Mujer: ¡Ayuda idónea!

POSTAL 962

Dios pensó que no era bueno para el hombre que estuviese sólo y no creo otro hombre ni otro animal. No creo un juego ni una distracción. Creo algo especial, creo un ser único, un ser a su imagen y semejanza, parecido al hombre, para que fuese su apoyo y ayuda. No lo creo para que el primero sometiera al otro ni viceversa, los creo para que fueran compañeros no enemigos.

Así que así fuimos concebidas las mujeres. Como un ser especial que podía ayudar, colaborar, compartir, soportar y ser por tanto fuerte, valiente, guerrera, capaz, inteligente. Por eso hoy en el día de la mujer, celebramos que somos hechura de Dios con un propósito y que fuimos diseñadas de forma especial y planificadas para ser de una manera. Por eso, como mujer te invito a dar infinitas gracias a Dios por crearnos y hacernos a su imagen y semejanza para ser ayuda y apoyo, para ser cómplices y compañeras, para ser amigas y guerreras.

Él nos escogió y nos formó de una manera especial no para competir, sino para compartir, para sostenernos mutuamente hombro con hombro junto al hombre. Es tiempo de vernos como equipo y no rivales, es tiempo de vernos como lo que somos. Amigas y no enemigas. Es tiempo de recordar y demostrar lo que somos y para qué estamos aquí.
Oremos por las mujeres del mundo. Por las mujeres maltratadas, perseguidas, acusadas, atormentadas y esclavizadas. Oremos por las mujeres que trabajan forzosamente y sin apenas retribución, para sacar adelante a sus familias. Oremos por las mujeres que no reciben cariño ni respeto. Oremos por las niñas que serán las mujeres del mañana para que Dios bendiga sus vidas y les de el carácter que necesitan para enfrentar la vida. Oremos por los hombres para que den el valor a cada mujer como Dios desea que sean tratadas, como vaso más frágil.
A todas las mujeres del mundo
¡Feliz día de la Mujer!
Trabajando y sirviendo al mejor de lo jefes,
Laura Sánchez.
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¡Si tropiezas o caes él te sostendrá!

Arte y Diseño para Cristo

La perspectiva que se tiene del mundo cuando perdemos el equilibrio con un tropiezo y caemos al suelo, es gigante. El suelo ocupa un gran ángulo en nuestra mirada y en cámara lenta somos testigos de la caída pero no somos conscientes de ello hasta tocar tierra firme, que es cuando realmente duele y hace daño.

¿Cuántas veces hemos tropezado y sin esperarlo hemos terminado en el suelo? ¿Cuando fue la última vez que te caíste? Quizás no hayas tropezado apenas, salvo en tu niñez, pero hay otros, que hemos tropezado en la infancia y aún hoy, siendo adultos seguimos resbalando y cayendo.

Caer es una condición del hombre desde la creación. Caer es derrumbarse, venirse abajo, perder el equilibrio y tropezar. Dios sabe cómo somos porque él nos ha creado y conoce nuestras debilidades y flaquezas, por eso extiende su mano para rescatarnos y ofrecernos seguridad. ¿Se puede amar más?

Por eso hoy Dios nos dice: Si has caído ¡levántate! Si has tropezado, corrige la postura y continúa el camino. ¡No te lamentes, limpia tus rodillas y sigue! No pierdas el tiempo recordando el tropiezo, aprende y presta atención al camino para no repetir y volver a resbalar. Pero como somos vulnerables, Dios nos ofrece su mano para sostenernos y levantarnos. Así que debemos dar gracias al Señor por su misericordia, amor y fidelidad, porque a pesar de nuestros errores, él siempre está para sustentarnos y salvarnos.

¿Dolerá la caída? Claro que sí, pero con la cicatriz aprenderemos y será menos probable tropezar por segunda vez. Dice la palabra de Dios que él sostiene a todos los que caen, no sólo a unos cuantos, sino a todos y esto es símbolo de la infinita misericordia del Señor para con los hombres, porque al caer no nos deja tendidos en el suelo sino que nos brinda su ayuda y con su brazo nos soporta para levantarnos. Sostener es un palabra que casualmente empieza con la sílaba “SOS” que puede relacionarse con al señal de socorro y petición de ayuda que se utiliza a nivel mundial. Popularmente se cree que esta señal significa “Save Our Ship” (salven nuestro barco), “Save Our Souls” (salven nuestras almas) o “Send Out Succour” (envíen socorro). Pues ante el peligro y riesgo, Dios nos SOStiene! Tenemos el mejor seguro y salvavidas en caso de peligro.

De la misma manera, el versículo del salmo 145 que comparto en la postal de hoy marca una diferencia con los oprimidos (afligidos) porque a ellos, Dios no sólo los sostendrá sino que los levantará. Hay varias consecuencias en una caída. Algunos nos raspamos pero otros sufren fracturas y la gravedad es mayor. Ellos, los más débiles serán sostenidos y levantados por el Señor. Gocémonos y alabemos al Señor por su bondad, por tener con nosotros paciencia y estar siempre dispuesto a socorrernos y ayudarnos. Digamos juntos:

“Gracias Padre por tu eterna bondad y misericordia. Danos discernimiento y sabiduría para no caminar por sendas peligrosas que nos expongan a tropezar. Ayúdanos a ser fuertes ante la caída y permite que aprendamos la lección de cada tropiezo para no repetir el mismo error. Danos coraje y valentía para levantarnos y seguir andando. Queremos sujetar tu mano para evitar caer, no permitas que nos alejemos de tu dirección porque somos más vulnerables”. En el nombre de Jesucristo, Amén.

Limpiemos nuestras rodillas y apoyémonos en la mano de Dios para levantarnos. Y si estamos sin fuerzas en el suelo, clamemos al cielo porque él nos escuchará y en nuestra aflicción nos levantará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Feliz día de la mujer

Gracias a Dios por hacernos mujeres y permitirnos ser transmisoras de su amor y bondad. Gracias por bendecirnos con un rol incomparable al hacernos dadoras de vida e instructoras de los niños. Gracias por encomendarnos la labor de ser compañeras y amigas de nuestros esposos. Gracias por pulir nuestro corazón para amar y perdonar, por darnos valentía y coraje en la adversidad y poder luchar por los que nos rodean.

Inmensas gracias por tener de nosotras misericordia y ayudarnos a ser mejores cada día. Te pido por mí y por todas las mujeres que leen estas líneas, abuelas, madres, hijas, nietas, para que tú hagas de cada una de nosotras esas mujeres idóneas y especiales que tú quieres que seamos.

Para todas ¡Feliz día de la mujer!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Levántate y recobra el ánimo, no estás solo.

Esta imagen transmite lo que se ve: soledad, tristeza, vacío, preocupación y depresión. El hombre que camina de espaldas no se enfrenta al presente y además está cabizbajo y apesadumbrado; en esta postura y actitud pierde de vista el horizonte pero lo que hay frente a sus ojos es realmente hermoso y él no lo ve. Creo que la imagen es perfecta para describir lo que nos ocurre muchas veces cuando sentimos tocar fondo en circunstancias difíciles.

Cuando Dios habló a Josué y le dio la responsabilidad de llevar al pueblo de Israel camino a la tierra prometida, le animó y fortaleció, porque sabía que era necesario que Josué no tuviera temor. Dios le dijo que fuese valiente y se esforzara porque le había escogido para algo especial. Dios nos recuerda hoy que nada ni nadie puede destruir nuestra fortaleza sino que antes debemos esforzarnos y ser valientes, porque además, él estará con nosotros donde quiera que vayamos.

La Biblia no dice que Josué tuviese miedo o dudas, pero sí dice que Dios le instruyó para que no temiera ni se acobardara. Dios utilizó la palabra “solamente” y sabemos que ésta hace referencia a algo único, a una sola cosa. Es decir que Dios pedía a Josué solamente una cosa: esfuerzo y valentía. Lo mismo que nos pide hoy a ti y a mí. ¿Qué enfrentas?¿Por dónde debes pasar?¿Sientes que falta mucho para llegar a la tierra prometida? No temas y recuerda que contigo camina el Santo de Israel.

Levanta tu cabeza y no dejes pasar la oportunidad de ver el horizonte. Revístete de Cristo y recuerda que no estás sólo, que hasta el fin del mundo el Señor estará contigo. Es el tiempo de dar la cara a los problemas y enfrentarlos con coraje, valor y fortaleza. Es momento de creerle a Dios y actuar en consecuencia, conforme a la amistad, seguridad y amor que él nos ha brindado. Él no te dejará.

Y para hoy, te dice (Lee en voz alta y pon tu nombre en este espacio).

________:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo adonde quiera que vayas”. (Josué 1:9)

¿Cuántas veces has leído este versículo? Seguramente, muchas veces pero la diferencia es que hoy es para ti. No te des por vencido(a) ni tengas temor, porque él no te dejará ni te desamparará, y del lodo cenagoso te sacará. Como lo hizo una vez, lo volverá hacer. Eres parte de su propósito y no puedes darte por vencido(a), debes ser fuerte y permanecer. Aférrate a su verdad y no te apartes del camino, entonces todo te saldrá bien como Dios prometió a Josué.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.