No tenemos con qué pagar, por eso todo es gratis!

Si tuviéramos que pagar a Dios por los beneficios recibidos, sinceramente, creo que ni el más rico del mundo tendría con qué pagar, porque no alcanzaría ni serían suficientes todas las riquezas del mundo para compensar la inmensidad de su amor y misericordia.

Es tan bueno nuestro Señor que, acércanos a él es gratis. Salvarnos es gratis. Perdonarnos es gratis. Consolarnos es gratis. Hacernos herederos de sus riquezas es gratis y defendernos por siempre es gratis. ¿Que te parece tener que trabajar todos los días del año, todas las horas del día sin descanso ni vacaciones y además sin cobrar?

Así trabaja Dios para que la humanidad sobreviva, para que tú y yo estemos bien. Y trabajar no es evitar desastres naturales, ni que las naciones no entren en guerra ni que deje de haber hambre en el mundo. Dios no va a evitar las consecuencias de nuestros actos por desobedientes. Soy dura pero clara al escribir estas lineas porque es la discusión de muchos que se niegan a creer en Dios, argumentando que si Dios existiese entonces no habría hambre en el mundo. Y no entienden que el hambre del mundo es causa de la ambición de unos y el egoísmo de otros ¡No es culpa de Dios!

Y continuando con el trabajo de Dios, está claro que él siempre será el mejor escolta porque nos protegerá incondicionalmente donde quiera que vayamos. Será el mejor psicólogo y psiquiatra, sin cita previa ni terapias agresivas que nos causen dolor. Será el mejor enfermero cuando estemos mal y el mejor especialista cuando algo delicado ataque nuestro cuerpo. Será el mejor abogado y nos defenderá consiguiendo nuestra libertad y victoria.

¿Sabes cuanto cuesta pagar todos estos servicios? Mejor no hagamos la cuenta, pueden faltar números en la calculadora.

Son muchos servicios de gran compromiso y responsabilidad y Dios es el único ser que puede ejecutar todas estas funciones por amor y GRATIS!!!! Él es tu Escolta, médico, enfermero, psicólogo, abogado y amigo por la eternidad sin contratos ni condiciones económicas. Él no te hará firmar un compromiso ni te hará domiciliar tu nómina para cuidar de ti, escucharte y extender su mano para apoyarte cuando caigas. Él solamente te pide que le creas, que le busques, que confíes en él y le entregues tu corazón.

¿No es este el mejor regalo que te pueden hacer?

Basta de negarte a conocer a Cristo y de seguir pagando médicos, consejeros, terapias, escoltas y abogados. No sigas dudando. Acepta su regalo, sin compromisos ni permanencia, totalmente gratis, sólo por amor. No hay plazo ni fechas limites para seguir a Cristo. Sólo búscale y si estás leyendo esto, creo que es el momento. Entrégale al Señor toda tu vida y él hará el resto.

Y recuerda que Dios no cobra, porque él te ama. Y porque no tenemos con qué pagar, todo lo que nos da Dios es por gracia (gratis).

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Rechazaron a Dios y eligieron un Rey

Así estamos y así nos va.

Cada día las noticias parecen peores, aumenta la escala de violencia y autodeterminación de los pueblos y vienen y van, reyes y presidentes.

Gobernantes injustos, mezquinos, idólatras, egocéntricos, ambiciosos de poder y abusivos de la autoridad.

Hoy se reivindican los pueblos cansados de sus dirigentes, pero lo hemos querido, exigido y los hemos puesto donde están. Hemos puesto en el trono a seres abominables que no estiman a Dios, violan su ley y maltratan su nombre por amor al dinero y al reconocimiento. Hemos hecho lo mismo que hizo el pueblo de Israel cuando Samuel envejeció y exigieron un rey que los gobernara y juzgara. Los hombres rechazamos la dirección, justicia e instrucción de Dios y quisimos que uno igual a nosotros nos dirigiera y gobernara. Hasta nuestros días ha sido así.

Preocupado, Samuel oró al Señor, y Dios le dijo: No te rechazan a ti, a mí me rechazan, no quieren que yo sea su rey. Cuando leo estas líneas en 1 de Samuel 8 alcanzo a sentir la tristeza de Dios y me inunda un sentimiento de vergüenza humana y entonces me pregunto: ¿Cómo pudimos despreciar a Dios de esta manera y elegir como rey a un hombre igual de pecador e injusto que nosotros? ¿Cómo pudimos ignorar el amor del Señor, confiar y querer que nos reinara un hombre? Fue un gran error que hasta hoy nos pasa factura. Pero Dios respetó la decisión de su pueblo y les concedió lo que pidieron. Les dio un rey.

Pero le dijo a Samuel, esto dirás al pueblo:

Así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro;

y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros.

Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras.

Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos.

Diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos.

Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.

Diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos.

Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día. ( 1 Samuel 8: 12-18)

Estas líneas reflejan la realidad de nuestros días. Reyes tiranos, gobernantes y dirigentes perversos, con malas intenciones y corazones fríos. Hoy seguimos confiando en los hombres; seres pecadores, incorrectos, sin escrúpulos, mentirosos y ambiciosos, con ansias de poder. Hoy seguimos escogiendo quien nos dirija cuando tenemos a Dios, el dueño del universo, dispuesto a reinar para bendecirnos. Cuando existe un rey justo, piadoso, misericordioso, poderoso y que gobierna con justicia y amor para todos.

¿Por qué seguimos eligiendo reyes de carne y hueso que dirijan nuestra vida cuando un Dios eterno e invencible puede ser nuestro rey por los siglos de los siglos?

¡Esperando y anhelando tu regreso, Rey de Reyes y Señor de Señores!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Da gracias por lo recibido y lo que recibirás

Día 365 del año 2014. Es tiempo de dar gracias a Dios por todo lo vivido este año, que siendo positivo o negativo, nos permitió crecer y ser mejores.

Es tiempo de encomendar a Dios los días que están por llegar y pedir su dirección en todo lo que hagamos. Hoy es un día especial para meditar en lo que el Señor ha hecho por nosotros, de dónde nos sacó y a dónde nos llevó.

Es la oportunidad perfecta de valorar la fidelidad de Dios y dar gracias por ello. Es la mejor fecha para hacer un balance de nuestra actitud personal y relación con el Señor, y así, hacer una propuesta de cambio que nos permita acercarnos más a él o permanecer tan cerca como estábamos.

Es el último día del año y estamos aquí por la gracia y misericordia de nuestro Padre Celestial. Hemos vivido y disfrutado 365 días por su bondad y paciencia. ¿No es digno de ser exaltado? Glorifícale y alábale porque cosas grandes ha hecho él por ti. ¡Alábale hoy y siempre!

¡Feliz Año Nuevo!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Recuerda lo que has aprendido y oído ¡No seas tibio!

En dos días habrá concluido el año 2014. Vivimos el día 362 del año y en tres días habrá terminado para dar inicio a un tiempo nuevo. Llegan 365 nuevas oportunidades ¿Estás preparado?

He dicho oportunidades, no riquezas y abundancia ¡cuidado! Hay muchos por ahí prometiendo bendición económica en el nombre de Dios.

Empezar un año nuevo, un ciclo de 12 meses significa tener 365 nuevas oportunidades para cambiar, aumentar la fe, acercarnos a Dios, reconocer nuestras faltas pasadas y luchar para no repetirlas. Pero también significan 365 días de milagros, sanidad, victoria, fortaleza, esperanza, libertad, bendiciones y también provisión. Dios tiene todo bajo preparado.

A tres días de terminar el año te invito a reencontrarte con el Señor y reconocer tus errores delante suyo. Con un corazón quebrantado y arrepentido humíllate delante de él y reconoce en qué fallaste y en qué áreas necesitas su ayuda para ser renovado. Él estará contigo y tu fuerza será. Cada día trabajará para hacerte mejor, no lo dudes, déjate ayudar.

Dios puso en mi corazón hace unos días el texto de Apocalipsis 3:15-16 en el mensaje a las iglesias de los últimos tiempos, concretamente en el que se dirige a la iglesia de Laodicea, a la que llama tibia, y dice así:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!

Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.

La palabra de Dios dice: “ojalá” y esta palabra denota un vivo deseo de que suceda algo. Dios quiere que seamos de una manera específica, no términos medios. Dios quiere que seamos valientes y a esta iglesia dice: que ni siendo frío ni caliente, la desechará (le vomitará) porque fue tibia. La palabra “vómito” aparece en la Biblia y suena un poco fuerte pero buscando sinónimos encontramos que hace referencia a un desecho dañino que ha perjudicado nuestro cuerpo y por eso es eliminado. Esforcémonos para estar en la temperatura correcta y no ser fríos ni tibios, para no ser desechados por Dios el día de mañana.

El llamado de nuestro Padre para este año es a ser valientes, cercanos, firmes, obedientes, y al estar en esta actitud no caeremos en tibieza sino que estaremos transmitiendo continuamente el calor de su Espíritu. Reflexiona con firmeza en tu relación con Dios, ¿qué temperatura tienes en este momento? Empezaste el 2014 con el termómetro en 40ºC y lo terminas esta semana en la misma temperatura o ¿estás bajo cero? No sé cuál es tu temperatura, la mía debe aumentar. Así que tomo esta palabra para mí y le pido a Dios firmeza para seguir caminando cerca suyo y aprovechar cada día de este año que empieza, para seguir siendo edificada y transformada por el calor de su espíritu y así compartirlo con los demás.

Demos la bienvenida al año nuevo desde ahora, confiando en Dios y antes de seguir extendiendo nuestra lista de peticiones, sometámonos al Señor y aumentemos el calor de nuestra relación con él. ¿Cómo? Obedeciendo, escudriñando su palabra, meditando, orando, reflexionando, amando y haciendo su voluntad.

¡Feliz Año!

¡Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes!

Laura Sánchez.

Y en cuanto a ti, ¿qué harás?

¿Hay necesidad en tu vida?
Clama.

¿Hay tristeza en tu corazón?
Ora.

¿Hay persecución y angustia a tu alrededor?
Arrodíllate y sigue orando.

¿Hay desolación y desesperanza en tu interior?
Invoca el nombre de Dios.

¿Hay dudas e incredulidad en tu mente?

Confía y cree.

¿Hay temor e incertidumbre?

Ayuna.

En la prueba y adversidad él te escuchará y no te dejará.
Él no desprecia al corazón contrito y humillado.

No temas, porque tu voz llegará a su oído

y él responderá.

Sus bendiciones ¡no terminan!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Bienvenido mes de mayo

Bienvenido mes de mayo

Hoy empezamos el quinto mes del año y lo primero es dar gracias a Dios por estos 120 días transcurridos de 2014, en los que él, nos ha permitido gozar de salud, trabajo, familia, amor, sanidad, fortaleza, ánimo y consuelo. Y si hemos experimentado momentos de dificultad, escasez, tristeza o enfermedad, hoy es tiempo de clamar a Dios nuevamente para que los siguientes 30 días de mayo y el resto de meses que nos quedan del año, sean llenos de bendición y alegrías.

Que podamos ver cada día la gloria, poder y majestad de nuestro Dios. ¡Bendiciones!