¡Corre, corre muy rápido!

Cuando un atleta se prepara para la carrera lleva un fuerte impulso en su cuerpo que le hace alcanzar grandes velocidades a su paso y en poco tiempo recorrer grandes distancias. A veces, muchas veces, quisiéramos ser atletas para pegar una carrerilla cuando enfrentamos problemas, adversidades o ataques del enemigo, yo, la primera.

Y hoy comparto con todos este mensaje, porque en mis ocho años de casada, han sido muchas las veces en las que he sentido ganas de salir corriendo, por diferentes motivos, porque somos distintos, porque nuestras familias han influido en algunas ocasiones, porque hemos tenido que hacer frente a muchas responsabilidades con pocos ingresos, porque ha venido la enfermedad y el temor, porque perseguimos sueños que se alejan del plan de Dios y se acercan más a los anhelos y pasiones del mundo. He querido salir corriendo en repetidas ocasiones queriéndolo dejar todo tirado y sin luchar, porque he creído las mentiras del enemigo que machaca mi mente con su engaño y comparaciones en relación a mi matrimonio, profesión, trabajo, familia, iglesia e innumerables áreas de mi vida.

Pero hoy me detengo y reflexiono: aunque vuelva a sentir el deseo de dejarlo todo, tirar la toalla y salir corriendo no me dejaré dominar por esta mentira, porque sea lo que sea que venga hacerme frente “mayor es el que habita en mí y poderoso e invencible mi Dios que hace posible lo imposible en mi vida”. Entonces las diferencias, la enfermedad, la familia, la escasez, la falta de trabajo, la tristeza, los sueños sin cumplir y la cotidianidad del día a día dejan de tener importancia porque hoy correré pero a los brazos del Señor.

Correr a la desesperada y sin pensar es un gran error, una muestra de cobardía y falta de fe. Y me siento en la obligación de compartir este testimonio, porque no sé si has sentido ganas de salir corriendo y dejarlo todo tirado. Si lo has pensado o lo estás pensando, detente y reflexiona:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

(2 Timoteo 1:7)

Querer salir corriendo es huir y no enfrentar las situaciones. Es lo que quiere el enemigo que hagamos, que huyamos y abandonemos, pero el Señor nos ha dado poder y en su nombre tenemos la victoria sobre cualquier situación que enfrentemos. Nada es más grande que Dios y nada vulnera su poder y autoridad. Si él está con nosotros nadie ni nada puede estar en contra de nosotros.

No seamos ingenuos y necios. No permitamos que las mentiras y engaño del enemigo minen nuestra mente y corazón. No permitamos que sentimientos negativos y de desánimo contaminen nuestra actitud positiva y fe en el Señor.

Él es poderoso, ¿qué temer, qué dudar?

Cuando sientas que salir corriendo es la respuesta a lo que enfrentas, corre, corre muy rápido pero a ¡los brazos del Señor!

¡¡Hoy, corrí con ímpetu a los brazos del Señor y su ternura me ha abrazado!!

¡Te Amo Señor!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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Que la indeferencia no contamine tu corazón

Ya se nos ha dicho en repetidas ocasiones y nos lo ha dicho Jesús también,

“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.”

Lucas 6:31

Lo más importante de estas palabras es la práctica que hacemos de ellas. ¿Aplicamos esta verdad en nuestra relación con los demás?

Exigimos respeto, pero ¿respetamos? Deseamos que se nos trate con amor y ¿es lo que damos?

Estas sabias palabras nos hablan de la convivencia, de las buenas relaciones, del amor, la amistad, la complicidad, el cariño, el afecto y la bondad y lo asemejo a este proverbio porque viene a decir lo mismo. “Si cierras tu oído al clamor del pobre, cuando clames no seras oído.”

Dios es un dios justo y misericordioso, que piensa en ti, en mí y en los demás, en cada persona que le busca, que le necesita, en cada enfermo y desalentado. Dios tiene amor para cada uno de los hombres y quiere que nosotros nos tratemos con amor los unos a los otros, que nos ayudemos y soportemos. Lamentablemente no es así y por eso estas enseñanzas, porque él quiere que pensemos en los demás, que renunciemos a nuestras comodidades para compartir con los demás, que imploremos por las necesidades de otros y que escuchemos cuando otros necesiten consuelo. Nuestro Padre quiere que seamos reflejo de su amor y misericordia.

Hoy somos consuelo de otros porque una vez fuimos consolados. Hoy somos ayuda y soporte de otros porque una vez alguien nos dio la mano. Hoy somos guía de alguien porque alguna vez anduvimos ciegos. Hoy somos luz pero una vez estuvimos en tinieblas.

Y ahora piensa en cómo te gustaría que fuesen contigo.

¿Te gustaría que te llamen y tengan en cuenta? ¿Te gustaría que te digan cuanto te quieren y te den un abrazo?¿Te gustaría que te saludaran cada mañana o te ayudaran a cargar una bolsa pesada?¿Te gustaría que te escucharan y oraran por ti? ¿Te gustaría que en mitad de la lluvia alguien te extendiera su paraguas? Entonces haz por los demás lo mismo que tú deseas para ti, porque así como tú seas, serán contigo. Reflexionemos: No esperes recibir amor si lo que das está lejos de ser ternura y amor.

Piensa en los demás, en los necesitados, en los desamparados, en las viudas, huérfanos, en los ancianos. Piensa en las personas que viven en la calle y no tienen techo donde resguardarse. En las personas presas de su libertad, en las prostitutas, en los drogadictos que siendo esclavos y prisioneros de una atadura no conocen al que tiene la llave de su libertad.

¡Di no a la indiferencia y no permitas que se contamine tu corazón! No podemos vivir un día más sin hacer algo por los demás. Caminar por la ciudad, como si nada, mientras hay gente durmiendo en la calle sin nada que comer ni que beber, cuando a nosotros nos sobra. No podemos seguir viendo las noticias y ver como son perseguidos hasta la muerte, nuestros hermanos en la fe, en Oriente y seguir viendo novelas o películas. ¡No podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás!

Ora por otros, por los enfermos y los perseguidos. Extiende tu mano al desvalido, abriga al desnudo, ayuda al anciano, da agua al sediento y consuelo al triste. Porque así como Dios nos ha amado, debemos amar a los demás.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Hace dos años….

Ha pasado el tiempo y justamente el 23 de febrero de 2013, después de muchas luchas y ataques del enemigo diciéndome que yo no podía servir al Señor con este ministerio porque no era lo suficientemente digna para hacerlo, empezó Arte y Diseño para Cristo y me propuse como objetivo servir a Dios con los talentos que él me regaló y los conocimientos que me ha permitido adquirir y aquí estoy construyendo con todos ustedes, los lectores y hermanos en la fe, este espacio que nos anima, fortalece y ayuda cada día.

Ya son dos años sirviendo al mejor de los jefes y trabajando para su gloria y honra. Para él toda mi gratitud el día de hoy porque nos ha bendecido abundantemente cada día de estos dos años. Nos ha edificado a ti y a mí, porque tú también eres parte de este ministerio. Gracias por recibir, dar y compartir de la palabra del Señor, porque este es el propósito de Arte y Diseño para Cristo. Por eso cada día me repito que el número de seguidores no es lo que importa sino que la vida de quien lee sea transformada. No somos 10.000 ni 50.000, somos los que somos: 6161 y 120,500 personas alcanzadas de forma viral a través de nuestro perfil y blog. Pero con que uno sólo de vosotros lea la palabra de Dios, mi corazón se alegra porque entonces, hemos sido dos los edificados. Y me alegro porque antes de seguir mi trabajo, siguen a Cristo, antes de seguir mi talento, honran a Dios porque quieren compartir su palabra con otros.

Mi mensaje el día de hoy es para animarte a ser valiente y pedirte que alabes a Dios con lo que tienes, no escuches las mentiras del enemigo que intentará desanimarte y se esforzará en hacerte creer que no vales, que no eres lo suficientemente merecedor de servir al Señor, como lo hizo conmigo; pero no le creas, porque Dios precisamente escogió lo más despreciable del mundo para glorificarse, así que ánimo! Honra al Señor con lo que tienes y sabes hacer: cantar, orar, alabar, escribir, ayudar, predicar, evangelizar, diezmar, enseñar, etc  y no olvides que hemos sido consolados para consolar, fortalecidos para fortalecer, bendecidos para bendecir y amados para amar.

¡Felices dos años de edificación espiritual!

Que el poder de Dios siga transformando nuestras mentes y corazón para llegar a la estatura de la medida de Cristo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡No retengas! Comparte, da a los demás y serás bienaventurado

¿De cuales eres? ¿Repartes o retienes?

Dice la Biblia que con nada vinimos y con nada nos iremos, pero mientras vivimos en la tierra somos vulnerables a aferrarnos a las cosas y apegarnos a lo que tenemos, nos volvemos egoístas y es precisamente lo que Dios no quiere que hagamos.

Nuestro Padre, nos invita cada día a soltar, a compartir, a dar de lo que tenemos, de lo que él nos ha dado y hoy es un día estupendo para empezar. No pienses, es que yo no soy rico, que puedo darle a los demás? Déjame recordarte que no sólo dinero se puede dar, no retengas ni guardes lo que Dios te ha dado para ti sólo ni para unos pocos, sino multiplica, da, da y da abundantemente, como se te ha dado,  de lo que tienes y sin esperar nada a cambio.

Tú y yo hemos recibido del Señor diferentes talentos y dones, pues empecemos por ahí, repartamos de las bendiciones con las que Dios nos ha bendecido a los más necesitados. Si hay necesidades económicas, comparte tu dinero. Si necesitan palabras de ánimo, da consuelo. Si hay tristeza, reparte alegría. Si surgue la duda, reparte fe. Si viene la enfermedad, comparte una oración. Si hay soledad, sé compañía. Si tienen hambre, comparte tu alimento. Si están en oscuridad, da luz. Si hay sed, reparte del agua de Vida, pero siempre comparte.

Si los demás te necesitan y sientes que puedes ayudar, no retengas, hazlo, no esperes más, es el momento de hacerlo ¡mañana puede ser tarde!

Es el tiempo para empezar. Piensa en la gente que te rodea, que necesitan las personas que conoces, que necesitan tus vecinos o compañeros de trabajo? Reparte tu gozo, esperanza y confianza en Dios. Háblale a los demás de Dios con tus palabra o tu forma de ser, pero hazlo, no retengas. Un día, como en la parábola de los talentos, el Señor nos preguntará que hicimos con lo que él nos dio. ¿Qué le dirás? ¿Que lo multiplicaste y compartiste o que lo escondiste?

¡Multiplica y Reparte de lo que se te ha dado!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Y qué dice Dios sobre la sexualidad?

El estreno del año se esperó y promocionó por todos lados en casi todos los idiomas después del éxito en ventas de la trilogía escrita del libro “50 sombras de grey”. Es increíble ver cómo el enemigo nos sigue engañando, pidiéndonos llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo, incitándonos al pecado por querer desvirtuar el plan y propósito de Dios. Hablar de sexo no es pecado, la Biblia habla de sexualidad, lo malo es la perversión y la maldad detrás del tema.

Para los que sabéis de qué hablo y para los que no, un pequeño resumen en términos generales. Este libro que menciono hoy, para hacer un llamado urgente a nuestro sentir como hijos de Dios, y que acumula en la actualidad innumerables ventas y ediciones impresas, cuenta la historia de un hombre adinerado y con una personalidad un poco especial que disfruta haciendo daño en la intimidad a las mujeres con las que se relaciona practicando el sadomasoquismo, un acto aberrante, como algo normal y cotidiano, involucrando a una chica que acaba de conocer y que es la protagonista del libro y la que finalmente cede ante sus pasiones carnales y narra detalladamente las escenas que experimenta con el chico. Este breve resumen lo hago apoyada en la sinopsis de la película y los comentarios del libro que en ningún caso he leído y cuya película mucho menos he visto.

Actualmente, según algunas encuestas, las mujeres adultas, muchas casadas, y las jóvenes solteras, se sienten atraídas por este tipo de prácticas porque les parece que satisfacer los deseos de un hombre es el precio por ser correspondidas. Para mí, acceder a este tipo de prácticas es un sinónimo de falta de amor en la relación de pareja, de ausencia de Dios, de inmoralidad y poco respeto por nuestro cuerpo. No olvidemos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 de Corintios 6: 18,19)

Dios nos ha hecho hermosas, nos ha provisto de un espíritu y un alma, y valemos por lo que somos no por la apariencia de nuestro cuerpo o vestido. Valemos por nuestro interior, no por las prácticas a las que estemos dispuestas a someternos ni a gusto de un hombre ni a gusto de una mujer. Somos seres hechos a imagen y semejanza de Dios, que debemos amarnos con fidelidad, ternura, pasión, entrega y respeto. Por eso Dios preparó la sexualidad para el matrimonio. Si Dios no hubiese querido que sintiéramos placer nos habría hecho insensibles, sin emociones ni sensaciones, pero no es así. Él lo único que quiere es que vivamos la sexualidad conforme a su plan.

Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,

sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. (1 Pedro 3:3-4)

Está claro que estas prácticas, como el sadomasoquismo, no dejan de estar muy lejos de lo que se critica mucho, como el maltrato a las mujeres, no dejan de ser pornografía, vejación y violencia de género.

Es malévolo y diabólico sentir placer en el dolor. Esto no es parte del plan de Dios.

Él nos creó para complementarnos el uno con el otro y ser un solo cuerpo, ser uno solo, disfrutar en pareja con respeto y ternura. Nos hizo seres sensibles y nos dio un corazón para amar. Nos dijo que nos tratáramos con respeto y que la mujer fuese para el varón y él para ella. En este aspecto, Dios no pide a nadie que se someta a nadie, antes dice al hombre, “ama a tu mujer como a ti mismo y trátala como a vaso más frágil.” ¿Por qué entonces hoy bate el récord en taquilla una película que describe el maltrato sexual de una mujer por un hombre con pasiones aberrantes?

Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.

La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.

No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. (1 de Corintios 7:2-5)

Este mensaje es un llamado a varios aspectos, teniendo en cuenta que Dios es el creador de todo. Él creó nuestro cuerpo y la sexualidad, no es un pecado tener relaciones sexuales, el pecado es hacerlo sin un compromiso, fuera del matrimonio, y más aún practicando obscenidades aberrantes.

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)

Mujer: Tu valor es inmenso, para Dios eres bella y una de sus más hermosas obras. No pongas precio a tu cuerpo y a tu vida para complacer a un hombre. Valórate, eres una princesa de Dios y quien te quiera te querrá por lo que vales y lo que eres, no por lo que luces o haces con tu cuerpo. No olvides quién eres y dónde te pondrá Dios, no te adelantes a sus planes, todo llegará en su momento porque él es perfecto.

Hombre: Tu valor como hombre, varón de Dios, es inmenso igual que tu responsabilidad. No cedas ante la tentación y el engaño de Satanás que intenta distraer tu camino con prácticas aberrantes como la pornografía, prostitución y demás. Cuida de la mujer que Dios te dio, es una sola y él quiere que la trates con ternura, fidelidad y especial atención, como un vaso frágil.

¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. (1 Corintios 6:16)

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. (1 de Pedro 3:7)

Y para ambos, es importante que sepáis que si Dios es el motor de vuestra relación, no será necesaria ninguna iniciativa extraña para que la sexualidad fluya con pasión y con normalidad.

Digamos no a estas prácticas que esclavizan y ultrajan el cuerpo y el espíritu, y digamos SÍ a una sexualidad dentro del matrimonio pero sana, fiel, con amor y libertad.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Lucha por lo que amas!

Nadie dijo que sería fácil, nadie dijo que convivir con otra persona fuese sencillo. Desde el principio hemos visto que para el hombre y la mujer no ha sido fácil compartir. A cada uno, Dios le dio un rol y una función en la relación, pero en medio de todo apareció la serpiente. ¿Te acuerdas? La serpiente vino para incordiar, dividir y causar problemas.

Lo hizo con Adán y Eva y lo sigue haciendo hasta nuestros días. El diablo que en ese entonces se hizo pasar sutilmente por una serpiente vino a engañar maliciosamente a Eva; quien prestó atención y fue presa fácil de su engaño.

Hoy, mientras escribo este texto oro por las parejas que están recién casadas, por las parejas que llevan años juntos, por las parejas que han decidido dar ese paso firme de amor delante de Dios y pronto se casaran y también por los que aún siendo solteros se preparan para encontrar su pareja idónea. Por todos oro, por mí y por mi marido también, porque ellos y nosotras, somos vulnerables a los ataques del enemigo que constantemente intenta separarnos y destruir nuestro vínculo de amor y de cariño que una vez prometimos delante de Dios.

No es fácil pero no olvidemos que hay una fuerza extremadamente superior a nuestras fuerzas que nos anima a seguir y a luchar por lo que amamos. Una fuerza que nos ayuda a dejar a un lado el orgullo, la altivez, la venganza, la prepotencia, la mentira y nos convence para derrotar todo lo malo con amor, respeto, cariño, humildad, ternura, paciencia y todas las bondades del espíritu que nos ha concedido Dios.

El enemigo se sigue esforzando para destruir la familia que es el vinculo perfecto para el que Dios creó al hombre y a la mujer. Dios nos creó para estar juntos y luchar en compañía, no por separado. Si Dios nos creó en pareja ¿por qué muchos luchan hasta terminar solos y sumidos en la tristeza?

Dios tiene un plan perfecto y su plan consistía en dos, no en un ser autosuficiente e independiente que hiciera a capricho sus deseos. Dios quería que aprendiéramos a amar, a relacionarnos, a perdonar, a proteger, a aprender de los errores, a levantarnos y a continuar. Esto no significa que no pueda haber personas que estando solas puedan vivir, hacer sus vidas y ser felices, pero hablamos de algo que va más allá de la compañía. Dios no nos creó en pareja para no estar solos unicamente, sino para estar completos.

Por eso hoy, aprovechando que en muchas partes se celebra el día del amor y la amistad, te animo a luchar por tu conyugue que también es tu amigo, pareja y hermano. A luchar por ese vínculo y equipo que un día decidiste formar junto a él o ella y del que Dios te ha dado la responsabilidad de cuidar.

Ora por tu matrimonio, por tu hogar, por tu pareja, ora por él o por ella, para que el Señor le haga un ser conforme a su voluntad y para que juntos puedan seguir caminando de la mano y enfrentar con su ayuda cada prueba o dificultad que la vida presente a su paso.

No permitas que el enemigo te engañe ¡Lucha por lo que amas!

 

Trabajando para el mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¿Qué pasará mañana?

Dicen que el día 14 de febrero se celebra el día del amor y la amistad y ¿por qué celebrar únicamente un día el amor cuando el amor se puede celebrar todos los días? Realmente son celebraciones con más interés comercial y económico que otra cosa, porque a parte del día 14 de febrero existen 320 días por llegar este año para celebrar el amor y compartir con los seres queridos y los amigos.

Cada día es perfecto para recordarle a quién amamos cuánto le amamos y quizá esta celebración sea la oportunidad para hacer algo diferente y amar a nuestros enemigos, a los que están lejos de nosotros y de los que apenas tenemos noticias porque nos separa un muro enorme de orgullo y rencor.

Si recordamos las palabras y el ejemplo de Jesús, vemos claramente que el Señor nos envío a amar a los demás todos los días de nuestra vida porque no tiene sentido demostrar el amor un sólo día y olvidarlo el resto del tiempo. Las cosas cambian cuando leemos que él nos invitó a amar precisamente a los que no nos aman, a los que no nos quieren, a los que no nos soportan, a los que daño nos hacen y nuestro mal desean ¿Tiene algún sentido amar a estas personas? Parece una actitud masoquista, pero no lo es, es una actitud de grandeza, humildad y obediencia.

El más grande ejemplo de este amor es el amor de Dios, que amó al mundo, cuando aún nadie en el mundo le amaba ni le conocía.

Todo lo entregó y lo dio por amor. A ti y a mí nos amó desde el principio y eternamente, aún a pesar de nuestros innumerables errores. A él no le importó nuestra falta, nuestro pecado, nuestra necedad y terquedad, antes tuvo misericordia y nos atrajo a él con ternura y mucha paciencia.

Siempre digo que si el amor de Dios dependiera de su paciencia ya se la habríamos agotado porque se requiere de muchísima paciencia para amar al hombre. Es por su gracia y amor que su misericordia se ha extendido y ha borrado nuestro pasado para recibirnos y aceptarnos.

Por eso hoy, un día antes de la celebración del día del amor y la amistad, te invito a vivir cada día valorando estos vínculos que Dios te ha concedido en la vida. Ora por tu pareja, familia y amigos y da gracias por ello. Díselo a cada uno personalmente y no esperes un año para recordarles cuanto les amas y ser especial con ellos.

Teniendo en cuenta que todos lo días son especiales para transmitir nuestro amor a los demás, te propongo un ejercicio que nos servirá para dos cosas, para amar y perdonar. Piensa en aquellos que necesitan tu amor y aceptación y primero recuerda lo que Jesucristo hizo por ti.

¡Perdona y olvida lo ocurrido! Suelta el pasado y ora por aquel o aquellos que permanecen al otro lado del muro y que Dios te pide que ames.

Porque él dijo que les amaramos y para que nos quede más claro, leamos Lucas 6:27-37 En estos versículos Jesús nos habla del amor a nuestros enemigos.

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Lucas 6:27-37

Vive cada día para amar porque así lo quiere Dios y amar a los demás te dará libertad y alegría.

¿De qué nos sirve amar a Dios y odiar a los demás?

¿De qué sirve creer que estamos en la luz y aborrecer a los demás?

El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.

1 de Juan 2:9

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

1 de Juan 4:20

Piensa en ese amigo al que dejaste de hablar, aquel a quien no volviste a saludar, aquel a quien no tienes paciencia y recuerda lo que Dios hizo por ti. ¡Es el momento de amar de verdad!

¡Feliz día del amor hoy, mañana y todos los días! Porque si sólo amas hoy, ¿qué pasará mañana y pasado mañana?

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Nadie nos arrebatará de su mano!

¡Él lo prometió y lo cumplirá! Nuestro Dios es justo y misericordioso.

El pastor cuida de sus ovejas y no deja que se pierdan, las proteje de todo lo malo constantemente y las trae por caminos donde pueden andar, así nos trata nuestro Padre Celestial, nos considera sus hijos y quiere protegernos y cuidarnos en todo momento. Por eso nos ha llamado y cuando hemos escuchado su llamado y hemos entendido su voz, nos ha concedido un gran regalo, nos ha dado Vida Eterna, es decir, Vida para siempre y lo mejor de todo, a su lado. Vida Eterna junto a él, sin perecer, sin morir, sin dolor. Será una Vida sin muerte ni miedo, porque nadie nos podrá arrebatar de su mano jamás!

¿No es esto lo más bello que has oído en tu vida? Para mí si. Dios no me soltará ni me dejará un instante, pero a ti tampoco porque en él has creído. Él será tu escudo en la batalla y tu refugio en la tormenta, él te librará del lazo del cazador y te guardará bajo sus alas. Irá delante de ti siempre y como torre fuerte te defenderá, será tu fortaleza en la tribulación y la alegría en la adversidad.

Aférrate a esta verdad y sigue confiando porque lo que él ha prometido lo hará y nadie podrá apartarte de su lado.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Vivimos el tiempo del que habló el Señor

Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
– Mateo 24:12 –

No parece alarmarnos ni aturdirnos, pocos se quejan y muchos siguen el ritmo agitado de sus vidas mientras otros sufren. Y me encuentro diseñando por segunda vez el mismo texto bíblico y entiendo que lo hago porque es urgente que entendamos que apartados de Dios nada irá bien pero si en cambio volvemos nuestros ojos al Señor él sanará nuestra tierra, que hoy gime de dolor.

Jesucristo dijo que llegaría este tiempo y lo que vivimos no puede ser más similar a sus palabras.

Frente a nuestros ojos tenemos un tiempo frío y falto de amor, respeto y humanidad. Nada nos conmueve. Nuestra especie está en decadencia. Secuestros, Torturas, Desapariciones forzosas, Violación de Niños, Maltrato Animal, Sed de Venganza, Armas nucleares y biológicas, Ideologías radicales, Prostitución, Racismo, Mafias, Abortos, Narcotráfico, Manipulación política,  Muertes sin sentido a sangre fría pululando en los medios a cualquier hora del día y por todos lados. ¿Qué más tiene que pasar?¿Qué será lo siguiente? ¿De qué forma se podrá sensibilizar nuestro corazón?

Ya lo dijo Jesús: se multiplicará la maldad y se enfriará el amor. Mientras escribo estas líneas me encuentro en una dicotomía social irónica. Mientras muchos se preparan para celebrar el día de “San Valentin” o día del amor y la amistad, otros huyen, sufren, se esconden y lloran. Muchos viven aterrados del mundo que nos acontece por estos días y sin embargo otros continúan distraídos  intentando parecer que no se enteran, invirtiendo su tiempo en distracciones y efímeros placeres.

Dios nos dijo que no sería fácil, nos advirtió quien era el enemigo en este juego llamado vida y nos dijo cual sería el final de la historia. Y tú y yo, somos parte de este suceso desde que se abrieron nuestros ojos en la tierra, inclusive antes de conocer al Señor y su plan de salvación.

Y ante el panorama tenemos la tarea de repartir amor, pero no por san valentin, sino porque la gente necesita que su corazón de piedra sea sensibilizado y transformado en un corazón sensible; cosa que sólo puede hacer el Espiritu Santo, pero nuestra es la tarea de sembrar, de lo demás se encargará él, sin duda. Ante la sociedad que nos ha tocado vivir no podemos permanecer inertes y en silencio. Debemos doblar las rodillas y orar, interceder, clamar por los que sufren, por las victimas inocentes, por ti y por mi que sin vivir en una guerra física cada día enfrentamos una guerra espiritual en la que jugamos por la paz de nuestra alma.

Participa en el cambio! Lucha, Ora! No te detengas. Mientras nosotros pensamos qué hacer, el enemigo siembra en el corazón del hombre más maldad. Es el tiempo de actuar y la mejor forma de hacerlo es siendo parte de la diferencia. Has que los demás vean la luz que emana tu corazón para que quieran conocer la causa.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Dios, el mejor consuelo de nuestro corazón

He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

 Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.

Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra.

Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

(Isaías 12:2-6)

Como un padre se compadece de sus hijos, se compadece Jehová de los que le temen (Salmos 103:13). Así como nuestros padres han perdonado una y otra vez las travesuras que hicimos de niños, así es Dios, él nos perdona y olvida nuestro error porque nos ama. Nos consuela en medio del dolor y aparta de nosotros su indignación y enojo, porque así como un padre se enfada con un hijo cuando éste le desobedece, así se enfada el Señor cuando nosotros, desobedecemos y no hacemos su voluntad. Dios no es un dios gruñón ni malhumorado. Él es un rey de oportunidades y misericordias. Un rey que extiende su bondad por amor y gracia.

Y un día, puede ser hoy, tú y yo diremos que maravillosas y grandes son sus obras. Diremos que su obra y plan de redención para los hombres son magníficos y superan nuestra razón. Que él es nuestra esperanza y por él nuestra alma canta y se alegra en sus promesas que son verdad y hechos.

Canta, alaba, clama, da gracias al Santo de Israel que se ha manifestado a tu vida de forma maravillosa.

Piensa un momento en qué momentos has visto la intervención del Señor en tu vida.

¿Te has sentido triste y desanimado?

¿Has perdido la esperanza?

¿No encuentras salida?

Cualquier cosa que tengas que enfrentar en estos momentos será ínfima si confías en el poder de Dios y pones en sus manos tu situación. Suelta lo que no puedes cambiar, deja que sea él quien te ayude y lo haga por ti, porque es él quien tiene el poder de hacer posible lo imposible. Deja que su consuelo calme tu corazón, pide al Señor que ponga nuevos y buenos pensamientos en tu mente y que toda tristeza sea pasado en tu vida porque en él está tu esperanza y confianza. Pero no lo leas simplemente, dilo!

 Di en voz alta que tu confianza es Dios y que su consuelo calmará la angustia de tu corazón y por fe será hecho. Recibe sanidad en tu alma en el ¡nombre de Jesús!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

¡Alegres! porque en él hemos confiado

La alegría es la consecuencia y efecto de algo que emociona o despierta nuestra admiración.

Dios es el único ser, digno de nuestra alegría y gozo perpetuo porque maravillas y grandezas ha hecho en nuestra vida y en consecuencia damos gracias; y es la gratitud la que nos impulsa a estar alegres y gozosos.

¿Qué te hace estar alegre el día de hoy?

Hay quienes se alegran porque tienen cosas. Hay quienes se alegran porque han encontrado algo que habían perdido, otros se alegran porque esperan la promesa de un futuro o la realización de un sueño. Y tú y yo ¿por qué nos alegramos?

Yo, me alegro porque he creído y depositado mi confianza en un Dios poderoso e invencible que me defiende y no me desampara, en un Dios justo y misericordioso que me permite ser lo que soy hoy y que ha sacado mis pies del lodo cenagoso innumerables veces.

Yo, me gozo porque él es mi fuerza, mi bastón y mi soporte. Y como digo muchas veces, lo que Dios me ha dado nadie más me lo dará, entonces por encima de él nadie!

Que el Señor nos conceda cada día un corazón grato y alegre que recuerde sus infinitas bondades y misericordia sin limites. Que nada sea más grande que nuestra felicidad y alegría. Que nuestra actitud sea firme todos los días y nuestra confianza en el Señor permanente. Que nada nos arrebate el gozo de nuestra salvación en Jesucristo.

Si hay un motivo que hoy pretenda robar tu alegría, resístelo!

Si hay una razón que te robe el gozo del Señor, apártala!

Si viene a tu vida la tristeza no te desanimes, confía en él

porque extenderá su brazo por ti y no te dejará.

Alegrémonos juntos porque él bendecirá al justo y como con un escudo lo rodeará de su favor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.