¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Y si descansas? Hay pastos delicados.

Arte y Diseño para Cristo

Sufrimos, lloramos, perdemos la paciencia y la esperanza constantemente. Las pruebas, tribulaciones, personas difíciles y un sinnúmero de situaciones se presentan en nuestra vida a diario invitándonos a abandonar y a darnos por vencidos, pero Dios, que lo sabe y conoce todo, preparó una zona de confort y descanso para sus hijos. Un lugar de delicados pastos para que tú y yo descansáramos.

¿Te alcanzas a imaginar la comodidad de unos delicados pastos? Si alguna vez has estado en el campo y has disfrutado el placer de caminar descalzo sobre el césped o te has tumbado sobre el pasto, puedes recordar la comodidad y el placer que se siente al recostarse sobre una cama de pasto que protege, envuelve, soporta y transmite paz y libertad. Si has experimentado esta sensación, pues has experimentado lo que Dios quiere regalarte cuando estás viviendo momentos de dificultad.

Dios sabe que la vida no es fácil, que enfrentamos numerosas pruebas, en casa, en el trabajo, en la universidad, en la comunidad, en la iglesia. Dios sabe que hay dolor en nuestro corazón y somos débiles. Dios sabe que el desánimo merodea constantemente a nuestro alrededor esperando nuestra caída. Dios sabe que nos agotamos intentando encontrar una salida, por eso nos invita a soltar y confiar en él.

¿De qué nos sirve agotar todas nuestras fuerzas, luchar y perder la esperanza si podemos poner en sus manos todo lo que nos acontece y él será quién obre a nuestro favor para ayudarnos a salir de las dificultades ilesos? Él se encargará de hacer milagros y que veamos lo imposible hacerse posible mientras esperamos pacientemente en mitad de la prueba y podamos caminar descalzos y recostarnos sobre delicados pastos.

Luché dos meses con mi jefe en prácticas porque los nervios y prisas son situaciones constantes en la profesión y aunque oré, seguí luchando en mis propias fuerzas y fui rebelde y orgullosa. Perdoné pero recordé constantemente el sufrimiento. Sólo y únicamente cuando decidí entregar la situación en manos del Señor y confiar plenamente en él, él actuó y entonces mis ojos, vieron lo imposible hacerse posible y pude caminar sin temor en delicados pastos.

¿Cuando se descansa? Cuando se está agotado, cansado, débil y cargado.

¿Dónde? En pastos delicados.

¿Estás cansado? Descansa en los pastos que Dios ha preparado para ti.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Cansado del camino? Yo también!

¿Agotado, cansado y desanimado? Si estas palabras describen tu situación actual, somos dos.

Empecemos por partes, yo puedo decir que estoy cansada en muchos aspectos y por diversas razones, pero el cansancio que me invade hoy es físico y emocional ¿y el tuyo?

Me encanta trabajar para nuestro Dios, el mejor de los jefes, como él ninguno; pero llevo una semana sin poder compartir ningún texto ni servir a su pueblo en el trabajo que hago en Arte y Diseño para Cristo. ¿La razón? He empezado hace tres semanas unas prácticas o pasantías de mi carrera profesional (Producción Audiovisual) que me absorbe sobremanera y me demanda mucho tiempo. Ayer trabajé 16 horas sin descanso.

Mi cansancio es físico y se transforma en emocional al desarrollar un trabajo en un entorno que desconoce a Cristo e ignora la grandeza y amor del Señor. Un trabajo que desgasta pero que disfruto. Un trabajo en el que comparto tareas con personas de caracteres difíciles y poco complacientes. Pero aún a pesar de estar agotada física y anímicamente le pido a Dios que me permita ser una buena influencia para los demás en mi trabajo. No quiero mimetizarme ni terminar actuando como los demás, quiero que todas las personas que me rodean vean a Cristo en mi forma de ser y actuar. Quiero ser luz en medio de la oscuridad y una embajadora de su reino.

Reflexionemos:

¿Tu cansancio te impide reflejar a Cristo? ¿Qué tipo de cansancio experimentas hoy, físico, sicológico, emocional, espiritual? ¿Cansado por tu situación económica?¿Cansado porque tienes un jefe de carácter difícil o un trabajo complejo?¿Cansado de luchar con la enfermedad?¿Cansado de soportar el maltrato sicológico? ¿Qué te agota y desgasta el día de hoy?

Cuando soportamos el cansancio sin descanso ni un poco de silencio para detenernos a pensar y reflexionar, es probable que lo siguiente que sintamos sea la derrota, darnos por vencidos, querer tirar la toalla sin pensar en las consecuencias. Pero…tú y yo, sin importar la razón de nuestro cansancio ni los motivos que lo originan, tenemos la solución para reponernos. Se llama CRISTO, el que todo lo soportó por amor. ¿Te imaginas el cansancio de Cristo? Él experimentó un cansancio físico al tener que cargar el peso de la cruz de camino al calvario para ser crucificado, siendo inocente. Él soportó un cansancio espiritual al ser tentado y burlado por sus verdugos. Él soportó un cansancio emocional al sentir que Dios le había desamparado en los últimos momentos. En definitiva, Jesús es nuestra fuerza y renovación ante la adversidad, porque él soportó todo el cansancio del mundo y venció.

Así que digamos hoy a nuestro cansancio que se vaya porque nuestra fuerza proviene del Señor, quién multiplica nuestro ánimo y renueva nuestro espíritu y esperanza. Él nos ayudará a vencer y llegar a la meta. Si estás cansado, detente y bebe del agua de vida. Si estás agotado para y recuerda que él todo lo soportó por ti y sólo recordarlo te restaurará. Si estás abatido y sientes desmayar, confía en Dios, suyo eres, él no te dejará sufrir más de lo que puedas soportar y por último declaremos, que todo, todo lo que pueda pasar o llegar, por difícil que sea o parezca, nos ayudará a bien.

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13)

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. (Romanos 8:28)

¡Servir al Señor y trabajar para él me vivifica, anima y restaura!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Feliz día de la mujer

Gracias a Dios por hacernos mujeres y permitirnos ser transmisoras de su amor y bondad. Gracias por bendecirnos con un rol incomparable al hacernos dadoras de vida e instructoras de los niños. Gracias por encomendarnos la labor de ser compañeras y amigas de nuestros esposos. Gracias por pulir nuestro corazón para amar y perdonar, por darnos valentía y coraje en la adversidad y poder luchar por los que nos rodean.

Inmensas gracias por tener de nosotras misericordia y ayudarnos a ser mejores cada día. Te pido por mí y por todas las mujeres que leen estas líneas, abuelas, madres, hijas, nietas, para que tú hagas de cada una de nosotras esas mujeres idóneas y especiales que tú quieres que seamos.

Para todas ¡Feliz día de la mujer!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Corre, corre muy rápido!

Cuando un atleta se prepara para la carrera lleva un fuerte impulso en su cuerpo que le hace alcanzar grandes velocidades a su paso y en poco tiempo recorrer grandes distancias. A veces, muchas veces, quisiéramos ser atletas para pegar una carrerilla cuando enfrentamos problemas, adversidades o ataques del enemigo, yo, la primera.

Y hoy comparto con todos este mensaje, porque en mis ocho años de casada, han sido muchas las veces en las que he sentido ganas de salir corriendo, por diferentes motivos, porque somos distintos, porque nuestras familias han influido en algunas ocasiones, porque hemos tenido que hacer frente a muchas responsabilidades con pocos ingresos, porque ha venido la enfermedad y el temor, porque perseguimos sueños que se alejan del plan de Dios y se acercan más a los anhelos y pasiones del mundo. He querido salir corriendo en repetidas ocasiones queriéndolo dejar todo tirado y sin luchar, porque he creído las mentiras del enemigo que machaca mi mente con su engaño y comparaciones en relación a mi matrimonio, profesión, trabajo, familia, iglesia e innumerables áreas de mi vida.

Pero hoy me detengo y reflexiono: aunque vuelva a sentir el deseo de dejarlo todo, tirar la toalla y salir corriendo no me dejaré dominar por esta mentira, porque sea lo que sea que venga hacerme frente “mayor es el que habita en mí y poderoso e invencible mi Dios que hace posible lo imposible en mi vida”. Entonces las diferencias, la enfermedad, la familia, la escasez, la falta de trabajo, la tristeza, los sueños sin cumplir y la cotidianidad del día a día dejan de tener importancia porque hoy correré pero a los brazos del Señor.

Correr a la desesperada y sin pensar es un gran error, una muestra de cobardía y falta de fe. Y me siento en la obligación de compartir este testimonio, porque no sé si has sentido ganas de salir corriendo y dejarlo todo tirado. Si lo has pensado o lo estás pensando, detente y reflexiona:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

(2 Timoteo 1:7)

Querer salir corriendo es huir y no enfrentar las situaciones. Es lo que quiere el enemigo que hagamos, que huyamos y abandonemos, pero el Señor nos ha dado poder y en su nombre tenemos la victoria sobre cualquier situación que enfrentemos. Nada es más grande que Dios y nada vulnera su poder y autoridad. Si él está con nosotros nadie ni nada puede estar en contra de nosotros.

No seamos ingenuos y necios. No permitamos que las mentiras y engaño del enemigo minen nuestra mente y corazón. No permitamos que sentimientos negativos y de desánimo contaminen nuestra actitud positiva y fe en el Señor.

Él es poderoso, ¿qué temer, qué dudar?

Cuando sientas que salir corriendo es la respuesta a lo que enfrentas, corre, corre muy rápido pero a ¡los brazos del Señor!

¡¡Hoy, corrí con ímpetu a los brazos del Señor y su ternura me ha abrazado!!

¡Te Amo Señor!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hace dos años….

Ha pasado el tiempo y justamente el 23 de febrero de 2013, después de muchas luchas y ataques del enemigo diciéndome que yo no podía servir al Señor con este ministerio porque no era lo suficientemente digna para hacerlo, empezó Arte y Diseño para Cristo y me propuse como objetivo servir a Dios con los talentos que él me regaló y los conocimientos que me ha permitido adquirir y aquí estoy construyendo con todos ustedes, los lectores y hermanos en la fe, este espacio que nos anima, fortalece y ayuda cada día.

Ya son dos años sirviendo al mejor de los jefes y trabajando para su gloria y honra. Para él toda mi gratitud el día de hoy porque nos ha bendecido abundantemente cada día de estos dos años. Nos ha edificado a ti y a mí, porque tú también eres parte de este ministerio. Gracias por recibir, dar y compartir de la palabra del Señor, porque este es el propósito de Arte y Diseño para Cristo. Por eso cada día me repito que el número de seguidores no es lo que importa sino que la vida de quien lee sea transformada. No somos 10.000 ni 50.000, somos los que somos: 6161 y 120,500 personas alcanzadas de forma viral a través de nuestro perfil y blog. Pero con que uno sólo de vosotros lea la palabra de Dios, mi corazón se alegra porque entonces, hemos sido dos los edificados. Y me alegro porque antes de seguir mi trabajo, siguen a Cristo, antes de seguir mi talento, honran a Dios porque quieren compartir su palabra con otros.

Mi mensaje el día de hoy es para animarte a ser valiente y pedirte que alabes a Dios con lo que tienes, no escuches las mentiras del enemigo que intentará desanimarte y se esforzará en hacerte creer que no vales, que no eres lo suficientemente merecedor de servir al Señor, como lo hizo conmigo; pero no le creas, porque Dios precisamente escogió lo más despreciable del mundo para glorificarse, así que ánimo! Honra al Señor con lo que tienes y sabes hacer: cantar, orar, alabar, escribir, ayudar, predicar, evangelizar, diezmar, enseñar, etc  y no olvides que hemos sido consolados para consolar, fortalecidos para fortalecer, bendecidos para bendecir y amados para amar.

¡Felices dos años de edificación espiritual!

Que el poder de Dios siga transformando nuestras mentes y corazón para llegar a la estatura de la medida de Cristo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Lucha por lo que amas!

Nadie dijo que sería fácil, nadie dijo que convivir con otra persona fuese sencillo. Desde el principio hemos visto que para el hombre y la mujer no ha sido fácil compartir. A cada uno, Dios le dio un rol y una función en la relación, pero en medio de todo apareció la serpiente. ¿Te acuerdas? La serpiente vino para incordiar, dividir y causar problemas.

Lo hizo con Adán y Eva y lo sigue haciendo hasta nuestros días. El diablo que en ese entonces se hizo pasar sutilmente por una serpiente vino a engañar maliciosamente a Eva; quien prestó atención y fue presa fácil de su engaño.

Hoy, mientras escribo este texto oro por las parejas que están recién casadas, por las parejas que llevan años juntos, por las parejas que han decidido dar ese paso firme de amor delante de Dios y pronto se casaran y también por los que aún siendo solteros se preparan para encontrar su pareja idónea. Por todos oro, por mí y por mi marido también, porque ellos y nosotras, somos vulnerables a los ataques del enemigo que constantemente intenta separarnos y destruir nuestro vínculo de amor y de cariño que una vez prometimos delante de Dios.

No es fácil pero no olvidemos que hay una fuerza extremadamente superior a nuestras fuerzas que nos anima a seguir y a luchar por lo que amamos. Una fuerza que nos ayuda a dejar a un lado el orgullo, la altivez, la venganza, la prepotencia, la mentira y nos convence para derrotar todo lo malo con amor, respeto, cariño, humildad, ternura, paciencia y todas las bondades del espíritu que nos ha concedido Dios.

El enemigo se sigue esforzando para destruir la familia que es el vinculo perfecto para el que Dios creó al hombre y a la mujer. Dios nos creó para estar juntos y luchar en compañía, no por separado. Si Dios nos creó en pareja ¿por qué muchos luchan hasta terminar solos y sumidos en la tristeza?

Dios tiene un plan perfecto y su plan consistía en dos, no en un ser autosuficiente e independiente que hiciera a capricho sus deseos. Dios quería que aprendiéramos a amar, a relacionarnos, a perdonar, a proteger, a aprender de los errores, a levantarnos y a continuar. Esto no significa que no pueda haber personas que estando solas puedan vivir, hacer sus vidas y ser felices, pero hablamos de algo que va más allá de la compañía. Dios no nos creó en pareja para no estar solos unicamente, sino para estar completos.

Por eso hoy, aprovechando que en muchas partes se celebra el día del amor y la amistad, te animo a luchar por tu conyugue que también es tu amigo, pareja y hermano. A luchar por ese vínculo y equipo que un día decidiste formar junto a él o ella y del que Dios te ha dado la responsabilidad de cuidar.

Ora por tu matrimonio, por tu hogar, por tu pareja, ora por él o por ella, para que el Señor le haga un ser conforme a su voluntad y para que juntos puedan seguir caminando de la mano y enfrentar con su ayuda cada prueba o dificultad que la vida presente a su paso.

No permitas que el enemigo te engañe ¡Lucha por lo que amas!

 

Trabajando para el mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Vivimos el tiempo del que habló el Señor

Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
– Mateo 24:12 –

No parece alarmarnos ni aturdirnos, pocos se quejan y muchos siguen el ritmo agitado de sus vidas mientras otros sufren. Y me encuentro diseñando por segunda vez el mismo texto bíblico y entiendo que lo hago porque es urgente que entendamos que apartados de Dios nada irá bien pero si en cambio volvemos nuestros ojos al Señor él sanará nuestra tierra, que hoy gime de dolor.

Jesucristo dijo que llegaría este tiempo y lo que vivimos no puede ser más similar a sus palabras.

Frente a nuestros ojos tenemos un tiempo frío y falto de amor, respeto y humanidad. Nada nos conmueve. Nuestra especie está en decadencia. Secuestros, Torturas, Desapariciones forzosas, Violación de Niños, Maltrato Animal, Sed de Venganza, Armas nucleares y biológicas, Ideologías radicales, Prostitución, Racismo, Mafias, Abortos, Narcotráfico, Manipulación política,  Muertes sin sentido a sangre fría pululando en los medios a cualquier hora del día y por todos lados. ¿Qué más tiene que pasar?¿Qué será lo siguiente? ¿De qué forma se podrá sensibilizar nuestro corazón?

Ya lo dijo Jesús: se multiplicará la maldad y se enfriará el amor. Mientras escribo estas líneas me encuentro en una dicotomía social irónica. Mientras muchos se preparan para celebrar el día de “San Valentin” o día del amor y la amistad, otros huyen, sufren, se esconden y lloran. Muchos viven aterrados del mundo que nos acontece por estos días y sin embargo otros continúan distraídos  intentando parecer que no se enteran, invirtiendo su tiempo en distracciones y efímeros placeres.

Dios nos dijo que no sería fácil, nos advirtió quien era el enemigo en este juego llamado vida y nos dijo cual sería el final de la historia. Y tú y yo, somos parte de este suceso desde que se abrieron nuestros ojos en la tierra, inclusive antes de conocer al Señor y su plan de salvación.

Y ante el panorama tenemos la tarea de repartir amor, pero no por san valentin, sino porque la gente necesita que su corazón de piedra sea sensibilizado y transformado en un corazón sensible; cosa que sólo puede hacer el Espiritu Santo, pero nuestra es la tarea de sembrar, de lo demás se encargará él, sin duda. Ante la sociedad que nos ha tocado vivir no podemos permanecer inertes y en silencio. Debemos doblar las rodillas y orar, interceder, clamar por los que sufren, por las victimas inocentes, por ti y por mi que sin vivir en una guerra física cada día enfrentamos una guerra espiritual en la que jugamos por la paz de nuestra alma.

Participa en el cambio! Lucha, Ora! No te detengas. Mientras nosotros pensamos qué hacer, el enemigo siembra en el corazón del hombre más maldad. Es el tiempo de actuar y la mejor forma de hacerlo es siendo parte de la diferencia. Has que los demás vean la luz que emana tu corazón para que quieran conocer la causa.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Donde estés y como estés, acércate a Él.

¿Cuántas veces, como esta mujer, sentimos desmayar y estamos sin fuerzas para luchar y continuar? En el mundo estamos y vivimos aflicción. Jesús dijo que así sería y que no es fácil, pero en él está nuestra fuerza y esperanza, en él está nuestro consuelo y ánimo en mitad de la prueba.

¿Qué prueba enfrentas hoy? Mi prueba hoy es diferente a la de ayer, hoy es económica, ayer fue de salud y mañana no sé qué vendrá, pero sí sé dónde está mi refugio y consuelo. No quiero volver a caer derrotada sobre la mesa, cansada y agotada de luchar en mis propias fuerzas. Quiero declarar lo que soy y quién es mi Padre. No tengo porque estar sumida en la tristeza y la angustia si conmigo está él. Esto es lo que quiere el enemigo, que estemos tristes, cabizbajos, desanimados, sin esperanza. Pero nosotros debemos levantarnos, erguir nuestra cabeza y recordar lo que somos.

Únete a mí y juntos declaremos que sabemos en quién hemos creído, que nuestro Padre no está ciego ni sordo y antes de que abramos nuestros labios y hablemos, él conoce nuestras necesidades. Declaremos que nuestro Padre es invencible y poderoso y nada hay que escape de sus manos. Él es el dueño de la plata y el oro, él hizo, creó y derribó, él puede volver a enderezar lo torcido. Entonces en oración entregamos hoy toda crisis económica, toda enfermedad, tristeza, duelo, afán; todo problema familiar, pleito, división y asunto que no podemos controlar. Pon en sus manos y encomienda tus necesidades y confía.

Cuando enfrento pruebas y dificultades como hoy, cuando llegan las deudas y no hay con qué pagar, cuando estamos débiles de salud y los médicos no dan esperanzas, cuando tras una cosa viene otra y no sabemos cómo responder, vuelvo mis ojos al cielo y voy a él, al único lugar donde realmente tengo ayuda y consuelo, al único donde realmente hay ayuda.

Me cansé de ir donde otros, que al igual que yo tienen problemas y ninguna solución porque su poder, como el mío, tiene límites. Me cansé de desesperar y ver caer mi fe sobre la mesa. Me cansé de creer las mentiras del enemigo. Mi Padre es fuerte y nadie como él. Soy su hija y él me defenderá. ¿Cómo? No lo sé, pero él lo hará. Mi Dios puede romper cerrojos, abrir puertas, hacer llover, proveer y unir lo separado. Él me ayudará. Él te ayudará. Confiemos y animémonos porque ¿qué les puede faltar y pasar a los hijos del Rey del Universo?

Y como dijo Pedro: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida Eterna. (Juan 6:68).

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.