¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Esfuérzate y toma aliento. Pies en punta y empieza a bailar la mejor danza de tu vida.

Arte y Diseño para Cristo

El esfuerzo y trabajo físico de una bailarina requiere compromiso, disciplina, concentración y constancia. Admiro este arte y estilo de la danza porque en ella se instruyen desde niñas las bailarinas. Es un deporte, si se puede llamar así, que requiere un aprendizaje de años para lograr un nivel de perfección y sincronía en las piezas de baile clásico.

Utilizo esta imagen el día de hoy para compartir la palabra de Dios y animarnos a ser fuertes y alentarnos, porque nuestras circunstancias, sean las que sean, son tan difíciles de soportar como las lesiones que una bailarina sufre en sus pies y dedos cuando danza.

Ella, aún a pesar del dolor debe seguir en pie y firme danzando. Debe seguir sonriendo y levantando sus manos armoniosamente para hacer sintonía con el resto de su cuerpo y exponer la obra con elegancia. Mientras escribo y leo, admiro más a las bailarinas por su valentía, coraje, esfuerzo y talento, porque no es fácil continuar cuando duele o algo hace daño.

¿Cuántos nos detendríamos en mitad del baile, cansados, agotados, adoloridos, desesperados, desanimados y heridos? Seguramente y con certeza, pocos continuarían danzando y sonriendo. Yo la primera. Cuando un zapato me hace daño en los dedos o en los talones y siento que no puedo caminar, me quejo del dolor y detengo mi marcha para cambiar de calzado o descansar porque el dolor se hace irresistible e inaguantable. ¿Te suena de algo?

Parece una actitud masoquista, seguir danzando mientras duele y hay heridas, ampollas, sangre, heridas, fisuras, huesos lastimados. pero no es así. Caminar, danzar y sonreír mientras hay dolor, es una actitud de madurez y sabiduría. Es una actitud de grandeza y humildad. Es una actitud de valentía y fortaleza. Es una actitud de completa dependencia del Señor, porque él es quién multiplica nuestras fuerzas cuando ya no podemos más. No olvidemos que Jesús padeció un dolor insufrible por amor y no se dio por vencido en ningún momento, el danzó hasta el final.

El ballet es una técnica que se debe practicar desde la niñez porque se debe conseguir el control absoluto de cada parte del cuerpo ya que cada paso está codificado. En la danza participan todos los miembros del cuerpo indiferentemente, brazos, manos, pies, rodillas, cabeza, tronco y se debe conseguir una sincronía entre mente y cuerpo para expresar con cadencia cada movimiento.

Tú y yo muchas veces nos damos por vencidos cuando apenas duele. Ellas, las bailarinas, siguen de pie danzando. Tú y yo nos quejamos e intentamos cambiar de calzado. Ellas forran sus pies con vendas para continuar la danza y no perder habilidad y concentración.

Tú y yo tal vez tomamos un tiempo de descanso hasta sentirnos mejor. Ellas siguen persistentemente en pie sonriendo a pesar del dolor.

¿Es imposible? No! ¿Es muy difícil? Sí!

Pero él dijo que multiplicaría nuestras fuerzas y nos restauraría para continuar, así que sea lo que sea que enfrentes hoy, ponte la venda, el dolor ya pasó o pasará y empina tu empeine,vuelve a erguir tus pies, porque aún con cicatrices, él te dará la suficiente fuerza para que sigas danzando y con cadencia empieces a bailar la danza más bella de tu vida. ¡Sólo confía!

Cuando Dios pone esta palabra en mi mente y corazón para compartirla, te habla a ti y me habla a mí. Él sabe que estamos sufriendo, que hay dolor y que nos hace daño. Él sabe que sentimos desfallecer y queremos darnos por vencidos. Pero como es una actitud, decididos empinemos nuestros pies y empecemos a danzar sin olvidar sonreír. Controlemos cada parte de nuestro cuerpo, mente y corazón para bailar armoniosamente el gran baile de nuestra vida.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Paciencia vs Intransigencia

Arte y dIseño para Cristo¿Estás luchando con una idea que interrumpe constantemente el propósito y plan de Dios en tu vida? ¿Eres consciente de que tus planes y proyectos a veces no son los planes del Señor? ¿Entiendes porque aquellas oraciones insistentes no tienen respuesta?

El Señor puso en mi corazón escribir este post porque él está trabajando conmigo en este aspecto. Últimamente estoy teniendo grandes batallas con la carne, una parte de mí que exige tener la razón con algo de intransigencia y necedad porque no tiene la más mínima intención de ceder un poco a la verdad que dio libertad y victoria a mi espíritu. Y entonces, yo, en medio de esta lucha de razón, lógica, obviedad, mundo, humanidad y ley divina, reflexiono y entiendo que mi arma es la sensatez y la dependencia del Señor, la confianza y fe en él.

Mi carne puede gritar a viva voz, que se rebelde, que reclame mis derechos, que luche por mis sueños, que no me sujete a mi marido, que no me someta en obediencia al evangelio de Cristo, que disfrute la vida y haga lo que me plazca. Mi carne puede seguir intentando comparar mi matrimonio con el de los demás, lo mismo que mis sueños, mi vida y cada uno de los proyectos sin cumplir. Puede seguir llamando mi atención con lujos y exquisiteces que no tengo, pero aunque se esfuerce en seducirme, yo seré paciente y esperaré en Dios, porque él ha prometido que con paciencia ganaré mi alma y yo lo creo. Además tengo fe, es decir tengo la certeza de que a su lado nada me faltará, porque a su lado lo tengo todo.

Hubo momentos en los que no fui paciente y caprichosamente insistí en lo mismo, y oré ¡claro que oré! pero él no respondió lo que yo quise. Su voluntad no era lo que yo soñaba, su voluntad era otra, era algo mejor y perfecto aunque yo no lo entendiera. Hoy miro atrás y doy gracias a Dios por su paciencia para conmigo, por su infinita misericordia y le pido que me de fuerzas para permanecer y no escuchar los reclamos del mundo y de la carne que de vez en cuando intenta enseñarme las maravillas que hay allí fuera para mí si me alejo de la verdad.

¿Con qué luchas? ¿Cuál es tu batalla? ¿No has logrado cumplir tus sueños como yo?¿A qué renunciaste para estar dónde estás hoy? No te lamentes ni flageles pensando que el tiempo pasó y es tarde. No pienses jamás que es imposible. Moisés dirigió al pueblo de Israel a la tierra prometida cuando tenía 80 años (Exodo 7:7). Mientras que Abraham y Sara fueron padres cuando él tenía 100 años y ella 90 (Génesis 17:17). Así que nunca será tarde si hace parte de su plan.

Él dijo, que nada hay imposible para él, así que si lo que anhelas y por lo que luchas es bueno para ti y hace parte de su plan, tarde o temprano, llegará. Dios se encargará de que así sea, pero si no lo es, no lo esperes ni desesperes porque no llegará.

Confía, pon todo en sus manos y espera. Él se encargará de ayudarte, te pondrá en el lugar y tiempo indicado para cumplir tus sueños si hacen parte del propósito que él tiene para tu vida. Persiste, él te sostendrá, pero no te alejes ni te apartes de su mano. Persiste cada día a pesar de los temporales pero no pierdas nunca de vista la meta. Sé paciente pero no intransigente. No luches por caprichos y banalidades porque será una lucha perdida sin el apoyo de Dios. No pelees tus batallas en solitario, lucha con su ayuda y refúgiate en su poder y majestad. Y mientras recibes respuesta, sirve, ayuda, crece, madura, ministra, evangeliza, ama, comparte, alaba, cree, ora, perdona……..

Digamos no a la terquedad, necedad e intransigencia y optemos por el camino de la paciencia, que aunque despacio tiene un buen final. ¿Lo crees? Él lo prometió.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si descansas? Hay pastos delicados.

Arte y Diseño para Cristo

Sufrimos, lloramos, perdemos la paciencia y la esperanza constantemente. Las pruebas, tribulaciones, personas difíciles y un sinnúmero de situaciones se presentan en nuestra vida a diario invitándonos a abandonar y a darnos por vencidos, pero Dios, que lo sabe y conoce todo, preparó una zona de confort y descanso para sus hijos. Un lugar de delicados pastos para que tú y yo descansáramos.

¿Te alcanzas a imaginar la comodidad de unos delicados pastos? Si alguna vez has estado en el campo y has disfrutado el placer de caminar descalzo sobre el césped o te has tumbado sobre el pasto, puedes recordar la comodidad y el placer que se siente al recostarse sobre una cama de pasto que protege, envuelve, soporta y transmite paz y libertad. Si has experimentado esta sensación, pues has experimentado lo que Dios quiere regalarte cuando estás viviendo momentos de dificultad.

Dios sabe que la vida no es fácil, que enfrentamos numerosas pruebas, en casa, en el trabajo, en la universidad, en la comunidad, en la iglesia. Dios sabe que hay dolor en nuestro corazón y somos débiles. Dios sabe que el desánimo merodea constantemente a nuestro alrededor esperando nuestra caída. Dios sabe que nos agotamos intentando encontrar una salida, por eso nos invita a soltar y confiar en él.

¿De qué nos sirve agotar todas nuestras fuerzas, luchar y perder la esperanza si podemos poner en sus manos todo lo que nos acontece y él será quién obre a nuestro favor para ayudarnos a salir de las dificultades ilesos? Él se encargará de hacer milagros y que veamos lo imposible hacerse posible mientras esperamos pacientemente en mitad de la prueba y podamos caminar descalzos y recostarnos sobre delicados pastos.

Luché dos meses con mi jefe en prácticas porque los nervios y prisas son situaciones constantes en la profesión y aunque oré, seguí luchando en mis propias fuerzas y fui rebelde y orgullosa. Perdoné pero recordé constantemente el sufrimiento. Sólo y únicamente cuando decidí entregar la situación en manos del Señor y confiar plenamente en él, él actuó y entonces mis ojos, vieron lo imposible hacerse posible y pude caminar sin temor en delicados pastos.

¿Cuando se descansa? Cuando se está agotado, cansado, débil y cargado.

¿Dónde? En pastos delicados.

¿Estás cansado? Descansa en los pastos que Dios ha preparado para ti.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si oramos otra vez?

¿Qué nos pidió el Señor que hiciéramos sin cesar? Orar! Él nos pidió orar, velar, clamar, pedir al cielo por todo y en toda circunstancia.

Existen tantos motivos para orar, tantas razones para invocar el nombre de nuestro Dios y con todas las fuerzas de nuestro corazón, dar gracias, pedir por grandes necesidades, calamidades, tragedias, desastres, problemas. Hay innumerables argumentos para acercarnos a Dios y poner en sus manos nuestras necesidades y las de los demás. Clamar e implorar al gran yo soy su benignidad para hacer posible lo que supera nuestra capacidad, lo que limita nuestro poder. Podemos implorar al cielo por múltiples razones, podemos interceder por la enfermedad de otros y la angustia de corazones solos.

¿Tienes una razón para orar? Compártela!

¿Tienes una necesidad? Compártela!

¿Quieres dar gracias al Señor por su Fidelidad? Agradece y comparte las bendiciones del Señor para contigo y tu familia.

¿Estás enfermo? Oremos y recibe sanidad en el nombre de Jesús!

¡Clama y él te escuchará! ¡Clama y el te responderá! Cree y te será hecho.

Y si aún no existen motivos que te inviten a orar, yo te comparto algunos que nos competen a todos y por los que debemos orar.

Oremos por la crisis espiritual del mundo, por la constante persecución de cristianos en el mundo que crece a gran escala con altos indices de violencia.

Oremos por los niños perseguidos y maltratados, por las niñas que son vendidas como esclavas sexuales con apenas pocos años de edad.

Oremos por las autoridades, por los gobernantes y lideres del mundo. Oremos por las personas que trabajan en los servicios públicos y sociales de nuestra ciudad (Bomberos, médicos, policías, enfermeros, recogedores de basura,etc. Porque todos exponen su vida, salud y largas jornadas de trabajo para el bien de la sociedad.)

Oremos por la paz en nuestro planeta. Oremos por la familia y su importancia en la sociedad.

Oremos para que el amor sea la fuerza que nos motive a vivir cada día, porque amando venceremos la maldad y seremos reflejo de Dios, porque él es amor.

Oremos para no estar distraídos ni ser engañados por el enemigo que anda como león rugiente buscando a quién devorar. Oremos, velemos y permanezcamos atentos.

Oremos por los necesitados, los que no tienen un techo donde resguardarse ni un empleo para poder comer.

Oremos por los enfermos y minusválidos. Por los ciegos, sordos y cojos. Por los que padecen cáncer y enfermedades raras.

Oremos por la gente que está en las cárceles, por las prostitutas. Oremos para que el Espiritu Santo ponga en su corazón arrepentimiento y puedan apartarse del pecado y acercarse al dador de Vida.

Oremos por los huérfanos y las personas viudas.

Hay tantas razones para orar. Que tu boca no se cierre ante la necesidad de nadie! Ni la tuya ni la de los demás.

¡Oremos a viva voz, Él nos escuchará!

Trabajado y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Cuantas más pruebas, más confianza en Dios

Las pruebas no tardan en llegar, vendrán sin avisar, más difíciles, largas, complejas o si hay suerte llegarán con retraso, pero seguro que llegarán. ¿Y si somos cristianos? Somos cristianos no inmunes, de los problemas y adversidades no estamos exentos, así que tarde o temprano, llegarán. Creo que aún somos más vulnerables a los ataques del enemigo que quienes no conocen a Cristo.

A las pruebas de ayer, hoy se suman nuevas situaciones que superan nuestro control y se salen de nuestras manos. No hay humanamente solución a enfermedades, la muerte de un ser querido, desastres, accidentes, malas noticias y podría seguir escribiendo cosas tristes, pero no lo haré, porque aún a pesar de vivir estas situaciones y tener que enfrentarlas, lo más grande es poder tener paz en medio del dolor y la tribulación. Esto es posible si confiamos en Dios, quien nos dará la victoria.

Llegó el día esperado y a las 12:30 me llamaban para pasar a la consulta del especialista que meses atrás me había citado. Ella preguntó y me entregó las pruebas que han venido realizándome, pero faltaba una y sobre la marcha la doctora se dispuso a realizarla para decirme finalmente, que nací con un ovario poliquístico y que es probablemente la causa de no poder quedarme embarazada. La mirada de mi esposo y la mía se encontraron frente a frente con una cara de sorpresa y algo de decepción. Ella nos confirmó que no es grave ni impide la maternidad, sugirió un pequeño tratamiento para que sea más fácil concebir. Y entonces empezaron los ataques. “Eres muy joven, algo más añadido a lo que ya tienes, ¿podrás ser madre? Estás completita Laura, todo lo tienes”.

Resistí esas mentiras y me fortalecí en el Señor y al salir de la consulta recordé que Sara siendo muy mayor y estéril dio a luz un niño porque para Dios no hay nada imposible. Entonces sonreí porque sé que él no me dejará, él me ha sostenido y veré su gloria en mi debilidad e incapacidad de hacer las cosas que se salen de mis manos.

¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.

Génesis 18:14

Hoy me gozo y alegro porque el Señor es mi fuerza. Cuando vienen las pruebas y se suman a los problemas existentes me doy cuenta que necesito la ayuda de Dios. Entonces doy un paso de fe y entrego todo en sus manos y confío en él aferrándome a sus promesas y verdad. Y concluyo: Cuantas más pruebas, más esperanza, cuantos más problemas aumenta la fe.

Oro para que en cada prueba que venga, tú y yo podamos aferrarnos a Dios y salir vencedores en su poder y gloria. Que nunca olvidemos que él nos es suficiente para vencer. Así que nada, por difícil o imposible que parezca nos detendrá, porque con nosotros está el Señor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, nuestro refugio y protección

Terminó la semana y cada día vi la fidelidad de Dios porque me permitió sobrevivir a cada compromiso y presión académica, pero hoy, él obró de forma especial en mi vida para que yo, y los que no se lo esperaban, viéramos su gloria y poder en medio de la adversidad y tribulación. Hoy aprobé con creces la materia que mi profesora creía no sería capaz de superar y además con una nota inesperada.

Él me concedió el ser hallada en gracia delante de ella y que me hablara con delicadeza y respeto. Y entonces mi testimonio empezó a cobrar vida, presenté mi examen y de forma inigualable la profesora terminó corrigiéndolo conmigo y explicándome los errores que tuve, esta vez con paciencia y delicadeza. ¿Increíble, no? Tan amable fue que terminó comentándome que contraerá matrimonio en breve (Y oro por ella para que su unión sea bendecida por Dios). Nada de lo que ha ocurrido hoy pude imaginarlo antes, porque sin la intervención de Dios no habría sido posible. ¿Quién creería que la misma persona que días atrás me hablaba con frialdad e ironía hoy me sonreía y se acercaba a mí con paciencia y ternura? Sólo Dios puede cambiar el corazón de los hombres.

Así que mi responsabilidad es: compartir el poder de la oración y confesar con mi testimonio que Dios responde y se manifiesta con grandes milagros. También agradecer su justicia, amor y misericordia porque él oye nuestras súplicas y actúa en defensa nuestra.

Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Salmos 96:3

Como esta enorme montaña que se antepone a la luna, esta semana vinieron gigantes a mi vida para subestimar el poder del Señor y desafiar su grandeza. Gigantes que me intimidaron e hicieron que me pusiera nerviosa, pero el Señor como un escudo fuerte me rodeó y me cubrió con su gracia. Él me dio la fortaleza que necesitaba para vencer esta inmensa columna montañosa que me impedía ver el valle que había detrás de ellas. ¿Qué montaña se ha antepuesto delante de tu promesa? No olvides que detrás de ese gigante está la respuesta de Dios. Él no te dejará, ¡no temas!

Hoy, después de aprobar 6 asignaturas sin reprobados ni suspensos puedo decir otra vez y a viva voz que Dios es mi refugio, fortaleza y defensa. Él escuchó mi clamor, que cómo Elias hice a él días atrás para que hiciese posible que los demás viesen su majestad y poder y hoy su respuesta se manifestó con claridad. Así que puedo decir públicamente: “Quizás mi capacidad sea limitada o escasa pero su poder no conoce barreras y nada hay imposible para el Santo de Israel”.

¿Qué situación tienes que poner en manos de Dios?

¿Hay gigantes delante de tus sueños intimidando tu corazón?

Confía en el hacedor de milagros y recuerda que para él que no hay nada imposible.

Hazlo y confía, porque como la luna será firme siempre y como testigo fiel desde el cielo te cuidará y verlará por ti. Yo confié en él mi situación, lo hice y hoy me gozo porque él ¡me dio la victoria!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Creyendo en un Dios poderoso!

Esta semana está siendo difícil para mí porque tengo varios exámenes académicos. Estoy terminando un grado superior de Producción Audiovisual y en la fase final del semestre y a punto de graduarme las materias exigen mucho y el panorama se pone especialmente estresantes pero mi fuerza es Dios y es quien me anima a seguir y a no tirar la toalla.

Tengo asignaturas en las que tengo más habilidad que en otras y especialmente hay una en concreto que no la llevo muy bien y he suspendido la primer evaluación con un 4, con lo cual tendré que presentarme a la recuperación. Pero al entregarme el examen, mi profesora dijo que mi nivel es tan bajo que sólo podría ocurrir un milagro para que apruebe. Y añadió, muchos lo han intentado y no lo han conseguido, no creo que tu puedas hacerlo. ¿Cómo? Me pregunté en silencio. Sus palabras me hicieron sentir frágil e impotente, pero recordé que mi Dios es poderoso y es hacedor de milagros y de imposibles, con lo que respondí: No me subestimes ni te preocupes, tengo fe y creo en Dios! Ella sólo sonrío.

Esta situación me hizo recordar la plegaria de Elías pidiendo a Dios se manifestara al pueblo que adoraba a Baal (1 Reyes 18:20-40). Dios es uno sólo, poderoso y temible. Grande en majestad y soberano dios y sobre él ningún otro. En el capítulo que mencionaba antes en el verso 21 podemos leer: “ Si Jehová es Dios, seguidle” Y ante esta situación que enfrento, me revisto de valor y de la fuerza que sólo puede darme él para salir vencedora.

Sigo al Señor y sé que en mi debilidad veré su gloria y lo demás también. En oración declaro que podré enfrentar esta prueba académica y mi profesora se sorprenderá de mi logro porque Dios es mi soporte, fortaleza y si él está conmigo, ¿quién puede estar contra mí? Él me dará la sabiduría para hacerlo mejor que bien.

No sé si lo que enfrentas hoy se asemeja a la situación que describo o quizás se trate de una cuestión de salud, del área laboral o familiar. Sólo puedo decirte que si confías, él hará, él no te dejará y se manifestará a tu vida como lo hizo cuando Elías clamó y respondió su oración; entonces no sólo el profeta vio su gloria, sino todos los que allí estaban.

Sé que él me responderá y me dará la ¡victoria!

¿Qué tienes que declarar hoy? ¿Quién ha subestimado tu capacidad?

¿Quién ha creído que es imposible? Es posible porque no lo harás tú, lo hará Dios en ti.

Él te dará el poder para lograrlo. Él te capacitará para conseguir lo que te has propuesto o lo que te parece imposible de lograr, sólo confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios?

He visto las bondades de Dios todos los días de mi vida.

Cuando estaba en angustia él me fortaleció.

Cuando estuve triste, él me consoló.

Cuando tuve miedo, él me protegió.

Cuando caí, él me levantó y

cuando fallé, él me perdonó.

¿Y a ti?

La fidelidad de Dios es una muestra de su absoluto y eterno amor por nosotros.

Y cada día tenemos la oportunidad de recordar la bondad, justicia y bendición de Dios.

¿Entonces por qué no pedimos? Dios nos escuchará, Jesús dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y él mismo nos daría las cosas.

¿Por qué no clamamos? Dios nos anima a clamar y a pedir conforme a su voluntad.

¿Por qué no creemos? Jesús dijo: al que cree todo le es posible.

¿Porque dudamos? Dios es el dueño de todo ¿por qué dudar?

La invitación de hoy es a depositar toda nuestra confianza en el hacedor de imposibles.

A esperar en su perfecta voluntad y a entender que el camino es más fácil de andar si confiamos en quien nunca nos hará un reproche, sin medida nos dará y cumplirá lo que ha prometido.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios si él es el dueño de lo visible e invisible? Así que para hoy la tarea es confiar, creer, esperar. Entonces ¿qué pondrás en manos de Dios hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.