Como él, ninguno.

Arte y Diseño para CristoEste verso del libro del pentateuco, concretamente el libro de Deutoronomio, es una hermosa alabanza a nuestro Dios, porque describe en tres cortas líneas su grandeza y poder. Cuando Moisés escribió el libro, llamó al Señor, Dios de Jesurún, que en hebreo significa (heb. Yeshûrûn “el recto [justo]”). Y es la forma que elige para exaltar el amor y misericordia de Jehová, después de salvar y sostener al pueblo de Israel en tiempos de persecución y exilio.

¿Qué te hace honrar a Dios el día de hoy y declarar, como Moisés, que no hay otro como él?

Nuestro Dios cabalga por los cielos en defensa y favor nuestro. ¿Qué nos puede faltar? ¿Qué más podemos querer y pedir?

El Santo de Israel, justo y recto Dios es nuestro refugio y amparo. Nuestro escudo y fortaleza. ¿Qué temer?

El post de hoy es nuestra alabanza a un Dios maravilloso, que nos ha amado desde siempre, que nos ha perdonado y redimido sin merecerlo.

Es una alabanza al poder y gloria de nuestro Dios que se goza en hacernos bien y quiere lo mejor para sus hijos en su tiempo.

Esta publicación es una confirmación de la admiración y amor por un Dios justo que ampara al necesitado, perseguido y oprimido, que abastece al hambriento y da agua de vida al que muere de sed. Esta postal es mi ofrenda el día de hoy para un Dios poderoso, manso y humilde. Para un Rey omnipotente que es cercano y bondadoso. Un Dios que todo lo ve y escucha y hará justicia en el mundo. Un Dios que paga con creces la obediencia y el temor de su nombre.

Qué ésta sea nuestra alabanza cada día. Recordar cada una de sus bondades y misericordias. Recordar de que nos libró el protector y justo Señor. ¿Te unes a mi alabanza? Que llegue la alabanza de nuestro corazón al cielo y sea grata al Dios de Jesurún. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Es tiempo de caminar erguidos

Ha llegado el momento de prestar atención y dejar de ver la Biblia y las profecías como un mito. No son una fábula ni una historia metafórica sin más. Dios quiere que entendamos y adoptemos con sabiduría la comprensión de su palabra. Es su voz hablándonos y desvelándonos secretos que otros no conocen porque no quieren acercarse a él, pero para ti y para mí, es de gran responsabilidad y un reto diario, aprender y reflexionar en la palabra del Señor.

Me preocupa ver como la humanidad se desorienta y desvela creyendo historias inventadas y fábulas que no enriquecen el espíritu sino que atemorizan el alma. Desde hace 15 años, en 2000, con el cambio del milenio y tanta recreación en relación a los tiempos finales hemos empezado a ser testigos, cada año, de películas taquilleras de Hollywood que nos describen como será el fin, pero las cosas siguen y no ha venido un tsunami gigante, ni fuego del cielo, tampoco una tormenta de hielo, ni mucho menos los extraterrestres.

Seguimos buscando respuestas a algo que ya se nos ha dicho pero que desconocemos porque no escuchamos ni queremos abrir nuestros ojos. Dios mismo nos dijo como sería, pero nos advirtió que el tiempo sólo lo sabía él. Ni siquiera Jesús supo indicar el tiempo a los apóstoles cuando le preguntaron en que momento volvería. Jesucristo dijo, de la hora y el tiempo, sólo sabe mi Padre.

Marcos 13:32

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.

Hay muchos encantadores, agoreros y supuestos profetas, que van desvelando profecías y algunas han tenido relevancia por su cumplimiento. Por ejemplo Nostradamus, un médico y astrólogo francés de descendencia judía, vaticinó innumerables profecías que con el tiempo se han cumplido y la gente por eso las cree. Pero ¿por qué creer a un astrólogo y no a Dios?

Jesucristo dijo que él no sabía el momento pero si nos dijo que cosas servirían de señal para entender los tiempos, y creo que no se necesita de mucho conocimiento, para ver que los tiempos que nos han tocado vivir, se asemejan en gran manera a los tiempos que describió el Señor antes de su muerte. Y entonces sólo basta encender la tele, la radio o leer la prensa, para confirmar que lo que vivimos es tan real como las palabras de Jesús.

Habrá pestilencia, hambre, rumores de guerras, grandes terremotos, guerras, terror, sedición, persecución y se levantará nación contra nación y reino contra reino. (Lucas 21:9-12)

Y entonces estos sucesos describen nuestros tiempos. Y no me animo a escribir esta reflexión el día de hoy para que tengamos miedo, sino para que estemos preparados porque parece que el tiempo está cerca, y él nos advirtió que estuviésemos atentos, vigilantes y listos, porque cuando la higuera florece, el verano está cerca.

Mateo 24:32

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Animemonos y estemos tranquilos, porque con nosotros está el Señor y no será removido un sólo cabello de nuestra cabeza (Lucas 21:18). Levantémonos y caminemos erguidos, confiados y seguros porque tendrá que ocurrir, lo que él dijo, antes de su regreso.

No habrá temor en nuestro corazón, porque sabemos en quien hemos confiado y nuestra esperanza está en él, y sabemos que la redención que nos ha prometido por la eternidad está cerca. Esperemos con alegría el tiempo alabar y dar gloria por la eternidad al Rey de Reyes. Mientras tanto, oremos sin cesar, velemos y obremos con justicia y misericordia para ser testimonio suyo cada día.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

No tenemos con qué pagar, por eso todo es gratis!

Si tuviéramos que pagar a Dios por los beneficios recibidos, sinceramente, creo que ni el más rico del mundo tendría con qué pagar, porque no alcanzaría ni serían suficientes todas las riquezas del mundo para compensar la inmensidad de su amor y misericordia.

Es tan bueno nuestro Señor que, acércanos a él es gratis. Salvarnos es gratis. Perdonarnos es gratis. Consolarnos es gratis. Hacernos herederos de sus riquezas es gratis y defendernos por siempre es gratis. ¿Que te parece tener que trabajar todos los días del año, todas las horas del día sin descanso ni vacaciones y además sin cobrar?

Así trabaja Dios para que la humanidad sobreviva, para que tú y yo estemos bien. Y trabajar no es evitar desastres naturales, ni que las naciones no entren en guerra ni que deje de haber hambre en el mundo. Dios no va a evitar las consecuencias de nuestros actos por desobedientes. Soy dura pero clara al escribir estas lineas porque es la discusión de muchos que se niegan a creer en Dios, argumentando que si Dios existiese entonces no habría hambre en el mundo. Y no entienden que el hambre del mundo es causa de la ambición de unos y el egoísmo de otros ¡No es culpa de Dios!

Y continuando con el trabajo de Dios, está claro que él siempre será el mejor escolta porque nos protegerá incondicionalmente donde quiera que vayamos. Será el mejor psicólogo y psiquiatra, sin cita previa ni terapias agresivas que nos causen dolor. Será el mejor enfermero cuando estemos mal y el mejor especialista cuando algo delicado ataque nuestro cuerpo. Será el mejor abogado y nos defenderá consiguiendo nuestra libertad y victoria.

¿Sabes cuanto cuesta pagar todos estos servicios? Mejor no hagamos la cuenta, pueden faltar números en la calculadora.

Son muchos servicios de gran compromiso y responsabilidad y Dios es el único ser que puede ejecutar todas estas funciones por amor y GRATIS!!!! Él es tu Escolta, médico, enfermero, psicólogo, abogado y amigo por la eternidad sin contratos ni condiciones económicas. Él no te hará firmar un compromiso ni te hará domiciliar tu nómina para cuidar de ti, escucharte y extender su mano para apoyarte cuando caigas. Él solamente te pide que le creas, que le busques, que confíes en él y le entregues tu corazón.

¿No es este el mejor regalo que te pueden hacer?

Basta de negarte a conocer a Cristo y de seguir pagando médicos, consejeros, terapias, escoltas y abogados. No sigas dudando. Acepta su regalo, sin compromisos ni permanencia, totalmente gratis, sólo por amor. No hay plazo ni fechas limites para seguir a Cristo. Sólo búscale y si estás leyendo esto, creo que es el momento. Entrégale al Señor toda tu vida y él hará el resto.

Y recuerda que Dios no cobra, porque él te ama. Y porque no tenemos con qué pagar, todo lo que nos da Dios es por gracia (gratis).

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Venciendo la adversidad de rodillas!

Aunque se crea que para ganar una batalla es necesario tener armas de gran alcance, un plan de ataque estratégico y un ejército, la realidad de un cristiano es otra. Tú y yo tenemos una guerra declarada desde el día que dijimos, sí a Cristo y le entregamos nuestro corazón. Somos el objetivo del enemigo y se esforzará todos los días de nuestra vida en desanimarnos y atacarnos.

¿Te acaban de diagnosticar una enfermedad? ¿Te han dicho que eres estéril?¿Enfrentas alguna crisis financiera?¿No consigues empleo?¿Tienes problemas conyugales?¿Se ha enfriado tu relación con el Señor? Si respondes sí a alguna de estas preguntas debes bajarte de la silla de la comodidad e intensificar tu clamor a Dios sea cual sea tu situación, teniendo claro que, Dios no responderá primero porque ores más, no se trata de cantidad y rapidez en la contestación a nuestra oración, se trata de confianza y fe en él. Dios no concederá lo que pidamos porque él sea bueno o maravilloso, qué lo es, él nos dará lo que necesitamos en el tiempo que debamos recibirlo porque desde antes que abramos nuestra boca él conoce nuestras necesidades.

Cuando oramos se activa nuestra relación con Dios y se transforma en la llave que abre los cielos y permite que las bendiciones del Señor sean sobre nosotros para que cada problema sea solucionado por su amor y gracia. En la batalla que libra un cristiano la postura más adecuada no es al frente del pelotón con armas, la postura idónea es permanecer de rodillas y en actitud de oración, clamando al cielo e intercediendo por los demás, como lo hizo Jesús el día que fue entregado, cuando se postró de rodillas y oró por ti y por mí para que Dios Padre tuviera misericordia de nosotros y perdonara nuestros pecados. ¡Él venció!

El llamado de hoy es a orar sin cesar, pero a trascender en ello, imitando a Cristo. ¿Ante una necesidad, ante el peligro, ante la duda? ¡Ora! Clama al Señor y él inclinará su oído, te escuchará y responderá a tu necesidad, no cuando tu quieras, sino en el tiempo adecuado. Y la forma es eso, sólo una forma. Dios nos escuchará igual si oramos de pie, sentados, en grupo, en la cama o de rodillas, pero hacerlo de esta manera es una muestra de obediencia al ejemplo de Jesucristo. Orar de rodillas no es más especial, orar de rodillas es reconocer con humildad nuestra dependencia y confianza en Dios. ¿Por qué no ponernos de rodillas ante nuestro Dios para reverenciarlo y orar si hay muchas personas, como los musulmanes, que se postran de rodillas hasta tres veces al día donde estén, para orar a su dios? El motivo más importante, es hacerlo, porque él lo hizo. Se arrodilló cuando iba a ser prendido en el monte de los olivos y oró por ti y por mí diciendo:

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

Juan 17:15

¿No es esto suficiente para seguir el ejemplo y ganar las más grandes batallas?

¡De rodillas y en oración es como podemos vencer!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, nuestro refugio y protección

Terminó la semana y cada día vi la fidelidad de Dios porque me permitió sobrevivir a cada compromiso y presión académica, pero hoy, él obró de forma especial en mi vida para que yo, y los que no se lo esperaban, viéramos su gloria y poder en medio de la adversidad y tribulación. Hoy aprobé con creces la materia que mi profesora creía no sería capaz de superar y además con una nota inesperada.

Él me concedió el ser hallada en gracia delante de ella y que me hablara con delicadeza y respeto. Y entonces mi testimonio empezó a cobrar vida, presenté mi examen y de forma inigualable la profesora terminó corrigiéndolo conmigo y explicándome los errores que tuve, esta vez con paciencia y delicadeza. ¿Increíble, no? Tan amable fue que terminó comentándome que contraerá matrimonio en breve (Y oro por ella para que su unión sea bendecida por Dios). Nada de lo que ha ocurrido hoy pude imaginarlo antes, porque sin la intervención de Dios no habría sido posible. ¿Quién creería que la misma persona que días atrás me hablaba con frialdad e ironía hoy me sonreía y se acercaba a mí con paciencia y ternura? Sólo Dios puede cambiar el corazón de los hombres.

Así que mi responsabilidad es: compartir el poder de la oración y confesar con mi testimonio que Dios responde y se manifiesta con grandes milagros. También agradecer su justicia, amor y misericordia porque él oye nuestras súplicas y actúa en defensa nuestra.

Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Salmos 96:3

Como esta enorme montaña que se antepone a la luna, esta semana vinieron gigantes a mi vida para subestimar el poder del Señor y desafiar su grandeza. Gigantes que me intimidaron e hicieron que me pusiera nerviosa, pero el Señor como un escudo fuerte me rodeó y me cubrió con su gracia. Él me dio la fortaleza que necesitaba para vencer esta inmensa columna montañosa que me impedía ver el valle que había detrás de ellas. ¿Qué montaña se ha antepuesto delante de tu promesa? No olvides que detrás de ese gigante está la respuesta de Dios. Él no te dejará, ¡no temas!

Hoy, después de aprobar 6 asignaturas sin reprobados ni suspensos puedo decir otra vez y a viva voz que Dios es mi refugio, fortaleza y defensa. Él escuchó mi clamor, que cómo Elias hice a él días atrás para que hiciese posible que los demás viesen su majestad y poder y hoy su respuesta se manifestó con claridad. Así que puedo decir públicamente: “Quizás mi capacidad sea limitada o escasa pero su poder no conoce barreras y nada hay imposible para el Santo de Israel”.

¿Qué situación tienes que poner en manos de Dios?

¿Hay gigantes delante de tus sueños intimidando tu corazón?

Confía en el hacedor de milagros y recuerda que para él que no hay nada imposible.

Hazlo y confía, porque como la luna será firme siempre y como testigo fiel desde el cielo te cuidará y verlará por ti. Yo confié en él mi situación, lo hice y hoy me gozo porque él ¡me dio la victoria!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, el mejor consuelo de nuestro corazón

He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

 Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.

Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra.

Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

(Isaías 12:2-6)

Como un padre se compadece de sus hijos, se compadece Jehová de los que le temen (Salmos 103:13). Así como nuestros padres han perdonado una y otra vez las travesuras que hicimos de niños, así es Dios, él nos perdona y olvida nuestro error porque nos ama. Nos consuela en medio del dolor y aparta de nosotros su indignación y enojo, porque así como un padre se enfada con un hijo cuando éste le desobedece, así se enfada el Señor cuando nosotros, desobedecemos y no hacemos su voluntad. Dios no es un dios gruñón ni malhumorado. Él es un rey de oportunidades y misericordias. Un rey que extiende su bondad por amor y gracia.

Y un día, puede ser hoy, tú y yo diremos que maravillosas y grandes son sus obras. Diremos que su obra y plan de redención para los hombres son magníficos y superan nuestra razón. Que él es nuestra esperanza y por él nuestra alma canta y se alegra en sus promesas que son verdad y hechos.

Canta, alaba, clama, da gracias al Santo de Israel que se ha manifestado a tu vida de forma maravillosa.

Piensa un momento en qué momentos has visto la intervención del Señor en tu vida.

¿Te has sentido triste y desanimado?

¿Has perdido la esperanza?

¿No encuentras salida?

Cualquier cosa que tengas que enfrentar en estos momentos será ínfima si confías en el poder de Dios y pones en sus manos tu situación. Suelta lo que no puedes cambiar, deja que sea él quien te ayude y lo haga por ti, porque es él quien tiene el poder de hacer posible lo imposible. Deja que su consuelo calme tu corazón, pide al Señor que ponga nuevos y buenos pensamientos en tu mente y que toda tristeza sea pasado en tu vida porque en él está tu esperanza y confianza. Pero no lo leas simplemente, dilo!

 Di en voz alta que tu confianza es Dios y que su consuelo calmará la angustia de tu corazón y por fe será hecho. Recibe sanidad en tu alma en el ¡nombre de Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Alegres! porque en él hemos confiado

La alegría es la consecuencia y efecto de algo que emociona o despierta nuestra admiración.

Dios es el único ser, digno de nuestra alegría y gozo perpetuo porque maravillas y grandezas ha hecho en nuestra vida y en consecuencia damos gracias; y es la gratitud la que nos impulsa a estar alegres y gozosos.

¿Qué te hace estar alegre el día de hoy?

Hay quienes se alegran porque tienen cosas. Hay quienes se alegran porque han encontrado algo que habían perdido, otros se alegran porque esperan la promesa de un futuro o la realización de un sueño. Y tú y yo ¿por qué nos alegramos?

Yo, me alegro porque he creído y depositado mi confianza en un Dios poderoso e invencible que me defiende y no me desampara, en un Dios justo y misericordioso que me permite ser lo que soy hoy y que ha sacado mis pies del lodo cenagoso innumerables veces.

Yo, me gozo porque él es mi fuerza, mi bastón y mi soporte. Y como digo muchas veces, lo que Dios me ha dado nadie más me lo dará, entonces por encima de él nadie!

Que el Señor nos conceda cada día un corazón grato y alegre que recuerde sus infinitas bondades y misericordia sin limites. Que nada sea más grande que nuestra felicidad y alegría. Que nuestra actitud sea firme todos los días y nuestra confianza en el Señor permanente. Que nada nos arrebate el gozo de nuestra salvación en Jesucristo.

Si hay un motivo que hoy pretenda robar tu alegría, resístelo!

Si hay una razón que te robe el gozo del Señor, apártala!

Si viene a tu vida la tristeza no te desanimes, confía en él

porque extenderá su brazo por ti y no te dejará.

Alegrémonos juntos porque él bendecirá al justo y como con un escudo lo rodeará de su favor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué hacer ante las circunstancias? ¡Orar sin cesar!

Las noticias dejan sin aliento. La desesperanza está a la orden del día pero nuestro consuelo es invocar el nombre de nuestro salvador y defensor. Nuestro refugio y pronto auxilio vendrá de él.

Así que ante las cruentas circunstancias que vivimos nuestra única arma es la oración.

Y haciendo referencia a las palabras del Señor en Jeremías 33:3

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”

Entonces levantamos nuestros ojos al cielo, y clamamos el favor de Dios ante tanta maldad, violencia, inhumanidad, egoísmo, avaricia y tiranía.

Ya decía el escritor de Esclesiastés en el versículo 4, versos 1 al 7, lo que veía y deseaba. Y cualquier parecido con la sociedad de nuestros tiempos no es ninguna coincidencia.

“Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quién los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.

Y alabé yo a los finados, los que ya murieron, más que a los vivientes, los que viven todavía.

Y tuve por más feliz que unos y otros al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.

He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

El necio cruza sus manos y come su misma carne.

Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.

Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.”

Dispongamos nuestra mente y corazón para implorar al Todopoderoso y soberano Dios por la paz y libertad de los hombres, por la extensión de su palabra en un mundo lleno de vanidad y contienda.

Por las almas que apartadas de Dios caminan por sendas de oscuridad, por caminos de maldad.

Oremos por los necesitados, maltratados y torturados a causa de su fe. Oremos por los líderes del mundo para que tengan temor de Dios y sean guiados por el Espíritu Santo.

Oremos por los niños, por los más pequeños. Por los ancianos, y las mujeres y hombres viudos, por los huérfanos y solitarios para que todos sean consolados y abrazados por la mano de Dios.

¡Que nuestro consuelo ante la decadencia del mundo sea la oración!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Sólo Jesucristo salva!

¿Cómo te llamas? Tienes un nombre, ¿no? Todos los seres humanos respondemos a un nombre que se nos ha asignado desde la infancia, unos más afortunados que otros, pero todos tenemos un nombre, y por él nos reconocemos y distinguimos unos de otros.

Existe un nombre, único y auténtico, que ha sido dado por Dios a los hombres, es decir, a ti y a mí, para ser libres, obtener la victoria y la salvación. Existen muchos nombres pero sólo uno nos da acceso a Dios y a su perdón. Sólo un nombre nos absuelve de toda culpa, un nombre con autoridad y misericordia, un nombre especial que habitó en la tierra únicamente 33 años, pero fue suficiente para cambiar nuestra historia y darnos paz eterna.

¿Te suena esta historia? ¿Sabes cuál es el nombre?¡El nombre es JESÚS!

Sólo en él tenemos salvación. Sólo en su maravilloso nombre podemos ser perdonados, considerados hijos de Dios y herederos de la promesa.

Existen muchos nombres, muchos dioses, muchas religiones, tradiciones y creencias, pero ninguna salva, sana, libera y da vida. Reconozcamos en quién tenemos Victoria y Vida Eterna.

¡Compartamos el nombre que nos da salvación, sanidad y vida eterna!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Oración de gratitud para Fin de Año

Oración de Fin de Año

Amado Dios, gracias por este tiempo que hoy termina y por el que ha de llegar.

Gracias por tu fidelidad y bondad todos los días de 2014.

Hoy vengo a ti con gratitud a reconocer que sin tu ayuda y soporte no habría sido fácil para mi sobrevivir a las circunstancias difíciles que enfrenté.

¡Gracias Señor!

Gracias por rescatarme, sustentarme, protegerme y amarme un año más.

Porque gracias a ti, hoy soy lo que soy y estoy donde estoy.

En tus manos encomiendo las nuevas 365 oportunidades que me das,

que cada día, viva agradecida por tus bondades, que no haya en mi ingratitud ni frialdad,

que quiera caminar de tu mano en todo momento y ser reflejo de tu amor a los demás.

Señor, dame un corazón firme y valiente,

dame una mente clara y limpia de maldad.

Hazme capaz de hacer lo bueno e incapaz de hacer lo malo.

Crea en mi un corazón nuevo, aumenta mi fe y permite que cada día viva para darte honra y honor donde quiera que vaya.

Sé tú mi escudo y fortaleza en el tiempo de aflicción,

Sé tú mi bastón y soporte cuando sienta desfallecer

y en la alegría, sé tú mi compañero y amigo.

En ti confiaré y en ti esperaré.

Bendigo este año que empieza y declaro que veré tu poder y tu gloria cada día.

En el nombre de Jesucristo,

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios te librará, no temas. Bajo sus alas estarás ¡seguro!

Un refugio es un sitio donde resguardarse y protegerse del peligro o de las circunstancias. En muchos casos, tras una catástrofe natural o en guerra, se crean campos de refugio para las victimas o sobrevivientes.

Dios sabe que sus hijos, lejos de él, se encuentran expuestos al peligro y por eso nos invita a estar cerca suyo, a vivir en comunión con él diariamente. Es verdad que en los tiempos que vivimos tenemos escasez de tiempo y nuestro tiempo para Dios se ve sometido a presión por diversas ocupaciones, compromisos y tareas; trabajo, estudios, familia, hijos, casa…tantas cosas que nos apartan del Señor. Vivimos en competencia con el tiempo para poder tener un momento especial para Dios y con dificultad oramos, leemos su palabra y vamos a la iglesia.

Cuando nos alejamos del refugio, corremos peligro porque estamos lejos del cuidado y las atenciones. En un campo de refugiados hay recomendaciones para las personas que allí permanecen y así eviten nuevos riesgos. Dios nos da a sus hijos unos consejos para no correr peligro ni exponernos libremente al mundo, al pecado y al enemigo que como león rugiente anda por ahí buscando a quien devorar. Por esto, Dios nos ofrece su protección si caminamos cerca suyo y nos da una armadura para permanecer firmes y defendernos diariamente estemos lejos o cerca del refugio.

¿Dónde estás hoy? ¿Bajo la sombra del omnipotente o dando un paseo por el mundo?

Leamos juntos el salmo 91 donde Dios nos recuerda que si moramos bajo su sombra nada nos pasará, pero no es posible morar en un lugar estando apartados de él. Así que, toma en cuenta el lugar en donde estas hoy. ¿Estás cerca o lejos?, ¿cuántos metros te separan de Dios?

 

El que habita al abrigo del Altísimo
morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
mi Dios, en quien confiaré.

El te librará del lazo del cazador,
de la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,
y debajo de sus alas estarás seguro;
escudo y adarga es su verdad.

No temerás el terror nocturno,
ni saeta que vuele de día,

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil,
y diez mil a tu diestra;
mas a ti no llegará.

Ciertamente con tus ojos mirarás
y verás la recompensa de los impíos.

Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
al Altísimo por tu habitación,

No te sobrevendrá mal,
ni plaga tocará tu morada.

Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
que te guarden en todos tus caminos.

En las manos te llevarán,
para que tu pie no tropiece en piedra.

Sobre el león y el áspid pisarás;
hollarás al cachorro del león y al dragón.

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

Me invocará, y yo le responderé;
con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré.

Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Salmos 91 (Reina-Valera 1960)

 

Ven, habitemos juntos al abrigo de Dios, escondámonos bajo sus alas. Refugiémonos en su sombra y dejemos que con sus plumas nos cubra.

Nuestro Dios es escudo y torre fuerte alrededor nuestro. ¿Qué necesidad tenemos de estar lejos de la torre y sin escudo?

Recuerda: Un soldado no va a la guerra desarmado y sin protección. Día tras día enfrentamos diversas batallas y si estamos desarmados podemos salir lastimados.

No nos apartemos del Señor, caminemos de su mano y su protección nos guardará. No temamos, nada nos hará frente porque Dios está con nosotros.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Sé feliz porque en él has creído!

Antes de sentarme a escribir este post, le pedí a Dios me guiara y pusiera en mi corazón la forma de hablar para compartir que estoy, junto a otras 4007 personas, orgullosa y feliz de creer en él.

Y vino a mi mente la idea de buscar lo que dicen y piensan de él los demás, los que no son felices de tener un creador y que no celebran ni, mucho menos, alaban al Señor. Y mientras leo las frases y opiniones, insignificantes para mí pero argumentadas con contundencia por ellos, me conmueve recordar que aun a pesar de la indiferencia, lejanía, frialdad y dureza de corazón de estos seres humanos, Dios les sigue amando y esperando porque él permite que el sol salga para ellos cada día y es paciente en perdonar y quiere que todos lleguen al arrepentimiento un día.

De todas las frases que leí, creo que ésta fue la que más me impactó y la comparto para que veamos lo que piensa un ateo de un cristiano. Pero es que antes de que ellos lo dijeran, lo dijo Jesús, seríamos perseguidos por causa de su nombre, estaríamos locos y diríamos locuras.

Y aquí está: Para ellos la Biblia es una fábula.

Tú crees en un libro que habla acerca de animales, hechiceros, demonios, palos que se convierten en serpientes, comida cayendo del cielo, personas caminando sobre agua y toda clase de historias primitivas, mágicas y absurdas, ¿y aún así me dices que soy yo el que necesito ayuda?

Dan Barker.

Después de leer esto, brota una sonrisa de mis labios, pero es una sonrisa que lamenta el profundo desconocimiento de la grandeza de nuestro Señor, de quien todo lo creó y nos lo dio. Cuánto se están perdiendo los fríos y apáticos, los lejanos y contrarios a la fe. Cuánto pan de cielo están dejando de recibir y cuántas lluvias tardías han dejado de percibir por su orgullo, rebeldía y falta de fe. Lo peor es que desconocen que aún, Dios les ama.

El libro que este hombre describe como una cuento mágico o una fábula cargada de personajes maravillosos no es nuestro manual de vida. Nuestro manual de vida, La Biblia, ha sido diseñada e inspirada por Dios a través de los hombres para que llegase a nosotros su voz, su ley.

Y cuando vuelvo a leer esta frase, recuerdo a Noé. ¿Cuántos se rieron de él mientras construía el arca? ¿Cuántos se ríen de nosotros hoy porque declaramos y confesamos el nombre de Dios públicamente? ¡No importa! Aunque se rían, nos ignoren, nos ridiculicen y nos aparten, con nosotros está él y es suficiente.

Si ellos se sienten orgullosos y felices de reconocer que no creen en Dios, cuánto más tú y yo debemos sentirnos orgullosos de reconocer que nuestro Dios existe y estamos felices por ello. Estamos orgullosos de creer en un dios que nos escucha y responde, a un dios que no nos ha desamparado ni dejado solos jamás. Jehová de los ejércitos es su nombre, y como torre fuerte y escudo se ha puesto delante de nosotros para pelear contra nuestros enemigos y darnos la victoria.

No calles tu voz, no escondas tu fe, proclama y declara en quién has creído. Los demás, aunque sigan creyendo en la nada, hacen parte de un plan que desconocen pero en el que, probablemente, tú tienes un papel importante si te atreves a compartir la alegría de haber creído en él.

Sintámonos felices y orgullosos de creer en Dios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

No temas porque él pelea por ti y te da la victoria

No pelees solo, te cansarás, y al estar débil será más fácil que el enemigo se ensañe contigo.

Dios no permitirá que corras peligro, él está contigo y te defenderá, confía y vive tranquilo porque él tiene todo bajo control. Él será tu defensa y escudo. No importa cuántos vengan a tu alrededor, quien te protege no duerme y vela por ti en todo momento y lugar.

Nuestro padre no permitirá que la adversidad se enseñoree de nosotros. Como torre fuerte nos rodeará y en el hueco de su mano nos esconderá el Señor.

En la vida estamos y vendrán muchas pruebas, ataques y situaciones complejas pero de todas nos librará Dios si confiamos en él. El secreto está en no temer sino en confiar.

El enemigo quiere atemorizarnos y amedrentarnos, quiere recordarnos constantemente que somos culpables e intenta confundirnos bombardeando nuestra mente con pensamientos necios y feos, pero tú y yo no debemos temer ni caer en su juego; antes, como hizo Jesús en el desierto, oremos y resistamos su engaño, lo demás lo hará Dios porque él tiene todo bajo control.

La pelea es de Jehová de los ejércitos que nos defiende y pelea por sus hijos.

Y recuerda, cada día se libra una batalla por la paz de tu mente y corazón, y para ello Dios nos dejó una armadura pero si no nos la ponemos y vamos sin ella, somos vulnerables a los ataques y dardos de fuego del diablo. Revistámonos de Cristo cada día y del poder de la fuerza de Dios para hacer frente a una batalla de la que Jesucristo nos dio la victoria en la cruz.

¿Qué temes hoy?

¿Qué enfrentas hoy?

Entrégale a Dios tus problemas y preocupaciones.

Confía en él y no cedas ante el engaño del enemigo que se esfuerza en perturbarnos

porque tú y yo, revestidos de Cristo, podemos esforzarnos también en hacer guerra espiritual reprendiendo y resistiendo su engaño y mentiras.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

El pueblo de Israel huyó de Egipto y tras ellos sus verdugos, los carros del faraón que les perseguían para prenderles pero Dios les defendió y libró. Dios les ayudó y abrió el Mar Rojo para que sus hijos pasaran por en medio de tierra seca e ilesos pasasen al otro lado.

¿Qué enfrentas hoy?¿Qué mar hay delante de ti?¿Quién te persigue?¿Quién o qué cosa es un verdugo para ti hoy? No temas, Dios está contigo y por ti. Él te defenderá y abrirá nuevamente el mar en dos para que cruces y sin un rasguño pases al otro lado. Él destruirá a tus enemigos. Lo prometió y suya es la pelea.

Como Moisés, ponte en pie y firmemente declara que contigo está Dios y nada podrá hacerte frente, porque él es tu defensa. Declara en oración, como Moisés reprendió con su vara las olas del mar mientras les perseguían los carros del faraón, que todo problema, enfermedad, crisis financiera, angustia, persecución, falta de empleo, depresión, deudas, problemas familiares, vicios y toda angustia que intranquiliza tu alma es reprendida por el poder de Dios. Y se abrirá el camino para ti y los tuyos, y caminarás por tierra seca, no habrá ventisca ni mar delante de ti que impida tu paso, porque contigo está el fuerte y poderoso Dios de Israel. Y en voz alta declara con fe, que:

“Jehová peleará por mí, y yo estaré tranquilo(a)”
-Éxodo 14:14-

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.