¡Poniendo la vida por los amigos!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen por ahí que no es lo mismo saber que se ama que sentirlo. Amar no es un sentimiento intangible, todo lo contrario, es un sentimiento lleno de detalles y muestras de cariño, afecto, lealtad, confianza, respeto, paciencia y un sinnúmero de demostraciones. Desde un saludo, una simple llamada, un abrazo, una carta, un dejar el orgullo y pedir perdón, un volver a empezar de cero por que la otra persona nos importa. Estar dispuesto a renunciar para servir a otro. ¿Te suena de algo?

Los seres humanos somos seres relacionales, nos gusta socializar y establecer vínculos. Unos más profundos que otros, pero creo que no existe nadie en el mundo que no tenga amigos o si fuese el caso serían muy pocos los hombres que no se relacionasen con absolutamente nadie. Así que si tenemos amigos, somos amigos, entonces tenemos familia, tenemos hermanos.

Aunque hoy y mañana son días enfocados comercialmente para celebrar el amor y la amistad, creo que no hay un día único para honrar estas relaciones, porque todos los días son ideales para hacerlo, es más debería ser un ejercicio diario, amar y perdonar a los demás. Dar lo mejor de nosotros mismos para el bienestar de otro, como lo hizo Jesús con nosotros. Dar su vida por amor para que tú y yo fuésemos salvos y considerados familia suya es el mejor regalo que Dios nos ha dado. Por su amor, somos amigos y hermanos de Jesucristo!

¿Tienes amigos? ¡Cuídalos!

¿Tienes amigos? ¡Valóralos!

¿Tienes amigos? ¡Respétalos!

¿Amas a alguien? ¡Recuérdaselo!

¿Amas a alguien? ¡Escúchalo!

¿Amas a alguien? ¡Perdona sus errores!

Es muy fácil amar a lo que nos aman. ¿Qué mérito tiene? dijo el Señor. Él nos pidió algo más grande y más fuerte. Amar a quien no lo merece, amar a nuestros enemigos, amar a quien no nos ama. Difícil ¿cierto? ¿Cómo podemos amar a nuestros enemigos? Imposible! Podemos pensar que Jesús pudo hacerlo porque era el Hijo de Dios y para él todo era posible. Amar a quién le entregó y traicionó a la vez que a sus verdugos ¡Pues no! Es una excusa inmadura. Él nos hizo especial hincapié en este mensaje porque amar a quien no lo merece es alcanzar la perfección del amor. Amar a quien no nos ama, amar a quien no lo merece, amar a quien se ha burlado y reído de nosotros es la demostración más grande de la nobleza de nuestro corazón y de la dependencia del Señor porque imitamos su carácter.

Tengo amigas desde la infancia. Crecimos juntas, nos hicimos mayores y estudiamos carreras diferentes. Hoy, somos muy distintas pero seguimos hablando y compartiendo. Hoy, a pesar de los años seguimos animándonos y compartiendo. Aunque vivimos lejos, hablamos con cierta frecuencia y nos vemos de vez en cuando. Pero amarlas a ellas es muy fácil a pesar de que a veces tengamos algunas diferencias, porque más que mis amigas son mis hermanas. Sé que puedo contar con ellas como ellas conmigo y siempre habrá en nuestro corazón amor, respeto, cariño, amistad y confianza. Pero… ¿y las otras relaciones que no son tan perfectas? ¿Las relaciones en las que hay dolor, silencio, distancia, malos recuerdos, resentimiento y tristeza? ¿Qué pasa con esas relaciones? Es allí donde deberíamos de enfocar nuestra mente y corazón, porque es precisamente de esas relaciones de las que el Señor nos pedirá cuenta un día y nos preguntará ¿por qué?

Aprendamos de su amor y eterna fidelidad. Aprendamos de su misericordia y paciencia. Aprendamos de su nobleza y misericordia para comportarnos con los demás como él ha sido y es con nosotros.

Hoy, en estas fechas de amor y amistad. Demos amor por doquier y reconciliémonos con quién daño nos ha hecho y sanemos nuestras relaciones personales, porque es la manera de obedecer y reflejar el amor de Cristo. El amor que nos amó sin merecerlo y dio su vida por pecadores e injustos, entre los que estábamos tú y yo.

Y en este tiempo de amor y amistad mis deseos para ti y los tuyos son:

Que el Señor te muestre su amor constante y su fidelidad.”

(2 Samuel 15:20)

¿A quién vas a amar hoy? ¿A quién vas a cuidar hoy? ¿Por quién darías tu vida?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Si tropiezas o caes él te sostendrá!

Arte y Diseño para Cristo

La perspectiva que se tiene del mundo cuando perdemos el equilibrio con un tropiezo y caemos al suelo, es gigante. El suelo ocupa un gran ángulo en nuestra mirada y en cámara lenta somos testigos de la caída pero no somos conscientes de ello hasta tocar tierra firme, que es cuando realmente duele y hace daño.

¿Cuántas veces hemos tropezado y sin esperarlo hemos terminado en el suelo? ¿Cuando fue la última vez que te caíste? Quizás no hayas tropezado apenas, salvo en tu niñez, pero hay otros, que hemos tropezado en la infancia y aún hoy, siendo adultos seguimos resbalando y cayendo.

Caer es una condición del hombre desde la creación. Caer es derrumbarse, venirse abajo, perder el equilibrio y tropezar. Dios sabe cómo somos porque él nos ha creado y conoce nuestras debilidades y flaquezas, por eso extiende su mano para rescatarnos y ofrecernos seguridad. ¿Se puede amar más?

Por eso hoy Dios nos dice: Si has caído ¡levántate! Si has tropezado, corrige la postura y continúa el camino. ¡No te lamentes, limpia tus rodillas y sigue! No pierdas el tiempo recordando el tropiezo, aprende y presta atención al camino para no repetir y volver a resbalar. Pero como somos vulnerables, Dios nos ofrece su mano para sostenernos y levantarnos. Así que debemos dar gracias al Señor por su misericordia, amor y fidelidad, porque a pesar de nuestros errores, él siempre está para sustentarnos y salvarnos.

¿Dolerá la caída? Claro que sí, pero con la cicatriz aprenderemos y será menos probable tropezar por segunda vez. Dice la palabra de Dios que él sostiene a todos los que caen, no sólo a unos cuantos, sino a todos y esto es símbolo de la infinita misericordia del Señor para con los hombres, porque al caer no nos deja tendidos en el suelo sino que nos brinda su ayuda y con su brazo nos soporta para levantarnos. Sostener es un palabra que casualmente empieza con la sílaba “SOS” que puede relacionarse con al señal de socorro y petición de ayuda que se utiliza a nivel mundial. Popularmente se cree que esta señal significa “Save Our Ship” (salven nuestro barco), “Save Our Souls” (salven nuestras almas) o “Send Out Succour” (envíen socorro). Pues ante el peligro y riesgo, Dios nos SOStiene! Tenemos el mejor seguro y salvavidas en caso de peligro.

De la misma manera, el versículo del salmo 145 que comparto en la postal de hoy marca una diferencia con los oprimidos (afligidos) porque a ellos, Dios no sólo los sostendrá sino que los levantará. Hay varias consecuencias en una caída. Algunos nos raspamos pero otros sufren fracturas y la gravedad es mayor. Ellos, los más débiles serán sostenidos y levantados por el Señor. Gocémonos y alabemos al Señor por su bondad, por tener con nosotros paciencia y estar siempre dispuesto a socorrernos y ayudarnos. Digamos juntos:

“Gracias Padre por tu eterna bondad y misericordia. Danos discernimiento y sabiduría para no caminar por sendas peligrosas que nos expongan a tropezar. Ayúdanos a ser fuertes ante la caída y permite que aprendamos la lección de cada tropiezo para no repetir el mismo error. Danos coraje y valentía para levantarnos y seguir andando. Queremos sujetar tu mano para evitar caer, no permitas que nos alejemos de tu dirección porque somos más vulnerables”. En el nombre de Jesucristo, Amén.

Limpiemos nuestras rodillas y apoyémonos en la mano de Dios para levantarnos. Y si estamos sin fuerzas en el suelo, clamemos al cielo porque él nos escuchará y en nuestra aflicción nos levantará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él será tu guía y no te desamparará ¿Qué temer?

Arte y Diseño para Cristo

Hemos leído muchas veces versos bíblicos como este, en el que Dios afirma su fidelidad y promesas de amor para con su pueblo. (Entiéndase pueblo como todos los hombres que temen su nombre y le aman). Considero que empezando el año, a 7 días del nuevo tiempo es momento de confiar y declarar que andaremos bajo su instrucción y dirección cada día de este año. El propósito es dejarnos guiar por su mano, para que en cada paso que demos y decisión que tomemos, recordemos que su protección estará con nosotros, si confiamos en él y aceptamos su voluntad.

Lo más importante no es dar un paso o tomar una decisión, eso es lo más fácil. Lo importante es contar con la aprobación de Dios en todo lo que hagamos. Así que oremos y aprendamos a confiar en el Señor de esta forma no tendremos nada que temer y nuestra marcha fluirá en paz y serenidad porque él será nuestra brújula y bastón, que nos servirá de apoyo en mitad del camino cuando sintamos desfallecer.

Empecemos a caminar confiados en que Dios será nuestro guía aún cuando no podamos ver, porque él ha prometido que a los invidentes guiará y llevará por buen camino. Él prometió enseñarles nuevos caminos que no conocían y con nosotros también lo hará si confiamos en él y aceptamos su dirección. El Señor muestra una vez más, su amor y paciencia para con nosotros ofreciéndonos su compañía, apoyo y dirección. Así que abracémonos a su mano y caminemos de su mano y andaremos mas seguros que con una brújula en la mano.

¿Qué quieres decirle hoy a Dios? ¿Tienes temor de dar un paso o tomar una decisión? ¿Qué te impide hacerlo? ¿Qué temes? Ora, pide a Dios dirección e instrucción para que tus decisiones y pasos tengan su aprobación y bendición. Entonces nada deberás temer, porque sólo pasará lo que él quiere que ocurra. Si confiamos en él llegarán bendiciones de los cielos sobre nuestra vida y veremos su poder y gloria. No tengamos dudas ni temor, porque a su lado nada nos pasará. Él camina con nosotros y lo que vendrá será para nuestra madurez, crecimiento y aprendizaje. En poco tiempo seremos mejores porque él quiere pulir nuestro carácter y hacernos mejores. ¿Lo crees? Entonces da el primer paso y verás su fidelidad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Un nuevo tiempo vendrá!

Arte y Diseño para Cristo

Hoy hace 364 días empezaba para nosotros un tiempo nuevo que ahora termina y nos deja grandes, buenos y quizás no tan buenos momentos. Está claro que ha llovido, para unos poco, para otros torrencialmente, pero aún con poca o mucha lluvia, lo más importante es que aquí seguimos y aquí estamos, viviendo nuestro penúltimo día de 2015 y dispuestos a recibir un tiempo nuevo del que desconocemos lo que traerá pero que augura grandes promesas porque hemos creído y seguiremos creyendo en él, en su poder y fidelidad.

Como hijos de Dios debemos reflexionar y tener un tiempo para decir GRACIAS; para orar y encomendar lo que llegará. Un tiempo para pedir perdón y restaurar lo dañado, un tiempo para pedir por nuestros seres queridos y los no queridos, por los que nos han maltratado de una u otra manera, por los que nos han señalado, criticado y juzgado. Hoy caben todos en nuestras oraciones porque todos han hecho parte del año que esta a punto de terminar. Oremos por las personas a quienes nosotros hemos hecho daño con nuestras palabras, miradas, silencios, etc.

Oremos por nuestro mundo, por la paz de la tierra, los líderes de cada nación, los animales, la naturaleza y el cambio climático del que somos testigos. Ya no nos tienen que contar nada porque lo estamos viviendo y palpando. Oremos por los cristianos perseguidos en todo el mundo, por los niños torturados y sometidos al trabajo forzoso. Oremos por los ancianos abandonados e ignorados, que no tienen ayuda y viven en soledad. Oremos por la familia, la unidad, el amor, el respeto, el perdón y la reconciliación entre hermanos. Que todo lo negativo de este año quede atrás y demos paso a grandes cosas con nuestra forma de ser y reflejar el amor de Cristo.

Señor, gracias eternamente por tu amor, fidelidad y compañía. Gracias por hacer más fácil nuestro andar este año que se acaba. Te pedimos que perdones nuestros errores, que perdones las veces en las que nos hemos apartado de ti y nos hemos dejado cautivar por las bellezas del mundo y el brillo de la vanidad. Perdónanos Señor y haznos mejores cada día. Ayúdanos a ser imitadores de Cristo y a ser embajadores de tu reino donde quiera que vayamos. Que volvamos nuestros ojos y corazón al cielo cada día para ser reflejos de tu luz en el tiempo que nos ha tocado vivir.

Aquí estamos y aunque ha llovido te damos gracias porque hemos aprendido, porque detrás de cada circunstancia hay una lección y enseñanza. Danos sabiduría y fe para caminar seguros cada día de 2016. Sabemos que caminar a tu lado nos garantizará fuerza en medio del dolor y esperanza en medio de las pruebas.

Te amamos Señor. En tus manos estamos y ponemos el tiempo que ha de llegar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Esforcemonos! Él vendrá ¡Él viene ya!

Arte y Diseño para Cristo

Nuestro corazón se entristece y acongoja ante la realidad de nuestro mundo. Violencia, Maldad, Contaminación, Destrucción, Guerras, Hambre, Envidia, Celos, Ira, Venganza, Falta de Perdón, Odio, Maltrato, Amenazas, Soledad, División, Contiendas, Muerte, Dolor, Lágrimas y un largo etcétera y podría seguir, pero detengo mi ritmo porque no escribiré únicamente cosas lamentables y tristes, ya nos basta con ver las noticias o escuchar la radio.

No daré gusto al enemigo hablando de sus grandes obras en la humanidad. ¡¡¡No cederé ante su deseo de vernos tristes, compungidos y amedrantados!!!  Por eso hoy, después de varios días extrañando mi tiempo para servir al Señor y compartir su palabra en el blog, me animo a compartir el mensaje que pone Dios en mi corazón. A pesar de las tragedias de nuestra sociedad y los lamentos de nuestro mundo, tú y yo tenemos una esperanza eterna y  una promesa que nos conforta y anima. Una promesa que llegará y está cerca de cumplirse. Así que no nos lamentemos ni contristemos, porque él volverá. Él lo dijo y así será. Nuestro Dios regresará, no nos dejará. ¡Él peleará por nosotros y nos salvará!

Me encanta la firmeza de este versículo, la seguridad que trasmite en cada una de sus palabras. Dios nos invita a ser valientes a pesar del dolor, nos pide que seamos fuertes y que nos esforcemos, que no tengamos miedo, porque él nos rescatará. Entonces hoy, aunque la radio, la prensa y la televisión nos recuerden que nuestro mundo se consume y se ahoga en medio de tantas obras perversas del mismo hombre, levantémonos firmes en fe para declarar que no estamos solos; nos esforzaremos cueste lo que nos cueste pero no daremos oportunidad al temor de minar nuestra esperanza, porque sabemos en quién hemos creído y quién pelea por nosotros. Sabemos que él no nos desamparará y que su regreso está cerca.

¡Jesús volverá! La invitación de hoy es a no perder el tiempo en distracciones y vanas propuestas del mundo sino a permanecer firmes y fieles, porque él volverá con retribución y nuestra lágrimas enjugará y nuestro dolor sanará. Volvamos los ojos y el corazón al cielo. Aferremonos a su verdad y vivamos conforme a su voluntad. Seamos testimonios vivos de su amor y reflejemos al mundo su verdad con nuestra forma de ser y actuar. ¡Hagamos que el mundo, aún a pesar de sus tragedias, tenga esperanza y pueda ver a Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Sin niguna vergüenza del Evangelio que da salvación y vida eterna!

Arte y Diseño para Cristo

Lo que avergüenza suele ser algo de lo que no nos sentimos cómodos y no queremos que se note. Nos avergonzamos de nuestros defectos e intentamos disimularlos para que pasen desapercibidos y no sean visibles. Nos avergüenza cantar, hablar en público, exponer, nos avergüenza caminar delante de un determinado público y evitamos ponernos de pie en un lugar donde hay muchas personas. No sé a ti que te avergüenza pero yo he comentado algunas situaciones que a algunas personas nos hacen sonrojar y subir los colores al rostro de vez en cuando.

Pero aunque la vergüenza es algo natural que sentimos todos los seres humanos del planeta tierra y que sólo algunos aprenden a controlar. Hay un aspecto de nuestra vida que no nos avergüenza y que exponemos con vehemencia por todas partes y suele ser lo que hace referencia a nuestros gustos. No nos da vergüenza vestir ropa de moda y modelar las últimas tendencias. No nos da vergüenza reconocer públicamente la música que nos gusta o nuestra película preferida. No nos avergonzamos de decir abiertamente cual es nuestra postura política y nuestro escritor predilecto. Pero hay algo de lo que alguna vez nos hemos avergonzado y no debería ser así. Quizás nunca lo ha hayas sentido ni hayas tenido la tentación de sentir vergüenza pero habemos muchos que alguna vez hemos intentado pasar desapercibidos y guardar silencio para que nuestra fe no sea descubierta. Sé de que se trata esto porque lo he vivido en primera persona. Amo a Dios, creo en Cristo y sé que él me dio salvación y vida eterna, pero alguna vez, cuando empecé a caminar de su mano, fui discreta y guardé silencio para evitar la crítica y el señalamiento, intenté que mi convicción espiritual pasara desapercibida pero un día, el Señor me mostró esta palabra que cambió radicalmente las cosas:

Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos. (Mateo 10:33)

Yo no negaba a Cristo pero disimular mi fe era una forma de hacerlo.

Entonces reflexioné y medité en mi relación con el Señor y mi forma de vivir el cristianismo y entonces fue cuando decidí dar un paso más y le di a Jesús el lugar que le corresponde, el sitio que merece en mi vida, el primer lugar. Nunca más oculté el amor que por él siento y la gratitud que hay en mi corazón por su fidelidad y bondad para conmigo. No volví a disimular ni fe y deseo de servir al Señor. En mis primeros pasos caminando con Jesús tuve que enfrentarme a mi familia “católica apostólica romana” que no entendía porque “prefería” ir a un culto y no a misa. Tuve que debatir mi bautismo porque no comprendían que me bautizase nuevamente si ya había sido bautizada con seis meses de nacida. Tardaron años en entender el significado del diezmo y la relación que tiene con el “cepillo” o la “limosna” en la Iglesia católica.

No fue fácil pero aquí estoy hoy, 15 años después más firme y convencida de lo que soy y en lo que creo. Mi familia aceptó y entendió el llamado y aunque algunos todavía se niegan a venir a los pies de Cristo, yo sigo orando por ellos porque sé que la semilla está sembrada y algún día dará su fruto.

Lo mejor de todo es que hoy puedo reconocer que no me avergüenzo del evangelio que me dio salvación y vida eterna y comparto y difundo el mensaje que me dio libertad y restauró mi vida para que otros vengan a los brazos del Señor y conozcan el amor y perdón que transforma y sana para siempre.

¿Sientes vergüenza?¿La has sentido? Libérate y expresa abiertamente tu fe. Lo que Dios te da no puede dártelo nadie, ni el mejor de los amigos, ni el mejor compañero de trabajo; tampoco la fidelidad y amor sincero e incondicional de Dios.

No guardes silencio ni te mimetices con el mundo para complacer a los demás. Sé libre y proclama el poder del evangelio que te dio vida.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Nuestra obediencia es la forma de amar a Dios!

Arte y Diseño para Cristo

Quien te ama no pone condiciones, tampoco lo hace el Señor. Quien te ama no espera nada de ti, Dios tampoco. Él no necesita el amor de nadie porque él, en sí mismo, es amor, Dios no necesita ser correspondido porque él es: El todo por la eternidad y los siglos de los siglos. ¿Qué necesitará entonces? Nada le hace falta, nada espera de nosotros y nuestra ayuda le es innecesaria pero……

…una cosa es necesitar y exigir y otra muy distinta anhelar y desear. Dios no exige pero si anhela una respuesta, una muestra de nuestro amor por él y esto es lo que llamamos alabanza y adoración. Nuestra forma de corresponder el amor de Dios es con gratitud, alabanza, obediencia, sacrificio y exaltación de su nombre, poderío y majestad.

Cuando fuimos niños nuestros padres no esperaban de nosotros nada a cambio porque humanamente éramos incapaces de darles nada ni retribuir su atención y provisión, pero ellos si anhelaban de parte nuestra obediencia, sujeción, respeto, gratitud y posteriormente en nosotros surgía un sentimiento de admiración por nuestro padres. Igual es con el Señor. Él nos lo ha dado todo y no espera nada nuestro, sólo que desde el momento en que conocimos su amor y misericordia y empezamos a caminar con él, la gratitud, obediencia y temor de su nombre son nuestras principales demostraciones de amor a Dios. Porque si le amamos nuestra obediencia es proporcional al amor que decimos sentir por nuestro Padre.

Cuando Jesús habla en este verso, lo hace respondiendo a uno de sus discípulos quién preguntaba de qué forma se manifestaría a ellos y no al mundo y el Señor respondió que la forma sería reconociendo al obediente y sujeto, porque ese sería el que verdaderamente ama al padre. Y en los siguientes versos, si leemos, Jesús habla de los que no aman a Dios y hace referencia a los desobedientes.

Entonces la pregunta para hoy es: ¿Amas o no al Señor?

Podemos decir mil veces, como Pedro, que amamos al Señor pero ¿y qué pasa si no obedecemos y hacemos nuestra voluntad? La palabra de Dios dice que el desobediente no ama al Señor.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

(Lucas 6:46)

Recordemos que pecar no es solamente robar y matar. Pecar es mentir, hablar mal de otros, juzgar, tener envidia, celos, idolatrar y amar el dinero, el juego, no perdonar. Reflexionemos y meditemos en nuestro comportamiento la última semana. ¿Hemos amado al Señor?

Oremos: Señor, ayúdanos a ser coherentes con nuestra fe y a corresponder tu amor y fidelidad con nuestra obediencia. Ayúdanos a resistir las propuestas del mundo y de la carne y a revestirnos de Cristo para vencer la tentación y obedecer tu palabra. Ayúdanos a ser reflejo de lo que tú eres y a poner en práctica tu palabra. Ayúdanos a dejar de ser buenos lectores y aprendices y ayúdanos a dar el paso y actuar conforme a tu llamado y a tu ley.

Danos sabiduría y discernimiento y ayúdanos a permanecer firmes ante tu promesa y que nuestro comportamiento alegre tu Espíritu y no le contristemos con desobediencia y rebeldía. Ayúdanos a guardar tu palabra y a ser obedientes, en el nombre de Jesucristo.

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Oremos !!!!

Arte y Diseño para Cristo

Vivimos una conmoción global, amenazas, persecusión, hambre, guerras y rumores de guerras. Naciones enfrentadas y otras atacados. ¿Qué estamos esperando? Es tiempo de orar.

Jesús nos habló de que este tiempo llegaría y parece que sus palabras coinciden con los titulares de las noticias.

Unámonos y clamemos al Señor por la paz de nuestra tierra, por la paz en las naciones. No importa donde estemos ni que idioma hablemos, es tiempo de inclinar nuestro rostro y con un corazón humilde interceder por los afligidos, perseguidos, maltratados. Es tiempo de orar por aquellos que no tienen trabajo, salud, que exponen su vida diariamene en conflictos civiles, por amor y fidelidad a su fe y por guerras declaradas de las que son victimas.

Oremos sin cesar el día de hoy por el mundo, el planeta tierra, por tu nación, mi nación, la nación vecina, la nación lejana. Oremos por Israel, Argentina, Venezuela, Canadá. Oremos por Turquía, China, Australia. Oremos por Brasil, Colombia, Francia y también por México, Perú e Italia. Clamemos al Todopoderoso por la paz en el mundo y oremos por África, India y España. Oremos por todos los hermanos cristianos perseguidos alrededor del mundo. Por las mujeres, niños y ancianos explotados y sometidos. Oremos por las finanzas y economía de las naciones, por la buena administración de la riqueza natural y material. Oremos por los líderes y representantes para que ellos vuelvan sus ojos al cielo, al Dios eterno, justo y poderoso que puede ayudarles a dirigir y ser buenos administradores de cada lugar donde gobiernen.

Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

(2 Crónicas 7:14)

Es tiempo de invocar a Dios y con un corazón humilde orar por las necesidades de los demás, ¿Cuál es tu petición?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Acércate y él se acercará!

Arte y Diseño para Cristo

La probabilidad de ser correspondido y recibir bendiciones por favores ofrecidos es nula cuando se espera una reciprocidad de parte de otro ser humano, sin embargo Dios en su perfecta esencia es fiel y justo. Él no cambia de opinión ni se retracta jamás! Si él lo dijo, él cumplirá. Si él lo prometió, el lo hará. Si él nos ha amado lo hará eternamente y no se arrepentirá.

En el verso del libro de Santiago que comparto en la postal de hoy, Dios, como un padre amoroso, nos recuerda que si le buscamos él estará ahí siempre y que si nos acercamos, él también se acercará. Esto quiere decir que si en un momento dado nos sentimos lejos de Dios o sentimos que Dios se ha alejado de nosotros debemos detenernos un momento y preguntarnos, ¿quién se ha alejado de quién? En todos los casos, seremos nosotros los que habremos tomado distancia del Señor y hemos robado de nuestro tiempo un espacio para alimentar la relación con Dios. Lo que está claro es que él nunca se alejará ni nos desamparará porque nos ama. Él no se arrepentirá de haber dado la vida de su hijo por ti y por mí, en cambio nosotros en diferentes ocasiones y por diversos motivos, tomamos distancia y nos alejamos del Señor privándonos de su favor y bendición, pero sólo somos conscientes de ello cuando sentimos lejos a Dios y sentimos que nuestras oraciones repentinas no tienen respuesta.

Pero no olvidemos que cualquier distancia que exista en nuestra relación con Dios ha sido por decisión nuestra. Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, es un dios respetuoso que no nos obliga a seguirle ni estar cerca suyo. Amar, servir, seguir y creer en Dios es una decisión, no una obligación.

Y si un día notamos la ausencia de Dios o la distancia, o sentimos que nuestras oraciones no son escuchadas ni tenidas en cuenta, recordemos que mientras estemos cerca suyo él estará a nuestro lado.

¿Estarías cerca de una persona que ignora tu compañía y presencia? Dios podría tener una razón ante nuestra indiferencia para tomar distancia pero su amor e infinita bondad le impiden hacer esto. Él es respetuoso y si nos alejamos de su lado, él respeta nuestra decisión pero siempre nos está esperando con los brazos abiertos.

¿Sientes el murmullo del Señor? ¿Qué tan cerca suyo estás?

¿Has recibido la respuesta a tus oraciones? Sientes firmemente que él te escucha?

Si estás cerca de Dios sigue ahí, no te alejes ni tomes distancia.

Si te has alejado, regresa, él te está esperando con los brazos abiertos y no tendrá en cuenta tu distancia e indiferencia. Acércate y su favor y bendición estarán nuevamente sobre tu vida. Habla con Dios y recupera el tiempo que tenías para él diariamente. Él es tu amigo que siempre está dispuesto a escucharte e inclinar su oído para atender tus necesidades.

¡Acércate y él permanecerá a tu lado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Dios quiere que andemos!

Arte y Diseño para Cristo

El texto bíblico que comparto hoy, después de 40 días ausente al frente del ministerio, es una clara muestra de la FIDELIDAD y AMOR de Dios para con nosotros.

Éxodo 13:17-22 narra la salida de Egipto del pueblo de Israel sometido a esclavitud en manos del Faraón. Y es bellísimo leer los versos 21 y 22 que nos recuerdan el inmenso amor de Dios hacia los hombres.

Él guió al pueblo de Israel en medio del desierto y a pesar de su rebeldía nunca les abandonó.

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.” (Éxodo 13:22)

Dios siempre permaneció fiel y protegió cada uno de sus pasos, como hace con nosotros cada día y como ha hecho con mi esposo y conmigo el último mes. Él guardó todos nuestros días, guardó nuestra salida y nuestro regreso a casa y de la misma manera ha hecho contigo hasta hoy, por eso estas leyendo estas líneas.

Dios siempre fue consciente de la rebeldía y desobediencia de sus hijos pero esa no fue razón suficiente para que su bondad y misericordia menguaran. Él permaneció fiel y firme en su promesa cada día. Dios los guió y protegió a pesar de su indiferencia y alumbró su camino de día y de noche porque él quería que anduviesen. Él quería que llegaran y gozaran de la libertad que él les había concedido al salir de tierra de servidumbre.

Su compañía permanente, de día y noche, en forma de nube y de fuego fue un sinónimo de aliento y ánimo para que ninguno tuviera excusas para detener su marcha en mitad del camino. Dios los fortaleció cada día porque él deseaba que todos llegaran a la meta. De la misma manera hace el Señor con nosotros hoy, por eso nos anima cada día para que lleguemos y alcancemos el propósito para el que nos llamó.

Andar significa caminar, dar pasos de un lado a otro con el propósito de llegar a un destino. ¿Cuál es tu destino? ¿A dónde te diriges? ¿En que propósito inviertes todas tus fuerzas? Dios no quiere que te des por vencido(a), él quiere que mires al frente, te esfuerces y alcances la meta. Él será tu guía, entonces ¿qué temer? Aunque el camino es largo y a veces nos agota, Dios camina con nosotros.

Si te has detenido, desanimado, entristecido o agotado recuerda que no se ha apartado de tu lado la columna de nube y la columna de fuego. Él camina contigo y te ánima a andar. No te detengas, y si lo haces, que sea para alabar a Dios y confiar en él.

Él ha sido columna de nube y de fuego en mi vida y en la de mis seres queridos, por eso nos permitió reencontrarnos después de 14 años, separados por diferentes circunstancias.

Hoy comparto esta porción de su palabra que nos anima y recuerda que Dios es fiel y que él escucha nuestras oraciones. Y sólo puedo finalizar mi post dando gracias al Rey de Reyes. Gratitud para el Todopoderoso, gratitud para el Santo de Israel, gratitud para nuestro Padre Eterno por los siglos de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Amonestación a la ingratitud

Arte y Diseño para Cristo

El diccionario dice de la palabra “gratitud” lo siguiente: Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera.

Y al mismo tiempo la Biblia dice que no olvidemos el favor de Dios. En resumen, la palabra de Dios nos invita a ser agradecidos y no pasar por alto sus bondades y misericordias, porque olvidarnos de su gracia y fidelidad es sinónimo de ingratitud e indiferencia.

Pero ¿es posible olvidar lo que Dios ha hecho por nosotros? Creo que no! Creo que es muy difícil olvidar de donde nos sacó el Señor y dónde nos ha puesto hoy. Es difícil ignorar nuestro pasado y sabernos libres y salvos el día de hoy por su gracia y amor. Pero Dios conoce el corazón del hombre y sabe que somos vulnerables a la ingratitud y al olvido y nos recuerda en su palabra que no está bien olvidar el origen de nuestro bienestar ni mucho menos considerar que gracias a nuestro poder y grandeza hemos obtenido triunfo, logros y riquezas. Dios no quiere que sus hijos seamos seres altivos, idolatras e ingratos ni que admiremos dioses ajenos a él. Nos pide discreción, humildad y nobleza. Ser agradecido es sinónimo de nobleza y sencillez. Es reconocer la ayuda y favor de quien nos ha querido hacer bien y buscar la forma de retribuirlo.

Está claro que a Dios no podemos retribuirle su favor como hacemos nosotros con los hombres. Dios no necesita nuestro favor, pero si nuestra alabanza y adoración. Él nos enseña a ser agradecidos primeramente con él para serlo con los demás, él espera que seamos conscientes de su misericordia y paciencia para que lo seamos con los demás.

Así que te invito a que leamos juntos los versos que el Señor tiene para nosotros el día de hoy sobre la amonestación a la ingratitud y para ellos vamos a abrir nuestras Biblias en Deuteronomio 8: 11-19.

Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy;

no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,

y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;

y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;

que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;

que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.

Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.

Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová vuestro Dios.

Entonces, ¿nos olvidaremos de Dios y de su favor? Jamás! Neguémonos a olvidar, neguémonos a ser ingratos y practiquemos diariamente la gratitud con nuestro padre y con los demás. Hagamos de la gratitud un valor de nuestra personalidad, así viviremos adorando y exaltando al Señor cada día de nuestra vida porque recordaremos eternamente su amor y fidelidad. ¿Qué tienes que agradecer a Dios hoy? ¿Cúal fue su último favor para contigo y los tuyos? No olvides lo que por ti ha hecho Dios, antes compartelo y da testimonio de ello a los demás.
Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Alguien más grande que él?

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, después de 28 meses trabajando para el mejor de los jefes, diseño con gratitud y amor la postal 900 y se alegra mi corazón porque hemos sido edificados por su palabra todo este tiempo. Cada día hemos visto su poder y su gloria porque no hay otro como él.

Hoy, nuestro grande y poderoso Dios, Jehová de los ejércitos es digno de ser alabado y exaltado porque ha extendido su brazo cada día para soportarnos, sustentarnos, defendernos, ayudarnos, bendecirnos y restaurar nuestro camino. No tengo palabras para decirle cuánto le amo y cuán agradecida estoy de su inmensa bondad y misericordia.

Respondamos juntos estas preguntas y demos gracias a Dios. Yo me animé y empecé para dejar mi testimonio y animarte a decir conmigo a viva voz: “Cuán grande es Dios”

¿Recuerdas de dónde te sacó Jehová?

-A mí me sacó de un estado de nerviosismo y temor permanente. De una mentira del enemigo que creí por años y que había hecho fortalezas en mi mente.

¿Recuerdas cómo fuiste y dónde estabas? ¿Y cómo eres hoy?

-Fuí una persona celosa, egoísta y con baja autoestima. Hoy soy libre y me amo porque Dios me ha hecho a su imagen y semejanza. Hoy sé quién soy y cuál es el propósito de Dios para mi vida.

¿Recuerdas de qué te salvó y sanó el Señor?

-Me salvó de las mentiras del enemigo, abrió mis ojos y me ha sanado física y espiritualmente, para siempre. Me han diagnosticado una enfermedad auto inmune sin cura, pero él ya me sanó en la cruz, lo creo y lo declaro cada día y hoy me permite gozar de un perfecto estado de salud.

¿Recuerdas que su fidelidad te sostuvo y te sigue sosteniendo?

-He visto su fidelidad cada día en mí vida y en mi entorno familiar. He constatado con mis ojos, que lo que él ha dicho lo cumple y sus promesas son verdad.

¿Recuerdas quién te proveyó cuando no había nada?

-Dios nos dio a mi esposo y a mí lo que no teníamos cuando no había nada y nuestra cuenta estaba en números rojos.

¿Recuerdas que mano estuvo ahí cuando todos salieron corriendo?

-La mano del Señor fue mi consuelo y soporte cuando mis amigos me dieron la espalda por acercarme a él y declarar su amor. Hoy lo recuerdo con gozo y como parte de mi testimonio.

¿Recuerdas quién te consoló y abrazó a pesar de tu rebeldía?

-El Señor me consoló a pesar de que mi mente pensó lo incorrecto, mis pies pisaron donde no debían y mi boca dijo lo que no era sabio. Él no me señaló, él me abrazó y perdonó.

¿Recuerdas quién contestó tus oraciones y obró un milagro en tu vida?

-He perdido la cuenta de cuántas oraciones ha respondido el Señor. Y milagros he visto muchos, el primero y que más presente tengo es conseguir ayudar a toda mi familia al mismo tiempo para que salieran de una situación difícil sin saber cómo lo haría, sólo confiando en él.

¿Recuerdas que el regalo más grande que te ha dado no tiene precio y pensó en ti sin que tú le conocieras porque te ama?

– Me han regalado cosas de valor, costosas y preciosas, pero el regalo más bello es la paz y salvación que recibí de mi Dios en su hijo Jesucristo. Y he comprendido que de nada sirve tener las cosas más bellas del mundo sino hay paz en el corazón.

¿Recuerdas que él vistió un planeta de hermosura para que lo disfrutaras?

-Hoy, valoro cada cosa que ven mis ojos. Me detengo a ver la perfección de la naturaleza y me invade la gratitud. Ver como llueve, como sale el sol, como crece una planta, como florece, como vuelan las aves, como se levantan las montañas y corren las aguas por los ríos. Disfruto mucho ver el firmamento en la noche y contar las estrellas que me recuerdan que Dios ni siquiera nos dejó a oscuras en la noche porque nos dio un lucero inmenso que ilumina nuestra tierra, nuestro andar.

¿Recuerdas que te concedió una familia, una pareja y unos hijos para bendecirte y pulir tu carácter?

– Cuando me detengo a observar los ojos de mi esposo y el milagro de poder verlo, doy gracias a Dios. Cuando puedo hablar con mis padres y mi hermano, otra vez exalto el nombre del Señor porque su bondad se ha extendido a toda mi familia. Les amo porque sé que Dios pule mi carácter a través de mi convivencia con ellos. Les bendigo y oro por ellos para que también sean hallados en gracia delante de Dios.

Recuerda como yo todas las cosas que hacen grande a Dios y seamos gratos con nuestro Padre Eterno. Seamos hijos agradecidos y reconozcamos que su amor y misericordia nos han salvado y hoy nos tienen donde estamos; libres de condena, aceptos a pesar de nuestros errores, salvos, vencedores y victoriosos en su hijo.

¿Hay algo más qué decir?

¡Gracias, Gracias, Gracias por siempre Señor!!

¡Cuán grande eres Dios!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alabando a Dios con corazón agradecido!!

Arte y Diseño para Cristo

Tú y yo tenemos algo en común que podemos hacer juntos y debemos practicar a menudo.  La gratitud es una forma de honrar y alabar a Dios. Recuerda que siempre habrá un motivo para dar gracias y alabar a Dios. Gracias en todo y por todo. Gracias por los días buenos y los días grises, por la salud y la enfermedad, por la alegría y la tristeza, porque de cada cosa el Señor tiene un propósito para nosotros.

En cada prueba, Dios nos deja ver su poder y fidelidad y nos hace aprender una lección que nos hará más fuertes.

En cada alegría, Dios nos deja ver su amor y bondad y nos anima a ser agradecidos y a exaltar su nombre.

Como os habréis dado cuenta e imaginado, esta semana apenas he podido compartir postales y mensajes de reflexión en el blog, pero aún a pesar de mi ausencia por la red esta semana, la fidelidad de Dios ha sostenido el ministerio y los seguidores de Arte y Diseño para Cristo siguen en aumento. Y me alegra porque el ministerio se fortalece para que todos, sin importar la distancia, seamos edificados por el poder de su palabra.

El motivo de mi ausencia, como comenté en post anteriores, es debido a las prácticas de mis estudios, pero estar allí me recuerda que la fidelidad de Dios es grande e incomparable, porque su Espíritu Santo sigue manteniendo el sentir entre nosotros y administrando este lugar.

Y hoy, una semana después, quiero alabar a nuestro Dios con todas las fuerzas de mi corazón porque no hay Dios tan grande como él.

Esta semana fue mi cumpleaños número 31 y alabo a Dios por ello.

Esta semana me concedieron una beca económica por mis estudios y alabo a Dios por ello.

Esta semana mi hermano presentaba un examen importante y ha aprobado.

Esta semana Dios ha sido bueno conmigo y con los míos permitiendo el encuentro de mis seres queridos después de muchos años sin verse y alabo al señor por ello.

¿Qué tienes tú para agradecer hoy a Dios? ¿Qué motivo te hace dar testimonio de la fidelidad del Señor?

Estoy segura que algo habrá para que alabes el nombre de Dios y des gracias al Señor porque ha sido bueno. Así que juntos alabemos al rey y con todas las fuerzas de nuestro corazón reconozcamos su poder y grandeza!!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes. Laura.

¿Cansado del camino? Yo también!

¿Agotado, cansado y desanimado? Si estas palabras describen tu situación actual, somos dos.

Empecemos por partes, yo puedo decir que estoy cansada en muchos aspectos y por diversas razones, pero el cansancio que me invade hoy es físico y emocional ¿y el tuyo?

Me encanta trabajar para nuestro Dios, el mejor de los jefes, como él ninguno; pero llevo una semana sin poder compartir ningún texto ni servir a su pueblo en el trabajo que hago en Arte y Diseño para Cristo. ¿La razón? He empezado hace tres semanas unas prácticas o pasantías de mi carrera profesional (Producción Audiovisual) que me absorbe sobremanera y me demanda mucho tiempo. Ayer trabajé 16 horas sin descanso.

Mi cansancio es físico y se transforma en emocional al desarrollar un trabajo en un entorno que desconoce a Cristo e ignora la grandeza y amor del Señor. Un trabajo que desgasta pero que disfruto. Un trabajo en el que comparto tareas con personas de caracteres difíciles y poco complacientes. Pero aún a pesar de estar agotada física y anímicamente le pido a Dios que me permita ser una buena influencia para los demás en mi trabajo. No quiero mimetizarme ni terminar actuando como los demás, quiero que todas las personas que me rodean vean a Cristo en mi forma de ser y actuar. Quiero ser luz en medio de la oscuridad y una embajadora de su reino.

Reflexionemos:

¿Tu cansancio te impide reflejar a Cristo? ¿Qué tipo de cansancio experimentas hoy, físico, sicológico, emocional, espiritual? ¿Cansado por tu situación económica?¿Cansado porque tienes un jefe de carácter difícil o un trabajo complejo?¿Cansado de luchar con la enfermedad?¿Cansado de soportar el maltrato sicológico? ¿Qué te agota y desgasta el día de hoy?

Cuando soportamos el cansancio sin descanso ni un poco de silencio para detenernos a pensar y reflexionar, es probable que lo siguiente que sintamos sea la derrota, darnos por vencidos, querer tirar la toalla sin pensar en las consecuencias. Pero…tú y yo, sin importar la razón de nuestro cansancio ni los motivos que lo originan, tenemos la solución para reponernos. Se llama CRISTO, el que todo lo soportó por amor. ¿Te imaginas el cansancio de Cristo? Él experimentó un cansancio físico al tener que cargar el peso de la cruz de camino al calvario para ser crucificado, siendo inocente. Él soportó un cansancio espiritual al ser tentado y burlado por sus verdugos. Él soportó un cansancio emocional al sentir que Dios le había desamparado en los últimos momentos. En definitiva, Jesús es nuestra fuerza y renovación ante la adversidad, porque él soportó todo el cansancio del mundo y venció.

Así que digamos hoy a nuestro cansancio que se vaya porque nuestra fuerza proviene del Señor, quién multiplica nuestro ánimo y renueva nuestro espíritu y esperanza. Él nos ayudará a vencer y llegar a la meta. Si estás cansado, detente y bebe del agua de vida. Si estás agotado para y recuerda que él todo lo soportó por ti y sólo recordarlo te restaurará. Si estás abatido y sientes desmayar, confía en Dios, suyo eres, él no te dejará sufrir más de lo que puedas soportar y por último declaremos, que todo, todo lo que pueda pasar o llegar, por difícil que sea o parezca, nos ayudará a bien.

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13)

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. (Romanos 8:28)

¡Servir al Señor y trabajar para él me vivifica, anima y restaura!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y si oramos otra vez?

¿Qué nos pidió el Señor que hiciéramos sin cesar? Orar! Él nos pidió orar, velar, clamar, pedir al cielo por todo y en toda circunstancia.

Existen tantos motivos para orar, tantas razones para invocar el nombre de nuestro Dios y con todas las fuerzas de nuestro corazón, dar gracias, pedir por grandes necesidades, calamidades, tragedias, desastres, problemas. Hay innumerables argumentos para acercarnos a Dios y poner en sus manos nuestras necesidades y las de los demás. Clamar e implorar al gran yo soy su benignidad para hacer posible lo que supera nuestra capacidad, lo que limita nuestro poder. Podemos implorar al cielo por múltiples razones, podemos interceder por la enfermedad de otros y la angustia de corazones solos.

¿Tienes una razón para orar? Compártela!

¿Tienes una necesidad? Compártela!

¿Quieres dar gracias al Señor por su Fidelidad? Agradece y comparte las bendiciones del Señor para contigo y tu familia.

¿Estás enfermo? Oremos y recibe sanidad en el nombre de Jesús!

¡Clama y él te escuchará! ¡Clama y el te responderá! Cree y te será hecho.

Y si aún no existen motivos que te inviten a orar, yo te comparto algunos que nos competen a todos y por los que debemos orar.

Oremos por la crisis espiritual del mundo, por la constante persecución de cristianos en el mundo que crece a gran escala con altos indices de violencia.

Oremos por los niños perseguidos y maltratados, por las niñas que son vendidas como esclavas sexuales con apenas pocos años de edad.

Oremos por las autoridades, por los gobernantes y lideres del mundo. Oremos por las personas que trabajan en los servicios públicos y sociales de nuestra ciudad (Bomberos, médicos, policías, enfermeros, recogedores de basura,etc. Porque todos exponen su vida, salud y largas jornadas de trabajo para el bien de la sociedad.)

Oremos por la paz en nuestro planeta. Oremos por la familia y su importancia en la sociedad.

Oremos para que el amor sea la fuerza que nos motive a vivir cada día, porque amando venceremos la maldad y seremos reflejo de Dios, porque él es amor.

Oremos para no estar distraídos ni ser engañados por el enemigo que anda como león rugiente buscando a quién devorar. Oremos, velemos y permanezcamos atentos.

Oremos por los necesitados, los que no tienen un techo donde resguardarse ni un empleo para poder comer.

Oremos por los enfermos y minusválidos. Por los ciegos, sordos y cojos. Por los que padecen cáncer y enfermedades raras.

Oremos por la gente que está en las cárceles, por las prostitutas. Oremos para que el Espiritu Santo ponga en su corazón arrepentimiento y puedan apartarse del pecado y acercarse al dador de Vida.

Oremos por los huérfanos y las personas viudas.

Hay tantas razones para orar. Que tu boca no se cierre ante la necesidad de nadie! Ni la tuya ni la de los demás.

¡Oremos a viva voz, Él nos escuchará!

Trabajado y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Fuera de él nada deseo!

Estas palabras son una clara declaración de amor y dependencia de Dios. ¿Te han dicho alguna vez cuánto te quieren? Seguramente te han dicho o te dirán las palabras más bonitas que hayas escuchado jamás. Cuando leo las palabras del salmista en el salmo 73, alcanzo a sentir la gratitud y el amor que expresa su corazón al Señor. Él declara su gratitud y amor a Dios diciendo que solamente le tiene a él y nada más desea. En pocas palabras declara el gran aprecio y necesidad que tiene de Dios. No relata un discurso ni una larga intervención para declarar su amor a Jehová

Y tú, ¿a quién tienes? ¿Tienes alguien en la tierra que te parece suficiente o crees que tienes a alguien en los cielos a parte de Dios? En los cielos sólo habita él porque los que no están, duermen, hasta el día en que Dios les llame para juicio, pero la palabra de hoy no habla precisamente de esto. Lo menciono porque hay quienes creen que sus seres queridos fallecidos les protegen y ayudan desde el cielo. Tal verdad no es más que otra mentira del enemigo. Los muertos, están muertos y duermen.

He escuchado tantas cosas que defienden esta idea, inclusive decir que Dios no puede atender todas las peticiones del mundo y necesita ayudantes, justificando la intervención de los santos y los muertos como intercesores delante de Dios. ¿Cómo? Esto lo dicen personas creyentes pero confundidas. Dios es uno sólo y su hogar el cielo. Los que han muerto duermen y Santo no hay más que él y su hijo Jesucristo.

Veámoslo a la luz de su palabra.

MORADA CELESTIAL

*El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. (Salmos 2:4)

*Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. (Salmos 11:4)

*El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? (Hechos 7:49)

ESTADO DE LOS MUERTOS

*No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio. (Salmos 115:17)

*Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. (Eclesiastés 9:5)

*Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (1 Tesalonicenses 4:13)

SANTIDAD Y PODER DE DIOS

*Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY (Éxodo 3:14)

*Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. (Salmos 22:3)

*Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. (Salmos 99:3)

*Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. (Isaías 6:3)

Comentaba en las primeras líneas de este artículo que el salmo que comparto hoy describe la dependencia y amor a Dios y como reflexión preguntaba, si cómo el salmista, podemos declarar que sólo tenemos a Dios y nada más deseamos en la tierra. Leyendo su palabra podemos recordar que él es grande, poderoso, santo, amoroso, paciente, soberano, misericordioso y justo. Dios nos declara su amor todos lo días de nuestra vida, porque nos bendice, protege, perdona, sana, provee y renueva su misericordia cada mañana. Entonces la mejor forma de agradecerlo es declararle todo nuestro amor.

Él nos invita hoy a ¡creerlo, aceptarlo, recibirlo y compartirlo!

Disfruta del amor de Dios y exáltale, porque nadie te ha amado ni amará, con amor eterno como él.

Reflexiona y recuerda en qué circunstancias has visto y sentido el amor de Dios, esto te ayudará a alabarle y dar gracias por su incondicional amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él no cambia, él es el mismo ¡por los siglos de los siglos!

Dios no cambia. Su amor por ti y por mí es como él mismo ¡eterno!

Nada hará que él deje de amarnos, porque su esencia es el amor y él no cambia aún a pesar de nuestras faltas. Él es el mismo por siempre, el mismo por los siglos de los siglos. Su esencia es inmutable. Jamás cambiará su ánimo y misericordia. En su justicia y autoridad pagará a cada uno conforme a sus actos.

A pesar de la frialdad, maldad y lejanía del hombre, Dios siempre está alegre y contento, siempre hay dibujada en su rostro una sonrisa y su paciencia no conoce limites. Dios siempre obra bien y su voluntad actúa conforme a su plan y a los propósitos de bien que tiene preparados para cada uno de sus hijos.

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.

Sofonías 3:17

Y ahora te pregunto ¿Has hecho algo que pueda hacer borrar la alegría del rostro de Dios?¿Qué hiciste?¿Qué error cometiste?¿Qué te apartó de la gracia de Dios?¿Por qué llevas la cabeza gacha?¿Qué hiciste?¿Qué dijiste?¿Qué callaste?¿Qué miraste?¿Dónde pusiste tus pies? No me lo digas, confiésalo con tu corazón contrito y arrepentido al Señor.

Muchas cosas hemos hecho de las que nos hemos arrepentido y Dios nos ha perdonado. Muchas cosas más haremos, pero todas él las ha perdonado y es realmente hermoso comprender y saber que Dios perdonó nuestros errores pasados, presentes y futuros. ¿Se puede entender esta verdad con nuestra lógica humana? De ninguna manera, resulta difícil creer que alguien pueda perdonar lo que aún no ha ocurrido. Pero el amor de Dios es eterno y no conoce limites, es amplio y extenso. ¡Alcanza a cobijarnos desde el principio y hasta el fin! a pesar de nuestra imperfección y desobediencia.

Escribir estas líneas despierta en mí algo de preocupación porque el sabernos amados y justificados por la eternidad delante de Dios gracias a la sangre de Jesús, nos puede llevar a actuar en algún momento de forma inconsciente y podemos infringir su ley al sabernos perdonados. Y lo digo con sinceridad porque esto me recuerda a lo que muchas veces siendo niños hicimos. Al menos yo lo hice, desobedecer y mentir a nuestros padres con la certeza de saber que su amor no nos despreciaría, sino que nos perdonaría tarde o temprano. Pero…..

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Gálatas 6:7

No actuemos de esta manera y mucho menos con nuestro Padre Celestial. ¡Lo que sembremos, eso recogeremos! Dios no puede ser engañado ni burlado, él conoce lo más profundo de nuestro corazón. Pidamos al Espiritu Santo de Dios nos dé arrepentimiento para reconocer nuestros pecados y discernimiento para elegir siempre hacer lo correcto y resistir la tentación. No violemos sus mandamientos con la certeza de que tenemos su perdón. ¡Esto es prevaricar! Es pecar.

Así como es de amoroso el Señor y de misericordioso, también es justo y a cada uno paga conforme a sus obras. Leamos lo que dice su palabra:

Y tuya, oh Señor, es la misericordia; Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra.

Salmos 62:12

El mensaje de hoy nos llama al arrepentimiento y a la reflexión. Nos invita a decir no a la tentación y mirar en la dirección correcta. No seamos desleales ni infieles a Dios quebrantando su ley. Él no cambia y ha prometido amarnos por la eternidad, hagamos nosotros lo mismo, amémosle por los siglos de los siglos y en consecuencia de nuestro amor obedezcamos su palabra. ¡Amén!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él nació y vino para ser testimonio de la verdad!

…Y también para darnos vida por la eternidad. Él conocía el propósito de su existencia y no se aferró a nada terrenal para actuar con obediencia y someterse a Dios por amor a los hombres.

Es muy fuerte escribir esto. Escribir que hubo alguien que me amó sin conocerme y que dio su vida por mí sin pensarlo, que no dudó un instante y con su obediencia me enseñó que su misericordia no tiene comparación. Hoy mi corazón confiesa que cree en esta verdad y mi espíritu declara que escucho su voz  y quiero seguir sus pasos cada día de mi vida. ¿Y tú? ¿Te animas a compartir el motivo de tu fe y la paz que hay en tu corazón porque su sacrificio te dio una victoria inmerecida por la eternidad?

Gracias Jesús por negarte a ti mismo para que yo viviera.

Gracias Jesús por sufrir siendo inocente para que yo fuera libre.

Gracias Jesús por soportar el peso de mi culpa para darme salvación.

¡Te Amo Señor y hoy exalto tu nombre esperando tu reinado por la eternidad!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Gira, da vueltas. ¡No permanezcas estático!

Todos hemos jugado alguna vez en nuestra infancia a la peonza o trompo. Esa pequeña pieza de forma oval que gira con rapidez en el suelo y que baila giratoriamente después de soltarla. Es una actividad lúdica de la niñez que hoy viene a colación porque si nos comparamos, nosotros bailamos de la misma forma desenfrenada antes de conocer a Cristo, pero el ejemplo de hoy, es para clarificar el rotundo cambio que representa en nuestras vidas aceptar al Señor y entregarle nuestro corazón.

Desde que decidimos seguir a Cristo, nuestro baile cambia de ritmo y es más armónico porque él es nuestro guía, las cosas cambian y nuestra vida da un giro radical, ya no somos los mismos, nuestra danza ya no es desenfrenada porque ahora es él quién dirige el cordel que nos da el impulso para girar. Así que en este tiempo de Semana Santa podemos reflexionar en el infinito amor que nos tiene Dios y la amistad incondicional y sincera de Cristo al entregarse por nosotros y ofrecerse como guía nuestro.

Debemos girar, dar vueltas, movernos y no permanecer estáticos. Girar para cambiar, para ser libres, felices, sanos, vencedores, salvos y victoriosos. Dar vueltas para no permanecer en el mismo lugar en el que hemos estado siempre y al que nos hemos acostumbrado.

Demos vueltas como un trompo y aceptemos a Jesucristo para que nuestra vida dé un giro radical y no permanezcamos estancados en el pecado y la oscuridad. Muévete, déjate guiar. Atrévete a conocer a tu salvador y podrás bailar sin parar una danza armoniosa que otros querrán imitar y danzar junto a ti.

Jesucristo fue diferente, él no permaneció estático, él se movió, fue irreverente para la época en la que tuvo que vivir, pero Jesucristo se movió en el respeto, el amor, el perdón, la santidad, la justicia. Jesucristo no fue un revolucionario como algunos osan en decir. Jesucristo no utilizó jamás la violencia ni la rebeldía para enseñar. Él se ciñó a la autoridad pero dio el mejor de los ejemplos.

Tú y yo debemos imitar a Jesús y movernos como él se movió, bailar y girar como él lo hizo para que cada día sean más los que se integren a esta danza eterna.

¡Dancemos en amor esta Semana Santa!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.