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Contentos y agradecidos con lo que tenemos

Contentos y agradecidos con lo que tenemos

¿Por qué ellos tienen y nosotros no? Es lo que el enemigo quiere que nos preguntemos día si y día no. El mundo nos distrae con el anhelo de tener, tener y tener más, el enemigo nos invita a codiciar y ambicionar lo que otros tienen y que nosotros vemos muy lejos de alcanzar. Pero ¿qué dice Dios? Nuestro Padre conoce de qué tenemos necesidad y nos invita a vivir conformes y agradecidos con lo que él nos ha dado. Dios no nos invita a ser conformistas, ¡cuidado! No nos invita a quedarnos quietos en el lugar que estamos, él nos invita a esforzarnos y trabajar, pero no a vivir contemplando con codicia el progreso de otros sino a esforzarnos y a depender de él porque confiando en él se abrirán las compuertas de los cielos y hará prosperidad en nuestras familias.

Dios quiere lo mejor para ti y para mí y por eso nos sustenta y bendice con provisiones milagrosas cada día, cada mes, cada año. ¿Recuerdas la última vez que Dios bendijo la economía de tu hogar?
¿La última oportunidad de trabajo y la puerta que Dios abrió para continuar con tus estudios o empezarlos? Dios conoce tus necesidades, a él nada de lo que te ocurre le tiene sin cuidado, antes, todo lo que a ti compete le importa y buscará siempre tu bienestar y el de los tuyos, entonces no temas, no dudes, sigue confiando.

Sigue adelante, firme, confiando sin temer nada porque contigo está y sin desampararte ni un día el dueño del universo, entonces ¿qué te puede faltar?

Ánimo, sigue persistiendo en rectitud, fidelidad, benignidad y honradez. No busques con prisas el hacerte rico y con afán ser el protagonista, no tengas prisa en hacerte rico, no hagas riquezas donde la polilla y el orín corrompen si no haz tesoros en el cielo, para que un día junto a los tuyos y tu Rey puedas disfrutarlos.

Hoy es el día de decir libremente, con gratitud y confianza:
“El Señor es quien me ayuda, no temeré”

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¡Ámale! El primer y más grande mandamiento.

¡Ámale! El primer y más grande mandamiento.

Desde niña, en el colegio, las monjas me enseñaron los diez mandamientos y los aprendí de memoria, pero con el tiempo, los años y mi nueva relación con Dios aprendí el verdadero significado de la obediencia. Obedecer no es una obligación, es actuar conforme a una convicción no a una religión. Es actuar en concordancia con el corazón.

Los fariseos preguntaron a Jesús por el mayor y más importante de los mandamientos en la ley.
Ellos, muy radicales con respecto a la ley y a las formas, querían obedecer a Dios a todo precio, aunque tuviesen que abstenerse de hacer el bien en día de reposo. Era algo un poco contradictorio y Jesús les dijo que el primer y mayor de los mandamientos es Amar a Dios con todas las fuerzas del corazón, el alma y la mente.

¿Cuál es la medida de este amor? TODO.
¿Cómo sabes que amas verdaderamente a Dios?
Porque lo das TODO para estar cerca suyo y no separarte de él.
Pero lee bien, estar cerca de Dios…
…No es, no separarte de la Biblia.
No es, no salir de la Iglesia.
No es, no comer cerdo.
No es, diezmar porque lo exige la Biblia.
No es, perdonar porque no hay remedio, ¿si Dios lo pide?.
No es, orar por cumplir.
No es, ir al club dominical.

Estar cerca de Dios es relacionarte con él, hablarle, escucharle, compartir con él.
Alabarle, contarle nuestros problemas, confiar , creerle y esperar en él.

No separarte de él es, leer la Biblia, creerla, vivirla y compartirla.
No separarte de él es, comer todo lo que él te ha dado equilibradamente teniendo en cuenta que es sano para tu salud.
No separarte de él es, dar con alegría sin esperar nada a cambio.
No separarte de él, es romper la factura de los demás como él rompió la nuestra.
No separarte de él, es anhelar escuchar su palabra cada domingo.
No separarte de él, tener un tiempo diariamente para hablar con Dios.

Y esto se resume en amor. Ámale con todo lo que eres, con todas las fuerzas de tu corazón, tu alma y tu mente.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Último día de inscripciones para estudiar la palabra de Dios entre mujeres

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No te quedes sin aprender y estudiar la palabra de Dios.

Vuelvo a compartir el enlace del próximo estudio que organiza GMG Español y al que todas las mujeres que siguen Arte y Diseño para Cristo están invitadas. El único requisito es tener ganas de aprender más de Él y escudriñar su palabra.

Comparte y aprende junto a otras mujeres de forma online. Si estás interesada, infórmate aquí. Material de estudio GRATIS

http://buendiachicas.com/2014/05/30/ultimo-dia-de-inscripcion-eres-amada/

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Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

Cree y pasa, porque Dios abrirá caminos.

El pueblo de Israel huyó de Egipto y tras ellos sus verdugos, los carros del faraón que les perseguían para prenderles pero Dios les defendió y libró. Dios les ayudó y abrió el Mar Rojo para que sus hijos pasaran por en medio de tierra seca e ilesos pasasen al otro lado.

¿Qué enfrentas hoy?¿Qué mar hay delante de ti?¿Quién te persigue?¿Quién o qué cosa es un verdugo para ti hoy? No temas, Dios está contigo y por ti. Él te defenderá y abrirá nuevamente el mar en dos para que cruces y sin un rasguño pases al otro lado. Él destruirá a tus enemigos. Lo prometió y suya es la pelea.

Como Moisés, ponte en pie y firmemente declara que contigo está Dios y nada podrá hacerte frente, porque él es tu defensa. Declara en oración, como Moisés reprendió con su vara las olas del mar mientras les perseguían los carros del faraón, que todo problema, enfermedad, crisis financiera, angustia, persecución, falta de empleo, depresión, deudas, problemas familiares, vicios y toda angustia que intranquiliza tu alma es reprendida por el poder de Dios. Y se abrirá el camino para ti y los tuyos, y caminarás por tierra seca, no habrá ventisca ni mar delante de ti que impida tu paso, porque contigo está el fuerte y poderoso Dios de Israel. Y en voz alta declara con fe, que:

“Jehová peleará por mí, y yo estaré tranquilo(a)”
-Éxodo 14:14-

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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No temas, Él no te dejará!

No temas, Él no te dejará!

No hay nada más hermoso que estar seguro de la compañía y protección de alguien cuando más triste o angustiado se está, esto hace que el miedo desaparezca, porque tenemos en quien confiar y arroparnos. Nuestro Padre ha prometido que con nosotros estará donde quiera que vayamos, que no dudemos, ni temamos porque él no nos dejará ni desamparará.

¿Necesitamos algo más que está verdad para creerlo? Mientras Dios promete estar a nuestro lado permanentemente cuidándonos y guardándonos; al otro lado está el enemigo gritándonos mentiras para que dudemos y en mitad de la tribulación perdamos la esperanza y si es posible la fe. Se esforzará en hacernos creer que Dios ignora nuestro dolor y nuestros problemas, pero no debemos creerle y participar de su engaño. Son sólo eso, ¡MENTIRAS!

No debemos perder nunca nuestra meta y enfoque. Aunque vengan los problemas debemos seguir confiando, aunque parezcan no tener fin, sabemos que Dios no nos dejará y que al final del túnel, por oscuro que parezca, está Dios con sus brazos extendidos esperando por nosotros. En mitad de la tristeza y desolación recuerda que a tu lado está el Dios de Israel, Jehová de los ejércitos y él pelea por ti. Repítelo, Créelo y Confía.

Así que si estás aquí o allá, si de una decisión se trata, si un problema enfrentas, no temas, Dios está contigo, él irá donde tu vayas, pero siempre teniendo en cuenta donde pisa la planta de tu pie. No vayas a lugares que te aparten de su camino y dirección. A veces el camino parece ligero y atractivo, pero su fin no edifica. No olvidemos que el camino que cruzaba el desierto se hacía en 11 días pero el pueblo de Israel tardó 40 años en cruzarlo por desobediencia y falta de fe. Sin embargo Dios nunca los abandonó, siempre estuvo con ellos, siempre los bendijo y les dio la provisión necesaria para sobrevivir.

¿Cuál es tu problema hoy? No temas. Dios está contigo y no te dejará. Repítelo, Créelo y Confía.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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No dudes más ¡Él es real!

No dudes más ¡Él es real!

¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
Job 40:2

¿Cuántas veces te preguntaste la existencia de Dios?
¿Cuántas veces te planteaste que ni hambre, ni guerras, ni pobreza en el mundo habrían si realmente existiera Dios?
¿Cuántas veces has clamado y no ha habido respuesta en tu tiempo y has perdido la esperanza?
¿Cuántas veces?

Con estas preguntas recuerdo lo que un día fui y lo que soy hoy gracias a Dios..
Alguna vez pensé que si Dios existía no debería haber maldad en el mundo ni pobreza, ni hambre, alguna vez oré y la respuesta tardó y dudé, pero aún no conocía realmente a Dios. Dudaba porque desconocía su poder y su grandeza. Fui como Pablo y de alguna manera perseguí la Iglesia con mis palabras y juicios, con mis actitudes.

Hoy no hay dudas en mi corazón y cito a Job el día de hoy, porque es el mejor ejemplo de duda.
Job amaba a Dios y era un hombre integro ante los ojos del Señor, pero un día las cosas empezaron a ir mal, perdió todo, sus riquezas y su familia, un día se quedó solo y su cuerpo enfermó y entonces Job renegó y dudó. Job quiso morir, quiso no haber nacido. Se quejó de la vida y de lo que le pasaba, no entendía nada, pero en ningún momento de su padecimiento Dios le abandonó, antes le hizo reflexionar a través de sus amigos, que escucharon su tristeza y le reprendieron. Cómo Job, hemos sido muchos, hemos tenido momentos de gran tristeza que nos han llevado a cuestionar a Dios, las palabras o dudas de otros nos han hecho plantear nuestra fe en algún momento, pero son solo mentiras y sutiles estrategias del enemigo para robarnos un derecho que por amor nos ha dado Dios. Somos suyos, le pertenecemos a Dios, somos sus hijos ¿Cómo nos va a ignorar?

Y para responder a estas preguntas, tuyas o de los demás. No existen guerras, ni hambre ni pobreza en el mundo porque Dios no exista, existe todo esto porque el hombre quiere ser dios, porque el hombre contiende con su Creador y se ha revelado en contra de él desde el principio de su existencia. El hombre no quiere someterse ni obedecer a Dios, cree que a sí mismo se basta y no necesita nada más. Compite, pelea, roba, mata, destruye, esconde, abusa, engaña, traiciona, gobierna con mezquindad y olvida a Dios. ¿Entonces? Mientras esto exista habrá hambre, guerra y pobreza en nuestro mundo. Mientras los hombres no vuelvan los ojos al cielo y su corazón a Dios, no habrá paz.

Y si oramos y la respuesta tarda, no significa que Dios no existe, no significa que hablamos al viento. Dios nos escucha y contestará nuestra súplica porque antes de que abramos nuestra boca él conoce nuestra necesidad. Lo que ocurre es que quiere que tengamos fe, que creamos en él y en su poder, lo que ocurre es que Dios no obra a capricho nuestro. Él tiene un plan y un tiempo para cada cosa, no es cuando nosotros decimos y cuando queremos, es cuando él lo considera oportuno y correcto, esto hace parte de su plan para nuestra vida y de nuestra dependencia a él.

No desesperes, en medio de la tormenta, él está ahí, no dudes, no dejes de orar, no pierdas la esperanza, !con Dios las cosas funcionan! Solamente espera y sé paciente porque su respuesta llegará.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Somos lo que somos, gracias a Él.

Somos lo que somos, gracias a él.

¿Cómo fuiste antes?
¿Qué fuiste ayer?
¿Cómo eres hoy?
¿Qué serás mañana?

Hacerte estas preguntas seguramente te invite a reflexionar y caer en cuenta que lo que hoy eres ha sido un proceso y un cambio en tu interior, en tu carácter y aspectos de tu personalidad. Ha sido un proceso en el que quizás, de tu parte ha habido resistencia y poco esfuerzo pero Dios sigue trabajando en tu vida y en la mía para hacernos mejores, para hacernos a la medida de Cristo.

Él es quien pone en nuestro corazón la convicción de pecado a través de su espíritu y cambia nuestro corazón sólido y frío en un corazón sensible y lleno de amor. Por eso, si hacemos un balance de cómo éramos antes de conocer a Dios y cómo somos ahora, está claro que hay un antes y un después y a nuestro alrededor habrá personas que lo perciban y aprecien. ¿Te lo han dicho alguna vez? Si no te lo han dicho, yo te lo digo. “Dios te ama y por su bondad ha hecho de ti lo que eres hoy, felicidades”

El simple hecho de compartir este espacio diariamente con su palabra y amarle significa que renunciaste a muchas cosas para seguirle, esto significa que hoy eres diferente a cuando le conociste o dudabas de su existencia y poder. Hoy eres su hijo y amigo.

Lo más bonito de todo esto, es que hay una transformación en nuestro ser, aunque seguimos siendo los mismos por fuera, en nuestro interior hay una revolución que pretende hacernos mejores personas. Nuestro aspecto físico no cambia, lo que cambia es nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestra actitud frente a los problemas y nuestra confianza y seguridad en Dios.
Antes, en otro tiempo éramos esclavos y vivíamos cautivos al pecado, al engaño, a las mentiras del enemigo, a los prejuicios y acusaciones. Estábamos en tinieblas y ahora, gracias a la bondad de Dios somos libres, vencedores, inocentes, fuertes y vivimos en la luz.

Hoy es tiempo de valorar cuán bueno ha sido Dios, cuán fiel ha sido nuestro Padre; aun a pesar de nuestro indiferencia, lejanía y frialdad. Amemos a Dios y demos gracias por su infinita bondad, que pule nuestro carácter cada día para hacernos mejores, porque él es bueno.

¡Feliz de servir y trabajar para al único Dios realmente bueno!
Laura Sánchez.

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No os mordáis ni comáis unos a otros.

No os mórdais ni comáis unos a otros.

Esta imagen es el mejor ejemplo para compartir la palabra de Dios el día de hoy. Las peleas de gallos son actos horribles y condenados por muchos, entre ellos yo; pero existen y detrás de ello hay hombres preparando a estos animales para ser violentos y atacar a los de su misma especie. Llevando este ejemplo a la realidad de nuestra sociedad podemos identificar a dos seres, que se hacen daño y en cada ataque se agreden más, se intentan casi sacar los ojos y con el espolón que escoden bajo sus patas atacan a su rival, pero detrás hay otros, que les incitan a la pelea y al enfrentamiento, ¿No os suena esto? Parece que coincide con nuestra realidad.

Vivimos en una sociedad en la que muchos hacen el papel de gallos y otros el papel de entrenadores de gallos. ¿Cuál es tu papel? No caigamos en esto y no nos devoremos a nosotros mismos.

Les comparto el artículo que escribí para GMG Español referente a este versículo. ¡Bendiciones!

“Amando a los demás como él nos ama”
Para la tercer semana de estudio, me correspondía escribir y no sabía exactamente de qué tema ni versículos tendría que hablar, hasta que se indicaron los temas y versículos de la semana; cual fue mi sorpresa al leer los versos y darme cuenta que el Señor nos anima, a mí la primera, a amar a los demás de la misma forma en la que él nos ha amado. Se lee fácil pero ponerlo en práctica requiere esfuerzo, paciencia, amor y renuncia a uno mismo.

Quisiera detenerme en estos dos versículos para que entremos en materia y comprendamos de que forma nos habla el Señor. Dios quiere que amemos a los demás a pesar de sus defectos, a pesar de sus errores. Él quiere que nos amemos sin condiciones y sin esperar nada a cambio. Dios quiere que no nos critiquemos ni señalemos unos a otros, no quiere que finjamos amar cuando realmente hay resentimiento y rechazo en nuestro corazón hacia los demás. Él quiere que nos sirvamos, con amor, los unos a los otros.

Gálatas 5:15
Pero si os mordéis y os devoráis unos a otros, tened cuidado, no sea que os consumáis unos a otros.

Romanos 14:13
Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.

En Gálatas se utiliza el verbo “morder y devorar” son palabras muy fuertes para hacer referencia a las relaciones de contienda entre unos y otros, dentro y fuera de la iglesia. Romanos lo explica en otras palabras pero hace referencia a lo mismo, no nos hagamos daño ni nos juzguemos mutuamente, no seamos ocasión de tropiezo para los demás.

Tú y yo somos mujeres imperfectas en busca de perfección, no por nuestros méritos, sino por el amor, gracia y misericordia de Dios. Buscamos ser distintas y caminar en rectitud porque amamos a Dios. Él nos perdonó y condonó nuestros pecados y nos llevó a libertad y salvación. Entonces ¿por qué a veces nos encontramos señalando o criticando a otros por su forma de ser o de educar a sus hijos, su forma de llevar el matrimonio o su forma de vestir? Lo digo porque yo me encuentro algunas veces, queriendo no hacerlo, haciendo esto; opinando sobre la forma de llevar la vida de mis amigas no creyentes y me pregunto, ¿es esto lo que quiere Dios?, ¿y yo quién y cómo soy?

Dios como Padre de todos, nos pide amarnos y hacer el bien mutuamente. Él no mira primero lo que hemos hecho antes de perdonarnos, él no mira nuestros errores y los critica para luego acercarse a nosotros. Él simplemente nos ama porque él es amor y hoy quiere que amemos a los demás de esta manera. ¿Difícil? Sí y mucho, por eso nos permite tener a nuestro alrededor personas diferentes, especiales, distintas a nosotros, radicales, tercas, necias, frías, personas que quizás nos resultan difíciles de amar. Entonces no entendemos, debería ser más sencillo amar, pero Dios quiere pulir nuestro carácter de esta forma, relacionándonos precisamente con este tipo de personas. Y casualmente, en ocasiones, estas personas son los seres más cercanos, nuestros padres, hermanos, primos, hijos, amigos y nos encontramos luchando con el carácter de los demás para que cambien y sean distintos, pero Dios no nos envío a cambiar a los demás, si no a amarlos. Es él quien se encarga de cambiar el corazón de los hombres no nosotras. Nuestra parte es amar y dejar ver el amor de Dios en nuestra forma de ser.

Y después de esto, ¿a quién tienes que empezar a amar con el amor de Cristo?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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¡No te camufles, no te mimetices!

¡No te camufles, no te mimetices!

El camaleón es un reptil que tiene la capacidad de mimetizarse, es decir, de camuflarse. El mimetismo es una propiedad que poseen algunos animales y plantas de asemejarse a otros seres de su entorno imitando la apariencia de color a fin de pasar inadvertidos.

¿Somos nosotros como los camaleones? ¿Adoptas una actitud, forma, carácter o apariencia para pasar desapercibido entre los demás? Dios nos dice que miremos bien cómo andemos, que miremos bien con quién nos relacionemos, que imitemos su forma de ser y no la de los demás. Nos pide que nos apartemos del pecado y que no participemos en las obras infructuosas de las tinieblas, sino que antes las reprendamos. (Efesios 5:11)

¿Estás ocultando tu esencia para camuflarte en el mundo que te rodea? Esta advertencia del Señor, al invitarnos a prestar atención a nuestra forma de andar, me hace fuerte y anima porque me recuerda que, aunque el mundo me dé la espalda por creer en él y profesar mi fe, a mi lado y conmigo siempre está Él, el dueño del universo; entonces, ¿qué temeré?

No sigamos camuflándonos y adoptando el color del entorno para pasar desapercibidos agradando a los demás. A quien realmente debemos agradar con nuestra forma de ser, sin esconder nada ni imitar a otros, es a Dios.

Aunque andes en un entorno en el que otros se mimeticen, tú no lo hagas. Vive orgulloso de lo que eres, de ser diferente, de la fe que profesas y del Dios en el que crees. Destaca por la luz que refleja tu alma, por el amor que hay en tu corazón, no imites los matices del mundo, antes sé un representante de Cristo donde quiera que vayas.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Amar a quien te ama, no tiene mérito.

Amar a quien te ama, no tiene mérito.

Me encanta la claridad del Señor al hablarnos, el amor y ternura con que lo hace, a veces siento que nos habla como a niños para que entendamos y nos ejemplifica las cosas para que no haya dudas. Jesucristo dijo a sus discípulos y hoy nos lo dice a ti y a mí, que no nos cansemos de hacer el bien ni de dar. Que si nos piden no seamos mezquinos ni nos neguemos a ayudar, que si nos quitan lo que es nuestro, no pidamos devolución, que si no dan en una mejilla pongamos la otra y que si damos no esperemos nada a cambio. Que hagamos a los demás justamente lo que quisiésemos que hiciesen con nosotros.

También nos pide que amemos a los que no nos aman y oremos y bendigamos a los que nos persiguen. ¿Se entiende esto? Parece absurdo e ilógico. ¿Cómo vamos a amar a quien nos maltrata o nos hace daño? Dios quiere que así sea y no nos pregunta si nos apetece amar o nos gustaría amar a nuestros enemigos, es una orden y por tanto tú y yo, que amamos a Dios, obedecemos, aunque parezca absurdo amar a quién no nos ama. Amar a un enemigo no significa intentar ser su mejor amigo ni comer juntos, pero si orar por esa persona, compartir un saludo, una sonrisa, prestarle un favor y ser amable, esto es suficiente para transmitir el amor de Dios a quién no nos ama, porque ya lo dijo Jesús, ¿Qué mérito tiene amar a quién te ama y dar a quien te ha dado primero?

Ama y da sin condiciones. Ama y da sin opiniones. Ama y da porque Dios te lo ha encomendado. Ama y da con todo tu corazón aunque para los demás seas ingenuo y confiado. Ama y da porque Dios quiere que lo hagas y es la mejor forma de transmitir su amor. Ama y da porque él también ama y da a los ingratos y malos, entonces, ¿por qué no hacerlo nosotros?

Lección de hoy: Si él ama a los ingratos y malos, ¿por qué nosotros no?
Tarea para la semana, esforzarnos en amar a una persona que nos resulta difícil de amar. ¿De qué forma lo vamos hacer?

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Como seas, serán contigo

Como seas, serán contigo

Desde niños escuchamos frases que se repiten sin cesar y que en pocas palabras tienen una enseñanza clara y contundente. Recuerdo a mis padres decir: “no hagas a tu hermano lo que no te gustaría que él te hiciera” y 20 años después leí estas mismas palabras en la Biblia y me alegré de corroborar que la enseñanza de mis padres cuando era niña es la misma palabra de Dios que permanece a pesar del tiempo, las costumbres y la sociedad. Seguramente mis padres lo escucharon a sus padres y así sucesivamente en la genealogía de mis ancestros. En la Biblia se esconden bastantes frases que posteriormente se han adaptado y que se transmiten de generación en generación como enseñanzas de vida.

Nos encontramos ante una verdad verdadera. Una premisa que permanece intacta en el tiempo y que se puede comprobar. Tal y como seamos con los demás, así serán los demás con nosotros. Es recíproco y natural. No das para esperar retribución, no compartes para que luego te presten. Dios quiere, que como él, demos sin esperar nada a cambio y si leemos Lucas 6:27 vemos que Dios nos pide amar a quienes no nos aman, y la Biblia llama a este capítulo “El amor a los enemigos”; para nuestra razón puede sonar absurdo e incoherente, pero el amor de Dios es distinto, él nos amó y sin condiciones, sin requisitos.

¿Te pidió algún requisito Dios para amarte y defenderte? No conozco a nadie que pueda decir que Dios le pidió algo para perdonarle o amarle. Él nos ama porque él es amor.

Así que si queremos una familia, una sociedad, una ciudad distinta, empecemos por nosotros mismos. Saludemos a los vecinos, al chófer del autobús, cedamos el sitio en el metro a un anciano o mujer embarazada, compartamos con quien nada tiene un pan, una fruta. Ayuda en tu trabajo a un compañero, en tu escuela a quien no entiende un tema, a quien no puede cargar peso, no esperes que te pidan, sé diligente y da sin esperar retribución. Porque amar a quienes nos aman es muy fácil y no tiene ningún mérito. Dar a quien nos da, es muy fácil, hay una deuda de gratitud. Pero Dios no quiere que des porque te sientes en deuda si no porque te nace, porque tal y como hagas con los demás así te harán a los demás a ti. ¡Feliz semana!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Empiezan inscripciones para próximo estudio bíblico Online para mujeres.

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Hace pocos días compartí en un post el próximo estudio que organiza GMG Español y al que todas las mujeres están invitadas. Si eres mujer o conoces a alguna chica que pueda estar interesada, este es el enlace donde puedes ampliar la información. Las inscripciones han empezado y el estudio inicia el 2 de Junio.

http://buendiachicas.com/2014/05/19/comienza-la-inscripcion-eres-amada/

http://www.goodmorninggirls.org/

No pierdas la oportunidad de estudiar y descubrir la palabra de Dios en compañía de otras mujeres. Anímate estás a tiempo.

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Y él dijo: Amarás!

Y él dijo: Amarás!

Que fácil es decirlo y leerlo, pero que difícil es aplicarlo y vivir en amor con los demás.
Si fuese fácil no sería un mandamiento. El verbo está en la forma del presente indicativo y denota una orden, ¡AMARÁS! Dios no nos pregunta si nos apetece o si nos gusta, Él nos ordena amar. Y no quisiera que con la palabra “ordena” pareciese que Dios es un dictador que nos obliga a hacer las cosas. Dios nos pide, sugiere, indica, orienta, guía y como un padre hace con sus hijos, nos exige lo que es para nuestro bien. Él quiere que sus hijos se amen y mutuamente busquen hacer el bien.

Para empezar recordemos que Él nos amó primero y nos sigue amando aun a pesar de nuestros errores y defectos. Dios quiere que así como él nos ha amado, nos amemos nosotros mismos y amemos a los demás. No con un amor vanaglorioso ni que se autoexalte, sino con un amor que no se exige ni se maltrata, un amor que se perdona y se consciente, un amor que se quiere y se valora. Entonces ámate, amémonos a nosotros mismos para en después amar a los demás.

Hoy en día existen muchas teorías e ideologías que proponen amarse a sí mismo y programarse de forma neurolingüistica para llegar a un nivel espiritual de seres de amor creados para amar, olvidando que esta verdad es el propósito para el que nos creó Dios desde el principio y que no hay nada nuevo ni ningún maestro espiritual o líder que lo haya descubierto. Estás bases filosóficas pretender programar la mente afirmando que somos dioses, creados a imagen y semejanza de Dios y que por esto no necesitamos de nadie para ser grandes seres de luz. Estas teorías, muchas veces de la nueva era y en auge actualmente, deben entenderse con cuidado porque algunas en el afán de aplicar técnicas espirituales confunden, apartan y alejan de Dios.

Claro que somos creados a su imagen y semejanza. Claro que somos seres de luz porque en su infinito amor y en la muerte de su hijo nos trasladó de tinieblas a luz pero no somos auto suficientes ni mucho menos dioses. Le necesitamos porque no somos perfectos, ni santos, nuestra consciencia y razón no son suficientemente amplias para alcanzar a entender las grandezas de la naturaleza y de su plan y obra. ¿Cómo podemos vivir apartados de Dios?

Él nos pidió amarle, amarnos y amar a otros. No amarnos y olvidarle. Dios quiere hacer un equipo con nosotros en el que el amor que él nos ha dado, nos sea suficiente para amarnos y compartirlo con los demás.

¿A quién debes empezar a amar con el amor de Cristo?
Quizá debas empezar por ti mismo, a perdonarte, quererte y aceptarte como eres.
Y luego empezar a dejar de ver en los demás sus defectos y errores y amarlos como él te ha amado.

¡Bendiciones!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Búscale y Llámale, Dios está ahí.

Búscale y Llámale, Dios está ahí.

Cuando hablas, él te escucha.
Cuando llamas, él te abre.
Cuando piensas, él te entiende.
Cuando actúas, él te observa.
Cuando oras, él te atiende.

Dios no está ciego ni sordo, nuestro Padre todo lo ve, lo escucha y conoce.
Él conoce nuestra necesidad desde antes que abramos nuestros labios para pedir y clamar.
Él sabe nuestra situación, él es testigo de lo que vivimos y a nuestro lado está, esperando que volvamos nuestros ojos y corazón al cielo, para depender de él.

A veces, muchas veces, los hombres buscan la respuesta en el lugar equivocado y la solución más ligera a sus problemas. No te canses de llamar ni de orar, no desistas en tu fe, Dios te escucha. Sigue orando y clamando, él no está sordo ni está ignorando tu voz, quizás no es momento y debes esperar, pero no te desesperes ni pierdas la esperanza. Dios tiene un plan perfecto, mejor que el nuestro. Sigue confiando y creyendo. No dejes de buscarle, aunque no le sientas ni le veas, él sigue ahí, nunca se ha ido ni lo hará.

Oremos para que Dios aumente nuestra fe y dependencia de él.
Digamos: “Padre en tus manos pongo mi vida, en ti confío y de ti dependo” Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Y Dios, ¿qué es para ti?

Y Dios, ¿qué es para ti?

Para Moisés y el pueblo de Israel, Dios lo era todo, el único ser digno de alabanza, honra y gloria. Y la forma de declararlo era con cánticos y alabanzas. ¿Cuál es tu cántico para Dios el día de hoy? Ellos pregonaron que Jehová era su fortaleza y salvación y recordaron las bondades del Señor, las proezas para con su pueblo y la magnificencia de su poderío. Israel no calló, se gozó en el Dios de su salvación y levantó su voz en señal de alabanza.

Nuestro cántico para Dios debe estar cargado de gratitud y reconocimiento al que todo lo merece por sus innumerables bendiciones y eterno amor. Seguro que tienes muchos motivos para honrar y reconocer a Dios, tal vez no alcanzarían los números para enumerar sus bondades, pero lo más importante es hacerlo.

En intimidad alaba y exalta al Señor. No hay que ser músico ni tener una melodiosa voz, sólo es suficiente un corazón agradecido y humillado, un corazón arrepentido y dispuesto para Dios. Busca el espacio para encontrarte con tu creador y hablar con él. Él te escuchará y se alegrará al ver que cantas para él y que alabas su nombre.

Alabar a Dios hace parte de nuestra relación de confianza que establecimos con él, el día que le entregamos el gobierno de nuestro corazón.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Él siempre habla a tiempo

Él siempre habla a tiempo

Dios puede hacernos ver en el momento, hora y día preciso el poder de su grandeza a través de su palabra, porque sólo él puede hacer posible lo imposible y hacer reverdecer un campo estéril, sólo él nos mima y anima con su palabra, nos alienta y conforta en el momento preciso y oportuno.

¿Te sientes triste? Abre la Biblia y escucha su voz.
¿Tienes miedo? Presta atención a su palabra, Él te fortalecerá.
¿Te sientes confundido? La ternura con que Dios te habla te dará claridad.
¿Tienes problemas? La voz de Dios será la esperanza a la que aferrarte.

Búscale en todo tiempo porque su palabra siempre es oportuna, en cualquier momento, hora y día. No hay requisitos, sólo acércate y Él te escuchará y hablará, porque no hay Dios tan grande como Él.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

¡Ven a los brazos de Papá!

¡Ven a los brazos de Papá!

Cuando te sientas abrumado, triste, desesperado, deprimido, cuando las cosas no parezcan tener solución corre a los brazos de papá! Cuando estés radiante, feliz y contento comparte tu dicha y corre a los brazos de papá!

Dios, como un padre nos ha abrazado desde la eternidad y lo hará por siempre. Demos gracias a nuestro Padre por su inmensa bondad y paciencia con que nos ha amado y soportado todos estos años, desde que vinimos a la vida. Él nos ha tomado en sus brazos, nos sigue sosteniendo y su salvación nos ha dado. ¿Dónde podremos estar mejor?

Hoy sólo puedo darle gracias a Dios por su infinita paciencia y misericordia, hazlo tú también.
Hoy sólo puedo pedirle que me abrace para no olvidar nunca cuánto me ama.
Hoy sólo puedo pedirle que me siga sosteniendo y llevando en brazos porque la vida sin él no es fácil.

Hoy le pido al Dios y Padre eterno que me siga guardando porque en sus brazos estaré segura y a salvo. Hazlo tú también. Él se alegra cuando corremos a sus brazos. Corramos juntos a los brazos de nuestro amado Padre y recordemos de vez en cuando que él nos ama con amor eterno y como nadie.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Ella lo ha dado todo ¡hónrala!

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Dejó de pensar en ella para pensar primero en ti.

Dejó de vivir su vida para empezar a vivir para ti.

Dejó sus planes para dedicarte su tiempo.

Dejó de dormir por velar tu sueño.

Dejó su juventud y energías en verte crecer,

y envejece cada día sin dejar de pensar en tu bienestar y felicidad.

Hoy es el día para que dejes todo lo que te ocupa y le dediques a tu madre unas palabras de gratitud.

Bendiga Dios a la mujer que te dio la vida y le multiplique en salud y alegrías sus esfuerzos y sacrificios.

Seguimos dando gracias a Dios por las madres

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Hoy es el turno para el resto de madres que celebran su día en la otra parte del mundo, pero no es necesario recordar su gran labor solamente el día de hoy, realmente todos los días son especiales para recordarles a las mujeres que nos llevaron en su vientre nueve meses y nos dieron la vida, cuan importantes son para nosotros, cuan importante es la tarea que ellas han hecho a lo largo de nuestra niñez y adolescencia. Es el día de reconocer que maravillosa ha sido su compañía para nosotros, que vital ha sido su presencia 24 horas al día 365 días del año todos los días de nuestra vida.

Hoy sólo podemos dar gracias a Dios por habernos dado las madres que tenemos y transmitirnos su amor a través de ellas. Hoy es día de orar por ellas y pedirle a Dios nos de sabiduría y amor para tratarles, nosotros crecemos y ellas se hacen mayores, amémosles como ellas nos amaron desde que nacimos, cuidémosles en sus etapas de invalidez y enfermedad, atendámosles como ellas lo hicieron, es lo mínimo que merecen estás hermosas representantes del cielo. Ellas no son perfectas, alguna vez han cometido errores pero han hecho lo mejor por transmitirnos el amor de Dios y darnos una gran enseñanza.

Por eso hoy, sólo podemos decir con todo nuestro corazón: ¡Gracias mamá!

Feliz día de la madre en Estados Unidos y Latinoamérica.

 

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La desobediencia nos priva de la bendición de Dios

La desobediencia nos priva de la bendición de Dios

“Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras.” 1 Samuel 15:11

Fueron las palabras de Jehová a Samuel cuando le expuso el comportamiento rebelde, necio y terco de Saúl, siendo rey de Israel. Es increíble leer este texto y percibir el amor y confianza que había dado Dios a Saúl al nombrarle rey de su pueblo y de cómo se sintió después, ante la desobediencia y comportamiento del rey de Israel. Le pesó haberle nombrado rey y haber depositado en él la confianza y responsabilidad de un pueblo. En pocas palabras, a Saúl le quedó grande gobernar Israel. ¿Y por qué? Porque Saúl siendo rey no tuvo autoridad sino que primero escuchó la voz del pueblo e ignoró la voz de Dios haciendo lo que al pueblo le apetecía, no la voluntad de Dios.

Reflexionando en este texto y en la desobediencia de Saúl, parece increíble ver que el error de Saúl fue dejarse persuadir por las masas, sucumbió ante la opinión del pueblo; y lo que ellos llamaron bueno y no era la voluntad de Dios, él también lo consideró correcto poniendo en riesgo la bendición de Dios sobre su vida y su reinado en Israel.

¿Cuántas veces escuchamos lo que dicen los demás?
¿Cuántas veces las opiniones ajenas logran persuadirnos para apartarnos de Dios y cedemos ante ello? ¿Cuántas veces llamamos a lo bueno malo y a lo malo bueno porque nos afecta la opinión de los demás? Lo que nos debe importar realmente es lo que piensa Dios.

Saúl ignoró las advertencias de Dios y escuchó primero al pueblo. Saúl creía que actuaba bien de esta manera y lo que hizo fue decepcionar a Dios y hacer que se apartara de él. Dios se arrepintió de dar la responsabilidad de su pueblo a un hombre vulnerable y de poco carácter que se dejaba convencer con facilidad y desobedecía su palabra.

No podemos pretender que Dios nos dé la responsabilidad de un ministerio y un trabajo en su obra si no obedecemos su palabra y nos dejamos contagiar por las opiniones de los demás. Si lo que nos importa realmente es Dios, su palabra y obedecer su llamado, entonces él estará encantado de trabajar con nosotros y su bendición estará sobre nuestra vida.

Apartémonos del pecado porque igual que la adivinación es la rebeldía y como la idolatría es la obstinación. Saúl fue rebelde y se obstinó en escuchar al pueblo antes que a Dios pensando que hacía bien, pero estos pecados aborrece Dios y le privaron de su bendición. Velemos para que no escuchemos otras voces antes que la voz de Dios.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.