Desiertos con propósito

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“Dios iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche. Nunca se apartó del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche.” (Éxodo : 21-22)

No importa donde ni como estés, hoy, nuestro Padre nos recuerda que no estamos solos. Él no se ha olvidado de ti ni de mí, él estima nuestras vidas y protege nuestras almas, aunque no alcancemos a imaginarlo.

Somos importante para Dios en todo momento y tiempo, lo eres, lo soy, como lo fue el pueblo de Israel aun a pesar de ser desobedientes y rebeldes. Dios les guió por el camino más largo por un motivo, quería evitarles tropiezos y decepciones. Les quería ahorrar la tristeza y arrepentimiento de haber tomado la decisión equivocada. En su perfección, Dios los llevó rodeando el desierto del Mar Rojo para evitar el dolor de sus hijos, de su pueblo.

Para entender leamos los versículos 17 y 18 del capítulo 13.

“Luego que el faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos,e que estaba cerca, pues dijo Dios: «Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y regrese a Egipto». Por eso hizo Dios que el pueblo diera un rodeo por el camino del desierto del Mar Rojo.”  (Éxodo 13:17-18)

Quizás hoy, tú y yo, estamos cruzando el desierto mientras rodeamos el mar y no somos conscientes de ello, el camino nos parece largo, parece no tener fin y perdemos la paciencia, se entristece nuestro corazón. Comparto hoy, 112 días después de salir de mi casa rumbo a otro lugar, estas palabras que llegan a mi corazón como un claro mensaje y el Señor me guía para compartirlo con todos.

Estoy cruzando el desierto mientras rodeo el Mar y hasta hoy no lo sabia, ¿Te pasa lo mismo? Ya somos dos! pero hoy Dios me ha recordado que esto también hace parte el plan y quiere que tú también lo sepas. El desierto que pisamos hoy tiene un propósito. No temamos porque él tiene todo bajo control. Hace casi 4 meses salí de España, dejando mi casa, mi esposo, mi entorno y familia de origen  con el propósito de aprender un nuevo idioma que me permita alcanzar objetivos profesionales que parecían perdidos y afianzar la nueva lengua para compartir el mensaje de salvación en otro idioma, además del español.

En el camino he tropezado, he encontrado filisteos y he visto la guerra de frente, pero estar sola me ha hecho vivir una experiencia incomparable de supervivencia; me refiero a la supervivencia espiritual porque la física gracias a Dios nunca ha estado en riesgo, él me ha provisto de lo necesario.

Vivo en Inglaterra hace 4 meses y he tenido diferentes trabajos donde he conocido gente especial y otros donde he visto la competencia y rivalidad; la lucha descarada por el dinero. Sé que sabes de qué estoy hablando, otros lo llamarían, persistencia o esfuerzo por salir adelante, la diferencia es que existen formas de esforzarse sin destruir al otro. Primera ley del respeto y amor a los demás. No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan.

Se habla un idioma distinto y si no aprendes y te adaptas, pierdes. Es duro, muchas veces he sentido que lo mejor es regresar y me he arrepentido, he pensado que me equivoqué y la decepción me impide ser valiente y fuerte entonces me veo reflejada en la palabra que comparto hoy. Él no quiere que sufra aunque eso implique caminar más o sentir cansancio, porque al  final del desierto estará con los brazos abiertos esperándonos para la recompensa. Dios evitó el dolor de su pueblo llevándolos por un camino más largo y hoy me dice que tú y yo estamos a salvo donde estamos, porque él es nuestro guía y no nos dejará.

Entonces confiemos porque nuestro desierto tiene un propósito!!!

Trabajando para el mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

 

¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Cansado de hacer el bien sin recompensa?

Arte y Diseño para Cristo

El Señor nos reta constantemente a ser pacientes, compasivos, misericordiosos y justos en la misma medida con la que él lo ha sido con nosotros para que no nos olvidemos de su amor e infinita misericordia. Dios quiere que como él es con nosotros seamos nosotros con los demás, pero cuanto nos cuesta! La medida de amor, renuncia y misericordia es muy alta para nuestra humanidad y razón. ¿Por qué vamos a ser buenos en medida extrema? ¿Por qué vamos a poner la mejilla de nuevo? ¿Por qué, por qué, por qué y por qué? Porque si! Porque él lo hizo por ti y por mí y lo sigue haciendo aun a pesar de nuestros innumerables errores y faltas. Aun siendo conscientes del pecado y de su perdón seguimos fallando y él vuelve a poner su mejilla para restaurarnos, entonces por qué no habremos de hacerlo nosotros?

“Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5: 39)

¿Has sentido alguna vez que das sin medida y a cambio sólo recibes ingratitud y más exigencias? No eres la única persona, ni tú ni yo somos los únicos, muchos se sienten igual y viven la misma situación. Porque mientras nuestro espíritu se dispone hacer el bien y ayudar, la carne grita y reclama: ¡No lo hagas! ¿Por qué tú?

Creo que el principal motivo y la razón que nos motiva a servir y ayudar a los demás, es nuestra fe en Jesucristo. Él, sin conocernos lo dio todo por nosotros. Sin saber quienes éramos y que diríamos lo dio todo si condiciones ni exigencias. Jesús renunció a si mismo por amor y no valoró si lo merecíamos o no, porque de haberlo hecho su muerte no habría sido suficiente para la cantidad de maldad, pecado, indiferencia y frialdad de los hombres; pero él no escatimó nada y se entregó, por eso hoy. Nuestro objetivo es ser imitadores de Cristo, renunciando a la carne e imitando su carácter. Sirviendo y ayudando a los demás.

¿Te cansas? ¡Yo también! Pero que tú fuerza sea la fortaleza de Cristo que nunca se cansa y antes aumenta su paciencia para con nosotros.

¿Te agota ayudar a quién no valora tu ayuda? ¡A mí también! Pero que nuestro consuelo sea el amor de Cristo que llevó a la cruz para darnos vida por la eternidad. Si lo hizo él, porque no hacerlo nosotros.

“Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal”. (1 Pedro 3:17)

Parece una actitud servil y dócil. Una actitud fuera de lo común, pero eso es precisamente lo que caracteriza a los hijos de Dios. Estamos en el mundo pero no actuamos como el mundo, somos diferentes. Así que aunque padezcamos o suframos sirviendo y poniendo toda la carne en el asador, como dicen por ahí, sigamos con nuestra tarea que a su tiempo segaremos, nuestro jefe, todo lo ve y conoce; él paga y multiplica. Lo creo y doy testimonio de ello. Cuando nada tuve y serví. Dios vio con agrado mi actitud y recompensó mi acción y nunca me ha desamparado ni nada me ha faltado.

No ayudemos por la retribución. Demos y ayudemos por que de él hemos recibido. Demos porque es una forma de alabar y honrar a Dios, porque él ama al dador alegre y retribuye la obra de cada uno. No nos demos por vencidos, recordemos el padecimiento de Cristo como nuestro motor para seguir dando y sirviendo a lo demás. Seamos embajadores de los cielos donde vayamos. Que los demás no nos vean a nosotros sino a Cristo en nosotros.

“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra”. (2 Crónicas 15:7)

Así que con la palabra que el Señor nos da el día de hoy la misión está clara, servir sin rendirse, ayudar sin esperar nada a cambio. Dar sin medida como él nos ha dado.

Entonces digamos juntos: “Gracias Señor por tu misericordia y eterna justicia. Gracias por tu piedad y paciencia, por enseñarnos y pedirnos que seamos como tú para que nuestro mundo cambie y haya paz y bien entre nosotros. Ayúdanos a entender el propósito de tu obra y plan de amor. Ayúdanos a ser reflejos de ti cada día con todas las personas que nos rodean. Pidan o exijan, ayúdanos a dar, tú te encargarás de hacer justicia y de confrontar el corazón de lo ingratos y desagradecidos, a nosotros no nos corresponde. Así que hoy te pedimos nos des un corazón grato, justo y amoroso que ayude sin condiciones a los demás, como tú nos has servido y ayudado.” En el nombre de Jesucristo oramos y te lo pedimos”. Amén.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.”

(Gálatas 5:13)

Así que siendo libres, elijamos hacer el bien y servir a los demás en amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Oración por Madaya, Siria!

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, mientras tú y yo tenemos para elegir que comer y que preparar, unos con más o menos suerte, pueden tomar su plato preferido y otros no tanto porque deben repetir lo que quedó del día anterior. En Siria, muchos no pueden elegir ni repetir, mueren de hambre.

No me gusta polemizar con imágenes trágicas y tristes, pero hoy, no encuentro otra forma de representar el hambre y la necesidad de ayuda para este pueblo, ayuda en oración y clamor por ayuda, cese del conflicto, conciencia para sus lideres y gobernantes, paz, abastecimiento, sanidad y provisión urgente de alimentos y medicina para los habitantes de esta nación, especialmente la ciudad de Madaya. Jamás habrás oído mencionar esta ciudad, como yo, pero ¡existe! Se trata de una pequeña ciudad montañosa cerca de Damasco, en el suroeste del país.

Desde hace cinco años, la ciudad ha sido blanco de la guerra, al ser asediada por simpatizantes de las fuerzas del gobierno y las milicias libanesas,  entorpeciendo y dificultando el transporte de alimentos y medicina. Esto ha ido en aumento y ha causado la muerte de varias personas adultas y niños, por inanición. Ahora la noticia se conoce y el mundo está volcado, intentando ayudar, pero el riesgo es que puedan recibir las ayudas antes de morir.

Oremos por ellos, por los niños, mujeres, hombres y ancianos. Por todos los habitantes Sirios, porque en este momentos son muchos los pueblos que como Madaya son victimas directa de la guerra. Oremos para que Dios detenga la obra del enemigo y no siga permeándose la maldad en esta nación. Oremos por sabiduría y entendimiento para los gobernantes y fuerzas militares de este país, para que no atenten contra sus ciudadanos.

Seamos conscientes de lo que tenemos y de lo que podemos compartir con otros. Ya sé que no podremos ayudar directamente a los habitantes de Madaya, pero si podemos ayudar invocando el nombre de nuestro Dios y pidiéndole que tenga misericordia y extienda su mano en favor de estas personas débiles, inocentes y desfavorecidas, victimas de la violencia y de la guerra. Te invito a orar y clamar al cielo por Madaya, ¿Te animas? ¡Él nos responderá!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Que los días grises aumenten tu fe!

Arte y Diseño para CristoUna vez más, Dios me enseña y me permite re-aprender que del afán no queda sino el cansancio. Él es dueño y señor de todo. Si él quiere él lo concede, si él no quiere, él quita, arrebata y cierra puertas para darnos a cambio algo mejor.

Hace pocos días pedía en oración un empleo y estuve presentando entrevistas de trabajo pero en todas, las exigencias eran insuperables y los sueldos irrisorios. Dios permitió que encontrara una oferta de empleo para la temporada de Navidad como gestor de pedidos y participé presentando mi curriculum junto a otras 799 personas, de las que seleccionaron únicamente 80 perfiles para entrevistas grupales y en los que estaba, gracias al Señor, mi curriculum.

Pasada la primera entrevista, llamaron a 20 candidatos para presentar una segunda entrevista con una prueba de 1 hora, que incluía cálculos matemáticos, razonamiento abstracto, pruebas de lingüística, vocabulario y hasta dibujos. Vamos! Que parecía una prueba para la NASA. Las esperanzas se reducían porque había que pasar una última prueba con el Sr. Martí, director de la compañía, quién elegiría finalmente a las 6 personas que ocuparían las vacantes libres. Éramos varias personas todas con la necesidad de un empleo, pero quizás unas con más necesidad que otras, con motivos y cargas personales diversas. Oré por ello y le pedía a Dios que le diera el trabajo a las personas que más lo necesitasen.

Me llamaron la misma tarde para decirme que tras todas las pruebas y entrevista con el director no había sido seleccionada, pero que se quedarían con mis datos por si surgiera una necesidad en la empresa más adelante. Acepté y hace cuatro horas ha sonado mi teléfono para decirme que mi perfil ha sido seleccionado en la reserva que tenían, para ocupar una de las plazas que a última hora quedó vacía. Y sin esperarlo ni imaginarlo empiezo a trabajar mañana. Días atrás había desánimo y tristeza en mi corazón porque seguía siendo una persona más desempleada de las estadísticas que inundan el desempleo en España, pero él, no nos desampara. Él conoce nuestras necesidades y suple nuestras carencias. Él conoce lo que es mejor para nosotros aunque tengamos que esperar. Por eso hoy escribo.

La lluvia y el frío son sinónimos de cambio, de temporal, de invierno. Cuando llueve y cambia el clima viene el desánimo y la tristeza como consecuencia pero no a todos nos afecta el cambio de estación de la misma manera. No tenemos el mismo clima en todas partes, ¡menos mal y gracias a Dios por ello.

Pero aunque estés en el trópico y de otoño sepas poco, a veces vienen fuertes temporales que golpean nuestras emociones y sentimientos. Temporales que nos atrapan y alejan de la verdad y la paz. Hay momentos en los que llueve tanto que se hace imposible soltar el paraguas, pero hoy, aunque lluevan rayos y centellas sobre tu vida, aunque el sol se esconda tras las nubes y lo único que podamos ver sea gris, sigamos confiando!

Qué los días grises antes de entristecer nuestro espíritu aumenten nuestra fe, porque después de la lluvia sale el arco iris y cosas grandes tiene nuestro Dios reservadas para nosotros.

Él tiene pensamientos maravilloso para nosotros, pensamientos inimaginables de bondad, paz y bienestar. Jamás pensamientos de mal, todo lo contrario; nuestro padre quiere darnos lo que esperamos, pero todo en su momento. Quizás su respuesta tarde, pero llegará. Lo más importantes es confiar en su voluntad porque ¿qué puede darnos el Señor que no sea para nuestra bendición? Él conoce todas y cada una de nuestras necesidades desde antes que abramos nuestros labios.

Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.(Mateo 6:8)

 Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. (Isaías 65:24)

¡Confiemos porque nuestro mañana, está en buenas manos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Amonestación a la ingratitud

Arte y Diseño para Cristo

El diccionario dice de la palabra “gratitud” lo siguiente: Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera.

Y al mismo tiempo la Biblia dice que no olvidemos el favor de Dios. En resumen, la palabra de Dios nos invita a ser agradecidos y no pasar por alto sus bondades y misericordias, porque olvidarnos de su gracia y fidelidad es sinónimo de ingratitud e indiferencia.

Pero ¿es posible olvidar lo que Dios ha hecho por nosotros? Creo que no! Creo que es muy difícil olvidar de donde nos sacó el Señor y dónde nos ha puesto hoy. Es difícil ignorar nuestro pasado y sabernos libres y salvos el día de hoy por su gracia y amor. Pero Dios conoce el corazón del hombre y sabe que somos vulnerables a la ingratitud y al olvido y nos recuerda en su palabra que no está bien olvidar el origen de nuestro bienestar ni mucho menos considerar que gracias a nuestro poder y grandeza hemos obtenido triunfo, logros y riquezas. Dios no quiere que sus hijos seamos seres altivos, idolatras e ingratos ni que admiremos dioses ajenos a él. Nos pide discreción, humildad y nobleza. Ser agradecido es sinónimo de nobleza y sencillez. Es reconocer la ayuda y favor de quien nos ha querido hacer bien y buscar la forma de retribuirlo.

Está claro que a Dios no podemos retribuirle su favor como hacemos nosotros con los hombres. Dios no necesita nuestro favor, pero si nuestra alabanza y adoración. Él nos enseña a ser agradecidos primeramente con él para serlo con los demás, él espera que seamos conscientes de su misericordia y paciencia para que lo seamos con los demás.

Así que te invito a que leamos juntos los versos que el Señor tiene para nosotros el día de hoy sobre la amonestación a la ingratitud y para ellos vamos a abrir nuestras Biblias en Deuteronomio 8: 11-19.

Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy;

no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,

y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;

y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;

que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;

que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.

Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.

Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová vuestro Dios.

Entonces, ¿nos olvidaremos de Dios y de su favor? Jamás! Neguémonos a olvidar, neguémonos a ser ingratos y practiquemos diariamente la gratitud con nuestro padre y con los demás. Hagamos de la gratitud un valor de nuestra personalidad, así viviremos adorando y exaltando al Señor cada día de nuestra vida porque recordaremos eternamente su amor y fidelidad. ¿Qué tienes que agradecer a Dios hoy? ¿Cúal fue su último favor para contigo y los tuyos? No olvides lo que por ti ha hecho Dios, antes compartelo y da testimonio de ello a los demás.
Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Alguien más grande que él?

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, después de 28 meses trabajando para el mejor de los jefes, diseño con gratitud y amor la postal 900 y se alegra mi corazón porque hemos sido edificados por su palabra todo este tiempo. Cada día hemos visto su poder y su gloria porque no hay otro como él.

Hoy, nuestro grande y poderoso Dios, Jehová de los ejércitos es digno de ser alabado y exaltado porque ha extendido su brazo cada día para soportarnos, sustentarnos, defendernos, ayudarnos, bendecirnos y restaurar nuestro camino. No tengo palabras para decirle cuánto le amo y cuán agradecida estoy de su inmensa bondad y misericordia.

Respondamos juntos estas preguntas y demos gracias a Dios. Yo me animé y empecé para dejar mi testimonio y animarte a decir conmigo a viva voz: “Cuán grande es Dios”

¿Recuerdas de dónde te sacó Jehová?

-A mí me sacó de un estado de nerviosismo y temor permanente. De una mentira del enemigo que creí por años y que había hecho fortalezas en mi mente.

¿Recuerdas cómo fuiste y dónde estabas? ¿Y cómo eres hoy?

-Fuí una persona celosa, egoísta y con baja autoestima. Hoy soy libre y me amo porque Dios me ha hecho a su imagen y semejanza. Hoy sé quién soy y cuál es el propósito de Dios para mi vida.

¿Recuerdas de qué te salvó y sanó el Señor?

-Me salvó de las mentiras del enemigo, abrió mis ojos y me ha sanado física y espiritualmente, para siempre. Me han diagnosticado una enfermedad auto inmune sin cura, pero él ya me sanó en la cruz, lo creo y lo declaro cada día y hoy me permite gozar de un perfecto estado de salud.

¿Recuerdas que su fidelidad te sostuvo y te sigue sosteniendo?

-He visto su fidelidad cada día en mí vida y en mi entorno familiar. He constatado con mis ojos, que lo que él ha dicho lo cumple y sus promesas son verdad.

¿Recuerdas quién te proveyó cuando no había nada?

-Dios nos dio a mi esposo y a mí lo que no teníamos cuando no había nada y nuestra cuenta estaba en números rojos.

¿Recuerdas que mano estuvo ahí cuando todos salieron corriendo?

-La mano del Señor fue mi consuelo y soporte cuando mis amigos me dieron la espalda por acercarme a él y declarar su amor. Hoy lo recuerdo con gozo y como parte de mi testimonio.

¿Recuerdas quién te consoló y abrazó a pesar de tu rebeldía?

-El Señor me consoló a pesar de que mi mente pensó lo incorrecto, mis pies pisaron donde no debían y mi boca dijo lo que no era sabio. Él no me señaló, él me abrazó y perdonó.

¿Recuerdas quién contestó tus oraciones y obró un milagro en tu vida?

-He perdido la cuenta de cuántas oraciones ha respondido el Señor. Y milagros he visto muchos, el primero y que más presente tengo es conseguir ayudar a toda mi familia al mismo tiempo para que salieran de una situación difícil sin saber cómo lo haría, sólo confiando en él.

¿Recuerdas que el regalo más grande que te ha dado no tiene precio y pensó en ti sin que tú le conocieras porque te ama?

– Me han regalado cosas de valor, costosas y preciosas, pero el regalo más bello es la paz y salvación que recibí de mi Dios en su hijo Jesucristo. Y he comprendido que de nada sirve tener las cosas más bellas del mundo sino hay paz en el corazón.

¿Recuerdas que él vistió un planeta de hermosura para que lo disfrutaras?

-Hoy, valoro cada cosa que ven mis ojos. Me detengo a ver la perfección de la naturaleza y me invade la gratitud. Ver como llueve, como sale el sol, como crece una planta, como florece, como vuelan las aves, como se levantan las montañas y corren las aguas por los ríos. Disfruto mucho ver el firmamento en la noche y contar las estrellas que me recuerdan que Dios ni siquiera nos dejó a oscuras en la noche porque nos dio un lucero inmenso que ilumina nuestra tierra, nuestro andar.

¿Recuerdas que te concedió una familia, una pareja y unos hijos para bendecirte y pulir tu carácter?

– Cuando me detengo a observar los ojos de mi esposo y el milagro de poder verlo, doy gracias a Dios. Cuando puedo hablar con mis padres y mi hermano, otra vez exalto el nombre del Señor porque su bondad se ha extendido a toda mi familia. Les amo porque sé que Dios pule mi carácter a través de mi convivencia con ellos. Les bendigo y oro por ellos para que también sean hallados en gracia delante de Dios.

Recuerda como yo todas las cosas que hacen grande a Dios y seamos gratos con nuestro Padre Eterno. Seamos hijos agradecidos y reconozcamos que su amor y misericordia nos han salvado y hoy nos tienen donde estamos; libres de condena, aceptos a pesar de nuestros errores, salvos, vencedores y victoriosos en su hijo.

¿Hay algo más qué decir?

¡Gracias, Gracias, Gracias por siempre Señor!!

¡Cuán grande eres Dios!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Invoquemos su nombre y pidamos perdón!

Arte y Diseño para Cristo

El salmo 51 describe las palabras de arrepentimiento dichas con el corazón por el salmista. Se trataba del Rey David hablando a Dios con corazón arrepentido después de haberse llegado a Betsabé y haber planeado la muerte de Urías heteo, el marido de esta. ¿Conoces la historia? Te comparto un breve resumen. David fue elegido por Dios para ser el Rey de Israel y guió cada uno de sus pasos, pero una vez, el pecado se presentó frente a los ojos de David y él cedió ante la tentación llegándose a una mujer casada y no sólo esto sino que al quedarse ella embarazada, David planeó la forma de deshacerse de Urías y consiguió que éste muriese en el frente de batalla. Y te preguntarás como yo, ¿Cómo pudo David hacer esto? También para Dios este hecho fue desagradable. (2 Samuel 11:27)

Y habló Dios a David después de esto a través del profeta Natán al que envío para dar el mensaje de su indignación. Veamos 2 Samuel 12:7-12 para entender el pecado de David y la ira de Dios.

“Yo te consagré como rey de Israel; yo te libré del poder de Saúl, yo te di el palacio que fue de tu señor, y puse en tus brazos sus mujeres. Además, yo te entregué las tribus de Israel y de Judá y, por si esto fuera poco, yo estaba dispuesto a darte mucho más.” ¿Por qué menospreciaste la palabra del Señor, y actuaste mal delante de sus ojos? Al hitita Urías lo mataste por medio de la espada de los amonitas, para quedarte con su mujer. (2 Samuel 12:7-10)

Después de estas palabras, David reconoció su pecado y quebrantó su espíritu y rogó a Dios su perdón y es cuando leemos las primeas líneas del Salmo 51. Este salmo es el clamor de un pecador que suplica el perdón de Dios, tras haber fallado y reconocido su error. David sabía que el pecado tenía consecuencias y pidió al Señor que no sólo perdonara su falta sino que le limpiara de su maldad. David reconoció haber actuado con maldad y haber pecado contra Dios. Pidió al Señor lo limpiara con hisopo y lo lavara de su maldad. Se sentía tan avergonzado por lo que había hecho que pidió a Dios borrara su error y escondiera su rostro para no ver su pecado. Había tanta tristeza en su alma que clamó pidiendo gozo y renovación de espíritu. En resumen, David clamaba por restauración. No quería ser como había sido ni quería volver a actuar de la forma en que lo había hecho.

Dios escuchó su oración pero su pecado tuvo una consecuencia. El hijo que esperaba Betsabé murió. Sin embargo leemos en la Biblia que David consoló a Betsabé por la perdida de su hijo y se llegó a ella y concibió nuevamente y llamó a su hijo Salomón, al cúal amó el Señor.

Dios nos ama y quiere que seamos hijos obedientes, no rebeldes. Dios quiere que vivamos conformes con su bendición y si fuera poco, él añadiría más. Pero no quiere que cambiemos sus planes a nuestro antojo y además actuando con maldad.

Tú y yo sabemos que por más obedientes y buenos que parezcamos aún seguimos pecado. David, rey de Israel y ungido de Dios, pecó. Falló a Dios. Nosotros no seremos mejores, somos igual de pecadores, quizás no cometemos los mismos errores que David. Somos fieles a nuestro matrimonio y no matamos a nadie, pero mentimos, tenemos envidia, celos, contiendas, pleitos. Recordemos que para Dios el pecado no tiene categoría ni nivel, para él todos son pecados y desde el más simple hasta el más grande es abominable y nos aparta de él.

Acerquémonos en arrepentimiento a Dios y reconozcamos nuestro pecado. Reconozcamos que hemos fallado y ofendido su nombre con lo que hemos hecho, dicho y pensado. Pidamos al Señor que renueve nuestro espíritu y nos dé amor y nobleza. Pidamos a Dios que borre nuestra rebelión y esconda su rostro de nuestra falta. Clamemos para que él nos lave y limpie, de modo que seamos puros y justos.

Tú eres consciente de tu pecado, tú sabes que tentación se ha presentado ante ti y has cedido, fallando a Dios y pecando delante de sus ojos. Tú sabes si has tenido en poco las bendiciones de Dios y has olvidado su favor como lo hizo David dejándose llevar por la tentación.

Hoy, es el día de reconocer delante de Dios nuestro error y decir, Padre, contra ti, contra ti sólo he pecado. Límpiame y lávame más y más de mi maldad. No quiero mentir, ni pensar mal de los demás. No quiero engañar, ni juzgar, no quiero hacer acepción de personas, no quiero ser infiel ni quedarme con lo que no es mío. No quiero maltratar con mis palabras a los demás ni señalar con mis ojos. No quiero actuar con rabia ni que la ira invada mi corazón. Lléname de ti y límpiame con algodón. Déjame tan blanco como la nieve y espíritu noble me sustente.

En el nombre de Jesús, Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alabando a Dios con corazón agradecido!!

Arte y Diseño para Cristo

Tú y yo tenemos algo en común que podemos hacer juntos y debemos practicar a menudo.  La gratitud es una forma de honrar y alabar a Dios. Recuerda que siempre habrá un motivo para dar gracias y alabar a Dios. Gracias en todo y por todo. Gracias por los días buenos y los días grises, por la salud y la enfermedad, por la alegría y la tristeza, porque de cada cosa el Señor tiene un propósito para nosotros.

En cada prueba, Dios nos deja ver su poder y fidelidad y nos hace aprender una lección que nos hará más fuertes.

En cada alegría, Dios nos deja ver su amor y bondad y nos anima a ser agradecidos y a exaltar su nombre.

Como os habréis dado cuenta e imaginado, esta semana apenas he podido compartir postales y mensajes de reflexión en el blog, pero aún a pesar de mi ausencia por la red esta semana, la fidelidad de Dios ha sostenido el ministerio y los seguidores de Arte y Diseño para Cristo siguen en aumento. Y me alegra porque el ministerio se fortalece para que todos, sin importar la distancia, seamos edificados por el poder de su palabra.

El motivo de mi ausencia, como comenté en post anteriores, es debido a las prácticas de mis estudios, pero estar allí me recuerda que la fidelidad de Dios es grande e incomparable, porque su Espíritu Santo sigue manteniendo el sentir entre nosotros y administrando este lugar.

Y hoy, una semana después, quiero alabar a nuestro Dios con todas las fuerzas de mi corazón porque no hay Dios tan grande como él.

Esta semana fue mi cumpleaños número 31 y alabo a Dios por ello.

Esta semana me concedieron una beca económica por mis estudios y alabo a Dios por ello.

Esta semana mi hermano presentaba un examen importante y ha aprobado.

Esta semana Dios ha sido bueno conmigo y con los míos permitiendo el encuentro de mis seres queridos después de muchos años sin verse y alabo al señor por ello.

¿Qué tienes tú para agradecer hoy a Dios? ¿Qué motivo te hace dar testimonio de la fidelidad del Señor?

Estoy segura que algo habrá para que alabes el nombre de Dios y des gracias al Señor porque ha sido bueno. Así que juntos alabemos al rey y con todas las fuerzas de nuestro corazón reconozcamos su poder y grandeza!!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes. Laura.

Diciendo: ¡No! a la negligencia

Josué habló con sinceridad y carácter al pueblo de Israel, reprendiéndolo y recordándole cuán bendecidos eran por Dios, pero ellos parecían haberlo olvidado. Habían tomado una actitud de descuido y falta de interés que les había llevado a actuar con negligencia y Josué fue el encargado de exhortar al pueblo para que agradeciera y disfrutara las bendiciones que Dios tenía preparadas para sus vidas.

¿Cuántas veces tú y yo nos comportamos cómo el pueblo de Israel y nos quejamos constantemente por la falta de algo, que está delante de nuestros ojos, pero que permanece invisible y no alcanzamos a ver por permanecer constantemente dispuestos a la queja y a la poca fe?

Dios nos invita el día de hoy a recibir y disfrutar las bendiciones que él nos ha dado y ha preparado con amor para cada uno de sus hijos. Él no quiere vernos caídos ni tristes. Dios no quiere vernos enfermos ni solos, no quiere vernos desesperados y confundidos. Él quiere ser nuestra ayuda en todo tiempo, en la alegría y la adversidad. No seamos negligentes y cómodos. No nos relajemos ante la situación que estamos viviendo. Confiemos en el poder de nuestro Dios y recibamos su bendición.

A veces, por la terquedad, necedad y capricho nos perdemos las inmensas bondades que Dios tiene preparadas para nosotros. Alejémonos de la intransigencia, rebeldía e ingratitud y volvamos nuestro corazón al Padre que nos recibirá con sus brazos abiertos y abrirá los cielos para derramar sus bendiciones sobre nuestras vidas.

No des tantas vueltas que te agoten y tardes 40 años cruzando el desierto, cuando el camino realmente tarda 11 días. No seas negligente y te niegues con tu actitud a recibir las promesas de Dios para tu vida.

Hoy es el día de decir No! a esta actitud. Es hora de decir No! a la pereza, al conformismo, a la tristeza y a la queja. Dí: No! y levántate. Di: Sí! a la esperanza, a la verdad, a Dios, a sus promesas y recibe; recibe lo que él ha preparado para ti y no te confundas esperando riquezas, coche, casa y beca. Él ha preparado cosas más grandes y maravillosas, que objetos materiales, para ti.

Dios ha preparado para todos los que le aman regalos maravillosos e incomparables que son impagables. Él nos ha dado SANIDAD, LIBERTAD, PERDÓN, SALVACIÓN, SEGURIDAD y AYUDA por la eternidad. ¿Qué más podemos pedir?

Da gracias al Señor en todo y por todo y no te olvides de las inmensas bondades que ha manifestado a tu vida y que hoy te permiten estar donde estás!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hace dos años….

Ha pasado el tiempo y justamente el 23 de febrero de 2013, después de muchas luchas y ataques del enemigo diciéndome que yo no podía servir al Señor con este ministerio porque no era lo suficientemente digna para hacerlo, empezó Arte y Diseño para Cristo y me propuse como objetivo servir a Dios con los talentos que él me regaló y los conocimientos que me ha permitido adquirir y aquí estoy construyendo con todos ustedes, los lectores y hermanos en la fe, este espacio que nos anima, fortalece y ayuda cada día.

Ya son dos años sirviendo al mejor de los jefes y trabajando para su gloria y honra. Para él toda mi gratitud el día de hoy porque nos ha bendecido abundantemente cada día de estos dos años. Nos ha edificado a ti y a mí, porque tú también eres parte de este ministerio. Gracias por recibir, dar y compartir de la palabra del Señor, porque este es el propósito de Arte y Diseño para Cristo. Por eso cada día me repito que el número de seguidores no es lo que importa sino que la vida de quien lee sea transformada. No somos 10.000 ni 50.000, somos los que somos: 6161 y 120,500 personas alcanzadas de forma viral a través de nuestro perfil y blog. Pero con que uno sólo de vosotros lea la palabra de Dios, mi corazón se alegra porque entonces, hemos sido dos los edificados. Y me alegro porque antes de seguir mi trabajo, siguen a Cristo, antes de seguir mi talento, honran a Dios porque quieren compartir su palabra con otros.

Mi mensaje el día de hoy es para animarte a ser valiente y pedirte que alabes a Dios con lo que tienes, no escuches las mentiras del enemigo que intentará desanimarte y se esforzará en hacerte creer que no vales, que no eres lo suficientemente merecedor de servir al Señor, como lo hizo conmigo; pero no le creas, porque Dios precisamente escogió lo más despreciable del mundo para glorificarse, así que ánimo! Honra al Señor con lo que tienes y sabes hacer: cantar, orar, alabar, escribir, ayudar, predicar, evangelizar, diezmar, enseñar, etc  y no olvides que hemos sido consolados para consolar, fortalecidos para fortalecer, bendecidos para bendecir y amados para amar.

¡Felices dos años de edificación espiritual!

Que el poder de Dios siga transformando nuestras mentes y corazón para llegar a la estatura de la medida de Cristo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡No retengas! Comparte, da a los demás y serás bienaventurado

¿De cuales eres? ¿Repartes o retienes?

Dice la Biblia que con nada vinimos y con nada nos iremos, pero mientras vivimos en la tierra somos vulnerables a aferrarnos a las cosas y apegarnos a lo que tenemos, nos volvemos egoístas y es precisamente lo que Dios no quiere que hagamos.

Nuestro Padre, nos invita cada día a soltar, a compartir, a dar de lo que tenemos, de lo que él nos ha dado y hoy es un día estupendo para empezar. No pienses, es que yo no soy rico, que puedo darle a los demás? Déjame recordarte que no sólo dinero se puede dar, no retengas ni guardes lo que Dios te ha dado para ti sólo ni para unos pocos, sino multiplica, da, da y da abundantemente, como se te ha dado,  de lo que tienes y sin esperar nada a cambio.

Tú y yo hemos recibido del Señor diferentes talentos y dones, pues empecemos por ahí, repartamos de las bendiciones con las que Dios nos ha bendecido a los más necesitados. Si hay necesidades económicas, comparte tu dinero. Si necesitan palabras de ánimo, da consuelo. Si hay tristeza, reparte alegría. Si surgue la duda, reparte fe. Si viene la enfermedad, comparte una oración. Si hay soledad, sé compañía. Si tienen hambre, comparte tu alimento. Si están en oscuridad, da luz. Si hay sed, reparte del agua de Vida, pero siempre comparte.

Si los demás te necesitan y sientes que puedes ayudar, no retengas, hazlo, no esperes más, es el momento de hacerlo ¡mañana puede ser tarde!

Es el tiempo para empezar. Piensa en la gente que te rodea, que necesitan las personas que conoces, que necesitan tus vecinos o compañeros de trabajo? Reparte tu gozo, esperanza y confianza en Dios. Háblale a los demás de Dios con tus palabra o tu forma de ser, pero hazlo, no retengas. Un día, como en la parábola de los talentos, el Señor nos preguntará que hicimos con lo que él nos dio. ¿Qué le dirás? ¿Que lo multiplicaste y compartiste o que lo escondiste?

¡Multiplica y Reparte de lo que se te ha dado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios?

He visto las bondades de Dios todos los días de mi vida.

Cuando estaba en angustia él me fortaleció.

Cuando estuve triste, él me consoló.

Cuando tuve miedo, él me protegió.

Cuando caí, él me levantó y

cuando fallé, él me perdonó.

¿Y a ti?

La fidelidad de Dios es una muestra de su absoluto y eterno amor por nosotros.

Y cada día tenemos la oportunidad de recordar la bondad, justicia y bendición de Dios.

¿Entonces por qué no pedimos? Dios nos escuchará, Jesús dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y él mismo nos daría las cosas.

¿Por qué no clamamos? Dios nos anima a clamar y a pedir conforme a su voluntad.

¿Por qué no creemos? Jesús dijo: al que cree todo le es posible.

¿Porque dudamos? Dios es el dueño de todo ¿por qué dudar?

La invitación de hoy es a depositar toda nuestra confianza en el hacedor de imposibles.

A esperar en su perfecta voluntad y a entender que el camino es más fácil de andar si confiamos en quien nunca nos hará un reproche, sin medida nos dará y cumplirá lo que ha prometido.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios si él es el dueño de lo visible e invisible? Así que para hoy la tarea es confiar, creer, esperar. Entonces ¿qué pondrás en manos de Dios hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Confiemos, valemos más que muchos pajarillos!

Cuando llega el invierno las aves tienen alimento y durante el verano también. Como dice el salmo, ellas no siembran ni siegan pero Dios las alimenta y provee. ¡Cuánto más a ti y a mí!

¿Todavía dudas del amor de Dios? ¿No es ésta otra muestra del infinito amor de un Padre por sus hijos?

No sé de qué tienes necesidad hoy, no sé que te hace falta, pero tu Padre Celestial conoce lo que necesitas y aún no has abierto tus labios para pedírselo. Dios conoce que necesitamos en todo momento y él trabaja en nuestra vida, moviendo hilos, abriendo y cerrando puertas, para que recibamos a su tiempo, la provisión, el alimento que saciará nuestra hambre. Así como el Señor alimenta a las aves del cielo también a ti y a mí nos alimentará.

Empieza un mes y a Dios pedimos en oración que aumente nuestra fe cada día y nos ayude a esperar pacientemente su tiempo, porque su provisión llegará y no pasaremos calamidad. Dios conoce nuestra situación y mañana las cosas cambiarán, la puerta que ha estado cerrada, se abrirá.

¿Has perdido tu empleo?¿Tienes deudas? ¿Estás enfermo?¿Enfrentas un divorcio? ¿Tus hijos no te obedecen?¿Tienes problemas con el alcohol, las drogas, el sexo o el juego? No tienes que reconocer tu necesidad en público, es suficiente que reconozcas delante de Dios tu limitación para cambiar y para resolver las cosas y entrégale a Dios lo que te urge sea sanado y restaurado.

Dios puede y lo hará. Abrirá los cielos y derramará bendiciones hasta que sobreabunde sobre tu vida y no hablo de dinero. Dios te dará su paz, te dará consuelo, te dará coraje, fuerza, valentía, audacia, inteligencia, sabiduría. Dios te bendecirá y te ayudará a ponerte en pie y nada te faltará. Lo dice su palabra, entonces, ¡créelo!. Pero cuando dice que nada te faltará no te dice que te va a hacer millonario. Debemos tener mucho cuidado con estas promesas mal interpretadas que nos llevan a creer que Dios es un amuleto de riquezas y abundancia económica.

Dios nos prosperará pero en su justa medida, porque él nos conoce y sabe hasta donde bendecirnos y proveernos. Aunque su fidelidad no tiene limites, Dios sabe hasta donde es sano para nuestro carácter y madurez espiritual el recibir.

Ya sabemos que él no nos dejará, porque lo prometió. Entonces demos ese paso que nos está impidiendo soltar en manos de Dios nuestros problemas, circunstancias, situaciones. Confiemos y cuando veamos un ave, recordemos que no siegan ni siembran y todos los días tienen su pan.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Todos los días son especiales para dar GRACIAS


Todos los días son especiales para levantar la mirada al cielo y decir en voz alta: ¡GRACIAS Señor! Muchos son los motivos para exaltar las bondades de nuestro Dios y aunque hoy es un día en el que muchas personas celebran la gratitud para con Dios, realmente todos los días son especiales para ser agradecidos y recordar las bendiciones del Señor. Hoy se celebra el día de Acción de Gracias o Thanksgiving Day y por eso el mensaje de hoy va enfocado a la gratitud.

Leamos juntos la primera parte del Salmo 103. Es un hermoso texto que habla de la gratitud a Dios por cada una de sus bondades:


Bendice, alma mía, a Jehová,
y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
Él es quien perdona todas tus maldades,
el que sana todas tus dolencias,
el que rescata del hoyo tu vida,
el que te corona de favores y misericordias,
el que sacia de bien tu boca
de modo que te rejuvenezcas como el águila.

 

Jehová es el que hace justicia
y derecho a todos los que padecen violencia.
Sus caminos notificó a Moisés,
y a los hijos de Israel sus obras.
Misericordioso y clemente es Jehová;
lento para la ira y grande en misericordia.
No contenderá para siempre
ni para siempre guardará el enojo.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras maldades
ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados,
porque, como la altura de los cielos sobre la tierra,
engrandeció su misericordia sobre los que lo temen.
Cuanto está lejos el oriente del occidente,
hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
Como el padre se compadece de los hijos,
se compadece Jehová de los que lo temen,
porque él conoce nuestra condición;
se acuerda de que somos polvo.

 

Cómo dice la Biblia la bondad de Dios es inmensa y extensa.
Él nos ama y nuestra actitud debe ser de gozo y gratitud constantemente, porque todas las cosas nos ayudan a bien y por ello debemos ser agradecidos.

 

Mira a tu alrededor. ¿Qué motivos hay por los que puedas dar GRACIAS a Dios? Si no se te ocurre nada o piensas que no hay muchos, aquí una pequeña lista de motivos por los que vivir eternamente agradecidos con el Señor.

 

1. Por darnos la vida, su bendición y protección.
2. Por crear un planeta hermoso y maravilloso para nosotros.
3. Por darnos perdón y vida eterna en su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
4. Por nuestra familia (padres, hijos, pareja, abuelos, etc)
5. Por responder cada una de nuestras oraciones y sostenernos en medio de las pruebas.


6. Por darnos libertad, sanidad física y espiritual.
7. Por nuestro trabajo y alimento.
8. Por su fidelidad y misericordia
9. Porque podemos caminar, hablar, ver y escuchar cada mañana.
10. Porque el sol sale cada día para todos….

…. y podríamos seguir.


Hay tantos motivos como estrellas para estar agradecidos con Dios.


Hace cuatro años el médico me entregaba el diagnóstico de una enfermedad sin cura y degenerativa. Hace 4 años mi sonrisa tenía 26 años pero hoy sigo sonriendo igual o quizás mejor porque el amor de Dios y su poder, me animan cada día, me hacen recordar que por encima de Dios no hay nada ni nadie. Él me ha sanado desde hace 2000 años y la Esclerosis Múltiple es sólo un amargo diagnóstico.


En cada revisión los médicos se sorprenden por el lento progreso de la enfermedad, y yo me alegro aún más cuando recuerdo que el mejor especialista me atiende en cualquier momento, las 24 horas del día y sin pedir cita. Él me creó y me conoce a la perfección. Él conoce mis debilidades y sabe cuando soy frágil. Él me sostiene, él me
levanta y renueva cada día mi vida y yo le amaré y viviré agradecida todos los días de mi vida porque después moriré para renacer y volver a decir: ¡Gracias!


Por la bondad de mi amado Dios, hoy digo: GRACIAS Señor. ¿Y tú?


Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

¡Creo en Dios y en lo que hará en mí!

La palabra de Dios dice que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, y la prueba de ello es nuestro amor a Dios a quien no hemos visto jamás pero a quien tampoco ha sido necesario ver para creer en él. Tenemos la certeza de que Dios existe. Aunque no le veamos ni le podamos tocar, nuestra esperanza nos permite sentirlo y esperar con anhelo el cumplimiento de cada una de sus promesas.

Como esta mujer que extiende sus brazos y con los ojos cerrados medita en las bondades de Dios, tú y yo podemos decir hoy con gran gozo que hemos creído en un Dios fiel, misericordioso, amoroso, justo y poderoso que nos dio vida en su hijo, a quien entregó por nosotros para salvarnos y hacernos herederos de una promesa que esperamos cada día. Por ello, nuestro gozo es indescriptible.

Esperamos en Dios mientras él nos edifica, fortalece y permite madurar para obtener de cada experiencia, dificultad o prueba de la vida, la madurez que nos llevará a la meta, la libertad, victoria y salvación que, con amor inagotable, nos fue dada por Jesús en la cruz.

Piensa en los motivos que te hacen feliz y que te roban una sonrisa.

¿Te da alguien o algo, lo que Dios te ha dado?

¿Quién tiene de ti misericordia y con justicia te defiende?

Tenemos, no uno ni dos, sino muchos motivos y razones para dar gracias. Recordemos cada día que no somos dueños de nada, todo le pertenece a Dios, él nos ha dado todo lo que tenemos porque nos ama, nos ha concedido lo que hemos alcanzado por nuestros logros pero, al final, sigue siendo suyo. Nada nos pertenece, él nos ha hecho administradores de la vida, la naturaleza, la familia, los hijos, la amistad de los demás, los talentos, conocimientos y habilidades. Nada es nuestro. Todo lo que somos y tenemos nos lo ha dado el Señor porque nos ama, y hoy festejamos y celebramos con gozo el regalo más grande que nadie puede hacernos ni mucho menos pagar: La salvación, perdón y vida eterna.

Oremos juntos y demos gracias:

Señor, gracias por amarme con amor eterno,

gracias por tener de mí misericordia y entregar a tu único hijo para darme salvación,

gracias porque yo no lo merecía y aún así me perdonaste.

Gracias por escucharme cuando solo y afligido he estado.

Gracias por extender tu mano, socorrerme, defenderme y ampararme.

Gracias por sanarme, calmar mis dolores y tristezas.

Dios, hoy quiero agradecer todo lo que soy y lo que tengo

porque reconozco que es gracias a ti que hoy estoy aquí.

Gracias por conocerme y responder a cada una de mis oraciones.

Gracias por ser siempre fiel y paciente conmigo.

Gracias por mi familia, mi trabajo y los conocimientos que me has permitido aprender en la vida.

Gracias por mis padres, mi cónyuge, mis hijos y amigos.

Gracias Padre, por ser mi amigo, apoyo, amparo y consuelo.

Dame un corazón grato y dependiente de ti, no quiero apartarme ni dejar de verte en todo lo que me ocurre.

Te entrego mi vida y te doy gracias por tu bendición, provisión y amor con que me has amado. Desde hoy, agradezco cada una de tus promesas y lo que harás en mí, en el nombre de Jesucristo. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Si se cierra una puerta, se abren dos.

Si se cierra una puerta, se abre una ventana. Eso dicen pero tú y yo sabemos que de la mano de Dios nada nos falta ni faltará, con lo cual, el dicho termina siendo cierto.

Aunque hoy se cierren frente a ti puertas que parecían atractivas e interesantes, no temas, no pierdas la fe. Sigue confiando porque vendrán cosas mejores. Dios no es un dios que promueve la autoayuda y la programación neurolingüistica. Dios es un dios de verdades y realidades. Lo que él dijo lo hará. Él prometió ayudarnos si nos esforzamos, prometió estar a nuestro lado si, con valentía, enfrentamos las adversidades y las situaciones de la vida. Así que no hay tiempo para lamentarnos y quejarnos.

Esfuérzate y sé valiente. (Josué 1:6)  

Esfuérzate pues, y cobra ánimo; no temas ni desmayes. (1 de Crónicas 2:13)  

Aguarda a Jehová; Esfuérzate y aliéntese tu corazón: Sí, espera a Jehová. (Salmos 27:14)

Si se cierra una puerta, mañana o pasado, se abrirán dos. Dios tiene todo bajo control y nos bendecirá y proveerá conforme a su amor, poder y riquezas. Dios conoce nuestras necesidades desde antes de que abramos nuestros labios. El Señor es dueño de todo, entonces, ¿qué nos puede faltar? Confiemos y esperemos en él porque su tiempo es perfecto. 

Con Dios las cosas llegarán en el momento oportuno, ni antes ni después. Ni, porque lloremos más o nos desesperemos, las recibiremos antes. Hay quienes creen que repitiendo afirmaciones positivas día tras día atraen la bendición de Dios y la prosperidad pero entendamos bien: la bendición de Dios es un regalo gratuito de nuestro Padre porque nos ama y somos benefactores, porque un día él decidió entregar a su hijo por nosotros y, más tarde, contritos, nosotros reconocimos delante suyo nuestros pecados y creímos en él; por eso, hoy somos considerados sus hijos y herederos de su gracia. Lo que nos da el consuelo y la esperanza de saber que detrás de cada puerta que se cierra frente a nosotros, en cualquier área de nuestra vida, hay una bendición. Cuando una puerta se cierra aprendemos, adquirimos experiencia, maduramos, nos hacemos más valientes y somos bendecidos porque, a los que amamos a Dios, todas las cosas (buenas y no tan buenas) nos ayudan a bien. (Romanos 8:28)  

No sé cuál es la puerta que hoy se cierra frente a tus ojos, Dios sí lo sabe. Y él quiere que de esto aprendas la lección, que sigas confiando en él y esperes pacientemente porque mañana no sólo una sino dos o más puertas se abrirán para ti delante de tus ojos, y recordarás el pasado como un momento que te permitió ver y gozar de la gloria y bondad de Dios.  

Confía y espera, él no retrasa sus promesas.  

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,  
Laura Sánchez.

Oremos sin cesar, sin cansarnos, sin desanimarnos ¡Oremos siempre!

Dios nos pidió orar y nos indicó de qué forma hacerlo. Nos dijo que la forma debía ser incesante. Eso quiere decir, continua, permanentemente, de forma perdurable sin interrupciones y de forma prolongada. Todas estas palabras son sinónimos de la palabra “incesante” y creo necesario escribirlo porque a veces nuestras oraciones tienen fin, se hacen temporales y dejamos de persistir en oración y súplica al Señor. Dios no está sordo, él nos escucha en todo momento, Dios no está ciego, él conoce y ve nuestra necesidad, pero él es perfecto y responderá en el momento oportuno pero siempre a tiempo.

En estas semanas leyendo las últimas noticias el mundo, me invade, más que de costumbre, un deseo enorme de orar por los demás, por ellos, por los más necesitados, por ti y por mí, por los niños, por los desamparados, por los que no tienen un hogar, una manta para arroparse en mitad de una noche fría. Me duelen las noticias de nuestro mundo y seguramente a ti también. Hoy, te invito a que juntos oremos. Oremos por los motivos que nos urgen, por la sociedad en la que vivimos, por nuestras familias. Si tienes un motivo especial por el que quieres que oremos compártelo, es el momento.

Siéntete en libertad de pedir apoyo en oración y sino tienes motivos, aquí comparto algunos motivos que nos atañen a todos como seres humanos y que debemos poner en manos de Dios.

-Por la sanidad de tantos enfermos e infectados por el virus de ébola en el mundo.

-Por los cristianos perseguidos en oriente y alrededor del mundo.

-Por la paz de Israel y los creyentes torturados.

-Por los terremotos que azotan con frecuencia los últimos años el planeta.

-Por la crisis espiritual y ausencia de Dios en el corazón de los hombres.

-Por la crisis económica que sume en absoluta pobreza a muchos países.

-Por los líderes del mundo para que vuelvan sus ojos a Dios y sepan dirigir las naciones.

-Por los niños, mujeres y ancianos maltratados por grupos terroristas.

Hay más motivos de oración, si tienes uno ayúdanos a incluirlo en la lista y a tu lista personal añade uno o más motivos, para que ores por los demás, fue lo que nos pidió nuestro Padre.

Trabajado y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Donde estés y como estés, acércate a Él.

¿Cuántas veces, como esta mujer, sentimos desmayar y estamos sin fuerzas para luchar y continuar? En el mundo estamos y vivimos aflicción. Jesús dijo que así sería y que no es fácil, pero en él está nuestra fuerza y esperanza, en él está nuestro consuelo y ánimo en mitad de la prueba.

¿Qué prueba enfrentas hoy? Mi prueba hoy es diferente a la de ayer, hoy es económica, ayer fue de salud y mañana no sé qué vendrá, pero sí sé dónde está mi refugio y consuelo. No quiero volver a caer derrotada sobre la mesa, cansada y agotada de luchar en mis propias fuerzas. Quiero declarar lo que soy y quién es mi Padre. No tengo porque estar sumida en la tristeza y la angustia si conmigo está él. Esto es lo que quiere el enemigo, que estemos tristes, cabizbajos, desanimados, sin esperanza. Pero nosotros debemos levantarnos, erguir nuestra cabeza y recordar lo que somos.

Únete a mí y juntos declaremos que sabemos en quién hemos creído, que nuestro Padre no está ciego ni sordo y antes de que abramos nuestros labios y hablemos, él conoce nuestras necesidades. Declaremos que nuestro Padre es invencible y poderoso y nada hay que escape de sus manos. Él es el dueño de la plata y el oro, él hizo, creó y derribó, él puede volver a enderezar lo torcido. Entonces en oración entregamos hoy toda crisis económica, toda enfermedad, tristeza, duelo, afán; todo problema familiar, pleito, división y asunto que no podemos controlar. Pon en sus manos y encomienda tus necesidades y confía.

Cuando enfrento pruebas y dificultades como hoy, cuando llegan las deudas y no hay con qué pagar, cuando estamos débiles de salud y los médicos no dan esperanzas, cuando tras una cosa viene otra y no sabemos cómo responder, vuelvo mis ojos al cielo y voy a él, al único lugar donde realmente tengo ayuda y consuelo, al único donde realmente hay ayuda.

Me cansé de ir donde otros, que al igual que yo tienen problemas y ninguna solución porque su poder, como el mío, tiene límites. Me cansé de desesperar y ver caer mi fe sobre la mesa. Me cansé de creer las mentiras del enemigo. Mi Padre es fuerte y nadie como él. Soy su hija y él me defenderá. ¿Cómo? No lo sé, pero él lo hará. Mi Dios puede romper cerrojos, abrir puertas, hacer llover, proveer y unir lo separado. Él me ayudará. Él te ayudará. Confiemos y animémonos porque ¿qué les puede faltar y pasar a los hijos del Rey del Universo?

Y como dijo Pedro: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida Eterna. (Juan 6:68).

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.