Desiertos con propósito

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“Dios iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche. Nunca se apartó del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche.” (Éxodo : 21-22)

No importa donde ni como estés, hoy, nuestro Padre nos recuerda que no estamos solos. Él no se ha olvidado de ti ni de mí, él estima nuestras vidas y protege nuestras almas, aunque no alcancemos a imaginarlo.

Somos importante para Dios en todo momento y tiempo, lo eres, lo soy, como lo fue el pueblo de Israel aun a pesar de ser desobedientes y rebeldes. Dios les guió por el camino más largo por un motivo, quería evitarles tropiezos y decepciones. Les quería ahorrar la tristeza y arrepentimiento de haber tomado la decisión equivocada. En su perfección, Dios los llevó rodeando el desierto del Mar Rojo para evitar el dolor de sus hijos, de su pueblo.

Para entender leamos los versículos 17 y 18 del capítulo 13.

“Luego que el faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos,e que estaba cerca, pues dijo Dios: «Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y regrese a Egipto». Por eso hizo Dios que el pueblo diera un rodeo por el camino del desierto del Mar Rojo.”  (Éxodo 13:17-18)

Quizás hoy, tú y yo, estamos cruzando el desierto mientras rodeamos el mar y no somos conscientes de ello, el camino nos parece largo, parece no tener fin y perdemos la paciencia, se entristece nuestro corazón. Comparto hoy, 112 días después de salir de mi casa rumbo a otro lugar, estas palabras que llegan a mi corazón como un claro mensaje y el Señor me guía para compartirlo con todos.

Estoy cruzando el desierto mientras rodeo el Mar y hasta hoy no lo sabia, ¿Te pasa lo mismo? Ya somos dos! pero hoy Dios me ha recordado que esto también hace parte el plan y quiere que tú también lo sepas. El desierto que pisamos hoy tiene un propósito. No temamos porque él tiene todo bajo control. Hace casi 4 meses salí de España, dejando mi casa, mi esposo, mi entorno y familia de origen  con el propósito de aprender un nuevo idioma que me permita alcanzar objetivos profesionales que parecían perdidos y afianzar la nueva lengua para compartir el mensaje de salvación en otro idioma, además del español.

En el camino he tropezado, he encontrado filisteos y he visto la guerra de frente, pero estar sola me ha hecho vivir una experiencia incomparable de supervivencia; me refiero a la supervivencia espiritual porque la física gracias a Dios nunca ha estado en riesgo, él me ha provisto de lo necesario.

Vivo en Inglaterra hace 4 meses y he tenido diferentes trabajos donde he conocido gente especial y otros donde he visto la competencia y rivalidad; la lucha descarada por el dinero. Sé que sabes de qué estoy hablando, otros lo llamarían, persistencia o esfuerzo por salir adelante, la diferencia es que existen formas de esforzarse sin destruir al otro. Primera ley del respeto y amor a los demás. No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan.

Se habla un idioma distinto y si no aprendes y te adaptas, pierdes. Es duro, muchas veces he sentido que lo mejor es regresar y me he arrepentido, he pensado que me equivoqué y la decepción me impide ser valiente y fuerte entonces me veo reflejada en la palabra que comparto hoy. Él no quiere que sufra aunque eso implique caminar más o sentir cansancio, porque al  final del desierto estará con los brazos abiertos esperándonos para la recompensa. Dios evitó el dolor de su pueblo llevándolos por un camino más largo y hoy me dice que tú y yo estamos a salvo donde estamos, porque él es nuestro guía y no nos dejará.

Entonces confiemos porque nuestro desierto tiene un propósito!!!

Trabajando para el mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

 

¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Si tropiezas o caes él te sostendrá!

Arte y Diseño para Cristo

La perspectiva que se tiene del mundo cuando perdemos el equilibrio con un tropiezo y caemos al suelo, es gigante. El suelo ocupa un gran ángulo en nuestra mirada y en cámara lenta somos testigos de la caída pero no somos conscientes de ello hasta tocar tierra firme, que es cuando realmente duele y hace daño.

¿Cuántas veces hemos tropezado y sin esperarlo hemos terminado en el suelo? ¿Cuando fue la última vez que te caíste? Quizás no hayas tropezado apenas, salvo en tu niñez, pero hay otros, que hemos tropezado en la infancia y aún hoy, siendo adultos seguimos resbalando y cayendo.

Caer es una condición del hombre desde la creación. Caer es derrumbarse, venirse abajo, perder el equilibrio y tropezar. Dios sabe cómo somos porque él nos ha creado y conoce nuestras debilidades y flaquezas, por eso extiende su mano para rescatarnos y ofrecernos seguridad. ¿Se puede amar más?

Por eso hoy Dios nos dice: Si has caído ¡levántate! Si has tropezado, corrige la postura y continúa el camino. ¡No te lamentes, limpia tus rodillas y sigue! No pierdas el tiempo recordando el tropiezo, aprende y presta atención al camino para no repetir y volver a resbalar. Pero como somos vulnerables, Dios nos ofrece su mano para sostenernos y levantarnos. Así que debemos dar gracias al Señor por su misericordia, amor y fidelidad, porque a pesar de nuestros errores, él siempre está para sustentarnos y salvarnos.

¿Dolerá la caída? Claro que sí, pero con la cicatriz aprenderemos y será menos probable tropezar por segunda vez. Dice la palabra de Dios que él sostiene a todos los que caen, no sólo a unos cuantos, sino a todos y esto es símbolo de la infinita misericordia del Señor para con los hombres, porque al caer no nos deja tendidos en el suelo sino que nos brinda su ayuda y con su brazo nos soporta para levantarnos. Sostener es un palabra que casualmente empieza con la sílaba “SOS” que puede relacionarse con al señal de socorro y petición de ayuda que se utiliza a nivel mundial. Popularmente se cree que esta señal significa “Save Our Ship” (salven nuestro barco), “Save Our Souls” (salven nuestras almas) o “Send Out Succour” (envíen socorro). Pues ante el peligro y riesgo, Dios nos SOStiene! Tenemos el mejor seguro y salvavidas en caso de peligro.

De la misma manera, el versículo del salmo 145 que comparto en la postal de hoy marca una diferencia con los oprimidos (afligidos) porque a ellos, Dios no sólo los sostendrá sino que los levantará. Hay varias consecuencias en una caída. Algunos nos raspamos pero otros sufren fracturas y la gravedad es mayor. Ellos, los más débiles serán sostenidos y levantados por el Señor. Gocémonos y alabemos al Señor por su bondad, por tener con nosotros paciencia y estar siempre dispuesto a socorrernos y ayudarnos. Digamos juntos:

“Gracias Padre por tu eterna bondad y misericordia. Danos discernimiento y sabiduría para no caminar por sendas peligrosas que nos expongan a tropezar. Ayúdanos a ser fuertes ante la caída y permite que aprendamos la lección de cada tropiezo para no repetir el mismo error. Danos coraje y valentía para levantarnos y seguir andando. Queremos sujetar tu mano para evitar caer, no permitas que nos alejemos de tu dirección porque somos más vulnerables”. En el nombre de Jesucristo, Amén.

Limpiemos nuestras rodillas y apoyémonos en la mano de Dios para levantarnos. Y si estamos sin fuerzas en el suelo, clamemos al cielo porque él nos escuchará y en nuestra aflicción nos levantará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Él amor de Dios nunca cambia!

Arte y Diseño para Cristo

A pesar de nuestra rebeldía, ¡Dios nos ama! Digo a pesar porque aunque no parezca ni lo creamos, tú y yo somos en algunas ocasiones, rebeldes, necios y tercos. Aunque amamos a Dios, a veces, vamos por la vida conforme a nuestros deseos y necesidades y no conforme a los deseos ni voluntad de Dios. Eso es rebeldía.

¿Y qué hace un padre cuando su hijo es rebelde y hace lo que le apetece? ¡Lo sabemos bien! Las consecuencias de la desobediencia las conocemos por experiencia propia o porque es lo que hacemos o haremos con nuestros hijos. Lo primero es: el castigo, segundo: la reprensión y tercero: la lección. Pero el enfado y la decepción de un padre por la desobediencia de sus hijos suele permanecer por cierto tiempo; algunos lo recuerdan por largos años. Pero la noticia de hoy, es que a nuestro Padre Celestial y Dios eterno, el enfado y la ira le duran poco porque su misericordia es infinita y su amor inexplicable. A pesar de nuestra desobediencia y rebeldía, él nos ama y nos sana.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 145:8)

Esta sanidad hace referencia al perdón y a la restauración. Dios quiere nuestro bien y sabe que si fallamos, le necesitamos, entonces no se aparta, antes se conmueve y nos abraza. Él sólo espera que nos acerquemos y le contemos qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y sentir el arrepentimiento sincero de nuestro corazón, para lavarnos y sanar nuestro espíritu nuevamente. Y escribo nuevamente porque volverá a pasar y él nos volverá a sanar porque nos ama.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18)

Si embargo hay algo que no debemos olvidar, su perdón y misericordia no nos dan libertad para pecar. Entonces andemos en obediencia y sujeción en la vida, resistiendo la tentación y negándonos al pecado por amor a Cristo y a Dios Padre.

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

¿Has sido rebelde con Dios?

¿En qué desobedeciste?

No me lo digas, díselo a él,

que aún a pesar de tu error y pecado, te perdonará y seguirá amando.

A él que tendrá misericordia de ti y te mirará con amor y ternura. A él que será paciente y nunca

pagará conforme a la grandeza de nuestros errores. A él que con amor eterno te ha amado.

¡Bendito seas Señor, Dios justo y misericordioso!

¡Gracias por amarnos eternamente y no tener en cuenta nuestra transgresión!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Corre, se trata de tu vida!

POSTAL 955

No hay Victoria que no cueste esfuerzo, no hay carrera sin cansancio ni camino sin obstáculos, pero correr hay que correr, aunque exhaustos tenemos que correr, porque en esta carrera se trata de nuestra vida, de nuestra libertad y salvación.

Antes compartía el vídeo del pastor americano Carter Conlon que nos motiva a correr (¿Lo viste? ¿Sabes de qué hablo? Te invito a verlo sino lo has visto) Lo compartí porque el peligro, la tentación y el pecado están cerca, nos persiguen, pero debemos ser fuertes y seguir corriendo, sin mirar atrás ni a los lados, sino con los ojos puestos en la meta, siempre enfocados en la promesa.

Es muy probable que en medio de la carrera haya duros obstáculos y temporales, quizá un poco de lluvia o niebla y sintamos desfallecer y creamos que somos incapaces de continuar, pero no es el momento de abandonar, sino de confiar y recuperar fuerzas. Inhalar y exhalar para recargar y seguir la marcha porque Él estará con nosotros en todo tiempo y será nuestro compañero durante toda la maratón, no nos abandonará, nos restaurará y dará nuevas fuerzas.

Jesús sabe lo que enfrentamos y conoce nuestras debilidades. Para él no hay nada oculto, es más, tú dolor y mi dolor, él lo vivió y sintió en carne propia. Jesús fue señalado, acusado, culpado, condenado, maltratado y perseguido. Jesús también sufrió y en su humanidad pudo palpar las vicisitudes de la vida. Nada hay que él no conozca ni sepa cómo enfrentar, porque se hizo hombre y dice su palabra que fue tentado en todo pero sin pecado. Dice su palabra que sufrió persecución, ataques del enemigo, rechazo, burlas, juicio. Jesús perdió a seres queridos y amigos, Jesús fue traicionado, maltratado, acusado y condenado. Pero él no huyó ,él no corrió a ningún lado, él cumplió los propósitos de Dios para que el plan divino fuera culminado y los hombres recibiéramos salvación y perdón. Él no corrió para que tú y yo pudiéramos estar a salvo y correr hoy para salvaguardar nuestras almas y vidas.

¿Algo qué decir?

Sólo GRACIAS! Por la inmensidad de su amor y misericordia.

Sólo GRACIAS! Por tan divino regalo por gracia.

Sólo GRACIAS! Por dar su vida y seguir a nuestro lado.

Así que hoy, recordando la entrega y fortaleza de Jesús, sigamos corriendo con paciencia la carrera que tenemos por delante. Él es nuestra compañía y podremos abrazarle en la meta. Sigue adelante, sé valiente!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Siendo conscientes de nuestros días!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen que los seres humanos vivimos y enfrentamos diferentes momentos en la vida de confrontación interna, de toma de decisiones y un contraste de emociones. A estos momentos puntuales que ocurren en la vida de una persona se les llaman crisis; son momentos de profunda reflexión y elecciones que alteran para bien o mal el camino de la vida. Estos momentos ocurren en etapas de la vida marcadas por cambios y transformaciones, en el caso de la mujer, por ejemplo, ocurren en las etapas de la adolescencia, maternidad, menopausia y vejez. Con el paso de los años nos hacemos mayores y las prioridades van cambiando de importancia, crecemos, maduramos y gracias a Dios empezamos a ser conscientes de una u otra manera del paso del tiempo y de la medida de nuestros días.

En este versículo del Salmo 39 leemos la petición del salmista al Señor, en la que éste ruega ser consciente de sus años para poder reconocer la necesidad de Dios al saberse frágil y débil.

¿Somos conscientes nosotros de la medida de nuestros días? ¿Somos conscientes de nuestra fragilidad y lo vulnerables que somos? Pidamos a Dios cómo el salmista, nos haga conscientes de ello para buscar su rostro a tiempo y reconocer que sin él no somos nada y le necesitamos.

Al cumplir 30 años, un buen día me levanté e hice un recuento de mi vida y cuál fue mi sorpresa cuando empece a notar que de los 20 a los 30 habían pasado 10 rápidos años en los que a pesar de haber hecho montones de cosas a nivel profesional y personal, seguía con varios temas pendientes y cosas sin hacer y otra sin siquiera empezar. Hubo un poco de angustia y un leve arrepentimiento en mi corazón porque sentí que no fui consciente de los años que pasaron y hubo muchas cosas que no hice por temor, vergüenza, debilidad y falta de madurez. Pero aunque aún soy joven y no he perdido el tiempo, me recuerdo a mi misma que nunca es tarde, es el momento de ser consciente de que el tiempo pasa sin clemencia para todos y tomar acciones.

Llegar a este punto de reflexión me llevó a reconocer mi absoluta dependencia de Dios porque muchas de las cosas logradas y conseguidas hasta ahora sólo fueron posibles por su eterna misericordia e inmenso poder. Sin su ayuda, no habría logrado nada. Él abrió los cielos y derramó maravillas de los cielos en mi vida, aunque siga habiendo proyectos y metas inconclusas.

Con casi 32 años hay nuevos propósitos y proyectos de vida en mi corazón que están enfocados para ser realizados a partir de ahora, en los que quiero darle el primer lugar a Dios y crecer en mi relación personal con él y en el conocimiento de su palabra para seguir madurando hasta ser mejor persona, a la imagen de Cristo. No quiero que sea tarde y con el tiempo me detenga tristemente a lamentarme y preguntar, ¿Qué pasó? ¿Qué me lo impidió? ¿Por qué no lo hice? Porque ninguna sabiduría habrá en el lamento. Dios me ha dado vida y días para vivirlos sabiamente y gozarme en él y en su obra. Por eso hoy, te invito a reflexionar y preguntarte, ¿qué has hecho y que te queda pendiente? Pídele a Dios, junto a mí te conceda entendimiento y te haga consciente de la existencia de sus días y de lo frágil que eres para depender absolutamente de él.

Hoy, como el salmista reconozcamos la necesidad que tenemos de ser protegidos y guiados por Dios en cada cosa que hagamos y cada decisión que tomemos. ¡Le necesitamos y le pedimos que nos de sabiduría para ser conscientes de los días y los años que nos quedan de vida para aprovecharlos, saber invertirlos en edificar nuestro espiritu y caminar de su mano cada día.

¿Qué quieres hacer? ¿Qué se quedó pendiente? ¡No temas, hazlo!

¿Que dejaste de hacer y puedes retomar hoy?  Planes, proyectos y metas. Es tiempo de ser conscientes de nuestros días en la vida y nuestra fragilidad para animarnos a cumplir nuestros propósitos con la ayuda de Dios y que no venga, con los años, la queja y el arrepentimiento por no haber hecho más, habiendo podido y contando con la dirección y guía de Dios.

Hay planes muy básicos, otros representan decisiones que quizás puedan afectar a alguien, ora por ello y ponlo en manos de Dios. Él te guiará porque tu confianza y esperanza has puesto en él.

Ahora algunos ejemplos de proyectos y propósitos pendientes, si tienes más compártelos con nosotros.

– Leer la Biblia.

– Ayudar en un ministerio de la Iglesia.

– Compartir con la familia y amigos.

– Escribir una carta o un libro.

– Ser padres y educar con amor nuestros hijos.

– Adquirir hábitos alimenticios saludables.

– Participar de la alabanza.

– Apartarse de las malas relaciones.

– Dar el lugar que corresponde de Dios.

– Estrechar la relación con el Señor en oración.

– Dejar definitivamente un vicio.

– Confiar y esperar en Dios.

– Sanar relaciones dañadas.

– Terminar tus estudios.

– Practicar un deporte

– Aprender un idioma.

– Viajar y visitar a alguien.

– Practicar un Arte u oficio.

– Dedicar tiempo a servir y ayudar a otros.

– Dar testimonio y compartir la palabra de Dios.

– Liderar un ministerio o grupo de estudio Bíblico.

– Perdonar y pedir perdón.

– Depender de Dios y confiar en él.

– Luchar por nuestros matrimonios y relaciones familiares.

– Escudriñar su palabra para adquirir conocimiento.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él será tu guía y no te desamparará ¿Qué temer?

Arte y Diseño para Cristo

Hemos leído muchas veces versos bíblicos como este, en el que Dios afirma su fidelidad y promesas de amor para con su pueblo. (Entiéndase pueblo como todos los hombres que temen su nombre y le aman). Considero que empezando el año, a 7 días del nuevo tiempo es momento de confiar y declarar que andaremos bajo su instrucción y dirección cada día de este año. El propósito es dejarnos guiar por su mano, para que en cada paso que demos y decisión que tomemos, recordemos que su protección estará con nosotros, si confiamos en él y aceptamos su voluntad.

Lo más importante no es dar un paso o tomar una decisión, eso es lo más fácil. Lo importante es contar con la aprobación de Dios en todo lo que hagamos. Así que oremos y aprendamos a confiar en el Señor de esta forma no tendremos nada que temer y nuestra marcha fluirá en paz y serenidad porque él será nuestra brújula y bastón, que nos servirá de apoyo en mitad del camino cuando sintamos desfallecer.

Empecemos a caminar confiados en que Dios será nuestro guía aún cuando no podamos ver, porque él ha prometido que a los invidentes guiará y llevará por buen camino. Él prometió enseñarles nuevos caminos que no conocían y con nosotros también lo hará si confiamos en él y aceptamos su dirección. El Señor muestra una vez más, su amor y paciencia para con nosotros ofreciéndonos su compañía, apoyo y dirección. Así que abracémonos a su mano y caminemos de su mano y andaremos mas seguros que con una brújula en la mano.

¿Qué quieres decirle hoy a Dios? ¿Tienes temor de dar un paso o tomar una decisión? ¿Qué te impide hacerlo? ¿Qué temes? Ora, pide a Dios dirección e instrucción para que tus decisiones y pasos tengan su aprobación y bendición. Entonces nada deberás temer, porque sólo pasará lo que él quiere que ocurra. Si confiamos en él llegarán bendiciones de los cielos sobre nuestra vida y veremos su poder y gloria. No tengamos dudas ni temor, porque a su lado nada nos pasará. Él camina con nosotros y lo que vendrá será para nuestra madurez, crecimiento y aprendizaje. En poco tiempo seremos mejores porque él quiere pulir nuestro carácter y hacernos mejores. ¿Lo crees? Entonces da el primer paso y verás su fidelidad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

La mejor forma de empezar el año…..

Arte y Diseño para Cristo

Aunque no veamos lo que viene, para este año nuestro propósito debería ser caminar por fe, confiados en aquel que todo lo puede y convencidos de que su respuesta llegará.

Hoy empezamos una nueva etapa, un tiempo nuevo y tenemos 365 oportunidades para amar, perdonar, reconciliarnos, unirnos, vencer, creer, confiar, ayudar, servir, orar, interceder y sembrar. Por eso, comparto con todos, este hermoso mensaje del libro de  Deuteronomio que hace alusión a las bendiciones de la obediencia.

Que este sea nuestro propósito cada día de 2016 y nuestra oración el día de hoy: “Señor queremos ser más como tú, ver la vida como tú, obedecer y ver tu bendición”

 

Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

(Deuteronomio 28: 1-14)

 

Un año más, trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él pastor apacentará con justicia su rebaño

Arte y Diseño para Cristo

Los pastores recorren junto a sus ovejas largas distancias hasta llevarlas a pastar y descansar pero siempre velando por su cuidado y guiando su camino. Este es el mejor ejemplo para entender nuestro paso por la vida guiados por nuestro pastor, el Señor.

En el rebaño hay ovejas que se apartan del redil y se pierden, hay otras que sólo comen y se abastecen de forma egoísta olvidándose de las demás, hay otras que resbalan y se lastiman pero Dios, como pastor y jefe del rebaño, conoce los riesgos a los que están expuestas sus ovejas, por eso él promete que las cuidará, apacentará y juzgará con justicia.

Leamos juntos, Ezequiel 34:15-16. En estos versos, los verbos a los que hace referencia la palabra de Señor están enfocados a su pueblo, al que llama rebaño y son verbos que reflejan el amor y misericordia de Dios.

Y vemos el verbo “BUSCAR” porque él buscará a la oveja perdida.

También encontramos el verbo “VOLVER” porque él hará VOLVER a la oveja descarriada.

Se menciona también el verbo “SANAR” porque él sanará a la oveja perniquebrada.

Otro verbo que podemos leer en esta porción es el verbo “FORTALECER” porque él fortalecerá a la oveja débil. Pero finalizando aparece un último verbo “DESTRUIR” porque en su justicia él destruirá a la oveja engordada y fuerte.

El capítulo 34 de Ezequiel habla de la profecía contra los pastores de Israel y es un llamado para los pastores y líderes de Iglesia. Es un llamado a pastorear para los demás, no para sí mismos. Dios dice que él mismo vendrá por las ovejas que no son pastoreadas y las reconocerá porque suyas son.

Así que hoy es el tiempo de orar por ellos, por los pastores y su exigente tarea delante de Dios. Ellos deben ser testimonio de renuncia, de esfuerzo y entrega, testimonio de amor y mansedumbre.

Dios demandará de ellos el destino y cuidado de su rebaño. ¿Dónde están mis ovejas? Preguntará!

Oremos por los pastores de nuestras iglesias y pongamos sus vidas y discernimiento en manos del Señor para que él los guíe y dirija cada día, para que haga de ellos, hombres de bien, varones de Dios que edifiquen sus ministerios y reflejen el amor del Señor a la Iglesia. Oremos para que tengna un espíritu noble y dispuesto al servicio. Que Dios les anime cada día a ser valientes y persistentes en los propósitos a los que los ha llamado.

Oremos por la fortaleza necesaria para vencer los constantes ataques del enemigo. Oremos por sus familias y por el establecimiento de la Iglesia como institución de adoración del cuerpo de Dios.

Y como planteamiento para el día de hoy, revisa: ¿qué oveja eres en el rebaño? ¿Sigues en el redil? ¿Tendrá que buscarte el Señor y hacerte volver? ¿O caíste? No olvides que él es pastor de pastores y señor de señores, él nos buscará si nos perdemos, él nos sanará si nos lastimamos, él nos fortalecerá si estamos débiles y él también dice que destruirá a la oveja fuerte y engordada que en egoísmo se abasteció a si misma y no ayudó a los demás.

Dios nos guarde del egoísmo a nosotros y los pastores. Dios nos ayudé a permanecer en amor y misericordia para compartir y ayudar a lo demás. Dios sea nuestro pastor y guía para reconocer nuestros errores y caminar correctamente junto al redil sin apartarnos del rebaño.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Camina con firmeza sin dudar ni volver la vista atrás!

Arte y Diseño para Cristo¿Qué se quedó atrás? ¿Qué dejaste? ¿A qué cosa renunciaste?

¿Aún retienes lo que tanto daño te hace y te ha estado perjudicando?

Esta pregunta es muy abierta y su respuesta hace referencia a muchas cuestiones. Podemos hablar de vicios, pecados, personas, relaciones, actitudes, lugares, vínculos afectivos, apego, trabajo, pasiones. Muchos factores afectan el desarrollo de nuestros pasos en la vida y el propósito de cada uno a futuro.

Es probable que tu presente este libre de ataduras y cosas que quedaron atrás y un día decidiste dejar para seguir caminando sin cargas ni peso, pero habrá quienes aún enfrenten situaciones difíciles que no les permiten continuar rumbo a la meta y hay quienes en el anhelo de llegar, han desviado sus pies del camino y han provocado un retraso en el recorrido.

No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;

Aparta tu pie del mal.

Proverbios 4:27

¿En qué fase del camino estás? Como la imagen que elegí hoy para el diseño de la postal y el mensaje a compartir así es la vida, la vida es un puente largo y alto que debemos cruzar y el objetivo es llegar al final enfrentando las diferentes pruebas y dificultades que llegan según avanzamos. En muchas ocasiones debemos enfrentar el vértigo que produce la altura, los movimientos causados por las tormentas y fuertes vientos, la tensión y el caos cuando somos muchos intentando llegar, porque no olvidemos que es el propósito de todos, cruzar y llegar ilesos hasta el final.

Pero… existen muchas formas de cruzar el puente. Algunos cruzan tan rápido que casi no disfrutan el paisaje, otros caminan con la cabeza y la mirada atrás y pueden tropezar porque no vigilan el siguiente paso, otros en cambio salen de la ruta, se apartan y muchas veces se pierden y cuando se dan cuenta ha pasado el tiempo y tienen dificultad para encontrar la senda nuevamente y no olvidemos lo que comentaba en las primeras líneas, otros cargan tanto peso que van muy despacio y su camino se hace pesado y eterno. Te has preguntado alguna vez ¿de qué forma estás cruzando el puente? ¿Por dónde vas? ¿Llevas mucho peso? ¿Has apartado tus pies del camino y no sabes cómo regresar?

Todos los seres humanos tenemos el mismo objetivo: llegar al final. Pero la forma de hacerlo es una decisión personal. Un secreto importante que pocos aplican y muchos olvidan, es caminar mirando siempre adelante sin perder de vista la meta. Es necesario caminar con el soporte y apoyo suficiente para los momentos de dificultad. Muchos caminan sin apoyo, ni guía, van un poco a la deriva. Hay un mapa y una brújula disponibles para llegar al final evitando sufrimiento y tropiezos pero pocos lo utilizan y otros lo ignoran, desconocen el poder que tiene para orientar y despejar las dudas que surgen en el camino. Otros llevan una carga tan pesada que sienten desfallecer en la mitad del camino y quieren rendirse, pero no saben que pueden soltar lo que llevan a sus espaldas y caminar el libertad.

Tú y yo sabemos de que hablo. Hablo de nuestro guía eterno, protector y soporte que será nuestro bastón cuando las fuerzas se debiliten y la guía y mapa es su palabra, que orienta nuestros pasos y decisiones. Hay está, tú eliges si caminas a tu ritmo sin mapa ni guía o si echas mano del bastón y la brújula para que llegar a la meta sea un objetivo cumplido. ¿Lo mejor? Es gratis y se puede compartir. Si en tu camino te encuentras con alguien que se ha perdido y no sabe como regresar a la ruta comparte la brújula para que oriente sus pasos y vuelva al camino. Le evitarás sufrimiento y desgaste de tiempo para que empiece a disfrutar el camino desde ahora. Si en cambio ves que la persona que camina a tu lado se queda atrás porque el peso de su carga es mayor que su resistencia, recuérdale que puede soltar y empezar a caminar en libertad. Él le ayudará a cargar el peso que lleva a cuestas.

Todo el tiempo pienso en ti, Señor;

contigo a mi derecha, jamás caeré.

Salmos 16:8

Disfruta tu trayecto cruzando el puente, pero recuerda seguir adelante con firmeza sin mirar atrás ni perder de vista el propósito que te lleva a la meta. Tampoco olvides que no debes apartar tus pies hacia ningún lado del camino. Y antes de terminar, no te olvides de los demás, algunos desconocen las herramientas que existen para llegar ilesos al final del camino. Preséntales la guía y brújula del camino, lo necesitan.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes, sin duda alguna…

Laura Sánchez.

¡Dios quiere que andemos!

Arte y Diseño para Cristo

El texto bíblico que comparto hoy, después de 40 días ausente al frente del ministerio, es una clara muestra de la FIDELIDAD y AMOR de Dios para con nosotros.

Éxodo 13:17-22 narra la salida de Egipto del pueblo de Israel sometido a esclavitud en manos del Faraón. Y es bellísimo leer los versos 21 y 22 que nos recuerdan el inmenso amor de Dios hacia los hombres.

Él guió al pueblo de Israel en medio del desierto y a pesar de su rebeldía nunca les abandonó.

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.” (Éxodo 13:22)

Dios siempre permaneció fiel y protegió cada uno de sus pasos, como hace con nosotros cada día y como ha hecho con mi esposo y conmigo el último mes. Él guardó todos nuestros días, guardó nuestra salida y nuestro regreso a casa y de la misma manera ha hecho contigo hasta hoy, por eso estas leyendo estas líneas.

Dios siempre fue consciente de la rebeldía y desobediencia de sus hijos pero esa no fue razón suficiente para que su bondad y misericordia menguaran. Él permaneció fiel y firme en su promesa cada día. Dios los guió y protegió a pesar de su indiferencia y alumbró su camino de día y de noche porque él quería que anduviesen. Él quería que llegaran y gozaran de la libertad que él les había concedido al salir de tierra de servidumbre.

Su compañía permanente, de día y noche, en forma de nube y de fuego fue un sinónimo de aliento y ánimo para que ninguno tuviera excusas para detener su marcha en mitad del camino. Dios los fortaleció cada día porque él deseaba que todos llegaran a la meta. De la misma manera hace el Señor con nosotros hoy, por eso nos anima cada día para que lleguemos y alcancemos el propósito para el que nos llamó.

Andar significa caminar, dar pasos de un lado a otro con el propósito de llegar a un destino. ¿Cuál es tu destino? ¿A dónde te diriges? ¿En que propósito inviertes todas tus fuerzas? Dios no quiere que te des por vencido(a), él quiere que mires al frente, te esfuerces y alcances la meta. Él será tu guía, entonces ¿qué temer? Aunque el camino es largo y a veces nos agota, Dios camina con nosotros.

Si te has detenido, desanimado, entristecido o agotado recuerda que no se ha apartado de tu lado la columna de nube y la columna de fuego. Él camina contigo y te ánima a andar. No te detengas, y si lo haces, que sea para alabar a Dios y confiar en él.

Él ha sido columna de nube y de fuego en mi vida y en la de mis seres queridos, por eso nos permitió reencontrarnos después de 14 años, separados por diferentes circunstancias.

Hoy comparto esta porción de su palabra que nos anima y recuerda que Dios es fiel y que él escucha nuestras oraciones. Y sólo puedo finalizar mi post dando gracias al Rey de Reyes. Gratitud para el Todopoderoso, gratitud para el Santo de Israel, gratitud para nuestro Padre Eterno por los siglos de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Aguanta, resiste con firmeza. La paciencia tiene recompensa.

¿Sabes qué difícil es caminar sobre la cuerda floja? Lo imaginarás como lo imagino yo, porque pocas personas tienen el valor de subir allí para cruzarla. Por esa razón, los que se preparan para cruzar grandes distancias sin caer, son personas con un alto rendimiento deportivo y excelente estado físico, ya que, deben calcular con precisión cada paso sobre la cuerda para no caer al vacío. En muchas ocasiones, estos deportistas llevan durante la práctica del deporte un arnés como medida de seguridad ante un tropiezo o caída.

Y te preguntarás por qué la imagen del texto bíblico compartido hoy tiene relación con esta habilidad deportiva. Resulta que si comparamos esta práctica con la vida de un cristiano, nos damos cuenta de que, en muchas ocasiones de nuestra vida, estamos andando sobre la cuerda floja y nuestro equilibrio tiende a flaquear, y corremos el riesgo de caer.

Si leemos la palabra de Dios, vemos que el sufrimiento, la tristeza y el dolor serán momentos que acompañarán nuestro tránsito por la vida. Recordemos las palabras del Señor Jesús:

“ En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33

Él lo dijo porque estaba seguro de que no sería fácil y nos dio su victoria para triunfar.

Traduzcamos juntos la imagen e interpretémosla entendiendo que la cuerda es la vida, un camino difícil, estrecho, frágil y, en muchas ocasiones, con curvas y vientos peligrosos. La persona que camina sobre la cuerda floja, como se suele llamar a esta práctica, somos nosotros y podemos ver que va ligera de calzado o descalza, porque llevar zapatos representa un peso añadido que hace más difícil cada paso. Cuanto más liviano vaya el caminante, más fácil será llegar a la meta.

De esta manera, deberíamos vivir en la vida, ligeros de equipaje para que cada paso sea firme y no haya más peso del que podamos soportar, y no tambaleemos poniendo en riesgo la estabilidad. Aunque es importante recordar que en nuestro andar siempre tendremos un arnés que nos protegerá y salvará en caso de caer. Nuestro arnés es Dios.

Pero la intención es resistir, ser paciente, persistente, cuando hay fuertes vientos, y caminar con firmeza hasta el final.

¿En qué parte de la cuerda vas?¿Has caído y te has vuelto a levantar?¿Te has quedado colgando del arnés y te cuesta recuperar el equilibrio? La vida no es fácil, vivir es complejo, caminar requiere paciencia y prudencia pero cada paso que des, dalo confiado porque tienes un arnés que te protege.

Y recuerda que aunque sientas temor a las alturas, sufras de vértigo y sientas que no puedes hacerlo, tienes que caminar, debes andar firme porque él es tu fortaleza y junto a él todo es posible.

Hay cuerdas que están desgastadas y parecen romperse, hay cuerdas que parecen no soportar nuestro peso y sentimos temor pero recuerda que hay un sistema de seguridad que te protege, y eso debe ser suficiente para que camines erguido y seguro.

Aguanta, resiste lo que hoy enfrentas. Recuerda que tienes un arnés, revisa que estés bien sujeto a él y sigue caminando. Si tienes mucho peso y tu calzado no es el adecuado, suelta lastre y no cargues nada, camina descalzo pero no te des por vencido.

La paciencia tiene recompensa y un día terminarás, habrás cruzado la cuerda y llegarás a la meta.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios?

He visto las bondades de Dios todos los días de mi vida.

Cuando estaba en angustia él me fortaleció.

Cuando estuve triste, él me consoló.

Cuando tuve miedo, él me protegió.

Cuando caí, él me levantó y

cuando fallé, él me perdonó.

¿Y a ti?

La fidelidad de Dios es una muestra de su absoluto y eterno amor por nosotros.

Y cada día tenemos la oportunidad de recordar la bondad, justicia y bendición de Dios.

¿Entonces por qué no pedimos? Dios nos escuchará, Jesús dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y él mismo nos daría las cosas.

¿Por qué no clamamos? Dios nos anima a clamar y a pedir conforme a su voluntad.

¿Por qué no creemos? Jesús dijo: al que cree todo le es posible.

¿Porque dudamos? Dios es el dueño de todo ¿por qué dudar?

La invitación de hoy es a depositar toda nuestra confianza en el hacedor de imposibles.

A esperar en su perfecta voluntad y a entender que el camino es más fácil de andar si confiamos en quien nunca nos hará un reproche, sin medida nos dará y cumplirá lo que ha prometido.

¿Qué le puede faltar a un hijo de Dios si él es el dueño de lo visible e invisible? Así que para hoy la tarea es confiar, creer, esperar. Entonces ¿qué pondrás en manos de Dios hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios te librará, no temas. Bajo sus alas estarás ¡seguro!

Un refugio es un sitio donde resguardarse y protegerse del peligro o de las circunstancias. En muchos casos, tras una catástrofe natural o en guerra, se crean campos de refugio para las victimas o sobrevivientes.

Dios sabe que sus hijos, lejos de él, se encuentran expuestos al peligro y por eso nos invita a estar cerca suyo, a vivir en comunión con él diariamente. Es verdad que en los tiempos que vivimos tenemos escasez de tiempo y nuestro tiempo para Dios se ve sometido a presión por diversas ocupaciones, compromisos y tareas; trabajo, estudios, familia, hijos, casa…tantas cosas que nos apartan del Señor. Vivimos en competencia con el tiempo para poder tener un momento especial para Dios y con dificultad oramos, leemos su palabra y vamos a la iglesia.

Cuando nos alejamos del refugio, corremos peligro porque estamos lejos del cuidado y las atenciones. En un campo de refugiados hay recomendaciones para las personas que allí permanecen y así eviten nuevos riesgos. Dios nos da a sus hijos unos consejos para no correr peligro ni exponernos libremente al mundo, al pecado y al enemigo que como león rugiente anda por ahí buscando a quien devorar. Por esto, Dios nos ofrece su protección si caminamos cerca suyo y nos da una armadura para permanecer firmes y defendernos diariamente estemos lejos o cerca del refugio.

¿Dónde estás hoy? ¿Bajo la sombra del omnipotente o dando un paseo por el mundo?

Leamos juntos el salmo 91 donde Dios nos recuerda que si moramos bajo su sombra nada nos pasará, pero no es posible morar en un lugar estando apartados de él. Así que, toma en cuenta el lugar en donde estas hoy. ¿Estás cerca o lejos?, ¿cuántos metros te separan de Dios?

 

El que habita al abrigo del Altísimo
morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
mi Dios, en quien confiaré.

El te librará del lazo del cazador,
de la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,
y debajo de sus alas estarás seguro;
escudo y adarga es su verdad.

No temerás el terror nocturno,
ni saeta que vuele de día,

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil,
y diez mil a tu diestra;
mas a ti no llegará.

Ciertamente con tus ojos mirarás
y verás la recompensa de los impíos.

Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
al Altísimo por tu habitación,

No te sobrevendrá mal,
ni plaga tocará tu morada.

Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
que te guarden en todos tus caminos.

En las manos te llevarán,
para que tu pie no tropiece en piedra.

Sobre el león y el áspid pisarás;
hollarás al cachorro del león y al dragón.

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

Me invocará, y yo le responderé;
con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré.

Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Salmos 91 (Reina-Valera 1960)

 

Ven, habitemos juntos al abrigo de Dios, escondámonos bajo sus alas. Refugiémonos en su sombra y dejemos que con sus plumas nos cubra.

Nuestro Dios es escudo y torre fuerte alrededor nuestro. ¿Qué necesidad tenemos de estar lejos de la torre y sin escudo?

Recuerda: Un soldado no va a la guerra desarmado y sin protección. Día tras día enfrentamos diversas batallas y si estamos desarmados podemos salir lastimados.

No nos apartemos del Señor, caminemos de su mano y su protección nos guardará. No temamos, nada nos hará frente porque Dios está con nosotros.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Sin desviarnos del camino ni apartar la mirada!

Las señales que aparecen en la carretera, y que de noche deslumbran con sus colores, están ahí y son así para que las veamos. Brillan con la luz de los vehículos en colores fluorescentes para ser más notables y visibles, y de esta forma ser precavidos y no tener percances ni riesgo de accidentes en el camino. Son indicaciones que aparecen señaladas en el recorrido a casa, al trabajo, a otra ciudad, y en todos los países existen porque son necesarias, no importa la diferencia de idioma. Como estas señales, Dios nos dejó una instrucción o guía para que tengamos cuidado y caminemos en la vida con atención sin correr riesgos. Se llama Biblia.

Mientras lees este manual de vida en diferentes ocasiones, te encuentras con indicaciones que se repiten o son persistentes como el mensaje de hoy. Dios no se pone con ligerezas y con palabritas tiernas para hablarnos con claridad. Él nos dice con autoridad: “no te apartes, no cedas, no te desvíes, no te distraigas, no te alejes, no te vayas a ningún lado, ni a la derecha ni a la izquierda; no te alejes de mí ni pongas tu pie en caminos de maldad, antes evítalos y apártate de ellos.

¿Dónde están tus pies el día de hoy, cerca o lejos de Dios? ¿Te fuiste a la derecha o a la izquierda? Hay caminos que parecen inofensivos y sin perjuicio pero su final no es lo que esperamos. Son caminos que nos apartan y alejan del Señor.

Dios, como un padre que ama a sus hijos, nos advierte. Si nos da esta sugerencia e indicación es porque él sabe que a lo largo de nuestra vida, como este camino, aparecerán a ambos lados ofertas que parecen apetitosas, ideas que nos llaman la atención y voces que endulzan nuestros oídos pero… ¡no te desvíes del camino!

Fija tus ojos en Cristo Jesús y sigue el camino sin distracciones, sin interrupciones ni desviaciones. Jesús, a lo largo de su vida, podía haber tomado la decisión equivocada, podía haber ido a donde hubiese querido pero nunca lo hizo, renunció a sí mismo para hacer la voluntad del Padre. Cuando el enemigo le tentó en el desierto ofreciéndole fama y reconocimiento si le adorare, Jesús se revistió de valor y con carácter dijo, “¡NO! No me interesa tu propuesta Satanás” y se apartó, le resistió y con la palabra de Dios le reprendió.

Éste es quizás el mejor ejemplo para nuestra vida. El hijo de Dios fue tentado, cuanto más nosotros.

A nuestro alrededor hay infinidad de oportunidades para desviarnos del camino, innumerables ocasiones para elegir lo incorrecto, múltiples situaciones que nos incitan a actuar de mala manera y podríamos hacerlo pero en nosotros está aceptar o decir, “¡No! No me interesa.” Dios nos dio unas instrucciones de vida para ser bendecidos y caminar en paz por el camino hasta el día que él prometió estaríamos a su lado.

Seamos valientes y como Jesús digamos: “¡No! No me interesa.”

No nos desviemos del camino, no apartemos nuestros pies a la a derecha ni a la izquierda.

Tenemos un llamado y una carrera que correr. Firmes en la fe, prosigamos hacia la meta.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Camina con seguridad, él te sostiene.

Cuando nacemos tardamos un año aproximadamente en dar los primeros pasos hasta atrevernos a caminar. Más tarde, corremos y aprendemos a caminar solos, sin ninguna sujeción, sin las manos de nuestros padres como soporte.

Andamos en la vida aparentemente seguros, y damos pasos que consideramos firmes pero, aunque ya no sujetemos la mano de un adulto para andar, es necesario aferrarnos a un apoyo, a un soporte, a un bastón firme que nos impida tropezar y que nos proporcione estabilidad, equilibrio y seguridad al caminar. Estamos urgidos de seguridad en cada paso que damos. Necesitamos firmeza al andar y no queremos caernos y tropezar pero, aunque existen muchos tipos de sujeción, bastones, andamios, paredes, barras, barandillas, sólo una herramienta de apoyo nos permite caminar seguros y en libertad.

Dios es ese apoyo y sostén que no fallará ni se partirá, es esa fuerza que necesitamos para continuar y que nos acompaña en cada paso que damos. Cuando los deportistas extremos escalan una roca y practican senderismo, necesitan un apoyo y utilizan un bastón. Cuando un alpinista sube a la montaña se expone a condiciones extremas no sólo climáticas, necesita un apoyo y lleva consigo un bastón de senderismo especializado que tiene un accesorio en la punta para anclarse a la nieve o a la montaña y así facilitar el ascenso sin riesgos. Cuando una persona se hace mayor sus huesos se resienten y flaquean y, muchas veces, casi siempre, vemos a un anciano apoyándose en un bastón y entonces recordamos el momento de nuestra niñez cuando nos sujetábamos a algo para andar con seguridad. En la vejez ocurre nuevamente lo mismo, es necesario un apoyo para caminar y evitar el riesgo a caer.

El Señor es nuestro apoyo y fortaleza, es el mejor bastón en el que sujetarnos y al que aferrarnos para poder andar. Como ves, existen muchos bastones a los que sujetarse: fama, dinero, sexo, juego, engaño, codicia, lujuria…pero sólo uno nos hace andar seguros.

Aférrate al Señor como tu único soporte, él será tu guía en el camino.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.