, hacia la paz, el perdón y la reconciliación.

!Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. (Isaías 1:4)

Oremos por la paz del mundo, por la paz de las naciones. Oremos para que no haya más muertes de gente inocente a causa de las guerras que se inventa el hombre para saquear, robar y dividir. Oremos por los dirigentes y líderes de las naciones para que Dios gobierne en sus corazones y ellos tengan la capacidad de llevar a sus países al crecimiento social, económico y político. Oremos por los niños, mujeres, ancianos y hombres victimas del atropello de unos cuántos que persiguen el poder. Oremos porque nuestra especie necesita con urgencia a Dios en su corazón.

Y el pueblo se hará violencia unos a otros, cada cual contra su vecino; el joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble. (Isaías 3:5)

Esta semana es un tiempo especial de reflexión por la Semana Santa. Es propicio para clamar por el mundo y hablarle a los demás del amor de Dios. Es tiempo de hacer algo para que en nuestra tierra haya paz. Presentemos a los demás nuestro salvador. El único que podrá sanar el dolor de nuestro mundo. Hablemos de Jesucristo a los demás y reflejemos su amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él amor de Dios nunca cambia!

Arte y Diseño para Cristo

A pesar de nuestra rebeldía, ¡Dios nos ama! Digo a pesar porque aunque no parezca ni lo creamos, tú y yo somos en algunas ocasiones, rebeldes, necios y tercos. Aunque amamos a Dios, a veces, vamos por la vida conforme a nuestros deseos y necesidades y no conforme a los deseos ni voluntad de Dios. Eso es rebeldía.

¿Y qué hace un padre cuando su hijo es rebelde y hace lo que le apetece? ¡Lo sabemos bien! Las consecuencias de la desobediencia las conocemos por experiencia propia o porque es lo que hacemos o haremos con nuestros hijos. Lo primero es: el castigo, segundo: la reprensión y tercero: la lección. Pero el enfado y la decepción de un padre por la desobediencia de sus hijos suele permanecer por cierto tiempo; algunos lo recuerdan por largos años. Pero la noticia de hoy, es que a nuestro Padre Celestial y Dios eterno, el enfado y la ira le duran poco porque su misericordia es infinita y su amor inexplicable. A pesar de nuestra desobediencia y rebeldía, él nos ama y nos sana.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 145:8)

Esta sanidad hace referencia al perdón y a la restauración. Dios quiere nuestro bien y sabe que si fallamos, le necesitamos, entonces no se aparta, antes se conmueve y nos abraza. Él sólo espera que nos acerquemos y le contemos qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y sentir el arrepentimiento sincero de nuestro corazón, para lavarnos y sanar nuestro espíritu nuevamente. Y escribo nuevamente porque volverá a pasar y él nos volverá a sanar porque nos ama.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18)

Si embargo hay algo que no debemos olvidar, su perdón y misericordia no nos dan libertad para pecar. Entonces andemos en obediencia y sujeción en la vida, resistiendo la tentación y negándonos al pecado por amor a Cristo y a Dios Padre.

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

¿Has sido rebelde con Dios?

¿En qué desobedeciste?

No me lo digas, díselo a él,

que aún a pesar de tu error y pecado, te perdonará y seguirá amando.

A él que tendrá misericordia de ti y te mirará con amor y ternura. A él que será paciente y nunca

pagará conforme a la grandeza de nuestros errores. A él que con amor eterno te ha amado.

¡Bendito seas Señor, Dios justo y misericordioso!

¡Gracias por amarnos eternamente y no tener en cuenta nuestra transgresión!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Siendo conscientes de nuestros días!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen que los seres humanos vivimos y enfrentamos diferentes momentos en la vida de confrontación interna, de toma de decisiones y un contraste de emociones. A estos momentos puntuales que ocurren en la vida de una persona se les llaman crisis; son momentos de profunda reflexión y elecciones que alteran para bien o mal el camino de la vida. Estos momentos ocurren en etapas de la vida marcadas por cambios y transformaciones, en el caso de la mujer, por ejemplo, ocurren en las etapas de la adolescencia, maternidad, menopausia y vejez. Con el paso de los años nos hacemos mayores y las prioridades van cambiando de importancia, crecemos, maduramos y gracias a Dios empezamos a ser conscientes de una u otra manera del paso del tiempo y de la medida de nuestros días.

En este versículo del Salmo 39 leemos la petición del salmista al Señor, en la que éste ruega ser consciente de sus años para poder reconocer la necesidad de Dios al saberse frágil y débil.

¿Somos conscientes nosotros de la medida de nuestros días? ¿Somos conscientes de nuestra fragilidad y lo vulnerables que somos? Pidamos a Dios cómo el salmista, nos haga conscientes de ello para buscar su rostro a tiempo y reconocer que sin él no somos nada y le necesitamos.

Al cumplir 30 años, un buen día me levanté e hice un recuento de mi vida y cuál fue mi sorpresa cuando empece a notar que de los 20 a los 30 habían pasado 10 rápidos años en los que a pesar de haber hecho montones de cosas a nivel profesional y personal, seguía con varios temas pendientes y cosas sin hacer y otra sin siquiera empezar. Hubo un poco de angustia y un leve arrepentimiento en mi corazón porque sentí que no fui consciente de los años que pasaron y hubo muchas cosas que no hice por temor, vergüenza, debilidad y falta de madurez. Pero aunque aún soy joven y no he perdido el tiempo, me recuerdo a mi misma que nunca es tarde, es el momento de ser consciente de que el tiempo pasa sin clemencia para todos y tomar acciones.

Llegar a este punto de reflexión me llevó a reconocer mi absoluta dependencia de Dios porque muchas de las cosas logradas y conseguidas hasta ahora sólo fueron posibles por su eterna misericordia e inmenso poder. Sin su ayuda, no habría logrado nada. Él abrió los cielos y derramó maravillas de los cielos en mi vida, aunque siga habiendo proyectos y metas inconclusas.

Con casi 32 años hay nuevos propósitos y proyectos de vida en mi corazón que están enfocados para ser realizados a partir de ahora, en los que quiero darle el primer lugar a Dios y crecer en mi relación personal con él y en el conocimiento de su palabra para seguir madurando hasta ser mejor persona, a la imagen de Cristo. No quiero que sea tarde y con el tiempo me detenga tristemente a lamentarme y preguntar, ¿Qué pasó? ¿Qué me lo impidió? ¿Por qué no lo hice? Porque ninguna sabiduría habrá en el lamento. Dios me ha dado vida y días para vivirlos sabiamente y gozarme en él y en su obra. Por eso hoy, te invito a reflexionar y preguntarte, ¿qué has hecho y que te queda pendiente? Pídele a Dios, junto a mí te conceda entendimiento y te haga consciente de la existencia de sus días y de lo frágil que eres para depender absolutamente de él.

Hoy, como el salmista reconozcamos la necesidad que tenemos de ser protegidos y guiados por Dios en cada cosa que hagamos y cada decisión que tomemos. ¡Le necesitamos y le pedimos que nos de sabiduría para ser conscientes de los días y los años que nos quedan de vida para aprovecharlos, saber invertirlos en edificar nuestro espiritu y caminar de su mano cada día.

¿Qué quieres hacer? ¿Qué se quedó pendiente? ¡No temas, hazlo!

¿Que dejaste de hacer y puedes retomar hoy?  Planes, proyectos y metas. Es tiempo de ser conscientes de nuestros días en la vida y nuestra fragilidad para animarnos a cumplir nuestros propósitos con la ayuda de Dios y que no venga, con los años, la queja y el arrepentimiento por no haber hecho más, habiendo podido y contando con la dirección y guía de Dios.

Hay planes muy básicos, otros representan decisiones que quizás puedan afectar a alguien, ora por ello y ponlo en manos de Dios. Él te guiará porque tu confianza y esperanza has puesto en él.

Ahora algunos ejemplos de proyectos y propósitos pendientes, si tienes más compártelos con nosotros.

– Leer la Biblia.

– Ayudar en un ministerio de la Iglesia.

– Compartir con la familia y amigos.

– Escribir una carta o un libro.

– Ser padres y educar con amor nuestros hijos.

– Adquirir hábitos alimenticios saludables.

– Participar de la alabanza.

– Apartarse de las malas relaciones.

– Dar el lugar que corresponde de Dios.

– Estrechar la relación con el Señor en oración.

– Dejar definitivamente un vicio.

– Confiar y esperar en Dios.

– Sanar relaciones dañadas.

– Terminar tus estudios.

– Practicar un deporte

– Aprender un idioma.

– Viajar y visitar a alguien.

– Practicar un Arte u oficio.

– Dedicar tiempo a servir y ayudar a otros.

– Dar testimonio y compartir la palabra de Dios.

– Liderar un ministerio o grupo de estudio Bíblico.

– Perdonar y pedir perdón.

– Depender de Dios y confiar en él.

– Luchar por nuestros matrimonios y relaciones familiares.

– Escudriñar su palabra para adquirir conocimiento.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Dónde está la luz que necesita el mundo?

Arte y Diseño para Cristo

La luz, es una fuente necesaria que facilita la vida porque ilumina y guía. Nos sirve para no perdernos en la oscuridad y caminar con confianza. Cuando de repente se apaga la luz o se va la electricidad, o se funde una bombilla y quedamos en penumbra, anhelamos un rayo de luz, para al menos, poder intuir el camino sin tropezar. ¿No te ha pasado cuando en medio de una tormenta se va la luz? Cuánta paz cuando encontramos una vela.

Para empezar, una pregunta: Si te dijeran que el mundo se va a quedar a oscuras pero supieses que tú tienes la única luz pero tienes la posibilidad de iluminar tu espacio y el de los demás ¿qué harías?

La palabra de hoy es muy clara y hace parte del sermón del monte, en el que Jesús nos dejó un legado importante de instrucciones para aplicar a nuestra vida. A ti y a mí nos dijo que además de ser la sal de la tierra también somos la luz del mundo. Y estás dos características que Jesús destaca de sus hijos, hacen referencia concretamente a la responsabilidad que tenemos en el mundo. A ti y a mí nos corresponde transmitir la luz que él nos ha dado, debemos representar el papel de una vela en medio de la oscuridad. ¿Alcanzas a imaginar la importancia de una vela en un lugar oscuro donde hay muchas personas intentando encontrar el camino y una fuente de luz?

En nuestro mundo, la sociedad apenas puede andar y dar pasos firmes. Caminan, intentan caminar pero todos los días caen y tropiezan hombres, mujeres, adolescentes, niños que apenas empiezan a crecer y no pueden distinguir el camino. ¿Vamos a seguir viendo este desfile de ciegos intentando dar un paso con el riesgo de caer y ser lastimados? No podemos ser insensibles. Tú y yo somos dueños de la luz, compartámosla, dejémosla a los demás para que puedan ver y empezar a caminar seguros, sin temor ni dudas, como caminamos tú y yo.

La palabra del Señor es muy clara, directa y nos invita a participar de forma activa para que otros puedan disfrutar de una vida donde abunde la luz, la confianza y la seguridad al caminar. Veamos: (Mateo 5:14-16)

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

¿Dónde estás hoy? ¿Es visible tu luz? ¿Alcanzan tus rayos a iluminar a otros?

Aunque no lo creas, aunque no entiendas qué plan ni qué propósito tiene Dios para tu vida, aquí, Jesús nos dice una parte del plan divino en la vida de un creyente.

Seas lo que seas, estés donde estés, tu parte en el propósito de Dios, es ser Luz y llevar Luz. ¿Te has escondido?¿Has ocultado tu luz? Sal, deja ver los destellos de esa luz que Dios ha puesto en tu corazón y no impidas, por omisión, que otros, muchos, no puedan ver y corran el riesgo de tropezar en la oscuridad. No nos quedemos viendo como siguen cayendo, llevemos nuestra luz para que puedan ver.

Piensa a quién puedes compartirle la luz de Cristo que hay en tu corazón y empieza a emitir potentemente, como esta bombilla, ¡tu luz!

¡Feliz semana!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él será tu guía y no te desamparará ¿Qué temer?

Arte y Diseño para Cristo

Hemos leído muchas veces versos bíblicos como este, en el que Dios afirma su fidelidad y promesas de amor para con su pueblo. (Entiéndase pueblo como todos los hombres que temen su nombre y le aman). Considero que empezando el año, a 7 días del nuevo tiempo es momento de confiar y declarar que andaremos bajo su instrucción y dirección cada día de este año. El propósito es dejarnos guiar por su mano, para que en cada paso que demos y decisión que tomemos, recordemos que su protección estará con nosotros, si confiamos en él y aceptamos su voluntad.

Lo más importante no es dar un paso o tomar una decisión, eso es lo más fácil. Lo importante es contar con la aprobación de Dios en todo lo que hagamos. Así que oremos y aprendamos a confiar en el Señor de esta forma no tendremos nada que temer y nuestra marcha fluirá en paz y serenidad porque él será nuestra brújula y bastón, que nos servirá de apoyo en mitad del camino cuando sintamos desfallecer.

Empecemos a caminar confiados en que Dios será nuestro guía aún cuando no podamos ver, porque él ha prometido que a los invidentes guiará y llevará por buen camino. Él prometió enseñarles nuevos caminos que no conocían y con nosotros también lo hará si confiamos en él y aceptamos su dirección. El Señor muestra una vez más, su amor y paciencia para con nosotros ofreciéndonos su compañía, apoyo y dirección. Así que abracémonos a su mano y caminemos de su mano y andaremos mas seguros que con una brújula en la mano.

¿Qué quieres decirle hoy a Dios? ¿Tienes temor de dar un paso o tomar una decisión? ¿Qué te impide hacerlo? ¿Qué temes? Ora, pide a Dios dirección e instrucción para que tus decisiones y pasos tengan su aprobación y bendición. Entonces nada deberás temer, porque sólo pasará lo que él quiere que ocurra. Si confiamos en él llegarán bendiciones de los cielos sobre nuestra vida y veremos su poder y gloria. No tengamos dudas ni temor, porque a su lado nada nos pasará. Él camina con nosotros y lo que vendrá será para nuestra madurez, crecimiento y aprendizaje. En poco tiempo seremos mejores porque él quiere pulir nuestro carácter y hacernos mejores. ¿Lo crees? Entonces da el primer paso y verás su fidelidad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Esforcemonos! Él vendrá ¡Él viene ya!

Arte y Diseño para Cristo

Nuestro corazón se entristece y acongoja ante la realidad de nuestro mundo. Violencia, Maldad, Contaminación, Destrucción, Guerras, Hambre, Envidia, Celos, Ira, Venganza, Falta de Perdón, Odio, Maltrato, Amenazas, Soledad, División, Contiendas, Muerte, Dolor, Lágrimas y un largo etcétera y podría seguir, pero detengo mi ritmo porque no escribiré únicamente cosas lamentables y tristes, ya nos basta con ver las noticias o escuchar la radio.

No daré gusto al enemigo hablando de sus grandes obras en la humanidad. ¡¡¡No cederé ante su deseo de vernos tristes, compungidos y amedrantados!!!  Por eso hoy, después de varios días extrañando mi tiempo para servir al Señor y compartir su palabra en el blog, me animo a compartir el mensaje que pone Dios en mi corazón. A pesar de las tragedias de nuestra sociedad y los lamentos de nuestro mundo, tú y yo tenemos una esperanza eterna y  una promesa que nos conforta y anima. Una promesa que llegará y está cerca de cumplirse. Así que no nos lamentemos ni contristemos, porque él volverá. Él lo dijo y así será. Nuestro Dios regresará, no nos dejará. ¡Él peleará por nosotros y nos salvará!

Me encanta la firmeza de este versículo, la seguridad que trasmite en cada una de sus palabras. Dios nos invita a ser valientes a pesar del dolor, nos pide que seamos fuertes y que nos esforcemos, que no tengamos miedo, porque él nos rescatará. Entonces hoy, aunque la radio, la prensa y la televisión nos recuerden que nuestro mundo se consume y se ahoga en medio de tantas obras perversas del mismo hombre, levantémonos firmes en fe para declarar que no estamos solos; nos esforzaremos cueste lo que nos cueste pero no daremos oportunidad al temor de minar nuestra esperanza, porque sabemos en quién hemos creído y quién pelea por nosotros. Sabemos que él no nos desamparará y que su regreso está cerca.

¡Jesús volverá! La invitación de hoy es a no perder el tiempo en distracciones y vanas propuestas del mundo sino a permanecer firmes y fieles, porque él volverá con retribución y nuestra lágrimas enjugará y nuestro dolor sanará. Volvamos los ojos y el corazón al cielo. Aferremonos a su verdad y vivamos conforme a su voluntad. Seamos testimonios vivos de su amor y reflejemos al mundo su verdad con nuestra forma de ser y actuar. ¡Hagamos que el mundo, aún a pesar de sus tragedias, tenga esperanza y pueda ver a Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Oremos por la seguridad y paz de Francia y Europa

Arte y Diseño para CristoHace dos horas leía los titulares de la prensa y me alcancé a alegrar de que las noticias no fuesen violentas, hasta que, repentinamente se saturó la red con la presunta noticia de un ataque terrorista en Paris perpetrado en diferentes partes de la ciudad. Han pasados dos horas y desde entonces la noticia aumenta y lo que era confusión, se aclara. Una vez más, musulmanes extremistas han atacado a mansalva en nombre de su dios en la calle, concretamente en un restaurante, en una sala de conciertos donde tienen rehenes y en otras zonas de la ciudad.

Francia ha sido amenazado constantemente y permanece en alerta máxima desde principios de año, tras los atentados yihadistas que en su momento causaron la muerte de varias personas. Hoy, el caso se repite en condiciones lamentables y trágicas.

Oremos por la seguridad, protección y paz de esta nación que promulga en su estado la igualdad, libertad y fraternidad de los ciudadanos. Oremos por sus líderes y gobernantes que han consentido abrir sus fronteras para recibir extranjeros y refugiados y hoy es victima de esta tragedia. Oremos por las familias que han perdido a sus seres queridos. Oremos por los rehenes que permanecen secuestrados y por los que se teme por su vida. Oremos para que la mano poderosa de Dios los salve y rescate. Que no haya más muertes de inocentes de esta forma violenta e invasiva. Dios guarde a Francia y al resto de Europa que también comparte alerta máxima antiterrorista.

En el nombre de Jesucristo elevamos esta oración al cielo. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Nuestra obediencia es la forma de amar a Dios!

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Quien te ama no pone condiciones, tampoco lo hace el Señor. Quien te ama no espera nada de ti, Dios tampoco. Él no necesita el amor de nadie porque él, en sí mismo, es amor, Dios no necesita ser correspondido porque él es: El todo por la eternidad y los siglos de los siglos. ¿Qué necesitará entonces? Nada le hace falta, nada espera de nosotros y nuestra ayuda le es innecesaria pero……

…una cosa es necesitar y exigir y otra muy distinta anhelar y desear. Dios no exige pero si anhela una respuesta, una muestra de nuestro amor por él y esto es lo que llamamos alabanza y adoración. Nuestra forma de corresponder el amor de Dios es con gratitud, alabanza, obediencia, sacrificio y exaltación de su nombre, poderío y majestad.

Cuando fuimos niños nuestros padres no esperaban de nosotros nada a cambio porque humanamente éramos incapaces de darles nada ni retribuir su atención y provisión, pero ellos si anhelaban de parte nuestra obediencia, sujeción, respeto, gratitud y posteriormente en nosotros surgía un sentimiento de admiración por nuestro padres. Igual es con el Señor. Él nos lo ha dado todo y no espera nada nuestro, sólo que desde el momento en que conocimos su amor y misericordia y empezamos a caminar con él, la gratitud, obediencia y temor de su nombre son nuestras principales demostraciones de amor a Dios. Porque si le amamos nuestra obediencia es proporcional al amor que decimos sentir por nuestro Padre.

Cuando Jesús habla en este verso, lo hace respondiendo a uno de sus discípulos quién preguntaba de qué forma se manifestaría a ellos y no al mundo y el Señor respondió que la forma sería reconociendo al obediente y sujeto, porque ese sería el que verdaderamente ama al padre. Y en los siguientes versos, si leemos, Jesús habla de los que no aman a Dios y hace referencia a los desobedientes.

Entonces la pregunta para hoy es: ¿Amas o no al Señor?

Podemos decir mil veces, como Pedro, que amamos al Señor pero ¿y qué pasa si no obedecemos y hacemos nuestra voluntad? La palabra de Dios dice que el desobediente no ama al Señor.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

(Lucas 6:46)

Recordemos que pecar no es solamente robar y matar. Pecar es mentir, hablar mal de otros, juzgar, tener envidia, celos, idolatrar y amar el dinero, el juego, no perdonar. Reflexionemos y meditemos en nuestro comportamiento la última semana. ¿Hemos amado al Señor?

Oremos: Señor, ayúdanos a ser coherentes con nuestra fe y a corresponder tu amor y fidelidad con nuestra obediencia. Ayúdanos a resistir las propuestas del mundo y de la carne y a revestirnos de Cristo para vencer la tentación y obedecer tu palabra. Ayúdanos a ser reflejo de lo que tú eres y a poner en práctica tu palabra. Ayúdanos a dejar de ser buenos lectores y aprendices y ayúdanos a dar el paso y actuar conforme a tu llamado y a tu ley.

Danos sabiduría y discernimiento y ayúdanos a permanecer firmes ante tu promesa y que nuestro comportamiento alegre tu Espíritu y no le contristemos con desobediencia y rebeldía. Ayúdanos a guardar tu palabra y a ser obedientes, en el nombre de Jesucristo.

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Dios quiere que andemos!

Arte y Diseño para Cristo

El texto bíblico que comparto hoy, después de 40 días ausente al frente del ministerio, es una clara muestra de la FIDELIDAD y AMOR de Dios para con nosotros.

Éxodo 13:17-22 narra la salida de Egipto del pueblo de Israel sometido a esclavitud en manos del Faraón. Y es bellísimo leer los versos 21 y 22 que nos recuerdan el inmenso amor de Dios hacia los hombres.

Él guió al pueblo de Israel en medio del desierto y a pesar de su rebeldía nunca les abandonó.

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.” (Éxodo 13:22)

Dios siempre permaneció fiel y protegió cada uno de sus pasos, como hace con nosotros cada día y como ha hecho con mi esposo y conmigo el último mes. Él guardó todos nuestros días, guardó nuestra salida y nuestro regreso a casa y de la misma manera ha hecho contigo hasta hoy, por eso estas leyendo estas líneas.

Dios siempre fue consciente de la rebeldía y desobediencia de sus hijos pero esa no fue razón suficiente para que su bondad y misericordia menguaran. Él permaneció fiel y firme en su promesa cada día. Dios los guió y protegió a pesar de su indiferencia y alumbró su camino de día y de noche porque él quería que anduviesen. Él quería que llegaran y gozaran de la libertad que él les había concedido al salir de tierra de servidumbre.

Su compañía permanente, de día y noche, en forma de nube y de fuego fue un sinónimo de aliento y ánimo para que ninguno tuviera excusas para detener su marcha en mitad del camino. Dios los fortaleció cada día porque él deseaba que todos llegaran a la meta. De la misma manera hace el Señor con nosotros hoy, por eso nos anima cada día para que lleguemos y alcancemos el propósito para el que nos llamó.

Andar significa caminar, dar pasos de un lado a otro con el propósito de llegar a un destino. ¿Cuál es tu destino? ¿A dónde te diriges? ¿En que propósito inviertes todas tus fuerzas? Dios no quiere que te des por vencido(a), él quiere que mires al frente, te esfuerces y alcances la meta. Él será tu guía, entonces ¿qué temer? Aunque el camino es largo y a veces nos agota, Dios camina con nosotros.

Si te has detenido, desanimado, entristecido o agotado recuerda que no se ha apartado de tu lado la columna de nube y la columna de fuego. Él camina contigo y te ánima a andar. No te detengas, y si lo haces, que sea para alabar a Dios y confiar en él.

Él ha sido columna de nube y de fuego en mi vida y en la de mis seres queridos, por eso nos permitió reencontrarnos después de 14 años, separados por diferentes circunstancias.

Hoy comparto esta porción de su palabra que nos anima y recuerda que Dios es fiel y que él escucha nuestras oraciones. Y sólo puedo finalizar mi post dando gracias al Rey de Reyes. Gratitud para el Todopoderoso, gratitud para el Santo de Israel, gratitud para nuestro Padre Eterno por los siglos de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿De qué tamaño es la ola que golpea tu barca?

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Las olas azotan con fuerza y se levantan alcanzando grandes alturas. Hay olas tan altas que alcanzan los 30 metros. ¿Te alcanzas a imaginar 30 metros de agua sobre tu barca impactando con gran fuerza y violencia? Esta pregunta me da más temor que valentía. A veces, sin esperarlo, vienen a nuestra barca grandes olas que azotan con fuerza y nos trastornan, desviando nuestra ruta y desequilibrando nuestra posición.

Hay olas agresivas y enfurecidas por el viento, otras son más tranquilas y otras en cambio son removidas por el choque submarino de las placas tectónicas que causan mareas repentinas de elevada altura, que golpean con violencia causando destrucción. ¿Qué ola azota tu vida el día de hoy?¿Está alta o baja la marea?. Tras una ola, la arena modifica su humedad y diferentes seres de la naturaleza marina aparecen en la playa, arrastrados por la fuerza del agua. Ola tras ola e influenciado por el estado del tiempo y la hora del día, el mar aumenta o baja su marea dejando al descubierto o cubriendo totalmente su fauna y paisaje rocoso.

Esta breve descripción que todos conocemos, nos sirve para hacer un símil con las diferentes situaciones que enfrentamos en la vida. Cuando nacemos y empezamos a vivir, la marea está controlada y hay poco oleaje pero a medida que crecemos las olas empiezan a tener fuerza y atraen fuertes vientos. Más tarde, sin esperarlo, se presenta frente a nuestros ojos, una marea algunas veces incontrolada que golpea con violencia causando fuertes daños a nuestro alrededor. Llegan olas de gran altura que parecen inundar nuestra barca y ahogarnos. No quiero ser negativa, pero es cierto que a lo largo de nuestra vida veremos un espectáculo de olas de gran altura y fuerza acercarse a nosotros. ¿Pero y qué pasará? ¿Sucumbiremos ante el temor?¿Nos haremos vulnerables a la bravura del mar y del viento? No! Aunque azoten fuertes vientos y el oleaje parezca sin control, recuerda que él apaciguó y calmó el mar enfurecido. Él no temió y con su voz ordenó al mar que se callara y calmara.

Aunque enfrentes en tu vida vientos contrarios, aférrate a la verdad y al poder del nombre de Jesús para retomar la navegación y salir ileso de los ataques que con violencia golpean tu barca. No temas, no te des por vencido, no te desanimes, no cierres los ojos, no dudes, confía y sigue adelante. Confía y la marea bajará. Confía y él calmará la violencia del mar. Confía y espera, porque después de los fuertes vientos y las grandes mareas, todo vuelve a su sitio.

Cuando el viento azotaba con fuerza y los apóstoles tenían temor, esta fue la reacción de Jesús. Leamos Marcos 4:39-41

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

Hoy Jesús nos dice en voz alta: ¿Por qué estáis amedrantados?¿Cómo no tenéis fe?

Yo lo asumo como un llamado de atención. Por tu nombre antes de la frase y entenderás que la ola que azota tu vida hoy, perderá fuerza y amainará, porque él no te dejará. No pierdas la fe. Aférrate al que todo lo puede y no te desamparará. Yo lo he hecho y la marea que azota mi puerto hace unas semanas, ha perdido fuerza y empieza a descender. ¡La calma y el silencio llegarán!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Aguanta, resiste con firmeza. La paciencia tiene recompensa.

¿Sabes qué difícil es caminar sobre la cuerda floja? Lo imaginarás como lo imagino yo, porque pocas personas tienen el valor de subir allí para cruzarla. Por esa razón, los que se preparan para cruzar grandes distancias sin caer, son personas con un alto rendimiento deportivo y excelente estado físico, ya que, deben calcular con precisión cada paso sobre la cuerda para no caer al vacío. En muchas ocasiones, estos deportistas llevan durante la práctica del deporte un arnés como medida de seguridad ante un tropiezo o caída.

Y te preguntarás por qué la imagen del texto bíblico compartido hoy tiene relación con esta habilidad deportiva. Resulta que si comparamos esta práctica con la vida de un cristiano, nos damos cuenta de que, en muchas ocasiones de nuestra vida, estamos andando sobre la cuerda floja y nuestro equilibrio tiende a flaquear, y corremos el riesgo de caer.

Si leemos la palabra de Dios, vemos que el sufrimiento, la tristeza y el dolor serán momentos que acompañarán nuestro tránsito por la vida. Recordemos las palabras del Señor Jesús:

“ En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33

Él lo dijo porque estaba seguro de que no sería fácil y nos dio su victoria para triunfar.

Traduzcamos juntos la imagen e interpretémosla entendiendo que la cuerda es la vida, un camino difícil, estrecho, frágil y, en muchas ocasiones, con curvas y vientos peligrosos. La persona que camina sobre la cuerda floja, como se suele llamar a esta práctica, somos nosotros y podemos ver que va ligera de calzado o descalza, porque llevar zapatos representa un peso añadido que hace más difícil cada paso. Cuanto más liviano vaya el caminante, más fácil será llegar a la meta.

De esta manera, deberíamos vivir en la vida, ligeros de equipaje para que cada paso sea firme y no haya más peso del que podamos soportar, y no tambaleemos poniendo en riesgo la estabilidad. Aunque es importante recordar que en nuestro andar siempre tendremos un arnés que nos protegerá y salvará en caso de caer. Nuestro arnés es Dios.

Pero la intención es resistir, ser paciente, persistente, cuando hay fuertes vientos, y caminar con firmeza hasta el final.

¿En qué parte de la cuerda vas?¿Has caído y te has vuelto a levantar?¿Te has quedado colgando del arnés y te cuesta recuperar el equilibrio? La vida no es fácil, vivir es complejo, caminar requiere paciencia y prudencia pero cada paso que des, dalo confiado porque tienes un arnés que te protege.

Y recuerda que aunque sientas temor a las alturas, sufras de vértigo y sientas que no puedes hacerlo, tienes que caminar, debes andar firme porque él es tu fortaleza y junto a él todo es posible.

Hay cuerdas que están desgastadas y parecen romperse, hay cuerdas que parecen no soportar nuestro peso y sentimos temor pero recuerda que hay un sistema de seguridad que te protege, y eso debe ser suficiente para que camines erguido y seguro.

Aguanta, resiste lo que hoy enfrentas. Recuerda que tienes un arnés, revisa que estés bien sujeto a él y sigue caminando. Si tienes mucho peso y tu calzado no es el adecuado, suelta lastre y no cargues nada, camina descalzo pero no te des por vencido.

La paciencia tiene recompensa y un día terminarás, habrás cruzado la cuerda y llegarás a la meta.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Es tiempo de caminar erguidos

Ha llegado el momento de prestar atención y dejar de ver la Biblia y las profecías como un mito. No son una fábula ni una historia metafórica sin más. Dios quiere que entendamos y adoptemos con sabiduría la comprensión de su palabra. Es su voz hablándonos y desvelándonos secretos que otros no conocen porque no quieren acercarse a él, pero para ti y para mí, es de gran responsabilidad y un reto diario, aprender y reflexionar en la palabra del Señor.

Me preocupa ver como la humanidad se desorienta y desvela creyendo historias inventadas y fábulas que no enriquecen el espíritu sino que atemorizan el alma. Desde hace 15 años, en 2000, con el cambio del milenio y tanta recreación en relación a los tiempos finales hemos empezado a ser testigos, cada año, de películas taquilleras de Hollywood que nos describen como será el fin, pero las cosas siguen y no ha venido un tsunami gigante, ni fuego del cielo, tampoco una tormenta de hielo, ni mucho menos los extraterrestres.

Seguimos buscando respuestas a algo que ya se nos ha dicho pero que desconocemos porque no escuchamos ni queremos abrir nuestros ojos. Dios mismo nos dijo como sería, pero nos advirtió que el tiempo sólo lo sabía él. Ni siquiera Jesús supo indicar el tiempo a los apóstoles cuando le preguntaron en que momento volvería. Jesucristo dijo, de la hora y el tiempo, sólo sabe mi Padre.

Marcos 13:32

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.

Hay muchos encantadores, agoreros y supuestos profetas, que van desvelando profecías y algunas han tenido relevancia por su cumplimiento. Por ejemplo Nostradamus, un médico y astrólogo francés de descendencia judía, vaticinó innumerables profecías que con el tiempo se han cumplido y la gente por eso las cree. Pero ¿por qué creer a un astrólogo y no a Dios?

Jesucristo dijo que él no sabía el momento pero si nos dijo que cosas servirían de señal para entender los tiempos, y creo que no se necesita de mucho conocimiento, para ver que los tiempos que nos han tocado vivir, se asemejan en gran manera a los tiempos que describió el Señor antes de su muerte. Y entonces sólo basta encender la tele, la radio o leer la prensa, para confirmar que lo que vivimos es tan real como las palabras de Jesús.

Habrá pestilencia, hambre, rumores de guerras, grandes terremotos, guerras, terror, sedición, persecución y se levantará nación contra nación y reino contra reino. (Lucas 21:9-12)

Y entonces estos sucesos describen nuestros tiempos. Y no me animo a escribir esta reflexión el día de hoy para que tengamos miedo, sino para que estemos preparados porque parece que el tiempo está cerca, y él nos advirtió que estuviésemos atentos, vigilantes y listos, porque cuando la higuera florece, el verano está cerca.

Mateo 24:32

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Animemonos y estemos tranquilos, porque con nosotros está el Señor y no será removido un sólo cabello de nuestra cabeza (Lucas 21:18). Levantémonos y caminemos erguidos, confiados y seguros porque tendrá que ocurrir, lo que él dijo, antes de su regreso.

No habrá temor en nuestro corazón, porque sabemos en quien hemos confiado y nuestra esperanza está en él, y sabemos que la redención que nos ha prometido por la eternidad está cerca. Esperemos con alegría el tiempo alabar y dar gloria por la eternidad al Rey de Reyes. Mientras tanto, oremos sin cesar, velemos y obremos con justicia y misericordia para ser testimonio suyo cada día.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hay una única respuesta…

¿En cuántas ocasiones hemos querido empacar la maleta y marchar rumbo a otro lugar dando la espalda a los problemas? ¿Cuántas veces nos hemos planteado abandonar la carrera? Lo pregunto porque me ha pasado alguna vez y porque es muy común querer tirar la toalla y darnos por vencidos cuando vienen las tormentas sin avisar. Pero muchas veces olvidamos que tenemos un traje especial, una armadura a prueba de todo, para enfrentar las catástrofes por tormentosas que se presenten; además de un seguro de vida con cobertura total por la eternidad. Se escribe muy fácil pero creerlo es el objetivo, es un proceso de fe que debemos dar todos. Asegúrate de dar este importante paso.

¿Cómo amanece tu día 15 del tercer mes del año, llueve poco, hace sol o un vendaval azota tu puerta? Vístete de forma correcta para enfrentar el mal tiempo, no salgas de casa sin tu armadura, no des oportunidad al viento de llevarse tu esperanza y con las hojas volando, se vaya tu fe.

Si hace mucho sol, ponte manga corta y una gorra, pero no sueltes tu espada ni escudo. Camina con sandalias pero sigue pisando fuerte donde vayas como un evangelista, porque hermosos son los pies de los que anuncian la paz.

Si en cambio se avecina tormenta, toma tu paraguas, abrígate con la coraza de justicia y ponte el yelmo de la salvación en tu cabeza que te protegerá si los vientos azotan con fuerza. Ponte botas de agua y guantes, pero aunque haya truenos y rayos no temas porque no estás sólo. Al mismo tiempo otros enfrentan vientos más fuertes que tú, y se aferran a la vara que los sostiene, logrando salir ilesos de la fuerza impetuosa del aire.

Haga el clima que haga, con viento o sin él, nunca te separes del guía ni te apartes del camino ni a derecha ni a izquierda. Que tus ojos sigan mirando al frente y no se desvíen ni entretengan. Cuando se pierde de vista el propósito, es difícil llegar a la meta. Recordemos que el camino para llegar a la tierra prometida tardaba 11 días pero al pueblo de Israel le tomó 40 años porque se distrajeron y finalmente se perdieron.

Puede ser tentador dar la espalda, cerrar los ojos y darse por vencido, pero sólo los valientes verán la gloria y llegarán a la tierra prometida. Revístete cada día de Cristo y con firmeza enfrenta tus batallas. Mañana serás más fuerte y al salir el sol se habrá renovado tu esperanza porque la misericordia de Dios te habrá alcanzado una vez más.

Sé valiente y busca la respuesta, teniendo en cuenta que la única respuesta, está en ¡Jesucristo!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, nuestro refugio y protección

Terminó la semana y cada día vi la fidelidad de Dios porque me permitió sobrevivir a cada compromiso y presión académica, pero hoy, él obró de forma especial en mi vida para que yo, y los que no se lo esperaban, viéramos su gloria y poder en medio de la adversidad y tribulación. Hoy aprobé con creces la materia que mi profesora creía no sería capaz de superar y además con una nota inesperada.

Él me concedió el ser hallada en gracia delante de ella y que me hablara con delicadeza y respeto. Y entonces mi testimonio empezó a cobrar vida, presenté mi examen y de forma inigualable la profesora terminó corrigiéndolo conmigo y explicándome los errores que tuve, esta vez con paciencia y delicadeza. ¿Increíble, no? Tan amable fue que terminó comentándome que contraerá matrimonio en breve (Y oro por ella para que su unión sea bendecida por Dios). Nada de lo que ha ocurrido hoy pude imaginarlo antes, porque sin la intervención de Dios no habría sido posible. ¿Quién creería que la misma persona que días atrás me hablaba con frialdad e ironía hoy me sonreía y se acercaba a mí con paciencia y ternura? Sólo Dios puede cambiar el corazón de los hombres.

Así que mi responsabilidad es: compartir el poder de la oración y confesar con mi testimonio que Dios responde y se manifiesta con grandes milagros. También agradecer su justicia, amor y misericordia porque él oye nuestras súplicas y actúa en defensa nuestra.

Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Salmos 96:3

Como esta enorme montaña que se antepone a la luna, esta semana vinieron gigantes a mi vida para subestimar el poder del Señor y desafiar su grandeza. Gigantes que me intimidaron e hicieron que me pusiera nerviosa, pero el Señor como un escudo fuerte me rodeó y me cubrió con su gracia. Él me dio la fortaleza que necesitaba para vencer esta inmensa columna montañosa que me impedía ver el valle que había detrás de ellas. ¿Qué montaña se ha antepuesto delante de tu promesa? No olvides que detrás de ese gigante está la respuesta de Dios. Él no te dejará, ¡no temas!

Hoy, después de aprobar 6 asignaturas sin reprobados ni suspensos puedo decir otra vez y a viva voz que Dios es mi refugio, fortaleza y defensa. Él escuchó mi clamor, que cómo Elias hice a él días atrás para que hiciese posible que los demás viesen su majestad y poder y hoy su respuesta se manifestó con claridad. Así que puedo decir públicamente: “Quizás mi capacidad sea limitada o escasa pero su poder no conoce barreras y nada hay imposible para el Santo de Israel”.

¿Qué situación tienes que poner en manos de Dios?

¿Hay gigantes delante de tus sueños intimidando tu corazón?

Confía en el hacedor de milagros y recuerda que para él que no hay nada imposible.

Hazlo y confía, porque como la luna será firme siempre y como testigo fiel desde el cielo te cuidará y verlará por ti. Yo confié en él mi situación, lo hice y hoy me gozo porque él ¡me dio la victoria!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Corre, corre muy rápido!

Cuando un atleta se prepara para la carrera lleva un fuerte impulso en su cuerpo que le hace alcanzar grandes velocidades a su paso y en poco tiempo recorrer grandes distancias. A veces, muchas veces, quisiéramos ser atletas para pegar una carrerilla cuando enfrentamos problemas, adversidades o ataques del enemigo, yo, la primera.

Y hoy comparto con todos este mensaje, porque en mis ocho años de casada, han sido muchas las veces en las que he sentido ganas de salir corriendo, por diferentes motivos, porque somos distintos, porque nuestras familias han influido en algunas ocasiones, porque hemos tenido que hacer frente a muchas responsabilidades con pocos ingresos, porque ha venido la enfermedad y el temor, porque perseguimos sueños que se alejan del plan de Dios y se acercan más a los anhelos y pasiones del mundo. He querido salir corriendo en repetidas ocasiones queriéndolo dejar todo tirado y sin luchar, porque he creído las mentiras del enemigo que machaca mi mente con su engaño y comparaciones en relación a mi matrimonio, profesión, trabajo, familia, iglesia e innumerables áreas de mi vida.

Pero hoy me detengo y reflexiono: aunque vuelva a sentir el deseo de dejarlo todo, tirar la toalla y salir corriendo no me dejaré dominar por esta mentira, porque sea lo que sea que venga hacerme frente “mayor es el que habita en mí y poderoso e invencible mi Dios que hace posible lo imposible en mi vida”. Entonces las diferencias, la enfermedad, la familia, la escasez, la falta de trabajo, la tristeza, los sueños sin cumplir y la cotidianidad del día a día dejan de tener importancia porque hoy correré pero a los brazos del Señor.

Correr a la desesperada y sin pensar es un gran error, una muestra de cobardía y falta de fe. Y me siento en la obligación de compartir este testimonio, porque no sé si has sentido ganas de salir corriendo y dejarlo todo tirado. Si lo has pensado o lo estás pensando, detente y reflexiona:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

(2 Timoteo 1:7)

Querer salir corriendo es huir y no enfrentar las situaciones. Es lo que quiere el enemigo que hagamos, que huyamos y abandonemos, pero el Señor nos ha dado poder y en su nombre tenemos la victoria sobre cualquier situación que enfrentemos. Nada es más grande que Dios y nada vulnera su poder y autoridad. Si él está con nosotros nadie ni nada puede estar en contra de nosotros.

No seamos ingenuos y necios. No permitamos que las mentiras y engaño del enemigo minen nuestra mente y corazón. No permitamos que sentimientos negativos y de desánimo contaminen nuestra actitud positiva y fe en el Señor.

Él es poderoso, ¿qué temer, qué dudar?

Cuando sientas que salir corriendo es la respuesta a lo que enfrentas, corre, corre muy rápido pero a ¡los brazos del Señor!

¡¡Hoy, corrí con ímpetu a los brazos del Señor y su ternura me ha abrazado!!

¡Te Amo Señor!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios?

He visto las bondades de Dios todos los días de mi vida.

Cuando estaba en angustia él me fortaleció.

Cuando estuve triste, él me consoló.

Cuando tuve miedo, él me protegió.

Cuando caí, él me levantó y

cuando fallé, él me perdonó.

¿Y a ti?

La fidelidad de Dios es una muestra de su absoluto y eterno amor por nosotros.

Y cada día tenemos la oportunidad de recordar la bondad, justicia y bendición de Dios.

¿Entonces por qué no pedimos? Dios nos escuchará, Jesús dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y él mismo nos daría las cosas.

¿Por qué no clamamos? Dios nos anima a clamar y a pedir conforme a su voluntad.

¿Por qué no creemos? Jesús dijo: al que cree todo le es posible.

¿Porque dudamos? Dios es el dueño de todo ¿por qué dudar?

La invitación de hoy es a depositar toda nuestra confianza en el hacedor de imposibles.

A esperar en su perfecta voluntad y a entender que el camino es más fácil de andar si confiamos en quien nunca nos hará un reproche, sin medida nos dará y cumplirá lo que ha prometido.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios si él es el dueño de lo visible e invisible? Así que para hoy la tarea es confiar, creer, esperar. Entonces ¿qué pondrás en manos de Dios hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué será lo siguiente? ¡Persevera hasta el fin!

Martes, tercera semana de enero, día 13. Sólo han pasado 13 días desde que despedíamos el año y empezábamos un nuevo camino, un nuevo tiempo, pero los acontecimientos que nos rodean siguen siendo los mismos o quizás peores.

Noticias que empañan la realidad que intentamos vivir y en la que sobrevivimos por la misericordia y el amor de Dios. Hace una semana atentaban sin miramientos, terroristas yihadistas, en Francia. Ayer en Nigeria morían 2000 personas a manos de otros grupos radicales y en Europa se determinaban medidas para enfrentar la crisis económica que deja muchas familias sin trabajo y vivienda. En México siguen sufriendo por la desaparición forzada y violenta de 53 jóvenes a manos del narcotráfico y en Venezuela sufren por la escasez de alimentos y la inseguridad, mientras continúan las amenazas de oriente a occidente y en Siria son más los cristianos perseguidos y torturados.

¿Qué más tiene que pasar para que doblemos nuestras rodillas e invoquemos el nombre del Señor?

¿Qué será lo siguiente?¿Qué tiene que ocurrir para que busquemos y confiemos en Dios?

Yo no quiero seguir leyendo un periódico que inunde mis ojos de tragedias y malas noticias, yo anhelo la paz y la justicia pero el Señor nos advirtió lo que pasaría en los últimos tiempos.

Jesús dijo:

Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.

Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.

Y todas estas cosas, principio de dolores.

Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y unos á otros se aborrecerán.

Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán á muchos.

Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará.

Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.

(Mateo 24:6-13)

¿Qué más tiene que pasar para darnos cuenta de que esta descripción bíblica se ajusta a nuestra realidad? Enfrentamos rumores de guerras y amenazas de naciones contra naciones. Hay hambre, enfermedades y desastres naturales en el mundo a menudo pero dice la palabra de Dios que esto es sólo el principio, entonces, como se trata de un presente inminente que un día llegará y parece estar cerca, debemos poner nuestros ojos en la meta porque el que persevere hasta el fin, ese será salvo.

Permanece y persevera, porque tu esperanza, fuerza y sostén están en él.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Lo que Dios te dice empezando el año!

Día dos del nuevo libro de oportunidades que Dios abre para nosotros. Ayer, el Señor puso en mi corazón esta palabra y me fortaleció con los primeros versos de Isaías 43. Y hoy lo comparto porque sé que no es sólo para mí sino la expresión de su amor para todos.

Leeremos juntos, pero al leerlo es necesario que apropies la palabra para ti y entonces deberás reemplazar el nombre de Jacob y de Israel por tu nombre y entenderás, cómo entendí yo, ayer, el gran amor de Dios para con nosotros y escucharás la voz del Señor hablándote directamente.

Y dice así la palabra del Señor en Isaías 43:1-5

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh ________ (Jacob), y Formador tuyo, oh_______(Israel): No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.

Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.

Dios nos habla hoy de la inmensidad de su amor y lo hace de forma directa recordándonos que suyos somos, le pertenecemos y nada, absolutamente nada, nos podrá separar y apartar de su lado. Él nos ha redimido, aceptado y adoptado. Él nos ha tenido infinita paciencia y del lodo nos ha sacado cientos de veces. Dios lo volverá hacer porque se complace en hacer justicia y bien a sus hijos. Debemos creer esta verdad para que vivamos un año maravilloso.

Recuerda cada día, que le perteneces a Dios, que nada de lo que ocurra a tu alrededor podrá apartarte de él, ni las circunstancias, ni los demás, ni la tristeza, ni la adversidad, recuerda que en todo y por todo, obtendrás la victoria porque lo que esté por llegar, siendo bueno o siendo menos bueno, te servirá para creer; porque a los que aman a Dios, todas las cosas, les ayudan a bien.

Así que desde los primeros días del año gocémonos en la herencia que nos ha tocado gracias a Jesucristo. Disfrutemos la comunión con nuestro Padre, la victoria eterna que nos ha regalado nuestro Dios y revistámonos de la verdad porque con ella seremos libres.

Este año pelearemos batallas y enfrentaremos diferentes pruebas pero de todas ellas saldremos vencedores, porque sabemos en quién hemos creído, a quién pertenecemos y quién nos defiende caminando delante nuestro.

¡Firmes desde el primer día del año porque él nos ha redimido y somos suyos! ¡Así que nada temeremos. ¡No retrocederemos ni daremos un paso atrás!

Sigue tu camino, avanza, no mires atrás y di adiós a la cobardía y al temor y vive un año seguro y cubierto del amor y gracia de Dios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hay gigantes, pero nadie es más grande que Dios.

Don Quijote de la Mancha imaginaba que los molinos de viento eran enormes y peligrosos gigantes. Realmente, no eran más que enormes construcciones pero él las veía como inmensos gigantes con los que se tendría que enfrentar. Nosotros nos enfrentamos a molinos diariamente, perdón, gigantes. Unos verdaderos, otros inventados y otros que, siendo pequeños, nosotros mismos hacemos enormes.

A lo largo de mi vida, 30 años, han aparecido diferentes gigantes, unos más grandes que otros y algunos a los que yo misma, con mis preocupaciones, les di poder y los hice más gigantes de lo que realmente eran. Años más tarde, después de conocer al verdadero Dios y convertir mi fe en una relación estrecha con Él, me explicó que estaba equivocada temiendo a esos gigantes. Me animó a confiar porque él es quien pelea por mí y me enseñó a no temer, aunque vengan contra mí enormes gigantes porque él está conmigo, es mi defensa y escudo.

El Señor me hizo entender que la vida va de batallas que se ganan o pierden a diario, que la vida implica una pelea constante entre lo bueno y lo malo, una lucha entre el bien y el mal, un enfrentamiento entre dos fuerzas: la luz y la oscuridad. Dios me permitió conocer que formo parte de esta batalla pero que no estoy sola, él me dio las armas para defenderme, me dio poder, autoridad en su Hijo y cuento con su compañía y respaldo porque él va delante de mí. Así que gigantes vendrán, volverán, seguirán atacando, unos más grandes que otros, otros enormes y aparentemente invencibles pero ¡no debemos temer! Temer o no, es una decisión. ¡Yo decido no temer!

Desconozco el tamaño del gigante al que te enfrentas hoy, no sé si está cerca o apenas lo ves venir a pasos agigantados desde lejos. Pero lo que hoy quiero transmitir en este mensaje es que debemos confiar en Dios porque él no nos dejará y ningún gigante es mayor que nuestro Señor. Nada tiene más poder que Jehová de los ejércitos. Ni enfermedad ni dolor ni fracaso ni tristeza ni las deudas ni los problemas, ninguno es más grande que nuestro Señor. Esos gigantes van a ser derribados si crees. Ten fe y confía, ¡no temas!

Hace pocos días, compartía en un mensaje el diagnóstico clínico que me dieron hace 4 años. Ellos, “los médicos”, han dicho que padezco una enfermedad auto-inmune degenerativa sin cura, Esclerosis Múltiple. No se hereda, no se contagia, no se transmite pero me tocó, así como cuando te ganas un premio. Pero desde entonces, sé que el poder de Dios me ha sanado, y cuando mi familia y amigos me ven no creen que padezca esta enfermedad.

Hoy, después de algunos meses, tuve cita con el especialista para el control rutinario y el resultado de la última resonancia magnética. Y la neuróloga me ha dicho que hay más señales degenerativas en mi cerebro, y que aunque no he experimentado sensaciones ni cambios aparentes, hay un daño, ”cicatrices” importantes en mi cerebro. Como quizás te sientas tú en este momento mientras lees estás líneas me sentí yo esta mañana, ¡sorprendida! ¿Qué ha pasado? ¿Por qué avanza tan rápido?¿Por qué me pasa esto?¿Cómo estaré dentro de diez años? Pero recordé que no debo temer, mi Dios es poderoso y para él no hay nada imposible, y sé que él se glorificará en esta situación que enfrento. Él no abandonó a Job cuando estuvo mal, él restauró su vida y premió su fidelidad. Este gigante que hoy vino a mi vida a intranquilizarme no es más grande ni poderoso que Dios, así que decido no temer. Confío en Dios porque él es ¡grande, fuerte e invencible!

A Dios amaré todos los días de mi vida y le serviré con todas las fuerzas de mi corazón aunque no tenga suficientes fuerzas físicas y el temor intente nublar mi mente. Él multiplica mis fuerzas, me sana, restaura, anima y promete acompañarme todos los días, igual que a ti. ¡No temas!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.