¡Oremos! Él dijo que estas cosas pasarían.

POSTAL 974

Hace una semana el Señor me dio la oportunidad de emprender un viaje al extranjero para prepararme en un segundo idioma y no me ha sido posible diseñar ni compartir ninguna postal y pido disculpas a todos los lectores de Arte y Diseño para Cristo por este largo silencio,pero hoy era imposible callar y permanecer impasivo ante los recientes acontecimientos, no podía evitar compartir un clamor U R G E N T E por el mundo y cada habitante de la tierra, porque de alguna manera todos, siendo conscientes o no, somos responsables de lo que le pasa en y  a nuestro planeta, un regalo de Dios que no hemos cuidado sino explotado excesivamente y hoy nos pasa factura.

En diferente orden los titulares son desastrosos. Hace dos días un terremoto en Ecuador quitó la vida a 443 personas y dejó innumerables heridos, perdidas y casi 3.000 familias afectadas. Pero antes, exactamente 1 día, en Japón se registraba un terremoto con alerta de tsunami. Mientras en Texas las inundaciones dejaban esta semana otra cantidad de perdidas y familias afectadas.

Un desastre de la naturaleza, un terremoto tarda pocos segundos, pero levantarse de la tragedia y recuperarse tarda mucho tiempo. Oremos por todas las victimas y sobrevivientes de estas tragedias. Oremos por Ecuador, Japón, Oriente, oremos por las naciones del mundo y sus habitantes, para que el Señor restaure y fortalezca el corazón y espíritu de los que le buscan.

Al otro lado del mundo, en oriente, hoy mueren 30 personas por la explosión de una bomba en Kabul y ayer morían niños en África y Siria de hambre y de sed y seguimos sumando muertos, desgracias y tragedias, da igual donde estemos, seguimos sumando maldad y sembrando destrucción. Los hombres necesitamos volver nuestro rostro y corazón a Dios. Necesitamos caminar de su mano y cuidar, siendo buenos administradores, lo que él nos ha dado. Oremos por la paz, tranquilidad y seguridad de oriente; países en perpetuo conflicto y guerras sin fin. Pidamos al Dios del cielo por la protección y vida de todos nuestros hermanos en la fe, cristianos perseguidos, maltratados, torturados y asesinados por su fe. Oremos porque este cúmulo de cosas no son causalidad, son advertencias, son señales.

Recordemos lo que dijo nuestro Señor Jesucristo a los apóstoles y veamos si se asemeja a este tiempo….ellos también preguntaron y él respondió. Leamos: (Mateo 24:3,9)

–Dinos, ¿cuándo han de ocurrir esas cosas?
¿Cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?
 Jesús les contestó:
–Tened cuidado, que nadie os engañe. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: ‘Yo soy el Mesías’, y engañarán a mucha gente. Oiréis de guerras y rumores de guerras, pero no os asustéis, pues aunque todo esto ha de llegar, aún no será el fin.
Porque una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro, y habrá hambres y terremotos en muchos lugares. Sin embargo, todo eso apenas será el comienzo de los sufrimientos. “Os entregarán para ser maltratados, y os matarán, y todo el mundo os odiará por causa mía.
Uff, Jesús no pudo ser más claro y leer estos versículos me da escalofrío porque son sucesos que vemos y vivimos a diario. ¿Tú que sientes? ¡Es tiempo de tomar la armadura y orar! Es tiempo de clamar al cielo y pedir perdón, justicia y misericordia. Es tiempo de creer y compartir con los demás, porque el tiempo está cerca!.
Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.
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¿Hasta cuando hará el hombre lo malo?

Arte y Diseño para Cristo

Hace solamente 4 meses lamentábamos a nivel mundial la barbarie de un atentado terrorista que se cobraba la vida de 130 personas en París y hoy, una vez más, frente a nosotros otro ataque sin precedentes en el corazón de Europa. Un grupo terrorista, amparado en un dogma trascendental, radical y violento vuelve a aniquilar la vida de inocentes, esta vez en Bruselas.

Y entonces ocurre lo de siempre, hay tristeza, temor, clamor y desespero. Unos culpan a las victimas y otros justifican los ataques porque es la consecuencia de una previa invasión cultural y económica. ¿Consecuencia de qué? Consecuencia de nada. La muerte de unos a otros no debería ser la respuesta. Esto se llama en cualquier lugar del mundo, violencia, venganza, perversión, transgresión, ofensa, pecado, maldad, barbaridad.

La tragedia de hoy en Bruselas la ven nuestros ojos en la televisión y la prensa pero hay muchas otras que no vemos pero allí están. Muchos mueren en silencio ante los medios de comunicación y entonces no nos enteramos, pasa desapercibido pero en otros lugares del mundo no mueren 130, sino más de 3000 personas en otras circunstancias; como los cientos de sirios que han muerto ahogados en el mar Egeo y mediterráneo intentando huir y salvar sus vidas de una guerra que ha desbastado su tierra y sus vidas. Muchos otros mueren de hambre en África y otros a manos de la violencia y criminalidad en América.

Hoy, la necesidad el mundo es simple. ¡Volver a Dios! Pero en el corazón de los hombres, sigue habiendo soberbia, necedad y orgullo. Sigue habiendo antipatía hacia Dios, hacia la paz, el perdón y la reconciliación.

!Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. (Isaías 1:4)

Oremos por la paz del mundo, por la paz de las naciones. Oremos para que no haya más muertes de gente inocente a causa de las guerras que se inventa el hombre para saquear, robar y dividir. Oremos por los dirigentes y líderes de las naciones para que Dios gobierne en sus corazones y ellos tengan la capacidad de llevar a sus países al crecimiento social, económico y político. Oremos por los niños, mujeres, ancianos y hombres victimas del atropello de unos cuántos que persiguen el poder. Oremos porque nuestra especie necesita con urgencia a Dios en su corazón.

Y el pueblo se hará violencia unos a otros, cada cual contra su vecino; el joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble. (Isaías 3:5)

Esta semana es un tiempo especial de reflexión por la Semana Santa. Es propicio para clamar por el mundo y hablarle a los demás del amor de Dios. Es tiempo de hacer algo para que en nuestra tierra haya paz. Presentemos a los demás nuestro salvador. El único que podrá sanar el dolor de nuestro mundo. Hablemos de Jesucristo a los demás y reflejemos su amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Cansado de hacer el bien sin recompensa?

Arte y Diseño para Cristo

El Señor nos reta constantemente a ser pacientes, compasivos, misericordiosos y justos en la misma medida con la que él lo ha sido con nosotros para que no nos olvidemos de su amor e infinita misericordia. Dios quiere que como él es con nosotros seamos nosotros con los demás, pero cuanto nos cuesta! La medida de amor, renuncia y misericordia es muy alta para nuestra humanidad y razón. ¿Por qué vamos a ser buenos en medida extrema? ¿Por qué vamos a poner la mejilla de nuevo? ¿Por qué, por qué, por qué y por qué? Porque si! Porque él lo hizo por ti y por mí y lo sigue haciendo aun a pesar de nuestros innumerables errores y faltas. Aun siendo conscientes del pecado y de su perdón seguimos fallando y él vuelve a poner su mejilla para restaurarnos, entonces por qué no habremos de hacerlo nosotros?

“Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5: 39)

¿Has sentido alguna vez que das sin medida y a cambio sólo recibes ingratitud y más exigencias? No eres la única persona, ni tú ni yo somos los únicos, muchos se sienten igual y viven la misma situación. Porque mientras nuestro espíritu se dispone hacer el bien y ayudar, la carne grita y reclama: ¡No lo hagas! ¿Por qué tú?

Creo que el principal motivo y la razón que nos motiva a servir y ayudar a los demás, es nuestra fe en Jesucristo. Él, sin conocernos lo dio todo por nosotros. Sin saber quienes éramos y que diríamos lo dio todo si condiciones ni exigencias. Jesús renunció a si mismo por amor y no valoró si lo merecíamos o no, porque de haberlo hecho su muerte no habría sido suficiente para la cantidad de maldad, pecado, indiferencia y frialdad de los hombres; pero él no escatimó nada y se entregó, por eso hoy. Nuestro objetivo es ser imitadores de Cristo, renunciando a la carne e imitando su carácter. Sirviendo y ayudando a los demás.

¿Te cansas? ¡Yo también! Pero que tú fuerza sea la fortaleza de Cristo que nunca se cansa y antes aumenta su paciencia para con nosotros.

¿Te agota ayudar a quién no valora tu ayuda? ¡A mí también! Pero que nuestro consuelo sea el amor de Cristo que llevó a la cruz para darnos vida por la eternidad. Si lo hizo él, porque no hacerlo nosotros.

“Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal”. (1 Pedro 3:17)

Parece una actitud servil y dócil. Una actitud fuera de lo común, pero eso es precisamente lo que caracteriza a los hijos de Dios. Estamos en el mundo pero no actuamos como el mundo, somos diferentes. Así que aunque padezcamos o suframos sirviendo y poniendo toda la carne en el asador, como dicen por ahí, sigamos con nuestra tarea que a su tiempo segaremos, nuestro jefe, todo lo ve y conoce; él paga y multiplica. Lo creo y doy testimonio de ello. Cuando nada tuve y serví. Dios vio con agrado mi actitud y recompensó mi acción y nunca me ha desamparado ni nada me ha faltado.

No ayudemos por la retribución. Demos y ayudemos por que de él hemos recibido. Demos porque es una forma de alabar y honrar a Dios, porque él ama al dador alegre y retribuye la obra de cada uno. No nos demos por vencidos, recordemos el padecimiento de Cristo como nuestro motor para seguir dando y sirviendo a lo demás. Seamos embajadores de los cielos donde vayamos. Que los demás no nos vean a nosotros sino a Cristo en nosotros.

“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra”. (2 Crónicas 15:7)

Así que con la palabra que el Señor nos da el día de hoy la misión está clara, servir sin rendirse, ayudar sin esperar nada a cambio. Dar sin medida como él nos ha dado.

Entonces digamos juntos: “Gracias Señor por tu misericordia y eterna justicia. Gracias por tu piedad y paciencia, por enseñarnos y pedirnos que seamos como tú para que nuestro mundo cambie y haya paz y bien entre nosotros. Ayúdanos a entender el propósito de tu obra y plan de amor. Ayúdanos a ser reflejos de ti cada día con todas las personas que nos rodean. Pidan o exijan, ayúdanos a dar, tú te encargarás de hacer justicia y de confrontar el corazón de lo ingratos y desagradecidos, a nosotros no nos corresponde. Así que hoy te pedimos nos des un corazón grato, justo y amoroso que ayude sin condiciones a los demás, como tú nos has servido y ayudado.” En el nombre de Jesucristo oramos y te lo pedimos”. Amén.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.”

(Gálatas 5:13)

Así que siendo libres, elijamos hacer el bien y servir a los demás en amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Si tropiezas o caes él te sostendrá!

Arte y Diseño para Cristo

La perspectiva que se tiene del mundo cuando perdemos el equilibrio con un tropiezo y caemos al suelo, es gigante. El suelo ocupa un gran ángulo en nuestra mirada y en cámara lenta somos testigos de la caída pero no somos conscientes de ello hasta tocar tierra firme, que es cuando realmente duele y hace daño.

¿Cuántas veces hemos tropezado y sin esperarlo hemos terminado en el suelo? ¿Cuando fue la última vez que te caíste? Quizás no hayas tropezado apenas, salvo en tu niñez, pero hay otros, que hemos tropezado en la infancia y aún hoy, siendo adultos seguimos resbalando y cayendo.

Caer es una condición del hombre desde la creación. Caer es derrumbarse, venirse abajo, perder el equilibrio y tropezar. Dios sabe cómo somos porque él nos ha creado y conoce nuestras debilidades y flaquezas, por eso extiende su mano para rescatarnos y ofrecernos seguridad. ¿Se puede amar más?

Por eso hoy Dios nos dice: Si has caído ¡levántate! Si has tropezado, corrige la postura y continúa el camino. ¡No te lamentes, limpia tus rodillas y sigue! No pierdas el tiempo recordando el tropiezo, aprende y presta atención al camino para no repetir y volver a resbalar. Pero como somos vulnerables, Dios nos ofrece su mano para sostenernos y levantarnos. Así que debemos dar gracias al Señor por su misericordia, amor y fidelidad, porque a pesar de nuestros errores, él siempre está para sustentarnos y salvarnos.

¿Dolerá la caída? Claro que sí, pero con la cicatriz aprenderemos y será menos probable tropezar por segunda vez. Dice la palabra de Dios que él sostiene a todos los que caen, no sólo a unos cuantos, sino a todos y esto es símbolo de la infinita misericordia del Señor para con los hombres, porque al caer no nos deja tendidos en el suelo sino que nos brinda su ayuda y con su brazo nos soporta para levantarnos. Sostener es un palabra que casualmente empieza con la sílaba “SOS” que puede relacionarse con al señal de socorro y petición de ayuda que se utiliza a nivel mundial. Popularmente se cree que esta señal significa “Save Our Ship” (salven nuestro barco), “Save Our Souls” (salven nuestras almas) o “Send Out Succour” (envíen socorro). Pues ante el peligro y riesgo, Dios nos SOStiene! Tenemos el mejor seguro y salvavidas en caso de peligro.

De la misma manera, el versículo del salmo 145 que comparto en la postal de hoy marca una diferencia con los oprimidos (afligidos) porque a ellos, Dios no sólo los sostendrá sino que los levantará. Hay varias consecuencias en una caída. Algunos nos raspamos pero otros sufren fracturas y la gravedad es mayor. Ellos, los más débiles serán sostenidos y levantados por el Señor. Gocémonos y alabemos al Señor por su bondad, por tener con nosotros paciencia y estar siempre dispuesto a socorrernos y ayudarnos. Digamos juntos:

“Gracias Padre por tu eterna bondad y misericordia. Danos discernimiento y sabiduría para no caminar por sendas peligrosas que nos expongan a tropezar. Ayúdanos a ser fuertes ante la caída y permite que aprendamos la lección de cada tropiezo para no repetir el mismo error. Danos coraje y valentía para levantarnos y seguir andando. Queremos sujetar tu mano para evitar caer, no permitas que nos alejemos de tu dirección porque somos más vulnerables”. En el nombre de Jesucristo, Amén.

Limpiemos nuestras rodillas y apoyémonos en la mano de Dios para levantarnos. Y si estamos sin fuerzas en el suelo, clamemos al cielo porque él nos escuchará y en nuestra aflicción nos levantará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él amor de Dios nunca cambia!

Arte y Diseño para Cristo

A pesar de nuestra rebeldía, ¡Dios nos ama! Digo a pesar porque aunque no parezca ni lo creamos, tú y yo somos en algunas ocasiones, rebeldes, necios y tercos. Aunque amamos a Dios, a veces, vamos por la vida conforme a nuestros deseos y necesidades y no conforme a los deseos ni voluntad de Dios. Eso es rebeldía.

¿Y qué hace un padre cuando su hijo es rebelde y hace lo que le apetece? ¡Lo sabemos bien! Las consecuencias de la desobediencia las conocemos por experiencia propia o porque es lo que hacemos o haremos con nuestros hijos. Lo primero es: el castigo, segundo: la reprensión y tercero: la lección. Pero el enfado y la decepción de un padre por la desobediencia de sus hijos suele permanecer por cierto tiempo; algunos lo recuerdan por largos años. Pero la noticia de hoy, es que a nuestro Padre Celestial y Dios eterno, el enfado y la ira le duran poco porque su misericordia es infinita y su amor inexplicable. A pesar de nuestra desobediencia y rebeldía, él nos ama y nos sana.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 145:8)

Esta sanidad hace referencia al perdón y a la restauración. Dios quiere nuestro bien y sabe que si fallamos, le necesitamos, entonces no se aparta, antes se conmueve y nos abraza. Él sólo espera que nos acerquemos y le contemos qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y sentir el arrepentimiento sincero de nuestro corazón, para lavarnos y sanar nuestro espíritu nuevamente. Y escribo nuevamente porque volverá a pasar y él nos volverá a sanar porque nos ama.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18)

Si embargo hay algo que no debemos olvidar, su perdón y misericordia no nos dan libertad para pecar. Entonces andemos en obediencia y sujeción en la vida, resistiendo la tentación y negándonos al pecado por amor a Cristo y a Dios Padre.

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

¿Has sido rebelde con Dios?

¿En qué desobedeciste?

No me lo digas, díselo a él,

que aún a pesar de tu error y pecado, te perdonará y seguirá amando.

A él que tendrá misericordia de ti y te mirará con amor y ternura. A él que será paciente y nunca

pagará conforme a la grandeza de nuestros errores. A él que con amor eterno te ha amado.

¡Bendito seas Señor, Dios justo y misericordioso!

¡Gracias por amarnos eternamente y no tener en cuenta nuestra transgresión!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Y tú ¿Cómo adoras a Dios?

Arte y Diseño para Cristo

La adoración o alabanza es el reconocimiento público o secreto que hacemos a Dios por su bondad y misericordia para con nosotros. El post de hoy, lo empiezo con una pregunta. Y tú ¿cómo adoras a Dios? Es un planteamiento que nos permite reflexionar respecto a nuestra forma de honrar, alabar y adorar al Señor. ¿En qué momento alabas a Dios, diariamente o de domingo a domingo? ¿Qué te motiva a alabar al Señor? ¿Alabas a Dios por gratitud o por admiración? ¿Cuál fue el último tiempo de adoración que tuviste para Dios? ¿Esta mañana?, ayer, hace una semana?

Algunos creyentes tienen un concepto errado de alabanza considerando que alabanza es sólo el canto de adoración que se hace cada domingo en la iglesia durante el culto, pero realmente existen innumerables formas de alabar a Dios. Al Señor podemos darle gracias por su amor y eterna bondad cada día y podemos hacerlo a través de la oración. Con nuestro tiempo diario de intimidad con el Señor, al despertar, al medio día, en la noche, tenemos la oportunidad de alabarle y exaltar su nombre.

Podemos honrarle entonando un canto, escribiendo una mensaje, leyendo su palabra, escudriñando y profundizando en ella. Le adoramos cuando somos obedientes y consagrados. Cuando ayudamos a otros y compartimos el mensaje de salvación.

No te limites a cantar los domingos, ni a compartir mensajes bíblicos de vez en cuando. Alaba a Dios en tu relación con los demás, obedeciendo y poniendo en práctica su palabra. Amando a tus enemigos, perdonando a los que te han hecho daño, ayudando al débil, prestando al necesitado y socorriendo al marginado. ¿ De qué forma alabas a Dios? ¿De qué forma lo hiciste hoy y lo harás mañana?

Cada día es una oportunidad para agradecer, para invocar el nombre de Dios y con un corazón agradecido reconocer el amor y justicia que renueva sus misericordias cada mañana para con nosotros. Alabar a Dios es decir que por él somos lo que somos, que por su gracia somos salvos, que por su poder y santidad somos vencedores y victoriosos, que por su gracia somos salvos y considerados hijos sin mancha.

Hoy, ahora, es el momento para decir con todas las fuerzas de nuestro corazón: G R A C I A S!!

Es tiempo de darle a él todo el honor que merece y todo la alabanza por lo que ha hecho para, con y por nosotros.

Y como escribió Pablo en la primera carta a Timoteo:

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo:1:17)

Manifestemos el aprecio y admiración que tenemos a nuestro Dios. Pongamos por encima de todo las características de su amor inagotable y los méritos y bondades de su esencia divina.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Aliméntate sanamente! Di no a la Desnutrición Espiritual

Arte y Diseño para Cristo

Hacemos dietas constantemente y nos ponemos a estricto régimen cuando terminan las vacaciones o pasan las fechas decembrinas. Nos exigimos y sometemos nuestra voluntad a una serie de alimentos que nos ayudarán a sentir mejor y a recuperar nuestra salud y bienestar. ¿Hacemos lo mismo con nuestro espíritu? Resulta que para el alma también hay recomendaciones y cuidados especiales.

Nuestro espíritu necesita un alimento especial para estar bien y a veces, por estar enfocados en nuestro cuerpo y su aspecto; nos olvidamos de nuestro interior. Si estamos bien por fuera pero mal por dentro de nada sirve, aunque nos esforcemos en estar en el peso ideal pero tengamos descuidado y olvidado nuestro espiritu nunca será suficiente, seremos seres incompletos, con un cuerpo saludable pero un espiritu hambriento. Por eso, antes de caer en desnutrición espiritual apliquemos las recomendaciones que Dios nos da y empecemos a nutrirnos y a recuperar.

Cuando tenemos sed bebemos agua hasta satisfacer la necesidad de líquido

Cuando tenemos hambre comemos para saciar nuestra necesidad de alimento.

Cuando tenemos el corazón y el espíritu necesitados, ¿Qué comemos?

A veces elegimos mal y nos alimentamos de forma perjudicial y dañina. Así mismo cuando no tomamos el alimento que restaura nuestro interior nos estamos exponiendo al raquitismo espiritual, al deterioro de nuestro espíritu, pero siendo consciente de ello, no permitamos llegar a este estado y cuidemos nuestro interior. Tenemos el alimento para consumir diariamente y nutrir nuestro cuerpo lo mismo que tenemos el alimento para nutrir nuestro espíritu. ¡Empecemos a cuidar y alimentar sanamente nuestro interior!

Las recomendaciones ya fueron dadas, ahora nos toca aplicarlas. Tenemos para beber y comer:

“El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.“ (Mateo 4:4)

“El que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.” (Juan 4:4)

“Jesús les dijo: «Yo soy el pan de vida. El que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Juan 6:36)

“Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual daré por la vida del mundo.”

(Juan 6:51)

“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados.” (Lucas 6:21)

“Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.“ ( 2 Juan 4:34)

“La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.” (Lucas 12: 23)

“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.”

(Juan 6:27)

“Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. (Juan 6:55)

“Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino,
Sin hallar ciudad en donde vivir.

Hambrientos y sedientos,
Su alma desfallecía en ellos.”

(Salmos 107:4-5)

 

Es el momento de alimentarnos sanamente. Si ya lo haces continua, no pierdas el hábito. Si habías cambiado tu alimentación ¡recupérala! Y si directamente te sientes desnutrido espiritualmente, ¡Come y bebe! Recupérate y alimenta tu espíritu para que crezcas y seas salvo. Aliméntate y comparte para que no haya desnutrición ni raquitismo espiritual en nuestro mundo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Siendo conscientes de nuestros días!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen que los seres humanos vivimos y enfrentamos diferentes momentos en la vida de confrontación interna, de toma de decisiones y un contraste de emociones. A estos momentos puntuales que ocurren en la vida de una persona se les llaman crisis; son momentos de profunda reflexión y elecciones que alteran para bien o mal el camino de la vida. Estos momentos ocurren en etapas de la vida marcadas por cambios y transformaciones, en el caso de la mujer, por ejemplo, ocurren en las etapas de la adolescencia, maternidad, menopausia y vejez. Con el paso de los años nos hacemos mayores y las prioridades van cambiando de importancia, crecemos, maduramos y gracias a Dios empezamos a ser conscientes de una u otra manera del paso del tiempo y de la medida de nuestros días.

En este versículo del Salmo 39 leemos la petición del salmista al Señor, en la que éste ruega ser consciente de sus años para poder reconocer la necesidad de Dios al saberse frágil y débil.

¿Somos conscientes nosotros de la medida de nuestros días? ¿Somos conscientes de nuestra fragilidad y lo vulnerables que somos? Pidamos a Dios cómo el salmista, nos haga conscientes de ello para buscar su rostro a tiempo y reconocer que sin él no somos nada y le necesitamos.

Al cumplir 30 años, un buen día me levanté e hice un recuento de mi vida y cuál fue mi sorpresa cuando empece a notar que de los 20 a los 30 habían pasado 10 rápidos años en los que a pesar de haber hecho montones de cosas a nivel profesional y personal, seguía con varios temas pendientes y cosas sin hacer y otra sin siquiera empezar. Hubo un poco de angustia y un leve arrepentimiento en mi corazón porque sentí que no fui consciente de los años que pasaron y hubo muchas cosas que no hice por temor, vergüenza, debilidad y falta de madurez. Pero aunque aún soy joven y no he perdido el tiempo, me recuerdo a mi misma que nunca es tarde, es el momento de ser consciente de que el tiempo pasa sin clemencia para todos y tomar acciones.

Llegar a este punto de reflexión me llevó a reconocer mi absoluta dependencia de Dios porque muchas de las cosas logradas y conseguidas hasta ahora sólo fueron posibles por su eterna misericordia e inmenso poder. Sin su ayuda, no habría logrado nada. Él abrió los cielos y derramó maravillas de los cielos en mi vida, aunque siga habiendo proyectos y metas inconclusas.

Con casi 32 años hay nuevos propósitos y proyectos de vida en mi corazón que están enfocados para ser realizados a partir de ahora, en los que quiero darle el primer lugar a Dios y crecer en mi relación personal con él y en el conocimiento de su palabra para seguir madurando hasta ser mejor persona, a la imagen de Cristo. No quiero que sea tarde y con el tiempo me detenga tristemente a lamentarme y preguntar, ¿Qué pasó? ¿Qué me lo impidió? ¿Por qué no lo hice? Porque ninguna sabiduría habrá en el lamento. Dios me ha dado vida y días para vivirlos sabiamente y gozarme en él y en su obra. Por eso hoy, te invito a reflexionar y preguntarte, ¿qué has hecho y que te queda pendiente? Pídele a Dios, junto a mí te conceda entendimiento y te haga consciente de la existencia de sus días y de lo frágil que eres para depender absolutamente de él.

Hoy, como el salmista reconozcamos la necesidad que tenemos de ser protegidos y guiados por Dios en cada cosa que hagamos y cada decisión que tomemos. ¡Le necesitamos y le pedimos que nos de sabiduría para ser conscientes de los días y los años que nos quedan de vida para aprovecharlos, saber invertirlos en edificar nuestro espiritu y caminar de su mano cada día.

¿Qué quieres hacer? ¿Qué se quedó pendiente? ¡No temas, hazlo!

¿Que dejaste de hacer y puedes retomar hoy?  Planes, proyectos y metas. Es tiempo de ser conscientes de nuestros días en la vida y nuestra fragilidad para animarnos a cumplir nuestros propósitos con la ayuda de Dios y que no venga, con los años, la queja y el arrepentimiento por no haber hecho más, habiendo podido y contando con la dirección y guía de Dios.

Hay planes muy básicos, otros representan decisiones que quizás puedan afectar a alguien, ora por ello y ponlo en manos de Dios. Él te guiará porque tu confianza y esperanza has puesto en él.

Ahora algunos ejemplos de proyectos y propósitos pendientes, si tienes más compártelos con nosotros.

– Leer la Biblia.

– Ayudar en un ministerio de la Iglesia.

– Compartir con la familia y amigos.

– Escribir una carta o un libro.

– Ser padres y educar con amor nuestros hijos.

– Adquirir hábitos alimenticios saludables.

– Participar de la alabanza.

– Apartarse de las malas relaciones.

– Dar el lugar que corresponde de Dios.

– Estrechar la relación con el Señor en oración.

– Dejar definitivamente un vicio.

– Confiar y esperar en Dios.

– Sanar relaciones dañadas.

– Terminar tus estudios.

– Practicar un deporte

– Aprender un idioma.

– Viajar y visitar a alguien.

– Practicar un Arte u oficio.

– Dedicar tiempo a servir y ayudar a otros.

– Dar testimonio y compartir la palabra de Dios.

– Liderar un ministerio o grupo de estudio Bíblico.

– Perdonar y pedir perdón.

– Depender de Dios y confiar en él.

– Luchar por nuestros matrimonios y relaciones familiares.

– Escudriñar su palabra para adquirir conocimiento.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Oración por Madaya, Siria!

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, mientras tú y yo tenemos para elegir que comer y que preparar, unos con más o menos suerte, pueden tomar su plato preferido y otros no tanto porque deben repetir lo que quedó del día anterior. En Siria, muchos no pueden elegir ni repetir, mueren de hambre.

No me gusta polemizar con imágenes trágicas y tristes, pero hoy, no encuentro otra forma de representar el hambre y la necesidad de ayuda para este pueblo, ayuda en oración y clamor por ayuda, cese del conflicto, conciencia para sus lideres y gobernantes, paz, abastecimiento, sanidad y provisión urgente de alimentos y medicina para los habitantes de esta nación, especialmente la ciudad de Madaya. Jamás habrás oído mencionar esta ciudad, como yo, pero ¡existe! Se trata de una pequeña ciudad montañosa cerca de Damasco, en el suroeste del país.

Desde hace cinco años, la ciudad ha sido blanco de la guerra, al ser asediada por simpatizantes de las fuerzas del gobierno y las milicias libanesas,  entorpeciendo y dificultando el transporte de alimentos y medicina. Esto ha ido en aumento y ha causado la muerte de varias personas adultas y niños, por inanición. Ahora la noticia se conoce y el mundo está volcado, intentando ayudar, pero el riesgo es que puedan recibir las ayudas antes de morir.

Oremos por ellos, por los niños, mujeres, hombres y ancianos. Por todos los habitantes Sirios, porque en este momentos son muchos los pueblos que como Madaya son victimas directa de la guerra. Oremos para que Dios detenga la obra del enemigo y no siga permeándose la maldad en esta nación. Oremos por sabiduría y entendimiento para los gobernantes y fuerzas militares de este país, para que no atenten contra sus ciudadanos.

Seamos conscientes de lo que tenemos y de lo que podemos compartir con otros. Ya sé que no podremos ayudar directamente a los habitantes de Madaya, pero si podemos ayudar invocando el nombre de nuestro Dios y pidiéndole que tenga misericordia y extienda su mano en favor de estas personas débiles, inocentes y desfavorecidas, victimas de la violencia y de la guerra. Te invito a orar y clamar al cielo por Madaya, ¿Te animas? ¡Él nos responderá!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Empezamos el año y seguimos orando!!

Arte y Diseño para Cristo

Hace pocos días, exactamente el 28 de diciembre muchos empezábamos a despedir el 2015 y esperábamos con alegría un nuevo año, pero para otros no empezó nada porque lo perdieron todo, sus seres queridos, su casa, su escuela, su granja, sus animales, lo que les daba el sustento.

Hace una semana, Estados Unidos vivió una oleada de tormentas y tornados que causó 44 muertes en varios estados del sur del país. Uno de los más afectados Texas. Lo comparto y cuento con tristeza porque ha tocado de cerca a un miembro de mi familia. Se trata de mi primo, casi hermano, vive en Dallas y aunque él se encuentra bien, me ha comentado que ha sido una tragedia sin precedentes, algo que no suele ocurrir por estas fechas porque los tornados que ya se conocen y ocurren en Estados Unidos se presentan en otras temporadas del año. Este tipo de tormentas, son un fenómeno de la naturaleza que no se esperaba ni estaba previsto para la temporada invernal. Pero ha ocurrido y ha afectado a varios estados. Alabama, Arkansas, Illinois, Misisipí, Missouri, Tennessee y Texas, el más afectado. Con vientos de hasta 321 Km por hora.

Los afectados y desplazados siguen ahí, no han celebrado nada porque nada les quedó. Es una situación que sólo nos anima a orar, a clamar, a interceder por ellos y por nosotros. Hemos perjudicado el regalo que Dios nos dio, hemos maltratado el medio ambiente y arruinado, poco a poco, la naturaleza.

Cada día somos victimas de nuevas enfermedades por el deterioro de la capa de ozono, expuestos directamente a los rayos del sol y agentes tóxicos que sobrevuelan el aire contaminado. Además de descuidados e irresponsables con el planeta, cada día hacemos cosas peores que decepcionan a Dios y hablo en primera persona y me incluyo, porque aunque yo no ponga bombas ni atraque bancos, puedo pecar por omisión. Por no hablar, por no compartir, por no actuar, por no ayudar a otros, por no reciclar, por desperdiciar el agua, por ejemplo.

El post de hoy es una invitación a ser conscientes del daño que estamos causando, del que somos participes y pronto las futuras victimas. Oremos por nuestro planeta, por la conciencia de los seres humanos, por los afectados a causa de estos desastres de la naturaleza, por las familias que perdieron sus seres queridos y hoy no tienen donde dormir. Oremos para que sus necesidades sean suplidas. Oremos por nosotros, para que actuemos a tiempo y podamos ayudar a detener el deterioro del medio ambiente, que poco a poco nos pasa factura. Clamemos al cielo y pidamos perdón al Señor por ser mal administradores de lo que él nos ha dado. Pidamos perdón a Dios por no actuar, por guardar silencio y pasividad, por ver como se deterioran las cosas y no pensar en soluciones. Quizás tú si recicles y colabores ahorrando agua, pero quizás lo hiciste por un tiempo y ya no, o quizás no lo hagan tus hijos, ni tu marido. Oremos para que seamos agentes de cambio en este aspecto que es igual de importante al espiritual.

¿De qué forma puedes empezar a colaborar en el mantenimiento de nuestro planeta? Recordemos que Dios lo hizo todo bello y perfecto para que lo disfrutemos y cuidemos. Sigamos orando, es algo que nos afecta y nos incluye aunque haya ocurrido a cientos de kilómetros de distancia.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Ayer oramos y hoy también!

Arte y Diseño para CristoLa oración debe ser una actitud diaria de un cristiano y con mayor urgencia en los días que vivimos. Oramos por muchos motivos pero algunos necesitan un clamor unánime de los creyente. Un clamor al Dios del cielo para que perdone nuestros pecados y errores y nos de fortaleza para enfrentar estos tiempos. Sabemos que estás cosas tienen que ocurrir porque escrito está, que así será y nos será por señal de los últimos tiempos.

El fin de semana orábamos por México y hoy es el turno para Oriente Medio. Un terremoto de 7,5 grados a sacudido Pakistán y parte de Afganistán, llegándose a sentir inclusive en la India. Hay perdida humanas y materiales. Ellos, de los que poco conocen a Cristo, necesitan nuestra oración. Haz que hoy quepa en tu oración un clamor por este pueblo.

Oremos por cada familia que ha perdido a sus seres queridos y los que están heridos y desaparecidos. Oremos para que el movimiento de la tierra cese y no se agite con violencia. Dios tiene el control y poder sobre todas las cosas, no queda duda. Si oramos él nos escuchará, entonces hagámoslo. Oremos por estos países que además de escasez, pobreza, violencia y guerras deben enfrentar desastres naturales. Dios tenga misericordia de ellos y no permita que les olvidemos.

Muchos no conocen el amor de Dios, han crecido en una cultura religiosa cerrada y radical que los priva de la verdad. Oremos por los pocos cristianos que habitan este lugar de la tierra para que la mano de Jehová los proteja y defienda. Nuestros hermanos cristianos en oriente medio son perseguidos y torturados por su fe. Clamemos al cielo para que la mano del Señor los guarde.

No quiero juzgar su dogma, sólo pedir oración por ellos, porque hoy nos necesitan. Comparto esta bella imagen en la postal de hoy porque aunque no lo creamos, yo la primera, es un paisaje de Afganistán, del que sólo se nos enseñan tragedias y violencia. Oremos para un día haya paz en esta tierra y corazones rendidos al Dios de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Que los días grises aumenten tu fe!

Arte y Diseño para CristoUna vez más, Dios me enseña y me permite re-aprender que del afán no queda sino el cansancio. Él es dueño y señor de todo. Si él quiere él lo concede, si él no quiere, él quita, arrebata y cierra puertas para darnos a cambio algo mejor.

Hace pocos días pedía en oración un empleo y estuve presentando entrevistas de trabajo pero en todas, las exigencias eran insuperables y los sueldos irrisorios. Dios permitió que encontrara una oferta de empleo para la temporada de Navidad como gestor de pedidos y participé presentando mi curriculum junto a otras 799 personas, de las que seleccionaron únicamente 80 perfiles para entrevistas grupales y en los que estaba, gracias al Señor, mi curriculum.

Pasada la primera entrevista, llamaron a 20 candidatos para presentar una segunda entrevista con una prueba de 1 hora, que incluía cálculos matemáticos, razonamiento abstracto, pruebas de lingüística, vocabulario y hasta dibujos. Vamos! Que parecía una prueba para la NASA. Las esperanzas se reducían porque había que pasar una última prueba con el Sr. Martí, director de la compañía, quién elegiría finalmente a las 6 personas que ocuparían las vacantes libres. Éramos varias personas todas con la necesidad de un empleo, pero quizás unas con más necesidad que otras, con motivos y cargas personales diversas. Oré por ello y le pedía a Dios que le diera el trabajo a las personas que más lo necesitasen.

Me llamaron la misma tarde para decirme que tras todas las pruebas y entrevista con el director no había sido seleccionada, pero que se quedarían con mis datos por si surgiera una necesidad en la empresa más adelante. Acepté y hace cuatro horas ha sonado mi teléfono para decirme que mi perfil ha sido seleccionado en la reserva que tenían, para ocupar una de las plazas que a última hora quedó vacía. Y sin esperarlo ni imaginarlo empiezo a trabajar mañana. Días atrás había desánimo y tristeza en mi corazón porque seguía siendo una persona más desempleada de las estadísticas que inundan el desempleo en España, pero él, no nos desampara. Él conoce nuestras necesidades y suple nuestras carencias. Él conoce lo que es mejor para nosotros aunque tengamos que esperar. Por eso hoy escribo.

La lluvia y el frío son sinónimos de cambio, de temporal, de invierno. Cuando llueve y cambia el clima viene el desánimo y la tristeza como consecuencia pero no a todos nos afecta el cambio de estación de la misma manera. No tenemos el mismo clima en todas partes, ¡menos mal y gracias a Dios por ello.

Pero aunque estés en el trópico y de otoño sepas poco, a veces vienen fuertes temporales que golpean nuestras emociones y sentimientos. Temporales que nos atrapan y alejan de la verdad y la paz. Hay momentos en los que llueve tanto que se hace imposible soltar el paraguas, pero hoy, aunque lluevan rayos y centellas sobre tu vida, aunque el sol se esconda tras las nubes y lo único que podamos ver sea gris, sigamos confiando!

Qué los días grises antes de entristecer nuestro espíritu aumenten nuestra fe, porque después de la lluvia sale el arco iris y cosas grandes tiene nuestro Dios reservadas para nosotros.

Él tiene pensamientos maravilloso para nosotros, pensamientos inimaginables de bondad, paz y bienestar. Jamás pensamientos de mal, todo lo contrario; nuestro padre quiere darnos lo que esperamos, pero todo en su momento. Quizás su respuesta tarde, pero llegará. Lo más importantes es confiar en su voluntad porque ¿qué puede darnos el Señor que no sea para nuestra bendición? Él conoce todas y cada una de nuestras necesidades desde antes que abramos nuestros labios.

Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.(Mateo 6:8)

 Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. (Isaías 65:24)

¡Confiemos porque nuestro mañana, está en buenas manos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Aunque creas que no puedes hacer nada, puedes ¡Orar!

Arte y Diseño para Cristo

2 de septiembre de 2015, siglo XXI, con tecnología punta y grandes conocimientos que nos permiten el desarrollo de herramientas para obtener “supuestamente” una mejor calidad de vida. Pero ¿a cambio de qué? Un planeta contaminado y deteriorado, hambre en el mundo, guerras innecesarias por codicia, extinción de naciones por ambición y poder. El mundo es moderno, sí. El mundo goza de grandes alcances tecnológicos y arquitectónicos pero mientras tanto el egoísmo y la idolatría corrompe el corazón de los hombres y nos encontramos frente a sucesos que anuncian la decadencia de la humanidad y el pronto regreso de nuestro Señor. Ante este panorama no sé cuál es tu pensamiento y reflexión pero el mío es: “Señor te necesitamos, ven pronto!”

Hoy, siguen muriendo decenas de personas, niños, hombres y mujeres que huyen de la guerra, una guerra que ellos no querían ni buscaban. Una guerra absurda por ideales que se apartan del amor. Hoy, mientras tú y yo elegimos que comer hay muchos que se acostarán con hambre y sed.

Hoy, cientos de animales huyen de su hábitat perseguidos por máquinas que destruyen la naturaleza. Hoy, mientras tú y yo nos preparamos para ir al trabajo hay muchos que se preparan para saltar un muro, cruzar una frontera o lanzarse al mar en busca de una oportunidad.

Hoy mientras tú y yo vamos al gimnasio y cuidamos nuestro aspecto físico otros cuidan por su vida y huyen al ser perseguidos. Son las decenas de refugiados que hoy piden ser escuchados y tenidos en cuenta.

Esta noche habrá cientos de programas basura en la televisión, contenidos que no edifican y perturban el corazón y la mente, pero mientras muchos pierden el tiempo, tú y yo, podemos elegir recordar las necesidades del mundo y orar por ellas.

Mientras tú y yo sabemos a quién invocar y clamar en medio de la tribulación que vive nuestro mundo, muchos no saben a donde dirigirse ni a quién pedir porque no conocen a Dios. Hoy, es el día para orar, clamar, pedir, interceder, pero no sólo por ti ni tus necesidades, hoy es el momento de clamar por ellos, por los necesitados, los perseguidos, los refugiados, los desplazados, los niños y niñas explotados y maltratados. Esto no es algo que sólo ocurra en una parte del planeta, lo sorprendente es que ocurre al sur, al norte, al este y al oeste y seguimos andando inmunes al dolor y a la necesidad urgente que tiene nuestro mundo de paz y de amor ¡¡¡Necesidad de Dios!!!!

¡Clamemos y él nos escuchará!

Clamemos para que él nos conceda misericordia, bondad, justicia, clemencia, piedad, amabilidad, comprensión, caridad, amor y tolerancia. Todos somos iguales. ¿Elegimos dónde nacer? ¿Elegimos dónde crecer y tener lo que tenemos? Ellos tampoco. Oremos por todos, porque hoy, mañana y por siempre necesitamos el favor y la misericordia de Jehová de los ejércitos!

Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.

Marcos 13:33

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Oremos !!!!

Arte y Diseño para Cristo

Vivimos una conmoción global, amenazas, persecusión, hambre, guerras y rumores de guerras. Naciones enfrentadas y otras atacados. ¿Qué estamos esperando? Es tiempo de orar.

Jesús nos habló de que este tiempo llegaría y parece que sus palabras coinciden con los titulares de las noticias.

Unámonos y clamemos al Señor por la paz de nuestra tierra, por la paz en las naciones. No importa donde estemos ni que idioma hablemos, es tiempo de inclinar nuestro rostro y con un corazón humilde interceder por los afligidos, perseguidos, maltratados. Es tiempo de orar por aquellos que no tienen trabajo, salud, que exponen su vida diariamene en conflictos civiles, por amor y fidelidad a su fe y por guerras declaradas de las que son victimas.

Oremos sin cesar el día de hoy por el mundo, el planeta tierra, por tu nación, mi nación, la nación vecina, la nación lejana. Oremos por Israel, Argentina, Venezuela, Canadá. Oremos por Turquía, China, Australia. Oremos por Brasil, Colombia, Francia y también por México, Perú e Italia. Clamemos al Todopoderoso por la paz en el mundo y oremos por África, India y España. Oremos por todos los hermanos cristianos perseguidos alrededor del mundo. Por las mujeres, niños y ancianos explotados y sometidos. Oremos por las finanzas y economía de las naciones, por la buena administración de la riqueza natural y material. Oremos por los líderes y representantes para que ellos vuelvan sus ojos al cielo, al Dios eterno, justo y poderoso que puede ayudarles a dirigir y ser buenos administradores de cada lugar donde gobiernen.

Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

(2 Crónicas 7:14)

Es tiempo de invocar a Dios y con un corazón humilde orar por las necesidades de los demás, ¿Cuál es tu petición?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si oramos otra vez?

¿Qué nos pidió el Señor que hiciéramos sin cesar? Orar! Él nos pidió orar, velar, clamar, pedir al cielo por todo y en toda circunstancia.

Existen tantos motivos para orar, tantas razones para invocar el nombre de nuestro Dios y con todas las fuerzas de nuestro corazón, dar gracias, pedir por grandes necesidades, calamidades, tragedias, desastres, problemas. Hay innumerables argumentos para acercarnos a Dios y poner en sus manos nuestras necesidades y las de los demás. Clamar e implorar al gran yo soy su benignidad para hacer posible lo que supera nuestra capacidad, lo que limita nuestro poder. Podemos implorar al cielo por múltiples razones, podemos interceder por la enfermedad de otros y la angustia de corazones solos.

¿Tienes una razón para orar? Compártela!

¿Tienes una necesidad? Compártela!

¿Quieres dar gracias al Señor por su Fidelidad? Agradece y comparte las bendiciones del Señor para contigo y tu familia.

¿Estás enfermo? Oremos y recibe sanidad en el nombre de Jesús!

¡Clama y él te escuchará! ¡Clama y el te responderá! Cree y te será hecho.

Y si aún no existen motivos que te inviten a orar, yo te comparto algunos que nos competen a todos y por los que debemos orar.

Oremos por la crisis espiritual del mundo, por la constante persecución de cristianos en el mundo que crece a gran escala con altos indices de violencia.

Oremos por los niños perseguidos y maltratados, por las niñas que son vendidas como esclavas sexuales con apenas pocos años de edad.

Oremos por las autoridades, por los gobernantes y lideres del mundo. Oremos por las personas que trabajan en los servicios públicos y sociales de nuestra ciudad (Bomberos, médicos, policías, enfermeros, recogedores de basura,etc. Porque todos exponen su vida, salud y largas jornadas de trabajo para el bien de la sociedad.)

Oremos por la paz en nuestro planeta. Oremos por la familia y su importancia en la sociedad.

Oremos para que el amor sea la fuerza que nos motive a vivir cada día, porque amando venceremos la maldad y seremos reflejo de Dios, porque él es amor.

Oremos para no estar distraídos ni ser engañados por el enemigo que anda como león rugiente buscando a quién devorar. Oremos, velemos y permanezcamos atentos.

Oremos por los necesitados, los que no tienen un techo donde resguardarse ni un empleo para poder comer.

Oremos por los enfermos y minusválidos. Por los ciegos, sordos y cojos. Por los que padecen cáncer y enfermedades raras.

Oremos por la gente que está en las cárceles, por las prostitutas. Oremos para que el Espiritu Santo ponga en su corazón arrepentimiento y puedan apartarse del pecado y acercarse al dador de Vida.

Oremos por los huérfanos y las personas viudas.

Hay tantas razones para orar. Que tu boca no se cierre ante la necesidad de nadie! Ni la tuya ni la de los demás.

¡Oremos a viva voz, Él nos escuchará!

Trabajado y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Fuera de él nada deseo!

Estas palabras son una clara declaración de amor y dependencia de Dios. ¿Te han dicho alguna vez cuánto te quieren? Seguramente te han dicho o te dirán las palabras más bonitas que hayas escuchado jamás. Cuando leo las palabras del salmista en el salmo 73, alcanzo a sentir la gratitud y el amor que expresa su corazón al Señor. Él declara su gratitud y amor a Dios diciendo que solamente le tiene a él y nada más desea. En pocas palabras declara el gran aprecio y necesidad que tiene de Dios. No relata un discurso ni una larga intervención para declarar su amor a Jehová

Y tú, ¿a quién tienes? ¿Tienes alguien en la tierra que te parece suficiente o crees que tienes a alguien en los cielos a parte de Dios? En los cielos sólo habita él porque los que no están, duermen, hasta el día en que Dios les llame para juicio, pero la palabra de hoy no habla precisamente de esto. Lo menciono porque hay quienes creen que sus seres queridos fallecidos les protegen y ayudan desde el cielo. Tal verdad no es más que otra mentira del enemigo. Los muertos, están muertos y duermen.

He escuchado tantas cosas que defienden esta idea, inclusive decir que Dios no puede atender todas las peticiones del mundo y necesita ayudantes, justificando la intervención de los santos y los muertos como intercesores delante de Dios. ¿Cómo? Esto lo dicen personas creyentes pero confundidas. Dios es uno sólo y su hogar el cielo. Los que han muerto duermen y Santo no hay más que él y su hijo Jesucristo.

Veámoslo a la luz de su palabra.

MORADA CELESTIAL

*El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. (Salmos 2:4)

*Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. (Salmos 11:4)

*El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? (Hechos 7:49)

ESTADO DE LOS MUERTOS

*No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio. (Salmos 115:17)

*Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. (Eclesiastés 9:5)

*Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (1 Tesalonicenses 4:13)

SANTIDAD Y PODER DE DIOS

*Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY (Éxodo 3:14)

*Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. (Salmos 22:3)

*Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. (Salmos 99:3)

*Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. (Isaías 6:3)

Comentaba en las primeras líneas de este artículo que el salmo que comparto hoy describe la dependencia y amor a Dios y como reflexión preguntaba, si cómo el salmista, podemos declarar que sólo tenemos a Dios y nada más deseamos en la tierra. Leyendo su palabra podemos recordar que él es grande, poderoso, santo, amoroso, paciente, soberano, misericordioso y justo. Dios nos declara su amor todos lo días de nuestra vida, porque nos bendice, protege, perdona, sana, provee y renueva su misericordia cada mañana. Entonces la mejor forma de agradecerlo es declararle todo nuestro amor.

Él nos invita hoy a ¡creerlo, aceptarlo, recibirlo y compartirlo!

Disfruta del amor de Dios y exáltale, porque nadie te ha amado ni amará, con amor eterno como él.

Reflexiona y recuerda en qué circunstancias has visto y sentido el amor de Dios, esto te ayudará a alabarle y dar gracias por su incondicional amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡No te quedes con sed!

¿Y si te digo que existe el agua que quita la sed para siempre?

Cuando hacemos ejercicio, una actividad física o nos exponemos por algún tiempo al sol, sentimos sed, nos deshidratamos y es necesaria una inyección de vitalidad. ¿Cómo? A través del consumo de agua. Cuando bebemos líquidos, especialmente agua, nuestro cuerpo se recupera, hidratada y restaura; consiguiendo estar en plenitud y bienestar.

Cuando nos esforzamos, sentimos sed; nos faltan líquidos y el 60% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, con lo que es necesario hidratarnos para recuperarnos y continuar. Teniendo en cuenta la importancia del agua para el hombre, Jesús viene a ser para nosotros tan necesario como el agua. Porque él nos hidrata el alma, pero no por un momento sino para toda la vida, por la eternidad. El lo dijo y así será. Él calmará nuestra sed para siempre, la sed de nuestro espíritu, de nuestra mente y corazón.

¿Estás sediento? ¿Qué te deshidrata en estos momentos? ¡No te quedes con sed! Anímate a beber del agua de vida que además es gratuita y tu cansancio y sed desaparecerán para siempre y tu espíritu estará completo, no habrá más sed. Está claro que te agotarás y te cansarás porque es un proceso físico pero Jesús te hidratará cuando estés cansado y entonces llegar a la meta será posible porque la sed habrá sido calmada.

!Si todos bebiéramos de esta agua, no habría sed en el corazón de ningún hombre, porque no nos faltaría nada! Hoy es el día de beber el agua de vida que te ofrece Jesús, el salvador de tu alma.

Acéptalo y no te quedes con sed!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Venciendo la adversidad de rodillas!

Aunque se crea que para ganar una batalla es necesario tener armas de gran alcance, un plan de ataque estratégico y un ejército, la realidad de un cristiano es otra. Tú y yo tenemos una guerra declarada desde el día que dijimos, sí a Cristo y le entregamos nuestro corazón. Somos el objetivo del enemigo y se esforzará todos los días de nuestra vida en desanimarnos y atacarnos.

¿Te acaban de diagnosticar una enfermedad? ¿Te han dicho que eres estéril?¿Enfrentas alguna crisis financiera?¿No consigues empleo?¿Tienes problemas conyugales?¿Se ha enfriado tu relación con el Señor? Si respondes sí a alguna de estas preguntas debes bajarte de la silla de la comodidad e intensificar tu clamor a Dios sea cual sea tu situación, teniendo claro que, Dios no responderá primero porque ores más, no se trata de cantidad y rapidez en la contestación a nuestra oración, se trata de confianza y fe en él. Dios no concederá lo que pidamos porque él sea bueno o maravilloso, qué lo es, él nos dará lo que necesitamos en el tiempo que debamos recibirlo porque desde antes que abramos nuestra boca él conoce nuestras necesidades.

Cuando oramos se activa nuestra relación con Dios y se transforma en la llave que abre los cielos y permite que las bendiciones del Señor sean sobre nosotros para que cada problema sea solucionado por su amor y gracia. En la batalla que libra un cristiano la postura más adecuada no es al frente del pelotón con armas, la postura idónea es permanecer de rodillas y en actitud de oración, clamando al cielo e intercediendo por los demás, como lo hizo Jesús el día que fue entregado, cuando se postró de rodillas y oró por ti y por mí para que Dios Padre tuviera misericordia de nosotros y perdonara nuestros pecados. ¡Él venció!

El llamado de hoy es a orar sin cesar, pero a trascender en ello, imitando a Cristo. ¿Ante una necesidad, ante el peligro, ante la duda? ¡Ora! Clama al Señor y él inclinará su oído, te escuchará y responderá a tu necesidad, no cuando tu quieras, sino en el tiempo adecuado. Y la forma es eso, sólo una forma. Dios nos escuchará igual si oramos de pie, sentados, en grupo, en la cama o de rodillas, pero hacerlo de esta manera es una muestra de obediencia al ejemplo de Jesucristo. Orar de rodillas no es más especial, orar de rodillas es reconocer con humildad nuestra dependencia y confianza en Dios. ¿Por qué no ponernos de rodillas ante nuestro Dios para reverenciarlo y orar si hay muchas personas, como los musulmanes, que se postran de rodillas hasta tres veces al día donde estén, para orar a su dios? El motivo más importante, es hacerlo, porque él lo hizo. Se arrodilló cuando iba a ser prendido en el monte de los olivos y oró por ti y por mí diciendo:

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

Juan 17:15

¿No es esto suficiente para seguir el ejemplo y ganar las más grandes batallas?

¡De rodillas y en oración es como podemos vencer!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Que la indeferencia no contamine tu corazón

Ya se nos ha dicho en repetidas ocasiones y nos lo ha dicho Jesús también,

“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.”

Lucas 6:31

Lo más importante de estas palabras es la práctica que hacemos de ellas. ¿Aplicamos esta verdad en nuestra relación con los demás?

Exigimos respeto, pero ¿respetamos? Deseamos que se nos trate con amor y ¿es lo que damos?

Estas sabias palabras nos hablan de la convivencia, de las buenas relaciones, del amor, la amistad, la complicidad, el cariño, el afecto y la bondad y lo asemejo a este proverbio porque viene a decir lo mismo. “Si cierras tu oído al clamor del pobre, cuando clames no seras oído.”

Dios es un dios justo y misericordioso, que piensa en ti, en mí y en los demás, en cada persona que le busca, que le necesita, en cada enfermo y desalentado. Dios tiene amor para cada uno de los hombres y quiere que nosotros nos tratemos con amor los unos a los otros, que nos ayudemos y soportemos. Lamentablemente no es así y por eso estas enseñanzas, porque él quiere que pensemos en los demás, que renunciemos a nuestras comodidades para compartir con los demás, que imploremos por las necesidades de otros y que escuchemos cuando otros necesiten consuelo. Nuestro Padre quiere que seamos reflejo de su amor y misericordia.

Hoy somos consuelo de otros porque una vez fuimos consolados. Hoy somos ayuda y soporte de otros porque una vez alguien nos dio la mano. Hoy somos guía de alguien porque alguna vez anduvimos ciegos. Hoy somos luz pero una vez estuvimos en tinieblas.

Y ahora piensa en cómo te gustaría que fuesen contigo.

¿Te gustaría que te llamen y tengan en cuenta? ¿Te gustaría que te digan cuanto te quieren y te den un abrazo?¿Te gustaría que te saludaran cada mañana o te ayudaran a cargar una bolsa pesada?¿Te gustaría que te escucharan y oraran por ti? ¿Te gustaría que en mitad de la lluvia alguien te extendiera su paraguas? Entonces haz por los demás lo mismo que tú deseas para ti, porque así como tú seas, serán contigo. Reflexionemos: No esperes recibir amor si lo que das está lejos de ser ternura y amor.

Piensa en los demás, en los necesitados, en los desamparados, en las viudas, huérfanos, en los ancianos. Piensa en las personas que viven en la calle y no tienen techo donde resguardarse. En las personas presas de su libertad, en las prostitutas, en los drogadictos que siendo esclavos y prisioneros de una atadura no conocen al que tiene la llave de su libertad.

¡Di no a la indiferencia y no permitas que se contamine tu corazón! No podemos vivir un día más sin hacer algo por los demás. Caminar por la ciudad, como si nada, mientras hay gente durmiendo en la calle sin nada que comer ni que beber, cuando a nosotros nos sobra. No podemos seguir viendo las noticias y ver como son perseguidos hasta la muerte, nuestros hermanos en la fe, en Oriente y seguir viendo novelas o películas. ¡No podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás!

Ora por otros, por los enfermos y los perseguidos. Extiende tu mano al desvalido, abriga al desnudo, ayuda al anciano, da agua al sediento y consuelo al triste. Porque así como Dios nos ha amado, debemos amar a los demás.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.