¡Poniendo la vida por los amigos!

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Dicen por ahí que no es lo mismo saber que se ama que sentirlo. Amar no es un sentimiento intangible, todo lo contrario, es un sentimiento lleno de detalles y muestras de cariño, afecto, lealtad, confianza, respeto, paciencia y un sinnúmero de demostraciones. Desde un saludo, una simple llamada, un abrazo, una carta, un dejar el orgullo y pedir perdón, un volver a empezar de cero por que la otra persona nos importa. Estar dispuesto a renunciar para servir a otro. ¿Te suena de algo?

Los seres humanos somos seres relacionales, nos gusta socializar y establecer vínculos. Unos más profundos que otros, pero creo que no existe nadie en el mundo que no tenga amigos o si fuese el caso serían muy pocos los hombres que no se relacionasen con absolutamente nadie. Así que si tenemos amigos, somos amigos, entonces tenemos familia, tenemos hermanos.

Aunque hoy y mañana son días enfocados comercialmente para celebrar el amor y la amistad, creo que no hay un día único para honrar estas relaciones, porque todos los días son ideales para hacerlo, es más debería ser un ejercicio diario, amar y perdonar a los demás. Dar lo mejor de nosotros mismos para el bienestar de otro, como lo hizo Jesús con nosotros. Dar su vida por amor para que tú y yo fuésemos salvos y considerados familia suya es el mejor regalo que Dios nos ha dado. Por su amor, somos amigos y hermanos de Jesucristo!

¿Tienes amigos? ¡Cuídalos!

¿Tienes amigos? ¡Valóralos!

¿Tienes amigos? ¡Respétalos!

¿Amas a alguien? ¡Recuérdaselo!

¿Amas a alguien? ¡Escúchalo!

¿Amas a alguien? ¡Perdona sus errores!

Es muy fácil amar a lo que nos aman. ¿Qué mérito tiene? dijo el Señor. Él nos pidió algo más grande y más fuerte. Amar a quien no lo merece, amar a nuestros enemigos, amar a quien no nos ama. Difícil ¿cierto? ¿Cómo podemos amar a nuestros enemigos? Imposible! Podemos pensar que Jesús pudo hacerlo porque era el Hijo de Dios y para él todo era posible. Amar a quién le entregó y traicionó a la vez que a sus verdugos ¡Pues no! Es una excusa inmadura. Él nos hizo especial hincapié en este mensaje porque amar a quien no lo merece es alcanzar la perfección del amor. Amar a quien no nos ama, amar a quien no lo merece, amar a quien se ha burlado y reído de nosotros es la demostración más grande de la nobleza de nuestro corazón y de la dependencia del Señor porque imitamos su carácter.

Tengo amigas desde la infancia. Crecimos juntas, nos hicimos mayores y estudiamos carreras diferentes. Hoy, somos muy distintas pero seguimos hablando y compartiendo. Hoy, a pesar de los años seguimos animándonos y compartiendo. Aunque vivimos lejos, hablamos con cierta frecuencia y nos vemos de vez en cuando. Pero amarlas a ellas es muy fácil a pesar de que a veces tengamos algunas diferencias, porque más que mis amigas son mis hermanas. Sé que puedo contar con ellas como ellas conmigo y siempre habrá en nuestro corazón amor, respeto, cariño, amistad y confianza. Pero… ¿y las otras relaciones que no son tan perfectas? ¿Las relaciones en las que hay dolor, silencio, distancia, malos recuerdos, resentimiento y tristeza? ¿Qué pasa con esas relaciones? Es allí donde deberíamos de enfocar nuestra mente y corazón, porque es precisamente de esas relaciones de las que el Señor nos pedirá cuenta un día y nos preguntará ¿por qué?

Aprendamos de su amor y eterna fidelidad. Aprendamos de su misericordia y paciencia. Aprendamos de su nobleza y misericordia para comportarnos con los demás como él ha sido y es con nosotros.

Hoy, en estas fechas de amor y amistad. Demos amor por doquier y reconciliémonos con quién daño nos ha hecho y sanemos nuestras relaciones personales, porque es la manera de obedecer y reflejar el amor de Cristo. El amor que nos amó sin merecerlo y dio su vida por pecadores e injustos, entre los que estábamos tú y yo.

Y en este tiempo de amor y amistad mis deseos para ti y los tuyos son:

Que el Señor te muestre su amor constante y su fidelidad.”

(2 Samuel 15:20)

¿A quién vas a amar hoy? ¿A quién vas a cuidar hoy? ¿Por quién darías tu vida?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Y tú ¿Cómo adoras a Dios?

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La adoración o alabanza es el reconocimiento público o secreto que hacemos a Dios por su bondad y misericordia para con nosotros. El post de hoy, lo empiezo con una pregunta. Y tú ¿cómo adoras a Dios? Es un planteamiento que nos permite reflexionar respecto a nuestra forma de honrar, alabar y adorar al Señor. ¿En qué momento alabas a Dios, diariamente o de domingo a domingo? ¿Qué te motiva a alabar al Señor? ¿Alabas a Dios por gratitud o por admiración? ¿Cuál fue el último tiempo de adoración que tuviste para Dios? ¿Esta mañana?, ayer, hace una semana?

Algunos creyentes tienen un concepto errado de alabanza considerando que alabanza es sólo el canto de adoración que se hace cada domingo en la iglesia durante el culto, pero realmente existen innumerables formas de alabar a Dios. Al Señor podemos darle gracias por su amor y eterna bondad cada día y podemos hacerlo a través de la oración. Con nuestro tiempo diario de intimidad con el Señor, al despertar, al medio día, en la noche, tenemos la oportunidad de alabarle y exaltar su nombre.

Podemos honrarle entonando un canto, escribiendo una mensaje, leyendo su palabra, escudriñando y profundizando en ella. Le adoramos cuando somos obedientes y consagrados. Cuando ayudamos a otros y compartimos el mensaje de salvación.

No te limites a cantar los domingos, ni a compartir mensajes bíblicos de vez en cuando. Alaba a Dios en tu relación con los demás, obedeciendo y poniendo en práctica su palabra. Amando a tus enemigos, perdonando a los que te han hecho daño, ayudando al débil, prestando al necesitado y socorriendo al marginado. ¿ De qué forma alabas a Dios? ¿De qué forma lo hiciste hoy y lo harás mañana?

Cada día es una oportunidad para agradecer, para invocar el nombre de Dios y con un corazón agradecido reconocer el amor y justicia que renueva sus misericordias cada mañana para con nosotros. Alabar a Dios es decir que por él somos lo que somos, que por su gracia somos salvos, que por su poder y santidad somos vencedores y victoriosos, que por su gracia somos salvos y considerados hijos sin mancha.

Hoy, ahora, es el momento para decir con todas las fuerzas de nuestro corazón: G R A C I A S!!

Es tiempo de darle a él todo el honor que merece y todo la alabanza por lo que ha hecho para, con y por nosotros.

Y como escribió Pablo en la primera carta a Timoteo:

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo:1:17)

Manifestemos el aprecio y admiración que tenemos a nuestro Dios. Pongamos por encima de todo las características de su amor inagotable y los méritos y bondades de su esencia divina.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si respetamos para que nos respeten? ¡Ellos lo ven y aprenden!

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Esta frase es ley de vida. Dónde empieza tu respeto empieza el mío. ¿Y si en vez de hacernos daño y maltratarnos física, verbal y psicológicamente nos hacemos el bien mutuamente conviviendo en respeto, armonía , amor y tolerancia?

Cada vez crecen las alarmas en colegios y comunidades por el alto indice de maltrato y acoso entre niños. Si ese es el panorama de nuestra sociedad actual a temprana edad, ¿qué nos espera en unos años?, ¿cómo serán los adultos de las próximas generaciones?

Está claro que un niño es el reflejo de lo que ve y aprende. Pero esto no es una regla de tres. Conozco niños criados en un ambiente cristiano que desobedecen a sus padres y agotan mental y físicamente a sus padres. Niños que a pesar de recibir valores y enseñanza cristiana, basada en el respeto, amor y misericordia, cuando no tienen un control permanente en casa ni una constancia en los caminos del Señor, pueden verse influenciados por sus amigos y/o compañeros de clase. Todos hemos sido niños y sabemos como influyen las malas compañías. ¿Sabe un niño distinguir las malas compañías? Quizás pueda hacerlo dependiendo de la edad y madurez, pero es responsabilidad de los padres velar por el desarrollo, crecimiento y comportamiento de los niños.

Aún no soy madre, ya lo he dicho en anteriores post, pero soy tía y tengo un hermoso sobrino de 5 años. Un niño precioso a quien es necesario corregir de vez en cuando, con cierta frecuencia porque aunque en casa vea y aprenda valores, en la escuela corre el riesgo diariamente de copiar y aprender el comportamiento de otros niños a los que su padres no trasmiten valores cristianos. Lo mismo ocurre con la televisión y su entorno.

El post y la postal de hoy están hechas con profunda tristeza como un llamado a decir ¡basta!

Basta al maltrato y al daño que se hacen unos a otros, con palabras y miradas.

Basta al señalamiento, juicio y rechazo por nuestro color de piel, tamaño, estatura, complexión física y forma de pensar.

Basta al desprecio y burla por ser diferentes.

Basta de ironías y criticas dañinas que excluyen y apartan.

Hoy, alrededor del mundo, muy cerca de ti y de mí, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el colegio de tus hijos, en la iglesia, hay personas sufriendo, niños maltratados y sometidos que lo están pasando mal, en silencio y no saben que hacer. Niños que no desarrollan sus capacidades y se cohiben permanentemente por temor a las burlas y rechazo de los demás. Otros que sufren ataques físicos, acorralamientos e insultos. ¿Somos conscientes de esto?

Hace dos días, leía una noticia que conmovió mi corazón, la comparto, porque ellos, los padres de este niño, están sufriendo y se sienten impotentes porque no pudieron hacer nada a tiempo para salvar y proteger a su hijo del maltrato que sufría al parecer en el colegio.

(En este enlace puedes leer la noticia)

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.html

¿Le preguntas a tus hijos cada día cómo se siente en el colegio? ¿Cuál es la relación con sus compañeros? ¿Conoces a los amigos de tus hijos? ¿Te involucras e incentivas la confianza en la relación con tus hijos?, ¿hasta qué punto? Estos padres parece que lo hacían pero no fue suficiente. Por eso es mejor aferrarnos a la bondad de nuestro Padre y poner en sus manos la vida de nuestros niños. Lo grave es que no sabemos si ellos pueden ser las víctimas o los verdugos. Sabemos como son en casa pero no fuera de ella, por eso es importante vigilar y estar atentos.

Oremos por ellos, por su desarrollo y crecimiento, por su protección, por su carácter, para que el Espíritu Santo de Dios les guíe y bendiga, para que vaya con ellos a todo lugar, para que los defienda y argumente en sus labios cada palabra en su contra. Para que los inunde de su amor, respeto y dulzura. Que no haya en sus corazones venganza y resentimiento. Que vivan una niñez sana y pura.

Que nuestros niños, lo de ahora y los que vendrán, tengan en nosotros, un ejemplo idóneo a imitar. Que podamos trasmitirles el carácter de Cristo y ellos puedan reflejarlo a los demás. Que Dios guarde sus ojos del mal y de la violencia. Que sus oídos no presten atención a las mentiras y ataques del enemigo que intenta minar sus mentes con engaños. Que nuestros niños sean guerreros espirituales y sepan defender con respeto su fe.

Que nuestros niños sean buenas influencias en la vida de los demás y reflejos de su familia. Que crezcan siendo valientes y firmes. Que obedezcan y sigan la verdad, porque serán grandes hombres y mujeres el día de mañana.

¡No dejemos de orar nunca por ellos!

Enseñémosle con nuestro ejemplo a respetar a los demás, a mirar con amor misericordia y paciencia al resto de los hombres.

Y para terminar, retomo un dicho que repite mucho por aquí (España):

“Cada uno trae lo mejor de su casa”

¡Que en nuestros niños se note que habita el amor de Cristo porque es lo que han aprendido de nosotros!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué parte de esta ley no se entiende?

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Cuando Dios entregó las tablas de la ley a Moisés no lo hacía a capricho, lo hacía porque era necesario instaurar un orden para la convivencia de los hombres y en las tablas se resumía lo que hasta nuestros días conocemos como los 10 mandamientos, que si leemos (Deuteronomio : 1-21) nos recuerdan cual es la voluntad de nuestro Padre para nosotros, porque nos ama.

Dios nos ha dado en total libertad y amor su ley para obedecerla y ser bendecidos. Él nunca nos ha obligado a cumplirla pero si nos ha animado a aplicarla para gozar de paz y disfrutar nuestros días en la vida. Dios es nuestro creador y por tanto conocedor de todo. Él sabe desde el principio a lo que estamos expuestos los hombres, por eso nos dio una guía para vivir. El problema es que muchos lo desconocen y otros, sabiéndolo, no lo valoran, ni lo aplican a su vida. Hacemos lo que nos apetece y creemos que está bien. Aún muchos cristianos, siguen caminando lejos de la voluntad de Dios, aunque dicen creer en él.

Lamentablemente la palabra de Dios, su voz, se distorsionó, manipuló y cambió a lo largo de la historia y hoy en día somos muchos los que creemos en Dios pero pocos los que nos esforzamos para vivir conforme a su palabra y voluntad. Pocos los que tenemos su ley como estandarte de vida.

Cuando leo los mandamientos, encuentro que varios de ellos se resumen en pocas palabras, porque son tan claros que no es necesario ahondar y explicar en qué consisten. Dios nos dio una ley clara, sencilla, detallada, de gran bendición y protección si todos actuáramos conforme a ella.

Ante la consternación del múltiple atentando de ayer en Francia y las innumerables amenazas de unos cuantos grupos radicales islamistas a varios países europeos, con un reclamo descabellado de hegemonía islámica contra occidente; Dios pone en mi corazón compartir esta pequeña pero contundente palabra de la ley.

El quinto mandamiento es claro y directo.

No (Negación absoluta de algo) Matar (Quitar la vida a un ser vivo).

¿Por qué entonces tantas muertes, masacres, asesinatos, violencia y maldad en el mundo?

¿Por qué se persiguen pasiones e intereses vanos para destruir la vida de otros?

Como cristianos debemos ser valientes, fuertes y radicales en obedecer la palabra de Dios porque nuestra obediencia es proporcional a nuestra bendición. Este debería ser nuestro motor para acercarnos a la ley y aplicarla o intentar hacerlo día tras día.

No seamos cristianos de “Yo no mato” “Yo no robo”, como si estos dos fueran los únicos pecados que existen o los más viles. Recordemos que para Dios todos los pecados en igualdad de condiciones son abominables y todos tienen consecuencias. Seamos cristianos dadores de vida, de paz, de alegría, de bendición. Seamos cristianos obedientes y leamos la palabra de Dios para recordar que no sólo mata quien dispara un arma, también mata quién no perdona a su hermano o quien juzga y condena con una mirada o palabras.

“Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.” ( 1 Juan: 3:15)

Así que seamos emisores del mensaje y practicantes. Oremos por los perseguidos de los últimos tiempos, porque ya no son los misioneros o evangelistas unicamente, ahora somos perseguidos todos por creer y amar a Dios, por ser diferentes ante los ojos de los radicales. Oremos por nuestra seguridad, integridad, paz y para que él Señor tome el control de las mentes que orquestan estos ataques para que no puedan preparar ningún atentado más con el propósito de destruir y hacer daño. Ya lo dice claramente la palabra del Señor, quien vino a destruir.

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Ante el panorama desolador y triste alrededor del mundo, donde la maldad y la muerte se hace eco cada día, nosotros, los hijos de Dios, decimos lo que creemos y proclamamos la verdad:

“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”

(Gálatas 5:14)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Nuestra obediencia es la forma de amar a Dios!

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Quien te ama no pone condiciones, tampoco lo hace el Señor. Quien te ama no espera nada de ti, Dios tampoco. Él no necesita el amor de nadie porque él, en sí mismo, es amor, Dios no necesita ser correspondido porque él es: El todo por la eternidad y los siglos de los siglos. ¿Qué necesitará entonces? Nada le hace falta, nada espera de nosotros y nuestra ayuda le es innecesaria pero……

…una cosa es necesitar y exigir y otra muy distinta anhelar y desear. Dios no exige pero si anhela una respuesta, una muestra de nuestro amor por él y esto es lo que llamamos alabanza y adoración. Nuestra forma de corresponder el amor de Dios es con gratitud, alabanza, obediencia, sacrificio y exaltación de su nombre, poderío y majestad.

Cuando fuimos niños nuestros padres no esperaban de nosotros nada a cambio porque humanamente éramos incapaces de darles nada ni retribuir su atención y provisión, pero ellos si anhelaban de parte nuestra obediencia, sujeción, respeto, gratitud y posteriormente en nosotros surgía un sentimiento de admiración por nuestro padres. Igual es con el Señor. Él nos lo ha dado todo y no espera nada nuestro, sólo que desde el momento en que conocimos su amor y misericordia y empezamos a caminar con él, la gratitud, obediencia y temor de su nombre son nuestras principales demostraciones de amor a Dios. Porque si le amamos nuestra obediencia es proporcional al amor que decimos sentir por nuestro Padre.

Cuando Jesús habla en este verso, lo hace respondiendo a uno de sus discípulos quién preguntaba de qué forma se manifestaría a ellos y no al mundo y el Señor respondió que la forma sería reconociendo al obediente y sujeto, porque ese sería el que verdaderamente ama al padre. Y en los siguientes versos, si leemos, Jesús habla de los que no aman a Dios y hace referencia a los desobedientes.

Entonces la pregunta para hoy es: ¿Amas o no al Señor?

Podemos decir mil veces, como Pedro, que amamos al Señor pero ¿y qué pasa si no obedecemos y hacemos nuestra voluntad? La palabra de Dios dice que el desobediente no ama al Señor.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

(Lucas 6:46)

Recordemos que pecar no es solamente robar y matar. Pecar es mentir, hablar mal de otros, juzgar, tener envidia, celos, idolatrar y amar el dinero, el juego, no perdonar. Reflexionemos y meditemos en nuestro comportamiento la última semana. ¿Hemos amado al Señor?

Oremos: Señor, ayúdanos a ser coherentes con nuestra fe y a corresponder tu amor y fidelidad con nuestra obediencia. Ayúdanos a resistir las propuestas del mundo y de la carne y a revestirnos de Cristo para vencer la tentación y obedecer tu palabra. Ayúdanos a ser reflejo de lo que tú eres y a poner en práctica tu palabra. Ayúdanos a dejar de ser buenos lectores y aprendices y ayúdanos a dar el paso y actuar conforme a tu llamado y a tu ley.

Danos sabiduría y discernimiento y ayúdanos a permanecer firmes ante tu promesa y que nuestro comportamiento alegre tu Espíritu y no le contristemos con desobediencia y rebeldía. Ayúdanos a guardar tu palabra y a ser obedientes, en el nombre de Jesucristo.

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Aunque creas que no puedes hacer nada, puedes ¡Orar!

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2 de septiembre de 2015, siglo XXI, con tecnología punta y grandes conocimientos que nos permiten el desarrollo de herramientas para obtener “supuestamente” una mejor calidad de vida. Pero ¿a cambio de qué? Un planeta contaminado y deteriorado, hambre en el mundo, guerras innecesarias por codicia, extinción de naciones por ambición y poder. El mundo es moderno, sí. El mundo goza de grandes alcances tecnológicos y arquitectónicos pero mientras tanto el egoísmo y la idolatría corrompe el corazón de los hombres y nos encontramos frente a sucesos que anuncian la decadencia de la humanidad y el pronto regreso de nuestro Señor. Ante este panorama no sé cuál es tu pensamiento y reflexión pero el mío es: “Señor te necesitamos, ven pronto!”

Hoy, siguen muriendo decenas de personas, niños, hombres y mujeres que huyen de la guerra, una guerra que ellos no querían ni buscaban. Una guerra absurda por ideales que se apartan del amor. Hoy, mientras tú y yo elegimos que comer hay muchos que se acostarán con hambre y sed.

Hoy, cientos de animales huyen de su hábitat perseguidos por máquinas que destruyen la naturaleza. Hoy, mientras tú y yo nos preparamos para ir al trabajo hay muchos que se preparan para saltar un muro, cruzar una frontera o lanzarse al mar en busca de una oportunidad.

Hoy mientras tú y yo vamos al gimnasio y cuidamos nuestro aspecto físico otros cuidan por su vida y huyen al ser perseguidos. Son las decenas de refugiados que hoy piden ser escuchados y tenidos en cuenta.

Esta noche habrá cientos de programas basura en la televisión, contenidos que no edifican y perturban el corazón y la mente, pero mientras muchos pierden el tiempo, tú y yo, podemos elegir recordar las necesidades del mundo y orar por ellas.

Mientras tú y yo sabemos a quién invocar y clamar en medio de la tribulación que vive nuestro mundo, muchos no saben a donde dirigirse ni a quién pedir porque no conocen a Dios. Hoy, es el día para orar, clamar, pedir, interceder, pero no sólo por ti ni tus necesidades, hoy es el momento de clamar por ellos, por los necesitados, los perseguidos, los refugiados, los desplazados, los niños y niñas explotados y maltratados. Esto no es algo que sólo ocurra en una parte del planeta, lo sorprendente es que ocurre al sur, al norte, al este y al oeste y seguimos andando inmunes al dolor y a la necesidad urgente que tiene nuestro mundo de paz y de amor ¡¡¡Necesidad de Dios!!!!

¡Clamemos y él nos escuchará!

Clamemos para que él nos conceda misericordia, bondad, justicia, clemencia, piedad, amabilidad, comprensión, caridad, amor y tolerancia. Todos somos iguales. ¿Elegimos dónde nacer? ¿Elegimos dónde crecer y tener lo que tenemos? Ellos tampoco. Oremos por todos, porque hoy, mañana y por siempre necesitamos el favor y la misericordia de Jehová de los ejércitos!

Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.

Marcos 13:33

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Acércate y él se acercará!

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La probabilidad de ser correspondido y recibir bendiciones por favores ofrecidos es nula cuando se espera una reciprocidad de parte de otro ser humano, sin embargo Dios en su perfecta esencia es fiel y justo. Él no cambia de opinión ni se retracta jamás! Si él lo dijo, él cumplirá. Si él lo prometió, el lo hará. Si él nos ha amado lo hará eternamente y no se arrepentirá.

En el verso del libro de Santiago que comparto en la postal de hoy, Dios, como un padre amoroso, nos recuerda que si le buscamos él estará ahí siempre y que si nos acercamos, él también se acercará. Esto quiere decir que si en un momento dado nos sentimos lejos de Dios o sentimos que Dios se ha alejado de nosotros debemos detenernos un momento y preguntarnos, ¿quién se ha alejado de quién? En todos los casos, seremos nosotros los que habremos tomado distancia del Señor y hemos robado de nuestro tiempo un espacio para alimentar la relación con Dios. Lo que está claro es que él nunca se alejará ni nos desamparará porque nos ama. Él no se arrepentirá de haber dado la vida de su hijo por ti y por mí, en cambio nosotros en diferentes ocasiones y por diversos motivos, tomamos distancia y nos alejamos del Señor privándonos de su favor y bendición, pero sólo somos conscientes de ello cuando sentimos lejos a Dios y sentimos que nuestras oraciones repentinas no tienen respuesta.

Pero no olvidemos que cualquier distancia que exista en nuestra relación con Dios ha sido por decisión nuestra. Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, es un dios respetuoso que no nos obliga a seguirle ni estar cerca suyo. Amar, servir, seguir y creer en Dios es una decisión, no una obligación.

Y si un día notamos la ausencia de Dios o la distancia, o sentimos que nuestras oraciones no son escuchadas ni tenidas en cuenta, recordemos que mientras estemos cerca suyo él estará a nuestro lado.

¿Estarías cerca de una persona que ignora tu compañía y presencia? Dios podría tener una razón ante nuestra indiferencia para tomar distancia pero su amor e infinita bondad le impiden hacer esto. Él es respetuoso y si nos alejamos de su lado, él respeta nuestra decisión pero siempre nos está esperando con los brazos abiertos.

¿Sientes el murmullo del Señor? ¿Qué tan cerca suyo estás?

¿Has recibido la respuesta a tus oraciones? Sientes firmemente que él te escucha?

Si estás cerca de Dios sigue ahí, no te alejes ni tomes distancia.

Si te has alejado, regresa, él te está esperando con los brazos abiertos y no tendrá en cuenta tu distancia e indiferencia. Acércate y su favor y bendición estarán nuevamente sobre tu vida. Habla con Dios y recupera el tiempo que tenías para él diariamente. Él es tu amigo que siempre está dispuesto a escucharte e inclinar su oído para atender tus necesidades.

¡Acércate y él permanecerá a tu lado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

…Y el hombre sigue colmando la paciencia de Dios!

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Hacer algo no significa que sea válido ni bueno por el simple hecho de hacerlo.

Este fin de semana, las redes sociales, los periódicos y las noticias inundan de color el triunfo de una ley que favorece a algunos hombres y contradice la voluntad de Dios, pero el mundo lo celebra y exalta. El reconocimiento al matrimonio homosexual en Estados Unidos inunda los medios de comunicación y es noticia.

Muchas personas se suman a la celebración llamando a lo malo bueno y ya conocemos el resto. Muchos tiñen sus imágenes con una bandera multicolor que representa su sexualidad y ver esto me recuerda que la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo está cerca.

A lo largo de su historia, el hombre ha dado prioridad a sus normas y ha burlado la ley de Dios hasta agotar su paciencia. Seguimos viendo como nuestra sociedad repite el mismo error de los pueblos antiguos que perecieron por su rebeldía; hacer su voluntad a capricho ignorando la voluntad de Dios y oponiéndose a su plan. Hoy estamos como en los tiempos de jolgorio que vivieron Sodoma y Gomorra y como en los tiempos de Noé cuando Dios castigó la tierra con el diluvio para raer el pecado de forma determinante.

El hombre sigue creyendo que desobedecer a Dios y aplaudir la rebeldía y la transgresión, está bien. Y no lo digo por ti y por mí, lo digo por el mundo. Precisamente tú y yo somos seres nadando contra corriente en un mundo contradictorio, salvaje, violento y rebelde. Ante este panorama poco alentador lo que debemos hacer es compartir lo que dice Dios al respecto, lo demás, convencer de pecado y de arrepentimiento es tarea del Espiritu Santo.

¿Qué le decían a Noé cuando construía el Arca? Le llamaron loco y se burlaron de él todo el tiempo. ¿Que pensaron de Lot cuando huyó y a sus espaldas eran destruidas las ciudades de Sodoma y Gomorra?

Desde antes del nacimiento de Jesús, los hombres se han esforzado en oponerse al plan de Dios satisfaciendo sus deseos y pasiones. Desde el principio, el hombre, representado por Adán y Eva, prestó su oído para escuchar propuestas que trasgredían la ley de Dios y poco a poco la paciencia de Dios se colmó. Podemos leer esta reflexión en las palabras de Eclesiastés.

He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

(Eclesiastés 7:29)

Él nos ama y es misericordioso, Dios ama al hombre y es justo, pero Dios no va a contradecir su ley ni a ir en contra de su naturaleza santa porque ama al hombre. Dios preparó todo de antemano y su plan es para cada uno de nosotros, los que queremos caminar junto a él y los que aún no caminan por desconocimiento y desobediencia. Él nos creó conforme a su imagen y semejanza y nos hizo hombres y mujeres con un propósito que supera el plano físico. Nos dio razón, discernimiento, entendimiento y libre albedrío, pero muchos, han hecho uso de esta libertad para hacer lo que han querido, incluso despreciando a Dios. Hacer lo que nos apetezca no significa que sea bueno y mucho menos que agrade al Señor.

 Jehová dice claramente lo siguiente, en relación a su plan y propósito divino:
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones
(1 Corintios 6:9)

Dios no sólo ha dicho que le es abominable la infidelidad, sino que no le agrada en absoluto que los hombres se echen con varones y esto ¿cómo se equipara a la celebración de hoy en la que el matrimonio homosexual adquiere el mismo protagonismo que el matrimonio heterosexual?

Dios nos juzgará a todos por nuestros actos y cada uno es libre de elegir, pero como cristianos e hijos de Dios debemos permanecer firmes y negarnos a mimetizar nuestra fe con las creencias del mundo. La palabra de Dios es veraz desde el Génesis hasta el Apocalipsis, es veraz en el antiguo y en el nuevo testamento. Es veraz y verdad absoluta porque es la impronta de su voz, así que nos sujetamos en obediencia a su voluntad sin poner en duda ni una jota ni hacer una selección de lo que nos gusta y lo que nos gusta menos, porque aunque no logremos entender muchas cosas de su palabras o nos agrade poco, lo que para él es pecado, lo seguirá siendo y él seguirá siendo Dios soberano por encima de todas las cosas, gústenos o no.

No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.

(Deuteronomio 22:5)

Hoy el mundo celebra lo que Dios abomina. ¿Esto es coherente? Esto es una clara señal que muy cerca están los tiempos finales. Oremos por nuestros niños, por los adolescentes, por los hombres, mujeres, esposos, padres de familia, para que Dios les dirija y haga de ellos seres íntegros y temerosos de Dios. Que honren su nombre en sus hogares y familias y sepan influir sabiamente en la educación de sus hijos. Oremos para que todos vuelvan sus corazones a Dios y construyan familias que honren y exalten a Dios.

¡Oremos porque estos tiempos nos avisan que el regreso de nuestro Señor está cerca!

Y no aceptemos llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo con nuestro silencio y falsa prudencia, porque Ay!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Feliz día a todos los héroes!

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Es verdad que todos los días son especiales para recordar a nuestros seres queridos que tan importantes son para nosotros y cuánto les queremos pero hoy debemos recordarlo porque gran parte de Latinoamérica celebra el día del padre.

Para ellos los mejores deseos y una oración al cielo de sabiduría y discernimiento.Una oración de protección y fortaleza espiritual, una clamor de valentía y buen ejemplo. Oramos por los hombres que tienen la tarea y responsabilidad de educar y enseñar a sus hijos, porque ellos son los héroes de la generación del mañana. Oramos para que sean un buen ejemplo a imitar por sus hijos y que su testimonio edifique e instruya a su descendencia.

Si eres padre recuerda estas palabra:

Papá, volaré tan alto como tú me enseñes,
Soñaré lo necesario para imitar y seguir tus pasos.

Enséñame con amor, paciencia y con ternura
eso me permitirá ser un adulto valiente y seguro.

No permitas que las circunstancias y la falta de tiempo, te impidan ser el héroe que admiro.

¡Feliz día de Padre!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Con vara se corrige, no se maltrata

Gran error el de nuestros tiempos, respecto a la educación de los niños. Gran error la tolerancia que se tiene a la rebeldía y a la libertad convertida en libertinaje de los niños y adolescentes de nuestros días. Los titulares de ayer y hoy en España inundan las portadas con una trágica noticia. Un niño de 13 años mata a un profesor con una ballesta y un machete y hiere a otra profesora y algunos compañeros del colegio. Y después de leer esta tragedia te preguntas. ¿Por qué? ¿Dónde estaban los padres de este niño?¿Por qué tenía armas?¿Dónde aprendió esto?¿Dónde lo vio?¿Por qué creyó el engaño del enemigo que le animó a pecar y agredir a sus semejantes?

Y entonces el Señor puso en mi corazón compartir esta palabra y orar sin cesar por los niños, porque ellos serán los hombres del mañana. Dios es maravilloso y nos da la oportunidad de ser dadores de vida y concebir seres que más tarde serán hombres y mujeres en la sociedad, pero antes es necesaria una larga tarea de instrucción y educación. Yo no tengo la oportunidad de ser madre aún pero la maternidad es algo que me hace mucha ilusión, pero cuando leo este tipo de noticias, pienso que los tiempos que vivimos y la sociedad que nos rodea es un factor tan contaminante e influyente en el desarrollo de los niños que me detengo a pensar y me desánimo.

He pedido a Dios que me inspire para escribir este texto. No soy madre pero soy tía de un hermoso niño de 5 años que me quiere mucho y se porta muy bien con su tía hasta que no le concede lo que quiere. Pero entonces es el momento de recordar que mi forma de amarlo es corregirlo, instruirlo, hablar con él y decirle que no debe reaccionar de forma violenta porque no consigue lo que quiere, cuando quiere. Le recuerdo que yo soy su tía y debe obedecer mi instrucción. Lo hago porque quiero lo mejor para él aunque no lo entienda.

Si les amas, corrígelos a tiempo. Porque un Padre que ama a sus hijos los corrige, como hace Dios con sus hijos.

Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.

Proverbios 3:12

¿Es Dios acaso un maltratador por aconsejarnos corregir a los más pequeños? Nunca!

Dios nos invita a educar seres humanos sensibles, nobles, correctos, respetuosos, responsables, educados, obedientes, personas que en su edad adulta puedan discernir con claridad los caminos que elijen porque han tenido una instrucción sabía desde su niñez. Está claro que para ser padres no hay una escuela como tampoco la hay para tener un matrimonio de éxito, pero con la ayuda de Dios todo es posible y si a él le entregamos cada día, la vida de las personas que conforman nuestro hogar y vinculo familiar, él nos ayudará y guiará para que en cada uno reine el amor y el respeto.

No des rienda suelta al libertinaje de hoy en día malinterpretado y mal llamado: “libertad”. Esfuérzate en educar a tus hijos. Si los tienes eres responsable de ellos y Dios quiere ayudarte en esta difícil tarea, de la mejor manera, por eso te dice como hacerlo.

Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;
Mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Proverbios 19:18

Tú eres el padre y ellos los hijos. Ellos deben obedecer tu instrucción no al revés, como muchos padres que terminan sujetos a la voluntad de sus hijos. No estoy hablando de ser un padre dictatorial y castigador, pero si un padre que ejerza su rol de padre y su papel de instructor y ejemplo de vida. No maltrates a tu hijo pero recuerda que una forma de hacerle daño es no castigarlo e ignorar sus faltas, porque más tarde la vida le pasará factura y quizás sea demasiado tarde.

Soy una mujer joven , considero que lo soy (risas), tengo 30 años y durante mi niñez mis padres no dudaron nunca en castigarme si lo merecía, no dudaron en pegarme alguna palmada, castigarme o literalmente darme con la vara porque debía aprender la lección después de mis faltas y hoy puedo decir, como sé que muchos lo dirán conmigo, que no soy una persona traumatizada ni maltratada. Soy una mujer educada y respetuosa.

Valoro la labor de mis padres en mi educación y la de mi hermano porque nos enseñaron a obedecer, a entender que nuestros actos tienen una consecuencia y a ser conscientes de ello. Mi hermano y yo aprendimos que ellos eran la autoridad y les debíamos respeto, aprendimos a pedir las cosas no a exigirlas, aprendimos a pedir siempre el favor y dar la gracias, no a reclamar ni a ser ingratos y como estos, innumerables valores que nos transmitieron nuestros padres con su corrección. No somos perfectos, pero esto nos ayudó a ser quienes somos hoy y entonces sé que el día de mañana, cuando Dios me de la oportunidad de ser madre, yo seré igual con mis hijos.

Es necesario que los niños sean niños y los padres sean padres, es necesario que los primeros se sujeten a la autoridad y los segundos cumplan su papel. Vivimos tiempos muy difíciles. Padres maltratados y agredidos por sus hijos, así como niños agredidos física y psicológicamente, traumatizados por sus padres.

Debemos orar pidiendo la sabiduría necesaria para educar a los más pequeños porque ellos serán la sociedad del mañana. Debemos pedir al cielo entendimiento para los padres que no saben como corregir y educar a sus hijos. Oremos por los más chicos, más vulnerables y susceptibles a la desobediencia y rebeldía. Oremos por sus mentes y corazones para que Dios los guíe e instruya primeramente. Oremos para que ellos se nieguen a creer las mentiras del enemigo y aprendan a resistir con firmeza su engaño que les lleva al pecado y al error. Oremos para que nuestros niños sean hombres y mujeres de bien que amen la verdad y la justicia y sean luz donde quiera que vayan, pero recuerda que para que esto sea posible es necesario que cumplas tu papel y rol de padre.

Educar con amor es corregir a tiempo para no lamentar más tarde el tropiezo de un hombre.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él no cambia, él es el mismo ¡por los siglos de los siglos!

Dios no cambia. Su amor por ti y por mí es como él mismo ¡eterno!

Nada hará que él deje de amarnos, porque su esencia es el amor y él no cambia aún a pesar de nuestras faltas. Él es el mismo por siempre, el mismo por los siglos de los siglos. Su esencia es inmutable. Jamás cambiará su ánimo y misericordia. En su justicia y autoridad pagará a cada uno conforme a sus actos.

A pesar de la frialdad, maldad y lejanía del hombre, Dios siempre está alegre y contento, siempre hay dibujada en su rostro una sonrisa y su paciencia no conoce limites. Dios siempre obra bien y su voluntad actúa conforme a su plan y a los propósitos de bien que tiene preparados para cada uno de sus hijos.

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.

Sofonías 3:17

Y ahora te pregunto ¿Has hecho algo que pueda hacer borrar la alegría del rostro de Dios?¿Qué hiciste?¿Qué error cometiste?¿Qué te apartó de la gracia de Dios?¿Por qué llevas la cabeza gacha?¿Qué hiciste?¿Qué dijiste?¿Qué callaste?¿Qué miraste?¿Dónde pusiste tus pies? No me lo digas, confiésalo con tu corazón contrito y arrepentido al Señor.

Muchas cosas hemos hecho de las que nos hemos arrepentido y Dios nos ha perdonado. Muchas cosas más haremos, pero todas él las ha perdonado y es realmente hermoso comprender y saber que Dios perdonó nuestros errores pasados, presentes y futuros. ¿Se puede entender esta verdad con nuestra lógica humana? De ninguna manera, resulta difícil creer que alguien pueda perdonar lo que aún no ha ocurrido. Pero el amor de Dios es eterno y no conoce limites, es amplio y extenso. ¡Alcanza a cobijarnos desde el principio y hasta el fin! a pesar de nuestra imperfección y desobediencia.

Escribir estas líneas despierta en mí algo de preocupación porque el sabernos amados y justificados por la eternidad delante de Dios gracias a la sangre de Jesús, nos puede llevar a actuar en algún momento de forma inconsciente y podemos infringir su ley al sabernos perdonados. Y lo digo con sinceridad porque esto me recuerda a lo que muchas veces siendo niños hicimos. Al menos yo lo hice, desobedecer y mentir a nuestros padres con la certeza de saber que su amor no nos despreciaría, sino que nos perdonaría tarde o temprano. Pero…..

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Gálatas 6:7

No actuemos de esta manera y mucho menos con nuestro Padre Celestial. ¡Lo que sembremos, eso recogeremos! Dios no puede ser engañado ni burlado, él conoce lo más profundo de nuestro corazón. Pidamos al Espiritu Santo de Dios nos dé arrepentimiento para reconocer nuestros pecados y discernimiento para elegir siempre hacer lo correcto y resistir la tentación. No violemos sus mandamientos con la certeza de que tenemos su perdón. ¡Esto es prevaricar! Es pecar.

Así como es de amoroso el Señor y de misericordioso, también es justo y a cada uno paga conforme a sus obras. Leamos lo que dice su palabra:

Y tuya, oh Señor, es la misericordia; Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.

Salmos 62:12

El mensaje de hoy nos llama al arrepentimiento y a la reflexión. Nos invita a decir no a la tentación y mirar en la dirección correcta. No seamos desleales ni infieles a Dios quebrantando su ley. Él no cambia y ha prometido amarnos por la eternidad, hagamos nosotros lo mismo, amémosle por los siglos de los siglos y en consecuencia de nuestro amor obedezcamos su palabra. ¡Amén!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Que la indeferencia no contamine tu corazón

Ya se nos ha dicho en repetidas ocasiones y nos lo ha dicho Jesús también,

“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.”

Lucas 6:31

Lo más importante de estas palabras es la práctica que hacemos de ellas. ¿Aplicamos esta verdad en nuestra relación con los demás?

Exigimos respeto, pero ¿respetamos? Deseamos que se nos trate con amor y ¿es lo que damos?

Estas sabias palabras nos hablan de la convivencia, de las buenas relaciones, del amor, la amistad, la complicidad, el cariño, el afecto y la bondad y lo asemejo a este proverbio porque viene a decir lo mismo. “Si cierras tu oído al clamor del pobre, cuando clames no seras oído.”

Dios es un dios justo y misericordioso, que piensa en ti, en mí y en los demás, en cada persona que le busca, que le necesita, en cada enfermo y desalentado. Dios tiene amor para cada uno de los hombres y quiere que nosotros nos tratemos con amor los unos a los otros, que nos ayudemos y soportemos. Lamentablemente no es así y por eso estas enseñanzas, porque él quiere que pensemos en los demás, que renunciemos a nuestras comodidades para compartir con los demás, que imploremos por las necesidades de otros y que escuchemos cuando otros necesiten consuelo. Nuestro Padre quiere que seamos reflejo de su amor y misericordia.

Hoy somos consuelo de otros porque una vez fuimos consolados. Hoy somos ayuda y soporte de otros porque una vez alguien nos dio la mano. Hoy somos guía de alguien porque alguna vez anduvimos ciegos. Hoy somos luz pero una vez estuvimos en tinieblas.

Y ahora piensa en cómo te gustaría que fuesen contigo.

¿Te gustaría que te llamen y tengan en cuenta? ¿Te gustaría que te digan cuanto te quieren y te den un abrazo?¿Te gustaría que te saludaran cada mañana o te ayudaran a cargar una bolsa pesada?¿Te gustaría que te escucharan y oraran por ti? ¿Te gustaría que en mitad de la lluvia alguien te extendiera su paraguas? Entonces haz por los demás lo mismo que tú deseas para ti, porque así como tú seas, serán contigo. Reflexionemos: No esperes recibir amor si lo que das está lejos de ser ternura y amor.

Piensa en los demás, en los necesitados, en los desamparados, en las viudas, huérfanos, en los ancianos. Piensa en las personas que viven en la calle y no tienen techo donde resguardarse. En las personas presas de su libertad, en las prostitutas, en los drogadictos que siendo esclavos y prisioneros de una atadura no conocen al que tiene la llave de su libertad.

¡Di no a la indiferencia y no permitas que se contamine tu corazón! No podemos vivir un día más sin hacer algo por los demás. Caminar por la ciudad, como si nada, mientras hay gente durmiendo en la calle sin nada que comer ni que beber, cuando a nosotros nos sobra. No podemos seguir viendo las noticias y ver como son perseguidos hasta la muerte, nuestros hermanos en la fe, en Oriente y seguir viendo novelas o películas. ¡No podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás!

Ora por otros, por los enfermos y los perseguidos. Extiende tu mano al desvalido, abriga al desnudo, ayuda al anciano, da agua al sediento y consuelo al triste. Porque así como Dios nos ha amado, debemos amar a los demás.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y qué dice Dios sobre la sexualidad?

El estreno del año se esperó y promocionó por todos lados en casi todos los idiomas después del éxito en ventas de la trilogía escrita del libro “50 sombras de grey”. Es increíble ver cómo el enemigo nos sigue engañando, pidiéndonos llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo, incitándonos al pecado por querer desvirtuar el plan y propósito de Dios. Hablar de sexo no es pecado, la Biblia habla de sexualidad, lo malo es la perversión y la maldad detrás del tema.

Para los que sabéis de qué hablo y para los que no, un pequeño resumen en términos generales. Este libro que menciono hoy, para hacer un llamado urgente a nuestro sentir como hijos de Dios, y que acumula en la actualidad innumerables ventas y ediciones impresas, cuenta la historia de un hombre adinerado y con una personalidad un poco especial que disfruta haciendo daño en la intimidad a las mujeres con las que se relaciona practicando el sadomasoquismo, un acto aberrante, como algo normal y cotidiano, involucrando a una chica que acaba de conocer y que es la protagonista del libro y la que finalmente cede ante sus pasiones carnales y narra detalladamente las escenas que experimenta con el chico. Este breve resumen lo hago apoyada en la sinopsis de la película y los comentarios del libro que en ningún caso he leído y cuya película mucho menos he visto.

Actualmente, según algunas encuestas, las mujeres adultas, muchas casadas, y las jóvenes solteras, se sienten atraídas por este tipo de prácticas porque les parece que satisfacer los deseos de un hombre es el precio por ser correspondidas. Para mí, acceder a este tipo de prácticas es un sinónimo de falta de amor en la relación de pareja, de ausencia de Dios, de inmoralidad y poco respeto por nuestro cuerpo. No olvidemos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 de Corintios 6: 18,19)

Dios nos ha hecho hermosas, nos ha provisto de un espíritu y un alma, y valemos por lo que somos no por la apariencia de nuestro cuerpo o vestido. Valemos por nuestro interior, no por las prácticas a las que estemos dispuestas a someternos ni a gusto de un hombre ni a gusto de una mujer. Somos seres hechos a imagen y semejanza de Dios, que debemos amarnos con fidelidad, ternura, pasión, entrega y respeto. Por eso Dios preparó la sexualidad para el matrimonio. Si Dios no hubiese querido que sintiéramos placer nos habría hecho insensibles, sin emociones ni sensaciones, pero no es así. Él lo único que quiere es que vivamos la sexualidad conforme a su plan.

Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,

sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. (1 Pedro 3:3-4)

Está claro que estas prácticas, como el sadomasoquismo, no dejan de estar muy lejos de lo que se critica mucho, como el maltrato a las mujeres, no dejan de ser pornografía, vejación y violencia de género.

Es malévolo y diabólico sentir placer en el dolor. Esto no es parte del plan de Dios.

Él nos creó para complementarnos el uno con el otro y ser un solo cuerpo, ser uno solo, disfrutar en pareja con respeto y ternura. Nos hizo seres sensibles y nos dio un corazón para amar. Nos dijo que nos tratáramos con respeto y que la mujer fuese para el varón y él para ella. En este aspecto, Dios no pide a nadie que se someta a nadie, antes dice al hombre, “ama a tu mujer como a ti mismo y trátala como a vaso más frágil.” ¿Por qué entonces hoy bate el récord en taquilla una película que describe el maltrato sexual de una mujer por un hombre con pasiones aberrantes?

Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.

La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.

No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. (1 de Corintios 7:2-5)

Este mensaje es un llamado a varios aspectos, teniendo en cuenta que Dios es el creador de todo. Él creó nuestro cuerpo y la sexualidad, no es un pecado tener relaciones sexuales, el pecado es hacerlo sin un compromiso, fuera del matrimonio, y más aún practicando obscenidades aberrantes.

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)

Mujer: Tu valor es inmenso, para Dios eres bella y una de sus más hermosas obras. No pongas precio a tu cuerpo y a tu vida para complacer a un hombre. Valórate, eres una princesa de Dios y quien te quiera te querrá por lo que vales y lo que eres, no por lo que luces o haces con tu cuerpo. No olvides quién eres y dónde te pondrá Dios, no te adelantes a sus planes, todo llegará en su momento porque él es perfecto.

Hombre: Tu valor como hombre, varón de Dios, es inmenso igual que tu responsabilidad. No cedas ante la tentación y el engaño de Satanás que intenta distraer tu camino con prácticas aberrantes como la pornografía, prostitución y demás. Cuida de la mujer que Dios te dio, es una sola y él quiere que la trates con ternura, fidelidad y especial atención, como un vaso frágil.

¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. (1 Corintios 6:16)

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. (1 de Pedro 3:7)

Y para ambos, es importante que sepáis que si Dios es el motor de vuestra relación, no será necesaria ninguna iniciativa extraña para que la sexualidad fluya con pasión y con normalidad.

Digamos no a estas prácticas que esclavizan y ultrajan el cuerpo y el espíritu, y digamos SÍ a una sexualidad dentro del matrimonio pero sana, fiel, con amor y libertad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Lucha por lo que amas!

Nadie dijo que sería fácil, nadie dijo que convivir con otra persona fuese sencillo. Desde el principio hemos visto que para el hombre y la mujer no ha sido fácil compartir. A cada uno, Dios le dio un rol y una función en la relación, pero en medio de todo apareció la serpiente. ¿Te acuerdas? La serpiente vino para incordiar, dividir y causar problemas.

Lo hizo con Adán y Eva y lo sigue haciendo hasta nuestros días. El diablo que en ese entonces se hizo pasar sutilmente por una serpiente vino a engañar maliciosamente a Eva; quien prestó atención y fue presa fácil de su engaño.

Hoy, mientras escribo este texto oro por las parejas que están recién casadas, por las parejas que llevan años juntos, por las parejas que han decidido dar ese paso firme de amor delante de Dios y pronto se casaran y también por los que aún siendo solteros se preparan para encontrar su pareja idónea. Por todos oro, por mí y por mi marido también, porque ellos y nosotras, somos vulnerables a los ataques del enemigo que constantemente intenta separarnos y destruir nuestro vínculo de amor y de cariño que una vez prometimos delante de Dios.

No es fácil pero no olvidemos que hay una fuerza extremadamente superior a nuestras fuerzas que nos anima a seguir y a luchar por lo que amamos. Una fuerza que nos ayuda a dejar a un lado el orgullo, la altivez, la venganza, la prepotencia, la mentira y nos convence para derrotar todo lo malo con amor, respeto, cariño, humildad, ternura, paciencia y todas las bondades del espíritu que nos ha concedido Dios.

El enemigo se sigue esforzando para destruir la familia que es el vinculo perfecto para el que Dios creó al hombre y a la mujer. Dios nos creó para estar juntos y luchar en compañía, no por separado. Si Dios nos creó en pareja ¿por qué muchos luchan hasta terminar solos y sumidos en la tristeza?

Dios tiene un plan perfecto y su plan consistía en dos, no en un ser autosuficiente e independiente que hiciera a capricho sus deseos. Dios quería que aprendiéramos a amar, a relacionarnos, a perdonar, a proteger, a aprender de los errores, a levantarnos y a continuar. Esto no significa que no pueda haber personas que estando solas puedan vivir, hacer sus vidas y ser felices, pero hablamos de algo que va más allá de la compañía. Dios no nos creó en pareja para no estar solos unicamente, sino para estar completos.

Por eso hoy, aprovechando que en muchas partes se celebra el día del amor y la amistad, te animo a luchar por tu conyugue que también es tu amigo, pareja y hermano. A luchar por ese vínculo y equipo que un día decidiste formar junto a él o ella y del que Dios te ha dado la responsabilidad de cuidar.

Ora por tu matrimonio, por tu hogar, por tu pareja, ora por él o por ella, para que el Señor le haga un ser conforme a su voluntad y para que juntos puedan seguir caminando de la mano y enfrentar con su ayuda cada prueba o dificultad que la vida presente a su paso.

No permitas que el enemigo te engañe ¡Lucha por lo que amas!

 

Trabajando para el mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Si Dios no edifica, de nada sirve nuestro esfuerzo

Muchas veces, nos preguntamos porqué hay hogares que viven en armonía y prosperidad, y otros, aunque se esfuercen, no consiguen tener paz y tranquilidad en el interior de su familia.

Ya lo dice la palabra del Señor, y esto es lo que viene a decir este afamado versículo citado muchas veces y en muchos lugares, “si Dios no edifica nuestro hogar, de nada sirve que nos esforcemos. Y el trabajo de quienes lo conforman es en vano si no es él quien guarda, vigila y dirige nuestro hogar” ¿Más claro? ¡Imposible!

Vas al culto, cantas alabanzas, oras, ayunas y diezmas pero…¿y tu hogar y tu casa? ¿Quién la dirige?¿Un hombre apartado del Señor, imponente e injusto o un hombre temeroso de Dios? ¿Una mujer sabia y dulce o una mujer temperamental que grita y no controla su carácter? ¿Unos hijos que, suplantando el rol de los padres, dan órdenes con una autoridad que no les corresponde y que les ha sido cedida por descuido y falta de atención? ¿Quién dirige tu casa? No vamos a proponer un hogar perfecto, pero vamos a plantear un hogar dirigido por Dios, un hogar donde el que manda es el Señor, el que dirige, edifica y construye tu familia.

Como esta casa que sobre su techo tiene un corazón de nube, debería de ser nuestro hogar. El hogar de las 5003 personas, que hoy compartimos nuestra fe en este espacio, debería ser edificado, instruido, soportado, levantado por Dios. Es fácil asistir a la iglesia un domingo, más fácil cantar una alabanza que nos gusta, más simple abrir la cartera y dar una ofrenda pero ¿y nuestra familia?

Y ahora reflexionemos:

Si eres varón, piensa si estás cumpliendo el papel y el rol que Dios te dio en tu hogar. Un día, tendrás que dar cuenta de tu familia al Señor. Si encuentras que en algo estás fallando o eres débil, ora al Señor, él hará de ti el hombre que él quiere que seas si le entregas tu vida y tu corazón.

Si eres mujer, valora si es más fuerte el impulso y la emoción que sientes en momentos difíciles, que el autocontrol que Dios te dio para frenar tu lengua y someter tu carácter a la voluntad de Señor. Si es así, a mí me suele pasar, ¡oremos! Sólo él nos puede dar la fortaleza de vencer lo malo haciendo lo bueno. Pidamos al Señor para que haga de nosotras mujeres sabias, prudentes y dignas de ser coronas de nuestros maridos.

Si eres hijo, medita en tu comportamiento. ¿Estás siendo obediente con tus padres o con las personas mayores en general, o te sientes tentado constantemente a desobedecer e imponer tu voluntad? Dios te pidió amar a tus padres y a honrarlos. Respétalos y busca a Dios cada día para que él forme en ti el carácter de un hijo obediente y sujeto a la autoridad.

Es importante que sea Dios quien gobierne, proteja y controle nuestros hogares, será la única forma de que en ellos reine la paz, el amor, el perdón, la misericordia, la comprensión y la tolerancia. En todas las familias hay problemas y errores pero en un hogar que honra, teme, ama y obedece a Dios, reina la paz y la armonía. Que el Señor edifique tu hogar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Amar es un mandamiento, oremos por la paz.

Las noticias nos informan diariamente de la cruenta guerra que enfrentan actualmente Israel y Palestina en la Franja de Gaza. Como cristianos no podemos permanecer inertes y callados ante esta situación. ¿Entonces qué hacer? Dios nos pide que oremos por Israel y le bendigamos. Es su pueblo, nación santa, de la que los gentiles también somos parte. No tenemos que ser judíos ni haber nacido en Israel para sentirnos parte de ella y clamar a Dios por la paz de Israel.

Pero recordando los mandamientos y las leyes que el Señor estableció para sus hijos, encontramos estas palabras que hoy comparto en una imagen que quizá pueda levantar comentarios pero que me parece apropiada para entender que el amor, como fuerza y sentimiento superior a la razón, puede lograr grandes cosas.

Dios conoce como es el hombre que deseoso de justicia busca la venganza por su cuenta a todo precio, por eso nos pide apartarnos de la venganza y el rencor y nos pide que antes de buscar estas cosas, amemos a nuestros hermanos. Él es el dueño de la venganza y es quien hace justicia a su tiempo.

Lamentablemente y porque así tiene que ser, escrito está y lo dijo el Señor Jesús, vendrán tiempos de guerras, rumores de guerras, y nación contra nación se enfrentarán, pero es necesario que esto ocurra, son las señales antes del fin, lo dijo el Señor antes de morir, pero algunos se han apartado de Dios, ignoran al Señor, hacen su voluntad y no elevan sus ojos al cielo y se arrepienten; después de más de 50 años siguen atacando al pueblo de Israel con el ánimo de extinguirle, pero Israel permanece intacta porque Dios sigue peleando por ella y defendiéndola. Con esto no quiero decir que apruebo la violencia de Israel contra los otros, pero si entiendo que la mano de Dios está sobre ellos, los ampara y defiende y aunque un ejército enemigo acampe a su alrededor ellos saben en quien han confiado. Él no los desamparará.

Unamonos en oración y clamemos a Dios para que la paz sea sobre esta región de oriente porque se atacan sin piedad hermanos contra hermanos. Aunque Palestina es una nación predominantemente musulmana parte de sus habitantes son judíos y cristianos igual que en Israel, también hay árabes. A kilómetros de distancia y sin saber realmente lo que ocurre porque lo que enseñan los medios de comunicación está sesgado; sólo Dios tiene y conoce la verdad de este enfrentamiento, nuestra labor es orar, orar sin cesar, por los niños, mujeres, ancianos y hombres de estas naciones para que haya entre ellos amor, respeto, arrepentimiento y buenos sentimientos.

Si oramos a Dios, él puede hacer posible lo imposible y sanar esta tierra herida, que se desangra. Son más los que buscan la paz que los violentos, son más los justos que los vengativos y él nos pidió amarnos unos a otros antes de guardar rencor y buscar venganza.

Oremos por la paz de Israel y Palestina, en el nombre de Jesús, Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

No te regocijes cuando otros tropiecen.

Dios es claro. Como dicen por ahí: “Las cosas claras y el chocolate espeso.” Para Dios no hay medias tintas: o es o no es. Y hoy nos pide de forma específica no alegrarnos ni regocijarnos cuando nuestro enemigo caiga o tropiece, porque…..

…Porque existe la posibilidad de que Dios lo vea, le desagrade nuestra actitud y aparte de nuestro enemigo su enojo.

Hace pocos días hemos celebrado el mundial de fútbol y muchos equipos de gran nivel deportivo se han enfrentado en este campeonato y como en todo juego siempre debe haber un ganador y un perdedor, pero hay quienes aún no saben jugar limpiamente, ni mucho menos perder. La actitud inmediata a la pérdida es el rechazo del público al equipo contrario y la degradación con palabras y actitudes en contra de sus integrantes y fans del club deportivo, llegando inclusive a presentarse enfrentamientos y disturbios cívicos. Cuánta tristeza sentí al leer en tantos mensajes y perfiles, comentarios vengativos, con maldad y malos deseos en contra de los rivales. Es triste, pero este tipo de encuentros deportivos, que parecen sanos, en vez de unir, dividen y dejan ver claramente nuestra naturaleza. Y entonces el Señor puso en mi mente y corazón compartir este mensaje. Vivimos tiempos urgentes de amor, perdón, reconciliación, aceptación, cariño y justificación.

Dios nos pide otra cosa a la que por naturaleza tendemos a hacer. Él nos pide todo lo contrario a lo que dicta nuestra razón y corazón. Y la pregunta es: ¿Lo hacemos? ¿Amamos a nuestros enemigos, o nos reímos cuando tropiezan y nos regocijamos cuando caen?

Reflexionemos en nuestro comportamiento y palabras. El fútbol es sólo un deporte y un juego de entretenimiento, pero si en algo tan simple actuamos así, ¿cómo puede ser en otra circunstancia?

No dejemos que la emoción nos arrebate el autocontrol que Dios nos ha dado en su espíritu y no contristemos al Espíritu Santo con palabras necias y negativas. Reflejemos a Cristo en todos los aspectos de nuestra vida por simples que parezcan.

Sin regodearnos ni alegrarnos por la desgracia de los otros, caminemos en la vida conforme a la voluntad de Dios. Él es el dueño de la venganza, no tú ni yo.

 ¡Feliz Semana!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Sé para ellos, más que un héroe!

Sé para ellos, más que un héroe!

Hoy se celebra el día de Padre en varios lugares y es la oportunidad de reconocer el trabajo, esfuerzo y valor de los hombres desempeñando el papel de instructores de vida, de guías para sus hijos, de esposos y cabezas de hogar.

Dios encomendó al hombre una labor más que importante, le dio la responsabilidad de un hogar, de una familia, de una esposa y una descendencia. No es un reconocimiento machista, es un mensaje conforme al propósito de Dios. A él, como a Adán, será a quién Dios pregunte un día, ¿qué hiciste con tu familia, con tu mujer y con tus hijos? Al hombre le fue asignada la tarea de transmitir de generación en generación el temor a Dios, los valores y el respeto. Es una ardua, hermosa e incomparable tarea, lo sé por mi padre y mi hermano, que se esfuerzan cada día por ser el mejor ejemplo para sus hijos, aunque sean niños o se hagan mayores.

A todos esos admirables hombres les deseamos en su día bendiciones de los cielos, sabiduría, comprensión, respeto, tolerancia, paciencia para con sus hijos y esposas. Que sepan discernir los tiempos y escoger prioridades. Que Dios sea el centro de sus vidas para reflejar donde vayan, el carácter de Cristo, el carácter de un verdadero varón de Dios.

No es más varón quien más grita, ni quien más sueldo gana. No es más varón quien satisface a su familia con lujos a cambio de trabajo. No es más varón quien castiga o maltrata. No es más varón quien es infiel o suple sus vacíos con vicios y diversiones fuera de casa. Es varón quien reconoce que necesita de Dios para ser fuerte y dirigir su hogar, es un verdadero varón quien invoca el nombre del Señor como líder de hogar para instruir a sus hijos y con su actitud y carácter ser el mejor ejemplo para sus hijos. Es un verdadero varón quien respeta, ama y cuida a su esposa. Quien se guarda fiel para su mujer y sus hijos luchando y trabajando para salir adelante.

¡Sé para ellos, más que un héroe!

Para todos los verdaderos varones y padres en su día, ¡Felicidades!
La vida no es igual sin hombres como ustedes.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Orando por Colombia.

Orando por Colombia.

“Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican;
si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia”.
Salmo 127:1

Hoy, son las elecciones presidenciales en Colombia, el país donde nací, y aunque vivo lejos hace 8 años, aún me siento responsable, y quiero seguir estándolo, de seguir orando por sus habitantes, líderes y gobernantes.

Lo mínimo que podía hacer hoy era esto. Pedir una oración por Colombia, para que Dios perdone a esta nación, para que Dios olvide las ansias de poder que han sumido al país en una guerra hace más de 50 años y que se traduce en dolor, tragedia y desesperanza.

Oremos para que la mano de Dios gobierne en los corazones de todos los ciudadanos de este hermoso país de Latinoamérica. Para que él aparte de Colombia la maldad, el desánimo, la violencia y la guerra de la que muchos somos víctimas, de alguna u otra manera. Hoy, somos muchos colombianos en el extranjero por muchos motivos pero lejos de nuestra tierra, lo único que podemos hacer es pedirle a Dios que ayude a los líderes y gobernantes a gobernar con cordura, sabiduría e inteligencia. Que Dios les aparte del soborno y la malicia. Que les dé un corazón nuevo, un corazón que le busque y ame para que haya sanidad en nuestra tierra.

Ora por Colombia y aprovecha la coyuntura para orar también por tu país. Ora por sus líderes
para que vuelvan sus ojos al cielo y les sea dada sabiduría. Que reciban del Dios Eterno, inteligencia, sensatez, prudencia y entendimiento para gobernar. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.