¡Tomando decisiones con su respaldo y aprobación!

Arte y Diseño para Cristo

¿Cuántas veces hemos retrasado dar un paso y avanzar o tomar una decisión, por temor? Hay dudas a diario en nuestro corazón e incertidumbre en cada elección. A todos nos pasa, es el precio de dar un paso por el riesgo que se corre, pero el vivir ya es en sí mismo un riesgo. Pero si nos garantizaran el éxito antes de dar un paso o se nos advirtiera de la s nefastas consecuencias sabríamos a qué atenernos y seríamos conocedores del futuro. Sabríamos lo que ocurriría mañana, pero nuestra humanidad nos limita y no somos conocedores del tiempo ni de lo que vendrá, por eso Dios nos habla en su palabra de la fe, la confianza y la esperanza. Porque son estas tres las herramientas para permanecer y ser pacientes en la espera.

Él conoce que somos impacientes y que esperar nos cuesta, nos estresa. Todos quisiéramos saber donde está el secreto de la vida, dónde ir, qué estudiar, dónde encontrar la pareja idónea, dónde vivir. Son tantas cosas y tantas decisiones, pero creo que el secreto es estar en comunión con Dios porque sólo él puede guiarnos por el camino correcto a la hora de elegir, sólo él puede decirnos dónde está el mejor lugar para nosotros y quién en la persona correcta para compartir la vida.

Recuerdo que siendo una adolescente tuve que enfrentarme a la elección de una carrera y qué difícil fue para mí elegir. Mis amigas lo tenían muy claro; una sería médico, la otra ingeniera pero yo, yo no lo sabía porque me gustaban varias cosas y todas muy relacionadas, lo que hacía más compleja mi elección. Tuve que hacer varias pruebas psicotécnicas para intentar aclararme. La verdad es que me sirvió pero aún, después de 10 años sigo estudiando y siento que no he terminado. Me gusta la comunicación en todas sus vertientes y con la ayuda de Dios me ha sido posible estudiar periodismo, diseño gráfico, fotografía y diversos cursos que complementan el arte de comunicar pero a pesar de todo ello, hay algo fundamental que debía haber tenido en cuenta hace mucho tiempo y no fue así. Hablar es muy interesante, comunicar también pero y si no puedes hacerlo con todo el mundo, porque no sabes cómo hacerlo, porque no conoces su idioma, entonces deja de ser interesante y se vuelve un poco frustrante.

He perdido numerosos trabajos por no hablar un idioma adicional al nativo y la vida ha transcurrido. He tenido oportunidad de aprender por mi cuenta pero siempre han habido motivos y razones que no me han permitido tener el tiempo suficiente para hacerlo y ahora estoy aquí, preparándome para dar el paso y viajar a Inglaterra el próximo miércoles con el propósito de estudiar Inglés y completar esta área de mi vida profesional que sigue pendiente.

Es una prueba un poco compleja porque marcharme representa, dejar de forma temporal mi casa, mi esposo y mi familia. Pero, he estado orando por este paso, como decía al principio, cada paso tiene un riesgo y unas consecuencias, pero siento que Dios ha sido claro y ha respondido que está de acuerdo con este viaje y esta decisión, una vez más él me ha dado su aprobación. Y te preguntarás por que lo sé. Lo sé porque todo ha ido surgiendo casi sin preparación y está saliendo sorprendentemente bien.

Él me ha provisto económicamente y al mismo tiempo me ha brindado la ayuda y apoyo de una gran amiga, un billete de avión más económico de lo normal y lo mejor es que hay paz en mi corazón porque sé que allí podré seguir sirviéndole y compartiendo con todos ustedes para seguir edificando nuestras almas y espíritus. Siento que antes de separarnos, este tiempo de estudio nos servirá a mi esposo y a mí para sanidad matrimonial y para permanecer unidos aún a pesar de la distancia. Es un viaje relativamente corto, porque Madrid de Londres lo separan únicamente 2 horas de avión y es muy fácil viajar, así que hemos planeado este viaje con la idea de vernos con frecuencia allí o aquí, si Dios quiere.

Por eso hoy pido oración por este paso que daré y por el ministerio de Arte y Diseño para Cristo, para que todo vaya bien. Para que el Señor me siga guiando y mostrando el camino. Para que él me dé la habilidad de aprender y practicar esta nueva lengua de forma fluida. Pido oración por mi esposo y familia, por sus vidas, trabajos y salud. Pido oración para que no haya vacío ni tristeza en sus corazones con mi partida sino que para todos sean un motivo de alegría, progreso y avance. Pido que esta oportunidad sea multiplicada para todos en abundancia, para mi buena amiga que se ha ofrecido a ayudarme y por todos aquellos que sin aun conocer, Dios pondrá en mi camino para mutua edificación y bendición.

Y cómo era algo que quería pero no lo esperaba y menos de esta manera, doy gracias al Dios de mi salvación a quién he confiado con fe el anhelo de mi corazón y me ha respondido contundentemente. Te invito a soñar y poner todos tus sueños, planes y proyectos en sus manos. Él lo tendrá en cuenta y si es su voluntad su respuesta llegará. Recuerda, nada será imposible porque has confiado en él y su poder no conoce limites.

Sigue esperando con esperanza lo que no ves, esto se llama Fe.

Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Anuncios

¿Tenemos que ver para creer? ¡Que el fervor permanezca!

Arte y Diseño para Cristo

Hace 8 días celebrábamos la crucifixión de Jesus en la cruz y su posterior resurrección de los muertos pero hoy, 8 días después a muchos han olvidado lo que celebraban y otros han seguido atentos al mundo y sus ocupaciones. ¡En pocos días se perdió el fervor! Y no se trata de permanecer en prácticas fanáticas como muchos dirían, lo más importante es que el fervor que hay en nuestro corazón no se apague con el paso de los días.

No seamos cristianos de Semana Santa. No seamos como Tomás, que mientras estuvo con Jesús creyó porque le veía y cuando murió le invadió la duda y la poca fe, hasta llegar a no reconocer la resurrección de su amigo y maestro por lo que comentaban los apóstoles. Tomás dijo que hasta que no viese él no creería, que hasta que no metiese su mano en el costado perforado de Jesús, él no creería. ¿Cómo podía decir esto, quién había seguido y compartido tantos momentos con el Señor?

A veces pienso que para ellos era difícil creer porque en su época, esto sería un acontecimiento fuera de lo normal y casi mágico. Una historia que contada parece ciencia ficción. ¿Cómo habríamos reaccionado nosotros? ¿Habríamos creído o habríamos dudado como Tomás? Jesús no se enfadó con Tomás porque este dudo, Jesús le reprendió apareciendo a todos unos días más tarde y le pidió al apóstol incrédulo que pusiera su dedo en su costado para satisfacer su duda y confirmar que todo era cierto.

La palabra no describe si Tomás puso o no la mano en el costado de Jesús pero si narra las palabras del Señor al discípulo, y dijo:

Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano,

y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente!

A lo que Tomás contestó: ¡Señor mío, y Dios mío!

(Esta respuesta denota vergüenza y arrepentimiento)

Y Jesús responde:

Porque me has visto, creíste; Bienaventurados los que no vieron y creyeron.

Si quieres leer nuevamente, abre tu Biblia en el libro de Juan, capítulo 20, versículos 24 al 29.

Con esta porción de su palabra, el Señor me invita a compartir el mensaje de fe y convicción permanente con todos los lectores de este espacio. Que nuestra fe no sea temporal y sujeta a tradiciones y vacaciones. Que nuestra fe y dependencia de Dios sea permanente, que nuestro fervor no se apague, sino que en nuestro corazón continúe viva la llama de la relación personal que Dios ha establecido con nosotros por medio de Jesucristo, su hijo amado, nuestro rey y salvador.

Y recordemos:

Bienaventurados los que no vieron y creyeron. (Juan 20:29)

Feliz semana e inicio de mes. Propongámonos ser constantes y determinados con un enfoque claro y permanente en la comunicación con el Señor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡El mejor ejemplo a imitar!

Arte y Diseño para Cristo

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

Hemos leído bien, a libertad fuimos llamado. Dios es respetuoso y no ha impuesto nada a ningún hombre. Tenemos la opción de elegir, somos libres para aceptar hacer su voluntad o no. Somos libres para seguirle o no, para hacer lo correcto o no, pero él nos aconseja para recibir su bendición y nosotros elegimos aceptarla o no.

Hoy es la oportunidad para recordar que Dios tuvo un plan que nos rescató para darnos vida eterna y salvarnos del castigo que merecía nuestro pecado y el de la humanidad. El pecado de todos los hombres agotó la paciencia de Dios, pero antes de destruir la tierra, como en los tiempos de Noé, en su eterna misericordia volvió a renovar su piedad e hizo lo más injusto del mundo para hacernos justicia a ti y a mí. Permitió que su único hijo sufriera y pagara nuestra deuda muriendo en crucificado en un madero.

La pregunta es: ¿Lo merecíamos? ¿Lo merecía Jesús?

Y la respuesta la conocemos pero saberlo nos hace más conscientes del amor inmerecido de Dios.

Digamos al Señor con toda la gratitud que emana nuestro corazón:

Señor, gracias por amarme sin merecerlo y pensar en rescatarme cuando yo aún no había nacido.

Gracias por dar la vida de tu único hijo por mí y la humanidad. Gracias por tener un plan maravilloso para la restauración de mi alma y mi espíritu. Gracias por prometerme que volveré a verte y disfrutaré de tu reino por la eternidad. Gracias por resucitar para ser mi guía hasta el fin de mis días y por defenderme y dar la cara por mí delante de Dios. Te amo Señor y tu acto de amor me hace amarte y vivir agradecido cada día de mi vida. Hazme recordar todos los días que me quedan por vivir, cuanto me amas. En tu nombre lo pido, Amén.

Después de sabernos amados y perdonados. Lavados de toda culpa sin haber hecho nada. ¿Seriamos capaces de ayudar a otros para que puedan ser lavados y restaurados? Prepárate y comparte con los demás el amor que te dio vida nuevamente y te rescató. Es una forma maravillosa de servir.

Porque de él recibimos el mejor de los ejemplos y nuestra tarea es imitarle y ser como él, hablemos de su obra en nuestras vidas y del amor que tiene por gracia para todos los hombres. ¿A quién puedes servir hoy?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Gracias papá! Lo has hecho bien.

Arte y Diseño para Cristo

Hoy se celebra el día de San José y en algunos países, como España, también el día del padre. Todos los días son especiales para recordarle a ese hombre tan especial en nuestra vidas que lo ha hecho bien como amigo y consejero y cuan importante es su vida para nosotros. Que su esfuerzo y constancia por darnos siempre lo mejor ha sido un gran ejemplo y que todo el tiempo que nos ha dedicado y seguirá dedicando como hijos, ha merecido y merecerá la pena siempre.

Nuestra forma de agradecerlo hoy, como hijos, es honrándole por su rol y tarea de padre y cabeza de hogar.  Pedimos a Dios les siga concediendo fuerza, salud y valentía a cada uno de los padres que temen su nombre y buscan agradarle imitando el carácter de Jesucristo en sus vidas y hogares.

Hoy, nuestro regalo es tan simple pero tan profundo, como lo es el significado de esta palabra: ¡G R A C I A S!

Para todos los padres y todos los “José” del mundo ¡Feliz día! Dios derrame bendiciones sobre vuestras vidas y os conceda seguir siendo instructores, amigos y compañeros de sus hijos. Apoyo, seguridad y protección en sus familias e inigualables cabezas de hogar. Que sus familias sean estandarte del amor que profesan a Dios.

Bendiciones para todos. Para los que lo son y los que lo serán. Para mi padre, mi hermano y mi esposo, los mejores deseos del cielo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Siendo conscientes de nuestros días!

Arte y Diseño para Cristo

Dicen que los seres humanos vivimos y enfrentamos diferentes momentos en la vida de confrontación interna, de toma de decisiones y un contraste de emociones. A estos momentos puntuales que ocurren en la vida de una persona se les llaman crisis; son momentos de profunda reflexión y elecciones que alteran para bien o mal el camino de la vida. Estos momentos ocurren en etapas de la vida marcadas por cambios y transformaciones, en el caso de la mujer, por ejemplo, ocurren en las etapas de la adolescencia, maternidad, menopausia y vejez. Con el paso de los años nos hacemos mayores y las prioridades van cambiando de importancia, crecemos, maduramos y gracias a Dios empezamos a ser conscientes de una u otra manera del paso del tiempo y de la medida de nuestros días.

En este versículo del Salmo 39 leemos la petición del salmista al Señor, en la que éste ruega ser consciente de sus años para poder reconocer la necesidad de Dios al saberse frágil y débil.

¿Somos conscientes nosotros de la medida de nuestros días? ¿Somos conscientes de nuestra fragilidad y lo vulnerables que somos? Pidamos a Dios cómo el salmista, nos haga conscientes de ello para buscar su rostro a tiempo y reconocer que sin él no somos nada y le necesitamos.

Al cumplir 30 años, un buen día me levanté e hice un recuento de mi vida y cuál fue mi sorpresa cuando empece a notar que de los 20 a los 30 habían pasado 10 rápidos años en los que a pesar de haber hecho montones de cosas a nivel profesional y personal, seguía con varios temas pendientes y cosas sin hacer y otra sin siquiera empezar. Hubo un poco de angustia y un leve arrepentimiento en mi corazón porque sentí que no fui consciente de los años que pasaron y hubo muchas cosas que no hice por temor, vergüenza, debilidad y falta de madurez. Pero aunque aún soy joven y no he perdido el tiempo, me recuerdo a mi misma que nunca es tarde, es el momento de ser consciente de que el tiempo pasa sin clemencia para todos y tomar acciones.

Llegar a este punto de reflexión me llevó a reconocer mi absoluta dependencia de Dios porque muchas de las cosas logradas y conseguidas hasta ahora sólo fueron posibles por su eterna misericordia e inmenso poder. Sin su ayuda, no habría logrado nada. Él abrió los cielos y derramó maravillas de los cielos en mi vida, aunque siga habiendo proyectos y metas inconclusas.

Con casi 32 años hay nuevos propósitos y proyectos de vida en mi corazón que están enfocados para ser realizados a partir de ahora, en los que quiero darle el primer lugar a Dios y crecer en mi relación personal con él y en el conocimiento de su palabra para seguir madurando hasta ser mejor persona, a la imagen de Cristo. No quiero que sea tarde y con el tiempo me detenga tristemente a lamentarme y preguntar, ¿Qué pasó? ¿Qué me lo impidió? ¿Por qué no lo hice? Porque ninguna sabiduría habrá en el lamento. Dios me ha dado vida y días para vivirlos sabiamente y gozarme en él y en su obra. Por eso hoy, te invito a reflexionar y preguntarte, ¿qué has hecho y que te queda pendiente? Pídele a Dios, junto a mí te conceda entendimiento y te haga consciente de la existencia de sus días y de lo frágil que eres para depender absolutamente de él.

Hoy, como el salmista reconozcamos la necesidad que tenemos de ser protegidos y guiados por Dios en cada cosa que hagamos y cada decisión que tomemos. ¡Le necesitamos y le pedimos que nos de sabiduría para ser conscientes de los días y los años que nos quedan de vida para aprovecharlos, saber invertirlos en edificar nuestro espiritu y caminar de su mano cada día.

¿Qué quieres hacer? ¿Qué se quedó pendiente? ¡No temas, hazlo!

¿Que dejaste de hacer y puedes retomar hoy?  Planes, proyectos y metas. Es tiempo de ser conscientes de nuestros días en la vida y nuestra fragilidad para animarnos a cumplir nuestros propósitos con la ayuda de Dios y que no venga, con los años, la queja y el arrepentimiento por no haber hecho más, habiendo podido y contando con la dirección y guía de Dios.

Hay planes muy básicos, otros representan decisiones que quizás puedan afectar a alguien, ora por ello y ponlo en manos de Dios. Él te guiará porque tu confianza y esperanza has puesto en él.

Ahora algunos ejemplos de proyectos y propósitos pendientes, si tienes más compártelos con nosotros.

– Leer la Biblia.

– Ayudar en un ministerio de la Iglesia.

– Compartir con la familia y amigos.

– Escribir una carta o un libro.

– Ser padres y educar con amor nuestros hijos.

– Adquirir hábitos alimenticios saludables.

– Participar de la alabanza.

– Apartarse de las malas relaciones.

– Dar el lugar que corresponde de Dios.

– Estrechar la relación con el Señor en oración.

– Dejar definitivamente un vicio.

– Confiar y esperar en Dios.

– Sanar relaciones dañadas.

– Terminar tus estudios.

– Practicar un deporte

– Aprender un idioma.

– Viajar y visitar a alguien.

– Practicar un Arte u oficio.

– Dedicar tiempo a servir y ayudar a otros.

– Dar testimonio y compartir la palabra de Dios.

– Liderar un ministerio o grupo de estudio Bíblico.

– Perdonar y pedir perdón.

– Depender de Dios y confiar en él.

– Luchar por nuestros matrimonios y relaciones familiares.

– Escudriñar su palabra para adquirir conocimiento.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Escucha cuando Dios te habla

Arte y DIseño para Cristo

Cuando éramos niños y nuestros padres hablaban ¿qué hacíamos? ¿Obedecíamos o ignorábamos su voz? No sé que clase de niño(a) fuiste, pero lo que sí está claro, es que nuestra decisión de escuchar y obedecer, o no prestar atención y hacer nuestra voluntad, tenía una consecuencia que descubríamos a continuación, al ver el rostro de nuestros padres. ¿ Qué recibiste, una palmada, un abrazo, un castigo o un beso?

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. (Deuteronomio 30:19)

En este verso, podemos ver que Dios nos da dos opciones y nos deja elegir. Como nuestros padres cuando hablaban, nos dejaban eligir obedecer o no, pero sabíamos que lo que eligiéramos sería para nuestro bien o nuestro mal y así mismo nos dice Dios pero nos aconseja la mejor elección para ser bendecidos. ¿Recuerdas a tus padres plantearte la misma opción? ¿Lo haces ahora con tus hijos? Seguramente lo harás, porque un padre que ama a sus hijos los instruye en todo tiempo.

Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. (Proverbios 3:12)

Tengo que reconocer que fui una niña dócil y obediente, aunque alguna vez mentí y fui traviesa, como la mayoría de niños, pero considero que fui una niña tranquila y obediente. Recuerdo a mi madre cuando me decía a los 7 años, (edad de la mentira) que siempre debía decir la verdad, aunque el mundo se me cayera encima y recuerdo que a mi mente venía un planeta redondo, grande y azul con mucha rapidez que me perseguía, pero yo corría y decía la verdad antes de que me aplastase. Esto, aunque parece tonto, permitió que tuviera muy clara la importancia de decir la verdad hasta hoy en día. No sé que técnica utilizaron tus padres para persuadirte e invitarte a obedecer pero a mi madre le funcionó la que aplicó con mi hermano y conmigo.

Dios, como un padre que ama a sus hijos, nos habla. Se dirige a nosotros con amor, paciencia, ternura y claridad. Su voz es suave, algunas veces estricta pero siempre justa y dulce. Dios nos reta a escucharle, a entender su amor y escudriñar su esencia. Y la forma que ha utilizado está al alcance de todos los hombres. Se trata de su palabra, la Biblia, esa es la voz de Dios. Inspirada por él mismo y escrita por hombres que eligió para cumplir el propósito divino de dejar a la humanidad el texto esencial de vida o manual de instrucciones para convivir y pulir nuestro corazón y carácter.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. (2 Timoteo 3:16)

Hoy, tenemos que valorar que podemos disponer de la voz de Dios, escucharla y estudiarla en cualquier momento. En nuestras casas, en nuestra iglesia, comunidad y en familia. Podemos leerla, escucharla en la televisión, la radio, internet, el teléfono. Hoy no hay excusas para no escuchar a Dios. Existen muchos canales y formas de atender su voz y llamado. Otra forma de leer el mensaje de Dios, es seguir espacios como éste, donde se comparte con frecuencia, casi a diario, la palabra del Señor. Es fácil leer la biblia y escuchar el mensaje pero otra cosa es escuchar a Dios, cuál es su propósito y qué lectura le damos al mensaje que él nos regala cuando nos habla. Leer es muy fácil, es didáctico y ayuda a tener activa la memoria, pero leer la voz de Dios y meditar en ella, es más que eso, es activar y enriquecer nuestro espiritu y corazón.

Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:13)

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. (Santiago 1:22)

Dios eligió, después de mi oración, antes de sentarme a diseñar, que esta sería la porción que tenía para nosotros hoy en Arte y Diseño para Cristo. ¡Así que no nos hagamos los sordos! Dios nos está hablando, me habla a mí y a ti y nos dice claramente, que tomemos la ley de su boca y la pongamos en nuestro corazón. Es decir ¡leamos, meditemos, creamos y apliquemos!

¿Aceptas el reto del Señor? Escucha cuando él habla, escuchémosle y tomemos ahora su ley, leámosla, meditemos y llevémosla a nuestro corazón!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

La mejor forma de empezar el año…..

Arte y Diseño para Cristo

Aunque no veamos lo que viene, para este año nuestro propósito debería ser caminar por fe, confiados en aquel que todo lo puede y convencidos de que su respuesta llegará.

Hoy empezamos una nueva etapa, un tiempo nuevo y tenemos 365 oportunidades para amar, perdonar, reconciliarnos, unirnos, vencer, creer, confiar, ayudar, servir, orar, interceder y sembrar. Por eso, comparto con todos, este hermoso mensaje del libro de  Deuteronomio que hace alusión a las bendiciones de la obediencia.

Que este sea nuestro propósito cada día de 2016 y nuestra oración el día de hoy: “Señor queremos ser más como tú, ver la vida como tú, obedecer y ver tu bendición”

 

Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.

Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

(Deuteronomio 28: 1-14)

 

Un año más, trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué parte de esta ley no se entiende?

Arte y Diseño para Cristo

Cuando Dios entregó las tablas de la ley a Moisés no lo hacía a capricho, lo hacía porque era necesario instaurar un orden para la convivencia de los hombres y en las tablas se resumía lo que hasta nuestros días conocemos como los 10 mandamientos, que si leemos (Deuteronomio : 1-21) nos recuerdan cual es la voluntad de nuestro Padre para nosotros, porque nos ama.

Dios nos ha dado en total libertad y amor su ley para obedecerla y ser bendecidos. Él nunca nos ha obligado a cumplirla pero si nos ha animado a aplicarla para gozar de paz y disfrutar nuestros días en la vida. Dios es nuestro creador y por tanto conocedor de todo. Él sabe desde el principio a lo que estamos expuestos los hombres, por eso nos dio una guía para vivir. El problema es que muchos lo desconocen y otros, sabiéndolo, no lo valoran, ni lo aplican a su vida. Hacemos lo que nos apetece y creemos que está bien. Aún muchos cristianos, siguen caminando lejos de la voluntad de Dios, aunque dicen creer en él.

Lamentablemente la palabra de Dios, su voz, se distorsionó, manipuló y cambió a lo largo de la historia y hoy en día somos muchos los que creemos en Dios pero pocos los que nos esforzamos para vivir conforme a su palabra y voluntad. Pocos los que tenemos su ley como estandarte de vida.

Cuando leo los mandamientos, encuentro que varios de ellos se resumen en pocas palabras, porque son tan claros que no es necesario ahondar y explicar en qué consisten. Dios nos dio una ley clara, sencilla, detallada, de gran bendición y protección si todos actuáramos conforme a ella.

Ante la consternación del múltiple atentando de ayer en Francia y las innumerables amenazas de unos cuantos grupos radicales islamistas a varios países europeos, con un reclamo descabellado de hegemonía islámica contra occidente; Dios pone en mi corazón compartir esta pequeña pero contundente palabra de la ley.

El quinto mandamiento es claro y directo.

No (Negación absoluta de algo) Matar (Quitar la vida a un ser vivo).

¿Por qué entonces tantas muertes, masacres, asesinatos, violencia y maldad en el mundo?

¿Por qué se persiguen pasiones e intereses vanos para destruir la vida de otros?

Como cristianos debemos ser valientes, fuertes y radicales en obedecer la palabra de Dios porque nuestra obediencia es proporcional a nuestra bendición. Este debería ser nuestro motor para acercarnos a la ley y aplicarla o intentar hacerlo día tras día.

No seamos cristianos de “Yo no mato” “Yo no robo”, como si estos dos fueran los únicos pecados que existen o los más viles. Recordemos que para Dios todos los pecados en igualdad de condiciones son abominables y todos tienen consecuencias. Seamos cristianos dadores de vida, de paz, de alegría, de bendición. Seamos cristianos obedientes y leamos la palabra de Dios para recordar que no sólo mata quien dispara un arma, también mata quién no perdona a su hermano o quien juzga y condena con una mirada o palabras.

“Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.” ( 1 Juan: 3:15)

Así que seamos emisores del mensaje y practicantes. Oremos por los perseguidos de los últimos tiempos, porque ya no son los misioneros o evangelistas unicamente, ahora somos perseguidos todos por creer y amar a Dios, por ser diferentes ante los ojos de los radicales. Oremos por nuestra seguridad, integridad, paz y para que él Señor tome el control de las mentes que orquestan estos ataques para que no puedan preparar ningún atentado más con el propósito de destruir y hacer daño. Ya lo dice claramente la palabra del Señor, quien vino a destruir.

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Ante el panorama desolador y triste alrededor del mundo, donde la maldad y la muerte se hace eco cada día, nosotros, los hijos de Dios, decimos lo que creemos y proclamamos la verdad:

“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”

(Gálatas 5:14)

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Por qué honrar y celebrar la muerte, la oscuridad y no la vida?

Arte y Diseño para Cristo

Llegó el día de debate para muchos cristianos, el día de Halloween, una celebración de origen celta que se celebra hasta nuestros días con diferentes matices, pero debemos recordar que detrás de la aparente inocencia de esta fiesta, se esconde un oscuro y tenebroso festín espiritual de fuerzas malignas y demoniacas. Los celtas celebraban esta fiesta en el fin del verano y comienzo del otoño, inicio de un periodo oscuro y acompañaban su celebración con la práctica de adivinación y banquetes en las tumbas de sus antepasados. En la actualidad, países como México celebran el día de los muertos en el que se recuerda la memoria de los que ya no están.

No se trata de polemizar con esta fiesta y comprendo que celebrarlo o no, es una decisión personal, y recordemos que nuestras decisiones tiene consecuencias y un precio pero como blogger de este espacio me siento en la responsabilidad de compartir el mensaje que el Señor pone en mi corazón el día de hoy. Y empiezo con unas preguntas:

¿Hay necesidad de abrir puertas difíciles de cerrar? ¿Tan aburridos estamos?

¿Por una celebración y una fiesta en la que se idolatra la muerte, la oscuridad y al mismo diablo vamos a perder todas las bendiciones que del cielo recibimos?

Puedes disfrazarte, no vas a enfermarte ni a morir. Puedes creer que esto es una celebración inocente en la que no se hacen sacrificios humanos de niños y mujeres vírgenes en diferentes lugares del mundo. Puedes creer que es una fiesta más y hay que divertirse. Otros lo considerarán una moda y una fiesta genial que impone la cultura americana o que quedarían estupendo disfrazarse de esto o aquello. Pero que muchos celebren algo no lo hace bueno ni edificante.

Entiendo que muchos piensen que merece la pena celebrarlo porque es divertido y los niños se entretienen, pero recuerda que aunque no podamos verlo hay una esfera paralela a nuestra realidad y es nuestra vida espiritual en la que hay constantes ataques del enemigo y su ejército de demonios, quienes aprovechan “pequeñeces” como estas para actuar. Creo que la palabra de Dios es nuestro manual de vida y aunque en ninguna de sus hojas niega celebrar el Halloween, si que nos da instrucciones para tener claro que esta fiesta pagana no le agrada al Señor.

Veamos:

No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos. (Levítico 18:3)

Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos. (Levítico 20:27)

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero. (Deuteronomio 18:10)

Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios. (3 Juan 11:11)

Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. (1 Pedro 4:3)

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10)

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6:12)

Cuando aún no tenía una relación cercana y sincera con Dios, anhela que llegara esta fecha para ser la “bruja” más guapa y temible entre mis amigas. No sabía que había detrás de ese interés por representar a un personaje macabro que siempre hace daño a los demás, un poco incoherente, en esos momentos, lo recuerdo y me pregunto ¿En qué pensaba? ¿Me edificaba ser una bruja? ¿Y sino me hubiese disfrazado? ¡No habría pasado nada! Claro no habría pasado que se abrieran puertas que mucho tiempo después entendí estaban abiertas por actos “insignificantes” de mi juventud y el enemigo no habría tenido oportunidad de perturbar la paz de mi mente y corazón. Recordemos que somos nosotros los que elegimos abrir o cerrar puertas. Somos nosotros los que elegimos la bendición o la maldición, la vida o la muerte.

¿Y tú qué elijes celebrar? ¿La vida o la muerte?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Que los días grises aumenten tu fe!

Arte y Diseño para CristoUna vez más, Dios me enseña y me permite re-aprender que del afán no queda sino el cansancio. Él es dueño y señor de todo. Si él quiere él lo concede, si él no quiere, él quita, arrebata y cierra puertas para darnos a cambio algo mejor.

Hace pocos días pedía en oración un empleo y estuve presentando entrevistas de trabajo pero en todas, las exigencias eran insuperables y los sueldos irrisorios. Dios permitió que encontrara una oferta de empleo para la temporada de Navidad como gestor de pedidos y participé presentando mi curriculum junto a otras 799 personas, de las que seleccionaron únicamente 80 perfiles para entrevistas grupales y en los que estaba, gracias al Señor, mi curriculum.

Pasada la primera entrevista, llamaron a 20 candidatos para presentar una segunda entrevista con una prueba de 1 hora, que incluía cálculos matemáticos, razonamiento abstracto, pruebas de lingüística, vocabulario y hasta dibujos. Vamos! Que parecía una prueba para la NASA. Las esperanzas se reducían porque había que pasar una última prueba con el Sr. Martí, director de la compañía, quién elegiría finalmente a las 6 personas que ocuparían las vacantes libres. Éramos varias personas todas con la necesidad de un empleo, pero quizás unas con más necesidad que otras, con motivos y cargas personales diversas. Oré por ello y le pedía a Dios que le diera el trabajo a las personas que más lo necesitasen.

Me llamaron la misma tarde para decirme que tras todas las pruebas y entrevista con el director no había sido seleccionada, pero que se quedarían con mis datos por si surgiera una necesidad en la empresa más adelante. Acepté y hace cuatro horas ha sonado mi teléfono para decirme que mi perfil ha sido seleccionado en la reserva que tenían, para ocupar una de las plazas que a última hora quedó vacía. Y sin esperarlo ni imaginarlo empiezo a trabajar mañana. Días atrás había desánimo y tristeza en mi corazón porque seguía siendo una persona más desempleada de las estadísticas que inundan el desempleo en España, pero él, no nos desampara. Él conoce nuestras necesidades y suple nuestras carencias. Él conoce lo que es mejor para nosotros aunque tengamos que esperar. Por eso hoy escribo.

La lluvia y el frío son sinónimos de cambio, de temporal, de invierno. Cuando llueve y cambia el clima viene el desánimo y la tristeza como consecuencia pero no a todos nos afecta el cambio de estación de la misma manera. No tenemos el mismo clima en todas partes, ¡menos mal y gracias a Dios por ello.

Pero aunque estés en el trópico y de otoño sepas poco, a veces vienen fuertes temporales que golpean nuestras emociones y sentimientos. Temporales que nos atrapan y alejan de la verdad y la paz. Hay momentos en los que llueve tanto que se hace imposible soltar el paraguas, pero hoy, aunque lluevan rayos y centellas sobre tu vida, aunque el sol se esconda tras las nubes y lo único que podamos ver sea gris, sigamos confiando!

Qué los días grises antes de entristecer nuestro espíritu aumenten nuestra fe, porque después de la lluvia sale el arco iris y cosas grandes tiene nuestro Dios reservadas para nosotros.

Él tiene pensamientos maravilloso para nosotros, pensamientos inimaginables de bondad, paz y bienestar. Jamás pensamientos de mal, todo lo contrario; nuestro padre quiere darnos lo que esperamos, pero todo en su momento. Quizás su respuesta tarde, pero llegará. Lo más importantes es confiar en su voluntad porque ¿qué puede darnos el Señor que no sea para nuestra bendición? Él conoce todas y cada una de nuestras necesidades desde antes que abramos nuestros labios.

Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.(Mateo 6:8)

 Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. (Isaías 65:24)

¡Confiemos porque nuestro mañana, está en buenas manos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Justificados y firmes en la fe!

Arte y Diseño para CristoHan pasado varios días sin poder compartir una postal y es que he estado apartada intentando poner en orden algunas ideas y pensamientos pero hoy retomo mi tarea evangelista en el ministerio que el Señor me dio y reflexiono: “aunque estemos justificados hay que recordar que sin fe es imposible permanecer“.

Somos igual de imperfectos y estamos igual de enfermos, por eso buscamos ayuda en el poder de nuestro Señor y Salvador. Mientras tú lees lo que escribo yo pido a Dios por ti y por todas las personas que siguen Arte y Diseño para Cristo porque son quienes hacen posible que cada día sienta la responsabilidad que Dios me ha dado de compartir su palabra. Aunque no nos conocemos nos une el amor del Señor y la fe que hemos puesto en él. Pero si somos sinceros debemos reconocer que hay momentos en que permanecer se hace difícil, se hace cuesta arriba.

Dios puso en mi corazón servirle con el talento que él me dio un día de febrero, hace dos años y medio cuando me quedé sin empleo, y desde entonces en mi cuenta bancaria no hay fondos permanentes, no hay retribución económica pero si muchas deudas y compromisos financieros y entonces, es ahí cuando mi Laura de carne y hueso, empieza a preguntarse, ¿Estás haciendo bien? Esto no es un trabajo, trabaja! ¿Y las deudas cómo se pagarán? ¿Y si tus padres mayores necesitan ayuda en algún momento? ¿No tienes ninguna garantía? ¿Y si el día de mañana pasa…..   Un sinfín de preguntas y planteamientos invaden mi mente a diario y esa es la lucha que me ha llevado al desánimo esta semana y no he compartido apenas nada porque luego aparece la culpa y el señalamiento del enemigo repitiendo lo mismo de siempre, ¡Hay estás pecadora! ¿Qué vas a compartir? ¿Qué vas a decir si estás por los suelos? No estás dando testimonio de nada y eso no es correcto. Y mientras estoy abajo y los pensamientos de queja, frustración e inconformidad invaden mi mente por momentos. Estoy luchando y sé que seguir a Cristo y permanecer en él es una lucha diaria. ¿Te suena a algo esto que escribo?

Pero hoy, mientras realizaba el estudio bíblico online que lidero con un grupo de mujeres sobre el libro de Gálatas el señor me hablo a través de este versículo y me levantó diciéndome: Laura, si te alejas y no permaneces en fe, de qué sirve que te haya justificado en mi hijo amado. Acércate y confía para que permanezcas!!!!!  El señor me ha reprendido, ¿por qué teniéndolo todo, quiero más y estoy luchando en mis propias fuerzas? Es una cuestión de fe, de confiar y creer. Y Aquí estoy ahora compartiendo con vosotros mi situación, testimonio, restauración y mensaje del Señor. Él no nos dejará, él conoce nuestras necesidades y nos proveerá de la forma que sólo él sabe para hacer para tener mañana con qué responder a todo. Dios es fiel y lo ha sido siempre ¿por qué fallará ahora?.

Y entonces con mi corazón arrepentido he invocado el nombre del Señor para reconocer que he fallado al creer las mentiras del enemigo; porque aunque ahora no tenga nada económicamente con él (DIOS) lo tengo todo y no necesito nada más. Con su bendición, apoyo y protección me sobra y me basta. ¿Y a ti?

Recuerda que el enemigo aprovecha nuestros momentos de debilidad para hacernos trizas y en esos instantes nos lanza los dardos de fuego más punzantes para herir nuestro corazón y apartarnos del Señor a base de engaños. No te des por vencido, si lo tienes a él, lo tienes todo. Si confías en él permanecerás y si él gobierna tu vida ¿qué te puede faltar?.

Confiada y esperanzada, con la certeza de que una vez más veré su poder y gloria.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Tu corazón te dejará ver a Dios?

Arte y Diseño para Cristo

Jesús enseñaba a las multitudes y a sus apóstoles estas palabras que son muy conocidas porque hacen referencia al sermón del monte, en el que Jesús compartió el significado de las bienaventuranzas. Aunque el mensaje de hoy está enfocado en el verso 8 de Mateo 5, es ideal leer toda la porción, así que vamos a ello: Leamos juntos Mateo 5:3 al 11.

«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

»Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

»Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.

»Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

»Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos serán tratados con misericordia.

»Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

»Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

»Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

»Bienaventurados serán ustedes cuando por mi causa los insulten y persigan, y mientan y digan contra ustedes toda clase de mal.

Gócense y alégrense, porque en los cielos ya tienen ustedes un gran galardón; pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.

Pero antes de continuar, recordemos el significado de una bienaventuranza y de ser bienaventurado. Una bienaventuranza es una felicidad humana. Jesús nos compartió con claridad y detalle las cosas que deberían hacernos felices y añadido a esto indicó que quien practicase las bienaventuranzas sería una persona bienaventurada, es decir afortunada, dichosa y feliz. ¿Cómo somos tú y yo?

Hoy, el mensaje hace especial referencia a la bienaventuranza que Jesús compartió en el verso 8 que habla a los de corazón limpio, porque su recompensa será que podrán ver a Dios. Entonces es cuando nosotros debemos hacer un auto-análisis y meditar sobre el estado de nuestro interior.

¿Cómo está nuestro corazón? Si hoy fuese nuestro último día ¿tendríamos la garantía de que veremos a Dios? ¿Has limpiado tu corazón los últimos días? Limpiar es sacudir el polvo y tirar la basura. ¿Qué tienes que desechar y tirar? ¿Qué esta haciendo sucio tu corazón? ¿Rencor, remordimiento, resentimiento, odio, ira, rabia, malos deseos, envidia, inconformidad, falta de perdón? Detente un momento y hagamos juntos una valoración de nuestro corazón.

Quizás estuvo limpio hace un mes o tal vez después de volverlo a limpiar el domingo en la Iglesia, se ensució esta mañana. Revisa cómo está y no te quedes con nada que pueda robarte el privilegio de esta hermosa promesa. Si nuestro corazón está limpio veremos a Dios pero sino, ocurrirá lo contrario, no le podremos ver y realmente es un privilegio que yo, personalmente, no quisiera perder. Entonces haré una inspección del interior de mi corazón porque seguramente habrá algún detalle que entorpece la limpieza de mi corazón y es ese pequeño polvo que apenas se ve pero que no permite que haya verdadera pulcritud, como quiere Dios.

Aunque normalmente apartamos un tiempo del fin de semana para la limpieza, apartemos un tiempo cada día para mantener impoluto y resplandeciente nuestro corazón. No perdamos la oportunidad de ser bienaventurados y ver a Dios. Que nuestro corazón no nos impida ver al Rey de Reyes.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Acércate y él se acercará!

Arte y Diseño para Cristo

La probabilidad de ser correspondido y recibir bendiciones por favores ofrecidos es nula cuando se espera una reciprocidad de parte de otro ser humano, sin embargo Dios en su perfecta esencia es fiel y justo. Él no cambia de opinión ni se retracta jamás! Si él lo dijo, él cumplirá. Si él lo prometió, el lo hará. Si él nos ha amado lo hará eternamente y no se arrepentirá.

En el verso del libro de Santiago que comparto en la postal de hoy, Dios, como un padre amoroso, nos recuerda que si le buscamos él estará ahí siempre y que si nos acercamos, él también se acercará. Esto quiere decir que si en un momento dado nos sentimos lejos de Dios o sentimos que Dios se ha alejado de nosotros debemos detenernos un momento y preguntarnos, ¿quién se ha alejado de quién? En todos los casos, seremos nosotros los que habremos tomado distancia del Señor y hemos robado de nuestro tiempo un espacio para alimentar la relación con Dios. Lo que está claro es que él nunca se alejará ni nos desamparará porque nos ama. Él no se arrepentirá de haber dado la vida de su hijo por ti y por mí, en cambio nosotros en diferentes ocasiones y por diversos motivos, tomamos distancia y nos alejamos del Señor privándonos de su favor y bendición, pero sólo somos conscientes de ello cuando sentimos lejos a Dios y sentimos que nuestras oraciones repentinas no tienen respuesta.

Pero no olvidemos que cualquier distancia que exista en nuestra relación con Dios ha sido por decisión nuestra. Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, es un dios respetuoso que no nos obliga a seguirle ni estar cerca suyo. Amar, servir, seguir y creer en Dios es una decisión, no una obligación.

Y si un día notamos la ausencia de Dios o la distancia, o sentimos que nuestras oraciones no son escuchadas ni tenidas en cuenta, recordemos que mientras estemos cerca suyo él estará a nuestro lado.

¿Estarías cerca de una persona que ignora tu compañía y presencia? Dios podría tener una razón ante nuestra indiferencia para tomar distancia pero su amor e infinita bondad le impiden hacer esto. Él es respetuoso y si nos alejamos de su lado, él respeta nuestra decisión pero siempre nos está esperando con los brazos abiertos.

¿Sientes el murmullo del Señor? ¿Qué tan cerca suyo estás?

¿Has recibido la respuesta a tus oraciones? Sientes firmemente que él te escucha?

Si estás cerca de Dios sigue ahí, no te alejes ni tomes distancia.

Si te has alejado, regresa, él te está esperando con los brazos abiertos y no tendrá en cuenta tu distancia e indiferencia. Acércate y su favor y bendición estarán nuevamente sobre tu vida. Habla con Dios y recupera el tiempo que tenías para él diariamente. Él es tu amigo que siempre está dispuesto a escucharte e inclinar su oído para atender tus necesidades.

¡Acércate y él permanecerá a tu lado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Feliz día a todos los héroes!

Arte y Diseño para Cristo

Es verdad que todos los días son especiales para recordar a nuestros seres queridos que tan importantes son para nosotros y cuánto les queremos pero hoy debemos recordarlo porque gran parte de Latinoamérica celebra el día del padre.

Para ellos los mejores deseos y una oración al cielo de sabiduría y discernimiento.Una oración de protección y fortaleza espiritual, una clamor de valentía y buen ejemplo. Oramos por los hombres que tienen la tarea y responsabilidad de educar y enseñar a sus hijos, porque ellos son los héroes de la generación del mañana. Oramos para que sean un buen ejemplo a imitar por sus hijos y que su testimonio edifique e instruya a su descendencia.

Si eres padre recuerda estas palabra:

Papá, volaré tan alto como tú me enseñes,
Soñaré lo necesario para imitar y seguir tus pasos.

Enséñame con amor, paciencia y con ternura
eso me permitirá ser un adulto valiente y seguro.

No permitas que las circunstancias y la falta de tiempo, te impidan ser el héroe que admiro.

¡Feliz día de Padre!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Confía en Dios y serás más fuerte!

Arte y Diseño para Cristo

La fuerza se mide por la capacidad de resistencia que tenemos frente a las cosas, la vida y las circunstancias. Consideramos que una forma de medir la fuerza física es cargando peso y soportando cargas de gran tamaño. Muchas personas se entrenan cargando pesas para hacer sus músculos resistentes y fortalecen sus extremidades para soportar grandes pruebas y medidas de peso.

Quizás tus brazos y los míos no estén entrenados para soportar pesos superiores a nuestras fuerzas y aunque quisiésemos, no aguantaríamos y tendríamos lesiones importantes si nos atreviésemos a cargar algo superior a nuestra fuerza. Pero, ¿Y si hay alguien que puede cargar ese peso en nuestro lugar y darnos descanso? Claro que hay alguien, se llama Dios y su fuerza es absoluta, no conoce limites. Él está dispuesto a ayudarnos, llevar la carga y relevar nuestro lugar para que descansemos.¿Has leído bien? Él quiere que sueltes lo que llevas a cuestas y lo ponga en sus manos. Él quiere ayudarte con el peso pero no te pide que cargues la mitad, él lo cargará todo. No necesita tu ayuda ni la mía. Él se ofrece a cargar todo el peso, sin condiciones ni exigencias, sin letra pequeña, sólo porque no ama y se complace en ayudar y hacer bien.

Pero hay algo que debemos tener en cuenta, esto ocurrirá sólo y unicamente si aprendemos a dejar en sus manos el peso que no podemos cargar. Si pides o quieres ayuda, necesitas dejarte ayudar. No tiene sentido lo que muchas veces hacemos, pedir ayuda y seguir cargando. Lo que hacemos es entorpecer el trabajo que hace la otra parte que está dispuesta a ayudarnos y podemos lastimarnos. Debemos soltar, dejar en sus manos y confiar.

Aunque nos dispongamos e intentemos con todas nuestras fuerzas cargar el peso, ¿de qué le sirve a Dios nuestra ayuda? No subestimemos el poder de Dios. Él es grande y poderoso, él es hacedor de imposibles y grandes milagros. Él vela por nuestro bienestar, entonces ¿qué necesidad tenemos de cargar y luchar en nuestras propias fuerzas? Recuerda: Dios no necesita nuestra ayuda!

¿Qué estás cargando hoy?

Problemas con otras personas

Relaciones rotas

Enfermedades

Deudas

Perdida de fe

Pensamientos destructivos

Tristeza

Conflictos familiares

Vicios

Dolor

Soledad

Desempleo

Cansancio

Debilidad

Vamos a soltar y a poner en manos de Dios, todo el peso que nos esta generando esta situación y vamos a confiar en él, porque él hará si confiamos en su poder y majestad. Dios es el dueño de todo y para él no hay nada imposible, sólo debemos confiar y dejarle actuar. La parte más compleja es ese “sólo” porque es el primer paso que debemos dar para recibir su ayuda y descansar.

Hazlo, experimentarás ¡paz y tranquilidad! Porque no existe alguien más, que pueda cargar por ti el peso que llevas con la seguridad de que todo saldrá bien, únicamente Dios.

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

(Mateo 11:28)

Yo, confié, solté y esperé en él. Hoy puedo declarar que he visto su poder y gloria en mi vida.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Alguien más grande que él?

Arte y Diseño para Cristo

Hoy, después de 28 meses trabajando para el mejor de los jefes, diseño con gratitud y amor la postal 900 y se alegra mi corazón porque hemos sido edificados por su palabra todo este tiempo. Cada día hemos visto su poder y su gloria porque no hay otro como él.

Hoy, nuestro grande y poderoso Dios, Jehová de los ejércitos es digno de ser alabado y exaltado porque ha extendido su brazo cada día para soportarnos, sustentarnos, defendernos, ayudarnos, bendecirnos y restaurar nuestro camino. No tengo palabras para decirle cuánto le amo y cuán agradecida estoy de su inmensa bondad y misericordia.

Respondamos juntos estas preguntas y demos gracias a Dios. Yo me animé y empecé para dejar mi testimonio y animarte a decir conmigo a viva voz: “Cuán grande es Dios”

¿Recuerdas de dónde te sacó Jehová?

-A mí me sacó de un estado de nerviosismo y temor permanente. De una mentira del enemigo que creí por años y que había hecho fortalezas en mi mente.

¿Recuerdas cómo fuiste y dónde estabas? ¿Y cómo eres hoy?

-Fuí una persona celosa, egoísta y con baja autoestima. Hoy soy libre y me amo porque Dios me ha hecho a su imagen y semejanza. Hoy sé quién soy y cuál es el propósito de Dios para mi vida.

¿Recuerdas de qué te salvó y sanó el Señor?

-Me salvó de las mentiras del enemigo, abrió mis ojos y me ha sanado física y espiritualmente, para siempre. Me han diagnosticado una enfermedad auto inmune sin cura, pero él ya me sanó en la cruz, lo creo y lo declaro cada día y hoy me permite gozar de un perfecto estado de salud.

¿Recuerdas que su fidelidad te sostuvo y te sigue sosteniendo?

-He visto su fidelidad cada día en mí vida y en mi entorno familiar. He constatado con mis ojos, que lo que él ha dicho lo cumple y sus promesas son verdad.

¿Recuerdas quién te proveyó cuando no había nada?

-Dios nos dio a mi esposo y a mí lo que no teníamos cuando no había nada y nuestra cuenta estaba en números rojos.

¿Recuerdas que mano estuvo ahí cuando todos salieron corriendo?

-La mano del Señor fue mi consuelo y soporte cuando mis amigos me dieron la espalda por acercarme a él y declarar su amor. Hoy lo recuerdo con gozo y como parte de mi testimonio.

¿Recuerdas quién te consoló y abrazó a pesar de tu rebeldía?

-El Señor me consoló a pesar de que mi mente pensó lo incorrecto, mis pies pisaron donde no debían y mi boca dijo lo que no era sabio. Él no me señaló, él me abrazó y perdonó.

¿Recuerdas quién contestó tus oraciones y obró un milagro en tu vida?

-He perdido la cuenta de cuántas oraciones ha respondido el Señor. Y milagros he visto muchos, el primero y que más presente tengo es conseguir ayudar a toda mi familia al mismo tiempo para que salieran de una situación difícil sin saber cómo lo haría, sólo confiando en él.

¿Recuerdas que el regalo más grande que te ha dado no tiene precio y pensó en ti sin que tú le conocieras porque te ama?

– Me han regalado cosas de valor, costosas y preciosas, pero el regalo más bello es la paz y salvación que recibí de mi Dios en su hijo Jesucristo. Y he comprendido que de nada sirve tener las cosas más bellas del mundo sino hay paz en el corazón.

¿Recuerdas que él vistió un planeta de hermosura para que lo disfrutaras?

-Hoy, valoro cada cosa que ven mis ojos. Me detengo a ver la perfección de la naturaleza y me invade la gratitud. Ver como llueve, como sale el sol, como crece una planta, como florece, como vuelan las aves, como se levantan las montañas y corren las aguas por los ríos. Disfruto mucho ver el firmamento en la noche y contar las estrellas que me recuerdan que Dios ni siquiera nos dejó a oscuras en la noche porque nos dio un lucero inmenso que ilumina nuestra tierra, nuestro andar.

¿Recuerdas que te concedió una familia, una pareja y unos hijos para bendecirte y pulir tu carácter?

– Cuando me detengo a observar los ojos de mi esposo y el milagro de poder verlo, doy gracias a Dios. Cuando puedo hablar con mis padres y mi hermano, otra vez exalto el nombre del Señor porque su bondad se ha extendido a toda mi familia. Les amo porque sé que Dios pule mi carácter a través de mi convivencia con ellos. Les bendigo y oro por ellos para que también sean hallados en gracia delante de Dios.

Recuerda como yo todas las cosas que hacen grande a Dios y seamos gratos con nuestro Padre Eterno. Seamos hijos agradecidos y reconozcamos que su amor y misericordia nos han salvado y hoy nos tienen donde estamos; libres de condena, aceptos a pesar de nuestros errores, salvos, vencedores y victoriosos en su hijo.

¿Hay algo más qué decir?

¡Gracias, Gracias, Gracias por siempre Señor!!

¡Cuán grande eres Dios!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Invoquemos su nombre y pidamos perdón!

Arte y Diseño para Cristo

El salmo 51 describe las palabras de arrepentimiento dichas con el corazón por el salmista. Se trataba del Rey David hablando a Dios con corazón arrepentido después de haberse llegado a Betsabé y haber planeado la muerte de Urías heteo, el marido de esta. ¿Conoces la historia? Te comparto un breve resumen. David fue elegido por Dios para ser el Rey de Israel y guió cada uno de sus pasos, pero una vez, el pecado se presentó frente a los ojos de David y él cedió ante la tentación llegándose a una mujer casada y no sólo esto sino que al quedarse ella embarazada, David planeó la forma de deshacerse de Urías y consiguió que éste muriese en el frente de batalla. Y te preguntarás como yo, ¿Cómo pudo David hacer esto? También para Dios este hecho fue desagradable. (2 Samuel 11:27)

Y habló Dios a David después de esto a través del profeta Natán al que envío para dar el mensaje de su indignación. Veamos 2 Samuel 12:7-12 para entender el pecado de David y la ira de Dios.

“Yo te consagré como rey de Israel; yo te libré del poder de Saúl, yo te di el palacio que fue de tu señor, y puse en tus brazos sus mujeres. Además, yo te entregué las tribus de Israel y de Judá y, por si esto fuera poco, yo estaba dispuesto a darte mucho más.” ¿Por qué menospreciaste la palabra del Señor, y actuaste mal delante de sus ojos? Al hitita Urías lo mataste por medio de la espada de los amonitas, para quedarte con su mujer. (2 Samuel 12:7-10)

Después de estas palabras, David reconoció su pecado y quebrantó su espíritu y rogó a Dios su perdón y es cuando leemos las primeas líneas del Salmo 51. Este salmo es el clamor de un pecador que suplica el perdón de Dios, tras haber fallado y reconocido su error. David sabía que el pecado tenía consecuencias y pidió al Señor que no sólo perdonara su falta sino que le limpiara de su maldad. David reconoció haber actuado con maldad y haber pecado contra Dios. Pidió al Señor lo limpiara con hisopo y lo lavara de su maldad. Se sentía tan avergonzado por lo que había hecho que pidió a Dios borrara su error y escondiera su rostro para no ver su pecado. Había tanta tristeza en su alma que clamó pidiendo gozo y renovación de espíritu. En resumen, David clamaba por restauración. No quería ser como había sido ni quería volver a actuar de la forma en que lo había hecho.

Dios escuchó su oración pero su pecado tuvo una consecuencia. El hijo que esperaba Betsabé murió. Sin embargo leemos en la Biblia que David consoló a Betsabé por la perdida de su hijo y se llegó a ella y concibió nuevamente y llamó a su hijo Salomón, al cúal amó el Señor.

Dios nos ama y quiere que seamos hijos obedientes, no rebeldes. Dios quiere que vivamos conformes con su bendición y si fuera poco, él añadiría más. Pero no quiere que cambiemos sus planes a nuestro antojo y además actuando con maldad.

Tú y yo sabemos que por más obedientes y buenos que parezcamos aún seguimos pecado. David, rey de Israel y ungido de Dios, pecó. Falló a Dios. Nosotros no seremos mejores, somos igual de pecadores, quizás no cometemos los mismos errores que David. Somos fieles a nuestro matrimonio y no matamos a nadie, pero mentimos, tenemos envidia, celos, contiendas, pleitos. Recordemos que para Dios el pecado no tiene categoría ni nivel, para él todos son pecados y desde el más simple hasta el más grande es abominable y nos aparta de él.

Acerquémonos en arrepentimiento a Dios y reconozcamos nuestro pecado. Reconozcamos que hemos fallado y ofendido su nombre con lo que hemos hecho, dicho y pensado. Pidamos al Señor que renueve nuestro espíritu y nos dé amor y nobleza. Pidamos a Dios que borre nuestra rebelión y esconda su rostro de nuestra falta. Clamemos para que él nos lave y limpie, de modo que seamos puros y justos.

Tú eres consciente de tu pecado, tú sabes que tentación se ha presentado ante ti y has cedido, fallando a Dios y pecando delante de sus ojos. Tú sabes si has tenido en poco las bendiciones de Dios y has olvidado su favor como lo hizo David dejándose llevar por la tentación.

Hoy, es el día de reconocer delante de Dios nuestro error y decir, Padre, contra ti, contra ti sólo he pecado. Límpiame y lávame más y más de mi maldad. No quiero mentir, ni pensar mal de los demás. No quiero engañar, ni juzgar, no quiero hacer acepción de personas, no quiero ser infiel ni quedarme con lo que no es mío. No quiero maltratar con mis palabras a los demás ni señalar con mis ojos. No quiero actuar con rabia ni que la ira invada mi corazón. Lléname de ti y límpiame con algodón. Déjame tan blanco como la nieve y espíritu noble me sustente.

En el nombre de Jesús, Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

La autoridad y poder que Dios le dio a la Iglesia

Arte y Diseño para Cristo

Entendiendo por Iglesia al conjunto de personas que aman a Dios y comparten una fe, no a una estructura arquitectónica con estilo mudéjar o barroco, podemos comprender que Dios dio poder y autoridad a las personas que creen en él y cuando el Señor Jesús dijo estas palabras a Pedro, le estaba haciendo responsable de la primera Iglesia al nombrarle roca sobre la cual edificaría su Iglesia y ni la muerte prevalecería contra ella.

Jesús le dio a Pedro autoridad y poder en su nombre, para gobernar, dirigir y administrar con valor y esfuerzo la Iglesia y usó estas palabras para declarar el poder que ésta tendría. Es decir que tú y yo, siendo parte de su iglesia, también tenemos ese poder y autoridad para atar y desatar. Porque lo mismo que se ata aquí en la tierra se ata en el cielo y lo mismo que se desata aquí, se desata allí.

Parece un trabalenguas difícil de descifrar, pero realmente es muy claro. Las consecuencias de nuestros actos tienen resultados en el cielo y todo lo que se haga en la tierra repercute a niveles celestiales. Atar en sinónimo de unir y amarrar. Podemos atar espíritus inmundos, atar pecados, atar relaciones dañinas, atar pasiones, podemos atar enfermedades y amarrar la esclavitud. Lo mismo que atamos podemos desatar. Desatar es sinónimo de libertad y podemos desatar sobre nuestra vida y la de los demás, bendición, sanidad, paz, amor, esperanza, fortaleza, alegría y perdón.

Que hoy sea el día de reclamar la autoridad que Dios te ha dado y ejercer con valentía el papel que te corresponde, fuera y dentro de la Iglesia. Tú eres hijo de Dios, eres parte de su iglesia, eres un embajador del reino. Actúa como tal. ¿Qué cosas tienes que atar y desatar hoy? Yo quiero atar las mentiras y tentaciones del enemigo. También la enfermedad. Y quiero desatar paz, sanidad y bendición.

Tengamos especial cuidado con las cosas que atamos y desatamos. No sea que buscando nuestro interés seamos engañados por el enemigo y terminemos ofendiendo a Dios. Oremos para que el Señor nos muestre con claridad las cosas que debemos atar y desatar en nuestra vida y la de nuestra familia. Él nos guiará para hacerlo bien.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alabando a Dios con corazón agradecido!!

Arte y Diseño para Cristo

Tú y yo tenemos algo en común que podemos hacer juntos y debemos practicar a menudo.  La gratitud es una forma de honrar y alabar a Dios. Recuerda que siempre habrá un motivo para dar gracias y alabar a Dios. Gracias en todo y por todo. Gracias por los días buenos y los días grises, por la salud y la enfermedad, por la alegría y la tristeza, porque de cada cosa el Señor tiene un propósito para nosotros.

En cada prueba, Dios nos deja ver su poder y fidelidad y nos hace aprender una lección que nos hará más fuertes.

En cada alegría, Dios nos deja ver su amor y bondad y nos anima a ser agradecidos y a exaltar su nombre.

Como os habréis dado cuenta e imaginado, esta semana apenas he podido compartir postales y mensajes de reflexión en el blog, pero aún a pesar de mi ausencia por la red esta semana, la fidelidad de Dios ha sostenido el ministerio y los seguidores de Arte y Diseño para Cristo siguen en aumento. Y me alegra porque el ministerio se fortalece para que todos, sin importar la distancia, seamos edificados por el poder de su palabra.

El motivo de mi ausencia, como comenté en post anteriores, es debido a las prácticas de mis estudios, pero estar allí me recuerda que la fidelidad de Dios es grande e incomparable, porque su Espíritu Santo sigue manteniendo el sentir entre nosotros y administrando este lugar.

Y hoy, una semana después, quiero alabar a nuestro Dios con todas las fuerzas de mi corazón porque no hay Dios tan grande como él.

Esta semana fue mi cumpleaños número 31 y alabo a Dios por ello.

Esta semana me concedieron una beca económica por mis estudios y alabo a Dios por ello.

Esta semana mi hermano presentaba un examen importante y ha aprobado.

Esta semana Dios ha sido bueno conmigo y con los míos permitiendo el encuentro de mis seres queridos después de muchos años sin verse y alabo al señor por ello.

¿Qué tienes tú para agradecer hoy a Dios? ¿Qué motivo te hace dar testimonio de la fidelidad del Señor?

Estoy segura que algo habrá para que alabes el nombre de Dios y des gracias al Señor porque ha sido bueno. Así que juntos alabemos al rey y con todas las fuerzas de nuestro corazón reconozcamos su poder y grandeza!!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes. Laura.

¿Y por qué lo del yugo desigual?

Cuando escuché la primer predica en relación a este versículo transcurría el año 2005 y me parecía una postura radical, pero de forma inconsciente e insensata me encontraba juzgando la opinión e instrucción de Dios, nada más y nada menos. ¿Quién soy yo para decir si me gusta o no lo que dice la palabra del Señor? La verdad es que me guste o no, es la voz de Dios la que habla y si él lo dice es por algo. Diez años después de conocer al Señor empecé a entender y comprender con claridad a través de cada vivencia que lo que él ha dicho es para nuestro bien y para que recibamos su bendición.

Un yugo es una unión que se establece y logra a través de un mecanismo que recibe el mismo nombre en la que el ganado se agrupa en parejas para trabajar mejor el campo y que haya un mayor rendimiento. El yugo debe se igual para que la pareja de reces que comparten el yugo anden de forma cómoda y marchando al compás, si el yugo es desigual, te puedes imaginar lo que pasará. La palabra de Dios compara el yugo con nuestra fe, haciendo referencia a las personas creyentes y a las no creyentes.

¿Qué puede pasar si hay una unión entre alguien que cree y ama a Dios con alguien que no ama a Dios y para el que la fe no tiene la menor importancia? Cuando somos jóvenes esta verdad nos cuesta entenderla, escudriñarla y verla con sabiduría. Nos dejamos llevar por otras razones y no reflexionamos, nos parece que si Dios ama a todos los seres humanos también a los inconversos y es una oportunidad para que conozcan al Señor. Pero con el tiempo es muy probable que la unión desigual termine causando grandes problemas. Como dice la Biblia, ¿pueden estar unidos la justicia con la injusticia o la luz con la oscuridad?

No significa que quién no conoce a Dios sea un peligro, simplemente es alguien que piensa diferente y aunque Dios tampoco quiere unir la vida de seres iguales e idénticos, si desea la unión de seres que compartan la misma fe para que juntos con su ayuda y confianza en él logren vencer la adversidad y pruebas de la vida. Y si la unión es desigual Dios no te castigará pero caminar tropezando por no tener el yugo al mismo nivel de tu compañero puede producer enfrentamientos, cada buey o res quiere tirar para su lado a la medida de la altura de su yugo, lo que al final produce una grieta en el yugo hasta que se parte porque no se camina de forma equilibrada afectando al rendimiento.

Escribo este artículo con gran sensibilidad, porque cuando conocí a Dios y le entregué mi corazón, la pareja que tenía se alejó de mí y nuestra relación terminó. Cuánto dolor hubo en mi interior sin poder entender porque buscar a Dios significaba el rechazo de quién tanto amaba. Más tarde prometí a Dios que no pondría a nadie por encima de mi amor a él y conocí a la persona que hoy es mi marido y con quién llevo más de 9 años casada y a quién le confesé mi absoluto amor y dependencia a Dios desde el primer momento.

Él no conocía a Dios pero oré sin cesar todos los días por la conversión de su alma y un día él aceptó al Señor como su salvador y se bautizó recibiendo el perdón y salvación de Jesucristo. Aún hoy sigo orando por él, para que crezca en el amor y dependencia de Dios. Pero si bien es cierto que cuando se avecinan las dificultades alguna vez nuestra dependencia del Señor tiene diferente proporción y siento que hay un desnivel y recuerdo la palabra de Dios sobre el yugo desigual y hoy siento un llamado urgente a compartir mi testimonio y a recordar que detrás de cada instrucción de obediencia hay una bendición. Dios no exige nada por capricho ni nada que no sea proporcional a su bendición. No es fácil apartarse del mundo y relacionarse sólo y unicamente con personas creyentes pero esta palabra nos sirve de instrucción de vida para todas las áreas de nuestra vida, no sólo para el matrimonio, sino también para las amistades y negocios. Nunca será igual construir un proyecto junto a alguien que tema el nombre de Dios y ame con todo su corazón su nombre.

Este mensaje no tiene como propósito confundir a nadie ni entristecer el corazón de quién como yo ha caminado de la mano junto a alguien no creyente. Simplemente es un llamado para que juntos miremos con prudencia la instrucción de Dios como un requisito de obediencia que tendrá como consecuencia su bendición. Todo lo que Dios nos ha aconsejado es por nuestro bienestar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.