¡Gracias papá! Lo has hecho bien.

Arte y Diseño para Cristo

Hoy se celebra el día de San José y en algunos países, como España, también el día del padre. Todos los días son especiales para recordarle a ese hombre tan especial en nuestra vidas que lo ha hecho bien como amigo y consejero y cuan importante es su vida para nosotros. Que su esfuerzo y constancia por darnos siempre lo mejor ha sido un gran ejemplo y que todo el tiempo que nos ha dedicado y seguirá dedicando como hijos, ha merecido y merecerá la pena siempre.

Nuestra forma de agradecerlo hoy, como hijos, es honrándole por su rol y tarea de padre y cabeza de hogar.  Pedimos a Dios les siga concediendo fuerza, salud y valentía a cada uno de los padres que temen su nombre y buscan agradarle imitando el carácter de Jesucristo en sus vidas y hogares.

Hoy, nuestro regalo es tan simple pero tan profundo, como lo es el significado de esta palabra: ¡G R A C I A S!

Para todos los padres y todos los “José” del mundo ¡Feliz día! Dios derrame bendiciones sobre vuestras vidas y os conceda seguir siendo instructores, amigos y compañeros de sus hijos. Apoyo, seguridad y protección en sus familias e inigualables cabezas de hogar. Que sus familias sean estandarte del amor que profesan a Dios.

Bendiciones para todos. Para los que lo son y los que lo serán. Para mi padre, mi hermano y mi esposo, los mejores deseos del cielo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Y si respetamos para que nos respeten? ¡Ellos lo ven y aprenden!

Arte y Diseño para Cristo

Esta frase es ley de vida. Dónde empieza tu respeto empieza el mío. ¿Y si en vez de hacernos daño y maltratarnos física, verbal y psicológicamente nos hacemos el bien mutuamente conviviendo en respeto, armonía , amor y tolerancia?

Cada vez crecen las alarmas en colegios y comunidades por el alto indice de maltrato y acoso entre niños. Si ese es el panorama de nuestra sociedad actual a temprana edad, ¿qué nos espera en unos años?, ¿cómo serán los adultos de las próximas generaciones?

Está claro que un niño es el reflejo de lo que ve y aprende. Pero esto no es una regla de tres. Conozco niños criados en un ambiente cristiano que desobedecen a sus padres y agotan mental y físicamente a sus padres. Niños que a pesar de recibir valores y enseñanza cristiana, basada en el respeto, amor y misericordia, cuando no tienen un control permanente en casa ni una constancia en los caminos del Señor, pueden verse influenciados por sus amigos y/o compañeros de clase. Todos hemos sido niños y sabemos como influyen las malas compañías. ¿Sabe un niño distinguir las malas compañías? Quizás pueda hacerlo dependiendo de la edad y madurez, pero es responsabilidad de los padres velar por el desarrollo, crecimiento y comportamiento de los niños.

Aún no soy madre, ya lo he dicho en anteriores post, pero soy tía y tengo un hermoso sobrino de 5 años. Un niño precioso a quien es necesario corregir de vez en cuando, con cierta frecuencia porque aunque en casa vea y aprenda valores, en la escuela corre el riesgo diariamente de copiar y aprender el comportamiento de otros niños a los que su padres no trasmiten valores cristianos. Lo mismo ocurre con la televisión y su entorno.

El post y la postal de hoy están hechas con profunda tristeza como un llamado a decir ¡basta!

Basta al maltrato y al daño que se hacen unos a otros, con palabras y miradas.

Basta al señalamiento, juicio y rechazo por nuestro color de piel, tamaño, estatura, complexión física y forma de pensar.

Basta al desprecio y burla por ser diferentes.

Basta de ironías y criticas dañinas que excluyen y apartan.

Hoy, alrededor del mundo, muy cerca de ti y de mí, en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el colegio de tus hijos, en la iglesia, hay personas sufriendo, niños maltratados y sometidos que lo están pasando mal, en silencio y no saben que hacer. Niños que no desarrollan sus capacidades y se cohiben permanentemente por temor a las burlas y rechazo de los demás. Otros que sufren ataques físicos, acorralamientos e insultos. ¿Somos conscientes de esto?

Hace dos días, leía una noticia que conmovió mi corazón, la comparto, porque ellos, los padres de este niño, están sufriendo y se sienten impotentes porque no pudieron hacer nada a tiempo para salvar y proteger a su hijo del maltrato que sufría al parecer en el colegio.

(En este enlace puedes leer la noticia)

http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.html

¿Le preguntas a tus hijos cada día cómo se siente en el colegio? ¿Cuál es la relación con sus compañeros? ¿Conoces a los amigos de tus hijos? ¿Te involucras e incentivas la confianza en la relación con tus hijos?, ¿hasta qué punto? Estos padres parece que lo hacían pero no fue suficiente. Por eso es mejor aferrarnos a la bondad de nuestro Padre y poner en sus manos la vida de nuestros niños. Lo grave es que no sabemos si ellos pueden ser las víctimas o los verdugos. Sabemos como son en casa pero no fuera de ella, por eso es importante vigilar y estar atentos.

Oremos por ellos, por su desarrollo y crecimiento, por su protección, por su carácter, para que el Espíritu Santo de Dios les guíe y bendiga, para que vaya con ellos a todo lugar, para que los defienda y argumente en sus labios cada palabra en su contra. Para que los inunde de su amor, respeto y dulzura. Que no haya en sus corazones venganza y resentimiento. Que vivan una niñez sana y pura.

Que nuestros niños, lo de ahora y los que vendrán, tengan en nosotros, un ejemplo idóneo a imitar. Que podamos trasmitirles el carácter de Cristo y ellos puedan reflejarlo a los demás. Que Dios guarde sus ojos del mal y de la violencia. Que sus oídos no presten atención a las mentiras y ataques del enemigo que intenta minar sus mentes con engaños. Que nuestros niños sean guerreros espirituales y sepan defender con respeto su fe.

Que nuestros niños sean buenas influencias en la vida de los demás y reflejos de su familia. Que crezcan siendo valientes y firmes. Que obedezcan y sigan la verdad, porque serán grandes hombres y mujeres el día de mañana.

¡No dejemos de orar nunca por ellos!

Enseñémosle con nuestro ejemplo a respetar a los demás, a mirar con amor misericordia y paciencia al resto de los hombres.

Y para terminar, retomo un dicho que repite mucho por aquí (España):

“Cada uno trae lo mejor de su casa”

¡Que en nuestros niños se note que habita el amor de Cristo porque es lo que han aprendido de nosotros!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alabando a Dios con corazón agradecido!!

Arte y Diseño para Cristo

Tú y yo tenemos algo en común que podemos hacer juntos y debemos practicar a menudo.  La gratitud es una forma de honrar y alabar a Dios. Recuerda que siempre habrá un motivo para dar gracias y alabar a Dios. Gracias en todo y por todo. Gracias por los días buenos y los días grises, por la salud y la enfermedad, por la alegría y la tristeza, porque de cada cosa el Señor tiene un propósito para nosotros.

En cada prueba, Dios nos deja ver su poder y fidelidad y nos hace aprender una lección que nos hará más fuertes.

En cada alegría, Dios nos deja ver su amor y bondad y nos anima a ser agradecidos y a exaltar su nombre.

Como os habréis dado cuenta e imaginado, esta semana apenas he podido compartir postales y mensajes de reflexión en el blog, pero aún a pesar de mi ausencia por la red esta semana, la fidelidad de Dios ha sostenido el ministerio y los seguidores de Arte y Diseño para Cristo siguen en aumento. Y me alegra porque el ministerio se fortalece para que todos, sin importar la distancia, seamos edificados por el poder de su palabra.

El motivo de mi ausencia, como comenté en post anteriores, es debido a las prácticas de mis estudios, pero estar allí me recuerda que la fidelidad de Dios es grande e incomparable, porque su Espíritu Santo sigue manteniendo el sentir entre nosotros y administrando este lugar.

Y hoy, una semana después, quiero alabar a nuestro Dios con todas las fuerzas de mi corazón porque no hay Dios tan grande como él.

Esta semana fue mi cumpleaños número 31 y alabo a Dios por ello.

Esta semana me concedieron una beca económica por mis estudios y alabo a Dios por ello.

Esta semana mi hermano presentaba un examen importante y ha aprobado.

Esta semana Dios ha sido bueno conmigo y con los míos permitiendo el encuentro de mis seres queridos después de muchos años sin verse y alabo al señor por ello.

¿Qué tienes tú para agradecer hoy a Dios? ¿Qué motivo te hace dar testimonio de la fidelidad del Señor?

Estoy segura que algo habrá para que alabes el nombre de Dios y des gracias al Señor porque ha sido bueno. Así que juntos alabemos al rey y con todas las fuerzas de nuestro corazón reconozcamos su poder y grandeza!!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes. Laura.

Confía en él con todo tu corazón!

Confiar es creer. Confiar es estar seguro sin ver. Confiar es esperar con alegría lo que llegará.

Confiar en Dios significa decir no a nuestras fuerzas, decir no a nuestra prudencia, decir no a nosotros mismos y si a él. Confiar es entregar y dejar en manos del Señor nuestras circunstancias y situaciones, todas, las más fáciles y las más complejas. Confiar es cerrar los ojos y esperar en él. Confiar es descansar en el poder del Señor y ver su gloria en la manifestación de su poder.

¿Qué tienes hoy que poner en manos de Dios? ¿Tu matrimonio?¿Tu salud?¿Tu trabajo?¿La vida de tus hijos? ¿Qué situación tienes que soltar y entregar a Dios para que sea él quién obre y actúe? No te desanimes, no tires la toalla, no te des por vencido. Suelta, no cargues más, no sufras más. Él te ayudará con ese enorme peso que llevas a cuestas y te dará paz para que sigas caminando. Él no te dejará en mitad de la tormenta, el te proveerá de paraguas y será tu refugio si el viento golpea con fuerza. Dios es un padre justo y bondadoso. Un Dios que se complace en hacer bien y obra con misericordia.

¿Y que tal si hoy dejamos de buscar la solución a los problemas a nuestro manera? ¿Y si dejamos de luchar con los demás y las circunstancias?. Esto es para ti y para mí, porque ambos nos esforzamos cada día en conseguir las cosas luchando en nuestras propias fuerzas. Buscamos solucionar problemas y arreglar asuntos a nuestra forma y modo pero si confiamos en Dios y esperamos en él, la cosa tendría no sólo una respuesta clara sino que será de bendición para nuestra vida, porque en sus manos todo lo que ocurre sucede para nuestro bien.

Anímate a soltar lo que retienes en tus brazos anhelando cambiar a tu antojo. ¿Y si el plan de Dios es otro, lo has pensado?¿Y si detrás de todo esto hay una enseñanza? Soltemos, soltemos y no sólo descansaremos, sino que veremos el poder y majestad del Señor!

Empecemos: El día de hoy, yo pongo en manos de Dios mi salud, el anhelo de ser madre, la relación con mi jefe en el trabajo y los vínculos emocionales con mi familia.

No sigas cargando ni anhelando escapar del problema. Enfréntalo con sabiduría y madurez espiritual. Si no la tienes, haz como yo, ora y pídela a Dios, que te la concederá para que salgas vencedor de la situación. Confía en Dios, él no te dejará, te acompañará, te dará la victoria y la solución a tus problemas si pones tu vida en sus manos.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Con vara se corrige, no se maltrata

Gran error el de nuestros tiempos, respecto a la educación de los niños. Gran error la tolerancia que se tiene a la rebeldía y a la libertad convertida en libertinaje de los niños y adolescentes de nuestros días. Los titulares de ayer y hoy en España inundan las portadas con una trágica noticia. Un niño de 13 años mata a un profesor con una ballesta y un machete y hiere a otra profesora y algunos compañeros del colegio. Y después de leer esta tragedia te preguntas. ¿Por qué? ¿Dónde estaban los padres de este niño?¿Por qué tenía armas?¿Dónde aprendió esto?¿Dónde lo vio?¿Por qué creyó el engaño del enemigo que le animó a pecar y agredir a sus semejantes?

Y entonces el Señor puso en mi corazón compartir esta palabra y orar sin cesar por los niños, porque ellos serán los hombres del mañana. Dios es maravilloso y nos da la oportunidad de ser dadores de vida y concebir seres que más tarde serán hombres y mujeres en la sociedad, pero antes es necesaria una larga tarea de instrucción y educación. Yo no tengo la oportunidad de ser madre aún pero la maternidad es algo que me hace mucha ilusión, pero cuando leo este tipo de noticias, pienso que los tiempos que vivimos y la sociedad que nos rodea es un factor tan contaminante e influyente en el desarrollo de los niños que me detengo a pensar y me desánimo.

He pedido a Dios que me inspire para escribir este texto. No soy madre pero soy tía de un hermoso niño de 5 años que me quiere mucho y se porta muy bien con su tía hasta que no le concede lo que quiere. Pero entonces es el momento de recordar que mi forma de amarlo es corregirlo, instruirlo, hablar con él y decirle que no debe reaccionar de forma violenta porque no consigue lo que quiere, cuando quiere. Le recuerdo que yo soy su tía y debe obedecer mi instrucción. Lo hago porque quiero lo mejor para él aunque no lo entienda.

Si les amas, corrígelos a tiempo. Porque un Padre que ama a sus hijos los corrige, como hace Dios con sus hijos.

Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.

Proverbios 3:12

¿Es Dios acaso un maltratador por aconsejarnos corregir a los más pequeños? Nunca!

Dios nos invita a educar seres humanos sensibles, nobles, correctos, respetuosos, responsables, educados, obedientes, personas que en su edad adulta puedan discernir con claridad los caminos que elijen porque han tenido una instrucción sabía desde su niñez. Está claro que para ser padres no hay una escuela como tampoco la hay para tener un matrimonio de éxito, pero con la ayuda de Dios todo es posible y si a él le entregamos cada día, la vida de las personas que conforman nuestro hogar y vinculo familiar, él nos ayudará y guiará para que en cada uno reine el amor y el respeto.

No des rienda suelta al libertinaje de hoy en día malinterpretado y mal llamado: “libertad”. Esfuérzate en educar a tus hijos. Si los tienes eres responsable de ellos y Dios quiere ayudarte en esta difícil tarea, de la mejor manera, por eso te dice como hacerlo.

Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;
Mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Proverbios 19:18

Tú eres el padre y ellos los hijos. Ellos deben obedecer tu instrucción no al revés, como muchos padres que terminan sujetos a la voluntad de sus hijos. No estoy hablando de ser un padre dictatorial y castigador, pero si un padre que ejerza su rol de padre y su papel de instructor y ejemplo de vida. No maltrates a tu hijo pero recuerda que una forma de hacerle daño es no castigarlo e ignorar sus faltas, porque más tarde la vida le pasará factura y quizás sea demasiado tarde.

Soy una mujer joven , considero que lo soy (risas), tengo 30 años y durante mi niñez mis padres no dudaron nunca en castigarme si lo merecía, no dudaron en pegarme alguna palmada, castigarme o literalmente darme con la vara porque debía aprender la lección después de mis faltas y hoy puedo decir, como sé que muchos lo dirán conmigo, que no soy una persona traumatizada ni maltratada. Soy una mujer educada y respetuosa.

Valoro la labor de mis padres en mi educación y la de mi hermano porque nos enseñaron a obedecer, a entender que nuestros actos tienen una consecuencia y a ser conscientes de ello. Mi hermano y yo aprendimos que ellos eran la autoridad y les debíamos respeto, aprendimos a pedir las cosas no a exigirlas, aprendimos a pedir siempre el favor y dar la gracias, no a reclamar ni a ser ingratos y como estos, innumerables valores que nos transmitieron nuestros padres con su corrección. No somos perfectos, pero esto nos ayudó a ser quienes somos hoy y entonces sé que el día de mañana, cuando Dios me de la oportunidad de ser madre, yo seré igual con mis hijos.

Es necesario que los niños sean niños y los padres sean padres, es necesario que los primeros se sujeten a la autoridad y los segundos cumplan su papel. Vivimos tiempos muy difíciles. Padres maltratados y agredidos por sus hijos, así como niños agredidos física y psicológicamente, traumatizados por sus padres.

Debemos orar pidiendo la sabiduría necesaria para educar a los más pequeños porque ellos serán la sociedad del mañana. Debemos pedir al cielo entendimiento para los padres que no saben como corregir y educar a sus hijos. Oremos por los más chicos, más vulnerables y susceptibles a la desobediencia y rebeldía. Oremos por sus mentes y corazones para que Dios los guíe e instruya primeramente. Oremos para que ellos se nieguen a creer las mentiras del enemigo y aprendan a resistir con firmeza su engaño que les lleva al pecado y al error. Oremos para que nuestros niños sean hombres y mujeres de bien que amen la verdad y la justicia y sean luz donde quiera que vayan, pero recuerda que para que esto sea posible es necesario que cumplas tu papel y rol de padre.

Educar con amor es corregir a tiempo para no lamentar más tarde el tropiezo de un hombre.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Su ejemplo nos dio!

Es éste, antes de la cruz, uno de los actos de misericordia y humildad más grande del Señor Jesús por amor a los hombres. Él, siendo Rey, Dios y Señor no escatimó en inclinarse para lavar los pies de los hombres que le acompañaban, incluso los pies de quien le entregaría.

Jesús nos enseña una vez más el valor de la humildad. Lo fue hasta el fin de sus día y hoy recordamos que con amor y ternura, lavó los pies de esos hombres. Pies seguramente sucios de arena, cansados de andar, arrugados por culpa del calzado, pero él no reparó en tomar una toalla y lavar sus pies.

Recordemos el diálogo de Jesús y Pedro, quién se negó primeramente a que el Señor le lavase sus pies. Leamos Juan 13: 4-12

4. Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

5. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

6. Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

7. Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

8. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

9. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

10. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

11. Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.

Si hoy fueses tú quien ocupase el lugar de Pedro ¿Dejarías que Jesús lavase tus pies, o tendrías vergüenza como Pedro y te negarías?

Quizás estamos limpios pero nuestros pies necesitan ser lavados. Quizás creemos que estamos totalmente limpios y necesitamos ser lavados de la cabeza a los pies. Me emociona leer las palabras de Pedro cuando finalmente accede a que Jesús le lave sus pies y le dice: No sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Digamos nosotros lo mismo. ¡Lávame de los pies a la cabeza, Señor!

Hoy tenemos la oportunidad de seguir aprendiendo de la humildad de Jesucristo que nos invita a imitar su comportamiento. Hoy es el tiempo de recordar que no sólo nuestros pies deben ser lavados, sino seguramente todo nuestro cuerpo para poder tener parte con él. Hoy es el día de actuar como siervos a los que nos llamó el Señor para servir a los demás y hacer como ha hecho Jesús con nosotros.

Déjate lavar por el Rey. Déjate limpiar de los pies a la cabeza con amor y ternura y después como ha hecho el Señor contigo has tú con los demás. ¿A quién podrías lavar los pies el día de hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Sé para ellos, más que un héroe!

Sé para ellos, más que un héroe!

Hoy se celebra el día de Padre en varios lugares y es la oportunidad de reconocer el trabajo, esfuerzo y valor de los hombres desempeñando el papel de instructores de vida, de guías para sus hijos, de esposos y cabezas de hogar.

Dios encomendó al hombre una labor más que importante, le dio la responsabilidad de un hogar, de una familia, de una esposa y una descendencia. No es un reconocimiento machista, es un mensaje conforme al propósito de Dios. A él, como a Adán, será a quién Dios pregunte un día, ¿qué hiciste con tu familia, con tu mujer y con tus hijos? Al hombre le fue asignada la tarea de transmitir de generación en generación el temor a Dios, los valores y el respeto. Es una ardua, hermosa e incomparable tarea, lo sé por mi padre y mi hermano, que se esfuerzan cada día por ser el mejor ejemplo para sus hijos, aunque sean niños o se hagan mayores.

A todos esos admirables hombres les deseamos en su día bendiciones de los cielos, sabiduría, comprensión, respeto, tolerancia, paciencia para con sus hijos y esposas. Que sepan discernir los tiempos y escoger prioridades. Que Dios sea el centro de sus vidas para reflejar donde vayan, el carácter de Cristo, el carácter de un verdadero varón de Dios.

No es más varón quien más grita, ni quien más sueldo gana. No es más varón quien satisface a su familia con lujos a cambio de trabajo. No es más varón quien castiga o maltrata. No es más varón quien es infiel o suple sus vacíos con vicios y diversiones fuera de casa. Es varón quien reconoce que necesita de Dios para ser fuerte y dirigir su hogar, es un verdadero varón quien invoca el nombre del Señor como líder de hogar para instruir a sus hijos y con su actitud y carácter ser el mejor ejemplo para sus hijos. Es un verdadero varón quien respeta, ama y cuida a su esposa. Quien se guarda fiel para su mujer y sus hijos luchando y trabajando para salir adelante.

¡Sé para ellos, más que un héroe!

Para todos los verdaderos varones y padres en su día, ¡Felicidades!
La vida no es igual sin hombres como ustedes.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.