¡Si tropiezas o caes él te sostendrá!

Arte y Diseño para Cristo

La perspectiva que se tiene del mundo cuando perdemos el equilibrio con un tropiezo y caemos al suelo, es gigante. El suelo ocupa un gran ángulo en nuestra mirada y en cámara lenta somos testigos de la caída pero no somos conscientes de ello hasta tocar tierra firme, que es cuando realmente duele y hace daño.

¿Cuántas veces hemos tropezado y sin esperarlo hemos terminado en el suelo? ¿Cuando fue la última vez que te caíste? Quizás no hayas tropezado apenas, salvo en tu niñez, pero hay otros, que hemos tropezado en la infancia y aún hoy, siendo adultos seguimos resbalando y cayendo.

Caer es una condición del hombre desde la creación. Caer es derrumbarse, venirse abajo, perder el equilibrio y tropezar. Dios sabe cómo somos porque él nos ha creado y conoce nuestras debilidades y flaquezas, por eso extiende su mano para rescatarnos y ofrecernos seguridad. ¿Se puede amar más?

Por eso hoy Dios nos dice: Si has caído ¡levántate! Si has tropezado, corrige la postura y continúa el camino. ¡No te lamentes, limpia tus rodillas y sigue! No pierdas el tiempo recordando el tropiezo, aprende y presta atención al camino para no repetir y volver a resbalar. Pero como somos vulnerables, Dios nos ofrece su mano para sostenernos y levantarnos. Así que debemos dar gracias al Señor por su misericordia, amor y fidelidad, porque a pesar de nuestros errores, él siempre está para sustentarnos y salvarnos.

¿Dolerá la caída? Claro que sí, pero con la cicatriz aprenderemos y será menos probable tropezar por segunda vez. Dice la palabra de Dios que él sostiene a todos los que caen, no sólo a unos cuantos, sino a todos y esto es símbolo de la infinita misericordia del Señor para con los hombres, porque al caer no nos deja tendidos en el suelo sino que nos brinda su ayuda y con su brazo nos soporta para levantarnos. Sostener es un palabra que casualmente empieza con la sílaba “SOS” que puede relacionarse con al señal de socorro y petición de ayuda que se utiliza a nivel mundial. Popularmente se cree que esta señal significa “Save Our Ship” (salven nuestro barco), “Save Our Souls” (salven nuestras almas) o “Send Out Succour” (envíen socorro). Pues ante el peligro y riesgo, Dios nos SOStiene! Tenemos el mejor seguro y salvavidas en caso de peligro.

De la misma manera, el versículo del salmo 145 que comparto en la postal de hoy marca una diferencia con los oprimidos (afligidos) porque a ellos, Dios no sólo los sostendrá sino que los levantará. Hay varias consecuencias en una caída. Algunos nos raspamos pero otros sufren fracturas y la gravedad es mayor. Ellos, los más débiles serán sostenidos y levantados por el Señor. Gocémonos y alabemos al Señor por su bondad, por tener con nosotros paciencia y estar siempre dispuesto a socorrernos y ayudarnos. Digamos juntos:

“Gracias Padre por tu eterna bondad y misericordia. Danos discernimiento y sabiduría para no caminar por sendas peligrosas que nos expongan a tropezar. Ayúdanos a ser fuertes ante la caída y permite que aprendamos la lección de cada tropiezo para no repetir el mismo error. Danos coraje y valentía para levantarnos y seguir andando. Queremos sujetar tu mano para evitar caer, no permitas que nos alejemos de tu dirección porque somos más vulnerables”. En el nombre de Jesucristo, Amén.

Limpiemos nuestras rodillas y apoyémonos en la mano de Dios para levantarnos. Y si estamos sin fuerzas en el suelo, clamemos al cielo porque él nos escuchará y en nuestra aflicción nos levantará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Como él, ninguno.

Arte y Diseño para CristoEste verso del libro del pentateuco, concretamente el libro de Deutoronomio, es una hermosa alabanza a nuestro Dios, porque describe en tres cortas líneas su grandeza y poder. Cuando Moisés escribió el libro, llamó al Señor, Dios de Jesurún, que en hebreo significa (heb. Yeshûrûn “el recto [justo]”). Y es la forma que elige para exaltar el amor y misericordia de Jehová, después de salvar y sostener al pueblo de Israel en tiempos de persecución y exilio.

¿Qué te hace honrar a Dios el día de hoy y declarar, como Moisés, que no hay otro como él?

Nuestro Dios cabalga por los cielos en defensa y favor nuestro. ¿Qué nos puede faltar? ¿Qué más podemos querer y pedir?

El Santo de Israel, justo y recto Dios es nuestro refugio y amparo. Nuestro escudo y fortaleza. ¿Qué temer?

El post de hoy es nuestra alabanza a un Dios maravilloso, que nos ha amado desde siempre, que nos ha perdonado y redimido sin merecerlo.

Es una alabanza al poder y gloria de nuestro Dios que se goza en hacernos bien y quiere lo mejor para sus hijos en su tiempo.

Esta publicación es una confirmación de la admiración y amor por un Dios justo que ampara al necesitado, perseguido y oprimido, que abastece al hambriento y da agua de vida al que muere de sed. Esta postal es mi ofrenda el día de hoy para un Dios poderoso, manso y humilde. Para un Rey omnipotente que es cercano y bondadoso. Un Dios que todo lo ve y escucha y hará justicia en el mundo. Un Dios que paga con creces la obediencia y el temor de su nombre.

Qué ésta sea nuestra alabanza cada día. Recordar cada una de sus bondades y misericordias. Recordar de que nos libró el protector y justo Señor. ¿Te unes a mi alabanza? Que llegue la alabanza de nuestro corazón al cielo y sea grata al Dios de Jesurún. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Él será tu guía y no te desamparará ¿Qué temer?

Arte y Diseño para Cristo

Hemos leído muchas veces versos bíblicos como este, en el que Dios afirma su fidelidad y promesas de amor para con su pueblo. (Entiéndase pueblo como todos los hombres que temen su nombre y le aman). Considero que empezando el año, a 7 días del nuevo tiempo es momento de confiar y declarar que andaremos bajo su instrucción y dirección cada día de este año. El propósito es dejarnos guiar por su mano, para que en cada paso que demos y decisión que tomemos, recordemos que su protección estará con nosotros, si confiamos en él y aceptamos su voluntad.

Lo más importante no es dar un paso o tomar una decisión, eso es lo más fácil. Lo importante es contar con la aprobación de Dios en todo lo que hagamos. Así que oremos y aprendamos a confiar en el Señor de esta forma no tendremos nada que temer y nuestra marcha fluirá en paz y serenidad porque él será nuestra brújula y bastón, que nos servirá de apoyo en mitad del camino cuando sintamos desfallecer.

Empecemos a caminar confiados en que Dios será nuestro guía aún cuando no podamos ver, porque él ha prometido que a los invidentes guiará y llevará por buen camino. Él prometió enseñarles nuevos caminos que no conocían y con nosotros también lo hará si confiamos en él y aceptamos su dirección. El Señor muestra una vez más, su amor y paciencia para con nosotros ofreciéndonos su compañía, apoyo y dirección. Así que abracémonos a su mano y caminemos de su mano y andaremos mas seguros que con una brújula en la mano.

¿Qué quieres decirle hoy a Dios? ¿Tienes temor de dar un paso o tomar una decisión? ¿Qué te impide hacerlo? ¿Qué temes? Ora, pide a Dios dirección e instrucción para que tus decisiones y pasos tengan su aprobación y bendición. Entonces nada deberás temer, porque sólo pasará lo que él quiere que ocurra. Si confiamos en él llegarán bendiciones de los cielos sobre nuestra vida y veremos su poder y gloria. No tengamos dudas ni temor, porque a su lado nada nos pasará. Él camina con nosotros y lo que vendrá será para nuestra madurez, crecimiento y aprendizaje. En poco tiempo seremos mejores porque él quiere pulir nuestro carácter y hacernos mejores. ¿Lo crees? Entonces da el primer paso y verás su fidelidad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alabando a Dios con corazón agradecido!!

Arte y Diseño para Cristo

Tú y yo tenemos algo en común que podemos hacer juntos y debemos practicar a menudo.  La gratitud es una forma de honrar y alabar a Dios. Recuerda que siempre habrá un motivo para dar gracias y alabar a Dios. Gracias en todo y por todo. Gracias por los días buenos y los días grises, por la salud y la enfermedad, por la alegría y la tristeza, porque de cada cosa el Señor tiene un propósito para nosotros.

En cada prueba, Dios nos deja ver su poder y fidelidad y nos hace aprender una lección que nos hará más fuertes.

En cada alegría, Dios nos deja ver su amor y bondad y nos anima a ser agradecidos y a exaltar su nombre.

Como os habréis dado cuenta e imaginado, esta semana apenas he podido compartir postales y mensajes de reflexión en el blog, pero aún a pesar de mi ausencia por la red esta semana, la fidelidad de Dios ha sostenido el ministerio y los seguidores de Arte y Diseño para Cristo siguen en aumento. Y me alegra porque el ministerio se fortalece para que todos, sin importar la distancia, seamos edificados por el poder de su palabra.

El motivo de mi ausencia, como comenté en post anteriores, es debido a las prácticas de mis estudios, pero estar allí me recuerda que la fidelidad de Dios es grande e incomparable, porque su Espíritu Santo sigue manteniendo el sentir entre nosotros y administrando este lugar.

Y hoy, una semana después, quiero alabar a nuestro Dios con todas las fuerzas de mi corazón porque no hay Dios tan grande como él.

Esta semana fue mi cumpleaños número 31 y alabo a Dios por ello.

Esta semana me concedieron una beca económica por mis estudios y alabo a Dios por ello.

Esta semana mi hermano presentaba un examen importante y ha aprobado.

Esta semana Dios ha sido bueno conmigo y con los míos permitiendo el encuentro de mis seres queridos después de muchos años sin verse y alabo al señor por ello.

¿Qué tienes tú para agradecer hoy a Dios? ¿Qué motivo te hace dar testimonio de la fidelidad del Señor?

Estoy segura que algo habrá para que alabes el nombre de Dios y des gracias al Señor porque ha sido bueno. Así que juntos alabemos al rey y con todas las fuerzas de nuestro corazón reconozcamos su poder y grandeza!!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes. Laura.

¡Creyendo en un Dios poderoso!

Esta semana está siendo difícil para mí porque tengo varios exámenes académicos. Estoy terminando un grado superior de Producción Audiovisual y en la fase final del semestre y a punto de graduarme las materias exigen mucho y el panorama se pone especialmente estresantes pero mi fuerza es Dios y es quien me anima a seguir y a no tirar la toalla.

Tengo asignaturas en las que tengo más habilidad que en otras y especialmente hay una en concreto que no la llevo muy bien y he suspendido la primer evaluación con un 4, con lo cual tendré que presentarme a la recuperación. Pero al entregarme el examen, mi profesora dijo que mi nivel es tan bajo que sólo podría ocurrir un milagro para que apruebe. Y añadió, muchos lo han intentado y no lo han conseguido, no creo que tu puedas hacerlo. ¿Cómo? Me pregunté en silencio. Sus palabras me hicieron sentir frágil e impotente, pero recordé que mi Dios es poderoso y es hacedor de milagros y de imposibles, con lo que respondí: No me subestimes ni te preocupes, tengo fe y creo en Dios! Ella sólo sonrío.

Esta situación me hizo recordar la plegaria de Elías pidiendo a Dios se manifestara al pueblo que adoraba a Baal (1 Reyes 18:20-40). Dios es uno sólo, poderoso y temible. Grande en majestad y soberano dios y sobre él ningún otro. En el capítulo que mencionaba antes en el verso 21 podemos leer: “ Si Jehová es Dios, seguidle” Y ante esta situación que enfrento, me revisto de valor y de la fuerza que sólo puede darme él para salir vencedora.

Sigo al Señor y sé que en mi debilidad veré su gloria y lo demás también. En oración declaro que podré enfrentar esta prueba académica y mi profesora se sorprenderá de mi logro porque Dios es mi soporte, fortaleza y si él está conmigo, ¿quién puede estar contra mí? Él me dará la sabiduría para hacerlo mejor que bien.

No sé si lo que enfrentas hoy se asemeja a la situación que describo o quizás se trate de una cuestión de salud, del área laboral o familiar. Sólo puedo decirte que si confías, él hará, él no te dejará y se manifestará a tu vida como lo hizo cuando Elías clamó y respondió su oración; entonces no sólo el profeta vio su gloria, sino todos los que allí estaban.

Sé que él me responderá y me dará la ¡victoria!

¿Qué tienes que declarar hoy? ¿Quién ha subestimado tu capacidad?

¿Quién ha creído que es imposible? Es posible porque no lo harás tú, lo hará Dios en ti.

Él te dará el poder para lograrlo. Él te capacitará para conseguir lo que te has propuesto o lo que te parece imposible de lograr, sólo confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué hacer ante las circunstancias? ¡Orar sin cesar!

Las noticias dejan sin aliento. La desesperanza está a la orden del día pero nuestro consuelo es invocar el nombre de nuestro salvador y defensor. Nuestro refugio y pronto auxilio vendrá de él.

Así que ante las cruentas circunstancias que vivimos nuestra única arma es la oración.

Y haciendo referencia a las palabras del Señor en Jeremías 33:3

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”

Entonces levantamos nuestros ojos al cielo, y clamamos el favor de Dios ante tanta maldad, violencia, inhumanidad, egoísmo, avaricia y tiranía.

Ya decía el escritor de Esclesiastés en el versículo 4, versos 1 al 7, lo que veía y deseaba. Y cualquier parecido con la sociedad de nuestros tiempos no es ninguna coincidencia.

“Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quién los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.

Y alabé yo a los finados, los que ya murieron, más que a los vivientes, los que viven todavía.

Y tuve por más feliz que unos y otros al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.

He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

El necio cruza sus manos y come su misma carne.

Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.

Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.”

Dispongamos nuestra mente y corazón para implorar al Todopoderoso y soberano Dios por la paz y libertad de los hombres, por la extensión de su palabra en un mundo lleno de vanidad y contienda.

Por las almas que apartadas de Dios caminan por sendas de oscuridad, por caminos de maldad.

Oremos por los necesitados, maltratados y torturados a causa de su fe. Oremos por los líderes del mundo para que tengan temor de Dios y sean guiados por el Espíritu Santo.

Oremos por los niños, por los más pequeños. Por los ancianos, y las mujeres y hombres viudos, por los huérfanos y solitarios para que todos sean consolados y abrazados por la mano de Dios.

¡Que nuestro consuelo ante la decadencia del mundo sea la oración!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Levántate y recobra el ánimo, no estás solo.

Esta imagen transmite lo que se ve: soledad, tristeza, vacío, preocupación y depresión. El hombre que camina de espaldas no se enfrenta al presente y además está cabizbajo y apesadumbrado; en esta postura y actitud pierde de vista el horizonte pero lo que hay frente a sus ojos es realmente hermoso y él no lo ve. Creo que la imagen es perfecta para describir lo que nos ocurre muchas veces cuando sentimos tocar fondo en circunstancias difíciles.

Cuando Dios habló a Josué y le dio la responsabilidad de llevar al pueblo de Israel camino a la tierra prometida, le animó y fortaleció, porque sabía que era necesario que Josué no tuviera temor. Dios le dijo que fuese valiente y se esforzara porque le había escogido para algo especial. Dios nos recuerda hoy que nada ni nadie puede destruir nuestra fortaleza sino que antes debemos esforzarnos y ser valientes, porque además, él estará con nosotros donde quiera que vayamos.

La Biblia no dice que Josué tuviese miedo o dudas, pero sí dice que Dios le instruyó para que no temiera ni se acobardara. Dios utilizó la palabra “solamente” y sabemos que ésta hace referencia a algo único, a una sola cosa. Es decir que Dios pedía a Josué solamente una cosa: esfuerzo y valentía. Lo mismo que nos pide hoy a ti y a mí. ¿Qué enfrentas?¿Por dónde debes pasar?¿Sientes que falta mucho para llegar a la tierra prometida? No temas y recuerda que contigo camina el Santo de Israel.

Levanta tu cabeza y no dejes pasar la oportunidad de ver el horizonte. Revístete de Cristo y recuerda que no estás sólo, que hasta el fin del mundo el Señor estará contigo. Es el tiempo de dar la cara a los problemas y enfrentarlos con coraje, valor y fortaleza. Es momento de creerle a Dios y actuar en consecuencia, conforme a la amistad, seguridad y amor que él nos ha brindado. Él no te dejará.

Y para hoy, te dice (Lee en voz alta y pon tu nombre en este espacio).

________:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo adonde quiera que vayas”. (Josué 1:9)

¿Cuántas veces has leído este versículo? Seguramente, muchas veces pero la diferencia es que hoy es para ti. No te des por vencido(a) ni tengas temor, porque él no te dejará ni te desamparará, y del lodo cenagoso te sacará. Como lo hizo una vez, lo volverá hacer. Eres parte de su propósito y no puedes darte por vencido(a), debes ser fuerte y permanecer. Aférrate a su verdad y no te apartes del camino, entonces todo te saldrá bien como Dios prometió a Josué.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios te librará, no temas. Bajo sus alas estarás ¡seguro!

Un refugio es un sitio donde resguardarse y protegerse del peligro o de las circunstancias. En muchos casos, tras una catástrofe natural o en guerra, se crean campos de refugio para las victimas o sobrevivientes.

Dios sabe que sus hijos, lejos de él, se encuentran expuestos al peligro y por eso nos invita a estar cerca suyo, a vivir en comunión con él diariamente. Es verdad que en los tiempos que vivimos tenemos escasez de tiempo y nuestro tiempo para Dios se ve sometido a presión por diversas ocupaciones, compromisos y tareas; trabajo, estudios, familia, hijos, casa…tantas cosas que nos apartan del Señor. Vivimos en competencia con el tiempo para poder tener un momento especial para Dios y con dificultad oramos, leemos su palabra y vamos a la iglesia.

Cuando nos alejamos del refugio, corremos peligro porque estamos lejos del cuidado y las atenciones. En un campo de refugiados hay recomendaciones para las personas que allí permanecen y así eviten nuevos riesgos. Dios nos da a sus hijos unos consejos para no correr peligro ni exponernos libremente al mundo, al pecado y al enemigo que como león rugiente anda por ahí buscando a quien devorar. Por esto, Dios nos ofrece su protección si caminamos cerca suyo y nos da una armadura para permanecer firmes y defendernos diariamente estemos lejos o cerca del refugio.

¿Dónde estás hoy? ¿Bajo la sombra del omnipotente o dando un paseo por el mundo?

Leamos juntos el salmo 91 donde Dios nos recuerda que si moramos bajo su sombra nada nos pasará, pero no es posible morar en un lugar estando apartados de él. Así que, toma en cuenta el lugar en donde estas hoy. ¿Estás cerca o lejos?, ¿cuántos metros te separan de Dios?

 

El que habita al abrigo del Altísimo
morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
mi Dios, en quien confiaré.

El te librará del lazo del cazador,
de la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,
y debajo de sus alas estarás seguro;
escudo y adarga es su verdad.

No temerás el terror nocturno,
ni saeta que vuele de día,

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil,
y diez mil a tu diestra;
mas a ti no llegará.

Ciertamente con tus ojos mirarás
y verás la recompensa de los impíos.

Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
al Altísimo por tu habitación,

No te sobrevendrá mal,
ni plaga tocará tu morada.

Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
que te guarden en todos tus caminos.

En las manos te llevarán,
para que tu pie no tropiece en piedra.

Sobre el león y el áspid pisarás;
hollarás al cachorro del león y al dragón.

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

Me invocará, y yo le responderé;
con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré.

Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Salmos 91 (Reina-Valera 1960)

 

Ven, habitemos juntos al abrigo de Dios, escondámonos bajo sus alas. Refugiémonos en su sombra y dejemos que con sus plumas nos cubra.

Nuestro Dios es escudo y torre fuerte alrededor nuestro. ¿Qué necesidad tenemos de estar lejos de la torre y sin escudo?

Recuerda: Un soldado no va a la guerra desarmado y sin protección. Día tras día enfrentamos diversas batallas y si estamos desarmados podemos salir lastimados.

No nos apartemos del Señor, caminemos de su mano y su protección nos guardará. No temamos, nada nos hará frente porque Dios está con nosotros.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Alégrate porque su misericordia te ha salvado.

¿Quién se ha compadecido de ti y ha perdonado tus errores?
¿Quién ha pagado las deudas que debías sin pedirte nada?
¿Quién te ha dado oportunidades sin límite para empezar de nuevo?
¿Quién te ha consolado en toda angustia y tribulación?
¿Quién ha llevado el peso de tu carga gratuitamente?
¿Quién ha escuchado tu clamor y necesidad?
¿Quién ha ocupado tu lugar para asumir la culpa?
¿Quién se ha dado a sí mismo por ti?
¿Quién te protege incondicionalmente cuando sientes temor?
¿Quién te perdona y olvida para siempre lo que hiciste?
¿Quién te provee de bienestar cuando nada hay ni nada tienes?
¿Quién te da su paz en mitad de la angustia y tribulación?
¿Quién ha hecho en tu vida posible, lo imposible?

Si nos hacemos estas preguntas, la respuesta jamás tendrá un matiz humano porque nadie sería capaz de entregarlo todo por nadie de esta manera. Sólo Dios, en su eterno amor lo entregó todo. Dio a su único hijo para redimirnos, salvarnos, consolarnos, restaurarnos, libertarnos y darnos vida eterna. Jehová, nuestro Señor y Padre, no nos ha pagado conforme a nuestra maldad e iniquidades, él nos ha colmado de sus bendiciones y, por su gracia, somos lo que somos.

Y hoy, tú y yo, debemos alegrarnos porque:

Ya no somos culpables, Dios nos ha eximido de toda culpa.
Ya no somos esclavos, Dios nos ha dado libertad.
Ya no vivimos en tinieblas, Dios nos ha dado su luz.
Ya no estamos cansados, Dios lleva nuestra carga y multiplica nuestras fuerzas.
Ya no tenemos temor, Dios nos ha protegido.
Ya no hay preocupación en nuestro corazón, Dios nos ha dado esperanzas.
Ya no hay tristeza ni perturbación en nuestro interior, Dios nos ha dado su paz.
Ya no hay necesidad sin solución, Dios tiene el poder para hacer posible lo imposible.

En el amor de Dios lo tenemos todo. Él es nuestra fuerza, nuestro refugio, nuestra esperanza.

Oremos:

Padre, gracias por la inmensidad de tu amor. Nuestra humanidad no nos permite entender la grandeza de tu bondad y compasión. Gracias por amarnos desde el principio y hasta el fin. Gracias por tener piedad de nosotros y no pagarnos conforme a nuestros fallos y pecados. Gracias por llevarnos a tus brazos y consolarnos, por entregar a tu único hijo, para que él, sin ninguna culpa ni mancha, ocupara nuestro lugar y así darnos perdón, libertad y salvación. Gracias Señor, no sabremos cómo agradecerte.

Te entrego mi vida y la de todas las personas que reconocen amarte y quieren darte gracias el día de hoy por tu bondad y misericordia. Como tú, ninguno Señor; sólo tú eres Dios, poderoso, invencible, amoroso y compasivo. ¡Te amamos!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Quién se escapará de sus ojos?

¿Quién se escapará de sus ojos?

¿A dónde vas? ¿De dónde vienes?
no temas, porque él conoce cada uno de tus pasos y
estará contigo donde quiera que vayas y estés.

A veces queremos salir corriendo, a veces queremos regresar, devolvernos. A veces sentimos tirar la toalla, dejarlo todo. A veces las fuerzas vuelven a nosotros e insistimos en continuar, pero sea cual sea tu situación o circunstancia, la única cosa que permanece, es su compañía, su amor. En todo momento y tiempo, Dios sigue estando a nuestro lado.

Nada le es oculto, nada puede escapar de su presencia y dónde quiera que se dirijan nuestros pies allí estará él y no nos desamparará. Es hermoso saber que su presencia nos acompaña en todo tiempo, sean tristes o alegres los momentos, debemos estar seguros y confiados porque Dios nunca se cansa de acompañarnos ni de amarnos. Él se complace en hacernos bien. Debemos confiar y esperar, porque aunque parezca que no está, que no nos escucha ni responde, él sigue ahí. Dios nunca tira la toalla, nunca se cansa.

Antes de irnos por ahí, elijamos el camino y meditemos los pasos que damos. Aunque Dios no nos abandone nunca, no nos inclinemos por malos caminos, porque aunque su diestra nos abrace podemos tropezar y sufrir. Dejémonos guiar y amar por Dios, nadie buscará nuestro bienestar como él, nadie querrá lo mejor para ti y para mí, como Él. ¿Parece eterna la espera? Quizás, pero nada escapa de sus manos, él tiene todo bajo control.

Confiemos, esperemos y dejémonos amar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

El pueblo de Israel huyó de Egipto y tras ellos sus verdugos, los carros del faraón que les perseguían para prenderles pero Dios les defendió y libró. Dios les ayudó y abrió el Mar Rojo para que sus hijos pasaran por en medio de tierra seca e ilesos pasasen al otro lado.

¿Qué enfrentas hoy?¿Qué mar hay delante de ti?¿Quién te persigue?¿Quién o qué cosa es un verdugo para ti hoy? No temas, Dios está contigo y por ti. Él te defenderá y abrirá nuevamente el mar en dos para que cruces y sin un rasguño pases al otro lado. Él destruirá a tus enemigos. Lo prometió y suya es la pelea.

Como Moisés, ponte en pie y firmemente declara que contigo está Dios y nada podrá hacerte frente, porque él es tu defensa. Declara en oración, como Moisés reprendió con su vara las olas del mar mientras les perseguían los carros del faraón, que todo problema, enfermedad, crisis financiera, angustia, persecución, falta de empleo, depresión, deudas, problemas familiares, vicios y toda angustia que intranquiliza tu alma es reprendida por el poder de Dios. Y se abrirá el camino para ti y los tuyos, y caminarás por tierra seca, no habrá ventisca ni mar delante de ti que impida tu paso, porque contigo está el fuerte y poderoso Dios de Israel. Y en voz alta declara con fe, que:

“Jehová peleará por mí, y yo estaré tranquilo(a)”
-Éxodo 14:14-

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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No temas, Él no te dejará!

No temas, Él no te dejará!

No hay nada más hermoso que estar seguro de la compañía y protección de alguien cuando más triste o angustiado se está, esto hace que el miedo desaparezca, porque tenemos en quien confiar y arroparnos. Nuestro Padre ha prometido que con nosotros estará donde quiera que vayamos, que no dudemos, ni temamos porque él no nos dejará ni desamparará.

¿Necesitamos algo más que está verdad para creerlo? Mientras Dios promete estar a nuestro lado permanentemente cuidándonos y guardándonos; al otro lado está el enemigo gritándonos mentiras para que dudemos y en mitad de la tribulación perdamos la esperanza y si es posible la fe. Se esforzará en hacernos creer que Dios ignora nuestro dolor y nuestros problemas, pero no debemos creerle y participar de su engaño. Son sólo eso, ¡MENTIRAS!

No debemos perder nunca nuestra meta y enfoque. Aunque vengan los problemas debemos seguir confiando, aunque parezcan no tener fin, sabemos que Dios no nos dejará y que al final del túnel, por oscuro que parezca, está Dios con sus brazos extendidos esperando por nosotros. En mitad de la tristeza y desolación recuerda que a tu lado está el Dios de Israel, Jehová de los ejércitos y él pelea por ti. Repítelo, Créelo y Confía.

Así que si estás aquí o allá, si de una decisión se trata, si un problema enfrentas, no temas, Dios está contigo, él irá donde tu vayas, pero siempre teniendo en cuenta donde pisa la planta de tu pie. No vayas a lugares que te aparten de su camino y dirección. A veces el camino parece ligero y atractivo, pero su fin no edifica. No olvidemos que el camino que cruzaba el desierto se hacía en 11 días pero el pueblo de Israel tardó 40 años en cruzarlo por desobediencia y falta de fe. Sin embargo Dios nunca los abandonó, siempre estuvo con ellos, siempre los bendijo y les dio la provisión necesaria para sobrevivir.

¿Cuál es tu problema hoy? No temas. Dios está contigo y no te dejará. Repítelo, Créelo y Confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Aquieta y sosiega tu alma en Dios

Aquieta y sociega tu alma en Dios

En el único refugio donde podemos estar seguros y a salvo es en él. Bajo sus alas no habrá temor ni angustia repentina que nos asalte porque nuestra confianza está puesta en el Dios de Jacob. Él es el único salvador y sólo él la Roca eterna donde descansar.

Si en tu vida hay preocupaciones y angustias, en tu hogar hay conflictos y diferencias, en tu trabajo competencia y rivalidad, entonces vuelve tu corazón al Señor y búscale, habla con Dios. Él sabe todo lo que ocurre a tu alrededor; él conoce tu sentar y tu levantar y por ti peleará. No temas, no dudes ni te apartes. Mientras tú luchas por derrotar el desánimo, la tristeza y la preocupación, las mentiras y ataques del enemigo persisten pero confia, Jesús ya peleó la batalla y venció. Nuestra pelea ya está ganada y ante el caos, la crisis y los problemas, aférrate a la verdad, a las promesas del Padre y a la Victoria de Jesús en la cruz.

Tú tienes el control para apaciguar arenas movedizas o impetuosas lluvias, tienes el control porque su espíritu mora en ti. Sólo tienes que creer, levantarte y continuar. Refúgiate donde tienes garantizada tu seguridad, no existe otro lugar.

Trabajando y siviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Nos alegramos y por la paz de Israel oramos

Nos alegramos y por la paz de Israel oramos

Durante esta semana Israel celebra 66 años de independencia y nos sumamos a la celebración del pueblo santo, porque la promesa dada por Dios del retorno a su tierra, se cumplió. Perseguidos y asolados han sido, porque se apartaron de Jehová en desobediencia y rebeldía y sufrieron las consecuencias de su frialdad, pero el amparo del Señor siempre ha permanecido con ellos. En la perdurabilidad de este pueblo y a a pesar del intento por borrarlo de la historia, podemos ver la fidelidad y el amor de Dios.

Soportando invasiones, divisiones, guerras, juicios, holocaustos y desterrada su gente, Israel emergió de la nada en 1948 cuando se proclamó nación y sus habitantes emigrantes y desplazados por mucho tiempo pudieron retornar. De nuevo la fidelidad y mano de Dios les sostuvo y su tierra estéril dio fruto y fue sanada.

Hoy, damos gracias a Dios por permitirnos ver su grandeza en esta tierra y oramos por este pueblo del que somos parte, del que somos adoptados y al que un día Dios nos sumará porque somos el remanente, merecedor por gracia, de las mismas promesas. Bendita seas Israel, nación Santa, no te apartes de tu Dios, celebramos contigo tu independencia y libertad, tu restauración y soberanía.

Bendeciré a los que te bendijeren (Génesis 12:3) Y hoy te bendecimos!!

¡Feliz Independencia Israel!