¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Aún quedan dudas del poder de la oración y de la misericordia de Dios?

Arte y Diseño para CristoAyer, se esperaba que la fuerza de un huracán de categoría 5 tocara las costas del pacífico mexicano y se temía que pudiese afectar varios estados como Nayarit, Puerto Vallarta, Colima  y Jalisco, pero hubo un gran llamado de intercesión y los hombres clamamos al cielo y pedimos la justicia y misericordia de Dios.

Ayer, las redes sociales gritaban a viva voz por la protección de México ante este pronóstico de la naturaleza. Por la diferencia horaria entre América y Europa marché a descansar y aún la noticia era previsión pero no dejamos de orar y clamar. Esta mañana al despertar, se alegró mi corazón en gran manera al ver la respuesta contundente e inmediata del Señor cuando leí las noticias y anunciaban que el temido huracán había avanzado perdiendo fuerza al tocar tierra hasta convertirse en un tormenta de categoría 1 causando menos daños y victimas de los esperados. Es realmente hermoso ver que nuestro Padre escucha nuestra voz y atiende nuestras súplicas.

México recibió la tormenta y hay cientos de imágenes y vídeos que nos acercan a la realidad del suceso pero no fue como se preveía y esperaba. Estoy segura que la misericordia de Dios nos alcanzó una vez más y amainó su ira en favor nuestro; digo nuestro porque aunque este suceso afectaba principalmente a México es una situación que nos perjudica de alguna u otra forma a todos. Somos hermanos e hijos de Dios sin importar nuestro origen y de nuevo Dios nos deja claro que cuando oramos e intercedemos los unos por los otros, él nos escucha.

Su oído atendió nuestra oración y su misericordia nos alcanzó.
Nuestras oraciones al cielo debilitaron la ira de Dios y lo que se preveía como un huracán con destrucción y violencia, como el más fuerte de los últimos tiempos se calmó. Sigamos orando para que este fenómeno de la naturaleza termine sin desastres, daños ni perdidas humanas. Oremos para que la paz, tranquilidad y calma reine en el corazón de las familias mexicanas. No dejemos de orar porque la tormenta aunque leve puede causar inundaciones y derrumbes. Que Dios guarde a los pueblos que puedan ser afectados y proteja a todos sus habitantes.

¿Aún quedan dudas del poder de la oración y de la misericordia de Dios?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Paciencia vs Intransigencia

Arte y dIseño para Cristo¿Estás luchando con una idea que interrumpe constantemente el propósito y plan de Dios en tu vida? ¿Eres consciente de que tus planes y proyectos a veces no son los planes del Señor? ¿Entiendes porque aquellas oraciones insistentes no tienen respuesta?

El Señor puso en mi corazón escribir este post porque él está trabajando conmigo en este aspecto. Últimamente estoy teniendo grandes batallas con la carne, una parte de mí que exige tener la razón con algo de intransigencia y necedad porque no tiene la más mínima intención de ceder un poco a la verdad que dio libertad y victoria a mi espíritu. Y entonces, yo, en medio de esta lucha de razón, lógica, obviedad, mundo, humanidad y ley divina, reflexiono y entiendo que mi arma es la sensatez y la dependencia del Señor, la confianza y fe en él.

Mi carne puede gritar a viva voz, que se rebelde, que reclame mis derechos, que luche por mis sueños, que no me sujete a mi marido, que no me someta en obediencia al evangelio de Cristo, que disfrute la vida y haga lo que me plazca. Mi carne puede seguir intentando comparar mi matrimonio con el de los demás, lo mismo que mis sueños, mi vida y cada uno de los proyectos sin cumplir. Puede seguir llamando mi atención con lujos y exquisiteces que no tengo, pero aunque se esfuerce en seducirme, yo seré paciente y esperaré en Dios, porque él ha prometido que con paciencia ganaré mi alma y yo lo creo. Además tengo fe, es decir tengo la certeza de que a su lado nada me faltará, porque a su lado lo tengo todo.

Hubo momentos en los que no fui paciente y caprichosamente insistí en lo mismo, y oré ¡claro que oré! pero él no respondió lo que yo quise. Su voluntad no era lo que yo soñaba, su voluntad era otra, era algo mejor y perfecto aunque yo no lo entendiera. Hoy miro atrás y doy gracias a Dios por su paciencia para conmigo, por su infinita misericordia y le pido que me de fuerzas para permanecer y no escuchar los reclamos del mundo y de la carne que de vez en cuando intenta enseñarme las maravillas que hay allí fuera para mí si me alejo de la verdad.

¿Con qué luchas? ¿Cuál es tu batalla? ¿No has logrado cumplir tus sueños como yo?¿A qué renunciaste para estar dónde estás hoy? No te lamentes ni flageles pensando que el tiempo pasó y es tarde. No pienses jamás que es imposible. Moisés dirigió al pueblo de Israel a la tierra prometida cuando tenía 80 años (Exodo 7:7). Mientras que Abraham y Sara fueron padres cuando él tenía 100 años y ella 90 (Génesis 17:17). Así que nunca será tarde si hace parte de su plan.

Él dijo, que nada hay imposible para él, así que si lo que anhelas y por lo que luchas es bueno para ti y hace parte de su plan, tarde o temprano, llegará. Dios se encargará de que así sea, pero si no lo es, no lo esperes ni desesperes porque no llegará.

Confía, pon todo en sus manos y espera. Él se encargará de ayudarte, te pondrá en el lugar y tiempo indicado para cumplir tus sueños si hacen parte del propósito que él tiene para tu vida. Persiste, él te sostendrá, pero no te alejes ni te apartes de su mano. Persiste cada día a pesar de los temporales pero no pierdas nunca de vista la meta. Sé paciente pero no intransigente. No luches por caprichos y banalidades porque será una lucha perdida sin el apoyo de Dios. No pelees tus batallas en solitario, lucha con su ayuda y refúgiate en su poder y majestad. Y mientras recibes respuesta, sirve, ayuda, crece, madura, ministra, evangeliza, ama, comparte, alaba, cree, ora, perdona……..

Digamos no a la terquedad, necedad e intransigencia y optemos por el camino de la paciencia, que aunque despacio tiene un buen final. ¿Lo crees? Él lo prometió.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Acércate y él se acercará!

Arte y Diseño para Cristo

La probabilidad de ser correspondido y recibir bendiciones por favores ofrecidos es nula cuando se espera una reciprocidad de parte de otro ser humano, sin embargo Dios en su perfecta esencia es fiel y justo. Él no cambia de opinión ni se retracta jamás! Si él lo dijo, él cumplirá. Si él lo prometió, el lo hará. Si él nos ha amado lo hará eternamente y no se arrepentirá.

En el verso del libro de Santiago que comparto en la postal de hoy, Dios, como un padre amoroso, nos recuerda que si le buscamos él estará ahí siempre y que si nos acercamos, él también se acercará. Esto quiere decir que si en un momento dado nos sentimos lejos de Dios o sentimos que Dios se ha alejado de nosotros debemos detenernos un momento y preguntarnos, ¿quién se ha alejado de quién? En todos los casos, seremos nosotros los que habremos tomado distancia del Señor y hemos robado de nuestro tiempo un espacio para alimentar la relación con Dios. Lo que está claro es que él nunca se alejará ni nos desamparará porque nos ama. Él no se arrepentirá de haber dado la vida de su hijo por ti y por mí, en cambio nosotros en diferentes ocasiones y por diversos motivos, tomamos distancia y nos alejamos del Señor privándonos de su favor y bendición, pero sólo somos conscientes de ello cuando sentimos lejos a Dios y sentimos que nuestras oraciones repentinas no tienen respuesta.

Pero no olvidemos que cualquier distancia que exista en nuestra relación con Dios ha sido por decisión nuestra. Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, es un dios respetuoso que no nos obliga a seguirle ni estar cerca suyo. Amar, servir, seguir y creer en Dios es una decisión, no una obligación.

Y si un día notamos la ausencia de Dios o la distancia, o sentimos que nuestras oraciones no son escuchadas ni tenidas en cuenta, recordemos que mientras estemos cerca suyo él estará a nuestro lado.

¿Estarías cerca de una persona que ignora tu compañía y presencia? Dios podría tener una razón ante nuestra indiferencia para tomar distancia pero su amor e infinita bondad le impiden hacer esto. Él es respetuoso y si nos alejamos de su lado, él respeta nuestra decisión pero siempre nos está esperando con los brazos abiertos.

¿Sientes el murmullo del Señor? ¿Qué tan cerca suyo estás?

¿Has recibido la respuesta a tus oraciones? Sientes firmemente que él te escucha?

Si estás cerca de Dios sigue ahí, no te alejes ni tomes distancia.

Si te has alejado, regresa, él te está esperando con los brazos abiertos y no tendrá en cuenta tu distancia e indiferencia. Acércate y su favor y bendición estarán nuevamente sobre tu vida. Habla con Dios y recupera el tiempo que tenías para él diariamente. Él es tu amigo que siempre está dispuesto a escucharte e inclinar su oído para atender tus necesidades.

¡Acércate y él permanecerá a tu lado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Dios quiere que andemos!

Arte y Diseño para Cristo

El texto bíblico que comparto hoy, después de 40 días ausente al frente del ministerio, es una clara muestra de la FIDELIDAD y AMOR de Dios para con nosotros.

Éxodo 13:17-22 narra la salida de Egipto del pueblo de Israel sometido a esclavitud en manos del Faraón. Y es bellísimo leer los versos 21 y 22 que nos recuerdan el inmenso amor de Dios hacia los hombres.

Él guió al pueblo de Israel en medio del desierto y a pesar de su rebeldía nunca les abandonó.

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.” (Éxodo 13:22)

Dios siempre permaneció fiel y protegió cada uno de sus pasos, como hace con nosotros cada día y como ha hecho con mi esposo y conmigo el último mes. Él guardó todos nuestros días, guardó nuestra salida y nuestro regreso a casa y de la misma manera ha hecho contigo hasta hoy, por eso estas leyendo estas líneas.

Dios siempre fue consciente de la rebeldía y desobediencia de sus hijos pero esa no fue razón suficiente para que su bondad y misericordia menguaran. Él permaneció fiel y firme en su promesa cada día. Dios los guió y protegió a pesar de su indiferencia y alumbró su camino de día y de noche porque él quería que anduviesen. Él quería que llegaran y gozaran de la libertad que él les había concedido al salir de tierra de servidumbre.

Su compañía permanente, de día y noche, en forma de nube y de fuego fue un sinónimo de aliento y ánimo para que ninguno tuviera excusas para detener su marcha en mitad del camino. Dios los fortaleció cada día porque él deseaba que todos llegaran a la meta. De la misma manera hace el Señor con nosotros hoy, por eso nos anima cada día para que lleguemos y alcancemos el propósito para el que nos llamó.

Andar significa caminar, dar pasos de un lado a otro con el propósito de llegar a un destino. ¿Cuál es tu destino? ¿A dónde te diriges? ¿En que propósito inviertes todas tus fuerzas? Dios no quiere que te des por vencido(a), él quiere que mires al frente, te esfuerces y alcances la meta. Él será tu guía, entonces ¿qué temer? Aunque el camino es largo y a veces nos agota, Dios camina con nosotros.

Si te has detenido, desanimado, entristecido o agotado recuerda que no se ha apartado de tu lado la columna de nube y la columna de fuego. Él camina contigo y te ánima a andar. No te detengas, y si lo haces, que sea para alabar a Dios y confiar en él.

Él ha sido columna de nube y de fuego en mi vida y en la de mis seres queridos, por eso nos permitió reencontrarnos después de 14 años, separados por diferentes circunstancias.

Hoy comparto esta porción de su palabra que nos anima y recuerda que Dios es fiel y que él escucha nuestras oraciones. Y sólo puedo finalizar mi post dando gracias al Rey de Reyes. Gratitud para el Todopoderoso, gratitud para el Santo de Israel, gratitud para nuestro Padre Eterno por los siglos de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hay una única respuesta…

¿En cuántas ocasiones hemos querido empacar la maleta y marchar rumbo a otro lugar dando la espalda a los problemas? ¿Cuántas veces nos hemos planteado abandonar la carrera? Lo pregunto porque me ha pasado alguna vez y porque es muy común querer tirar la toalla y darnos por vencidos cuando vienen las tormentas sin avisar. Pero muchas veces olvidamos que tenemos un traje especial, una armadura a prueba de todo, para enfrentar las catástrofes por tormentosas que se presenten; además de un seguro de vida con cobertura total por la eternidad. Se escribe muy fácil pero creerlo es el objetivo, es un proceso de fe que debemos dar todos. Asegúrate de dar este importante paso.

¿Cómo amanece tu día 15 del tercer mes del año, llueve poco, hace sol o un vendaval azota tu puerta? Vístete de forma correcta para enfrentar el mal tiempo, no salgas de casa sin tu armadura, no des oportunidad al viento de llevarse tu esperanza y con las hojas volando, se vaya tu fe.

Si hace mucho sol, ponte manga corta y una gorra, pero no sueltes tu espada ni escudo. Camina con sandalias pero sigue pisando fuerte donde vayas como un evangelista, porque hermosos son los pies de los que anuncian la paz.

Si en cambio se avecina tormenta, toma tu paraguas, abrígate con la coraza de justicia y ponte el yelmo de la salvación en tu cabeza que te protegerá si los vientos azotan con fuerza. Ponte botas de agua y guantes, pero aunque haya truenos y rayos no temas porque no estás sólo. Al mismo tiempo otros enfrentan vientos más fuertes que tú, y se aferran a la vara que los sostiene, logrando salir ilesos de la fuerza impetuosa del aire.

Haga el clima que haga, con viento o sin él, nunca te separes del guía ni te apartes del camino ni a derecha ni a izquierda. Que tus ojos sigan mirando al frente y no se desvíen ni entretengan. Cuando se pierde de vista el propósito, es difícil llegar a la meta. Recordemos que el camino para llegar a la tierra prometida tardaba 11 días pero al pueblo de Israel le tomó 40 años porque se distrajeron y finalmente se perdieron.

Puede ser tentador dar la espalda, cerrar los ojos y darse por vencido, pero sólo los valientes verán la gloria y llegarán a la tierra prometida. Revístete cada día de Cristo y con firmeza enfrenta tus batallas. Mañana serás más fuerte y al salir el sol se habrá renovado tu esperanza porque la misericordia de Dios te habrá alcanzado una vez más.

Sé valiente y busca la respuesta, teniendo en cuenta que la única respuesta, está en ¡Jesucristo!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, nuestro refugio y protección

Terminó la semana y cada día vi la fidelidad de Dios porque me permitió sobrevivir a cada compromiso y presión académica, pero hoy, él obró de forma especial en mi vida para que yo, y los que no se lo esperaban, viéramos su gloria y poder en medio de la adversidad y tribulación. Hoy aprobé con creces la materia que mi profesora creía no sería capaz de superar y además con una nota inesperada.

Él me concedió el ser hallada en gracia delante de ella y que me hablara con delicadeza y respeto. Y entonces mi testimonio empezó a cobrar vida, presenté mi examen y de forma inigualable la profesora terminó corrigiéndolo conmigo y explicándome los errores que tuve, esta vez con paciencia y delicadeza. ¿Increíble, no? Tan amable fue que terminó comentándome que contraerá matrimonio en breve (Y oro por ella para que su unión sea bendecida por Dios). Nada de lo que ha ocurrido hoy pude imaginarlo antes, porque sin la intervención de Dios no habría sido posible. ¿Quién creería que la misma persona que días atrás me hablaba con frialdad e ironía hoy me sonreía y se acercaba a mí con paciencia y ternura? Sólo Dios puede cambiar el corazón de los hombres.

Así que mi responsabilidad es: compartir el poder de la oración y confesar con mi testimonio que Dios responde y se manifiesta con grandes milagros. También agradecer su justicia, amor y misericordia porque él oye nuestras súplicas y actúa en defensa nuestra.

Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Salmos 96:3

Como esta enorme montaña que se antepone a la luna, esta semana vinieron gigantes a mi vida para subestimar el poder del Señor y desafiar su grandeza. Gigantes que me intimidaron e hicieron que me pusiera nerviosa, pero el Señor como un escudo fuerte me rodeó y me cubrió con su gracia. Él me dio la fortaleza que necesitaba para vencer esta inmensa columna montañosa que me impedía ver el valle que había detrás de ellas. ¿Qué montaña se ha antepuesto delante de tu promesa? No olvides que detrás de ese gigante está la respuesta de Dios. Él no te dejará, ¡no temas!

Hoy, después de aprobar 6 asignaturas sin reprobados ni suspensos puedo decir otra vez y a viva voz que Dios es mi refugio, fortaleza y defensa. Él escuchó mi clamor, que cómo Elias hice a él días atrás para que hiciese posible que los demás viesen su majestad y poder y hoy su respuesta se manifestó con claridad. Así que puedo decir públicamente: “Quizás mi capacidad sea limitada o escasa pero su poder no conoce barreras y nada hay imposible para el Santo de Israel”.

¿Qué situación tienes que poner en manos de Dios?

¿Hay gigantes delante de tus sueños intimidando tu corazón?

Confía en el hacedor de milagros y recuerda que para él que no hay nada imposible.

Hazlo y confía, porque como la luna será firme siempre y como testigo fiel desde el cielo te cuidará y verlará por ti. Yo confié en él mi situación, lo hice y hoy me gozo porque él ¡me dio la victoria!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Creyendo en un Dios poderoso!

Esta semana está siendo difícil para mí porque tengo varios exámenes académicos. Estoy terminando un grado superior de Producción Audiovisual y en la fase final del semestre y a punto de graduarme las materias exigen mucho y el panorama se pone especialmente estresantes pero mi fuerza es Dios y es quien me anima a seguir y a no tirar la toalla.

Tengo asignaturas en las que tengo más habilidad que en otras y especialmente hay una en concreto que no la llevo muy bien y he suspendido la primer evaluación con un 4, con lo cual tendré que presentarme a la recuperación. Pero al entregarme el examen, mi profesora dijo que mi nivel es tan bajo que sólo podría ocurrir un milagro para que apruebe. Y añadió, muchos lo han intentado y no lo han conseguido, no creo que tu puedas hacerlo. ¿Cómo? Me pregunté en silencio. Sus palabras me hicieron sentir frágil e impotente, pero recordé que mi Dios es poderoso y es hacedor de milagros y de imposibles, con lo que respondí: No me subestimes ni te preocupes, tengo fe y creo en Dios! Ella sólo sonrío.

Esta situación me hizo recordar la plegaria de Elías pidiendo a Dios se manifestara al pueblo que adoraba a Baal (1 Reyes 18:20-40). Dios es uno sólo, poderoso y temible. Grande en majestad y soberano dios y sobre él ningún otro. En el capítulo que mencionaba antes en el verso 21 podemos leer: “ Si Jehová es Dios, seguidle” Y ante esta situación que enfrento, me revisto de valor y de la fuerza que sólo puede darme él para salir vencedora.

Sigo al Señor y sé que en mi debilidad veré su gloria y lo demás también. En oración declaro que podré enfrentar esta prueba académica y mi profesora se sorprenderá de mi logro porque Dios es mi soporte, fortaleza y si él está conmigo, ¿quién puede estar contra mí? Él me dará la sabiduría para hacerlo mejor que bien.

No sé si lo que enfrentas hoy se asemeja a la situación que describo o quizás se trate de una cuestión de salud, del área laboral o familiar. Sólo puedo decirte que si confías, él hará, él no te dejará y se manifestará a tu vida como lo hizo cuando Elías clamó y respondió su oración; entonces no sólo el profeta vio su gloria, sino todos los que allí estaban.

Sé que él me responderá y me dará la ¡victoria!

¿Qué tienes que declarar hoy? ¿Quién ha subestimado tu capacidad?

¿Quién ha creído que es imposible? Es posible porque no lo harás tú, lo hará Dios en ti.

Él te dará el poder para lograrlo. Él te capacitará para conseguir lo que te has propuesto o lo que te parece imposible de lograr, sólo confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios?

He visto las bondades de Dios todos los días de mi vida.

Cuando estaba en angustia él me fortaleció.

Cuando estuve triste, él me consoló.

Cuando tuve miedo, él me protegió.

Cuando caí, él me levantó y

cuando fallé, él me perdonó.

¿Y a ti?

La fidelidad de Dios es una muestra de su absoluto y eterno amor por nosotros.

Y cada día tenemos la oportunidad de recordar la bondad, justicia y bendición de Dios.

¿Entonces por qué no pedimos? Dios nos escuchará, Jesús dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y él mismo nos daría las cosas.

¿Por qué no clamamos? Dios nos anima a clamar y a pedir conforme a su voluntad.

¿Por qué no creemos? Jesús dijo: al que cree todo le es posible.

¿Porque dudamos? Dios es el dueño de todo ¿por qué dudar?

La invitación de hoy es a depositar toda nuestra confianza en el hacedor de imposibles.

A esperar en su perfecta voluntad y a entender que el camino es más fácil de andar si confiamos en quien nunca nos hará un reproche, sin medida nos dará y cumplirá lo que ha prometido.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios si él es el dueño de lo visible e invisible? Así que para hoy la tarea es confiar, creer, esperar. Entonces ¿qué pondrás en manos de Dios hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Al que cree todo le es posible.

En Mateo 17: 20 Jesús dijo: «Porque ustedes tienen muy poca fe. De cierto les digo, que si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a este monte: “Quítate de allí y vete a otro lugar”, y el monte les obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!»

Jesús nos invita a creer, a tener fe, a clamar sin dudar a luchar con esperanza porque si lo hacemos de esta manera nada será imposible para nosotros. Tú y yo podemos mover montañas con la oración, él lo dijo pero el poder radica en nuestra fe. Con nuestra fe se moverán montañas.

Si tuviéramos un termómetro medidor de fe, ¿en qué temperatura estaría tu fe, bajo cero o máxima temperatura? Dios quiere que en ninguna circunstancia dejemos de creer y confiar en él, pero como sabe que somos impacientes y algunas veces necios, nos habla claramente y nos dice que si al menos tuviéramos un poquito de fe comparándolo con un grano de mostaza, que es infinitamente pequeño, eso nos seria suficiente para mover montañas, entonces cuántas cosas haría quien tuviese más fe que un granito de mostaza?

Desconozco el tamaño de tu fe pero te comparto de la mía en oración y te digo que como Dios ningún Padre, ningún dios, ningún jefe. Como él ninguno otro. Lo que él ha dicho es verdad y lo es

porque él lo ha dicho y lo hemos experimentado en nuestras vidas, hemos visto su misericordia y fidelidad dándonos la victoria cada día. Hemos recibido la respuesta a nuestras oraciones y hemos visto su mano extendida rescatándonos en mitad de los problemas. La fidelidad de Dios es suficiente para creer que lo mejor sucederá en nuestras vidas porque él no nos dejará y nos proveerá.

La Biblia es un conjunto de bendiciones que nos motivan a creer, confiar, esperar y depender de Dios, en resumen, esto es la fe. Creo que un ejercicio maravilloso de gratitud y fe es valorar cada día lo que somos, tenemos y hacemos. También lo es recordar donde estuvimos ayer y donde estamos hoy. Es una forma de agradecer a Dios sus bondades, recordar su fidelidad y ver el poder de la oración.

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. (Marcos 9:23)

¡Que tu oración mueva montañas!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Espera en él ¡su tiempo es perfecto!

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

Un tiempo para nacer,
y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar,
y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar,
y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,
y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar,
y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar,
y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar,

y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
y un tiempo para la paz.

·Eclesiastés 3·

El capítulo 3 de Eclesiastés narra los diferentes tiempos del hombre a lo largo de su vida. Nos recuerda que para todo hay un momento. A diferencia nuestra, el tiempo de Dios es un tiempo perfecto. Nosotros estamos limitados y contamos con un tiempo determinado para cada cosa; no podemos hacerlo todo al mismo tiempo ni ocurrirán dos cosas a la vez. O estamos en guerra o estamos en paz pero el tiempo de Dios no tiene límite ni hora ni día ni fechas. Su tiempo es como él, perfecto. Él es Omnipresente (está presente en todo lugar y tiempo), Omnipotente (todo lo puede) y Omnisciente (todo lo conoce y lo sabe).

Nada ni nadie abarca ni limita a Dios. En su inmensa sabiduría y amor siempre busca nuestro bienestar y nos da cada cosa en su tiempo, en el momento que mejor nos conviene, el momento en que debe ocurrir o en el momento que estamos preparados porque somos maduros o porque debemos madurar. Y en este instante, es necesario recordar el verso de la portada de esta semana: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.” Romanos 8:28

¿Y por qué todas las cosas nos ayudan? ¿buenas o malas, también? Porque de cada cosa Dios tiene un propósito para nuestras vidas, sea para que adquiramos sabiduría, madurez o experiencia, o para que pongamos en práctica su palabra y dirección. Algún objetivo hay en todo lo que nos ocurre ¡claro!, si caminamos de la mano de Dios. Si caminas lejos o apartado del Señor, dudo mucho que lo que hagas te ayude a bien.

En este día, reflexionemos en la situación que estamos viviendo, el lugar en el que estamos, y oremos al Señor para pedir dirección, discernimiento y sabiduría frente a lo que él tiene para nosotros en medio de estas circunstancias. Puede ser una situación buena o puede tratarse de un suceso lamentable o triste pero ¡no temas!, Dios lo sabe y hoy quiere decirte que él tiene todo bajo control, que su tiempo es perfecto y que algo especial hay para ti tras este tiempo. Sólo recuerda que él está contigo, que él no te dejará, que él no te ha abandonado, él no se ha olvidado de ti ni ha ignorado tu necesidad. Sigue orando, él responderá pero no en tu tiempo sino en el suyo, porque Dios te ama y quiere evitar que sufras, que llores y te amargues. Dios quiere que recibas en el momento oportuno lo que él tiene para ti. No dudes, sigue confiando y esperando, él te responderá.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes!

Laura Sánchez.

Si se cierra una puerta, se abren dos.

Si se cierra una puerta, se abre una ventana. Eso dicen pero tú y yo sabemos que de la mano de Dios nada nos falta ni faltará, con lo cual, el dicho termina siendo cierto.

Aunque hoy se cierren frente a ti puertas que parecían atractivas e interesantes, no temas, no pierdas la fe. Sigue confiando porque vendrán cosas mejores. Dios no es un dios que promueve la autoayuda y la programación neurolingüistica. Dios es un dios de verdades y realidades. Lo que él dijo lo hará. Él prometió ayudarnos si nos esforzamos, prometió estar a nuestro lado si, con valentía, enfrentamos las adversidades y las situaciones de la vida. Así que no hay tiempo para lamentarnos y quejarnos.

Esfuérzate y sé valiente. (Josué 1:6)  

Esfuérzate pues, y cobra ánimo; no temas ni desmayes. (1 de Crónicas 2:13)  

Aguarda a Jehová; Esfuérzate y aliéntese tu corazón: Sí, espera a Jehová. (Salmos 27:14)

Si se cierra una puerta, mañana o pasado, se abrirán dos. Dios tiene todo bajo control y nos bendecirá y proveerá conforme a su amor, poder y riquezas. Dios conoce nuestras necesidades desde antes de que abramos nuestros labios. El Señor es dueño de todo, entonces, ¿qué nos puede faltar? Confiemos y esperemos en él porque su tiempo es perfecto. 

Con Dios las cosas llegarán en el momento oportuno, ni antes ni después. Ni, porque lloremos más o nos desesperemos, las recibiremos antes. Hay quienes creen que repitiendo afirmaciones positivas día tras día atraen la bendición de Dios y la prosperidad pero entendamos bien: la bendición de Dios es un regalo gratuito de nuestro Padre porque nos ama y somos benefactores, porque un día él decidió entregar a su hijo por nosotros y, más tarde, contritos, nosotros reconocimos delante suyo nuestros pecados y creímos en él; por eso, hoy somos considerados sus hijos y herederos de su gracia. Lo que nos da el consuelo y la esperanza de saber que detrás de cada puerta que se cierra frente a nosotros, en cualquier área de nuestra vida, hay una bendición. Cuando una puerta se cierra aprendemos, adquirimos experiencia, maduramos, nos hacemos más valientes y somos bendecidos porque, a los que amamos a Dios, todas las cosas (buenas y no tan buenas) nos ayudan a bien. (Romanos 8:28)  

No sé cuál es la puerta que hoy se cierra frente a tus ojos, Dios sí lo sabe. Y él quiere que de esto aprendas la lección, que sigas confiando en él y esperes pacientemente porque mañana no sólo una sino dos o más puertas se abrirán para ti delante de tus ojos, y recordarás el pasado como un momento que te permitió ver y gozar de la gloria y bondad de Dios.  

Confía y espera, él no retrasa sus promesas.  

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,  
Laura Sánchez.

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Confía en él y él hará

Confía en él y él hará

Él no te dejará porque lo prometió.
Esperar requiere paciencia pero tiene gran recompensa. Espera en Dios, él te responderá y a tiempo llegará.

No confíes en tu propia prudencia, no te jactes de la capacidad de resolver los problemas que tenemos los seres humanos cuando podemos confiar y esperar en el que todo lo puede. Dios es Todopoderoso. Repetimos muchas veces esta palabra pero, ¿la creemos? Cuando dice Todo, quiere decir que nada le queda grande, Dios todo lo puede y nosotros sólo debemos creer, confiar y esperar pacientemente porque su respuesta llegará tarde o temprano en su perfecto tiempo.

Confiar en sí mismo no es malo, realmente es un acto de seguridad y firmeza de carácter pero como todo, debe tener un límite. Cuando la confianza en sí mismo reemplaza la confianza y dependencia en Dios tenemos un problema, estamos hablando de autosuficiencia, egocentrismo y vanagloria.

Dios no quiere que nos bastemos a nosotros mismos y nos olvidemos de él. Como Padre, él quiere abastecernos y sustentarnos, protegernos y defendernos, amarnos y perdonarnos. Entonces, ¿por qué los seres humanos no se dejan amar y proteger?

Dios no pone condiciones para amarte, cuidar de ti ni proveerte, sólo confiar. No es costosa ni imposible la condición, es cuestión de fe. Déjale ser tu guía en el camino, déjale orientar tus pasos y caminarás seguro, no habrá miedo cuando avances por el camino y el temor huirá de ti porque contigo camina el Santo de Israel.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.