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Nadie te AMARÁ igual ¡ Jamás!

Nadie te AMARÁ igual ¡ Jamás!

Con amor eterno nos ha amado y con ternura nos ha hablado.

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” Jeremías 31:3

“Y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.” Daniel 10:19

El Señor nos trata con sumo cuidado y especial atención. No deberíamos tener dudas al respecto. Amar no significa que no probaremos la tristeza y el dolor. No significa que seremos inmunes a la enfermedad y a la muerte, al fracaso y a los ataques del enemigo. Somos vulnerables a todo esto aun teniendo el amor y la protección de Dios; pero si estas cosas vienen, en su amor seremos más fuertes y en su nombre podremos salir vencedores.

Amar significa que alguien se pone en nuestro lugar y nos consuela en mitad de la tribulación. Amar no es pasar por alto una corrección y un castigo. Precisamente, a quienes Dios ama, corrige como lo hace un padre con sus hijos. Amar es entregar lo mejor de sí mismo para darlo todo a otro sin condiciones, por gracia.

Es hermoso leer la Biblia y escuchar en la voz de Dios cuánto amor nos tuvo, tiene y tendrá por siempre. Tanto nos ha amado, que por ti y por mí fue capaz de entregar a su propio hijo para salvarnos. ¿Quién más lo haría? No existe alguien que nos ame igual, que nos acepte con todos nuestros errores y defectos, que quiera abrazarnos a pesar de darle la espalda en algún momento, que quiera atendernos aun cuando le hemos ignorado. Sólo Dios nos ama de esta manera, de forma incondicional y única.

Hoy es el día de disfrutar de su amor y ver que en cada detalle de la vida, a nuestro alrededor, está la grandeza de su amor. Hoy es el día de escuchar la ternura con que nos habla y decir con el corazón: ¡Gracias Señor!

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

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Lo que él vio hacer, eso hizo.

Lo que él vio hacer, eso hizo.

Jesucristo fue sincero y nos mostró el poder, la autoridad, la misericordia y el amor de Dios con su forma de ser y actuar. Hasta el final de sus 33 años de vida, Jesucristo reveló en su carácter y actitud, el espíritu de Dios. Y lo hizo siendo 100% hombre para que fuese más fácil entenderlo siendo nosotros terrenales.

Dios planeó cada detalle y, en los milagros que Jesús hizo, se podía ver su poder y gloria hasta maravillar a los hombres haciendo posible lo imposible. Jesús sanó enfermos, resucitó muertos, devolvió la vista a los ciegos, hizo que los cojos caminaran y que los mudos hablaran. Jesucristo reflejó el poder del Padre e invitó a los hombres a creer, a no pecar, a obedecer.

Era el mismo Dios hablando en la voz de Cristo. ¿Te imaginas? Cuando escribo esto, pienso: “y si hubiésemos vivido en esa época, ¿cómo habríamos actuado frente al Hijo de Dios? ¿Habríamos creído o habríamos dudado?” Y doy gracias a Dios porque somos parte del remanente, de los gentiles que tiempo después creyeron sin verle.

Nosotros no le vemos, pero nos es suficiente sentirle en cada una de sus bendiciones, palpar su poder en cada milagro que sigue haciendo y en cada bendición que sigue trayendo a nuestra vida. Lo que él vio hacer al Padre, eso hizo, hace y seguirá haciendo por los siglos de los siglos. Amén.

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Aunque no logre entenderlo, Él tiene todo bajo control.

POSTAL 688

¿Para qué afanarme y preocuparme, si él tiene todo el control?

Como esta niña muchas veces nos encontramos, aburridos, tristes, sin entender lo que ocurre y pasa a nuestro alrededor. A veces, solamente nos preguntamos, ¿por qué a mí?, y no logramos entender que detrás de cada problema hay un propósito. Dios quiere pulirnos y hacernos mejores con cada prueba y dificultad que nos pone la vida.

Parece absurdo que buscar a Cristo y seguir sus pasos traiga problemas y los demás creen que al acercarnos a Dios somos inmunes al dolor, a la enfermedad, a la tristeza, a la muerte, a la soledad o a la desesperación y cuán equivocados están. No hay ninguna diferencia ni mágica realidad en la vida de quienes aman a Dios. Somos igual de vulnerables a las circunstancias de la vida simplemente caminar con Dios nos hace menos frágiles en el momento de enfrentar los problemas, porque sabemos que tenemos su apoyo y compañía.

Sigue adelante, no te desanimes, no te quejes, levántate, sacúdete el polvo tras la caída y empieza otra vez, porque él está a tu lado esperando verte en pie. Ánimo, hoy es el día para sonreír y seguir corriendo la carrera que tenemos por delante.

Santo, santo, santo ¡sólo tú Señor!

Santo y digno de toda santidad sólo tú Señor.

Sólo Él es santo y ninguno como Él. El significado de santo es: Perfecto y libre de toda culpa, sagrado e inviolable. ¿Existe algún ser humano que cumpla al menos las dos primeras características de este significado?

 

Ni la madre Teresa de Calcuta ni Mahatma Gandhi, con sus múltiples virtudes y acciones de bondad, pueden considerarse “santos” porque no hace al santo la caridad y buenas obras; si fuese así, muchas personas de poder político y económico serían santos y el requisito para serlo sería una completa exclusión por parte de nuestro Dios.

 

Hoy quiero enfatizar en estas palabras porque, amparados por las tradiciones y costumbres,  los hombres hemos creído que podemos dar el título de santo y a su vez santificar a personajes relevantes en el mundo religioso, ideológico o social,  asignándoles un término de solemnidad para considerarles por sus buenas obras, inclusive después de fallecidos, “santos”  porque fueron personas buenas, caritativas, misericordiosas y piadosas.  Sólo Dios, en su completa trinidad, es decir, Padre, Hijo y Espíritu, es santo, digno de todo honor y toda gloria, porque sólo él es perfecto y libre de toda culpa.

 

Nosotros en cambio, en nuestro cuerpo mortal, un cuerpo corrupto y que gracias a Jesús ha sido lavado, hemos sido considerados por Dios como santos y limpios sin ninguna mancha porque él nos ha justificado en el sacrificio de Jesús. No nos adjudiquemos nosotros el título ni hagamos divinidades para luego caer en idolatría, porque es otra cosa que abomina el Señor.

 

En los 10 mandamientos, el primero es, “no tendrás dioses ajenos delante de mí” y seguido de éste y en segundo lugar, dice “no te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo ni abajo en la tierra”, y para terminar, “no te inclinarás a ellas ni las honrarás” ¿Por qué, entonces, insisten algunos en santificar y hacer de seres humanos igual de imperfectos y pecadores que los demás, santidades para después adorar e invocar, cuando ésto es desagradable a Dios?

 

Nosotros debemos recordar que Jehová, el Dios de Israel, es el único santo que por gracia nos hace “santos” sin que hagamos nada para merecerlo por su misericordia, a través de Cristo Jesús. Entonces reconozcamos la grandeza del único santo digno de santidad y apartémonos de la idolatría porque sólo Dios salva, sana y restaura.

 

Sirviendo y trabajando para el mejor de los jefes,
Laura Sánchez.

Consolados en el dolor

2ª Carta a los Corintios 1: 3,5 ImagenBendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Así como abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

El tema que escribo y comparto hoy, es sobre el dolor y el consuelo que nos brinda Dios por su gracia y amor. Las pruebas que nos presenta la vida, Dios las utiliza para su gloria y para acercarnos a él.

Las pruebas nos hacen fuertes y pulen nuestro carácter, aunque sólo logremos entenderlas tiempo después. 

Debemos llegar a entender que a pesar de la prueba, la meta es gozarnos en medio de ella, porque si con nosotros está el todo poderoso y Él es por nosotros, ¿quien podrá contra nosotros?  Romanos 8, 31 dice: ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

 

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra dolor hace referencia a una sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior o a un sentimiento

de pena y congoja. Los sinónimos de dolor son: desconsuelo, mal, pesar, suplicio, tortura, aflicción, angustia, congoja, daño, pena, tormento, calvario. Pero los antónimos de esta palabra, que es precisamente lo que Dios quiere para nosotros son: bienestar, paz, gozo, placer, tranquilidad, calma, reposo, esperanza.

Muchos personajes de la biblia han deseado morir: Job, Moisés, Jeremías, Elías y Jonás. Pero en el propósito de Dios para estos hombres había un plan de restauración y de renovación. Dios tenía un plan y propósito para estos hombres, así como lo tiene para nosotros. Cuando las cosas se tornan más difíciles es porque a esto le sigue una bendición. Job dice en el versículo 25 del capitulo 3 “Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía.” ¿Cuántas veces nos hemos sentido así?

 

Para quienes creemos en Dios, la palabra dolor debe tener otro significado.

 

Pues en Dios tenemos la esperanza de un consuelo, un refugio, un escudo y el cuidado de un padre que nos ama; y como dice su palabra: junto con la prueba nos dará la salida. Dios conoce nuestras necesidades incluso antes de que le supliquemos. Pablo dice en la 1ª carta a los Corintios, en el capítulo 10:13; “No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana, pero fiel es Dios que no os dejará ser probados más de lo que podáis resistir, sino que también juntamente con la prueba, dará la salida para que podáis soportar”.

Dios promete en su palabra no dejarnos ni desampararnos ni un instante. Promete acompañarnos todos los días hasta el fin del mundo y nos repite en muchas ocasiones que él es nuestro escudo y nuestra fortaleza. 

 

Ser cristianos no nos hará inmunes al dolor, ser creyentes no nos evitará sufrimientos ni lágrimas, ser cristianos, hijos de Dios, no nos evitará tristezas y desgracias. Precisamente en la dificultad es cuando más debemos confiar en Dios y dejar en sus manos nuestras cargas y angustias. Él actuará y lo mejor hará, porque sus pensamientos para nosotros son pensamientos de paz y no de mal para darnos el fin que esperamos.

Sin embargo, parece que cuanto más nos esforzamos en confiar y permanecer en la verdad, más oposición encontramos, porque nuestro adversario, el enemigo, anda como león rugiente buscando a quién engañar y distraer; esto es una advertencia que el mismo Jesús nos hizo cuando aún estaba con nosotros en la tierra. El enemigo no quiere que crezcamos y se esforzará en hacernos seres independientes de Dios, confusos, faltos de fe y de esperanza. Pretende apartarnos de los regalos que nuestro padre tiene para nosotros, entre ellos la paz, que es la tranquilidad en mitad de la prueba. Jesucristo nos dijo y nos advirtió de que en el mundo tendríamos aflicción pero nos dijo que: CONFIÁRAMOS PORQUE ÉL HABIA VENCIDO AL MUNDO. (Juan 16, 33)

Hay quienes piensan que estamos exentos de dolor, pero la realidad es otra.

 

Desde que nacemos estamos sufriendo y hay dolor en nuestras vidas. Lo primero es que nacemos separados de Dios. Pero cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador y Señor, somos considerados hijos de Dios y esto nos hace partícipes de una libertad, un gozo y un poder que podemos ejercer en el nombre de Jesucristo en mitad de la prueba.

Ésta es la diferencia que existe entre un ser humano que lucha en sus propias fuerzas y el que en mitad del dolor confía en Dios.

 

Claves para permanecer consolados en el dolor.

ORACIÓN E INTERCESIÓN

FE

CONFIANZA

DISCIPLINA Y PERSEVERANCIA

 

Lecturas de apoyo:

* Juan 14:27 Jesús dice: La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.

No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.

 

* Salmo 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno,

porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

 

* Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé. Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón

 

* Salmo 34:19 Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo librará Jehová.

 

* Santiago 1:1-4 Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

 

* Romanos 8: 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.

 

Alabanzas de apoyo para recordar la compañía y cuidado de Dios.

* Cansado del Camino (Jesús Adrian Romero)

* No me soltará ( Rojo)

 

QUE ESTE TEMA NOS AYUDE A TODOS A RECORDAR LO QUE SOMOS EN CRISTO JESÚS, A VENCER Y SALIR VICTORIOSOS EN LAS PRUEBAS, AMÉN.

 

Trabajando y sirviendo al mejor de los jefes,
Laura Sánchez.