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Reciba Dios toda nuestra alabanza, porque todo lo hizo perfecto.

Reciba Dios toda nuestra alabanza, porque todo lo hizo perfecto.

La perfección de su obra habla por sí sola y nos muestra la majestad y poder de Dios.
Es tiempo de alabar, tiempo de reconocer su grandeza y exaltar su obra.
La naturaleza, el amanecer, atardecer y las estrellas de la noche nos cuentan la hermosura de su creación. Dios cuidó cada detalle para que fuese perfecto y para que lo disfrutáramos tú y yo.

Detengámonos un momento y observemos a nuestro alrededor la belleza y encanto de la mañana, de la puesta de sol, del canto de los pájaros, la perfección de una nuez y una flor. Él pulió con esmero cada pétalo, y cada cosa que reposa y habita la tierra fue creada con un propósito divino, para que simplemente fuese hermoso y lo disfrutáramos; pero no lo hacemos, antes, descuidamos y desatendemos la naturaleza. No valoramos ni apreciamos el regalo del Señor.

No valoremos las maravillas que Dios ha preparado para nosotros una vez al año o cuando un desastre natural acaba con todo. Valorémoslas ahora, estamos a tiempo de visitar un parque, recorrer un río, hacer un picnic en el campo, disfrutar del canto de las aves y una puesta de sol en familia.

Aún estamos a tiempo, déjate maravillar y encantar por la creación del mejor arquitecto que en todo pensó y todo lo hizo bien para darnos lo mejor, porque nos ama. Es momento de aplaudir y alabar la obra maestra de Dios, de la que tú y yo somos parte.

Hoy empieza julio, un nuevo mes gracias a él.
Que cada día nos detengamos a valorar y cuidar lo que él nos regaló.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Que el gozo de su salvación gobierne tu vida

Que el gozo de su salvación gobierne tu vida

Es hermoso leer estas palabras, especialmente en momentos de angustia, preocupación, estrés e intranquilidad. Son alivio y agua fresca para nuestra alma en todo tiempo.

David oró a Dios este salmo después de pecar y pidió al Señor que no apartara su espíritu de él. Le pidió intensamente que regresara la alegría de haber sido salvo por amor y gracia y suplicó al Señor que espíritu noble le sustentara. Si leemos el salmo 51 vemos en las palabras de David una profunda necesidad de Dios, un anhelo de perdón y un auténtico acercamiento al Señor con arrepentimiento de corazón y deseo de cambio.

¿Qué pedirías a Dios el día de hoy? ¿qué desearías cambiar de tu carácter para ser más como él quiere que seas? A veces, oramos y pedimos únicamente cosas materiales y enfocamos nuestras oraciones en deseos y anhelos humanos, pero Dios desea que volvamos a él nuestros ojos y corazones con arrepentimiento y total dependencia. ¿Cuáles son tus más grandes anhelos espirituales? ¿qué dones y talentos deseas poner al servicio del Señor? Ora por ellos. Él te guiará y pondrá en el lugar indicado.

Esta semana empezamos un nuevo mes, es la oportunidad de reconocer, como hizo el Rey David, todas nuestras faltas, errores y pecados. Las cosas que sabemos que no hicimos bien y las cosas que nos apartaron del Señor en las últimas semanas. Clamemos al cielo y pidamos a Dios que nos conceda la dicha de saber que gracias a su amor somos salvos y que la nobleza de su espíritu sea con nosotros.

Bendiciones y Feliz semana.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Dios sigue trabajando en ti para que alcances la estatura perfecta.

El proceso de pulido y acabado, duele.

Al ver esta imagen en la que un corazón de madera ha sido sometido a un proceso de pulido y talla y del que aún quedan sobre la mesa restos de la madera sobrante, pienso en ti y en mí, porque el mismo proceso de pulido hace Dios con nosotros hasta dejarnos limpios de asperezas y aristas que impiden ver el interior de nuestro corazón, transformado por el amor de Cristo.

 

Cuando conocimos a Dios vivíamos lejanos y desconocíamos su grandeza y majestad, tan sólo lo habíamos escuchado. Hoy, nuestra vida no es diferente que antes. Seguimos teniendo problemas y enfermando de vez en cuando. Ser cristiano y seguir a Jesús no nos hace inmunes al dolor y al sufrimiento, a los problemas y las enfermedades, pero a pesar de seguir siendo vulnerables a estas cosas, con él todo es más fácil y nuestra vida adquiere sentido porque ante las adversidades y problemas salimos triunfantes y vencedores en su nombre.

La invitación de Dios el día de hoy es dejarnos pulir con ternura y amor como sólo él puede hacerlo. Una lija pule y afina desgastando la superficie que roza. Un cincel levanta con fuerza capas del material que talla y la mano de Dios acaricia con ternura el corazón del hombre para hacerlo más noble, a la imagen de Cristo.

Déjate pulir por quien te creó, como la lija o el cincel él no te hará daño sino que en cada etapa del proceso de pulido te hará mejor persona, mejor ser humano, mejor testimonio de su gracia y piedad.

Dios no se ha arrepentido de ti ni de mí, antes ha tenido de nosotros misericordia y nos ha amado, por eso sigue trabajando con nosotros para que alcancemos la medida de la estatura de Cristo y seamos hombres y mujeres reflejos de su amor.

Digamos hoy a viva voz:

“Señor, aquí me tienes, púleme, tállame y hazme más como Jesús”.

Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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No quedó ninguna deuda pendiente.

No quedó ninguna deuda pendiente.

¿Tienes deudas? ¿Le debes algo a alguien? ¿Conoces esa angustia y preocupación que se siente cuando llegan los recibos del banco y no hay suficiente dinero para pagar?

Imaginemos que hay una deuda tan grande que no es posible pagarla. ¿Qué hacemos?
Así era la deuda que tú y yo teníamos con Dios, fallamos y el pecado nos separó y apartó de su gracia y favor, pero en su infinita gracia, ya sabes lo que hizo por amor. Entregó a su hijo y la deuda se saldó.

Ya no hay deudas pendientes, todo quedó al corriente, y gracias a la sangre de Jesús y al sacrificio en la cruz nosotros hemos sido justificados delante de Dios. Él murió para pagar esa deuda impagable que mencionaba antes.

Además de hermoso, esto es realmente fascinante, porque hoy, aunque sigamos fallando y cometiendo errores, cosa que Dios conoce y ve, no hay facturas pendientes, no hay condenación para los que caminamos con él, hemos creído y aceptado su salvación.

Celebremos que le pertenecemos a Cristo y que nada nos apartará de su amor.
Gocémonos en esta verdad verdadera. Somos suyos y ya no hay condenación para nosotros porque él nos redimió y salvó para siempre en la cruz. Dios no nos salvó y perdonó en Jesús, sólo por unos minutos, días, algunos meses o años. Él nos perdonó una vez y para siempre.

Disfruta el gran privilegio de ser hijo de Dios y de tener al día tus deudas por su gracia e infinita misericordia. No olvides que no quedó ninguna deuda pendiente.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Demoliendo y derribando mentiras y sutiles engaños.

Demoliendo y derribando mentiras y sutiles engaños.

Hoy, el Señor nos invita a derribar, a destruir, a quitar de una vez por todas todo lo que nos impide gozar de su amor y gracia. Todo eso que nos acompaña y que permanece porque seguimos creyendo al enemigo y le damos una importancia inmerecida, temiendo.

Alguna vez leí que temer es tener fe en el enemigo, es creer que es capaz de destruir y vencernos. Pero el miedo es otra de sus mentiras. Por encima de Dios no hay nadie y su poder es insuperable. Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?

Levántate, sacude el polvo de tus pies y di en voz alta al enemigo y su ejército de huestes espirituales:

Me niego a ser desanimado(a), me niego a ser desalentado(a).
Me niego a creer tu engaño y mentiras.
Me niego a estar triste y dejar que mi mente sea un pozo de mentiras y barbaridades.
Me niego a callar y seguir escuchando tu voz acusadora.

Yo sé quién soy y lo que no soy ahora que Jesucristo me ha restaurado y me ha dado vida nueva.
Yo sé en quién he creído y en quién he puesto mi confianza. Sé que él pelea por mí y tomo mi armadura para defenderme de cada ataque, de cada dardo de fuego que me lanzas.

No soy culpable, en Cristo Jesús soy inocente.
No soy pecador, él me ha perdonado.
No soy una basura ni un ser indigno, para él soy hermoso(a)
No soy eso que me quieres hacer creer.
Soy nueva criatura, soy hijo(a) de Dios, soy acepto(a), adoptado(a), heredero(a) y embajador(a) de su reino.

Así que hoy, revestidos de Cristo, nos levantamos y derribamos todo argumento que se opone contra Dios y su verdad y declaramos en el nombre de Jesús que todas las mentiras, engaños, fortalezas mentales y muros son derribados. Somos libres y gozaremos de una mente sana, limpia y llena de nuevos propósitos, porque él nos guiará y nos hará fuertes.

Celebra que hoy las murallas se caen y hay liberación en tu vida.
Libertad en tu alma, en tu mente y en tu corazón.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¡Eres el blanco de sus dardos!

¡Eres el blanco de sus dardos!

¿Alguna vez te dijeron que eras parte de una guerra declarada?
¿Alguien te dijo cuándo decidiste servir y amar a Dios, que ser cristiano y creyente era una lucha diaria? Seguramente, al igual que a mí, nadie te advirtió nada, pero al final no es necesario porque a su lado y con él, somos vencedores y nada nos hará daño. Sin embargo, déjame decirte, si no lo sabías, que hay una guerra declarada para ti y para mí desde el día en que dijimos a Dios que le amábamos y queríamos obedecerle y dejar atrás el pecado.

No es tan fácil como parece. Desde ese día, el enemigo se esfuerza más que antes en tentarnos, ofrecernos el pecado y la oportunidad de fallar a Dios cada día, con el fin de alejarnos y apartarnos de él y sus caminos. Pero, sabiendo que esto ocurriría, el Señor nos advierte que debemos andar con cuidado, atentos, vigilantes y en sobriedad; en completa paz y tranquilidad, confiando en él y poniendo en sus manos nuestras angustias y preocupaciones, porque él tiene todo bajo control y peleará por nosotros.

Lo más importante de esta guerra es que ya está ganada. Somos vencedores sin haber movido un dedo, porque él nos amó y entregó a su hijo para salvarnos y ser él el blanco una vez para siempre. En Jesucristo, tú y yo somos más que salvos, somos vencedores y libres.

Sin embargo, el enemigo sigue al acecho y anda por ahí, como describe la Biblia, como león rugiente buscando a quién devorar. No seamos presa fácil para el enemigo, “no demos papaya” como se dice en Colombia, mi tierra. No demos oportunidad al diablo de hallarnos desprevenidos y distraídos, sin armadura, sin fuerza y de vacaciones o paseo, lejos de Dios. Tú y yo estamos muertos espiritualmente y hemos sido resucitados con Cristo y su espíritu vive en nosotros, así que no nos bajemos de la cruz para ir de paseo y pisemos caminos que conducen al pecado y nos alejan de Dios. No demos oportunidad al enemigo.

Toma cada día tu armadura y sigue luchando. No es fácil, el mismo Jesús dijo que tendríamos aflicción pero que confiáramos en él porque había vencido al mundo. Entonces, ¿qué temer? Nada será mayor que su poder y él nos defenderá siempre. No temas, sigue adelante y con firmeza y sobriedad, vigila, permanece atento y no dejes de orar. El enemigo seguirá rondado, pero nada podrá tocarte porque en el Todopoderoso has puesto tu confianza.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Sé para ellos, más que un héroe!

Sé para ellos, más que un héroe!

Hoy se celebra el día de Padre en varios lugares y es la oportunidad de reconocer el trabajo, esfuerzo y valor de los hombres desempeñando el papel de instructores de vida, de guías para sus hijos, de esposos y cabezas de hogar.

Dios encomendó al hombre una labor más que importante, le dio la responsabilidad de un hogar, de una familia, de una esposa y una descendencia. No es un reconocimiento machista, es un mensaje conforme al propósito de Dios. A él, como a Adán, será a quién Dios pregunte un día, ¿qué hiciste con tu familia, con tu mujer y con tus hijos? Al hombre le fue asignada la tarea de transmitir de generación en generación el temor a Dios, los valores y el respeto. Es una ardua, hermosa e incomparable tarea, lo sé por mi padre y mi hermano, que se esfuerzan cada día por ser el mejor ejemplo para sus hijos, aunque sean niños o se hagan mayores.

A todos esos admirables hombres les deseamos en su día bendiciones de los cielos, sabiduría, comprensión, respeto, tolerancia, paciencia para con sus hijos y esposas. Que sepan discernir los tiempos y escoger prioridades. Que Dios sea el centro de sus vidas para reflejar donde vayan, el carácter de Cristo, el carácter de un verdadero varón de Dios.

No es más varón quien más grita, ni quien más sueldo gana. No es más varón quien satisface a su familia con lujos a cambio de trabajo. No es más varón quien castiga o maltrata. No es más varón quien es infiel o suple sus vacíos con vicios y diversiones fuera de casa. Es varón quien reconoce que necesita de Dios para ser fuerte y dirigir su hogar, es un verdadero varón quien invoca el nombre del Señor como líder de hogar para instruir a sus hijos y con su actitud y carácter ser el mejor ejemplo para sus hijos. Es un verdadero varón quien respeta, ama y cuida a su esposa. Quien se guarda fiel para su mujer y sus hijos luchando y trabajando para salir adelante.

¡Sé para ellos, más que un héroe!

Para todos los verdaderos varones y padres en su día, ¡Felicidades!
La vida no es igual sin hombres como ustedes.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Orando por Colombia.

Orando por Colombia.

“Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican;
si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia”.
Salmo 127:1

Hoy, son las elecciones presidenciales en Colombia, el país donde nací, y aunque vivo lejos hace 8 años, aún me siento responsable, y quiero seguir estándolo, de seguir orando por sus habitantes, líderes y gobernantes.

Lo mínimo que podía hacer hoy era esto. Pedir una oración por Colombia, para que Dios perdone a esta nación, para que Dios olvide las ansias de poder que han sumido al país en una guerra hace más de 50 años y que se traduce en dolor, tragedia y desesperanza.

Oremos para que la mano de Dios gobierne en los corazones de todos los ciudadanos de este hermoso país de Latinoamérica. Para que él aparte de Colombia la maldad, el desánimo, la violencia y la guerra de la que muchos somos víctimas, de alguna u otra manera. Hoy, somos muchos colombianos en el extranjero por muchos motivos pero lejos de nuestra tierra, lo único que podemos hacer es pedirle a Dios que ayude a los líderes y gobernantes a gobernar con cordura, sabiduría e inteligencia. Que Dios les aparte del soborno y la malicia. Que les dé un corazón nuevo, un corazón que le busque y ame para que haya sanidad en nuestra tierra.

Ora por Colombia y aprovecha la coyuntura para orar también por tu país. Ora por sus líderes
para que vuelvan sus ojos al cielo y les sea dada sabiduría. Que reciban del Dios Eterno, inteligencia, sensatez, prudencia y entendimiento para gobernar. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¿Cómo no creer en Dios?

¿Cómo no creer en Dios?

Al despertar esta mañana, ¿contemplaste el amanecer? ¿Escuchaste el trinar de los pájaros?, ¿sentiste el viento al abrir las ventanas? ¿De qué forma percibiste la obra de Dios el día de hoy? El simple hecho de ver, caminar y hablar es, en sí mismo, una maravilla.

Parecen muchas preguntas pero son necesarias para recordar y confirmar que nuestro Dios es poderoso y maravilloso. Un maestro perfecto de la creación. El mejor diseñador y arquitecto es él y nos ha dado el privilegio de disfrutar de su obra.

El hotel Burj Al Arab situado en Dubai, exactamente en las costas del golfo pérsico, es considerado un hotel de seis estrellas por ser el más lujoso del mundo pero, frecuentemente, es descrito como «El único hotel de siete estrellas en el mundo”. ¿Por qué? Porque su construcción fue un éxito de la ingeniería y sus acabados cuidados al mínimo detalle. Para la mega obra, que tardó 5 años en ser construida, fue necesario crear una isla artificial y comunicarla con tierra firme a través de una calle. Si buscas imágenes te sorprenderá el lujo, el detalle y la excelente calidad que le otorgan el único título de hotel de 7 estrellas, el mejor del mundo. Ya te imaginarás el precio de una habitación en este hotel.

Entonces, ¿de qué forma merece ser calificada la mega obra de Dios, si a ello le sumamos que podemos disfrutarla gratis? Cada detalle que nos rodea lo ha cuidado con suma atención. Cuando hice esta foto en un viaje a un pueblo cercano de casa con mi marido, nos detuvimos atraídos por la majestuosidad y la viveza del color de esta flor y apreciamos la perfección de cada uno de sus pétalos. Los diferentes matices reflejan la maravilla de esta flor, creada por alguien igual que ella, perfecto. El contraste del centro amarillo por los estambres, que son los generadores de los granos de polen y que, más tarde, serán polinizados por los insectos, es otra maravilla de la creación.

Analizando este mínimo detalle de la naturaleza podemos ver la grandeza y poder del Señor. Si no te habías dado cuenta, a tu alrededor tienes un planeta de 10 estrellas totalmente a tu disposición y totalmente gratis todas las noches y días del año. Si no te detienes un instante para respirar y apreciar el encanto de lo que te rodea, no lo disfrutarás. Si no nos detenemos a analizar y contemplar su obra cada día, viviremos, pero pasará desapercibido el lugar que habitamos y que es maravilloso.

Disfruta y esfuérzate en apreciar lo que parece simple pero realmente es perfecto. Y realiza este pequeño ejercicio.

¿Amanece?, aprecia el canto de las aves, la majestuosidad del brillo del sol, la calidez de su calor, la semilla que germinó en tu jardín, el mensaje implícito que hay en las nueces que te tomas al desayuno. Maravíllate por el hecho de poder ver, hablar, escuchar y caminar.

¿Anochece? Déjate encantar por el viento de la tarde, las primeras estrellas que se asoman en el firmamento, el canto de las chicharras o el brillo de las luciérnagas. Aprecia el silencio de la noche, valora que puedes regresar a casa y ver, sentir sueño y poder descansar, porque todo hace parte de su obra.

Y de pregunta en pregunta, llegamos a ésta ¿Cómo no creer en Dios?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Él te conoce, los demás lo imaginan.

Él te conoce, los demás te imaginan.

¿Enfrentado a prejuicios, dudas, malas ideas y conceptos errados?
Jesucristo fue el primero. Jesucristo fue juzgado injustamente sin motivos ni razones.

Tú y yo vivimos en un mundo que no conoce a Dios. Que afanado por encontrar la paz y recibirla a todo precio, sin volver los ojos al cielo y confiar en Él, engaña, traiciona, juzga, señala, acusa, critica y condena a otros sin razón.

Hace pocos días, alguien me decía: pero, ¿y qué dirán? A lo que yo respondí. ¿Y qué puede ser lo peor que digan? ¿Nos importa o debería afectar lo que digan los demás de nosotros? Realmente lo que nos importa, interesa y motiva es lo que piensa Dios. Si pensamos de esta manera, pasarán dos cosas. Una, nos esforzaremos en agradar a Dios porque nos importa lo que él piensa y haremos lo que sea, inclusive renunciar a nosotros mismos y llevar nuestra cruz cada día, porque queremos ser hallados en gracia delante de sus ojos.

Y dos, será que dejará de importarnos y preocuparnos lo que opinen los demás. No nos importarán las mentiras ni las críticas destructivas, no nos importará el maltrato psicológico de muchas palabras hirientes, no nos harán daño las miradas de condena de los demás. Lo que nos importa es que hay unos ojos que nos miran con amor todos los días y unos brazos que permanecen abiertos para consolarnos y protegernos.

Recuerda que lo que los demás dicen, hablan, murmuran, piensan y dicen, son opiniones pero no es la verdad. Nada ni nadie te define, solamente Dios. Solamente la verdad y la verdad dice que tú eres: Amado, hijo de Dios, acepto, agradable, hermoso, inocente, sin culpa, limpio, santo, inclusive santo. Dios te considera todo esto a través de su hijo, quien siendo realmente inocente, ocupó nuestro lugar y subió a la cruz para condonar nuestra deuda.

¿No es hermoso que alguien nos ame a pesar de todos nuestros errores, a pesar de nuestros fallos, a pesar de nuestra necedad? ¿No es hermoso que alguien quiera abrazarnos y protegernos todos los días aún cuando somos desobedientes y tercos? Ignora las críticas siempre que sean dañinas y atiende las que antes de ser críticas sean consejos para ayudarte a mejorar y déjate amar por Dios. Él sí te conoce, los demás sólo lo imaginan.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¿Sabes para qué sirve tu corazón, además de latir?

¿Sabes para qué sirve tu corazón, además de latir?

Tú y yo tenemos un corazón que se encarga de bombear sangre a nuestro cuerpo y gracias a la función de éste órgano podemos vivir. Pero además de hacernos perfectos, Dios nos dio sentimientos y emociones, nos regaló un corazón, como dice su palabra, para que le amáramos y le conociéramos. ¿Sabías que la función de nuestro corazón supera los criterios vitales? Es la herramienta para acercarnos y conocer a Dios. Con nuestro corazón podemos sentir, transmitir y dar vida a emociones y sensaciones, todo está interconectado. Él creó todo con un propósito y la función de nuestro corazón además de latir es acercarnos a él, sensibilizarnos, enternecernos y permitirnos ver con claridad que él está con nosotros.

¿Hace cuánto tiempo conoces a Dios? Lee bien la pregunta, no es hace cuánto tiempo has oído hablar de él, no! La pregunta es, ¿hace cuánto tiempo confías y esperas en él? ¿Desde cuando te acercas, le escuchas y hablas con él? Hay personas que conocen a Dios desde niños, que han experimentado una relación estrecha con él desde su infancia. Otros en la adolescencia y otros, como yo, en la edad adulta. Pero aunque las circunstancias de origen sean diversas, todos hemos conocido de Dios su amor, perdón, grandeza y bondad. Él nos ha protegido a todos, nos ha provisto de lo necesario, nos ha contestado nuestras oraciones, nos ha animado, nos ha consolado y su mano sigue abierta para sacar nuestros pies del lado cenagoso. Su amor no cambia, es el mismo ayer, hoy y siempre. Su amor es eterno y de esa manera nos ha amado.

En una relación intervienen dos y en la relación con Dios, estás tú y el Señor. De ti depende que la relación crezca y se alimente, porque Dios ya ha hecho su parte. Él te ama desde antes de que nacieras y le conocieras, él ha olvidado tus errores, ha dejado atrás lo que pasó y te ve como un nuevo ser. Dios te habla cuando tú estás dispuesto a tener una cita con él, te escucha cuando quieres hablar. Dios nunca está ocupado para no atenderte ni enfadado para no perdonarte.

Desde que le conociste y le recibiste en tu corazón, tú eres su pueblo así como él es tu Dios. Esto es una relación de verdad, un lazo estrecho que se ha establecido entre tú y el Señor. Entonces cuida tu relación con él.

Ahora que sabes para que sirve tu corazón puedes acercarte a Dios y en la medida que crezca tu relación con él, conocerás y entenderás su palabra, sus promesas, su plan y propósito para tu vida.
Tienes corazón, no permitas que sólo bombee y cumpla una labor humana y vital, sácale partido y utilízalo para lo que Él te lo dio, para amarle por sobre todas las cosas y corresponder su amor.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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No te canses de dar, a su tiempo ¡cosecharás!

No te canses de dar, a su tiempo ¡cosecharás!

Hay allí fuera quien señala o comenta que somos ingenuos e inocentes por dar y seguir ayudando a los demás, una, dos, tres veces y las que sean necesarias. Hay quienes se sorprenden por los gestos de bondad de nuestro carácter y no conocen que es Cristo el que pone en nosotros tanto el querer como el hacer su voluntad, es decir, que por él somos motivados a hacer el bien. Y lo hacemos porque nos nace y porque en nuestro corazón renovado por gracia habita su espíritu, lleno de amor, benignidad, bondad, mansedumbre, ayuda y misericordia.

Pero dirás y lo he escuchado muchas veces; “algunos abusan de nuestra bondad” ¡Es verdad!
Suelo ayudar y no me importa si tengo o no tiempo, si es lunes o domingo, mientras pueda y tenga como servir y brindar ayuda ahí estoy yo. Pero hay momentos en los que me siento como el chico de la imagen literalmente y empiezo a preguntarme, lo que Dios no quiere que me pregunte, porque es lo que me aparta de su plan y me acerca al egoísmo ¿Y qué de mí? ¿Y a mí quién me ayuda? Es la voz del ego y del orgullo. Esa voz que piensa primero en el “Yo”. Entonces recuerdo que Cristo al llevar la cruz y ser crucificado no preguntó ¿Por qué a mí? Él había ayudado a muchos, inclusive había sanado en días de reposo transgrediendo las leyes y tradiciones de los hombres, pero en la multitud que le acompañaba al calvario, no hubo nadie que quisiera ocupar su lugar. Él no se cansó de dar, no se dio por vencido en ningún momento y luchó hasta la muerte y venció por que nos ama.

El Señor sabe que tú y yo, estamos destinados, por naturaleza al cansancio y al agotamiento. Él sabe que somos prontos para cansarnos y tirar la toalla, por eso nos recomienda seguir, no rendirnos, no cansarnos ni darnos por vencidos porque si seguimos luchando en lo que él nos ha encomendado, un día veremos la recompensa. Un día celebraremos con él la victoria.

¿A quién vas a ayudar hoy y de qué manera? No te canses, sigue dando y reflejando el carácter de Cristo a los demás.

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Condenar a otros, será tu condena.

Condenar a otros será tu condena

Muy duro pero cierto. El Señor nos reprende y corrige, nos instruye y advierte porque nos ama y hoy nos recuerda el peligro que hay en el juzgar a otros; pues con esta actitud se arrastra una autocondena, porque quien juzga hace lo mismo.

Son palabras duras pero muy claras y para dejar aun más claro el peligro que se corre al juzgar a los demás, el primer renglón de este versículo dice, a quien tal hace, que su comportamiento es INEXCUSABLE. Esto quiere decir que no hay excusa para el que actúa de esta manera. Es un comportamiento inadmisible, indisculpable, injustificable, imperdonable. Estas palabras son sinónimos de Inexcusable y al leerlas comprendemos la magnitud de este pecado delante de Dios. Es algo que abomina el Señor, entonces ¿por qué lo hacemos?

La Biblia que es su palabra y su voz, nos dice que es una actitud, un pecado “inexcusable” pero si reemplazamos esta palabra por un sinónimo como “imperdonable”, el significado adquiere un tono más severo y casi que incoherente con el amor de Dios. Él nos perdonó de toda culpa y condenación en Jesucristo. Él nos limpió de toda mancha y borró nuestras faltas. Él nos ama, sí, pero él es justo y en su infinita justicia quiere que seamos rectos, santos, limpios. Eso quiere decir que así como nos ama también nos corrige.

En su justicia y amor él no puede tolerar que hablemos mal de los demás, que señalemos con nuestro dedo lo que otros hacen que nos parece reprobable sin meditar en nuestro comportamiento, quizá igual o peor. Dios quiere corregirnos y cambiarnos. Jesús también lo dijo, lo encontramos en Mateo 7:3.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano,
y no miras la viga que está en tu propio ojo?

A Dios le agrada que ayudemos a los demás, que nos amemos unos a otros, que nos hagamos bien mutuamente y una forma de hacerlo es no opinar injustamente respecto a otro, no añadir nuestro punto de vista frente al comportamiento de los demás. Hoy es la oportunidad de meditar en nuestras actitudes y discernir cada pensamiento y palabra, antes de hablar de otros.

¿Condenamos y nos autocondenamos? No lo hagamos más.
Arrepintámonos y meditemos nuestras palabras antes de hablar.

No sirve de nada ir a la Iglesia y alabar a Dios pero seguir señalando y juzgando a los demás.
No sigamos actuando de la manera que ofende y entristece al Señor. Esforcémonos en amar y en vez de criticar, señalar y juzgar el comportamiento o personalidad de otros, oremos por ellos, amémosles y seremos libres de condena porque el amor, cubrirá multitud de pecados.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes.
Laura Sánchez.

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Eres parte de su propósito eterno

Eres parte de su propósito eterno

A veces las circunstancias y situaciones dolorosas permanecen, se prolongan y perdemos la paciencia. Queremos que las cosas cambien en un abrir y cerrar de ojos. Queremos huir y no enfrentar los problemas, mucho menos, aprender de los errores.

Pero aunque nuestra intención sea huir, salir corriendo y dar la espalda a los problemas, Dios quiere lo contrario, quiere que nos acerquemos, que nos aferremos a él y enfrentemos cada prueba que nos pone la vida a su paso, porque en su poder somos vencedores y nada nos será imposible si creemos en él y en el poder de su fuerza. Recuerda las palabras de Jesús.

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.”   Marcos 11:23.

¿Cuántas montañas y cumbres empinadas enfrentas hoy? ¿Subes o bajas por pendientes y cuestas peligrosas?

Da igual el problema que enfrentes, Dios tiene un propósito para ti; y detrás de esto, aunque no logres entenderlo, hay un plan y una lección que aprender. A través de estas experiencias Dios pule nuestro carácter y nos permite madurar, ése es el principal objetivo. Y la meta es llegar algún día a la medida de la estatura de Jesucristo. Él lo vivió y aguantó todo, él conoce y entiende tu preocupación, angustia y dolor, porque él también lo soportó. Él sufrió un castigo doloroso y penoso por ti y por mí siendo inocente y no se quejó ni abandonó, no pensó en tirar la toalla jamás. Antes, en los momentos de mayor sufrimiento, se acercó al Padre, invocó su nombre, dobló sus rodillas y oró. ¿Y tú y yo qué hacemos?

Tirar la toalla, desesperarnos y huir es la primera reacción pero no la más acertada. Realmente es una actitud cobarde; y nuestro Dios no nos dio un espíritu de cobardía ni de temor sino un espíritu de poder y de dominio propio. Tenemos algo que desconocemos y que muchas veces no aprovechamos. Dios nos recuerda que Él nos dio en su espíritu, que mora en ti y en mí, poder, autocontrol y dominio propio. ¿Y esto qué significa? Que podremos lograr las cosas si las creemos, tan sólo si las creemos y ponemos en práctica nuestra fe, autocontrol y autoridad que en su nombre nos fue dada.

Entonces, ¿qué vas hacer hoy? Creer sin dudar y con fe esperar la respuesta del Señor. No temas, él tiene todo bajo control y tú haces parte de su propósito eterno.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

Su amor es irracional

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Para empezar comencemos por entender qué es irracional.

Según el diccionario, la palabra “Irracional” hace referencia a algo que carece de razón o que se opone a la razón o va fuera de ello, es decir algo inverosímil, increíble, que no se puede comprender, algo sin explicación. Normalmente asociamos esta palabra a cosas extraordinarias, mágicas o en relación a hechos únicos, poco conocidos, anormales, inusuales o casi locos.

Entonces ¿qué pensarías si te digo que así es el amor de Dios?

Un amor sin medida, sin razón, increíble, maravilloso, mágico, incalculable, inexplicable, poco conocido, inexistente, anormal. No es un amor humano, su amor no es de este mundo.

Ahora consideremos lo que creemos que sabemos del amor de Dios.

Sabemos que Dios nos ama.

Sabemos que Dios nos quiere.

Sabemos que Dios nos perdona.

Sabemos que Dios no escucha.

Sabemos que Dios nos entiende.

¿Lo sabemos de verdad o creemos saberlo?

El amor de Dios no es un cálculo matemático, no es una teoría ni una ecuación.

No se aprende que Dios nos ama por todas las veces que lo repitamos. Es algo que se sabe porque lo sentimos, es algo que no es necesario ver para entender.

Ahora, reflexiona. ¿Sabes que Dios te ama?¿Por qué lo sabes? Medita y habrá miles de razones para contestar esta pregunta, pero la razón principal, te la daré yo.

¿Qué es lo que tus padres han hecho y siguen haciendo para que tú sepas cuánto te aman? Seguramente dirás, se han trasnochado por mí, han trabajado para darme lo mejor, han asumido deudas para que yo estudie, se han sacrificado para que yo esté bien. Habrá mil razones más, pero yo te diré que de la misma forma en que nuestros padres terrenales han renunciado a sus vidas por nosotros, Dios hizo algo grande porque nos ama entrañablemente.

Él renunció a su deidad haciéndose hombre y se entregó en la persona de Jesucristo para rescatarnos y salvarnos. Entregó su único hijo, se entregó a sí mismo hecho hombre, por ti y por mí.

Y esto es algo que está demostrado históricamente, tenemos pruebas físicas de la vida y muerte de Jesucristo. Pero para nosotros, que creemos en él y le amamos, estas pruebas sobran porque le amamos por fe, sin verle ni conocerle, hemos creído y amado a nuestro Padre.

Y aunque su amor no sea de este mundo, damos gracias a Dios por amarnos de una manera sobrenatural. Gocémonos en ello, porque nos ama de una manera inexplicable, que seguiremos aprendiendo y entendiendo, cada día de nuestras vidas hasta que podamos verle con nuestros ojos y comprender lo que hasta ahora esta velado para nuestro entendimiento.

Gocémonos en el amor extraordinario de Dios para con nosotros.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,

Laura Sánchez.

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¿Quién se escapará de sus ojos?

¿Quién se escapará de sus ojos?

¿A dónde vas? ¿De dónde vienes?
no temas, porque él conoce cada uno de tus pasos y
estará contigo donde quiera que vayas y estés.

A veces queremos salir corriendo, a veces queremos regresar, devolvernos. A veces sentimos tirar la toalla, dejarlo todo. A veces las fuerzas vuelven a nosotros e insistimos en continuar, pero sea cual sea tu situación o circunstancia, la única cosa que permanece, es su compañía, su amor. En todo momento y tiempo, Dios sigue estando a nuestro lado.

Nada le es oculto, nada puede escapar de su presencia y dónde quiera que se dirijan nuestros pies allí estará él y no nos desamparará. Es hermoso saber que su presencia nos acompaña en todo tiempo, sean tristes o alegres los momentos, debemos estar seguros y confiados porque Dios nunca se cansa de acompañarnos ni de amarnos. Él se complace en hacernos bien. Debemos confiar y esperar, porque aunque parezca que no está, que no nos escucha ni responde, él sigue ahí. Dios nunca tira la toalla, nunca se cansa.

Antes de irnos por ahí, elijamos el camino y meditemos los pasos que damos. Aunque Dios no nos abandone nunca, no nos inclinemos por malos caminos, porque aunque su diestra nos abrace podemos tropezar y sufrir. Dejémonos guiar y amar por Dios, nadie buscará nuestro bienestar como él, nadie querrá lo mejor para ti y para mí, como Él. ¿Parece eterna la espera? Quizás, pero nada escapa de sus manos, él tiene todo bajo control.

Confiemos, esperemos y dejémonos amar.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¿Hay moscas por ahí? Las moscas están donde ¡huele mal!

¿Hay moscas por ahí? Las moscas están donde ¡huele mal!

Vivimos en un apartamento, a una altura considerable, tratándose de la última planta del edificio. Vivimos en una 4ª planta y nunca suelen elevarse tan alto insectos y animalitos varios. Para mi sorpresa, ayer, había en el salón 4, luego 5 y alcancé a contar 6 moscas que no paraban de revolotear en el mismo sitio.

Soy una persona exagerada con el tema de la limpieza y los olores, me esmero para que nuestra casa siempre huela bien y agradable, pero ayer sin malos olores, ni basura, ni comida cerca, las moscas seguían danzando en el mismo lugar sin razón alguna, como si sobrevolasen un plato de comida olvidado en la mesa del salón. Me enardecí al escuchar su zumbidos y me alisté a espantarlas abriendo las ventanas y utilizando el ambientador del baño, pero las moscas eran inmunes a ello, a pesar de habérselos disparado en la cara. Era yo la que parecía tonta con el implacable olor que había esparcido por todo el salón intentando sacar a las moscas, pues no se fueron ni con la ventana abierta. Me cansé de perder el tiempo en algo que parecía no tener resultado y seguí con mi trabajo.

En la noche ya no había ninguna mosca sobrevolando la mesa pero tampoco estaban pegadas de la pared, ni de la biblioteca ni de las cortinas!! Se habían ido, habían desaparecido, ¿Por dónde?¿Cómo? No lo sé, pero ya no estaban. Pensé, estarán atontadas con el spray que les eché.

Para mi asombro, esta mañana me despierto a buscarlas pero no encontré nada y esto me llevó a reflexionar y meditar en la postal que comparto hoy. No olía mal en mi casa, no había basura ni mucho menos comida, en el sitio donde habían estado las seis moscas, danzando ininterrumpidamente. No había motivos aparentes que las incitasen a venir de visita a nuestra casa, pero…después de meditar y orar, vino a mi mente esta idea. “ Quizás las moscas no hayan venido precisamente porque oliese mal sino porque en nuestra casa había un hedor espiritual” Es triste decirlo pero es la única razón, que meditando, adquiría sentido.

Y me acordé del Señor cuando dice en su palabra “ Ven y estemos a cuenta” Era como si me lo dijese, “Laura, ven y estemos a cuenta”. Y reconocí mis errores, mis pecados, mis faltas delante de Dios y le dije: “Padre te necesito, ayúdame a reconocer mis faltas, no quiero ocultar nada, quiero estar en paz y declararte mi pecados”. Oré y expuse a Dios mis errores de los últimos días, expuse las pequeñeces que parecían ser, pero que para Dios son repugnantes y hacen heder.

Y ahora no hay moscas, ni atisbos de que regresen. Ya no hay pecados ni cuentas pendientes con Dios. Mi esposo y yo, reconocimos nuestros errores y sabemos que ya no huele mal en nuestra casa ni física ni espiritualmente.

Ahora, ¿huele mal en tu casa, hay moscas por ahí cerca? No las espantes como yo antes de meditar, reflexiona y ponte a cuentas con Dios, que no se te quedé ningún pecado oculto que desate olores y atraiga a las moscas. A veces las moscas no se espantan con ambientadores y matamoscas, se espantan con oración y arrepentimiento.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Vuelve, regresa, la vida sin Él no es lo mismo.

Vuelve, regresa, la vida sin Él no es igual.

Da un giro y retorna, regresa. Él te sigue esperando. Dios no está enfadado contigo, antes está esperando que reflexiones y vuelvas tus ojos al cielo y tu corazón a él.

Si te apartaste, si decidiste caminar a tu ritmo y no te importó ignorar la voz de tu Padre, hoy es el día para reconocer que le necesitas y que quieres caminar de su mano. Hoy es tiempo de cambiar de camino y regresar.

A veces tomamos sutilmente vacaciones de Dios y cuando las cosas marchan bien caemos en costumbre y nuestra relación con él a pesar de permanecer, se enfría porque hay monotonía y no alimentamos la relación con Dios. Pero en el momento de empezar a tener problemas, en momentos de tribulación, es cuando volvemos, desesperados a invocar su nombre y suplicar su favor.

Recuerdo mis épocas de estudiante. Estudié en un colegio de niñas. A pesar de estudiar en un colegio donde se hablaba de Dios, pocas de mis compañeras creían realmente en él, inclusive yo desconocía el verdadero amor de Dios. Y recuerdo que aún así, me sorprendía ver como pocas de mis compañeras recordaban a Dios en su día a día pero en el momento en que la tierra se sacudía con un fuerte temblor todas se acordaban de él, todas mis compañeras oraban, invocaban su nombre y pedían que la tierra se detuviese y dejase de temblar.

Algunos años después, este recuerdo es perfecto para ejemplificar nuestra relación con Dios.
Cuando estamos bien, no siempre, pero algunas veces, olvidamos orar, interceder, acercarnos a Dios y cuando estamos mal o las cosas no van bien, es cuando nos acercamos a Dios y clamamos presurosos por su ayuda. No es justo actuar así. Nuestra relación con Dios debe ser permanente, no cuando nos conviene. Nuestra relación con Dios debe ser fiel y sincera, no interesada y temporal. Nuestra relación con Dios es como un matrimonio, es más, él llama a la iglesia, su esposa. Somos la esposa del Señor y cuando alguien tiene esposo(a) quiere vivir cerca suyo, pendiente, atendiéndole y no importan las circunstancias, en un matrimonio las parejas están para siempre, en las buenas y en las malas, en las alegrías y en los problemas, en la salud y en la enfermedad. Entonces, ¿por qué nos acercamos a quién es todo para nosotros, solamente cuando estamos en problemas?

No te apartes, regresa, la vida sin Él no es lo mismo. Entiende bien estas líneas. Regresa a Él, no regreses simplemente a un culto dominical, no regreses a una alabanza sin más. Regresa a él, acércate y serás parte de lo demás sin esforzarte, lo serás porque hace parte de tu relación con Dios.

Acércate que él te espera con los brazos abiertos sin importar tu apariencia, sin importar tus errores, regresa, déjate amar y recuerda que la vida sin Él no es lo mismo.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¡Bienvenido mes de Junio!

¡Bienvenido mes de Junio!

Una vez más dejamos atrás lo que pasó y damos gracias a Dios por sus bendiciones en los últimos 31 días de mayo y hoy, agradecidos entregamos nuestras vidas y proyectos, al que todo lo puede, en este primer día de Junio.

Que él Señor bendiga nuestras vidas y nos anime a continuar luchando, creyendo y confiando en él, en estos 30 días del mes que empieza.

Anímate a compartir con tus amigos, familia y conocidos este mensaje para desearles un buen mes de Junio lleno de alegrías, bendiciones, salud, amor, prosperidad, reconciliación y comunión con Dios.

¡Feliz Junio y entrada al verano!

Sea Bendito por siempre nuestro Dios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.