¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¡Cristianos perseguidos!

 

Arte y Diseño para Cristo

Nuestra fe es perseguida y hoy en día los cristianos del mundo siguen siendo atacados y perseguidos hasta la muerte en algunos países. Ayer, en Pakistán perdieron la vida 70 personas y otras 359 resultaron heridas en un atentado con explosivos en un parque de la ciudad de Lahore. Las victimas en su mayoría niños y mujeres estaban disfrutando y celebrando el domingo de Pascua.

En Pakistán tan sólo el 2% de la población es creyente y practicante de la fe cristiana, pero al ser minoría son perseguidos y considerados infieles por la religión islámica. Son el blanco de los grupos terroristas y radicales.

Como hermanos en la fe de este grupo de creyentes de oriente medio, debemos orar por ellos y clamar al cielo protección sobre sus vidas y familias. Oremos por los pastores presos y acusados con pena de muerte por proclamar la palabra de Dios. Oremos por las mujeres y niños, por los hombres y ancianos que no tienen la libertad de dar testimonio de su fe porque son maltratados y ejecutados. Oremos porque estas noticias son señales de los tiempos que vivimos. Oremos para que el Señor nos encuentre haciendo su voluntad a su regreso. Oremos por nuestros hermanos alrededor del mundo para que el poder y la mano de Dios los defienda, para que el Señor destruya toda obra de maldad que haya en las mentes de los hombres y sus planes terroristas sean frustrados, en el nombre de Jesús. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡El mejor ejemplo a imitar!

Arte y Diseño para Cristo

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

Hemos leído bien, a libertad fuimos llamado. Dios es respetuoso y no ha impuesto nada a ningún hombre. Tenemos la opción de elegir, somos libres para aceptar hacer su voluntad o no. Somos libres para seguirle o no, para hacer lo correcto o no, pero él nos aconseja para recibir su bendición y nosotros elegimos aceptarla o no.

Hoy es la oportunidad para recordar que Dios tuvo un plan que nos rescató para darnos vida eterna y salvarnos del castigo que merecía nuestro pecado y el de la humanidad. El pecado de todos los hombres agotó la paciencia de Dios, pero antes de destruir la tierra, como en los tiempos de Noé, en su eterna misericordia volvió a renovar su piedad e hizo lo más injusto del mundo para hacernos justicia a ti y a mí. Permitió que su único hijo sufriera y pagara nuestra deuda muriendo en crucificado en un madero.

La pregunta es: ¿Lo merecíamos? ¿Lo merecía Jesús?

Y la respuesta la conocemos pero saberlo nos hace más conscientes del amor inmerecido de Dios.

Digamos al Señor con toda la gratitud que emana nuestro corazón:

Señor, gracias por amarme sin merecerlo y pensar en rescatarme cuando yo aún no había nacido.

Gracias por dar la vida de tu único hijo por mí y la humanidad. Gracias por tener un plan maravilloso para la restauración de mi alma y mi espíritu. Gracias por prometerme que volveré a verte y disfrutaré de tu reino por la eternidad. Gracias por resucitar para ser mi guía hasta el fin de mis días y por defenderme y dar la cara por mí delante de Dios. Te amo Señor y tu acto de amor me hace amarte y vivir agradecido cada día de mi vida. Hazme recordar todos los días que me quedan por vivir, cuanto me amas. En tu nombre lo pido, Amén.

Después de sabernos amados y perdonados. Lavados de toda culpa sin haber hecho nada. ¿Seriamos capaces de ayudar a otros para que puedan ser lavados y restaurados? Prepárate y comparte con los demás el amor que te dio vida nuevamente y te rescató. Es una forma maravillosa de servir.

Porque de él recibimos el mejor de los ejemplos y nuestra tarea es imitarle y ser como él, hablemos de su obra en nuestras vidas y del amor que tiene por gracia para todos los hombres. ¿A quién puedes servir hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Hasta cuando hará el hombre lo malo?

Arte y Diseño para Cristo

Hace solamente 4 meses lamentábamos a nivel mundial la barbarie de un atentado terrorista que se cobraba la vida de 130 personas en París y hoy, una vez más, frente a nosotros otro ataque sin precedentes en el corazón de Europa. Un grupo terrorista, amparado en un dogma trascendental, radical y violento vuelve a aniquilar la vida de inocentes, esta vez en Bruselas.

Y entonces ocurre lo de siempre, hay tristeza, temor, clamor y desespero. Unos culpan a las victimas y otros justifican los ataques porque es la consecuencia de una previa invasión cultural y económica. ¿Consecuencia de qué? Consecuencia de nada. La muerte de unos a otros no debería ser la respuesta. Esto se llama en cualquier lugar del mundo, violencia, venganza, perversión, transgresión, ofensa, pecado, maldad, barbaridad.

La tragedia de hoy en Bruselas la ven nuestros ojos en la televisión y la prensa pero hay muchas otras que no vemos pero allí están. Muchos mueren en silencio ante los medios de comunicación y entonces no nos enteramos, pasa desapercibido pero en otros lugares del mundo no mueren 130, sino más de 3000 personas en otras circunstancias; como los cientos de sirios que han muerto ahogados en el mar Egeo y mediterráneo intentando huir y salvar sus vidas de una guerra que ha desbastado su tierra y sus vidas. Muchos otros mueren de hambre en África y otros a manos de la violencia y criminalidad en América.

Hoy, la necesidad el mundo es simple. ¡Volver a Dios! Pero en el corazón de los hombres, sigue habiendo soberbia, necedad y orgullo. Sigue habiendo antipatía hacia Dios, hacia la paz, el perdón y la reconciliación.

!Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. (Isaías 1:4)

Oremos por la paz del mundo, por la paz de las naciones. Oremos para que no haya más muertes de gente inocente a causa de las guerras que se inventa el hombre para saquear, robar y dividir. Oremos por los dirigentes y líderes de las naciones para que Dios gobierne en sus corazones y ellos tengan la capacidad de llevar a sus países al crecimiento social, económico y político. Oremos por los niños, mujeres, ancianos y hombres victimas del atropello de unos cuántos que persiguen el poder. Oremos porque nuestra especie necesita con urgencia a Dios en su corazón.

Y el pueblo se hará violencia unos a otros, cada cual contra su vecino; el joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble. (Isaías 3:5)

Esta semana es un tiempo especial de reflexión por la Semana Santa. Es propicio para clamar por el mundo y hablarle a los demás del amor de Dios. Es tiempo de hacer algo para que en nuestra tierra haya paz. Presentemos a los demás nuestro salvador. El único que podrá sanar el dolor de nuestro mundo. Hablemos de Jesucristo a los demás y reflejemos su amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Cansado de hacer el bien sin recompensa?

Arte y Diseño para Cristo

El Señor nos reta constantemente a ser pacientes, compasivos, misericordiosos y justos en la misma medida con la que él lo ha sido con nosotros para que no nos olvidemos de su amor e infinita misericordia. Dios quiere que como él es con nosotros seamos nosotros con los demás, pero cuanto nos cuesta! La medida de amor, renuncia y misericordia es muy alta para nuestra humanidad y razón. ¿Por qué vamos a ser buenos en medida extrema? ¿Por qué vamos a poner la mejilla de nuevo? ¿Por qué, por qué, por qué y por qué? Porque si! Porque él lo hizo por ti y por mí y lo sigue haciendo aun a pesar de nuestros innumerables errores y faltas. Aun siendo conscientes del pecado y de su perdón seguimos fallando y él vuelve a poner su mejilla para restaurarnos, entonces por qué no habremos de hacerlo nosotros?

“Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5: 39)

¿Has sentido alguna vez que das sin medida y a cambio sólo recibes ingratitud y más exigencias? No eres la única persona, ni tú ni yo somos los únicos, muchos se sienten igual y viven la misma situación. Porque mientras nuestro espíritu se dispone hacer el bien y ayudar, la carne grita y reclama: ¡No lo hagas! ¿Por qué tú?

Creo que el principal motivo y la razón que nos motiva a servir y ayudar a los demás, es nuestra fe en Jesucristo. Él, sin conocernos lo dio todo por nosotros. Sin saber quienes éramos y que diríamos lo dio todo si condiciones ni exigencias. Jesús renunció a si mismo por amor y no valoró si lo merecíamos o no, porque de haberlo hecho su muerte no habría sido suficiente para la cantidad de maldad, pecado, indiferencia y frialdad de los hombres; pero él no escatimó nada y se entregó, por eso hoy. Nuestro objetivo es ser imitadores de Cristo, renunciando a la carne e imitando su carácter. Sirviendo y ayudando a los demás.

¿Te cansas? ¡Yo también! Pero que tú fuerza sea la fortaleza de Cristo que nunca se cansa y antes aumenta su paciencia para con nosotros.

¿Te agota ayudar a quién no valora tu ayuda? ¡A mí también! Pero que nuestro consuelo sea el amor de Cristo que llevó a la cruz para darnos vida por la eternidad. Si lo hizo él, porque no hacerlo nosotros.

“Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal”. (1 Pedro 3:17)

Parece una actitud servil y dócil. Una actitud fuera de lo común, pero eso es precisamente lo que caracteriza a los hijos de Dios. Estamos en el mundo pero no actuamos como el mundo, somos diferentes. Así que aunque padezcamos o suframos sirviendo y poniendo toda la carne en el asador, como dicen por ahí, sigamos con nuestra tarea que a su tiempo segaremos, nuestro jefe, todo lo ve y conoce; él paga y multiplica. Lo creo y doy testimonio de ello. Cuando nada tuve y serví. Dios vio con agrado mi actitud y recompensó mi acción y nunca me ha desamparado ni nada me ha faltado.

No ayudemos por la retribución. Demos y ayudemos por que de él hemos recibido. Demos porque es una forma de alabar y honrar a Dios, porque él ama al dador alegre y retribuye la obra de cada uno. No nos demos por vencidos, recordemos el padecimiento de Cristo como nuestro motor para seguir dando y sirviendo a lo demás. Seamos embajadores de los cielos donde vayamos. Que los demás no nos vean a nosotros sino a Cristo en nosotros.

“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra”. (2 Crónicas 15:7)

Así que con la palabra que el Señor nos da el día de hoy la misión está clara, servir sin rendirse, ayudar sin esperar nada a cambio. Dar sin medida como él nos ha dado.

Entonces digamos juntos: “Gracias Señor por tu misericordia y eterna justicia. Gracias por tu piedad y paciencia, por enseñarnos y pedirnos que seamos como tú para que nuestro mundo cambie y haya paz y bien entre nosotros. Ayúdanos a entender el propósito de tu obra y plan de amor. Ayúdanos a ser reflejos de ti cada día con todas las personas que nos rodean. Pidan o exijan, ayúdanos a dar, tú te encargarás de hacer justicia y de confrontar el corazón de lo ingratos y desagradecidos, a nosotros no nos corresponde. Así que hoy te pedimos nos des un corazón grato, justo y amoroso que ayude sin condiciones a los demás, como tú nos has servido y ayudado.” En el nombre de Jesucristo oramos y te lo pedimos”. Amén.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.”

(Gálatas 5:13)

Así que siendo libres, elijamos hacer el bien y servir a los demás en amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Corre, se trata de tu vida!

POSTAL 955

No hay Victoria que no cueste esfuerzo, no hay carrera sin cansancio ni camino sin obstáculos, pero correr hay que correr, aunque exhaustos tenemos que correr, porque en esta carrera se trata de nuestra vida, de nuestra libertad y salvación.

Antes compartía el vídeo del pastor americano Carter Conlon que nos motiva a correr (¿Lo viste? ¿Sabes de qué hablo? Te invito a verlo sino lo has visto) Lo compartí porque el peligro, la tentación y el pecado están cerca, nos persiguen, pero debemos ser fuertes y seguir corriendo, sin mirar atrás ni a los lados, sino con los ojos puestos en la meta, siempre enfocados en la promesa.

Es muy probable que en medio de la carrera haya duros obstáculos y temporales, quizá un poco de lluvia o niebla y sintamos desfallecer y creamos que somos incapaces de continuar, pero no es el momento de abandonar, sino de confiar y recuperar fuerzas. Inhalar y exhalar para recargar y seguir la marcha porque Él estará con nosotros en todo tiempo y será nuestro compañero durante toda la maratón, no nos abandonará, nos restaurará y dará nuevas fuerzas.

Jesús sabe lo que enfrentamos y conoce nuestras debilidades. Para él no hay nada oculto, es más, tú dolor y mi dolor, él lo vivió y sintió en carne propia. Jesús fue señalado, acusado, culpado, condenado, maltratado y perseguido. Jesús también sufrió y en su humanidad pudo palpar las vicisitudes de la vida. Nada hay que él no conozca ni sepa cómo enfrentar, porque se hizo hombre y dice su palabra que fue tentado en todo pero sin pecado. Dice su palabra que sufrió persecución, ataques del enemigo, rechazo, burlas, juicio. Jesús perdió a seres queridos y amigos, Jesús fue traicionado, maltratado, acusado y condenado. Pero él no huyó ,él no corrió a ningún lado, él cumplió los propósitos de Dios para que el plan divino fuera culminado y los hombres recibiéramos salvación y perdón. Él no corrió para que tú y yo pudiéramos estar a salvo y correr hoy para salvaguardar nuestras almas y vidas.

¿Algo qué decir?

Sólo GRACIAS! Por la inmensidad de su amor y misericordia.

Sólo GRACIAS! Por tan divino regalo por gracia.

Sólo GRACIAS! Por dar su vida y seguir a nuestro lado.

Así que hoy, recordando la entrega y fortaleza de Jesús, sigamos corriendo con paciencia la carrera que tenemos por delante. Él es nuestra compañía y podremos abrazarle en la meta. Sigue adelante, sé valiente!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Siendo conscientes de nuestros días!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen que los seres humanos vivimos y enfrentamos diferentes momentos en la vida de confrontación interna, de toma de decisiones y un contraste de emociones. A estos momentos puntuales que ocurren en la vida de una persona se les llaman crisis; son momentos de profunda reflexión y elecciones que alteran para bien o mal el camino de la vida. Estos momentos ocurren en etapas de la vida marcadas por cambios y transformaciones, en el caso de la mujer, por ejemplo, ocurren en las etapas de la adolescencia, maternidad, menopausia y vejez. Con el paso de los años nos hacemos mayores y las prioridades van cambiando de importancia, crecemos, maduramos y gracias a Dios empezamos a ser conscientes de una u otra manera del paso del tiempo y de la medida de nuestros días.

En este versículo del Salmo 39 leemos la petición del salmista al Señor, en la que éste ruega ser consciente de sus años para poder reconocer la necesidad de Dios al saberse frágil y débil.

¿Somos conscientes nosotros de la medida de nuestros días? ¿Somos conscientes de nuestra fragilidad y lo vulnerables que somos? Pidamos a Dios cómo el salmista, nos haga conscientes de ello para buscar su rostro a tiempo y reconocer que sin él no somos nada y le necesitamos.

Al cumplir 30 años, un buen día me levanté e hice un recuento de mi vida y cuál fue mi sorpresa cuando empece a notar que de los 20 a los 30 habían pasado 10 rápidos años en los que a pesar de haber hecho montones de cosas a nivel profesional y personal, seguía con varios temas pendientes y cosas sin hacer y otra sin siquiera empezar. Hubo un poco de angustia y un leve arrepentimiento en mi corazón porque sentí que no fui consciente de los años que pasaron y hubo muchas cosas que no hice por temor, vergüenza, debilidad y falta de madurez. Pero aunque aún soy joven y no he perdido el tiempo, me recuerdo a mi misma que nunca es tarde, es el momento de ser consciente de que el tiempo pasa sin clemencia para todos y tomar acciones.

Llegar a este punto de reflexión me llevó a reconocer mi absoluta dependencia de Dios porque muchas de las cosas logradas y conseguidas hasta ahora sólo fueron posibles por su eterna misericordia e inmenso poder. Sin su ayuda, no habría logrado nada. Él abrió los cielos y derramó maravillas de los cielos en mi vida, aunque siga habiendo proyectos y metas inconclusas.

Con casi 32 años hay nuevos propósitos y proyectos de vida en mi corazón que están enfocados para ser realizados a partir de ahora, en los que quiero darle el primer lugar a Dios y crecer en mi relación personal con él y en el conocimiento de su palabra para seguir madurando hasta ser mejor persona, a la imagen de Cristo. No quiero que sea tarde y con el tiempo me detenga tristemente a lamentarme y preguntar, ¿Qué pasó? ¿Qué me lo impidió? ¿Por qué no lo hice? Porque ninguna sabiduría habrá en el lamento. Dios me ha dado vida y días para vivirlos sabiamente y gozarme en él y en su obra. Por eso hoy, te invito a reflexionar y preguntarte, ¿qué has hecho y que te queda pendiente? Pídele a Dios, junto a mí te conceda entendimiento y te haga consciente de la existencia de sus días y de lo frágil que eres para depender absolutamente de él.

Hoy, como el salmista reconozcamos la necesidad que tenemos de ser protegidos y guiados por Dios en cada cosa que hagamos y cada decisión que tomemos. ¡Le necesitamos y le pedimos que nos de sabiduría para ser conscientes de los días y los años que nos quedan de vida para aprovecharlos, saber invertirlos en edificar nuestro espiritu y caminar de su mano cada día.

¿Qué quieres hacer? ¿Qué se quedó pendiente? ¡No temas, hazlo!

¿Que dejaste de hacer y puedes retomar hoy?  Planes, proyectos y metas. Es tiempo de ser conscientes de nuestros días en la vida y nuestra fragilidad para animarnos a cumplir nuestros propósitos con la ayuda de Dios y que no venga, con los años, la queja y el arrepentimiento por no haber hecho más, habiendo podido y contando con la dirección y guía de Dios.

Hay planes muy básicos, otros representan decisiones que quizás puedan afectar a alguien, ora por ello y ponlo en manos de Dios. Él te guiará porque tu confianza y esperanza has puesto en él.

Ahora algunos ejemplos de proyectos y propósitos pendientes, si tienes más compártelos con nosotros.

– Leer la Biblia.

– Ayudar en un ministerio de la Iglesia.

– Compartir con la familia y amigos.

– Escribir una carta o un libro.

– Ser padres y educar con amor nuestros hijos.

– Adquirir hábitos alimenticios saludables.

– Participar de la alabanza.

– Apartarse de las malas relaciones.

– Dar el lugar que corresponde de Dios.

– Estrechar la relación con el Señor en oración.

– Dejar definitivamente un vicio.

– Confiar y esperar en Dios.

– Sanar relaciones dañadas.

– Terminar tus estudios.

– Practicar un deporte

– Aprender un idioma.

– Viajar y visitar a alguien.

– Practicar un Arte u oficio.

– Dedicar tiempo a servir y ayudar a otros.

– Dar testimonio y compartir la palabra de Dios.

– Liderar un ministerio o grupo de estudio Bíblico.

– Perdonar y pedir perdón.

– Depender de Dios y confiar en él.

– Luchar por nuestros matrimonios y relaciones familiares.

– Escudriñar su palabra para adquirir conocimiento.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si respetamos para que nos respeten? ¡Ellos lo ven y aprenden!

Arte y Diseño para Cristo

Esta frase es ley de vida. Dónde empieza tu respeto empieza el mío. ¿Y si en vez de hacernos daño y maltratarnos física, verbal y psicológicamente nos hacemos el bien mutuamente conviviendo en respeto, armonía , amor y tolerancia?

Cada vez crecen las alarmas en colegios y comunidades por el alto indice de maltrato y acoso entre niños. Si ese es el panorama de nuestra sociedad actual a temprana edad, ¿qué nos espera en unos años?, ¿cómo serán los adultos de las próximas generaciones?

Está claro que un niño es el reflejo de lo que ve y aprende. Pero esto no es una regla de tres. Conozco niños criados en un ambiente cristiano que desobedecen a sus padres y agotan mental y físicamente a sus padres. Niños que a pesar de recibir valores y enseñanza cristiana, basada en el respeto, amor y misericordia, cuando no tienen un control permanente en casa ni una constancia en los caminos del Señor, pueden verse influenciados por sus amigos y/o compañeros de clase. Todos hemos sido niños y sabemos como influyen las malas compañías. ¿Sabe un niño distinguir las malas compañías? Quizás pueda hacerlo dependiendo de la edad y madurez, pero es responsabilidad de los padres velar por el desarrollo, crecimiento y comportamiento de los niños.

Aún no soy madre, ya lo he dicho en anteriores post, pero soy tía y tengo un hermoso sobrino de 5 años. Un niño precioso a quien es necesario corregir de vez en cuando, con cierta frecuencia porque aunque en casa vea y aprenda valores, en la escuela corre el riesgo diariamente de copiar y aprender el comportamiento de otros niños a los que su padres no trasmiten valores cristianos. Lo mismo ocurre con la televisión y su entorno.

El post y la postal de hoy están hechas con profunda tristeza como un llamado a decir ¡basta!

Basta al maltrato y al daño que se hacen unos a otros, con palabras y miradas.

Basta al señalamiento, juicio y rechazo por nuestro color de piel, tamaño, estatura, complexión física y forma de pensar.

Basta al desprecio y burla por ser diferentes.

Basta de ironías y criticas dañinas que excluyen y apartan.

Hoy, alrededor del mundo, muy cerca de ti y de mí, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el colegio de tus hijos, en la iglesia, hay personas sufriendo, niños maltratados y sometidos que lo están pasando mal, en silencio y no saben que hacer. Niños que no desarrollan sus capacidades y se cohiben permanentemente por temor a las burlas y rechazo de los demás. Otros que sufren ataques físicos, acorralamientos e insultos. ¿Somos conscientes de esto?

Hace dos días, leía una noticia que conmovió mi corazón, la comparto, porque ellos, los padres de este niño, están sufriendo y se sienten impotentes porque no pudieron hacer nada a tiempo para salvar y proteger a su hijo del maltrato que sufría al parecer en el colegio.

(En este enlace puedes leer la noticia)

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.html

¿Le preguntas a tus hijos cada día cómo se siente en el colegio? ¿Cuál es la relación con sus compañeros? ¿Conoces a los amigos de tus hijos? ¿Te involucras e incentivas la confianza en la relación con tus hijos?, ¿hasta qué punto? Estos padres parece que lo hacían pero no fue suficiente. Por eso es mejor aferrarnos a la bondad de nuestro Padre y poner en sus manos la vida de nuestros niños. Lo grave es que no sabemos si ellos pueden ser las víctimas o los verdugos. Sabemos como son en casa pero no fuera de ella, por eso es importante vigilar y estar atentos.

Oremos por ellos, por su desarrollo y crecimiento, por su protección, por su carácter, para que el Espíritu Santo de Dios les guíe y bendiga, para que vaya con ellos a todo lugar, para que los defienda y argumente en sus labios cada palabra en su contra. Para que los inunde de su amor, respeto y dulzura. Que no haya en sus corazones venganza y resentimiento. Que vivan una niñez sana y pura.

Que nuestros niños, lo de ahora y los que vendrán, tengan en nosotros, un ejemplo idóneo a imitar. Que podamos trasmitirles el carácter de Cristo y ellos puedan reflejarlo a los demás. Que Dios guarde sus ojos del mal y de la violencia. Que sus oídos no presten atención a las mentiras y ataques del enemigo que intenta minar sus mentes con engaños. Que nuestros niños sean guerreros espirituales y sepan defender con respeto su fe.

Que nuestros niños sean buenas influencias en la vida de los demás y reflejos de su familia. Que crezcan siendo valientes y firmes. Que obedezcan y sigan la verdad, porque serán grandes hombres y mujeres el día de mañana.

¡No dejemos de orar nunca por ellos!

Enseñémosle con nuestro ejemplo a respetar a los demás, a mirar con amor misericordia y paciencia al resto de los hombres.

Y para terminar, retomo un dicho que repite mucho por aquí (España):

“Cada uno trae lo mejor de su casa”

¡Que en nuestros niños se note que habita el amor de Cristo porque es lo que han aprendido de nosotros!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Es Lunes, alégrate y gózate!

POSTAL 952

Hoy se celebra una fecha conocida como Blue Monday ó lo que es lo mismo, Lunes triste. Es el nombre dado al tercer lunes de enero, presentado como el día más deprimente del año. ¿Quién dijo eso? ¿Deprimente? ¿Y por qué el tercer lunes de enero y no el cuarto jueves de Abril? A alguien se le ocurrió un día, hace 10 años, en 2005, calcular esta fecha usando una ecuación llegando a considerarla pseudociencia. Para muchos neurocientificos y casualmente para mí es un cálculo sin sentido y considerado una farsa.

Cada mañana acostumbro a leer la prensa y esta mañana me encontré con esto. Me sorprendió, una vez más, la capacidad que tienen los hombres para desvirtuar el concepto de algo hasta convertirlo en un mito o leyenda. Pasa lo mismo con los días martes o viernes 13. No hay nada de misterio en estos días, ni ocurrirá nada extraño en esas fechas como se vende y muestra comercialmente esta fecha alrededor del mundo. Si bien en cierto, muchos sabemos que no debemos guardar respeto a estas creencias mitificadas, lo preocupante es que para otros, un gran porcentaje, si que son eventos de gran importancia y trascendencia.

Muchos, apenas se enteran de esta declaración en la que se decide que este lunes es el día más triste y depresivo del año, porque a unos cuantos se les ocurrió sumar, multiplicar y dividir varios factores para llegar a esta conclusión y ayudar a una agencia de viajes a analizar el periodo de reservas y tendencias para las vacaciones, teniendo en cuenta datos como, las deudas, sueldo, propósitos para el año, el nivel de motivación, el tiempo atmosférico, el tiempo de espera, el retraso, el tiempo de relax, el tiempo que se duerme, el periodo que se tarda en preparar el equipaje como factores determinantes que arrojarían el resultado. Realmente no se sabe que es más sinsentido, si la ecuación en si misma o la idea; cuando está claro y determinado psicológicamente que aunque hay factores externos que influyen en nuestro estado de ánimo, finalmente estar alegre o triste es una actitud y decisión personal.

Una de las escuelas de la neurociencia que lo estudia es la PNL o Programación Neurolingüistica, que nos invita a programarnos mentalmente para sentir, querer y conseguir todo lo que deseamos. Para mí la Biblia es la forma de programarme mentalmente para sentirme plena y saber lo que soy, por eso, como algunos o muchos no habíamos escuchado hablar de esto, siento la necesidad de compartir lo opuesto a la tristeza y sin ecuación. Y es el amor de la palabra de nuestro Dios que desborda alegría y buenas sensaciones, que irradia esplendor y gozo, que nos anima y conforta. Tú y yo, y todo el que quiera, tiene 365 días de regalo para vivir y disfrutar, días que, cada uno en sí mismo, sólo por tener la oportunidad de abrir los ojos, distinguir los colores, poder hablar, oír y caminar, son maravillosos. Son días llenos de oportunidades y esperanza. Sólo en nosotros está la actitud y la determinación para hacer que sean días llenos de color y risas o días grises llenos de amargura y tristeza.

¿Cuál es el sentir de tu corazón hoy? ¿Estás triste o alegre? Estés como estés elige estar feliz, alegre y sonriente. Si estás feliz, sé más feliz, si estás desanimado, alégrate porque tienes en quién confiar y sostenerte. Si estás preocupado, gózate porque tienes un amigo poderoso que nunca falla, sólo tienes que hablar con él.

Está claro que si has perdido a un ser querido o tu empleo. Si te han diagnosticado una enfermedad no es posible que estés alegre y sonriente, yo tampoco lo estaría, pero tampoco dejaría que la tristeza y amargura me aplastasen sin clemencia hasta hundirme, porque es en estos momentos cuando debemos aferrarnos a nuestro Señor, que estará allí para socorrernos, consolarnos, sanarnos y restaurar nuestro corazón. ¡Él nos ayudará, no hay duda! Con lo cuál siempre hay esperanza y gozo porque cada día lo ha hecho él como parte de un plan y propósito.

Vivamos con alegría y gozo, éste y todos los días de nuestra vida, sea lunes, martes o viernes, sea día 1, 2, 5 ó 13. ¡No importa! Todos los días los ha hecho él para que seamos felices y elijamos serlo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué parte de esta ley no se entiende?

Arte y Diseño para Cristo

Cuando Dios entregó las tablas de la ley a Moisés no lo hacía a capricho, lo hacía porque era necesario instaurar un orden para la convivencia de los hombres y en las tablas se resumía lo que hasta nuestros días conocemos como los 10 mandamientos, que si leemos (Deuteronomio : 1-21) nos recuerdan cual es la voluntad de nuestro Padre para nosotros, porque nos ama.

Dios nos ha dado en total libertad y amor su ley para obedecerla y ser bendecidos. Él nunca nos ha obligado a cumplirla pero si nos ha animado a aplicarla para gozar de paz y disfrutar nuestros días en la vida. Dios es nuestro creador y por tanto conocedor de todo. Él sabe desde el principio a lo que estamos expuestos los hombres, por eso nos dio una guía para vivir. El problema es que muchos lo desconocen y otros, sabiéndolo, no lo valoran, ni lo aplican a su vida. Hacemos lo que nos apetece y creemos que está bien. Aún muchos cristianos, siguen caminando lejos de la voluntad de Dios, aunque dicen creer en él.

Lamentablemente la palabra de Dios, su voz, se distorsionó, manipuló y cambió a lo largo de la historia y hoy en día somos muchos los que creemos en Dios pero pocos los que nos esforzamos para vivir conforme a su palabra y voluntad. Pocos los que tenemos su ley como estandarte de vida.

Cuando leo los mandamientos, encuentro que varios de ellos se resumen en pocas palabras, porque son tan claros que no es necesario ahondar y explicar en qué consisten. Dios nos dio una ley clara, sencilla, detallada, de gran bendición y protección si todos actuáramos conforme a ella.

Ante la consternación del múltiple atentando de ayer en Francia y las innumerables amenazas de unos cuantos grupos radicales islamistas a varios países europeos, con un reclamo descabellado de hegemonía islámica contra occidente; Dios pone en mi corazón compartir esta pequeña pero contundente palabra de la ley.

El quinto mandamiento es claro y directo.

No (Negación absoluta de algo) Matar (Quitar la vida a un ser vivo).

¿Por qué entonces tantas muertes, masacres, asesinatos, violencia y maldad en el mundo?

¿Por qué se persiguen pasiones e intereses vanos para destruir la vida de otros?

Como cristianos debemos ser valientes, fuertes y radicales en obedecer la palabra de Dios porque nuestra obediencia es proporcional a nuestra bendición. Este debería ser nuestro motor para acercarnos a la ley y aplicarla o intentar hacerlo día tras día.

No seamos cristianos de “Yo no mato” “Yo no robo”, como si estos dos fueran los únicos pecados que existen o los más viles. Recordemos que para Dios todos los pecados en igualdad de condiciones son abominables y todos tienen consecuencias. Seamos cristianos dadores de vida, de paz, de alegría, de bendición. Seamos cristianos obedientes y leamos la palabra de Dios para recordar que no sólo mata quien dispara un arma, también mata quién no perdona a su hermano o quien juzga y condena con una mirada o palabras.

“Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.” ( 1 Juan: 3:15)

Así que seamos emisores del mensaje y practicantes. Oremos por los perseguidos de los últimos tiempos, porque ya no son los misioneros o evangelistas unicamente, ahora somos perseguidos todos por creer y amar a Dios, por ser diferentes ante los ojos de los radicales. Oremos por nuestra seguridad, integridad, paz y para que él Señor tome el control de las mentes que orquestan estos ataques para que no puedan preparar ningún atentado más con el propósito de destruir y hacer daño. Ya lo dice claramente la palabra del Señor, quien vino a destruir.

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Ante el panorama desolador y triste alrededor del mundo, donde la maldad y la muerte se hace eco cada día, nosotros, los hijos de Dios, decimos lo que creemos y proclamamos la verdad:

“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”

(Gálatas 5:14)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Por qué condenamos, si Él jamás lo hizo?

Arte y Diseño para Cristo

Cuando vinieron los escribas y fariseos delante de Jesús a presentar a la mujer adultera y acusarla para apedrearla por su pecado, cómo dictaba la ley de Moisés, Jesús les invitó a reflexionar sobre su comportamiento y les hizo una pregunta que perdura hasta nuestros días y que hoy nos corresponde contestar a nosotros. ¿Estamos libres de pecado para lanzar una piedra de castigo y juicio contra otro?

Reflexionemos:

¿Por qué Jesús, siendo Hijo de Dios y con toda autoridad no condenó a esta mujer?

¿Por qué el Señor Jesús tuvo clemencia de una adultera, cuando la ley prohibía el adulterio y consideraba la muerte como pago del pecado?

¿Por qué los escribas fariseos se sentían justos acusándola y presentándola públicamente como una pecadora?

Primero, debemos recordar que estos hombres se consideraban expertos en la ley, pero realmente ¿la cumplían? La respuesta de Jesús no fue la que esperaban y por el contrario sus palabras removieron la conciencia de todos estos hombres, quienes inmediatamente abandonaron el lugar reconociendo claramente que ninguno tenía derecho de lanzar una piedra contra la mujer adultera porque ninguno estaba limpio de pecado. ¡Todos eran pecadores!

¡Cuidado! Porque sin pensarlo, muchas veces actuamos como los fariseos y los escribas, creyéndonos eruditos de la fe y expertos en la palabra porque la leemos y nos sabemos algunos versículos de memoria. ¿Es esto suficiente para ser perfectos y estar libres de pecado? No! porque ninguno de los hombres es perfecto y justo. La Biblia dice lo siguiente:

“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque”.

Eclesiastés 7:20

¿Creías que eras bueno?¿Creías que eras justo? Dios dice que ciertamente no existe en la tierra un hombre que haga bien y NUNCA peque. Es decir que ni tú ni yo, somos tan buenos como creemos. Quizás somos menos malos que otros y menos injustos por la misericordia de Dios. Pero tú y yo somos pecadores, por eso Jesús vino, para salvarnos y redimirnos. Sin la sangre de Jesús seguiríamos estando en pecado y apartados de la gracia de Dios, pero por su sacrificio en la cruz hemos sido limpios de toda mancha y justificados por la fe.

Por eso hoy, esta pregunta nos recuerda que ninguno de nosotros tiene derecho de levantar la mano para lanzar piedras contra los demás. Pero no es necesario agredir físicamente a otro; basta con abrir nuestros labios para juzgar o señalar con nuestro corazón el error de otro.

¿Cuántas veces hemos escuchado a hermanos señalando el pecado de otros hermanos?

¿Cuántas veces nosotros mismos hemos levantado el dedo para juzgar y criticar a nuestra familia, a nuestra pareja, a nuestros amigos?

¿Cuántas veces hemos sentido satisfacción porque no somos como los demás, que pecan sin parar?

¿Cuántas veces hemos juzgado a otros con nuestra mirada y la expresión de nuestro rostro?

No seamos escribas ni fariseos. Seamos imitadores de Cristo, que no juzgó ni condenó a la mujer adultera sino que la perdonó.

Detente un momento y reconoce delante de Dios las veces en las que te has comportado como un escriba y has señalado el error de otro, olvidando que no eres perfecto ni justo. Que esta semana tu propósito sea perdonar y amar como Cristo perdonó y amó a la mujer adultera sin condena ni prejuicios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Con vara se corrige, no se maltrata

Gran error el de nuestros tiempos, respecto a la educación de los niños. Gran error la tolerancia que se tiene a la rebeldía y a la libertad convertida en libertinaje de los niños y adolescentes de nuestros días. Los titulares de ayer y hoy en España inundan las portadas con una trágica noticia. Un niño de 13 años mata a un profesor con una ballesta y un machete y hiere a otra profesora y algunos compañeros del colegio. Y después de leer esta tragedia te preguntas. ¿Por qué? ¿Dónde estaban los padres de este niño?¿Por qué tenía armas?¿Dónde aprendió esto?¿Dónde lo vio?¿Por qué creyó el engaño del enemigo que le animó a pecar y agredir a sus semejantes?

Y entonces el Señor puso en mi corazón compartir esta palabra y orar sin cesar por los niños, porque ellos serán los hombres del mañana. Dios es maravilloso y nos da la oportunidad de ser dadores de vida y concebir seres que más tarde serán hombres y mujeres en la sociedad, pero antes es necesaria una larga tarea de instrucción y educación. Yo no tengo la oportunidad de ser madre aún pero la maternidad es algo que me hace mucha ilusión, pero cuando leo este tipo de noticias, pienso que los tiempos que vivimos y la sociedad que nos rodea es un factor tan contaminante e influyente en el desarrollo de los niños que me detengo a pensar y me desánimo.

He pedido a Dios que me inspire para escribir este texto. No soy madre pero soy tía de un hermoso niño de 5 años que me quiere mucho y se porta muy bien con su tía hasta que no le concede lo que quiere. Pero entonces es el momento de recordar que mi forma de amarlo es corregirlo, instruirlo, hablar con él y decirle que no debe reaccionar de forma violenta porque no consigue lo que quiere, cuando quiere. Le recuerdo que yo soy su tía y debe obedecer mi instrucción. Lo hago porque quiero lo mejor para él aunque no lo entienda.

Si les amas, corrígelos a tiempo. Porque un Padre que ama a sus hijos los corrige, como hace Dios con sus hijos.

Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.

Proverbios 3:12

¿Es Dios acaso un maltratador por aconsejarnos corregir a los más pequeños? Nunca!

Dios nos invita a educar seres humanos sensibles, nobles, correctos, respetuosos, responsables, educados, obedientes, personas que en su edad adulta puedan discernir con claridad los caminos que elijen porque han tenido una instrucción sabía desde su niñez. Está claro que para ser padres no hay una escuela como tampoco la hay para tener un matrimonio de éxito, pero con la ayuda de Dios todo es posible y si a él le entregamos cada día, la vida de las personas que conforman nuestro hogar y vinculo familiar, él nos ayudará y guiará para que en cada uno reine el amor y el respeto.

No des rienda suelta al libertinaje de hoy en día malinterpretado y mal llamado: “libertad”. Esfuérzate en educar a tus hijos. Si los tienes eres responsable de ellos y Dios quiere ayudarte en esta difícil tarea, de la mejor manera, por eso te dice como hacerlo.

Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;
Mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Proverbios 19:18

Tú eres el padre y ellos los hijos. Ellos deben obedecer tu instrucción no al revés, como muchos padres que terminan sujetos a la voluntad de sus hijos. No estoy hablando de ser un padre dictatorial y castigador, pero si un padre que ejerza su rol de padre y su papel de instructor y ejemplo de vida. No maltrates a tu hijo pero recuerda que una forma de hacerle daño es no castigarlo e ignorar sus faltas, porque más tarde la vida le pasará factura y quizás sea demasiado tarde.

Soy una mujer joven , considero que lo soy (risas), tengo 30 años y durante mi niñez mis padres no dudaron nunca en castigarme si lo merecía, no dudaron en pegarme alguna palmada, castigarme o literalmente darme con la vara porque debía aprender la lección después de mis faltas y hoy puedo decir, como sé que muchos lo dirán conmigo, que no soy una persona traumatizada ni maltratada. Soy una mujer educada y respetuosa.

Valoro la labor de mis padres en mi educación y la de mi hermano porque nos enseñaron a obedecer, a entender que nuestros actos tienen una consecuencia y a ser conscientes de ello. Mi hermano y yo aprendimos que ellos eran la autoridad y les debíamos respeto, aprendimos a pedir las cosas no a exigirlas, aprendimos a pedir siempre el favor y dar la gracias, no a reclamar ni a ser ingratos y como estos, innumerables valores que nos transmitieron nuestros padres con su corrección. No somos perfectos, pero esto nos ayudó a ser quienes somos hoy y entonces sé que el día de mañana, cuando Dios me de la oportunidad de ser madre, yo seré igual con mis hijos.

Es necesario que los niños sean niños y los padres sean padres, es necesario que los primeros se sujeten a la autoridad y los segundos cumplan su papel. Vivimos tiempos muy difíciles. Padres maltratados y agredidos por sus hijos, así como niños agredidos física y psicológicamente, traumatizados por sus padres.

Debemos orar pidiendo la sabiduría necesaria para educar a los más pequeños porque ellos serán la sociedad del mañana. Debemos pedir al cielo entendimiento para los padres que no saben como corregir y educar a sus hijos. Oremos por los más chicos, más vulnerables y susceptibles a la desobediencia y rebeldía. Oremos por sus mentes y corazones para que Dios los guíe e instruya primeramente. Oremos para que ellos se nieguen a creer las mentiras del enemigo y aprendan a resistir con firmeza su engaño que les lleva al pecado y al error. Oremos para que nuestros niños sean hombres y mujeres de bien que amen la verdad y la justicia y sean luz donde quiera que vayan, pero recuerda que para que esto sea posible es necesario que cumplas tu papel y rol de padre.

Educar con amor es corregir a tiempo para no lamentar más tarde el tropiezo de un hombre.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Y se conmovió la ciudad con su llegada!

De gozo y alegría se llena nuestro corazón el día de hoy porque recordamos que Jesús en total mansedumbre y humildad, se dirigió a Jerusalén para consumar el llamado de Dios por amor a los hombres.

Nuestro salvador no se negó a acudir a la cita que tenía con la hija de Sión y aún conociendo lo que ocurriría siguió firme hasta el final, sin dar marcha atrás ni dudar un instante. Su propósito era agradar y obedecer a Dios a pesar de la carne y la tentación. Jesucristo entró en Jerusalén con ovaciones y alabanza de quienes le esperaban y tendían para él mantos en el suelo y hojas de palma. Hoy, sin ramas ni mantos, ovacionamos al Rey de Reyes y Señor de Señores por su sacrificio en la cruz y padecimiento desde que entró en la gran ciudad por amor a ti y a mí.

Él podía haber entrado escoltado, protegido como un rey o en vez de hacerlo en un pollino podía haber entrado en un carruaje o en un gran caballo, pero en todo lo que Jesús hizo, siempre nos enseñó el significado de la humildad. Él, siendo el salvador de la humanidad, con derecho a todo, no exigió nada, no pidió nada, no esperó nada. Dio, dio y dio. Todo lo dio por amor.

Hoy empieza para nosotros la conmemoración de la semana que vivió Jesús antes de ser crucificado y que nos permite recordar la inmensidad del amor de Dios al entregar a su único hijo para darnos vida y reconciliarnos con él.

Es una semana normal, como las demás, es una semana de 5 días, en la que probablemente tendremos el mismo clima que de costumbre. Nada será diferente, salvo que tú y yo decidamos aprender, seguir y creer esta hermosa historia de salvación que tuvo como protagonista a Jesús de Nazaret y como actores secundarios y público afectado, a la humanidad. El hombre es el ser más privilegiado y bendecido de esta historia. Si escuchamos, leemos, meditamos y entendemos esta verdad, esta semana significará un antes y un después en nuestra vida, porque Jesucristo renunció a sí mismo para salvarnos y acercarnos a Dios. Murió por los hombres para darles Vida Eterna.

Oramos y damos gracias a nuestro Salvador y Señor, Jesucristo.

Gracias por amarnos hasta el fin y darlo todo por nosotros que no lo merecíamos y no lo merecemos.

Gracias por renunciar a ti mismo para ocupar nuestro lugar.

Hoy, recordamos tu entrada a Jerusalén como hito de victoria para el reino de los cielos.

Hoy, celebramos con gozo y alegría tu mansedumbre y humildad con que te hiciste Rey y fuiste alabado y exaltado.

Señor, ayúdanos a aprender de ti y a ser reflejo de tu amor.

Queremos aprender en esta semana de tu amor, que todo lo dio sin esperar nada a cambio.

Queremos aprender a ser humildes, mansos y obedientes.

Queremos renunciar a nuestra carne y al mundo, para seguirte a ti.

Te entregamos nuestro corazón para que seas tú quién viva y reine por siempre en él.

Amén.

Juntos damos voces de júbilo porque ha venido nuestro Rey, Justo, Salvador y Humilde y se conmueve nuestro corazón porque se manifestó el perdón de Dios a los hombres.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

El significado de la Semana Santa

La Semana Santa es algo más que tradiciones, búsqueda de huevos decorados, detalles religiosos hechos con palma de cera, procesiones y un fin de semana en la playa.

No conmemoremos un suceso que cambió nuestras vidas radicalmente con religiosidad y actividades que nos emocionan temporalmente y pierden su valor pasadas dos semanas.

¿Qué significa la Semana Santa? Es una celebración cristiana que conmemora el más grande de los sacrificios hecho por Dios a los hombres. Entregar la vida de su único hijo para nuestra redención y salvación.

¿Formas de celebrarlo? Es una celebración que recuerda el sacrificio, sufrimiento y renuncia del Hijo de Dios a su propia vida por amor a los hombres. No existe una forma concreta que el Señor nos sugiera para celebrarlo, pero el mismo Jesús dijo que tomando el pan y bebiendo el vino recordáramos su muerte hasta que él volviese. Entonces ¿por qué algunos se afanan para que lleguen estos días e irse de viaje, beber, comer, gozar sin recordar lo que Jesús hizo por nosotros?

No sugiero con esto, quedarnos en casa comiendo pescado y evitando la carne porque es pecado, ni tampoco estar viendo las películas tradicionales que pasan por la tele. Vivir la Semana Santa y celebrar la Pasión de Cristo, es eso, recordar y gozarse con pasión y alegría porque el sufrimiento de Cristo representó nuestra libertad. Él nos dio alegría, nos dio esperanza y gozo. ¡Ni tristes ni de fiesta! Alegres y agradecidos con Dios por su regalo de salvación y vida eterna.

¿Qué celebramos?

Celebramos los últimos días de nuestro Salvador en la tierra que marcaron un antes y un después en la historia de los hombres.

Domingo de Ramos (29 de Marzo) La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Mateo 21: 1-11, Marcos 11: 1-11; Lucas 19:28-44; Juan 12: 12-19)

Jueves Santo (2 de Abril) Institución de la Santa Cena ( Marcos 14:12-25; Lucas 22:7-23; Juan 13: 21-30; 1 Corintios 11:23-26).

Viernes Santo ( 3 de Abril) Crucifixión y Muerte de Jesús ( Mateo 27: 32 -55; Marcos 15:21-40; Lucas 23: 26-44; Juan 19:17-28).

Domingo de Resurrección ( 5 de Abril) Resurrección de Jesús (Marcos 16:1-8; Mateo 28: 1-10; Lucas 24, 1-12, Juan 20: 1-10)

¿ Y después qué?

Tras esta semana de gran importancia para el pueblo de Dios queda la certeza del rescate y perdón de nuestro Señor, en Cristo Jesús. La espera de su regreso es nuestra esperanza diaria, porque él volverá y mientras tanto recordaremos su sacrificio por amor a la humanidad, cada año.

Que este tiempo nos sirva para meditar, reflexionar y dar inmensas gracias a Dios por su amor que le permitió entregar a su único hijo por nosotros. Gracias a él somos salvos y hoy herederos de su reino.

¡Te Amamos Señor!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Rechazaron a Dios y eligieron un Rey

Así estamos y así nos va.

Cada día las noticias parecen peores, aumenta la escala de violencia y autodeterminación de los pueblos y vienen y van, reyes y presidentes.

Gobernantes injustos, mezquinos, idólatras, egocéntricos, ambiciosos de poder y abusivos de la autoridad.

Hoy se reivindican los pueblos cansados de sus dirigentes, pero lo hemos querido, exigido y los hemos puesto donde están. Hemos puesto en el trono a seres abominables que no estiman a Dios, violan su ley y maltratan su nombre por amor al dinero y al reconocimiento. Hemos hecho lo mismo que hizo el pueblo de Israel cuando Samuel envejeció y exigieron un rey que los gobernara y juzgara. Los hombres rechazamos la dirección, justicia e instrucción de Dios y quisimos que uno igual a nosotros nos dirigiera y gobernara. Hasta nuestros días ha sido así.

Preocupado, Samuel oró al Señor, y Dios le dijo: No te rechazan a ti, a mí me rechazan, no quieren que yo sea su rey. Cuando leo estas líneas en 1 de Samuel 8 alcanzo a sentir la tristeza de Dios y me inunda un sentimiento de vergüenza humana y entonces me pregunto: ¿Cómo pudimos despreciar a Dios de esta manera y elegir como rey a un hombre igual de pecador e injusto que nosotros? ¿Cómo pudimos ignorar el amor del Señor, confiar y querer que nos reinara un hombre? Fue un gran error que hasta hoy nos pasa factura. Pero Dios respetó la decisión de su pueblo y les concedió lo que pidieron. Les dio un rey.

Pero le dijo a Samuel, esto dirás al pueblo:

Así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro;

y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros.

Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras.

Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos.

Diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos.

Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.

Diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos.

Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día. ( 1 Samuel 8: 12-18)

Estas líneas reflejan la realidad de nuestros días. Reyes tiranos, gobernantes y dirigentes perversos, con malas intenciones y corazones fríos. Hoy seguimos confiando en los hombres; seres pecadores, incorrectos, sin escrúpulos, mentirosos y ambiciosos, con ansias de poder. Hoy seguimos escogiendo quien nos dirija cuando tenemos a Dios, el dueño del universo, dispuesto a reinar para bendecirnos. Cuando existe un rey justo, piadoso, misericordioso, poderoso y que gobierna con justicia y amor para todos.

¿Por qué seguimos eligiendo reyes de carne y hueso que dirijan nuestra vida cuando un Dios eterno e invencible puede ser nuestro rey por los siglos de los siglos?

¡Esperando y anhelando tu regreso, Rey de Reyes y Señor de Señores!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Que tu luz alumbre y sea testimonio de Dios

Las lámparas emiten e irradian luz, y sirven como guía en la oscuridad. Dios ha puesto en nuestro corazón su luz y ha iluminado la oscuridad en la que vivíamos apartándonos de las tinieblas por amor en Jesucristo. Que esta llama se refleje en nuestro actuar para que sirva de testimonio a los demás.

Muchos allí fuera aún viven en oscuridad, y tú y yo llevamos con nosotros la luz que despeja el camino y guía cada paso. ¿Vamos a quedarnos con la luz sólo para nosotros, mientras los demás caen y tropiezan en la oscuridad? ¡De ninguna manera! Un hijo de Dios no es insensible sino compasivo, misericordioso y comparte el amor de Dios con los demás; así que hoy, es la oportunidad de pensar en aquellos que, estando cerca de nosotros, viven en oscuridad. No permitas que viéndolo, los demás caigan y sigan resbalando, porque sus ojos no pueden ver. Acércales a la luz y permite que tú mismo seas el testimonio de Dios por tus buenas obras.

“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.”

(Isaías 42:16)

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.”

(Efesios 5:8)

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

(1 Pedro 2:9)

Recordemos que hacer buenas obras es la consecuencia de nuestro amor y gratitud a Dios, quien todo nos los ha dado y nos invita a dar con alegría, y compartir con los demás una parte de lo que por amor hemos recibido; por eso, extendemos la mano a otros para ayudarlos sin esperar nada a cambio.

Ayudar a otros y hacer buenas obras no nos salva, la salvación nos la da Dios por la fe en su hijo Jesucristo y el sacrificio de su amor en la cruz.

Que este 2015 seamos reflejo de la luz y testimonio de Dios

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.