¡Camina con firmeza sin dudar ni volver la vista atrás!

Arte y Diseño para Cristo¿Qué se quedó atrás? ¿Qué dejaste? ¿A qué cosa renunciaste?

¿Aún retienes lo que tanto daño te hace y te ha estado perjudicando?

Esta pregunta es muy abierta y su respuesta hace referencia a muchas cuestiones. Podemos hablar de vicios, pecados, personas, relaciones, actitudes, lugares, vínculos afectivos, apego, trabajo, pasiones. Muchos factores afectan el desarrollo de nuestros pasos en la vida y el propósito de cada uno a futuro.

Es probable que tu presente este libre de ataduras y cosas que quedaron atrás y un día decidiste dejar para seguir caminando sin cargas ni peso, pero habrá quienes aún enfrenten situaciones difíciles que no les permiten continuar rumbo a la meta y hay quienes en el anhelo de llegar, han desviado sus pies del camino y han provocado un retraso en el recorrido.

No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;

Aparta tu pie del mal.

Proverbios 4:27

¿En qué fase del camino estás? Como la imagen que elegí hoy para el diseño de la postal y el mensaje a compartir así es la vida, la vida es un puente largo y alto que debemos cruzar y el objetivo es llegar al final enfrentando las diferentes pruebas y dificultades que llegan según avanzamos. En muchas ocasiones debemos enfrentar el vértigo que produce la altura, los movimientos causados por las tormentas y fuertes vientos, la tensión y el caos cuando somos muchos intentando llegar, porque no olvidemos que es el propósito de todos, cruzar y llegar ilesos hasta el final.

Pero… existen muchas formas de cruzar el puente. Algunos cruzan tan rápido que casi no disfrutan el paisaje, otros caminan con la cabeza y la mirada atrás y pueden tropezar porque no vigilan el siguiente paso, otros en cambio salen de la ruta, se apartan y muchas veces se pierden y cuando se dan cuenta ha pasado el tiempo y tienen dificultad para encontrar la senda nuevamente y no olvidemos lo que comentaba en las primeras líneas, otros cargan tanto peso que van muy despacio y su camino se hace pesado y eterno. Te has preguntado alguna vez ¿de qué forma estás cruzando el puente? ¿Por dónde vas? ¿Llevas mucho peso? ¿Has apartado tus pies del camino y no sabes cómo regresar?

Todos los seres humanos tenemos el mismo objetivo: llegar al final. Pero la forma de hacerlo es una decisión personal. Un secreto importante que pocos aplican y muchos olvidan, es caminar mirando siempre adelante sin perder de vista la meta. Es necesario caminar con el soporte y apoyo suficiente para los momentos de dificultad. Muchos caminan sin apoyo, ni guía, van un poco a la deriva. Hay un mapa y una brújula disponibles para llegar al final evitando sufrimiento y tropiezos pero pocos lo utilizan y otros lo ignoran, desconocen el poder que tiene para orientar y despejar las dudas que surgen en el camino. Otros llevan una carga tan pesada que sienten desfallecer en la mitad del camino y quieren rendirse, pero no saben que pueden soltar lo que llevan a sus espaldas y caminar el libertad.

Tú y yo sabemos de que hablo. Hablo de nuestro guía eterno, protector y soporte que será nuestro bastón cuando las fuerzas se debiliten y la guía y mapa es su palabra, que orienta nuestros pasos y decisiones. Hay está, tú eliges si caminas a tu ritmo sin mapa ni guía o si echas mano del bastón y la brújula para que llegar a la meta sea un objetivo cumplido. ¿Lo mejor? Es gratis y se puede compartir. Si en tu camino te encuentras con alguien que se ha perdido y no sabe como regresar a la ruta comparte la brújula para que oriente sus pasos y vuelva al camino. Le evitarás sufrimiento y desgaste de tiempo para que empiece a disfrutar el camino desde ahora. Si en cambio ves que la persona que camina a tu lado se queda atrás porque el peso de su carga es mayor que su resistencia, recuérdale que puede soltar y empezar a caminar en libertad. Él le ayudará a cargar el peso que lleva a cuestas.

Todo el tiempo pienso en ti, Señor;

contigo a mi derecha, jamás caeré.

Salmos 16:8

Disfruta tu trayecto cruzando el puente, pero recuerda seguir adelante con firmeza sin mirar atrás ni perder de vista el propósito que te lleva a la meta. Tampoco olvides que no debes apartar tus pies hacia ningún lado del camino. Y antes de terminar, no te olvides de los demás, algunos desconocen las herramientas que existen para llegar ilesos al final del camino. Preséntales la guía y brújula del camino, lo necesitan.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes, sin duda alguna…

Laura Sánchez.

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¡Sin desviarnos del camino ni apartar la mirada!

Las señales que aparecen en la carretera, y que de noche deslumbran con sus colores, están ahí y son así para que las veamos. Brillan con la luz de los vehículos en colores fluorescentes para ser más notables y visibles, y de esta forma ser precavidos y no tener percances ni riesgo de accidentes en el camino. Son indicaciones que aparecen señaladas en el recorrido a casa, al trabajo, a otra ciudad, y en todos los países existen porque son necesarias, no importa la diferencia de idioma. Como estas señales, Dios nos dejó una instrucción o guía para que tengamos cuidado y caminemos en la vida con atención sin correr riesgos. Se llama Biblia.

Mientras lees este manual de vida en diferentes ocasiones, te encuentras con indicaciones que se repiten o son persistentes como el mensaje de hoy. Dios no se pone con ligerezas y con palabritas tiernas para hablarnos con claridad. Él nos dice con autoridad: “no te apartes, no cedas, no te desvíes, no te distraigas, no te alejes, no te vayas a ningún lado, ni a la derecha ni a la izquierda; no te alejes de mí ni pongas tu pie en caminos de maldad, antes evítalos y apártate de ellos.

¿Dónde están tus pies el día de hoy, cerca o lejos de Dios? ¿Te fuiste a la derecha o a la izquierda? Hay caminos que parecen inofensivos y sin perjuicio pero su final no es lo que esperamos. Son caminos que nos apartan y alejan del Señor.

Dios, como un padre que ama a sus hijos, nos advierte. Si nos da esta sugerencia e indicación es porque él sabe que a lo largo de nuestra vida, como este camino, aparecerán a ambos lados ofertas que parecen apetitosas, ideas que nos llaman la atención y voces que endulzan nuestros oídos pero… ¡no te desvíes del camino!

Fija tus ojos en Cristo Jesús y sigue el camino sin distracciones, sin interrupciones ni desviaciones. Jesús, a lo largo de su vida, podía haber tomado la decisión equivocada, podía haber ido a donde hubiese querido pero nunca lo hizo, renunció a sí mismo para hacer la voluntad del Padre. Cuando el enemigo le tentó en el desierto ofreciéndole fama y reconocimiento si le adorare, Jesús se revistió de valor y con carácter dijo, “¡NO! No me interesa tu propuesta Satanás” y se apartó, le resistió y con la palabra de Dios le reprendió.

Éste es quizás el mejor ejemplo para nuestra vida. El hijo de Dios fue tentado, cuanto más nosotros.

A nuestro alrededor hay infinidad de oportunidades para desviarnos del camino, innumerables ocasiones para elegir lo incorrecto, múltiples situaciones que nos incitan a actuar de mala manera y podríamos hacerlo pero en nosotros está aceptar o decir, “¡No! No me interesa.” Dios nos dio unas instrucciones de vida para ser bendecidos y caminar en paz por el camino hasta el día que él prometió estaríamos a su lado.

Seamos valientes y como Jesús digamos: “¡No! No me interesa.”

No nos desviemos del camino, no apartemos nuestros pies a la a derecha ni a la izquierda.

Tenemos un llamado y una carrera que correr. Firmes en la fe, prosigamos hacia la meta.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.