La nobleza de un Rey

Y llegó sentado en un pollino o asno a Jerusalén. Jesús siendo Rey no llegó en un carruaje tirado de caballos ni tenía corte ni guardaespaldas. Jesucristo cumplió su promesa y llegó a la ciudad santa para cumplir los propósitos del Padre, que nos darían vida eterna a la humanidad.

El pueblo de Dios, celebra hoy la entrada triunfal de nuestro salvador a Jerusalén, este día es conocido como “Domingo de Ramos” ¿Y por qué de Ramos? Porque fue lo que utilizaron los ciudadanos de Jerusalén para honrar la llegada del Señor a su pueblo. Con ramas de palma ovacionaron su llegada, esperanzados daban gracias y entonaban alabanzas al cielo porque había llegado su salvador.

¿Y tú y yo qué entonamos hoy? Nuestro salvador llegó hace 2000 años para rescatarnos y poner su vida por los pecadores. Nuestro corazón debe decir hoy: ¡Gracias Señor! Gracias por entregar tu vida y enseñarnos desde el primer momento a renunciar al “yo” para servir y ayudar a los demás. Gracias por darnos una lección de humildad y nobleza al hacerte Rey de la forma más simple y llana. ¡Aprendamos de ti! Ayúdanos a ser más cómo tú.

¡Feliz Domingo de Ramos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¡Gracias papá! Lo has hecho bien.

Arte y Diseño para Cristo

Hoy se celebra el día de San José y en algunos países, como España, también el día del padre. Todos los días son especiales para recordarle a ese hombre tan especial en nuestra vidas que lo ha hecho bien como amigo y consejero y cuan importante es su vida para nosotros. Que su esfuerzo y constancia por darnos siempre lo mejor ha sido un gran ejemplo y que todo el tiempo que nos ha dedicado y seguirá dedicando como hijos, ha merecido y merecerá la pena siempre.

Nuestra forma de agradecerlo hoy, como hijos, es honrándole por su rol y tarea de padre y cabeza de hogar.  Pedimos a Dios les siga concediendo fuerza, salud y valentía a cada uno de los padres que temen su nombre y buscan agradarle imitando el carácter de Jesucristo en sus vidas y hogares.

Hoy, nuestro regalo es tan simple pero tan profundo, como lo es el significado de esta palabra: ¡G R A C I A S!

Para todos los padres y todos los “José” del mundo ¡Feliz día! Dios derrame bendiciones sobre vuestras vidas y os conceda seguir siendo instructores, amigos y compañeros de sus hijos. Apoyo, seguridad y protección en sus familias e inigualables cabezas de hogar. Que sus familias sean estandarte del amor que profesan a Dios.

Bendiciones para todos. Para los que lo son y los que lo serán. Para mi padre, mi hermano y mi esposo, los mejores deseos del cielo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Y tú ¿Cómo adoras a Dios?

Arte y Diseño para Cristo

La adoración o alabanza es el reconocimiento público o secreto que hacemos a Dios por su bondad y misericordia para con nosotros. El post de hoy, lo empiezo con una pregunta. Y tú ¿cómo adoras a Dios? Es un planteamiento que nos permite reflexionar respecto a nuestra forma de honrar, alabar y adorar al Señor. ¿En qué momento alabas a Dios, diariamente o de domingo a domingo? ¿Qué te motiva a alabar al Señor? ¿Alabas a Dios por gratitud o por admiración? ¿Cuál fue el último tiempo de adoración que tuviste para Dios? ¿Esta mañana?, ayer, hace una semana?

Algunos creyentes tienen un concepto errado de alabanza considerando que alabanza es sólo el canto de adoración que se hace cada domingo en la iglesia durante el culto, pero realmente existen innumerables formas de alabar a Dios. Al Señor podemos darle gracias por su amor y eterna bondad cada día y podemos hacerlo a través de la oración. Con nuestro tiempo diario de intimidad con el Señor, al despertar, al medio día, en la noche, tenemos la oportunidad de alabarle y exaltar su nombre.

Podemos honrarle entonando un canto, escribiendo una mensaje, leyendo su palabra, escudriñando y profundizando en ella. Le adoramos cuando somos obedientes y consagrados. Cuando ayudamos a otros y compartimos el mensaje de salvación.

No te limites a cantar los domingos, ni a compartir mensajes bíblicos de vez en cuando. Alaba a Dios en tu relación con los demás, obedeciendo y poniendo en práctica su palabra. Amando a tus enemigos, perdonando a los que te han hecho daño, ayudando al débil, prestando al necesitado y socorriendo al marginado. ¿ De qué forma alabas a Dios? ¿De qué forma lo hiciste hoy y lo harás mañana?

Cada día es una oportunidad para agradecer, para invocar el nombre de Dios y con un corazón agradecido reconocer el amor y justicia que renueva sus misericordias cada mañana para con nosotros. Alabar a Dios es decir que por él somos lo que somos, que por su gracia somos salvos, que por su poder y santidad somos vencedores y victoriosos, que por su gracia somos salvos y considerados hijos sin mancha.

Hoy, ahora, es el momento para decir con todas las fuerzas de nuestro corazón: G R A C I A S!!

Es tiempo de darle a él todo el honor que merece y todo la alabanza por lo que ha hecho para, con y por nosotros.

Y como escribió Pablo en la primera carta a Timoteo:

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo:1:17)

Manifestemos el aprecio y admiración que tenemos a nuestro Dios. Pongamos por encima de todo las características de su amor inagotable y los méritos y bondades de su esencia divina.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Como él, ninguno.

Arte y Diseño para CristoEste verso del libro del pentateuco, concretamente el libro de Deutoronomio, es una hermosa alabanza a nuestro Dios, porque describe en tres cortas líneas su grandeza y poder. Cuando Moisés escribió el libro, llamó al Señor, Dios de Jesurún, que en hebreo significa (heb. Yeshûrûn “el recto [justo]”). Y es la forma que elige para exaltar el amor y misericordia de Jehová, después de salvar y sostener al pueblo de Israel en tiempos de persecución y exilio.

¿Qué te hace honrar a Dios el día de hoy y declarar, como Moisés, que no hay otro como él?

Nuestro Dios cabalga por los cielos en defensa y favor nuestro. ¿Qué nos puede faltar? ¿Qué más podemos querer y pedir?

El Santo de Israel, justo y recto Dios es nuestro refugio y amparo. Nuestro escudo y fortaleza. ¿Qué temer?

El post de hoy es nuestra alabanza a un Dios maravilloso, que nos ha amado desde siempre, que nos ha perdonado y redimido sin merecerlo.

Es una alabanza al poder y gloria de nuestro Dios que se goza en hacernos bien y quiere lo mejor para sus hijos en su tiempo.

Esta publicación es una confirmación de la admiración y amor por un Dios justo que ampara al necesitado, perseguido y oprimido, que abastece al hambriento y da agua de vida al que muere de sed. Esta postal es mi ofrenda el día de hoy para un Dios poderoso, manso y humilde. Para un Rey omnipotente que es cercano y bondadoso. Un Dios que todo lo ve y escucha y hará justicia en el mundo. Un Dios que paga con creces la obediencia y el temor de su nombre.

Qué ésta sea nuestra alabanza cada día. Recordar cada una de sus bondades y misericordias. Recordar de que nos libró el protector y justo Señor. ¿Te unes a mi alabanza? Que llegue la alabanza de nuestro corazón al cielo y sea grata al Dios de Jesurún. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Alguien más grande que él?

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, después de 28 meses trabajando para el mejor de los jefes, diseño con gratitud y amor la postal 900 y se alegra mi corazón porque hemos sido edificados por su palabra todo este tiempo. Cada día hemos visto su poder y su gloria porque no hay otro como él.

Hoy, nuestro grande y poderoso Dios, Jehová de los ejércitos es digno de ser alabado y exaltado porque ha extendido su brazo cada día para soportarnos, sustentarnos, defendernos, ayudarnos, bendecirnos y restaurar nuestro camino. No tengo palabras para decirle cuánto le amo y cuán agradecida estoy de su inmensa bondad y misericordia.

Respondamos juntos estas preguntas y demos gracias a Dios. Yo me animé y empecé para dejar mi testimonio y animarte a decir conmigo a viva voz: “Cuán grande es Dios”

¿Recuerdas de dónde te sacó Jehová?

-A mí me sacó de un estado de nerviosismo y temor permanente. De una mentira del enemigo que creí por años y que había hecho fortalezas en mi mente.

¿Recuerdas cómo fuiste y dónde estabas? ¿Y cómo eres hoy?

-Fuí una persona celosa, egoísta y con baja autoestima. Hoy soy libre y me amo porque Dios me ha hecho a su imagen y semejanza. Hoy sé quién soy y cuál es el propósito de Dios para mi vida.

¿Recuerdas de qué te salvó y sanó el Señor?

-Me salvó de las mentiras del enemigo, abrió mis ojos y me ha sanado física y espiritualmente, para siempre. Me han diagnosticado una enfermedad auto inmune sin cura, pero él ya me sanó en la cruz, lo creo y lo declaro cada día y hoy me permite gozar de un perfecto estado de salud.

¿Recuerdas que su fidelidad te sostuvo y te sigue sosteniendo?

-He visto su fidelidad cada día en mí vida y en mi entorno familiar. He constatado con mis ojos, que lo que él ha dicho lo cumple y sus promesas son verdad.

¿Recuerdas quién te proveyó cuando no había nada?

-Dios nos dio a mi esposo y a mí lo que no teníamos cuando no había nada y nuestra cuenta estaba en números rojos.

¿Recuerdas que mano estuvo ahí cuando todos salieron corriendo?

-La mano del Señor fue mi consuelo y soporte cuando mis amigos me dieron la espalda por acercarme a él y declarar su amor. Hoy lo recuerdo con gozo y como parte de mi testimonio.

¿Recuerdas quién te consoló y abrazó a pesar de tu rebeldía?

-El Señor me consoló a pesar de que mi mente pensó lo incorrecto, mis pies pisaron donde no debían y mi boca dijo lo que no era sabio. Él no me señaló, él me abrazó y perdonó.

¿Recuerdas quién contestó tus oraciones y obró un milagro en tu vida?

-He perdido la cuenta de cuántas oraciones ha respondido el Señor. Y milagros he visto muchos, el primero y que más presente tengo es conseguir ayudar a toda mi familia al mismo tiempo para que salieran de una situación difícil sin saber cómo lo haría, sólo confiando en él.

¿Recuerdas que el regalo más grande que te ha dado no tiene precio y pensó en ti sin que tú le conocieras porque te ama?

– Me han regalado cosas de valor, costosas y preciosas, pero el regalo más bello es la paz y salvación que recibí de mi Dios en su hijo Jesucristo. Y he comprendido que de nada sirve tener las cosas más bellas del mundo sino hay paz en el corazón.

¿Recuerdas que él vistió un planeta de hermosura para que lo disfrutaras?

-Hoy, valoro cada cosa que ven mis ojos. Me detengo a ver la perfección de la naturaleza y me invade la gratitud. Ver como llueve, como sale el sol, como crece una planta, como florece, como vuelan las aves, como se levantan las montañas y corren las aguas por los ríos. Disfruto mucho ver el firmamento en la noche y contar las estrellas que me recuerdan que Dios ni siquiera nos dejó a oscuras en la noche porque nos dio un lucero inmenso que ilumina nuestra tierra, nuestro andar.

¿Recuerdas que te concedió una familia, una pareja y unos hijos para bendecirte y pulir tu carácter?

– Cuando me detengo a observar los ojos de mi esposo y el milagro de poder verlo, doy gracias a Dios. Cuando puedo hablar con mis padres y mi hermano, otra vez exalto el nombre del Señor porque su bondad se ha extendido a toda mi familia. Les amo porque sé que Dios pule mi carácter a través de mi convivencia con ellos. Les bendigo y oro por ellos para que también sean hallados en gracia delante de Dios.

Recuerda como yo todas las cosas que hacen grande a Dios y seamos gratos con nuestro Padre Eterno. Seamos hijos agradecidos y reconozcamos que su amor y misericordia nos han salvado y hoy nos tienen donde estamos; libres de condena, aceptos a pesar de nuestros errores, salvos, vencedores y victoriosos en su hijo.

¿Hay algo más qué decir?

¡Gracias, Gracias, Gracias por siempre Señor!!

¡Cuán grande eres Dios!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Fuera de él nada deseo!

Estas palabras son una clara declaración de amor y dependencia de Dios. ¿Te han dicho alguna vez cuánto te quieren? Seguramente te han dicho o te dirán las palabras más bonitas que hayas escuchado jamás. Cuando leo las palabras del salmista en el salmo 73, alcanzo a sentir la gratitud y el amor que expresa su corazón al Señor. Él declara su gratitud y amor a Dios diciendo que solamente le tiene a él y nada más desea. En pocas palabras declara el gran aprecio y necesidad que tiene de Dios. No relata un discurso ni una larga intervención para declarar su amor a Jehová

Y tú, ¿a quién tienes? ¿Tienes alguien en la tierra que te parece suficiente o crees que tienes a alguien en los cielos a parte de Dios? En los cielos sólo habita él porque los que no están, duermen, hasta el día en que Dios les llame para juicio, pero la palabra de hoy no habla precisamente de esto. Lo menciono porque hay quienes creen que sus seres queridos fallecidos les protegen y ayudan desde el cielo. Tal verdad no es más que otra mentira del enemigo. Los muertos, están muertos y duermen.

He escuchado tantas cosas que defienden esta idea, inclusive decir que Dios no puede atender todas las peticiones del mundo y necesita ayudantes, justificando la intervención de los santos y los muertos como intercesores delante de Dios. ¿Cómo? Esto lo dicen personas creyentes pero confundidas. Dios es uno sólo y su hogar el cielo. Los que han muerto duermen y Santo no hay más que él y su hijo Jesucristo.

Veámoslo a la luz de su palabra.

MORADA CELESTIAL

*El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. (Salmos 2:4)

*Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. (Salmos 11:4)

*El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? (Hechos 7:49)

ESTADO DE LOS MUERTOS

*No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio. (Salmos 115:17)

*Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. (Eclesiastés 9:5)

*Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (1 Tesalonicenses 4:13)

SANTIDAD Y PODER DE DIOS

*Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY (Éxodo 3:14)

*Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. (Salmos 22:3)

*Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. (Salmos 99:3)

*Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. (Isaías 6:3)

Comentaba en las primeras líneas de este artículo que el salmo que comparto hoy describe la dependencia y amor a Dios y como reflexión preguntaba, si cómo el salmista, podemos declarar que sólo tenemos a Dios y nada más deseamos en la tierra. Leyendo su palabra podemos recordar que él es grande, poderoso, santo, amoroso, paciente, soberano, misericordioso y justo. Dios nos declara su amor todos lo días de nuestra vida, porque nos bendice, protege, perdona, sana, provee y renueva su misericordia cada mañana. Entonces la mejor forma de agradecerlo es declararle todo nuestro amor.

Él nos invita hoy a ¡creerlo, aceptarlo, recibirlo y compartirlo!

Disfruta del amor de Dios y exáltale, porque nadie te ha amado ni amará, con amor eterno como él.

Reflexiona y recuerda en qué circunstancias has visto y sentido el amor de Dios, esto te ayudará a alabarle y dar gracias por su incondicional amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él nació y vino para ser testimonio de la verdad!

…Y también para darnos vida por la eternidad. Él conocía el propósito de su existencia y no se aferró a nada terrenal para actuar con obediencia y someterse a Dios por amor a los hombres.

Es muy fuerte escribir esto. Escribir que hubo alguien que me amó sin conocerme y que dio su vida por mí sin pensarlo, que no dudó un instante y con su obediencia me enseñó que su misericordia no tiene comparación. Hoy mi corazón confiesa que cree en esta verdad y mi espíritu declara que escucho su voz  y quiero seguir sus pasos cada día de mi vida. ¿Y tú? ¿Te animas a compartir el motivo de tu fe y la paz que hay en tu corazón porque su sacrificio te dio una victoria inmerecida por la eternidad?

Gracias Jesús por negarte a ti mismo para que yo viviera.

Gracias Jesús por sufrir siendo inocente para que yo fuera libre.

Gracias Jesús por soportar el peso de mi culpa para darme salvación.

¡Te Amo Señor y hoy exalto tu nombre esperando tu reinado por la eternidad!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Jesús 100% Dios y 100% Hombre!

¿Cuántas veces hemos sentido que no podemos enfrentar las cosas y que estas nos superan?

Estando en el monte Getsemaní, Jesús vivió un tiempo de gran angustia y tristeza y lo confesó a sus discípulos más queridos que le acompañaban. Se lo dijo a Pedro, Jacobo y Juan.

     (Marcos 14:34-35)

Les dijo: «Siento en el alma una tristeza de muerte. Quédense aquí, y manténganse despiertos.»

Se fue un poco más adelante y, postrándose en tierra, oró que, de ser posible, no tuviera que pasar por ese momento.

Jesús era el Hijo de Dios pero también era un carpintero de Nazaret que sentía sobremanera lo que estaba a punto de ocurrir. Tan real era lo que ocurriría que se angustió y entristeció su corazón porque su muerte era inminente y no volvería a ver físicamente a sus amigos. Por eso les pidió que le acompañaran en oración pero estos no pudieron, estaban cansados y se durmieron. Jesús sabía el dolor al que se enfrentaría y conocía que para cumplir el propósito del Padre debía padecer en su cuerpo la culpa de nuestro pecado.

Él nos enseñó la grandeza de Dios a través de su vida y sus ejemplos. En todo fue santo, correcto y misericordioso y esto es lo que nos invita a ser. Siendo el Hijo de Dios él pudo evitar su sufrimiento, pudo castigar a sus verdugos y pudo huir del lugar donde le entregaría Judas, pero no lo hizo. No lo hizo porque fue más grande su amor. No dudó en entregarse y rendirse ante la muerte para vencer por la eternidad para que tú y yo tuviésemos vida. Está claro, que en su carne y humanidad Jesús no quería sufrir, por eso clamaba al Padre que si podía, pasase de él esa copa, pero finalmente se sometió a Dios y le pidió que se hiciese su voluntad antes que su deseo.

El dolor es físico y deja huella, pero a Jesús no le importó sufrir en su carne la culpa de nuestros pecados porque su dolor le hizo salvador del mundo y redentor de los débiles. Su humildad y silencio le hicieron merecedor de la honra. Su sacrificio en la cruz siendo inocente le dio la victoria por los siglos de los siglos. Así que en medio de su padecimiento había gozo en su alma porque

se cumplía en su vida el propósito celestial y divino para el que le había enviado el Padre.

Nuevamente, Jesús nos enseña la obediencia, sujeción y amor a Dios que le hicieron renunciar a sí mismo para perdón del mundo. No dudemos ni un instante que Jesucristo entiende nuestra humanidad porque él también fue hombre. No dudemos un instante que Jesús conoce nuestra situación y condición porque él también lo experimentó en la carne. Seamos fuertes y valientes recordando que él se entregó sin oposición para darnos Vida y Salvación y esta verdad nos da la victoria en todo tiempo y circunstancia.

Demos gracias a Jesucristo por la eternidad al entregar su vida por amor a nosotros.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hace dos años….

Ha pasado el tiempo y justamente el 23 de febrero de 2013, después de muchas luchas y ataques del enemigo diciéndome que yo no podía servir al Señor con este ministerio porque no era lo suficientemente digna para hacerlo, empezó Arte y Diseño para Cristo y me propuse como objetivo servir a Dios con los talentos que él me regaló y los conocimientos que me ha permitido adquirir y aquí estoy construyendo con todos ustedes, los lectores y hermanos en la fe, este espacio que nos anima, fortalece y ayuda cada día.

Ya son dos años sirviendo al mejor de los jefes y trabajando para su gloria y honra. Para él toda mi gratitud el día de hoy porque nos ha bendecido abundantemente cada día de estos dos años. Nos ha edificado a ti y a mí, porque tú también eres parte de este ministerio. Gracias por recibir, dar y compartir de la palabra del Señor, porque este es el propósito de Arte y Diseño para Cristo. Por eso cada día me repito que el número de seguidores no es lo que importa sino que la vida de quien lee sea transformada. No somos 10.000 ni 50.000, somos los que somos: 6161 y 120,500 personas alcanzadas de forma viral a través de nuestro perfil y blog. Pero con que uno sólo de vosotros lea la palabra de Dios, mi corazón se alegra porque entonces, hemos sido dos los edificados. Y me alegro porque antes de seguir mi trabajo, siguen a Cristo, antes de seguir mi talento, honran a Dios porque quieren compartir su palabra con otros.

Mi mensaje el día de hoy es para animarte a ser valiente y pedirte que alabes a Dios con lo que tienes, no escuches las mentiras del enemigo que intentará desanimarte y se esforzará en hacerte creer que no vales, que no eres lo suficientemente merecedor de servir al Señor, como lo hizo conmigo; pero no le creas, porque Dios precisamente escogió lo más despreciable del mundo para glorificarse, así que ánimo! Honra al Señor con lo que tienes y sabes hacer: cantar, orar, alabar, escribir, ayudar, predicar, evangelizar, diezmar, enseñar, etc  y no olvides que hemos sido consolados para consolar, fortalecidos para fortalecer, bendecidos para bendecir y amados para amar.

¡Felices dos años de edificación espiritual!

Que el poder de Dios siga transformando nuestras mentes y corazón para llegar a la estatura de la medida de Cristo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Alegres! porque en él hemos confiado

La alegría es la consecuencia y efecto de algo que emociona o despierta nuestra admiración.

Dios es el único ser, digno de nuestra alegría y gozo perpetuo porque maravillas y grandezas ha hecho en nuestra vida y en consecuencia damos gracias; y es la gratitud la que nos impulsa a estar alegres y gozosos.

¿Qué te hace estar alegre el día de hoy?

Hay quienes se alegran porque tienen cosas. Hay quienes se alegran porque han encontrado algo que habían perdido, otros se alegran porque esperan la promesa de un futuro o la realización de un sueño. Y tú y yo ¿por qué nos alegramos?

Yo, me alegro porque he creído y depositado mi confianza en un Dios poderoso e invencible que me defiende y no me desampara, en un Dios justo y misericordioso que me permite ser lo que soy hoy y que ha sacado mis pies del lodo cenagoso innumerables veces.

Yo, me gozo porque él es mi fuerza, mi bastón y mi soporte. Y como digo muchas veces, lo que Dios me ha dado nadie más me lo dará, entonces por encima de él nadie!

Que el Señor nos conceda cada día un corazón grato y alegre que recuerde sus infinitas bondades y misericordia sin limites. Que nada sea más grande que nuestra felicidad y alegría. Que nuestra actitud sea firme todos los días y nuestra confianza en el Señor permanente. Que nada nos arrebate el gozo de nuestra salvación en Jesucristo.

Si hay un motivo que hoy pretenda robar tu alegría, resístelo!

Si hay una razón que te robe el gozo del Señor, apártala!

Si viene a tu vida la tristeza no te desanimes, confía en él

porque extenderá su brazo por ti y no te dejará.

Alegrémonos juntos porque él bendecirá al justo y como con un escudo lo rodeará de su favor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Que tu luz alumbre y sea testimonio de Dios

Las lámparas emiten e irradian luz, y sirven como guía en la oscuridad. Dios ha puesto en nuestro corazón su luz y ha iluminado la oscuridad en la que vivíamos apartándonos de las tinieblas por amor en Jesucristo. Que esta llama se refleje en nuestro actuar para que sirva de testimonio a los demás.

Muchos allí fuera aún viven en oscuridad, y tú y yo llevamos con nosotros la luz que despeja el camino y guía cada paso. ¿Vamos a quedarnos con la luz sólo para nosotros, mientras los demás caen y tropiezan en la oscuridad? ¡De ninguna manera! Un hijo de Dios no es insensible sino compasivo, misericordioso y comparte el amor de Dios con los demás; así que hoy, es la oportunidad de pensar en aquellos que, estando cerca de nosotros, viven en oscuridad. No permitas que viéndolo, los demás caigan y sigan resbalando, porque sus ojos no pueden ver. Acércales a la luz y permite que tú mismo seas el testimonio de Dios por tus buenas obras.

“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.”

(Isaías 42:16)

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.”

(Efesios 5:8)

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

(1 Pedro 2:9)

Recordemos que hacer buenas obras es la consecuencia de nuestro amor y gratitud a Dios, quien todo nos los ha dado y nos invita a dar con alegría, y compartir con los demás una parte de lo que por amor hemos recibido; por eso, extendemos la mano a otros para ayudarlos sin esperar nada a cambio.

Ayudar a otros y hacer buenas obras no nos salva, la salvación nos la da Dios por la fe en su hijo Jesucristo y el sacrificio de su amor en la cruz.

Que este 2015 seamos reflejo de la luz y testimonio de Dios

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Oración de gratitud para Fin de Año

Oración de Fin de Año

Amado Dios, gracias por este tiempo que hoy termina y por el que ha de llegar.

Gracias por tu fidelidad y bondad todos los días de 2014.

Hoy vengo a ti con gratitud a reconocer que sin tu ayuda y soporte no habría sido fácil para mi sobrevivir a las circunstancias difíciles que enfrenté.

¡Gracias Señor!

Gracias por rescatarme, sustentarme, protegerme y amarme un año más.

Porque gracias a ti, hoy soy lo que soy y estoy donde estoy.

En tus manos encomiendo las nuevas 365 oportunidades que me das,

que cada día, viva agradecida por tus bondades, que no haya en mi ingratitud ni frialdad,

que quiera caminar de tu mano en todo momento y ser reflejo de tu amor a los demás.

Señor, dame un corazón firme y valiente,

dame una mente clara y limpia de maldad.

Hazme capaz de hacer lo bueno e incapaz de hacer lo malo.

Crea en mi un corazón nuevo, aumenta mi fe y permite que cada día viva para darte honra y honor donde quiera que vaya.

Sé tú mi escudo y fortaleza en el tiempo de aflicción,

Sé tú mi bastón y soporte cuando sienta desfallecer

y en la alegría, sé tú mi compañero y amigo.

En ti confiaré y en ti esperaré.

Bendigo este año que empieza y declaro que veré tu poder y tu gloria cada día.

En el nombre de Jesucristo,

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Lo mejor de lo mejor para Dios.

Cuando hacemos un regalo nos esmeramos en escoger y elegir lo mejor para honrar y halagar a la persona con nuestro detalle. ¿Qué escoges tú para dar a tu padre o tu madre el día de su cumpleaños o en una fecha especial?

Dios ha escogido darnos a nosotros, sus hijos, lo mejor. ¿Qué tenemos nosotros para darle a nuestro Padre en señal de gratitud y amor? Existen muchas formas de honrar a Dios, y agradecer su misericordia y amor para con nosotros. Pero el Señor es muy claro, y nos dice que quiere de nosotros lo mejor de lo mejor. En el antiguo testamento, vemos a los judíos eligiendo lo mejor, sin impurezas ni manchas ni imperfecciones ni pequeños detalles que afecten la apariencia de lo ofrendado para Dios; simplemente, se esforzaban en escoger lo mejor.

Vemos que para Dios eran todas las primicias de los frutos, de los animales, de las cosechas, los bienes, los dones y talentos. En conclusión, “Lo mejor de lo mejor para él” y es así, porque ¿qué mejor ofrenda podemos dar a quien todo lo ha creado y nos lo ha dado? ¿qué más que nuestra gratitud con la primera parte de todo lo que tenemos y obtenemos?

Dios nos ama tanto que creó una tierra para nosotros, nos dio alimento, trabajo y aún a pesar de nuestros errores no nos ha abandonado, nunca nos ha desamparado. Él aún sigue extendiendo su misericordia revestida de paciencia, nos perdona y sigue bendiciendo. Cómo él, ninguno.

En señal de agradecimiento y gratitud, Dios nos pide del 100% que nos ha dado únicamente el 10%, que al final se traduce en una pequeñísima parte de todo lo que de él recibimos. No nos pide solamente una parte de nuestras riquezas, nos pide una pequeña parte de todo lo que somos y tenemos.

Hablemos entonces sin tapujos ni diplomacia. Dios nos pide lo primero y lo mejor de nosotros como ofrenda, como gratitud. El Señor quiere que seamos desprendidos y no nos aferremos a nada ni creamos, equivocadamente, que lo que él nos ha dado nos pertenece por nuestro éxito o gloria. ¡No! Todo lo que tenemos y somos es gracias a él, y le pertenece. Sí, sí, tus logros son un regalo suyo, tu familia, tu trabajo, tu casa, tu coche, tus pertenencias, tus talentos, tus dones, y no se trata de darlo todo, se trata de ofrecerlo en oración y total entrega al Señor, y no aferrarse a nada porque nada nos pertenece.

Tú y yo somos pasajeros de la vida, somos suyos y todo lo que nos rodea también. El dinero, los bienes, el trabajo, los hijos, la familia, la iglesia, los dones y talentos que él nos ha concedido también son suyos, y de todo, Dios quiere lo primero, lo mejor.

Y te preguntarás, pero ¿si no tengo nada? ¿si no tengo trabajo? Y si aún soy muy joven, ¿con qué puedo honrar a Dios?

¿Tienes tiempo? Ofrece a Dios un tiempo de calidad para orar y meditar en su palabra.

¿Tienes trabajo? De tu esfuerzo y recompensa, Dios quiere lo primero.

¿Tienes familia? De tus seres queridos, Dios quiere ser el dueño.

¿Tienes talentos? Claro que los tienes, todos los tenemos. De tus capacidades, Dios quiere lo primero y lo mejor. Sírvele, trabaja para él y para su reino.

¿Tienes cosecha de frutos? Dios quiere lo primero, lo perfecto, lo más sano. ¿Y de qué forma se puede ofrendar? Puedes compartirlo con alguien que no tenga alimento, que no tenga dinero para acceder a una fruta o vegetal.

Es un ejercicio de desapego a las cosas, es un ejercicio de gratitud, honra, alabanza y dependencia del Señor. Él nos ha dado lo mejor y espera de nosotros lo mejor. Puedes hacerlo, tienes la capacidad para dar lo mejor de ti a Dios.

¡Anímate, y da lo mejor de ti y de lo que tienes a tu Padre!

A continuación el refuerzo con lecturas bíblicas del artículo de hoy.

Y ahora, he aquí he traído las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehová. Y lo dejarás delante de Jehová tu Dios, y adorarás delante de Jehová tu Dios.
De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová ofrenda por vuestras generaciones.
Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás.
Y que cada año traeríamos a la casa de Jehová las primicias de nuestra tierra, y las primicias del fruto de todo árbol.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Y llegará! El día que él prometió llegará.

Mirando a nuestro alrededor y analizando la sociedad que nos ha tocado vivir, podemos percibir claramente dos cosas: primero, la ausencia de Dios en la vida del hombre y en segundo lugar, la esperanza de otros tantos que, como tú y yo, esperamos el gran día, el día que él nos prometió.

Y no habló del fin del mundo ni de las tragedias devastadoras que nos muestra el cine de lo que podrá ser el fin; habló del día en que la justicia venga a nosotros y se detenga la maldad y no haya más muerte ni más llanto ni clamor ni dolor. Es hermoso leer la Biblia y encontrar la maravillosa promesa del Señor, saber que todo cesará un día y habrá verdadera paz y ya no habrá hambre en el mundo ni pobreza ni tristeza ni violencia. Todo será diferente porque él reinará.

Hoy, habitamos un mundo hostil y egoísta en el que se pelean y destruyen unos a otros con ansias de poder y dinero; pero nuestra esperanza está puesta en él y en la certeza de que un día las cosas serán diferentes porque él reinará. Dios nos ama a todos por igual y en él no hay ningún interés de poder y reconocimiento porque él es digno de toda la honra y el honor.

Hoy no vemos pero un día nuestros ojos serán abiertos y gozaremos de un sitio reservado para los que le aman. Seguramente, hoy no sepamos cuántos hermanos tenemos alrededor del mundo, hoy la distancia física nos separa pero un día estaremos todos juntos alabando al gran Dios y dando gracias por su infinita misericordia.

Mientras tanto, vivamos en amor compartiendo con el mundo la salvación del Señor para que seamos más los que celebremos la victoria y juntos esperemos que llegue el día en que no habrá aflicción ni culpa ni dolor porque él reinará por los siglos de los siglos. Preparémonos para ese día porque está cerca.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Y Dios, ¿qué es para ti?

Y Dios, ¿qué es para ti?

Para Moisés y el pueblo de Israel, Dios lo era todo, el único ser digno de alabanza, honra y gloria. Y la forma de declararlo era con cánticos y alabanzas. ¿Cuál es tu cántico para Dios el día de hoy? Ellos pregonaron que Jehová era su fortaleza y salvación y recordaron las bondades del Señor, las proezas para con su pueblo y la magnificencia de su poderío. Israel no calló, se gozó en el Dios de su salvación y levantó su voz en señal de alabanza.

Nuestro cántico para Dios debe estar cargado de gratitud y reconocimiento al que todo lo merece por sus innumerables bendiciones y eterno amor. Seguro que tienes muchos motivos para honrar y reconocer a Dios, tal vez no alcanzarían los números para enumerar sus bondades, pero lo más importante es hacerlo.

En intimidad alaba y exalta al Señor. No hay que ser músico ni tener una melodiosa voz, sólo es suficiente un corazón agradecido y humillado, un corazón arrepentido y dispuesto para Dios. Busca el espacio para encontrarte con tu creador y hablar con él. Él te escuchará y se alegrará al ver que cantas para él y que alabas su nombre.

Alabar a Dios hace parte de nuestra relación de confianza que establecimos con él, el día que le entregamos el gobierno de nuestro corazón.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.